jueves, 16 de febrero de 2012

Y SE APARECIÓ...JUAN DIEGO



La posibilidad de un cuartelazo carnavalero
o el ninguneo a los Regidores

Fernando Villa Escárciga

El personal de la esquina sureste de palacio quedó más petrificado que la casa de piedra ante la insólita aparición.

Se corrige: más bien fue una presentación la que tenían ante sí: el “síndico” presentado por la actual síndico Mónica Marín Martínez.

De ser así, quienes asesoran a Mónica prácticamente le están mochando otra pata a la silla presidencial para que no se siente.

“¿Híjoles, ahora qué pasa?”, pudo ser la pregunta que en silencio se hicieron empleados y empleadas adscritos a la dependencia.


Tenían ante sí a dos "jefes": una virtual y el otro una especie de holograma. Cierto, parece cómico pero no lo es.

 Así que fíjense nomas, en Sindicatura se les apareció Juan Diego… Juan Diego Romandía García, el suplente al que de súbito subiéronle las ganas de ser Síndico.

Es el mismo Romandía que hace días sostenía que la refaccionaria con su nombre era su vida, su alma y su razón de ser.

El mismo que aseguró que el cargo no le interesaba porque esta acostumbrado a enfrentar sus propias broncas y no las ajenas.

Sepa qué razones pudieron darle para su cambio de parecer y ahora hasta podría ostentarse como virtual síndico del palacio.

Abundantes “eses” con una línea vertical trazada en medio, según algunos regidores, pudo ser el principal argumento para jalarlo a la estrategia.

Lo raro, lo muy raro del asunto, es que esta decisión evidencia un insultante ninguneo a los Regidores de todas las fracciones políticas.

Se supone que los 21 ediles son parte del Cabildo y es el que manda, al menos eso dice la Ley de Gobierno y Administración Municipal.

Esto ya no alcanza los niveles del entendimiento humano, salvo que se trate de un cuartelazo trapacero con escenario carnavalero.

¿Será posible que Mónica haya presentado a Juan Diego como su inminente sucesor? ¿Le habrá preguntado a Martha Tánori, por ejemplo?

 Como que se advierte desesperación y ya se sabe: cuando la mente se aturde, las emociones conducen al error. Tranquilos, pues.

Y quienes pretenden pasar por la mayoría del Cabildo o no tratar de convencerlos con firmes razonamientos políticos, se están equivocando gacho.

Entre más les pegan, los Regidores más rechazan imposiciones. Hacen bien, mesura y dignidad son su mayor fortaleza.

Como sea, con o sin Juan Diego, en Palacio las posturas siguen tan sólidamente definidas como ayer, como hace mucho.

Y que Romandía entienda: La casa de piedra no es el Tepeyac, ahí no se hacen milagros sino acuerdos en Sesión oficial.

Ah, también ha de entender que ahí no está “bajo la sombra de nadie”…

Salud, como siempre a todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario