sábado, 27 de julio de 2013

"SÓLO QUEDA ESPERAR, TENER FE EN DIOS"

México, DF.- Tras dos meses de esperar que aparezcan los 12 jóvenes secuestrados del Heavens After, las voces que exigen su regreso comienzan a mostrar agotamiento.

De la rabia e insultos a la autoridad que familiares y amigos de las víctimas lanzaron el 29 de mayo, cuando dieron a conocer la desaparición, ya no queda mucho.

“Sólo queda esperar, tener fe en Dios”, expresó Josefina García, con voz débil y marcadas ojeras.

Ayer, cuando se cumplieron dos meses del secuestro, unas 60 personas allegadas a los muchachos encendieron veladoras y lanzaron globos de Cantoya, como una señal de tregua a quienes se los llevaron.

Doce globos, que representaban el mismo número de desaparecidos, se elevaron desde el exterior del Heavens After, en Lancaster 27, en la Zona Rosa.

Cerca de las 19:00 horas los familiares de los jóvenes desaparecidos se reunieron en el Ángel de la Independencia.

Ahí lanzaron algunas consignas, pero no llevaban la misma potencia que las veces anteriores.

Después caminaron hacia el Heavens After, de donde el 26 de mayo un grupo de individuos sacó a sus familiares y amigos.

Aún no hay pistas de su paradero, pese a que hay cuatro personas en prisión por ese caso, las autoridades han cateado nueve antros e incluso han ido a Nuevo León, Veracruz y Morelos.

Los familiares de las víctimas van y vienen a las reuniones semanales con el Procurador capitalino, Rodolfo Ríos, la última el jueves, pero salen con poca información.

La incertidumbre ya hace mella, aunque aseguran que no descansarán hasta encontrarlos.

“Llegué al punto de que no importa nada más, sólo saber de mi hijo, abrir los ojos y verlo, como sea”, manifestó Leticia Ponce, madre de Jerzy.

Los familiares se dan ánimos unos a otros, con la esperanza de que en cualquier momento reciban una llamada de las autoridades para informarles que los jóvenes aparecieron.

“Ya fue demasiado tiempo, la fe nos mueve ahora, Dios tiene que tener algo reservado para nosotros, algo bueno”, confió Beatriz Loza, tía de Monserrath.

En ningún momento, dijo, han sentido que las autoridades se comprometan a encontrar a los jóvenes, pero sí perciben que los funcionarios están un poco desesperados.

“A mí me parece que no tienen certezas, ni de por qué ni de dónde están, tiran palos de ciego, si uno pega, bien, son los héroes, eso es lo que me han hecho sentir”, comentó Josefina García, madre de Said, mientras la gente encendía veladoras al pie del Heavens.

La idea de volcar contra las autoridades al Barrio de Tepito, donde vivían o trabajaban las víctimas, se desvaneció. 
 
(ZOCALO/ Reforma /27/07/2013 - 04:01 AM)

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