Rigoberto "N", Fuerzas de
Inteligencia Militar lo identifican como "El Águila", presunto
sucesor de "El Babay" para el CTNG o CJNG en Cabo San Lucas,
municipio de Los Cabos.
Desde 2015 se detectó la llegada del Cártel
Jalisco Nueva Generación a BCS. La captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán “desestabilizó
la zona”, mientras que “los sicarios, es sabido que han entrado por la zona de
Los Barriles, La Ventana y Todos Santos en La Paz; por parte de Los Cabos, La Ribera,
La Candelaria, son zonas estratégicas, incluso por zonas cercanas a Cabo San Lucas.
La estructura para ambas partes (CJNG y CDS) ha obedecido a los moches con
autoridades locales”, dijo un efectivo militar a ZETA
“El enemigo fuerte para las
autoridades federales es el Cártel Jalisco, el cual se ha establecido en el
Estado y en gran parte del país, sin temor a equivocarme puedo mencionar que es
una de las vertientes que trae actualmente en jaque a las autoridades, con
inestabilidad en gran parte del territorio. Algunos puntos se disputa la
producción, rutas estratégicas y las Bajas Californias, las cuales son parte de
la ruta de trasiego de droga a Estados Unidos”, reveló un efectivo militar a ZETA.
En Baja California Sur, la
presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) o Cártel Tijuana Nueva
Generación (CTNG) fue identificada desde 2015, sin embargo, a principios de
2016 se confirmó la llegada por completo para suministrar económicamente y de
armas a células delictivas pertenecientes anteriormente al Cártel de Sinaloa
(CDS), las cuales se encontraban debilitadas tras la captura de Joaquín “El
Chapo” Guzmán Loera.
Su recaptura, en enero de
2016, golpeó directamente a las estructuras sinaloenses establecidas en Baja
California Sur, “desestabilizó el control natural de la zona, pues el
territorio, según las estadísticas y los datos de inteligencia, siempre había
sido controlado por células sinaloenses. Digamos que el punto de quiebre inició
en 2014, cuando se rompió el lazo cercano entre las bandas locales y Sinaloa,
para que de alguna manera se abriera el camino para Jalisco”, explicó el
miembro de la inteligencia militar.
Una muestra clara de la baja
en el control por parte del Cártel de Sinaloa en el sur de Baja California Sur,
sobre todo en San José del Cabo en el municipio de Los Cabos, fue el homicidio
de Guadalupe Acosta López “El Javier”, ocurrida en Culiacán, Sinaloa, a
principios de julio de 2016 en Las Quintas, cuando circulaba por las calles
Isla Guadalupe entre Bulevar Sinaloa y Eldorado de dicha zona residencial.
Sobre el pavimento quedó el cuerpo sin vida del líder de plaza de San José del
Cabo para “Los Dámaso”.
Ricardo Andrés “N”,
identificado como presunto lugarteniente de “El Colores” para CDS. Ya había
sido detenido en el lobby del hotel Hyatt Ziva de San José del Cabo.
Tras esta baja, fuentes
militares informaron que Abraham Cervantes Escareaga “El Babay” inició una
guerra encarnizada por la búsqueda de apoderarse del territorio josefino, pues
según datos de inteligencia brindados a ZETA, el capo mantenía control del
puerto turístico y emblemático de Cabo San Lucas y solo una pequeña proporción
de San José del Cabo, donde había incursión en ciertos puntos.
Abraham Cervantes fue
detenido la madrugada del 19 de junio de 2017, aunque autoridades de la
Secretaría de Gobernación (Segob) confirmaron que habría sido detenido en
calles del centro de Cabo San Lucas; en la audiencia de vinculación a proceso,
la defensa alegó que “su representado fue detenido en su domicilio en el
Pedregal de Cabo San Lucas”.
“Una de las principales
bandas que operó para retomar la plaza para Jalisco, según las detenciones que
se han dado recientemente, apuntan a ‘La Barredora’ como la encargada de la
operatividad y el recrudecimiento de la violencia en Los Cabos, pero siempre se
consideró a ‘El Babay’ como uno de los blancos principales para la Marina. La
molestia inició con los enfrentamientos que se tenían con sicarios y que
principalmente estuvieran solos, pues la corrupción con las fuerzas policiacas
era evidente al actuar, estaban solos”, refirió el agente de inteligencia.
Con la estructura económica y
las armas a su favor, “El Babay” recurrió a su estructura para diluir gran
parte de la resistencia de Sinaloa; sin embargo, parte de la estructura de “Los
Dámaso” para buscar el desahogo de la limpia en su contra, fue el
establecimiento de sicarios que ingresaron a La Paz y Los Cabos para retener la
pelea.
“Los sicarios, es sabido que
han entrado por la zona de Los Barriles, La Ventana y Todos Santos en La Paz;
por parte de Los Cabos, La Ribera, La Candelaria, son zonas estratégicas,
incluso por zonas cercanas a Cabo San Lucas. La estructura para ambas partes
(CJNG y CDS) ha obedecido a los moches con autoridades locales”, complementó el
militar.
La guerra entre las células delictivas
siempre ha sido entre ellas, de acuerdo a especialistas en delincuencia
organizada, ni las propias autoridades han logrado frenar la ola sangrienta,
“al contrario, al meterse han desatado una respuesta sangrienta en su contra,
ya les han dejado mantas, hieleras con restos humanos y hasta carros con
cuerpos a las afueras de su hotel”, refirió un miembro del Grupo de
Coordinación de Seguridad Pública en el Estado.
Esto en referencia a las
sentidas amenazas en contra de agentes de la Policía Federal, marinos y
efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), alrededor de mil
400 elementos llegaron para reforzar las labores de inteligencia y
operatividad.
Si las fuerzas federales son
espectadores en los hechos violentos, las fuerzas locales fueron por mucho
tiempo beneficiadas por las estructuras criminales, sin embargo, tras la caída
de uno de los principales capos de Los Cabos y que por años había mantenido un
extenso control, hoy están expuestos ante las nuevas estructuras.
LA DISPUTA DE LOS CABOS Y LA PAZ
La pugna por el control de la
plaza de Los Cabos y La Paz, tras la caída de “El Babay” en el mes de junio, ha
provocado que “las piezas de ajedrez se muevan, no sabemos hacia dónde nos va a
llevar, pero lo que es claro es que está dividida la estructura del Cártel
Jalisco y aparte el arrebato por parte de Sinaloa. Son tres frentes que podemos
detectar y que vienen fuertes, y mantienen los índices delictivos muy altos”,
refirió el policía del Mando Mixto y miembro del Grupo de Coordinación.
“El mal es generalizado, el
mal es en todo el país, hay estados con más problemas que otros, obviamente
Baja California Sur es uno de ellos desafortunadamente”, explica el director de
Semáforo Delictivo.
El traslado y extradición de
“El Chapo” a Estados Unidos en enero, la supuesta ruptura entre los hijos de
Guzmán y Dámaso López Núñez “El Licenciado” y su captura en mayo, han dado un
fuerte golpe al Cártel de Sinaloa. En Baja California Sur se vio debilitada la
estructura, pero también la captura de “El Babay” vino a poner un suelo parejo
y la división de fuerzas en el CJNG.
“No es historia nueva en la
entidad, las células criminales locales han sido inestables, incluso en momento
llegó a confundir a las propias autoridades, pues ya ni se sabía quién
trabajaba con quién. El 31 de julio de 2014 inició una guerra sin precedente,
las células delictivas locales y que presuntamente servían a un solo cártel
sufrieron una división, hoy de nuevo lo vemos con los antiguos ‘sinaloenses’,
ahora con Jalisco se dividen la fuerza y pelean por mayor terreno”, expuso la
fuente policial del Grupo de Coordinación.
Inteligencia militar ha
detectado la división entre células del CJNG y se mantiene un frente para CDS;
de acuerdo a los informes policiales y actas de hechos registrados, las
estructuras armadas podrían estar divididas de la siguiente manera:
POR SINALOA:
Como presunto cabecilla se
encuentra “El Colores”, presunto sucesor de “Los Acosta” o “Los Javieres”; a su
servicio pudiera encontrarse un sicario identificado con el apodo de “El
Dorado” o “El Chelo”.
POR JALISCO:
Los frentes de “René 00” con
un lugarteniente, al cual las fuerzas federales identifican como “El 08” y que
habría figurado en ciertas narcomantas en contra de fuerzas federales tras la
detención de “El Babay”; la Plaza de Cabo San Lucas del mismo “Babay”, quien a
su vez estaría tiendo a su mando dos frentes: ‘El Águila’ en Cabo San Lucas y
mayor territorio del capo; por otro lado, “El Azul” controlando parte de San
José del Cabo y la zona en disputa principalmente contra “Los Dámaso”.
Con la guerra que se disputa en las calles de La
Paz y Los Cabos, con mayor frecuencia en este último, los hechos se han tornado
silenciosos, “mayormente se han registrado levantones y/o los encuentran
muertos o ya no aparecen. Así se han ido por lo menos una veintena de
registros, el grueso se encuentra en Los Cabos, sin embargo, tenemos informes
de la incursión de gente de ‘El Colores’ en la Capital y que se mueven para
abrir terreno a la célula sinaloense”, reconoció el miembro del selecto grupo
de seguridad.
Las células delictivas de
alguna u otra manera se han distribuido en ambos municipios, se mueven con una
tranquilidad de una a otra municipalidad sin ser molestados, lo que deja
entrever que hay un común acuerdo entre las estructuras policiales para que
haya operación y pelea entre los tres bandos.
“Se escuchan muchos apodos,
‘El 08’, ‘El Tío Sam’, ‘El Águila’, ‘El Mono’, demás ex policías; estamos
buscando establecer una buena estrategia para erradicar primeramente la disputa
y los delitos, las ejecuciones que en cualquier momento van a marcar un número
rojo para el turismo, que es lo que principalmente nos preocupa”, puntualizó el
agente del Mando Mixto.
Supuestamente, los ataques
que se han resentido las últimas semanas por parte de sicarios, no son nuevos
para las autoridades, dos de los perfiles que han dado a conocer miembros de
inteligencia militar a ZETA evidencian a dos sujetos operando uno para Sinaloa
y otro para Jalisco en la entidad:
* El primero de agosto de 2016 fue denunciada la
ejecución de un joven en la colonia La Fuente de La Paz, posterior a ello y
minutos después, fueron detenidos tres presuntos sicarios muy cerca del
fraccionamiento Camino Real, los cuales mantenían armas de grueso calibre
“escondidas en un doble fondo de la camioneta”, dio a conocer el vocero del
Grupo de Coordinación y secretario general de Gobierno, Álvaro de la Peña
Angulo.
Allí se detuvo a Cristóbal “N”, Joan Alejandro y
Rigoberto “N”, presuntamente este último es “El Águila”, operador para el CJNG
en Cabo San Lucas y sucesor de “El Babay”.
* El 12 de
marzo de este año, en el lobby del hotel Hyatt Ziva de San José del Cabo, fue
asegurado un presunto sicario, el cual al marcarle el paso descendió junto con
una persona más. En pleno lobby fue asegurado Ricardo Andrés “N”, presunto
operador para el Cártel de Sinaloa en Los Cabos y lugarteniente de “El
Colores”.
Tasa de homicidios en BCS de
las más altas del país, el incremento de ejecuciones por la delincuencia
organizada se ha disparado en el primer semestre del 2017.
Hasta el momento se sabe que
las autoridades están tras la pista de estos supuestos lugartenientes de ambos
cárteles, los cuales han generado gran parte de los homicidios en ambos
municipios.
De la persona que han
identificado como “El 08” siguen en las indagatorias para ponerle rostro,
incluso siguen la pista del presunto brazo armado de “René 00” para Jalisco,
pues dicha persona cuenta con un narcocorrido, con lo cual “estamos dando
seguimiento para lograr unir las piezas que nos puedan llevar a la fuente
principal de la información”, reveló el agente del Grupo de Coordinación.
La pista fue identificada
como “El 08 le Dicen BCS”, y se asume, opera principalmente para “00” y su
compadre “El Babay”, además de que la pelea por la plaza será directa a quien
pretenda ingresar; la pista fue publicada el 23 de febrero de 2017.
Sin embargo, “René 00” y “El
Colores” cuentan con una pista que hace alusión a la pelea por la venta y
distribución de estupefacientes en Baja California Sur; el primero fue
identificado como “La Plebada del Viejo Doble 00”, en la cual señala los nexos
con ex líder de plaza “El Babay”; en el otro caso, el videoclip fue
identificado como “El Colores (La Raptor)” por la agrupación Los de la B. La
letra afirma que mantiene operaciones para Sinaloa y en el grupo de “Los
Javieres”, arraigado en San José del Cabo.
Con esta apología que
pretenden generar los miembros de la delincuencia organizada, “buscan
justificar hasta cierta medida los hechos violentos a los que han recurrido, el
movimiento de armas para pelear a lo que ellos llaman suyo, y a eso que llaman
suyo están nuestras calles, nuestras colonias y nuestras ciudades. En el inter
de estas letras también buscan emitir mensajes a sus contras, y hasta cierto
punto meter miedo por la fuerza que ellos manejan”, explicó un criminólogo
consultado por este Semanario.
PLATA O PLOMO A SERVIDORES PÚBLICOS
La crisis por la que
atraviesa Baja California Sur es generalizada en el país, y en gran medida ha
sido generada por la subdivisión de los cárteles, lo ha mencionado Santiago
Roel, director de Semáforo Delictivo, en el que “ya no se sabe cuántas bandas
operan en el país”, pues algunas se han desintegrado y conformado nuevas.
Semáforo Delictivo es un
proyecto social ciudadano, el cual procura la paz para el país, y que
trimestralmente presenta las cifras delictivas.
De acuerdo a datos brindados
por este organismo, se tiene como resultado:
* Violencia desbordada en 30 de los 32 estados de la
República.
* 72 por ciento de los homicidios son ejecuciones.
* Incremento de ejecuciones en 28 estados.
* Aumento desmesurado de delitos de alto impacto.
“El mal es generalizado, es
en todo el país, hay estados con más problemas que otros, obviamente Baja
California Sur es uno de ellos desafortunadamente, y básicamente se debe a la
lucha, a la pugna entre los grupos del crimen organizado, peleando territorio
de manera violenta y que van colapsando a la autoridad con plata o con plomo”,
señaló Roel.
Por lo menos seis servidores
públicos del Estado y un marino han vivido atentados en su contra en lo que va
del año, seis de ellos perdieron la vida y uno más resultó gravemente lesionado
por disparos de arma de fuego:
* José Rosario Cadena Cota, custodio adscrito al
Centro de Reinserción Social de La Paz, atacado el 15 de enero.
* Juan Salvador Díaz Moreno, comandante del Grupo
Especial Operativo, el 5 de abril.
* Ubaldo Ávila Mérida, marino, atacado el primero de
mayo.
* Carlos Paul Hernández Cota, subdirector del Cereso
de San José del Cabo, el 5 de junio.
* Édgar “N”, custodio adscrito al Cereso La Paz, 3 de
julio.
* Luis Manuel Arellano Colomo, oficial de la Policía
Estatal, 7 de julio.
* Uziel Araiza, agente municipal de La Paz, ejecutado
el 12 de julio.
Esto pudiera catalogarse como
una pugna entre fuerzas del orden y los diferentes grupos de la delincuencia
organizada, ha quedado claro que las células delictivas han tenido apertura en
los municipios para operar de manera tranquila, con el pago de cuotas a mandos
y comandantes de las corporaciones.
Según los reportes extraoficiales
recibidos por ZETA, al buscar alinear a miembros de Seguridad Pública “se han
tenido que enviar mensajes a diferentes grupos de policías, todos estos
seguramente operando con grupos contrarios, de modo que si no cumplen o se
alinean como dicen, es cuando pagan con plomo, como se ha venido dando”,
detalló el miembro del Grupo de Coordinación de Seguridad Pública.
Alcaldes y alcaldesas de los
cinco municipios han tratado de ocultar que sus policías aún se encuentran
incrustados en la estructura criminal, y siguen recibiendo recursos económicos
y en especie para que la maquinaria criminal opere con impunidad en BCS.
BAJO AMENAZA
“Informes de inteligencia han
llevado al Grupo de Coordinación a enrolarse en el ajuste de la estructura
criminal, gran parte de los mandos de la Policía Municipal están siendo
amenazados, esto como una tarea para alinear la estructura policial y llevar la
operación en paz”, dio a conocer un miembro del Grupo de Coordinación de
Seguridad Pública en el Estado.
Desde siempre han sido
evidenciados mandos policiacos y elementos, de todas las corporaciones, Policía
Estatal Preventiva, Ministerial y sobre todo de la Municipal, a todas se les ha
acusado de nexos con grupos criminales.
Santiago Roel Rodríguez,
Director Semáforo Delictivo afirma que se requiere legalizar drogas como
Mariguana y Amapola para bajar los índices delictivos en México y golpear las
estructuras económicas de los carteles.
“Incluso denunciados por la
población por cobrar piso a conocidos narcomenudistas de la colonia”, externó
un agente municipal en tareas del Mando Mixto.
Recientemente en Los Cabos se
dio a conocer la baja de agentes municipales reprobados en Control y Confianza,
sobre todo por ser señalados como parte de la nómina de estructuras criminales;
sin embargo, poco se sabe de más de 30 elementos removidos.
Una fuente policial cabeña
dio a conocer a ZETA que trabajan bajo presión, pero ésta no se refiere a los
Exámenes de Control y Confianza, menos aún obedece a una presión por parte del
patrón, en este caso el alcalde Arturo de la Rosa, sino que están siendo
víctimas de amenazas por parte de células criminales; no se reveló el grupo
criminal, pero en la conversación que sostuvo con este Semanario, apunta a un
reacomodo de mandos y la mafia.
“Los datos que supimos en la
corporación es que el pago por alinear a comandantes de la Municipal fue de 100
mil pesos, solo para que siguieran trabajando con la estructura de la plaza de
Cabo San Lucas, lo que se supo es que logró convencer a algunos para seguir
operando, el pedo es que los amenazaron y ahí sí está canijo, ni modo que te
niegues. Solo por hablar con los comandantes de San José, pues en San Lucas ya
traen línea y se queda gente que traía ‘El Babay’, la cosa digan lo que digan
se pone más fea, ahorita está tranquilo porque buscan estructura”, confió el
agente municipal.
Además de alinear a los
mandos de la Municipal, la tarea va dirigida en San José del Cabo para que
entreguen a la competencia, es decir, a los contras de Sinaloa y seguir con la
limpia de Jalisco hacia lo que queda de Sinaloa.
“Lo malo es que los contras
se enteraron, de alguna u otra manera, o bien, seguramente le hablaron a uno de
los oficiales que operan con Sinaloa y este pasó el dato. La cuestión aquí es
que tenemos miedo, se pusieron feas las cosas en Seguridad Pública y no van a
hacer nada mientras no haya la intervención a fondo, nadie confía y la verdad
por más que se quieran hacer las cosas bien, si arriba no quieren, nos van
madrear a nosotros”, lamentó la fuente.
Asimismo, expuso que el
número de agentes municipales dados de baja recientemente, obedece a 32; 17
renunciaron y 15 fueron despedidos por encontrarse ligados directamente al crimen
organizado. Incluso reveló que “Andrei Castor, uno de los policías dados de
baja, se sabía que estaba bien metido con ‘El Babay’, lamentablemente es de los
elementos nuevos y lo que estamos estimando es que haya puesto a más
comandantes. Era digamos el contacto directo en la estructura policial, ahora
no sabemos cuántos más hayan sido señalados y si eran de la estructura de ese
grupo o de otro, tememos todos”, finalizó.
De acuerdo a los registros
entregados a ZETA, en la ficha número 93 de la Dirección Municipal de Policía
Preventiva de Los Cabos, se encuentra dado de alta Castor Arreola Andrei
Alejandro, con la categoría 12 – Confianza, Grado 177 – Policía Tercero, el
cual tiene fecha de ingreso el primero de noviembre del 2015, es decir, es de
los policías a los que Arturo de la Rosa Escalante dio el visto bueno.
De momento se desconocen los
nombres de los agentes municipales de Los Cabos que han sido dado de baja,
información que ha sido solicitada vía Instituto de Transparencia, Acceso a la
Información Pública y Protección de Datos Personales (ITAI), por considerarse
relevante con relación a elementos que fueron despedidos por nexos con la
delincuencia organizada o agentes que siguen enlistados, pero reprobados en
Control y Confianza.
CRISIS DELICTIVA EN BCS
Según Semáforo Delictivo, en
la lucha antidroga que ha sido declarada por el gobierno mexicano a través del
Plan Mérida, el cual es un acuerdo con Estados Unidos y países centroamericanos
en el afán de combatir el narcotráfico y la delincuencia organizada, es una
marcada diferencia entre lo que ocurre en la entidad y cómo sería si no
existiera la estrategia internacional.
Durante el primer semestre de
2017, Baja California Sur se encontraba en primer lugar en cuestión de delitos
de alto impacto, con cinco o más delitos en rojo, situado con siete de ellos.
Otro ejemplo que brinda es
que si la tasa de homicidios presentada fuera “sin” los cometidos por la
delincuencia organizada, sitúa en el último lugar a la entidad, lo que denota
el grave problema que enfrenta el Estado.
“Los delitos de alto impacto
en los diferentes estados, los delitos que son homicidio, secuestro, extorsión,
robo a vehículo, y agregamos ejecuciones del crimen organizado”, indicó
Santiago Roel.
Reiteró que hace falta que
las autoridades pongan atención en la gravedad de los hechos, las cifras hablan
por sí solas, “lo que se requiere es cambiar la estrategia y fortalecer a los
estados con una estrategia directa a erradicar las estructuras criminales,
debilitándolas de fondo. El Plan Mérida es un plan de la DEA (Administración
para el Control de Drogas, ni siquiera para proteger los intereses de Estados
Unidos, sino de la DEA, para justificar la política de droga de Estados Unidos,
no ha podido bajar consumos y ha sido muy fácil culpar a México y mandar a
México en esta idea absurda de combatir la oferta de drogas con policías y con
Ejército; no funciona en ningún lado del mundo, es una idea corrupta”, lamentó
el director de Semáforo Delictivo.

Sudcalifornia ha sido un
claro ejemplo del panorama nacional, la subdivisión de los cárteles en células
criminales, las cuales trabajan bajo la misma producción, pero con diferente
estructura; situación que al fraccionarse cada una de ellas, ha generalizado una
pelea entre todos, pues ahora se disputan cada centímetro cuadrado por la venta
y distribución de droga.
A final de cuentas, las
grandes estructuras criminales de Sinaloa o CJNG/CTNG, buscan mantener presencia en la entidad para
el importante negocio del trasiego de droga a Estados Unidos.
“Es una lucha de todos los
cárteles contra otros, se da en todas las escalas, en el barrio, en la ciudad,
en el Estado y en las regiones; cuántos cárteles había en 2008 antes del Plan
Mérida, cuántos tenemos actualmente, ya no lo sabemos, estos cárteles luchando
por territorios y eso es lo que ha provocado el Plan Mérida_ una atomización de
cárteles, una lucha encarnizada”, señaló el experto.
Lamentablemente para Baja
California Sur, la presencia de diversas bandas de la delincuencia organizada
ha provocado que la baja en recursos económicos los lleve a buscar una manera
de financiar la guerra; situación que se ha derivado en asaltos a mano armada,
robo a casa habitación, robo de vehículo, extorsiones y ejecuciones.
Semáforo Delictivo presenta
las siguientes cifras del primer semestre de 2017:
Con estos altos índices
delictivos, la entidad enciende focos rojos, por lo cual urgen estrategias para
que en particular Sudcalifornia pueda actuar y revertir los números.
“Al mercado de drogas hay que
enfrentarlo, claro, hay que quitarle poder, pero con economías, hay que regular
drogas, no se le combate con policías y con Ejército porque lo que más nos
provoca es violencia”, reiteró Santiago Roel.
El llamado es principalmente
para la máxima tribuna del país, para que retome temas de legalización de
estupefacientes, pues expertos consideran que de dar un duro golpe a la
estructura económica de la delincuencia, sería más certero, sin embargo,
“envuelve mucha corrupción el legalizar un producto de esta naturaleza, son
caros no por su producción, sino por el incrustamiento en el mercado del país,
para poder llevarlo ante una demanda del país, se deben cubrir ciertos puntos,
como es la mochada con altos mandos, medios y sobre todo cada banda local
hacerlo con las propias autoridades en lo local; es un mercado amafiado al que
nadie le quiere entrar”, sostuvo un
especialista en materia penal y víctimas del delito consultado por ZETA.
Para Santiago Roel, el paso
al que se resisten los servidores públicos de México, en particular los
legisladores federales, es la legalización de drogas como la marihuana y la
amapola, pues al realizar tal tarea, se acabaría el “negocio” de muchos,
incluyendo a políticos, cuerpos de seguridad y bandas criminales.
“Las drogas no deben estar en
manos de la mafia, deben estar en manos del Estado, hay que terminar el Plan
Mérida, regular las drogas de México y dejar de lado los intereses ajenos a
este país. Hay que regular las drogas, empezando por la marihuana para uso
recreativo, y el cultivo de la amapola con fines médicos”, finalizó.
(SEMANARIO ZETA/ EDICIÓN IMPRESA / INVESTIGACIONES
ZETA/ MARTES, 1 AGOSTO, 2017 12:00 PM)