viernes, 8 de mayo de 2015

UN CARTUCHO PERCUTIDO


Elementos destacamentados en la zona norte de Nuevo León no cuentan con balas y el GPS de las unidades no funcionan. Los uniformados están a merced de Los Zetas en el sector más caliente en los límites de Tamaulipas

Fuerza Civil de Nuevo León presenta un déficit  de cartuchos y severas deficiencias en la comunicación vía satélite para enfrentar el poderío armado del crimen organizado.

La inversión de 300 millones de pesos para Fuerza Civil que presumió el gobernador Rodrigo Medina en 2013, pareciera no existir.

Según el mandatario estatal con este dinero se compró equipamiento, tecnología y armamento para enfrentar con todo el poder al crimen organizado.

“Yo me he comprometido con los nuevoleoneses a dar mi máximo esfuerzo, toda la capacidad que el estado nos provea para construir instituciones que nos permitan lograr ese propósito”, dijo el mandatario en noviembre del 2013, durante una ceremonia de entrega de equipamiento en la Explanada de los Héroes en Monterrey.

Sin embargo, una grabación en poder de Reporte Indigo, reveló las carencias que sufrieron  los elementos de Fuerza Civil durante el enfrentamiento con miembros de Los Zetas la tarde del pasado domingo 3 de mayo.

El saldo fue de un uniformado muerto, otro herido con tres impactos de bala y mutilado de un dedo, así como ocho policías sometidos, desprotegidos a merced de Los Zetas.

Eran las 16:00 horas, cuando 10 oficiales en las patrullas 1190 y 341 iniciaron la persecución de una camioneta color roja. El vehículo traía a bordo a miembros del cártel de Los Zetas. El punto de acción era el camino Vallecillo-Parás, conocido como “Brecha San Carlos”.

La adrenalina de los elementos estatales estaba al tope, por lo que no se percataron que se estaban metiendo a la zona más “caliente” de Tamaulipas: el municipio de Nueva Ciudad Guerrero, en la Frontera Chica.

Y es que el GPS de las dos unidades no servía.

La grabación de una discusión por vía frecuencia entre elementos de Fuerza Civil con un líder del cártel de Los Zetas fue filtrada en redes sociales.

“Nos refiere la unidad 341 que iban en 75 (persecución) de una 98 (camioneta) roja con ‘tumba burros’ plateado, de repente les sale otra 98 particular y los rodean, la unidad refieren detonaciones.

“Se les da el 70 (indicación) que repelen el 5 (la agresión), la unidad refiere que se les ubique vía GPS, pero 67 (el puto GPS no servía)”, se escucha en un audio.

Ya sin balas y sin saber dónde estaban, los elementos de Fuerza Civil piden desesperados, vía frecuencia, apoyo de más unidades y de otras corporaciones.

“El puto se burló en la grabación. No se escuchó (…) pero en uno de sus comentarios dice que vergüenza debería darnos que nos mandan con dos cargadores a Tamaulipas. Estoy de acuerdo con eso. El pinche 22 (armamento) no vale verga, neta, neta, neta… de haberlo tenido yo, lo hubiera proporcionado en corto.

“Él, en la grabación que no se escuchó, dice que tiene lana para comprarnos armas, y para más balas”, dice un elemento de la Fuerza Civil.

“Si quieren pelea, los estamos esperando con un misil”, dice el supuesto Comandante Zeta de la Frontera Chica, que comprende los municipios tamaulipecos de Nueva Ciudad Guerrero, Mier, Camargo y Miguel Alemán.

“Pobre gente inocente que traen a la muerte sin balas ni cargadores. Les debería dar vergüenza mandarlos a la muerte sin con qué defenderse.

“Hagan lo que quieran, que para defenderme yo solo puedo, no necesito arrimar a nadie y ahí les voy a dejar un elemento que me lo encontré vivo junto con uno muerto, que lo maté por culpa de ustedes”, le dice el presunto criminal a los altos mandos de Fuerza Civil.

Un cargador para un rifle de asalto Colt M4 -que es el arma con la que cuenta un elemento operativo de Fuerza Civil- se abastece aproximadamente con 30 balas. Y a los policías se les dan solo dos cargadores.

En el audio deja entrever la frustración de los compañeros de los policías que fueron rodeados y que estaba a merced de Los Zetas.

Los uniformados fueron emboscados por otros pistoleros de Los  Zetas en una brecha del poblado La Lajilla, de Nueva Ciudad Guerrero, Tamaulipas.

Ahí falleció el oficial operativo Edson Eduardo Valencia.

EL APOYO LLEGÓ TARDE

Sin la señal del GPS de las unidades de Fuerza Civil tomadas por Los Zetas,  los elementos en la planta de radio aplicaron el código rojo para ayudar a sus compañeros.

“Las unidades de apoyo como quiera se ubicaron porque conocen la zona, pero se tardaron casi una hora en llegar, pero antes, la unidad 341 refiere que se van a parapetar, que los elementos en infantería se van a resguardar, algunos se quedaron en la brecha

“La  unidad 1190 (Torre 17 líder del grupo) se pasa para Tamaulipas piden que se les ubique por GPS pero 67 (no funcionó)”, dice con voz de impotencia la fuente en el audio.

En la grabación se revela que esta no es la primera vez que los elementos de Fuerza Civil, destacamentados en la zona norte de Nuevo León, se ven en peligro de perder la vida.

“Si mal no recuerdo ya pasó esto, incluso comandante platino estuvo presente, y era el tercer grupo”, asegura el informante.


(REPORTE INDIGO/ JESÚS PADILLA/ VIERNES 8 DE MAYO DE 2015)

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