domingo, 13 de octubre de 2013

TÍA DE ASESINO SERÁ JUEZ DE LO FAMILIAR EN TIJUANA



Fue acusada con su esposo de tráfico de influencias en el 2005 y 2006, para que no detuvieran a Emmanuel Valencia Pérez

TIJUANA.- La abogada Ana Carolina Valencia, simpatizante panista y tía de Fernando Emmanuel Valencia Pérez, presunto homicida (actualmente recluido en el penal), de la niña Sara Benazir Chavolla Ruiz en diciembre de 2005 en esta ciudad, se encuentra a punto de ser designada juez primero de lo Familiar en Tijuana por los Magistrados del Tribunal de Justicia en el Estado.

La entonces asesora de la Corette (en 2005 y 2006), junto con su esposo, en ese tiempo consejero del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial, licenciado Adrián Humberto Murillo González, utilizaron sus influencias para que su sobrino Fernando Emmanuel Valencia Pérez “El Backstreet”, tras haber sido detenido y estando a disposición del Ministerio Público en forma inexplicable quedara en libertad y huyera a los Estados Unidos, según acusaciones en su contra.

En ese tiempo, los padres de la víctima responsabilizaron de la liberación “al abuso de poder”, pues afirmaron que dos parientes del presunto victimario habían hablado con el entonces gobernador Eugenio Elorduy; su tía Ana Carolina Valencia, entonces asesora de Corette y su esposo, el consejero de la Judicatura, Adrián Humberto Murillo González.

Ocho años después del asesinato de ‘’Sarita’’ fue detenido el presunto homicida, Emmanuel Valencia Pérez; y su tía Ana Carolina está a punto de ser designada Juez de lo Familiar en Tijuana, con el voto de la mayoría de los 17 togados del Tribunal Superior de Justicia del Estado, la mayoría del área penal.

Fuentes del Poder Judicial, aseguran que la abogada Ana Carolina, es actualmente secretaria de acuerdos de un Juzgado, y que tiene el apoyo total del secretario general del Consejo de la Judicatura, Enrique Magaña Mosqueda, hermano de Héctor, quien era el jefe de la abogada en Corette, para lograr ser la titular del Juzgado de Lo Familiar..

En Mexicali, dijeron las fuentes, que al parecer los magistrados no conocen el caso de Sara Benezir, el asesinato de la menor y el dolor de sus papás, por lo que es momento de que sepa lo que sucedió en Tijuana.

PARTE DE LOS HECHOS

Sara Benazir Chavolla Ruíz, de 15 años de edad, fue arrojada de una camioneta Nissan Pathfinder, color guinda, modelo 1991, conducido por un hombre identificado como “El Backstreet” y un taxi la arrolló, falleciendo horas después en la clínica 20 del Instituto Mexicano del Seguro Social por traumatismo craneoencefálico.

El origen del asesinato fue que la adolescente no accedió a las pretensiones amorosas de Valencia Pérez.

Después de siete años, autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), aprehendieron a Fernando Emmanuel Valencia Pérez “El Backstreet”,ahora de 29 años, y se logró –según la versión oficial-- por una alerta de arresto que en su momento emitieron al gobierno de Estados Unidos.

Valencia Pérez huyó al país vecino para evadir la justicia, y como “su padre tiene nacionalidad norteamericana. En base a eso solicitó la propia residencia y cuando él comparece a las oficinas en San Diego informan a la Policía Ministerial”, dijo la PGJE.

Años antes, el 20 de abril del 2006, la Procuraduría de los Derechos Humanos y Protección Ciudadana de Baja California (PDH) emitió la recomendación 8/2006.

En el análisis de los hechos y evidencias que se derivan de la queja PDH/TIJ/328/05, se acreditan sistemáticas y graves violaciones a los derechos humanos en contra de Manuel Chavolla Flores y Sara Elena Ruiz Meza, padres de la joven Benazir, cometidas por el entonces Procurador de justicia, Antonio W. Martínez Luna.

Se trata de infracciones al derecho, a la legalidad y a la seguridad jurídica, en sus modalidades de dilación en la procuración de justicia, irregular integración de averiguación previa, y no consignación de la misma.

Dicha recomendación de la PDH, dirigida al entonces gobernador del Estado, Eugenio Elorduy Walter, y al Congreso local, indicó que se iniciara un Procedimiento Disciplinario Administrativo en contra de estos servidores públicos, y destaca la ineficacia, insensibilidad e indiferencia de las autoridades judiciales para encontrar a los culpables y aplicar la ley.

Los agresores gozan de la impunidad que les proporcionó la dilación en la procuración de justicia de las autoridades que tardaron seis meses en consignar y solicitar la orden de aprehensión, a pesar de las evidencias.

Al Ejecutivo se le pidió que iniciara la averiguación previa por la posible comisión de hechos delictuosos, cometidas por los servidores públicos. A los diputados se les recomendó que se iniciara el procedimiento al procurador de Justicia, para que se finque la responsabilidad que en derecho proceda.

El homicidio sin castigo de Benazir Sara, puso a la expectativa a la sociedad civil, por la crueldad con la que fue cometido el asesinato –fue arrojada con las manos y pies esposados desde un auto en marcha.

Sin embargo, los presuntos culpables: Fernando Emmanuel Valencia Pérez, sobrino de un consejero de la Judicatura del Poder Judicial de Baja California y de una funcionaria del gobierno estatal, y Carlos Jesús Soto Ocio, no fueron detenidos, incluso el último ni siquiera fue llamado a declarar, citaba la recomendación de la PDH.

(EL MEXICANO / Sergio ANZURES / 13  de Octubre 2013)

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