EN CORTO

  • El gobierno de Marcos Covarrubias, obligado a encontrar a los asesinos de Antonio Alcántar López
2 - 1 antonio alcantar lopez ejecutadoCarlos González Muñoz

Apenas hace unos días Marcos Covarrubias se ufanaba ante representantes de los medios de comunicación locales que en la entidad se vive una paz y tranquilidad social envidiables y presumía que en Baja California Sur predomina un reluciente  estado de derecho, en el que sucesos violentos y dramáticos como el que hoy conmociona a la sociedad paceña y enluta a los familiares y amistades del asesinado son casos aislados y esporádicos:  La propia realidad nos muestra que no es así y que la espiral de violencia que se extiende a lo largo y ancho de México nos ha tocado ya con sus tentáculos desde hace buen rato, que será un error garrafal y poco inteligente insistir de hoy en adelante en que los sudcalifornianos  vivimos en un territorio que colinda con el paraíso, y que lo habitamos exclusivamente ángeles y serafines.
¿A quién quieren sorprender?

Lo cierto es que con este doble atentado suman ya casi una decena los hechos criminales recientes sin esclarecer y esto significa que a la violencia que se extiende la está acompañando su hermana gemela,  la IMPUNIDAD.

Es un flagelo social la violencia que se extiende sin control pero es todavía más amenazante para la propia sociedad que a la par del crimen crezca el no esclarecimiento de este tipo de hechos violentos con fuerte tufo a venganza entre grupos de mafiosos.

Si bien es cierto que la víctima carecía de antecedentes de honestidad y transparencia  públicas, esto no demerita ni exime a nadie de encontrar y castigar a los criminales, principalmente a las autoridades porque la víctima formaba parte de un grupo político señalado por la actual administración como corrupto y depredador, cuyas cabezas más conspicuas, incluido el victimado, fueron enviadas a prisión por el actual gobierno y recién habían obtenido su libertad.

Es por este antecedente que un sector de la  opinión pública está enderezando sus sospechas hacia  el actual gobierno porque exista el antecedente de que fue Marcos Covarrubias quien  los envió a todos ellos a prisión, acontecimiento que en su momento fue calificado de una vulgar venganza.

Precisamente porque la actual administración está salpicada e implicada de manera directa en acontecimientos previos que la colocarían en la primera fila de sospecha, por esto mismo  creo que el ejecutivo estatal está urgido de demostrar que se trató de un crimen en el que ningún funcionario de su  administración está implicado.

Este atentado, por sus características, obliga a que el gobernador se comprometa con realizar una  investigación que resuelva a fondo el lamentable suceso porque de no ser así y de pasar la muerte de Alcántar a engrosar el monto de muertes impunes y casos sin resolver, esto será una mancha enorme e imborrable que no sólo lo  afectará a él en su biografía  personal,  sino también al partido político que  llevó a Marcos al poder, el PAN, tal como sucedió cuando las acusaciones de corrupción y enriquecimiento ilícito que llevaron al anterior gobernador de extracción perredista a la cárcel, arrastraron a ese partido político al descrédito y desprestigio público.

Cada día que pase sin aclararse este atentado en la voz populi crecerá el sentimiento de estar ante un crimen político del cual será difícil para algunos desmarcarse, casi imposible.

Por mero cálculo político electoral –para Acción Nacional y sus probables aliados en el 2015- urgen una pronta y convincente resolución.

(COLECTIVO PERICU/ Columna en Corto de Carlos  González Muñoz/ 10 de Octubre 2013)