viernes, 20 de diciembre de 2013

LA REINVENCIÓN DE LOS GARIBAY




Manuel Garibay Espinoza “El Meño” obtuvo un amparo que deja sin efecto un auto de formal prisión por delincuencia organizada, acopio de armas y delitos contra la salud. José Luis exige a las autoridades penitenciarias su libertad, tras ser absuelto de un homicidio por el juez de Ciudad Guadalupe Victoria. Y Gerardo también pretende abandonar el penal de máxima seguridad de Guasave, donde se encuentra desde marzo de 2012

A ocho meses del homicidio de José Manuel Garibay Félix “El Gordo”, los miembros de su banda de narcotraficantes y secuestradores, tanto presos como libres, buscan reorganizarse. Los que andan sueltos se reagrupan, y los encarcelados dan pasos hacia su posible libertad.

Manuel Garibay Espinoza “El Meño” o “Don Manuel”, padre del fallecido, es el fundador del grupo criminal que incluye a varios de sus hermanos y familiares directos. Él ganó un juicio de amparo que anula un auto de formal prisión dictado en su contra por delincuencia organizada, delitos contra la salud y acopio de armas.

“El Meño” continúa confinado en el Centro Federal de Readaptación Social Número 3 “Noreste” en Matamoros, Tamaulipas; en tanto, sus hermanos José Luis y Gerardo están presos en penales de Baja California y Sinaloa, buscando la forma de librar las sentencias condenatorias y procesos que pesan en su contra.

Mientras eso ocurre tras las rejas, en el Valle de Mexicali los miembros del clan gozan de libertad, trafican drogas y con migrantes. Autoridades señalan a Luis Alfredo Garibay Félix “El Güicho”, sobrino de “Don Manuel”, como el cabecilla, junto con Francisco Javier Campos Barraza “El Cachetes”.

Para los investigadores, estos primos operan en diversos ejidos del Valle desde mediados de 2012. Los Garibay sostienen disputas con otras células del Cártel de Sinaloa, lo que ha generado derramamiento de sangre en distintos puntos de la entidad; aunque de acuerdo a personal ministerial, a partir de la ejecución de José Manuel “El Gordo” Garibay (perpetrada el 19 de febrero de 2013) en la zona rural de Zapopan, Jalisco, “El Güicho” y su gente se desterraron.

Presumiblemente, Luis Alfredo Garibay Félix, de nacionalidad norteamericana, dirige la reorganización de la célula del otro lado de la frontera, a donde fue deportado a finales de 2012, tras su exoneración por el delito de portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército y Fuerzas Armadas.

En los archivos de las corporaciones policiales, destacan como presuntos socios criminales de Los Garibay: “El Cubano”, Francisco Rosas, Isidro Peña, Crescenciano Chávez, Raymundo Rivera, Ramón Guillén, Óscar Canchola, José Morales, Miguel Torres, Mauro Vega, Carlos Patiño, Amado Campos y Abelardo Hernández. Todos se encuentran libres.

En los mapas criminales, la zona de influencia del grupo, también dedicado al secuestro, tiene como puntos de operación los ejidos Hermosillo, Querétaro, Saltillo, Xalapa, Veracruz 1 y 2; Guadalupe Victoria (en tres zonas), Nuevo León, Bonfil, Puebla, Chiapas II, Quintana Roo y Elías.

¿CERCA DE LA LIBERTAD?

Manuel Garibay Espinoza “El Meño”, fundador de la banda, ha ganado pequeñas batallas legales, que sumadas, van carcomiendo las imputaciones que inicialmente le formularon la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) Baja California  por diversos homicidios, y la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) por delitos del orden federal.

Acusado de formar parte del Cártel de Sinaloa, sembrar marihuana intercalada entre milpas en el Rancho Los Garibay, en el Ejido Pescaderos, así como de ocultar armas de fuego en un compartimiento construido ex profeso en un sótano, en las inmediaciones del mencionado predio, Manuel obtuvo un amparo que deja sin efecto el proceso por esas imputaciones.

En el juicio de garantías 423/2013, el Juez Cuarto de Distrito en la ciudad de Toluca, consideró que el juez de la causa que dictó el auto de formal prisión en contra de Garibay Espinoza, el 22 de octubre de 2012, no analizó correctamente los elementos de los delitos atribuidos al quejoso. Sin expresar razones contundentes, y como si el presunto narcotraficante no estuviera consciente de los motivos por los que se le procesa, el Juez de Garantías señala en su resolución que “es necesario que dicho sujeto activo conozca, en forma clara y específica, cuáles son las conductas ilícitas que se le imputan, determinar con precisión sus elementos constitutivos…”.

La protección federal concedida al “Meño” es para los siguientes efectos:

1. Que el Juez Segundo de Distrito en Materia de Procesos Penales Federales en el Estado de México, deje insubsistente el acto reclamado (formal prisión).

2.  Con libertad de jurisdicción, dicte nueva resolución, la cual puede ser en igual sentido que la anterior, o en sentido diverso.

3. En la nueva resolución se deberá precisar la totalidad de los medios de prueba y cómo se enlazan entre sí para acreditar el delito de delincuencia organizada, con la finalidad de cometer delitos contra la salud.

4. De la misma manera, en cuanto al injusto de Contra la Salud, en la modalidad de siembra de marihuana.

5. Por lo que se refiere al ilícito de acopio de armas, precisar los medios que prueben la acción consistente en poseerlas (conducta realizada).

Al conocer del otorgamiento del amparo a “El Meño”, el Agente del Ministerio Público Federal adscrito al Juzgado protector interpuso el recurso de revisión, con la finalidad de que un Tribunal Colegiado en Materia Penal del Segundo Circuito conozca del caso y revoque la resolución que favorece al presunto delincuente.
 El “paquetón” del “Meño”

Manuel Garibay Espinoza, a quien indistintamente se le identifica como José Cruz Barriga Arias, Alfonso Espinoza Dueñas, Alfonso Esparza Dueñas, “El Meño” o “Don Manuel”, cuenta con antecedentes penales por haber estado detenido cinco años en prisiones estadounidenses de San Diego, California, y Oregon, por el delito de conspiración.

Al ser detenido por última ocasión, “El Meño” declaró el 25 de junio de 2010 ante el fiscal investigador, ser casado y dedicarse a la siembra de ajonjolí, sorgo y trigo para los animales. Confesó que “eventualmente” transporta cocaína del país de Panamá hacia Mazatlán, Sinaloa, teniendo como patrón a Ismael “El Mayo” Zambada, al “Vicentillo” Zambada, a Gonzalo Inzunza Inzunza “El Macho Prieto” y a “Manuelillo” Torres.

Posteriormente, al rendir su declaración preparatoria ante un juez, Garibay señaló no estar de acuerdo con algunas cosas de las antes mencionadas, ya que “nunca he matado ni mucho menos he ordenado matar a persona alguna, ya que de las personas que se mencionan, nunca he trabajado con ellos”.

Reconoció que a algunos narcotraficantes que le citó el Ministerio Público “los conozco, pero son plebillos de 12 o 13 años, cuando yo trabajaba, ya que yo trabajaba desde 1992 para Ismael Higuera Guerrero”.

Al pretender interrogarlo el Ministerio Público Federal, Manuel Garibay respondió constantemente que no contestaría hasta que estuviera presente su defensor particular. A la pregunta “que nos diga el declarante si tiene conocimiento de la operación del grupo que comanda ‘El Mayo’ Zambada”, el inculpado volvió a disculparse ante la necesidad de asesoría de su abogado, “porque es un paquetón ese expediente que me tienen”.
 Absolución y exigencia

Por su parte, José Luis Garibay Espinoza, hermano de Manuel e internado en el Centro de Reinserción Social “El Hongo” en Tecate, Baja California,  promovió a finales de abril de 2013 un amparo ante el Juzgado Decimoquinto de Distrito con residencia en Mexicali, solicitando se le proteja de las autoridades penitenciarias que no le conceden su libertad.

José Luis reclama que los directivos del reclusorio se niegan a dar cumplimiento a una sentencia absolutoria dictada por el Juzgado Mixto de Primera Instancia Penal de Guadalupe Victoria, Valle de Mexicali, que lo exoneró del delito de homicidio calificado, y por ello “debería estar libre”.

Sin embargo, funcionarios del penal del “Hongo” refieren al interno que cuenta con otros procesos penales pendientes en su contra, de ahí que no le otorguen su libertad.

La urgencia de José Luis Garibay por salir de la penitenciaría, era para ganarle tiempo a la posible apelación que podría interponer el Agente del Ministerio Público en contra de la sentencia absolutoria. Finalmente la impugnación llegó.

El amparo fluyó con lentitud judicial. El 8 de agosto de 2013, la juez federal mexicalense, María Elizabeth Acevedo Gaxiola, resolvió declararse incompetente por razón de jurisdicción territorial a favor de su similar de Tijuana que estuviese de turno, correspondiéndole conocer del asunto al Juzgado Sexto de Distrito. El amparo fue negado al quejoso.

DE NUEVO A MÁXIMA SEGURIDAD

Actualmente, Gerardo Garibay Espinoza se encuentra internado en el Centro Federal de Readaptación Social Número 8 “Norponiente”, en Guasave, Sinaloa a donde fue trasladado en marzo de 2012, procedente del Centro de Reinserción Social “El Hongo II”, por solicitud expresa de autoridades de Baja California al Gobierno Federal.

El subsecretario del Sistema Estatal Penitenciario, con residencia en Mexicali, argumentó entonces que el reclusorio de Tecate se encontraba a su máxima capacidad y no contaba con la infraestructura ni el nivel de seguridad necesario para la reclusión de Gerardo.

En el  penal federal sinaloense de máxima seguridad no solo se admitió a Garibay; también al militar Asunción Hernández Gallardo, pues ambos fueron calificados como reos peligrosos que ponían en riesgo la estabilidad del “Hongo II”.

El oficio describió a Gerardo Garibay Espinoza como un “interno líder que pretende organizar un disturbio en su centro de reclusión, de quien se tiene información en el sentido de que continúa operando en ciudad Valle del municipio de Mexicali, Baja California, mediante células criminales operadas por sus familiares”.
En su solicitud, autoridades penitenciarias estatales señalaron que debía ponderarse “la existencia de hechos que indudablemente ponen en peligro bienes jurídicos relevantes como la vida, la seguridad, la paz y la integridad de los internos en los centros de reclusión, que orilla a los titulares a decretar el traslado de los reos como una medida urgente y necesaria para salvaguardar el orden y garantizar la seguridad del centro”.

Gerardo Garibay compurga dos sentencias condenatorias y cuenta con una causa penal vigente:

- El Juez Quinto de Distrito con sede en Uruapan, Michoacán, le condenó a la pena de 15 años seis meses de prisión por el delito de portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea Nacional.

- En el Juzgado Tercero de lo Penal de Mexicali, fue sentenciado a permanecer 20 años nueve meses en reclusión, por su plena responsabilidad en la comisión del delito de secuestro agravado.

-  Actualmente se le procesa en el Juzgado Cuarto de lo Penal de Mexicali por su probable participación en el delito de homicidio calificado.

EL REPLIEGUE DE LOS GARIBAY

Desde 2012, diversos hechos violentos dieron cuenta de los enfrentamientos entre los grupos criminales de la organización de Joaquín “El Chapo” Guzmán (Los Chentes, Los Zavala, Los Gilillos y Los Garibay) que operan en Mexicali.

La excarcelación de Manuel Garibay Félix en junio de 2012, trajo un nuevo empuje al grupo delictivo, que se replegó a partir de febrero del presente año, cuando este joven fue asesinado.

Ahora, los sigilosos pasos judiciales de los cabecillas de la banda de secuestradores más temida en la frontera, hacen visualizar a las autoridades la reestructuración de Los Garibay, misma que se aceleraría con la liberación de alguno de sus fundadores.

SENTENCIAN 50 AÑOS A ESCOLTA DE GARIBAY

Acusado de haber participado en el asesinato de un joven y una niña en el Valle de Mexicali en 2012, José Luis Mora López se presentó el jueves 21de noviembre de 2013 en la Sala Cuatro del Nuevo Sistema de Justicia Penal (NSJP), donde se efectuó la Audiencia de Individualización de la Pena, acordándose en su contra la máxima sentencia de 50 años de cárcel, y 98 mil 498 pesos de multa para reparación del daño.

Mora López fue detenido en septiembre de 2012 junto a Luis Alfredo Garibay Félix -considerado uno de los cabecillas activos de la banda de Los Garibay, con acciones delictivas en el Valle de Mexicali-, acusados de participar en un robo de armas en la estación de Seguridad pública Municipal en el Ejido Nuevo León, durante la primera semana de enero del año pasado; sin embargo, la Procuraduría General de Justicia del Estado no le fincó responsabilidad local y fueron traslados a la Ciudad de México para enfrentar cargos federales, de entrada, por dinero y cartuchos que les encontraron en posesión.

En la capital del país, Garibay fue liberado bajo fianza con reservas de Ley, y deportado hacia Estados Unidos para responder por una multa. José Luis Mora López quedó preso, acusado de su participación en un doble asesinato ocurrido el Valle de Mexicali, el 26 de agosto de 2012.

Esa noche, un comando armado irrumpió en un domicilio donde se efectuaba un convivio familiar. De uno de los vehículos se bajó un hombre armado, quien empezó a disparar contra los presentes. En la escena quedó muerto el joven Uriel Mariscal Pérez, y resultaron heridos Gilberto Carranza -hermano del ex líder del SNTE y ex diputado local Gregorio Carranza- y Alfredo Bañuelos. La hija de este último, Dana Jazmín Bañuelos, de apenas tres años, también resultó herida y posteriormente falleció.

(SEMANARIO ZETA/ ZETA INVESTIGACIONES/ 16 de Diciembre 2013)

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