lunes, 29 de julio de 2013

ASISTENCIALISMO ABUSIVO VÍA UNIFORMES GRATUITOS

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Confecciona “gobierno del cambio” programa de uniforme escolar gratuito asfixiando a industria textil y lo pone en riesgo

Si de un programa se siente ufano el Gobierno del Estado, ese es el de uniformes escolares gratuitos, política pública asistencialista a la que le ha añadido la entrega de útiles escolares.

Es tal la relevancia oficial que tiene que siempre encuentra un espacio en los discursos del gobernador Mario López Valdez, del secretario de Educación, Francisco Frías Castro, y del titular de la Secretaría de Desarrollo Económico, pues afirman, sin salirse del guion, que de ser una acción asistencial pasó a convertirse en un programa productivo, generador de empleos y derrama económica, así como eficiente promotor de la emergente industria textilera en Sinaloa.

Pero la historia del discurso no es tan puntual en los hechos.

Prueba de ello es que a tres semanas de que inicie el ciclo escolar 2013-2014, hay problemas en el gremio textilero acreditado para la confección de dichos uniformes; el gobierno de Malova lo sabe y ante la falta de respuestas la advertencia está hecha: el desabasto es una amenaza real.

Todo se deriva del incumplimiento por parte del Gobierno del Estado en su compromiso de dotar de financiamiento, sobre todo a pequeños textileros, como lo hizo en las dos primeras ediciones del programa, lo que ha complicado el proceso de producción y con ello ha obligado a algunos empresarios del ramo a endeudarse para sacar adelante el programa.

De acuerdo con el ingeniero Jesús Maximiliano Valdez Beltrán, presidente de la Asociación de la Industria de la Confección Textil de Sinaloa, A.C., el Gobierno estatal no ha liberado los apoyos y con ello se pone en riesgo el programa pues los tiempos están encima y al menos no habría tallas suficientes para atender la demanda de uniformes.

“Lo que pasa es que por inicios de marzo hubo compromiso de la Sedeco para financiar el uniforme escolar en alguna medida, y para ello se celebraron una serie de contratos con algunos de los acreditados en el programa, y finalmente se entregó un 20 por ciento de lo que estaba comprometido. Pero por otro lado no se le dio curso a otras tantas solicitudes”, explicó.

A decir del dirigente de los textileros, otra de las cosas que cambiaron de la primera a la tercera edición del programa fueron los montos de apoyo al financiamiento para la compra de tela y maquinaria, pues en el 2011 se entregaron 40 millones de pesos, al igual que en el 2012, y en este año apenas han liberado recursos por 12 millones de pesos cuando anunciaron que serían 27.

—¿Cuál es el argumento por el que no fluyen los apoyos?

—Ignoro las razones, pero se dice que es la falta de recursos, que no tienen dinero. Que Gobierno federal, por el cambio de sexenio, no libera 360 millones.

Sin embargo, de acuerdo con el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), Roberto Cruz, en lo que va de la actual administración se han otorgado un total de 168 créditos por un monto acumulado de 80 millones de pesos: 15 en 2011 para 34 talleres; 38 en 2012 para 77 talleres, y en este 2013 se entregaron el lunes 20 de mayo un total de 27 millones de pesos en 57 créditos.

Pero eso solo sirvió para la foto pues en dicho acto apenas se completó la entrega de 12 millones de pesos, por lo que restan 15 que se prometieron hacer llegar entre el 5 y el 9 de agosto, cuando los tiempos para la distribución de los vales a los padres de familia o tutores ya estarán encimados, y por lo tanto no habrá suficiencia de uniformes.

Ese mismo 20 de mayo marcó el arranque del programa, según lo aclaró Francisco Frías Castro, titular de la Sepyc, cuando ni siquiera se había aprobado el Programa para el Otorgamiento Gratuito de Uniformes y Útiles Escolares a los alumnos de educación básica inscritos en escuelas públicas del estado de Sinaloa, para el ciclo escolar 2013-2014, lo cual ocurrió hasta el lunes 10 de junio, 21 días después, según consta en el número 070 del Periódico Oficial El Estado de Sinaloa.

A pesar de que ya va en su tercera edición y a decir del propio titular de la Sepyc, Francisco Frías Castro, se ha aprendido de la experiencia, es tal la desorganización en la operación del programa que antes de publicarse el acuerdo y las reglas de operación, donde se incluyen las especificaciones para elaborar los uniformes, la mayoría de los empresarios textileros ya reportaban un 50 y hasta un 60 por ciento de avances en su producción.

Es una mentada

En el artículo 1 del acuerdo que crea dicho programa, se establece, en el párrafo 4, que uno de los objetivos es “fomentar la participación de la micro, pequeña, mediana y gran empresa, así como la de las comercializadoras establecidas en el estado dedicadas a la confección, distribución y entrega de los uniformes escolares gratuitos, así como a aquellos comercios y papelerías que comercialicen útiles escolares para impulsar el desarrollo económico de estos sectores de la economía estatal”.

Para un segmento de los empresarios textileros, esta parte se está atendiendo a medias pues de todos es sabido que esta industria siempre ha funcionado con anticipos.

“Aquí el tema y la reclamación nuestra es que la práctica del mercado es, por ejemplo: Ríodoce me pide que haga todos los uniformes del personal. Da un anticipo en 50 por ciento y al final me paga el resto. Lo que está haciendo el Gobierno es un abuso, y abuso mayúsculo porque está desfinanciando al sector, un sector que típicamente trabaja con anticipos porque es su condición de mercado. Ahora lo que estamos haciendo es financiar al Gobierno hasta por seis meses y pues, es una mentada de madre”, explicó Valdez Beltrán.

Dijo que a través de su organización tienen cercanía con el secretario de Desarrollo Económico, quien los está atendiendo e incluso se alcanzó un acuerdo: “Vamos a recibir los recursos en fondo perdido y van a ser insuficientes, pero de alguna manera decidimos aceptar la propuesta de recibir recursos del 5 al 9 de agosto”. Pero se dejó en claro los riesgos que se corren en términos de desabasto y de competencia desleal entre textileros con y sin financiamiento.

Un microempresario del ramo consultado dijo a Ríodoce que el desabasto nadie lo va a impedir, no porque los textileros lo quieran, sino porque no alcanzarán los tiempos para producir todo el uniforme requerido por la falta de financiamiento, aun cuando este llegue entre el 5 y el 9 de agosto.

“Hay casos de gente que tiene solvencia económica, que no ocupa de este apoyo, y a pesar de ello se les está brindando, dejando por fuera a quienes realmente lo necesitamos; en pocas palabras, sí fluye dinero pero pa’los cuates”, lamentó.

Lo que también se ha observado es que desde hace algunas semanas ya se ve en las grandes tiendas como Ley y MZ la disposición de uniformes, mismos que se puede pensar son de los remanentes del año pasado o bien, los mandaron a hacer.

Por su parte Roberto Cruz, titular de la Sedeco, dice que este año no tienen dinero para los uniformes porque el Gobierno federal no les ha bajado recursos, y es por ello que el Gobierno del Estado creó un sistema a través de la   Red Fosin, que consiste en un esquema solidario, donde van varios textileros en grupo, y si uno no cumple, el resto quedará impedido al acceso de nuevos apoyos financieros por parte del Gobierno en este esquema de uniformes escolares gratuitos.

Pese a que desde el mes de marzo la Sedeco se comprometió a liberar apoyos para el financiamiento, algunos textileros, a como han podido, endeudándose por todos lados, empezaron a confeccionar anticipadamente, pero incluso así se cree que podría haber desabasto.

Será culpa del Gobierno

Los textileros consultados coinciden en advertir que habrá desabasto de tallas, sumado a ello denuncian que hay “dos o tres bandidos” que se meten y hacen chapuza; se valen de artimañas para meter uniformes que no son fabricados aquí, que no se sabe de dónde provienen y que no cumplen con las especificaciones.

Se calcula que al momento la producción de uniformes está superando el 50 por ciento de avance y que llegando los recursos, si llegan, como se prometieron para la primera semana de agosto, los fabricantes no saldrán tan raspados y que no habrá tanto problema. 
Pero habrá.

Advierten a Gobierno que si la bomba truena será por culpa de ellos, porque no cumplieron.

“Lo que te puedo decir es que como gremio nos atendieron, muy tarde pero nos atendieron, y estamos aceptando a hacer los uniformes (en esta circunstancia) porque estamos en busca de una mejor negociación para el año que entra, porque luego viene la amenaza de que los van a traer de fuera”, destaca Maximiliano Valdez, quien advierte también que si el dinero no fluye del 5 al 9 de agosto, se declararán en huelga de brazos caídos.

Así pues, un programa permanentemente presumido en el discurso como una política pública exitosa, o como un círculo virtuoso, muestra en los hechos de cuerpo entero a un gobierno “asistencialista”… pero a cuenta de otros.

2 millones 222 mil 938 vales para uniformes entregados en dos años:

— 402 mil 775 a preescolar.
— 1 millón 245 mil 966 a primaria.
— 578 mil 197 a secundaria.
FUENTE: Gobierno del Estado.


1 millón 192 mil vales

se repartirán entre alumnos de educación básica para el ciclo escolar 2013-2014.


FUENTE: Reglas de Operación del Programa de Uniformes Escolares.

 (RIODOCE/Redacción/   julio 28, 2013) 


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