miércoles, 14 de marzo de 2012

DE PODER A PODER LA APUESTA DEL PAN EN GUAYMAS


La Viña del Señor


Cuando por fin César Lizárraga Hernández pudo dejar la alcaldía de Guaymas y  en su lugar quedó a la síndica Mónica  Marín y Francisco Ponce ni Pío dijo, todavía el escenario local no agarraba color. 

Esa jugada le permitió al alcalde con permiso de retirarse del cargo por 45 días buscar la candidatura por el PAN a la diputación por el XIII distrito local.

La apuesta es vender a un candidato como Lizárraga haciendo fórmula con Manuel Aguilar Juárez, con quien se han aferrado  en hacerlo candidato a la alcaldía y un menospreciado por su bajísimo perfil político Israel Quiroz, quien alcanzó la candidatura a la diputación federal por el 04 distrito al declinar Fernando Miranda Blanco, personaje que era visto como la carta fuerte del panismo para desplazar al PRI de dicha curul en San Lázaro. 

Sin embargo, una vez que se perfilen las candidaturas la contienda electoral se pondrá álgida entre los panuchos y sus rivales políticos, en una “guerra” de alta y baja intensidad que implicará uso de recursos, influencias de padrinazgos y que moverá a los grupos de poder en el municipio y como ejemplo ya por el lado del PRI pretenden “recuperar” a las “despenseras” de Manuel Aguilar que ha venido utilizando tanto el Fundación Manuel Aguilar como en la Alianza de del Nuevo Sonora, que utiliza para posicionar su imagen,  y se rumora que en el Instituto Miravalle de Manuel Villegas se “regalaba” calificaciones a los alumnos que asistieran al registro del Alemán.

El operativo
No fue fácil armar el operativo para acomodar las fichas acorde a las condiciones que exigía el alto mando del Nuevo Sonora que no quiere arriesgar nada de cara al futuro y menos cuando va sobre el control del Congreso del Estado para evitar zancadillas como el atorón presupuestal que ha hecho ver las de Caín al ejecutivo al no poder solventar el gasto normal en un año electoral y que tiene incluso al Consejo Estatal Electoral en un brete, a pesar de la figura de la reconducción presupuestal aplicada para salir al paso.

En primer término se tuvo que calmar las pretensiones fantasiosas de Pío Ponce que con sus escaramuzas metió presión el proceso sucesorio local, cuando se sabía, su intención era servir de gestor de Jesús Saldaña para que recuperara un adeudo de 40 “melones” que el ayuntamiento le adeuda al Negro. 

Para meter en orden a la fracción panucha en cabildo bastó la orden de arriba y los “buenos oficios” de los “dueños” de quienes cobran como regidores blanquiazules y los jefes de los clanes como Alonso Arriola y Saldaña tuvieron que doblar a los suyos por propia sobrevivencia.

Una vez logrado eso y ya controlado el choque de intereses se procedió a imponer a la nueva alcaldesa, cuya función será algo así como la de la reina Isabel II de Inglaterra, protocolaria y de apoyo a la virtual candidatura de Aguilar, con todo el poder municipal. Ahí sí no se admiten fallas.

De Hermosillo se dice llegarán quien detrás del trono –algo así como una especie de Margaret Thatcher la famosa Dama de Hierro— llevará en verdad las riendas del ayuntamiento y tomará las decisiones conocidas las escasas luces de la primer edil. Por eso ronda en los corrillos políticos la pregunta ¿Es Mónica una señora presidenta de a mentiritas?

¿Jugadora de la política o alcaldesa a modo?
Una vez ungida como alcaldesa Mónica Marín habrá de decidir como reparte su tiempo en sacrificarse por los porteños y sus conocidos pasatiempos.

En realidad no importa en que invierta el tiempo la alcaldesa, por cierto la tercera después de Sara Valle del PRD y Susana Corella Platt del PRI y primera del PAN.  Ya antes Martha Lorenia Ruiz Bustamante y Elda Margarita Romo de Andueza buscaron el cargo por Acción Nacional y fracasaron.

Marín antes había sido regidora con Bernardino Cruz y a partir del 2009 se desempeñó como síndica procuradora en la actual administración y le tocó presentar las denuncias administrativas ante el Órgano de Control y Evaluación Gubernamental como representante legal del ayuntamiento en contra de funcionarios de la administración de Antonio Astiazarán. 

Enroques
El cambio en Contraloría con la entrada de Carlos Cortez y el arribo de Iveth Guerrero a la secretaria particular fueron partes de los enroques necesarios para garantizar la gobernabilidad en el ayuntamiento ante las nuevas circunstancias políticas con que Acción Nacional habrá de enfrentar la temporada electoral. 

También el Toño Astiazarán buscó mover sus fichas en el tablero municipal sabedor de lo que significaba para su futuro el reacomodo al interior del ayunta. 

Ello explica que buscara mover el agua a través de su incondicional Luis Zaragoza o que tratará de cobrar facturas pasadas, entre ellas, la renuncia fuera de término de Mónica como asesora de los regidores panistas para que estuviera en condiciones de formar parte de la planilla de ayuntamiento en el 2009, pues como se recordará en el trienio 2006.-2009 la hoy alcaldesa cobró como asesora de la fracción azul en cabildo y por no haber renunciado a tiempo de dicho cargo estaba impedida para contender como síndica por lo que se le hizo la valona de recorrer la fecha de su renuncia para que le dieran los plazos. Y ese favor, se afirma es una deuda que está pendiente con los que se fueron y se sienten traicionados por la desmemoria de Marín. Malagradecida, es el menor de los calificativos que le imputan a quien el Toño llamó “nuestra asesora” en entrevista en la radio 1040.


Coopelas o cuello
Y como parte del contexto que tiende a enrarecerse puede leerse la denuncia de Héctor Hérnandez y un grupo de chepinos interpuesta ante el Consejo Estatal Electoral en contra de Manuel Aguilar Juárez y el secretario general del PAN estatal Adrián Espinoza uno de los mariscales de Fuerza XXI por actos anticipados de campaña y por promocionar ilegalmente su imagen y que tiene en el banquillos de los acusados al favorito del palacio por infracciones al Código Electoral.

La acción encabritó al dueño de la Geomar, quien ni tardo ni perezoso se presentó ante el pastor local del PAN Francisco López Lucero a quien exigió sanciones en contra de los berrinchudos azules.

Lo anterior es síntoma de que Manuel Aguilar no cuenta con todas las simpatías al interior del PAN y de que el trabajo de posicionamiento personal que viene realizando con sus organizaciones la Alianza del Nuevo Sonora y su Fundación, en cuyo nombre llevan la penitencia, es una labor sectaria al margen de la tradición panista y que se acerca más a lo que acostumbraba el PRI con sus políticas clientelares y de corte paternalista.

Las presiones sobre el bendecido se prevé subirán de tono cuando Oscar González el chepino number one de la comarca quien también tiene su corazoncito y busca acomodo en esa historia también se registró como aspirante a la alcaldía y para ello cuenta con el apoyo de la gente de Israel Quiroz, a quien también buscan sentar para dejarle el camino libre al profe Fermín Trujillo, por lo que eso representa en cuanto a la alianza que se cocina entre el PAN y el PANAL a nivel estado. 

La estrategia de los Josefinos es clara, llevar al enemigo a terrenos desconocidos para él, como recomendaba Tzu Su en su  libro “El arte de la guerra” y en donde ni Fuerza XXI, ni la gente de Paco Bueno capitaneada por Omar Núñez el Calamardo incrustada en espacios gubernamentales tienen capacidad operativa.

Como se ve, no todo es miel sobre hojuelas en el rebaño azul y como dice el refrán a veces del plato a la boca se cae la sopa, pues como sostenía Federico Niestzsche “No todo hombre tiene su precio, pero sí todo hombre tiene su cebo” y Manuel Aguilar mordió el suyo.

El ex presidente del PAN municipal Alberto Albín Cubillas no dejará correr por la libre a César Lizárraga, pues se registró para buscar la candidatura por la diputación local por el XIII distrito electoral.  La estrategia antes de su registro era sacar una propuesta de unidad entre el “Grillo” Valenzuela y Cházaro, misma que no cuajó para enfrentar al ex alcalde.

De poder a poder
Para los enterados el verdadero enfrentamiento en el municipio por las principales carteras en juego será entre quienes defienden el proyecto del Nuevo Sonora con el gobernador Guillermo Padrés a la cabeza y cuya operatividad conducen el secretario general del PAN estatal Adrián Espinoza y el secretario general de gobierno Roberto Romero, jefes reales de la estructura conformada por Fuerza XXI, la maquinaria electoral  del partido que tan buenos resultados rindió a favor de Ernesto Cordero y en la elección interna para favorecer a los candidatos blanquiazules palomeados desde palacio de gobierno y el empresario Ricardo Mazón, convertido en el gran mariscal del PRI, con capacidad para hacer y deshacer en ese partido a grado tal de haber sacado adelante la candidatura a la alcaldía de su protegido Otto Claussen Iberri, a quien convirtió desde su posición en el Congreso del Estado en su caballito de batalla para mermar la imagen del gober y sus programas al nivel de tener sin presupuesto al estado. 

Esa batalla montada sobre los comicios en puerta y convertida en una guerra de posiciones ha empezado con maniobras y movidas estratégicas en el tablero de ajedrez en que Sonora ha quedado transformado y como parte de ellas puede leerse el registro en el mismísimo corazón del boursismo y de la oposición al Acueducto Independencia de la candidatura del ex alcalde de Cajeme Francisco Palillo Villanueva a la diputación por el XVI distrito local, quien se dice fue convencido para cambiarse de color por el ex dirigente del Consejo Coordinador Empresarial y candidato a diputado federal pluri por Acción Nacional Mario Sánchez Ruiz bajo la promesa de “desaparecerle” el expediente que se sigue ante la Agencia Primera del Ministerio Público del Fuero Común bajo expediente AP 132/11 por una supuesto mal manejo de 13 millones de pesos del municipio cuando era alcalde que invirtió el cetemista en una fallida operación bursátil.  El quid de la jugada fue frenar tanto a los precas priístas Rogelio Díaz Brown como Faustino Félix Chávez y un “aviso” para sus promotores. 

Frente a ese contexto, son previsibles los ajustes necesarios al interior del panismo cuando Padrés antes de irse a Japón tuvo en sus manos la encuesta levantada por JVO Consultores en donde el PAN iba adelante con 4 puntos en la puja por las senadurías y en las alcaldías de San Luis Río Colorado, Hermosillo y Nogales y por poco margen en Guaymas y abajo del PRI en Cajeme y Navojoa, mientras en el 04 distrito electoral federal el tricolor con Antonio Astiazarán llevaba ligera ventaja, aunque ahí es previsible que tanto Marco Antonio Cachorro Ulloa como Fermín Trujillo le bajen votos al ex partidazo, por su pasada militancia priísta. 

En cuanto a la diputación local de ir de candidatos César Lizárraga y el doctor José Luis Marcos León Perea, bajo la bandera del PAN y el PRI respectivamente el agarrón favorecía al segundo por buen margen, eso sin contar el bajón en imagen pública que obtuvo el galeno por su “declinación” con sabor a sentada convenenciera a favor de Claussen. 

Las escaramuzas amenazan con ponerse mejor que los guamazos que se pusieron el puertorriqueño Juama López y el obregonense Orlando “Siri” Salido allá en la Perla del Caribe. Ni más, ni menos.


Líbranos Librado

El aspirante del Movimiento Ciudadano a la alcaldía porteña Librado Navarro Jiménez se puso negro de coraje y decidió recurrir a instancias electorales como el Consejo Estatal Electoral en busca de justicia y orden y por eso denunció en paquete a Manuel Aguilar Juárez y Otto Claussen Iberri por actos anticipados de precampaña.
 
Ahora habrá que esperar en que terminan las pesquisas del órgano comicial pues en su querella el abogado incluye como responsables tanto al PAN como al PRI, partidos que tienen obligación de vigilar que sus militantes apeguen su actuar a las normas legales y en este caso dichos aspirantes realizan actividades de promoción y posicionamiento fuera de los términos y plazos, toda vez que las precampañas iniciaban apenas el 12 de marzo. 

Al tiempo… Roma no se hizo en un día.


 

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