viernes, 28 de febrero de 2014

LAS OTRAS FUGAS DEL "CHAPO" GUZMÁN




Joaquín Guzmán Loera. Otra historia.




En un operativo en el cual no se disparó un solo tiro, cayó en Mazatlán “el narcotraficante más buscado del mundo”. El mito quedó atrás. El Chapo Guzmán es de carne y hueso y tan grande como su fama es el impacto de una noticia que le dio la vuelta al mundo en diez minutos. Detenido en 1993, fugado en 2001 y buscado por tres presidentes y cinco procuradores, estaba dormido en un condominio de la Avenida del Mar cuando fue despertado por el estruendo de los soldados de Marina que tumbaron su puerta al amanecer del sábado. Empieza una nueva historia para el capo, pero también para el país en materia de narcotráfico. Y para Sinaloa.

Las primeras versiones empezaron a llegar a México a través de funcionarios del Departamento de Estado de los Estados Unidos, quienes afirmaban que el sábado por la mañana la DEA había detenido a Joaquín Guzmán y que más tarde el gobierno mexicano haría el anuncio.

Fue imposible que la denuncia no se filtrara. A las 9:20 horas la agencia AP ya estaba poniendo en circulación una primera información preliminar donde anunciaba que “el capo del cártel de Sinaloa, Joaquín el Chapo Guzmán, fue detenido durante la noche de este viernes en un hotel de Mazatlán, Sinaloa, por autoridades mexicanas y de Estados Unidos”.

En realidad el capo sinaloense fue detenido al amanecer del sábado en una operación quirúrgica, donde no se disparó un solo tiro. Varas camionetas de la Marina rodearon el edificio de condominios Miramar —ubicado por la avenida del Mar, entre avenida de los Deportes y Río Elota— y un pequeño grupo subió hasta el cuarto piso. Fueron directamente a la habitación 401 y detuvieron a un hombre que se encontraba en la cama. Era el Chapo Guzmán. También aprehendieron a un ayudante, cuyo nombre, hasta el cierre de esta edición no se había sido dado a conocer.

En la habitación, de apenas 50 metros cuadrados, no había nada mal acomodado, salvo en la recámara. Los elementos de la Armada tumbaron la puerta aprehendieron a Guzmán Loera y salieron con los dos hombres para subirlos a una camioneta CVR blanca, para ser directamente llevados a al Aeropuerto Internacional de Mazatlán.

La Marina resguardó el edificio durante las primeras horas de la mañana y a las 12:00 horas desalojó el lugar.

Uno de los condóminos entrevistados por Ríodoce afirmó haber visto en varias ocasiones a una persona de baja estatura en el edificio, entrar y salir a la habitación 401 pero que nunca se imaginó que se trataba del narcotraficante más buscado del mundo.
Dijo que lo único que le parecía raro es que su cuarto siempre tenía mucha basura.

Las otras fugas

El Chapo Guzmán había escapado muchas veces a los operativos del gobierno mexicano y de la DEA, siempre monitoreando sus movimientos. En febrero de 2012 estuvo a punto de ser atrapado, según dio a conoce el titular de la entonces SIEDO, José Cuitláhuac Salinas. Los hechos habrían ocurrido la última semana de febrero, un día después que se realizó en Cabo San Lucas, Baja California Sur, una reunión del G-20, donde participaron jefes de estado de los cinco continentes para discutir sobre la economía, reunión a la que asistieron Hillary Clinton y el expresidente Felipe Calderón.

Ese hecho se hizo público, pero no otros donde el capo estuvo a punto de ser aprehendido y las operaciones fueron “abortadas”, algunas “extrañamente, según informó a Ríodoce un exagente de la policía Federal que participó en esos operativos.

Una de ellas ocurrió en Culiacán, poco antes de la ocurrida en Los Cabos, cuando un grupo especial de la Policía Federal, apoyado tecnológicamente por agentes de la DEA, partieron de Mazatlán hacia Culiacán para atrapar a un “blanco”. Se trataba del Chapo. Había sido localizado por la noche en la colonia Libertad de esta ciudad, la misma de donde escapó el lunes pasado. El convoy de policías ingresó por la Maxipista, tomó el bulevar Emiliano Zapata y al llegar a la avenida Maquío Clouthier, a un kilómetro y medio del objetivo, los propios agentes de la DEA abortaron la operación sin explicación alguna. Se regresaron y al salir de la ciudad fueron detenidos por patrullas de la Policía Ministerial porque viajaban en vehículos no oficiales, pero al identificarlos los dejaron ir.

La otra fuga fue más espectacular. Ocurrió la mañana del sábado 3 de agosto de 2013 cuando en un operativo del Ejército Mexicano en la colonia El Vallado, de Culiacán, murió el 50, principal encargado de las ejecuciones y ajustes de cuentas ordenados por el Chapo Guzmán en Culiacán.

Los soldados llegaron a la calle Bahía de Ohuira y se apostaron en diferentes puntos, sitiando una vivienda que después se sabría contaba con blindajes, cámaras de seguridad y túneles que llegabas hasta el drenaje pluvial.

El Ejército fue atacado y se generó una balacera que duró al menos cuatro horas. El saldo oficial fue de tres soldados y un policía heridos; una jovencita herida en una pierna y tres muertos, dos en el interior de la casa y uno más que llegó a atacar a los soldados desde el exterior. En la cochera de la casa quedó tirado el cuerpo de Carlos Adrián Guardado Salcido, el 50.

Fue al día siguiente que la PGR dio a conocer lo que adentro de la casa se había asegurado: cerca de 14 mil cartuchos de diversos calibres, armas largas y cortas, cinco vehículos, uno de ellos blindado y 20 granadas. También se aseguró un lanzacohetes marca L-JUD, modelo AH-296 y un cohete L-JUD, modelo A-IX-I.

Desde ese mismo día corrió la versión de que alguien había escapado del lugar y que el 50 realmente se había entregado para salvar a su “jefe”, pues solo presentaba un balazo en la nuca que le desfiguró la cara.

Versiones policiacas extraoficiales confirmaron a Ríodoce que en esa casa había estado el Chapo Guzmán y que había escapado por el drenaje. En un recorrido realizado por este semanario al día siguiente por la red pluvial, fue encontrada una camisa de la policía municipal abandonada. Las versiones recogidas esa vez, afirmaban que el Chapo había sido auxiliado por policías que habían llegado en una patrulla compacta de la policía municipal y que fue recogido en una de las salidas del drenaje que desemboca en el Canal Rosales.

En esa misma zona, durante los operativos recientes de la Marina, fue decomisada una patrulla compacta de la policía municipal… clonada.

La historia empieza en El Salado

Todo empezó el jueves 13 de febrero, con una incursión de la Armada de México a la sindicatura de El Salado. En un recorrido realizado por esa zona, la Marina detuvo a varios “halcones”, entre ellos a los hermanos Apolonio y Cristo Omar Sandoval Romero. Trabajaban para la organización de Ismael el Mayo Zambada.

A partir de estas detenciones, se atrapó a Joel Enrique Sandoval Romero, el 19. Al ser detenidos los “halcones”, pidieron llamar por teléfono a su hermano, del que dependían. Le llamaron en presencia de los elementos de la Armada y el 19 les ofreció dinero a cambio de que los soltaran. “¿Cuánto puedes juntar?”, le preguntaron. “Cien mil dólares”, fue la respuesta. “Vente, pues”.

Joel Enrique Sandoval, encargado de las comunicaciones del cártel en esa región, fue detenido al llegar al rancho Aguazarca, muy cerca de El Álamo, el pueblo donde nació el Mayo Zambada.

Horas después, el viernes a media mañana, un avión de la Marina arribó al Aeropuerto Internacional de Culiacán y enseguida de éste hizo presencia un helicóptero artillado. Al menos cinco hombres esposados y con los rostros cubiertos fueron bajados casi corriendo del helicóptero y subidos al avión, el cual partió en ese momento.

Se les decomisaron, según informó la PGR, 91 armas de fuego, cartuchos de diversos calibres, cuatro vehículos y 286 mil pesos en moneda nacional. Cuatro de los detenidos fueron internados en el Centro Federal de Readaptación Social número 3 en Matamoros, Tamaulipas, mientras que el 19, fue enviado al Cefereso número 1, en el Altiplano, Estado de México.

Ese lunes sorprendente

El fin de semana transcurrió sin aparente novedad, hasta que el estruendo de dos helicópteros artillados de la Marina despertó a medio Culiacán. Alrededor de las cuatro y media de la madrugada descendieron en el terreno baldío de la vieja central camionera, que pertenece al empresario Juan Manuel Ley. Un fotógrafo de El Sol de Sinaloa que estaba de guardia, justo enfrente de donde aterrizaron, quiso hacer su trabajo y los regresaron en medio de improperios, mientras le preguntaban quién le había avisado de su presencia.

Después se sabría que las aeronaves, cuya presencia no se había registrado en esos días, partieron de un buque de la Armada anclado frente a Cospita, en el extremo sur del municipio de Culiacán.

Ya traía la Marina objetivos concretos, pues desde el domingo al mediodía elementos de la Armada habían sitiado un domicilio ubicado por la calle Río Humaya de la colonia Guadalupe. Llegaron y, sin bloquear calles se apostaron frente a una casa sin número entre Manuel Bonilla y Domingo Rubí. Fue en la madrugada del lunes cuando ingresaron. Decenas de soldados bloquearon al menos cinco cruceros con sus vehículos y en algunos pusieron “ponchallantas” y levantaron las alcantarillas del drenaje para impedir la circulación de vehículos. Versiones ofrecidas por vecinos establecen que de ahí se llevaron a un hombre, aunque oficialmente ni la PGR ni la Marina informaron nada. Este inmueble estuvo custodiado hasta la tarde el jueves, aunque no fue asegurado, pues no lucía ningún aviso oficial.

Al mismo tiempo fueron cateados doce domicilios esa madrugada, entre ellos dos en la colonia Libertad, dos en Colinas de San Miguel y uno en la colonia Capistrano, al sur de la ciudad. En éste último fue detenido Mario Hidalgo Arguello, el 70, quien sustituyó a Carlos Adrián Guardado Salcido, el 50, muerto a tiros frente al Ejército en agosto de 2013, en la colonia El Vallado, de Culiacán. El otro detenido fue presentado como Mario López Osorio, de menor nivel.

Al ser informada oficialmente la detención de estos dos presuntos operadores del cártel de Sinaloa, la PGR dijo que ambos individuos eran objetivos de la operación que inició la madrugada del lunes “en seguimiento a las labores de inteligencia desplegadas desde días pasados en el estado de Sinaloa, por la Agencia de Investigación Criminal de la Procuraduría General de la República, en coordinación con la Secretaría de Marina Armada de México”.

El 70 o el Picudo, pertenecía a la estructura de Joaquín el Chapo Guzmán.

Esa misma madrugada en Colinas de San Miguel, por la calle Siete Gotas, la Marina cateó una casa de Griselda López Pérez, expareja de Joaquín Guzmán Loera, la misma casa que el 12 de mayo de 2010 había sido cateada por la Policía Federal, con el apoyo del Ejército, y donde la señora fue detenida y liberada horas después en la ciudad de México.

Cuando los soldados de la Marina llegaron solo se encontraba un velador. Abrieron la puerta a golpes y esculcaron el lugar, llevándose algunas pertenencias personales, entre ellas fotografías. Los soldados se marcharon pero al día siguiente regresaron a resguardar el lugar. Se retiraron la tarde del jueves dejando calcomanías que anuncian: “INMUEBLE ASEGURADO, AVERIGUACIÓN PREVIA PGR/SEIDO/UEITA/25/2004.

: Frente a la preparatoria Sandino. Plátanos rellenos.
Frente a la preparatoria Sandino. Plátanos rellenos.

La ciudad de los túneles
Dos cateos espectaculares ocurrieron en la colonia Libertad, desde hace muchos años centro neurálgico de operaciones del cártel de Sinaloa. Enclavada en un lomerío, esta colonia, junto con los asentamientos Díaz Ordaz, Ejidal, Pemex, Nuevo Culiacán y otras, forman una maraña habitacional conectada también por el subsuelo a través de las redes de drenaje pluvial, que están siendo aprovechadas por las organizaciones criminales como rutas de escape.

Por eso las dos casas cateadas ese lunes, la ubicada por la calle Emiliano García (también conocida como Cuarta), frente a la preparatoria de la UAS Augusto César Sandino, y la que aseguraron por la calle Enrique Colunga, a cuatro cuadras de la primera, estaban conectadas con el drenaje pluvial.

En esas casas, según informó la propia PGR a través de la Agencia de Investigación Criminal, el martes por la tarde, se encontraron más de 3 mil kilogramos de drogas (cocaína y mariguana) armas, entre ellas cohetes, granadas, más de mil cartuchos de diferentes calibres y vehículos, algunos de ellos blindados. Al día siguiente se sabría que entre los vehículos asegurados se encuentran una patrulla clonada de la policía municipal y otra de la Marina.

La droga estaba empacada en plátanos y pepinos de plástico.

La casa ubicada frente a la preparatoria fue construida hace tres años, durante la Semana Santa. Los albañiles trabajaron día y noche hasta que la levantaron. Después instalaron los “detalles”: un pasadizo hasta el drenaje pluvial, que pasa por el frente de la vivienda, al cual se accede a través de una tina de baño; cámaras de video adelante y atrás de la casa, ventanales blindados… muy parecido este diseño de la fortaleza en la que habitaba el 50 cuando fue sorprendido por el Ejército el sábado 3 de agosto de 2013, también conectada con el drenaje pluvial.

La casa ubicada por Enrique Colunga había sido construida apenas en 2012, después de que el arroyo que pasaba por la calle fue convertido en un túnel para la circulación del agua de las lluvias. Las dos casas tienen el mismo diseño en las ventanas, cubiertas con vidrios polarizados y blindajes.

La PGR estuvo informando desde la noche del lunes el resultado de los operativos coordinados con la Armada de México y, luego se sabría, también con la DEA. La tarde del lunes anunció la detención del 19 y de sus cómplices, el decomiso de casi cien armas y vehículos, pero no dijo nada sobre el resultado que habían arrojado los cateos del lunes, que sorprendieron a la sociedad culiche.

Fue el martes por la tarde cuando dieron a conocer, en conferencia de prensa, el decomiso de más de 3 mil kilogramos de droga, armas, vehículos entre ellos una patulla clonada y la existencia de rutas de escape a través de túneles que conducen al drenaje pluvial.

Al día siguiente y hasta el jueves por la tarde, todas las casas cateadas seguían en poder de la Armada de México. En la casa ubicada frente a la preparatoria Sandino fue improvisado un campamento a donde fueron llevados todos los vehículos asegurados.

El miércoles por la tarde, por lo menos dos agencias de autos de lujo, la Mercedes Benz y Dodge Auto Country fueron cateadas durante horas y se llevaron de ahí al menos cinco vehículos usados, todos al mismo campamento de la colonia Libertad, donde pudo observarse también una patrulla clonada de la Marina que habían asegurado en la casa de Enrique Colunga, en ese mismo asentamiento.

A partir del descubrimiento de los vehículos clonados, la Marina empezó a interceptar patrullas de la policía municipal y a revisar credenciales y armamento de los agentes. Desde que el operativo arrancó, las policías locales fueron mantenidas al margen. También el Ejército Mexicano.

El 19 de febrero, durante los festejos del Día del Ejército Mexicano, el comandante de la Novena Zona Militar, Miguel Hurtado Ochoa, aceptó que se trataba de un operativo especial de la Marina en el que ellos no tenían participación, y advirtió que tanto Joaquín Guzmán como Ismael Zambada eran objetivos de las fuerzas armadas.

El gobernador del estado, Mario López Valdez, desde el lunes por la tarde había aceptado que la Marina no les había informado de los operativos por temor a las “filtraciones”, lo cual era comprensible.

Desde el lunes 17 y hasta el cierre de esta edición no hubo madrugada en Culiacán en que no se escucharan los helicópteros de la Marina sobrevolar la ciudad, prácticamente en todos los puntos. Pero fue el jueves cuando asestaron el golpe más contundente hasta ese momento: En el residencial Colinas de San Miguel aprehendieron a Jesús Peña González, el 20, considerado el hombre más cercano a Ismael Zambada García, el Mayo.

La detención, según trascendió de fuentes policiacas no oficiales, ocurrió en la casa de una hermana del 20, a donde había acudido para esconderse. La PGR informó que en esa casa, cuyo domicilio no fue revelado, se encontraron drogas y armas. En el mismo informe, la PGR dijo haber detenido a los hermanos Kevin Alonso y Karim Elías Gil Acosta, supuestamente en posesión de armas y drogas.

Colonia Libertad. Túneles para escapar.
Colonia Libertad. Túneles para escapar.

Calma chicha

Después de la detención de Jesús Peña González sobrevino una calma inusitada en Culiacán. Los soldados de la Marina empezaron a retirarse de las casas que habían estado vigilando después de catearlas, algunas aseguradas y otras no, desmantelaron el campamento que habían levantado en la colonia Libertad y se llevaron las decenas de vehículos asegurados a otra parte.
El viernes transcurrió sin novedades, aunque con versiones de que habían detenido a uno u otro de los cachorros del narco, pero sin que nada se confirmara.


El sábado explotó la “bomba” en Mazatlán.

chapo cartelJoaquín Guzmán. La búsqueda.

Cuentas por cobrar
Joaquín el Chapo Guzmán era, se dijo por mucho tiempo, el nacotraficante más buscado del mundo y le llegó a equiparar en importancia con Osama Bin Laden. La administración Obama ofrecía una recompensa por 5 millones de dólares a cambio de información que condujera a su captura de Guzmán Loera.

Por su parte, el Departamento del Tesoro estadunidense ha lanzado varias acciones contra las operaciones del Chapo Guzmán y de su familia.

El hijo del narcotraficante, Jesús Alfredo Guzmán Salazar, y su madre María Alejandrina Salazar Hernández, fueron incluidos en junio de 2012 en la lista de narcotraficantes sujetos a acciones de decomiso, aseguramiento y bloqueo de bienes.

En agosto de 2009, Guzmán Loera y su hijo fueron acusados de diversos cargos de narcotráfico en una corte federal del Distrito de Illinois en Chicago. En 2001 y en 2009, el Chapo Guzmán fue designado por el gobierno estadounidense como un “significativo” traficante extranjero, a través de la Ley Kingpin.

Apenas el año pasado, Guzmán Loera había sido designado como el “enemigo público número 1” de la ciudad de Chicago, el mismo título que recibió originalmente Al Capone en 1930. La Comisión de Crimen de Chicago (CCC) y la DEA justificaron tal clasificación bajo el argumento de que Chicago es uno de los principales destinos de heroína, cocaína, marihuana y otras drogas contrabandeadas por el cártel de Sinaloa.

Joaquín Guzmán Loera fue detenido el 9 de junio de 1993, en la frontera entre Guatemala y México, y enviado al penal de máxima seguridad “La Palma”, hoy “Altiplano”, ubicado en el estado de México.

Posteriormente, el 22 de noviembre de 1995 fue trasladado al penal de Puente Grande, Jalisco, de donde escapó el 19 de enero de 2001, cuando cumplía una condena de 20 años de prisión por ilícitos contra la salud, asociación delictuosa y cohecho.

Cinco procuradores han estado al frente de la Procuraduría General de la República (PGR) desde la fuga de Guzmán Loera, y en diferentes tiempos se han pronunciado por la necesidad de recapturar al líder del cártel de Sinaloa.

Con información de agencias.


Casa de Colinas de San Miguel. Huellas acumuladas.Casa de Colinas de San Miguel. Huellas acumuladas.

Robo, hostigamiento, cateos ilegales

Javier Valdez

Ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Griselda López Pérez, ex pareja de Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, líder del Cártel de Sinaloa, acusó a las corporaciones policiacas federales, Marina y Ejército Mexicano, de robo, hostigamiento, cateos ilegales y destrucción de muebles y equipo en una de sus propiedades

“Esta violación es parte de una serie de atropellos que cometen en su contra tanto las diversas Policías Federales, en su momento la Policía Federal dependiente de la extinta Secretaría de Seguridad Pública Federal, los elementos del Ejército Mexicano, y en esta ocasión la Marina Armada de México, por el sólo hecho de una relación familiar, de haber procreado hijos e hijas, hace ya muchos años con el señor Joaquín Guzmán Loera, de quien me separé hace más de diez años”, expresó la quejosa.

Este 19 de febrero, el abogado Heriberto Rangel Méndez, en representación de López Pérez, presentó una denuncia ante la CNDH, en la Ciudad de México, por la irrupción de elementos de la Secretaría de Marina y de agentes de la Policía Federal en su domicilio de Cerro de las 7 Gotas 642, fraccionamiento Colinas de San Miguel, durante la madrugada del 17 de febrero.

La queja

En la denuncia, el representante legal informó que se dañaron puertas, cristales, muebles y equipo dentro del inmueble, y que ni la propietaria ni sus hijos se encontraban en éste. Señaló que López Pérez optó por no dejar el lugar en el que se encuentra —que no precisó— por “tener temor”.

“Las corporaciones han mostrado como un denominador común el allanar su casa siempre sin órdenes de cateo de autoridad competente, siempre destruyendo sus pertenencias, por el simple hecho de haber tenido un lazo sentimental y ser madre de sus hijos, situación contraria a sus derechos humanos, ya que ella nunca ha incurrido en delito alguno, y no obstante lo anterior, es constante víctima del acoso de las autoridades”.

Afirmó que desde hace alrededor de 10 años, López Pérez no tiene ningún tipo de contacto con Guzmán Loera y que en México están prohibidas las penas trascendentales, que significa que ningún ciudadano puede ser castigado por lo que hizo uno de sus familiares.

“Como si el tener hijos con una persona, ese solo hecho, fuera suficiente para justificar múltiples actuaciones de las corporaciones policiales y fuerzas armadas que deberían vigilar el cumplimiento de la Ley en lugar de romper con ella”, reza el documento, marcado como expediente 17763 por la Oficialía de Partes de la CNDH, al que Ríodoce tuvo acceso.

La segunda

En al menos dos ocasiones, la vivienda mencionada ha sido cateada; la primera vez lo hicieron militares y federales, y esta vez por efectivos de la Secretaría de Marina Armada de México.

El 12 de mayo de 2010, un comando militar irrumpió en el inmueble. En esa ocasión, por lo menos siete propiedades de Griselda López fueron cateadas por elementos de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), con apoyo del Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina y de la Policía Federal.

En una de ellas, Griselda López fue detenida e inmediatamente trasladada a la ciudad de México. La ex pareja del Chapo Guzmán fue llevada a las instalaciones de la SIEDO, donde fue interrogada con base en la averiguación previa UEIORPIFAM/AP/629/2009, bajo la presunción de que lavaba dinero del narcotráfico. Ese día, alrededor de las 23 horas, López Pérez fue dejada en libertad “bajo reservas de Ley”.

“Es una violación al Estado de derecho. Llegaron alrededor de las 4 de la mañana y dañaron muebles, tumbaron cosas, pero por fortuna la familia no estaba ahí, solo un velador tuvo que aguantar esta irrupción. Y uno se pregunta por qué el acoso, con quién quieren quedar bien”, manifestó Rangel Méndez.



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