martes, 5 de febrero de 2013

ACUMULACIÓN DE GAS, CAUSA LA EXPLOSIÓN EN LA TORRE DE PEMEX: PGR




Patricia Dávila
MÉXICO, D.F. (apro).- La explosión en el edificio B2 de la Torre de Petróleos Mexicanos (Pemex), que causó la muerte de 37 personas y mantiene a 30 más hospitalizadas, fue ocasionada por una acumulación de gas metano en los sótanos de esta unidad administrativa, reveló Jesús Murillo Karam, titular de la Procuraduría General de la República (PGR).

Murillo Karam explico “que esto, en su momento álgido, propició un efecto en la estructura de las lozas del edificio, que generó el impulso hacia arriba y, posteriormente, la caída”. Con ello, el funcionario eliminó la posibilidad de que el desastre haya sido ocasionado por un artefacto explosivo.

El funcionario federal adelantó este reporte en rueda de prensa, en la que también estuvieron el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; Pedro Joaquín Coldwel, de la Secretaría de Energía (Sener), y el director de Pemex, Emilio Lozoya Austin.

El procurador general de la República señaló que peritos expertos en bombas y estructuras determinaron que esta explosión fue “difusa, es decir, lenta, horizontal y perfectamente definida, ya que en la zona de desastre no existe el cráter característico que dejan las detonaciones de explosivos”.

Para desestimar la especie de que el siniestro del edificio B2 fue ocasionado por explosivos, explicó que en una detonación fortuita las vigas de acero no se fracturan; mientras que en un percance por artefacto explosivo sí fracturas las estructuras.

Además, indicó que otra prueba de que no se trató de un artefacto explosivo es que los cuerpos de las víctimas no se desmembraron.

Las víctimas, abundó, no presentaron daños en oídos ni existe rastro de fuego, con excepción de tres cuerpos que correspondían a quienes trabajaban en la zona de la explosión, los cuales se encontraron quemados, aunque aquí la causa de la muerte fue traumatismo craneoencefálico, igual que en el caso de muchos de los otros fallecidos.

Según el titular de la PGR, en pruebas de laboratorio no se encontró rastros de explosivos, y si hubiese existido un artefacto explosivo en la zona afectada, se hubieran roto todos los vidrios del edificio.

De acuerdo con el funcionario, el siniestro fue producto de una explosión de gas inflamable que, al hacer contacto con una chispa, detonó.

Acerca de dónde provino este gas, dijo que se investigan algunas hipótesis, como filtración directa del subsuelo o a través de tubería vieja –con más de 30 ó 40 años– que aún se encontraba en el lugar.

Además, explicó que días después del accidente –no precisó la fecha–, el jefe de la cuadrilla que laboraba en la zona del percance, al ver que no aparecían sus compañeros, acudió al Ministerio Público a denunciar que instantes antes del accidente había dejado a sus trabajadores en la zona de la que provino el estallido, explosión que incluso lo impactó contra la pared.

La PGR mostró fotografías tanto del edificio como de los cuerpos que se encontraron quemados; incluso, uno de ellos aparecía con un cable incrustado en el cuerpo.

Murillo Karam indicó que, una vez que se concluya el resto de la investigación, se determinará si la filtración de gas se debió a una negligencia.

En torno a si existen fallas de seguridad en el edificio de la paraestatal, respondió que aún no concluye la investigación y, si aquéllas existieran, se deslindarán responsabilidades.

Otras imágenes que también mostró corresponden a una maleta que se encontró en el lugar del siniestro y que posteriormente se dijo que contenía explosivos. Las tomas exhibidas esta noche muestran su interior con artículos personales.

Por otra parte, Emilio Lozoya, director de Pemex, anunció que, con excepción del edificio B2, en el resto de las instalaciones de la paraestatal se reanudarán labores el miércoles 6, ya que no existen daños que comprometan la estructura.

Y aseguró que se garantizarán todos los servicios básicos, como agua, luz, aire acondicionado y energía eléctrica; además de que los elevadores funcionarán con normalidad.

En cuanto a la serie de percances que se registraron en los edificios de Pemex durante el 2011, conforme lo muestra un reporte publicado por Proceso en el número que circula esta semana, Lozoya Austin admitió que en ese año e incluso en el siguiente, en 2012, se han reportado muchas fallas, sin embargo, se negó a profundizar en el tema.

(PROCESO/Patricia Dávila/4 de febrero de 2013)

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