Redacción
Saltillo.- Las
fechorías que realizó Marcial Maciel no conocieron límites. Hace algunos días
se revelaron los documentos de los Legionarios de Cristo en donde se ponen al
descubierto todas las atrocidades del padre mexicano. En dichos documentos se
da a conocer el despojo de 60 millones de dólares que hizo Maciel a una anciana
de nombre Gabrielle Mee.
Además se demuestra
el esfuerzo capitaneado por los líderes de la Legión para persuadir a la
anciana Mee a donar la fuerte cantidad de dinero, aunque en su momento ellos se
defendieron argumentando que no hicieron nada para recibir dicho monto
económico y que, por el contrario, Mae realizó la transacción de manera
voluntaria.
La maldad de Maciel
traspasó fronteras y nuestro país; incluso en nuestra ciudad algunas mujeres se
vieron engañadas por el padre que predicaba el amor a Dios, las leyes de Cristo
y la santidad, que se aprovechó de eso para traicionar a quienes creyeron en él
hasta despojarlos de sus bienes.
Prueba de ello es el
año 2009, donde quedaron impresas en las páginas del periódico Zócalo las
declaraciones de Flora Barragán Garza, gracias a la entrevista que realizó
Lourdes de Koster.
Flora Garza
Barragán, hija adoptiva de doña Flora Barragán de Garza, narró la forma tan
cautelosa en cómo Marcial Maciel ingresó en su familia para despojarlos de sus
bienes.
Maciel fue un
sacerdote violador de niños, acosador de mujeres adineradas en el mundo, pero
encontró su mejor momento cuando se atravesó en el camino la regiomontana Flora
Barragán de Garza.
A continuación se le
presenta al lector la entrevista que se realizó en el año 2009 a la señora
Flora Barragán Garza.
–Sra. Flora, ¿cuál
es su percepción de esta congregación que desde hace tiempo ha sido censurada,
cuestionada incluso por sus seguidores?
“Cuando yo conocí a
Marcial Maciel, era un joven de 31 años; creo que fue un hombre, muy buen tipo,
y creo que eso fue un arma para él muy grande. Creo que él se valió de esa arma
tan poderosa para enamorar, vaya, a las mujeres.
“Él había estudiado,
tenía un carisma como de santo, una persona como con una divinidad. Tenía una
manera de hablar... quizás porque era un hombre diferente, abusador de niños,
que en aquel tiempo no lo sabíamos nadie; hablaba poco, hacía ademanes suaves,
hubiera sido ‘amanerado’ si no hubiera sido sacerdote.
“Quizás por su
situación de sacerdote le quedaba hacer eso, ya con el tiempo quizás fui
captando un poquito más, por qué llegaba tanto tiempo a la casa, durante tantos
años, 15 días, 20 días, yo ya estaba más grande, ya tenía 18 ó 20 años, pues
fui captando un poquito más esa manera de ser tan rara”.
-Rara, ¿por qué?
“Como ya conocía más
muchachos, ya conocía a más sacerdotes, pues ya se me hacia un poquito
‘amaneradito’.
“Además sí le
notaba, yo en lo particular, cuando estaba con nosotros, siempre, siempre
llevaba a dos seminaristas a la casa y estaban mi mamá, mi abuelita Camila y yo
en la casa. Cuando estábamos platicando todos, él estaba callado por horas
mirando fijamente algo por dos horas y con la boca ligeramente abierta, sin
decir palabra.
–¿Su mamá, doña
Flora Barragán, estaba más pendiente de la llegada del padre Maciel?
“Generalmente,
cuando estaba Maciel era totalmente todo el tiempo de él; aun sin estarlo,
generalmente mamá estaba escribiendo cartas para los Legionarios, estaba
haciéndole cartas a Maciel”.
–¿Qué tan largas
eran las temporadas del padre Maciel en su casa?, y ¿cómo pasaban esos días?,
¿oraban?... ¿cómo eran?
“Mamá lo introdujo
con toda la sociedad, con las grandes familias de Monterrey; y se iban, y eran
entrevistas de 4, 5, 6 horas y pues así se pasaba el día. Teníamos que comer
hasta la hora en que llegara.
–¿Cuántas veces por
año llegaba a casa de su mamá?
“Cuando era un
desconocido llegaba entre un mes, 20 días; en cuanto fue haciéndose de
clientela, haciéndose famoso, cada vez fue menos el tiempo porque ya empezó a
crecer la clientela.
“Entonces mamá le fue
sirviendo menos porque terminó el Cumbres, ya la clientela en Monterrey era
mucha, ya habían muchas gentes que aportaban dinero, porque mamá había hecho
todo el Colegio Cumbres, por lo que la gente decía, si doña Flora hizo todo el
Colegio Cumbres, si doña Flora nos presentó a este joven sacerdote, debe la
señora haber confiado mucho en él.
ENGAÑÓ A SALTILLENSES
-¿Prácticamente la
señora Flora Barragán de Garza fue el aval para que los empresarios
regiomontanos apoyaran a Marcial Maciel en sus planes?
“¡Claro! y de México
y de Saltillo, y de toda la República, porque papá, don Roberto N. Garza,
cuando murió, en 1948, era de los tres hombres más ricos de México. Mamá se
quedó como una de las mujeres más ricas de todo México, apenas tenía 41 años,
era una mujer joven y rica; así que, pues le llegó del cielo a Maciel ¿por
qué?, porque le caímos como del cielo en el seminario de Roma, le cayó ahí la
viudita con sus dos muchachitos y dispuesta, católica fanática y además el
hombre guapo, le cayó allí “sanchita”, y el hombre guapo, pos…”
–¿Cómo conoció la
Sra. Flora Barragán de Garza a Marcial Maciel? Cuénteme de eso, por favor.
“Yo estaba en el
Colegio Excélsior e iban a santificar a la monja María Masarello, entonces me
escogieron, no porque tuviera alguna cualidad, sino porque podía ir a Roma a la
santificación.
“Mamá dijo ‘me voy
con mi hija y con Roberto, mi hermano’. Al irse alguien le dijo a mamá, ‘hay un
curita, allá en Vía Apia, que se llama Marcial Maciel, ve con él, está muy
pobrecito y él te puede indicar a dónde ir y todo; cuando vaya a la
canonización, vayan a verlo’.
“Fue en 1951 cuando
llegamos a Vía Apia y ahí cayó, le mandaron hablar, él llegó muy derechito,
delgado de cara, blanco, con sus ojos celestes, muy bien parecido el señor, muy
guapo, eso sí”.
–¿Usted estaba con
su mamá cuando llegó Marcial Maciel?
“Si, estábamos
Roberto, mi hermano, y yo. El nos presentó a un seminarista, que había estado
con los jesuitas, Miguel Díaz, muy, muy bien parecido, con él también tuvo
relaciones, después él se salió”.
–¿Cómo?, ¿qué tipo
de relaciones?
“Sí, él fue de los
seminaristas violados; entonces nos lo presentó y fue él quien nos llevó a
diferentes partes; era un muchacho muy bien preparado. No por Marcial, sino que
venía de la orden de los Jesuitas.
“Mamá quedó
encantada, entonces recuerdo que mamá compró un carro Fiat, y como duramos tres
meses por Europa y ya al final del viaje mamá le dejó el Fiat a Maciel”.
“Ya para eso, él
había hecho una entrevista con Pío XII, para que autorizara a mamá a que le
diera todo el dinero que mamá tenía”.
DE REGALO: UN FIAT
–¿Durante tres meses
convivieron con el padre Marcial Maciel a bordo de ese auto Fiat?
“Nosotros hicimos un
recorrido con un sacerdote que nos presentó Marcial Maciel, que no era de la
orden legionaria, pero que estaba muy junto a él”.
“Yo no sé si al
principio o al regreso ya nos tenía la sorpresa de que fuéramos con varios
Cardenales; claro que se llevaban a mamá aparte; ella les daba un cheque para
que ellos apoyaran a Maciel, no en frente de nosotros, naturalmente. Nos
recibía un hombre con smoking, nos pasaba a una sala y entonces llegaba el
Cardenal, que desde luego estaba con Maciel, porque ya Maciel le había dicho de
la llegada de la señora Flora y sabía entonces que le daría dinero para su
obra”.
–Luego de
convertirse su madre en benefactora, ¿cuándo regresan a México y cuándo vuelven
a tener contacto con Marcial Maciel?
“Mamá siguió
después. Ya en septiembre que llegamos, porque ya habían empezado las clases,
mamá sigue en constante comunicación con Maciel. Ya no termina ese contacto”.
LARGAS TEMPORADAS
-¿Cómo era el
contacto?
- Por teléfono,
larga distancia, ya Maciel venía continuamente a Monterrey. Ya se quedaba un
mes aquí”.
–¿Dónde vivían?
“Vivíamos cerquita
del Obispado, en Padre Mier 1525, a una cuadra del Obispado”.
–¿Todavía existe la
casa?
“Sí, sí, ya la
vendí, ya está muy cambiada; yo la vendí hace como unos cuatro ó cinco años; mamá
también se la quería regalar a Marcial Maciel pero dije ‘no, no, no se la
regalas, la casa es mía y va a ser mía y no se la regalas, ¡antes muerta que le
regales otra cosa a Marcial Maciel!’, le dije. Ya era el colmo, ya se la había
limpiado de todo a todo”.
(ZOCALO/ Redacción/ 18/02/2013 - 03:01 AM)
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