Raymundo Riva Palacio
Michoacán camina hacia un estado fallido en el sentido clásico de su definición: pérdida de control físico de su territorio o del monopolio de la fuerza, erosión de la autoridad e incapacidad para proveer servicios públicos.
Hay seis municipios en estado de sitio, donde se redujeron las garantías para más de 200 mil personas, porque no hay otra forma que encerrarlos en sus casas para darles seguridad.
Las campañas de vacunación en Tierra Caliente se suspendieron y la actividad escolar depende de que no haya violencia.
Y desde hace una semana, 40 empresas tienen parada su producción ante la inseguridad.
La mitad de Michoacán vive la pesadilla hobbesiana de la ley del más fuerte, donde todos luchan contra todos. El Gobierno está aplastado por conflictos multifactoriales, que aunque van por distintas vías, se cruzan y vinculan ante la debilidad institucional.
Hay varios cárteles
en pugna, escondidos algunos en los grupos de autodefensa civil, que
también financian talamontes, y guerrilla que conecta con el
narcotráfico en algunas regiones, y con la disidencia magisterial en
otras.
Pero el problema que tiene a Michoacán camino al estado fallido se debe a la lucha de cárteles de la droga. Informes de inteligencia a finales de abril anticipaban:
Pero el problema que tiene a Michoacán camino al estado fallido se debe a la lucha de cárteles de la droga. Informes de inteligencia a finales de abril anticipaban:
“Se prevé que en el transcurso de los próximos días
se recrudezca la violencia en diversos municipios de Michoacán, sobre
todo en los limítrofes con Jalisco, debido a la feroz disputa que
mantienen actualmente los cárteles de Jalisco Nueva Generación y los
Caballeros Templarios por el control de la zona”.
Los informes afirman que la disputa comenzó en febrero con el surgimiento de los grupos de autodefensa civil en Aguililla, Apatzingán, Buenavista, Felipe Carrillo Puerto y Tepalcaltepec.
Los informes afirman que la disputa comenzó en febrero con el surgimiento de los grupos de autodefensa civil en Aguililla, Apatzingán, Buenavista, Felipe Carrillo Puerto y Tepalcaltepec.
“Detrás de esas
guardias comunitarias está el cártel Jalisco Nueva Generación… al que
pertenecen la mayoría de (sus) integrantes… y quienes fueron armados,
equipados y adiestrados por sicarios al servicio de ese cártel, lo que
motivó la reacción violenta de Los Caballeros Templarios, debido a que
esas comunidades estaban controladas por ellos hasta ahora”, dice un
reporte.
“Los Caballeros Templarios auspiciaron y financiaron la
realización de ‘marchas ciudadanas’ en contra del surgimiento de las
guardias comunitarias en Apatzingán, Aguililla y Uruapan”.
Ante esa nueva guerra, señalan los informes, el Gobierno reaccionó con el Ejército, que detuvo a 34 miembros del cártel Jalisco Nueva Generación –asociado a la facción del cártel del Pacífico que encabeza Joaquín “El Chapo” Guzmán–.
Ante esa nueva guerra, señalan los informes, el Gobierno reaccionó con el Ejército, que detuvo a 34 miembros del cártel Jalisco Nueva Generación –asociado a la facción del cártel del Pacífico que encabeza Joaquín “El Chapo” Guzmán–.
Pero nada más, salvo el repliegue
institucional ante “estos enfrentamientos… excesivamente violentos, y
ante la perspectiva de que se produjeran otros más en los días
sucesivos”.
La situación en Michoacán, como anticipaban los informes de inteligencia, se ha agravado. El gobernador interino Jesús Reyna visitó la semana pasada al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien le ofreció todo el respaldo federal para mantener la gobernabilidad.
La situación en Michoacán, como anticipaban los informes de inteligencia, se ha agravado. El gobernador interino Jesús Reyna visitó la semana pasada al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien le ofreció todo el respaldo federal para mantener la gobernabilidad.
Esto no ha sucedido. Una de las preocupaciones de Reyna
fue que le entregaran recursos para, entre otras prioridades, pagar
salarios a maestros y desactivar el principal foco de conflicto social,
que se mezcla con otros problemas y añade ingobernabilidad. La
Secretaría de Hacienda, sin embargo, no los dio.
El respaldo federal ha sido hasta ahora, retórico. Salvo acciones quirúrgicas de los cuerpos de seguridad, como la referida en los informes de inteligencia, no hay señales que se esté conteniendo a los criminales.
El respaldo federal ha sido hasta ahora, retórico. Salvo acciones quirúrgicas de los cuerpos de seguridad, como la referida en los informes de inteligencia, no hay señales que se esté conteniendo a los criminales.
El Ejército salió a las calles una vez en forma reactiva
para enfrentar a los narcotraficantes, pero el resto del tiempo, los
militares y las fuerzas federales han servido sólo para recuperar las
carreteras luego de horas que narcotraficantes, guerrilla y maestros,
las tomaran.
Si se ve el diagnóstico y pronóstico de los servicios de inteligencia del estado mexicano, la pregunta es por qué no hizo nada el Gobierno federal para contener o inhibir lo que venía.
Si se ve el diagnóstico y pronóstico de los servicios de inteligencia del estado mexicano, la pregunta es por qué no hizo nada el Gobierno federal para contener o inhibir lo que venía.
Se puede argumentar que le
han regalado la mitad de Michoacán al crimen organizado y a la
guerrilla, que han mezclado sus luchas con las del magisterio disidente.
Ese 50% de territorio cayó en la anomia ante los ojos de las
autoridades federales, en un proceso en marcha de pérdida de Michoacán
ante fuerzas, legales e ilegales, que rechazan la autoridad constituida.
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