lunes, 27 de marzo de 2017

UNIDAD SIGLO XXI: PLEITO MILLONARIO


FOTOS: Enrique Botello

Un terreno invadido por el ayuntamiento desde hace 18 años al abogado Rodolfo Martínez Reyes, donde edificaron la unidad deportiva, vialidades, campos, comandancia y centro comunitario, mantiene un litigio mientras cae en el abandono

El gobierno municipal de Ensenada mantiene una deuda millonaria con un particular que vendió un predio de dos hectáreas al ayuntamiento priista de Daniel Quintero Peña para la construcción de la Unidad Deportiva Siglo XXI del fraccionamiento Villa Bonita, pero el problema fue al invadir 9 mil metros más de lo proyectado.

Han pasado más de 18 años y ninguno de los cinco gobiernos que ha habido en ese lapso, ha logrado un acuerdo para pagar el excedente del terreno invadido al abogado Rodolfo Martínez Reyes, donde edificaron la unidad deportiva, vialidades, campos, estación de Policía y un centro comunitario.

“No voy a ganar dinero (con la demanda) a estas alturas, a mi edad, el terreno no se lo daré a nadie más que no sean mis hijos o nietos. Por qué se lo tengo que dar gratis al gobierno”, cuestionó Martínez desde su escritorio en el despacho.

La unidad se encuentra en la zona suroeste de la ciudad, que hasta hace unos diez años era considerada un área marginal, pero el desarrollo e infraestructura desarrollada permitieron el crecimiento habitacional con viviendas de interés social.

El expediente con número 513/2016 está en un Juzgado Mixto con sede en la delegación de San Quintín, la última resolución del juez se dio el 17 de marzo de 2017, donde ordena la “liquidación de intereses pactados, liquidación de actualización y liquidación de intereses legales”.

Aunque el abogado se abstuvo de revelar la cantidad, información extraoficial la estima en más de 80 millones de pesos.

Cada año el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Baja California, le recuerda a la autoridad local que hay un asunto pendiente con la unidad deportiva, pero esa observación no ha tenido efecto.

La unidad no tiene futuro; son casi tres hectáreas que por no ser del dominio público, no pueden gozar de partidas económicas federales ni estatales para el mantenimiento.  

PARA EL JURÍDICO ES DEUDA SALDADA

Con total desconocimiento del caso, el recién nombrado director jurídico del ayuntamiento, José de las Fuentes Lara, narró su versión a ZETA, de que es un tema añejo que se solucionó en 1999, con el pago inmediato.


— ¿Entonces está pagado ese terreno de la Unidad Deportiva Siglo XXI?, se le planteó.

“Sí, esa fue una operación de compraventa de un predio de 20 mil metros cuadrados que compró el municipio en el 99, para construir la Unidad Deportiva Siglo XXI.

Esa operación se pagó en el mismo año, en el mismo 99, por 20 millones de pesos”, respondió sin titubear ni hablar más del asunto.

Por otro lado, durante el gobierno municipal de Enrique Pelayo Torres en 2011, el regidor Alfonso Blancanfort Camarena, coordinador de dicha Comisión, presentó el dictamen 013/2011, relativo a la solicitud respecto a un contrato de permuta correspondiente a tres fracciones adquiridas por el Fideicomiso para el Desarrollo Urbano de Ensenada (FIDUE), con superficie de 30 mil 479.683 metros cuadrados, actualmente ocupadas por la Unidad Deportiva Siglo XXI, a permutarse por dos fracciones propiedad del Ayuntamiento de Ensenada ubicadas en la colonia Popular 89, Segunda Sección.

Al parecer dicho acuerdo no se publicó en el Periódico Oficial y, por lo tanto, el trabajo realizado perdió validez.  

FRAUDE POPULISTA

La unidad deportiva inicia por el Bulevar Estancia hasta La Turquesa, de ahí pasa a Avenida Esmeralda por las calles  A y B, hasta Insurgentes, punto donde confluyen asentamientos irregulares y distintas colonias consideradas de pobreza extrema como La Esperanza, Morelos II, y otras menos conflictivas como Villa Bonita y Granjas del Gallo.

Liliana Talamantes, residente de Villa Bonita y usuaria frecuente de la Unidad Deportiva Siglo XXI, reaccionó  con asombro a que un particular pueda recuperar sus tierras dejando a cientos de familias sin un lugar de esparcimiento. “¡Muy mal!, éste es el único lugar con acceso a los niños donde puede hacer deporte y sin él tendrían que trasladarse hasta la (unidad) Hidalgo -3 kilómetros- o Sullivan -5 kilómetros-”, calculó.

Compartió que desde hace varios años usa las instalaciones para caminar en la pista de atletismo, la cual no tiene sendero por la cantidad de basura y ramas alrededor de la ruta.



De la misma manera, han vandalizado las canchas deportivas, se roban los cercos, no existe vigilancia, por lo que poco a poco se convierte en una gran zona devastada.

“Está en un abandono total”, expresó con desánimo.

Talamantes recordó que dentro del terreno había una casa móvil  donada por el ex presidente municipal César Mancillas, donde vivían cuatro hermanos huérfanos, cuya vivienda se incendió. Dos de ellos menores de edad.

“Ellos se hacían cargo de cuidar y mantener vigilado, pero ya no sé qué sucedió”, dijo sobre la familia que ya no está ahí.  

MAL COMPROMISO DE CAMPAÑA

En junio de 1990, Rodolfo Martínez Reyes adquirió 28 mil metros cuadrados de terreno en el fraccionamiento Villa Bonita, un área habitacional que por años se consideró marginal, pero el crecimiento poblacional permitió la urbanización.

“Eso es que soy el titular, pero también legítimo propietario en los espacios administrados por el gobierno municipal”, reiteró el jurista.

Evocó el periodo de Daniel Quintero, cuando en su calidad de alcalde o presumiendo de amistad, le pidió una porción de terreno para desarrollar el campo deportivo con el argumento de ser “un compromiso de campaña”.


 “Contra las ramas me escondía para no venderle, pero me hablaba en la mañana, a mediodía,  él estaba haciendo su trabajo político con el fin de lograr la venta”,  describió.

Tras llegar a un acuerdo le desplegó el plano catastral donde eligió el lugar donde desarrollaría la obra.

Martínez le indicó que tomara lo necesario con la condición de retribuir el resto una vez realizado el deslinde.

“Pero jamás me entregó de regreso nada, hizo una calle y el gobierno dispuso de todo mi terreno”, acusa.

— ¿Por qué permitió que el problema avanzara?

“No, es que… físicamente cómo lo impido, tú también aromatiza la expresión, cómo se los impides si están haciendo una calle, estación de Policía y, entonces dije órale, está bien. Después  me cansé de tocar puertas en las diversas administraciones para que me resolvieran esta situación, pero hasta la fecha no hay nada”, declaró el abogado mientras en repetidas ocasiones golpeteaba su escritorio. 

 — ¿Qué es lo peor que puede pasar si el ayuntamiento no le responde?

“Nada, no va a pasar nada, ni estoy asustado ni triste, ni alegre, me esperaré; no le voy a pedir permiso a ellos porque para mí no representan ningún valor, para mí son personas de paso”, se limitó a responder.

Fue así como en 2011 arrancó otra embestida en contra del ayuntamiento, mandando a hacer a la Comisión Estatal de Avalúos una tasación de las tierras a  mil pesos el metro.

“Volvemos a caer en que no me resuelven nada, no me dan dinero, no me han subdivido y no lo podrán hacer, porque están los espacios ocupados”, indicó el afectado, quien quiere sus 9 mil metros bien delimitados, o incluso está dispuesto a llegar a un acuerdo para que se apruebe una permuta de patrimonio activo contra sus tierras.

Como abogado con 50 años de experiencia, Martínez Reyes espera más del juzgador para que le obsequien intereses, gastos, diferencia del dólar, traslados.

Calcula un derecho de por lo menos 90 millones de pesos.

“Sé que no me lo van a pagar, no tienen dinero y no me voy a abatir a espadazos, pero buscaré una forma inteligente de que me paguen con una consideración sustancial en el sentido positivo, para que esos inmuebles están a nombre del municipio”, advirtió.

(SEMANARIO ZETA/ Edición Impresa /Lorena Lamas /Lunes, 27 Marzo, 2017 12:00 PM)




CUELGAN CADÁVER EN PUENTE PEATONAL EN TIJUANA, LE DEJAN NARCOMENSAJE


Foto: Cortesía

El cadáver de un hombre, de entre 25 y 30 años de edad, fue colgado en un puente peatonal ubicado sobre el bulevar Díaz Ordaz en la colonia Infonavit Lomas Verdes, alrededor de las 05:00 horas de este lunes 27 de marzo.

 A un costado del cuerpo se localizó una narcomanta con el siguiente mensaje:

“AKY NOMAS CTNG NO MAMADAS PINCHES BOFES….”

Una fuente policiaca informó que la víctima tenía un surco en el cuello. Ayer domingo 26 de marzo, policías municipales localizaron otra narcomanta en un puente sobre el bulevar Casa Blanca.

El mensaje estaba firmado por el de apodo “Sargento”.

También se mencionan nombres como “Bebé Cabo 96 o Haker” y “Cabo 39”, así como de “El Meher”.


(SEMANARIO ZETA/ Destacados ZETA/ Lunes, 27 Marzo, 2017 12:35 PM)

CORRUPCIÓN, AMBICIÓN Y POBREZA UNEN A CIVILES, NARCOS Y POLÍTICOS DE PUEBLA EN EL SAQUEO DE PEMEX


En las últimas semanas las autoridades de Puebla han revelado los vínculos entre algunos alcaldes y el crimen organizado en el robo de combustible. Desde hace varias décadas, la pobreza ha obligado a los campesinos a brindar sus servicios a los criminales y convertirse en “huachicoleros” o ladrones de combustible. El auge ha sido tal que la Secretaría de Gobernación ubica a algunos municipios como Franja del Huachicol. Miles de poblanos viven sobre el líquido que amenaza con explotar y terminar con su comunidad, en la que casi a diario hay un incendio y enfrentamientos. En la plaza se han afincado Los Zetas y ahora la disputa involucra también al Cartel de Jalisco Nueva Generación.

El sexenio de Mario Marín cerró con apenas 49 tomas clandestinas registradas por Pemex, pero con el panista Rafael Moreno Valle el número de ordeñas llegó a mil 533, es decir, creció en un 3 mil por ciento.

Periódico Central se dedicó a investigar la industria del saqueo, y esto fue lo que encontró…

Karen Meza
Ciudad de México, 27 de marzo (SinEmbargo/Periódico Central).– En Puebla, el cuarto estado más pobre del país, en una veintena de municipios se dedican al robo y comercialización de combustible que extraen ilegalmente de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex). Los campesinos en algunos municipios se convirtieron en “huachicoleros” o ladrones de combustible. Las familias venden al por mayor la gasolina que albergan en sus casas y jóvenes y niños aprenden el oficio como halcones.

Huachicol es una palabra compuesta utilizada para definir al producto que resulta de la práctica de adulterar todo tipo de brandy, whiskys o rones con alcohol de caña. Más tarde fue adoptada por conductores de tráileres, pipas y tractores para referirse a los combustibles robados de los ductos de Pemex.

Miles de poblanos viven sobre el líquido que amenaza con explotar y terminar con la “Nación Huachicol” en la que casi a diario hay un incendio y enfrentamientos. En la plaza se han afincado Los Zetas, aprovechándose de la pobreza y necesidad de la gente para explotar el negocio. Ahora, la disputa por el robo de combustible involucra al Cartel de Jalisco Nueva Generación.

En este delito no solo están involucrados los pobladores y el crimen organizado, las autoridades y policías, quienes deberían velar por la legalidad y el Estado de Derecho también encuentran lucrativo el negocio huachicolero.

El pasado 10 de marzo quedó al descubierto que Isaías Velázquez Reyes, alcalde de Atzitzintla, Puebla, fue detenido junto con 86 personas más por estar coludidos con la banda “Los Bukanas” perteneciente al Cártel de Los Zetas, responsables de la ejecución de tres agentes de la Fiscalía Especializada de Investigación en Delitos de Alto Impacto (FISDAI).

Además, los presidentes municipales de Acajete, Acatzingo, Tepeaca, Quecholac, Esperanza, Ciudad Serdán, Huixcolotla, Felipe Ángeles y Palmar de Bravo están en la mira de la Fiscalía General del Estado por tolerar y hasta proteger a las bandas del crimen organizado dedicadas al robo de combustible. La investigación contra estos 9 alcaldes fue confirmada por el propio Gobernador del estado, Antonio Gali Fayad

Periódico Central recorrió el Triángulo Rojo que se ha extendido a la Franja del Huachicol en donde logró entrevistar a ladrones de combustible, halcones y cantantes de los corridos y la música que refleja la Huachicultura.

El diario quehacer de los llamados chupaductos y su relación con la comunidad y las autoridades, ha generado simbolismos identificables, los cuales reafirman una identidad huachicolera, y por ende, una cultura que habla por si misma.

La Huachicultura ha normalizado el robo de hidrocarburo, la música que narra sus historias, los juegos de niños que anhelan crecer como ladrones de combustible, los rezos al Santo Niño Huachicolero, la vestimenta característica y la forma de vida de los habitantes.

Pueblos completos se dedican al robo de hidrocarburo, vigilan, participan en las tomas y adiestran a los más jóvenes como halcones.

Hasta hace unos años, la mayoría de los pobladores se dedicaban a la siembra y tenían ingresos de entre 60 y 120 pesos diarios. Ahora, con el huachicol, ganan hasta 800 pesos, no se les paga con dinero, les pagan con galones de gasolina.


Gráfico tomado de Periódico Central.

EL TRIÁNGULO ROJO

Durante el sexenio de Mario Marín (2005-2011) el robo de hidrocarburo se concentraba en el municipio de San Martín Texmelucan. Esta situación provocó una fuerte explosión el 19 de diciembre de 2010 en la que 29 personas murieron y 52 resultaron heridos.

Luego del incidente en San Martín, el negocio se propagó a la llamada región del Triángulo Rojo que en 2014 era conformada por los municipios de Palmar de Bravo, Quecholac, Tepeaca, Tecamachalco y Acatzingo.

Pero el auge ha sido tal que ahora se ha convertido en la Franja del Huachicol —así nombrada por la Secretaría Gobernación— a la que se han sumado los municipios por donde pasan los ductos de Pemex y donde operan bandas del robo de combustible: Esperanza, Amozoc, Tecamachalco, Los Reyes de Juárez, Cuapiaxtla de Madero, Ciudad Serdán, San Salvador Huixcolotla, Atzizintla, Felipe Ángeles.

Incluso esta franja se ha extendido a municipios de la zona metropolitana, incluida la capital del estado: Puebla, San Martín Texmelucan, San Matías Tlalancaleca, Coronango y Cuautlancingo.

El sexenio marinista cerró con apenas 49 tomas clandestinas registradas por Pemex, pero con el panista Rafael Moreno Valle el número de ordeñas llegó a mil 533, es decir, creció en un 3 mil por ciento.

De acuerdo a Gobierno Fácil y Pemex, la Franja del Huachicol está en el primer lugar en el robo de combustible a nivel nacional.

Los huachicoleros quieren contar su historia, pero no confían fácilmente. Periódico Central logró entrevistar a tres huachicoleros que antes de robar combustible se dedicaban al campo.

Dos de ellos, del municipio Los Reyes de Juárez, accedieron a hablar montados en la parte trasera de su auto, con los rostros cubiertos se identificaron como Juan y Jorge, aunque revelaron que estos no son sus nombres verdaderos. Platicaron sobre cómo se convirtieron en huachicoleros y cómo es que toda la población participa en este crimen lo que lo ha llevado a configurarse en todo un “estilo de vida”.

El tercero, Andrés, platicó desde su casa en Acatzingo cómo reaccionan ante los operativos de las autoridades para evitar ser detenidos. Dijo que las relaciones en las presidencias municipales son importantes y que pagan mensualmente para evitar que los molesten.

Andrés aseguró que los militares y policías son sus amigos y que, cuando no están en horario de trabajo, se van a beber juntos.

Dice que incluso los propios militares les enseñaron a armar unos pequeños triángulos que tiran en los caminos cuando viene la policía para ponchar sus llantas y tener suficiente tiempo de escapar.

Un minuto basta para llenar un galón de mil 200 litros de gasolina desde un ducto Petróleos Mexicanos (Pemex) sin importar la hora del día.

Para lograr tan magnifico objetivo participan en el movimiento un grupo de 150 personas entre halcones y huachicoleros, hombres de entre 16 a 40 años de edad.

Además de tener valor y agilidad, uno de los requisitos que se demandan para participar directamente en este negocio es usar solo ropa de algodón, no entrar con celular prendido al ducto y portar un tenis para correr si es necesario. Está restringida la entrada a hombres en estado de ebriedad, mujeres y niños.


Gráfico tomado de Periódico Central.

DE CAMPESINOS A LADRONES DE COMBUSTIBLE

Están sentados en la parte trasera su auto, cubren sus rostros con una franela roja y una gorra para no ser identificados y apenas dejan ver sus ojos. Estamos estacionados en un camino pavimentado en el corazón de Los Reyes de Juárez.

Al que maneja el negocio lo nombran “jefe”. Se llaman Jorge y Juan, son originarios de Progreso de Juárez, Acatzingo y hasta mediados de 2016 eran campesinos viviendo apenas con 60 pesos al día.

Un día observaron a lo lejos las camionetas, pipas y en la noche, los motores de las unidades estacionados a unos metros de los terrenos de cultivo de sus vecinos los despertaron.

Se ofrecieron ayudar a escarbar la tierra para perforar un ducto con la única condición de que les regalaran gasolina. El pago fue de 100 litros por los que lograron 800 pesos. La falta de oportunidades y la pobreza en la que se encuentran sumidos los hizo ver en el negocio del huachicol la “oportunidad de sus vidas”.

— ¿Cómo iniciaron? — le pregunto a Juan, quien tiene 40 años, siete hijos, su esposa y un padre de la tercera edad que está enfermo y depende completamente de él.

— Pues vimos a la gente, nos acercamos para ayudar, para que nos lleváramos de comer, aunque sea para la galleta, la comida de los hijos.

— ¿Cómo le hacen para abrir un ducto?

— Escarbamos metro y medio o hasta dos metros para encontrar la toma y usamos un niple, que es un tubo pequeño y un gorro, todo se conecta a la manguera con una llave de paso. Se abre menos de la mitad y en un minuto se llena hasta un cuadro de mil 200 litros de gasolina.

— ¿Cuántas personas son?

– En una camioneta llegan siete personas y como 100 mas del pueblo llegan ayudar. Vamos caminando y corremos cuando hay operativos. Unos van a meterse a escarbar y otros se esconden al alrededor del predio para vigilar que no vengan los chapulines verdes.
— ¿Qué tan difícil es hacer una toma y en cuánto tiempo se hace?

— No he medido el tiempo, es fácil, cuando esa toma ha sido cerrada con cemento por personal de Pemex, si es más complejo porque sellan arriba y abajo pero por eso ya llevamos un cincel o un pico para romper la base de concreto.

— ¿Saben por qué se dan las explosiones?

— Unos dicen que por el celular, otros por son por los cortos circuitos de la camioneta cuando arrancan y otros por el tipo de ropa que tiene energía y estando ahí provoca el estallido.

— ¿Cuántos van y qué saben de las organizaciones, cuántas son?

— No, nosotros solo entramos en confianza con los de las camionetas. Nos ubican y ya llegamos. A veces llegan al ducto 100 camionetas a cargar, no conocemos a todos porque van de muchos pueblos de Palmar del Bravo, Quecholac o Tepeaca.

— ¿Cuánto les pagan?

— No pedimos dinero, sino galones. Pedimos 100 litritos que vendemos de 6 a 8 pesos que son 800 pesos. Te imaginas de ganar 120 pesos que te dan por andar cortando en el campo, ahora ya tenemos 500 a 800 pesos. Nos pasan a dejar la gasolina a nuestras casas.

— ¿Qué se ha comprado con ese dinero?

— No tengo un carro de lujo, yo uso lo que gano para comer, vestir a los niños que vayan bien a la escuela que salgan con buenos zapatos. Si hacemos cuenta tampoco es mucho dinero, tengo que comprar la medicina de mi papá.





El otro es más joven, se pone nervioso ante la cámara, quiere que la gente sepa a qué se dedica, pero teme que lo descubran. Se llama Jorge y tiene 24 años, apenas terminó el bachillerato, antes de ser huachicolero ayudaba a su padre que es campesino a sembrar epazote y hierbas de olores.

— ¿Porque dejaste el campo?

— Porque te pagan por hacer una bolsa de hierbas 13 o 14 pesos. Todavía voy dos veces por semana, porque no hay trabajo. Cuando salió la gasolina vas y tienes unos litros que vender, por muy caro a siete pesos ya tienes para dar a la familia 700 pesos.

— ¿Ves buenas ganancias, que te has comprobado?

— Un lote es pequeño para construir mi casa. No soy casado, pero quiero dar un buen futuro cuando me case. No ando desbaratando el dinero, no vale arriesgarse la vida para no tener nada.

— ¿Qué hace ante un operativo?

— Nada, como andamos de pie no sospechan de nosotros. Tratamos de ser limpios y no mojar la ropa de gasolina. Cargamos ropa extra para cualquier cosa.

— ¿Cómo es el apoyo de la gente?

— Mucho, las mujeres salen a defender y los niños también porque a ellos pasan los de las camionetas y les dan un galoncito para que se venda. Por eso cuando agarran una camioneta la gente sale.

— ¿Cómo saben a qué hora pasa la gasolina?

— Pues eso lo saben los que son líderes y andan en las camionetas. Pero siempre pasan. Pasa el diésel, gasolina, roja turbosina, gasolina amarilla

— ¿Hay tomas de gasolina en las casas?

— Que nosotros sepamos no, es peligroso para las familias.

— ¿Con este gobierno como han reforzado la vigilancia?

— No hay nada. Pasan los federales, pero solo un rato, dos veces un helicóptero.

Una llamada interrumpe la conversación. Nos tenemos que ir, dicen, y hacen señas al jefe para perderse en medio de la carretera federal.

En Acatzingo vive Andrés, tiene solo 18 años y cuenta claramente cómo funciona el jale en la Nación Huachicolera y cómo es que todos los pobladores participan. Dice que el petróleo es de todos y no siente remordimiento ni cree que lo que hace sea ilegal.

Lleva dos años trabajando en las tomas clandestinas y es empleado de confianza de uno de los líderes de su municipio a quien solo llama “patrón”.

Estamos en una casa modesta, de un piso, color azul. Él se sienta en la sala y platica de corrido, no deja que lo interrumpa:

Si en un operativo ya te amarró un ‘verde’, no te conviene hablar, porque si hablas nadie te va venir a sacar, el que entra en este negocio sabe que tiene que aguantar y sino ¿para qué le entra?. Recuerdo que fue un jueves 19 de octubre de 2016 cuando ya no pude correr de los ´verdes´ y después de golpearme me metieron a la cárcel.

Los cuates me fueron a ver y me decían: tú no te agüites, tú vas a salir, pero no te agüites no digas nada. No se debe de hablar, si se tiene el dinero te van a sacar porque ahí solo salen los que tienen un padrino y yo sí lo tenía, aunque ni sé cómo se llama, pero lo trajo el patrón.

A mi tío lo detuvieron porque se atascó su camioneta, y los demás lo dejaron solo. El patrón le agradeció, lo sacó de la cárcel y le dijo: “Ya no hay gente como tú”. Le regaló 2 cuadros qué valen más de 10 mil pesos.

Hay muchos detenidos y muchos están libres. Todos tienen un padrino. Tienen buenos contactos, nomás vino un chavo que le dicen El Michoacano y salen rápido.

Para salir, primero se busca de manera legal, hay que decir que los encontraron con bidones de muy pocos litros, siempre se tratan de deshacer de la mayoría de cuadros.

Primero, cuando los detienen se les dice a los ministeriales que agarren dinero, que no sean pendejos, que ese dinero se lo va a quedar el gobierno.

Cuando uno de nosotros llega al penal, se paga por su libertad, para mi tío se pagaron 50 mil pesos, ese dinero se lo pudo haber quedado un ministerial.

Se tardan más tres días para salir y para evitar el papeleo se manda a quemar la camioneta, porque si no empiezan a investigar a la unidad, que si tenía un reporte de robo.

La primera vez me gané 5 mil pesos sólo por ser chofer de la camioneta. También ya me metieron al ducto y una ocasión fui halcón.

Primero en el día te vas al punto que ellos ya tienen marcado y te enseñan cómo se va hacer la toma, en la noche llegas y te identificas con una persona que cuida el ducto y dices de parte de quién vas para hacer la extracción.

En una toma se meten hasta más de cinco camionetas, obvio no se meten todas; unas se van al parque más cercano mientras otras van a cargar a un punto. También hay puntos donde te vas formando, a todos les toca.

Cuando tienes un buen patrón allá dentro (en la Presidencia Municipal) paga para que no te molesten allá afuera, dan dinero para que las patrullas te dejen el paso libre, el problema es que salgas a la carretera, si te pelas ya la hiciste.

Los gendarmes son mis compadres, a veces vamos con ellos sin los uniformes, nos vamos a tomar una cerveza, obvio cuando andan trabajando respetamos su hora de trabajo.

Mira no sabría cómo decirte como se llama (hace señas juntando ambas manos) son unos triángulos que los pones a la mitad del camino y sirven para ponchar las llantas de los camiones de los militares, te dan harto tiempo para correr y escapar de la policía. Esa herramienta nos la enseñaron ellos, esos triángulos los avientas, pasa la camioneta y te escondes, no pasa nada, a nadie detienen en el operativo porque te da tiempo huir.

“ME HICE HALCÓN POR MI FAMILIA”

Sebastián es el segundo hijo de siete hermanos de la familia Flores. Su padre murió hace un par de años; con sus ingresos como halcón les da oportunidades de estudio a sus hermanas en la secundaria y la primaria.

Tenía 15 años cuando dejó la escuela por falta de dinero, dice que desde los 10 años trabajaba en el campo con sus padres cortando mazorca, manejando los tractores para arar la tierra o conduciendo la camioneta para trasladar las cajas de los nopales.

Es un hombre alto, moreno, bien parecido y ha adoptado el acento del Norte, primero por los grupos musicales que le gustan y por sus constantes conversaciones con “el jefe” que le paga de 500 a mil pesos un “jale”.

— ¿Cómo te hiciste halcón?

— Fácil, mis primos y tíos son huachicoleros y ellos me involucraron en el negocio. Tenía yo 16 años cuando me dieron las claves para avisar de los chapulines verdes, los operativos y también del ingreso de extraños a la toma del ducto. Cuando es momento de la ordeña suena este celular —muestra un equipo sencillo— me pongo mi chamarra y me subo a la moto.

Recorro tres sitios, en uno de esos está la base militar y el camino al ducto para echarle aguas a mis paisanos. Una llamada corta para avisar.

Vamos a varios pueblos, en Acatzingo tengo un amigo y ahí ando en bicicleta, tengo que tener condición para correr por si un día me meten a la toma y hay que huir. Imagínate que en esos casos se tiene que correr una hora continúa desde el campo hasta el pueblo más cercano.

La conversación se interrumpe por una llamada en el teléfono celular, es una canción de “Los Plebes del Norte”

— Señorita ¿usted conoce a este grupo? va a venir a Tepeaca a la feria de abril. No se lo debe de perder— sugiere.

Yo tengo varo por tres movimientos de 3 mil a mil 500 pesos en un día. Sí me doy mis lujos, pero también de ahí sale para los gastos de la casa de mi mamá y mis hermanas, a ellas sí les entra el estudio.

— ¿No te da miedo estar con ellos, sus enfrentamientos?

— Miedo ¿a qué? ¿Por qué me pregunta? No ha pasado nada y tengo más miedo a quedarme sin comer que a morir por buscar la comida.

La música y vestimenta de los huachicoleros

La creatividad de los compositores y músicos poblanos sobre el tema de la extracción ilegal de la gasolina y los huachicoleros ha servido para crear sus mejores éxitos en corridos, cumbias y sonideros. Son intérpretes de la región y la capital quienes han escrito estrofas sobre esta problemática social y se han hecho famosos a través de las redes sociales.

Las canción narra la vida de los ladrones de combustible, el miedo de ser atrapados y hasta incita a la compra del hidrocarburo con el argumento del incremento a los precios de la gasolina en el país.

Periódico Central entrevistó a Tamara Alcántara, “La reina huachicolera”, en un café en Tecamachalco. Después, en su casa, se preparó para cantar ante las cámaras de este medio de comunicación fragmentos de sus tres canciones: “Cumbia del Huachicol, “El Huachicolero” y “La gran señora Huachicolera”.

LA REINA HUACHICOLERA EN TECAMACHALCO 

Su nombre es Tamara Alcántara, conocida como la “Reina del Huachicol” por ser la primera compositora —con tres canciones para bailar y cantar con un par de tequilas— que representa musicalmente la situación del Triángulo Rojo

Su inspiración surgió en 2015, después de un convivio con amigas en la localidad poblana de San José Tuzuapan, en el municipio Quecholac. Tamara terminaba una presentación con su grupo de mariachis.

Afuera de la vivienda donde armonizó una fiesta un voceador gritaba para anunciar la portada de un periódico de la región: “¡Agarraron, los agarraron! ¡Agarraron a los huachicoleros!”

— Ya vámonos pinche chamaca huachicolera— le gritó “El Charro”, su esposo, para pedirle que se levantara de la mesa en la que estaba tomando unos tragos.

— Me sentí re mal y nos fuimos, le dije que no me dijera así frente a la gente y él me pidió que como compositora hiciera una canción de los huachicoleros. Fue hasta el otro día que estábamos serios cuando aceptamos juntos hacer la letra. Lo pensé todo un año y la canción se hizo como un chascarrillo. Se hizo una canción, después la parte dos y tres. Yo, la letra y él, la música.

Las frases como: “el poblano pasó de ser camotero a huachicolero” y “soy huachicolero ¿y qué?”, hicieron famosa a esta cantante de música mexicana que se ha creado una personalidad encapuchada con sombrero, pistola, blusa vaquera, botas y pantalón.

En más de 20 años de trayectoria ha creado 300 canciones, todas ellas inscritas ante el Registro Público de Derecho de Autor desde 2016.

Cuando inició su carrera artística sus compañeros se burlaron de sus interpretaciones, pero ahora es conocida a nivel internacional por ser la compositora de la “Cumbia del Huachicol, “El Huachicolero” y “La gran señora Huachicolera”

EL HUACHICOLERO

Hace cinco meses se consolidó el grupo norteño “Nato y los Huachix” quienes en febrero de 2017 lanzaron el álbum Siempre Adelante con su primer sencillo “Del Triángulo Rojo” que retrata la cruda realidad de quienes se dedican al robo de combustible.

La melodía armoniza los relatos breves desde el campesino que sirve de apoyo para ser halcón, las huidas de los operativos y la ordeña de ductos en Quecholac, Acatzingo y Palmar de Bravo, que afirman son para ayudar a la población pobre sin importar los enfrentamientos con “cuernos de chivo”.





El representante de la banda, Nacho Hernández explicó en entrevista con Periódico Central, que esta canción se creó a mediados del 2016 en las regiones de la Franja Roja y que está registrada ante el Registro Público de Derecho de Autor.

La canción nace de lo que dicen las noticias en la radio, el internet y la televisión de lo que pasa en Puebla, de las explosiones. Nosotros no estamos involucrados, somos compositores que expresamos la cotidianidad”.

La banda de cuatro integrantes es originaria de la capital y tienen una trayectoria de años haciendo música tropical y cumbia. Ahora debutan con tres canciones norteñas: “Descansen en Paz”, “Fin de Semana” y “Del Triángulo Rojo”.

No sólo existen canciones para quienes se dedican al robo de combustible, sino también armonías que incentivan a comprar el “huachicol”.

En un ritmo bailable sonidero “La cumbia del Huachicol” de Chikos Kumbia convoca que ante los gasolinazos se compre el hidrocarburo ilegal y hace referencia de su venta en el trayecto de los municipios de Tehuacán, Amozoc y Puebla.

Ahora yo te invito a bailar, esta rica cumbia disfrutar, el tema del momento es huachicol, bailemos con sabor este cumbión. De Tehuacán a Puebla ya llegó, Tepeaca, Palmarito y Amozoc (…) Gasolinazo, yo uso el huachicol”


A manera de parodia y crítica hacia el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, el grupo local Adolfo Loaiza y BDC interpreta la canción “Cumbia del Gasolinazo” en la que justifica que por los aumentos a los combustibles no le queda de otra más que comprar el “huachicol”.

En el video se observan a dos personas con sus galones de gasolina bailando el coro que pide conseguir el “huachicol” para seguir su camino, mientras se traslada en un burro en medio del campo. El cantante envía un saludo a los habitantes del municipio de Acatzingo —enclavado en la zona del Triángulo Rojo—.

Con tanto aumento a dónde va a parar, ahora no tengo ya ni para tragar (…) El gasolinazo que no puede parar, ahora el huachicol tengo que conseguir…”

LA MÚSICA QUE ESCUCHAN

Los corridos en el género norteño es la música que ameniza las fiestas, encuentros de amigos y caminos carreteros de los conocidos huachicoleros.

La vida es de estar arriba y abajo. La vida, es como un columpio: cuando sube se siente bonito, pero cuando baja, eso duele mucho”, cita la canción “El Columpio” de los Cadetes de Linares que reza en el pensamiento de los huachicoleros y en el que se reflexiona que la riqueza se tiene, pero puede perderse en cualquier momento.

Historias de violencia, pobreza, antihéroes, religiosas y de la muerte son las preferidas de este sector poblacional. Esta es una lista de sus grupos favoritos:

“Los Plebes del Norte”, “Los Inquietos del Norte”, “Los Cadetes de Linares”, “Los Huracanes del Norte”, Vicente Fernández, “Los Tigres del Norte”, Las canciones del compositor Lorenzo de Monteclaro, “Los Rieleros del Norte”, Las canciones del compositor Gerardo Reyes, “Los Tucanes de Tijuana”, “El Komander” y Las canciones de Lupillo Rivera.

LA ROPA

Los huachicoleros normalmente visten con una gorra que colocan encima de la capucha de su sudadera holgada. Usan playeras de manga corta y de tallas grandes. Portan pantalones de mezclilla oscuros para ocultar la suciedad y que no sean detectados por la policía.

Los halcones utilizan playeras estampadas de manga corta, pantalones azules de mezclilla, cadenas y llevan hasta tres celulares para comunicarse con sus patrones.

¿CÓMO VIVEN LOS NIÑOS?

Son las 3:00 de la tarde en la comunidad de Benito Juárez, Tepeaca y hay una fuerte persecución entre los militares y dos huachicoleros que con su camioneta Ford se dirigen a la carretera federal en dirección a Tehuacán.

Hay balazos y nadie ha caído muerto. La gente se esconde: las mujeres lloran, los niños salen con la pistola para contraatacar y los padres huyen para evitar ir a prisión.

Pasan 15 minutos y ahí junto al Arco de Seguridad en Cuapiaxtla caen muertos cuatro soldados por los 15 disparos de una “cuerno de chivo”. Los huachicoleros han triunfado y se van con el patrón a festejar el combate con un buen Buchanan’s.

En realidad, todo lo anterior nunca ocurrió, es producto de la imaginación de un grupo de niños que viven inmersos en la huachicultura.

Son juegos de pequeños en el campo cuyas camionetas no son más que la carretilla que sirve para dar la pastura a los borregos y las balas de las supuestas AK47 son un par de piedras que están en medio de los cultivos.

Ya los chiquillos ven normal a los huachicoleros, dicen que de grandes quieren ser como ellos, ya andan armados y preparándose en Palmar del Bravo”, dijo Jazmín Avalos, habitante de la comunidad de Candelaria, Felipe Ángeles.



Javier Pérez otro de los habitantes afirma que los niños, junto con sus madres, salen a la calle o caminos a vender la gasolina

La gente vigila y avisa, les regalan un galón y son los mismos niños los que despachan”.

En una vivienda en Palmarito, Quécholac, los menores sirven el hidrocarburo e incluso hay testimonios que un pequeño tuvo la idea de comprar pistolas similares a las que están en las gasolineras para agilizar la expedición del combustible.

Son los niños y jóvenes quienes administran los grupos secretos en Facebook que venden la gasolina ilegal hasta en 7 pesos y que llevan al máximo su creatividad para hacer memes de las explosiones y frases huachicoleras.

LA RELIGIÓN

En las comunidades del Triángulo Rojo la población es católica, los huachicoleros hacen grandes aportaciones para los festejos patronales de los barrios, se ofrecen a adornar altares y pagan misas a favor de la comunidad.

Cierto es que los párrocos en las celebraciones eucarísticas de cada domingo piden a los fieles no “meterse en problemas”, no incitar a la violencia y ser un buen ejemplo para los niños.

Igual que los narcotraficantes le rezan a su santo, Jesús Malverde, los ladrones de combustible a Pemex en Puebla tienen ya a su Santo Niño Huachicolero, que en estas fiestas de la Candelaria fue el atractivo principal entre los habitantes del municipio de Palmar de Bravo.


Este 26 de marzo, el propio Arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa hizo un llamado a los católicos a no encomendarse a esta figura religiosa pues es “distorsión” de la devoción al niño dios “que no entra en la piedad de la iglesia”. Foto: Periódico Central.

*REPRODUCIDO EN SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE LA AUTORA Y DE PERIÓDICO CENTRAL

(SIN EMBARGO.MX/ PERIÓDICO CENTRAL/ REDACCIÓN / SIN EMBARGO /MARZO 27, 2017 - 10:12 AM)




EL DE MIROSLAVA, ASESINATO NARCOPOLÍTICO: JAVIER CORRAL


El homicidio de la periodista chihuahuense Miroslava Breach conmocionó a su amigo, el gobernador Javier Corral, cuyo gobierno se pone a prueba con este hecho brutal y ante la oleada de violencia que afecta a Chihuahua. El mandatario panista no duda en afirmar que el asesinato fue consecuencia del trabajo de la mujer que documentó para el diario La Jornada las relaciones del narcotráfico con el PRI, partido al cual esas revelaciones le tiraron candidaturas en varias alcaldías. Pero también, afirma Corral en entrevista, es una forma de retar a un gobierno dispuesto a combatir en serio al crimen organizado.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- “Atribulado” desde que supo del asesinato de la periodista Miroslava Breach Velducea, unido a ella por el oficio y la amistad de tres décadas, el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, no duda que este crimen “milimétricamente planeado” fue un “silenciamiento” en venganza por su trabajo periodístico.

Recuerda que Miroslava documentó las relaciones de narcotraficantes con el PRI en Chihuahua, por lo que el equipo especial interdisciplinario que creó para investigar cree que hay un “móvil político” en el asesinato vinculado con su tarea periodística.

“Se trata de la ejecución de un crimen con propósitos de intimidación y de silenciamiento”, insiste. “Y digo esto porque hubo un trabajo frontal sobre esos vínculos de la narcopolítica. Por eso la trascendencia de la investigación que estamos construyendo y de los resultados y del castigo a los responsables”.

–¿Detrás del crimen de Miroslava podría estar la narcopolítica?

–¡Sí, señor!

Por eso, admite el gobernador que milita en el PAN, tiene la enorme responsabilidad de acreditarlo. “Es mucho más grande porque los entramados de complicidad son muy amplios y, por supuesto, la ejecución de este asesinato milimétricamente planeado cuidó muchos aspectos”.
Sin embargo, tras reunirse con el grupo especial que creó, confía en que pronto esclarecerá el crimen:

“A ellos les he pedido estar conscientes de su responsabilidad y también les hice hincapié en la relevancia no sólo política, fundamentalmente social del caso, porque no se trata de distinguir ciudadanos de primera y de segunda, pero sí de identificar un valor muy importante: cuando se atenta contra la vida de un periodista son dos o tres o más bienes jurídicos los que están vulnerados: no solamente la vida misma sino la actividad como ejercicio de contrapeso, de equilibrio, de escrutinio al poder y al abuso del poder, sea formal o de facto”.

Fragmento del reportaje que se publica en la edición 2108, ya en circulación


(PROCESO/ REPORTAJE ESPECIAL/  ÁLVARO DELGADO/25 MARZO, 2017)

CUMPLEAÑOS DE LA MAFIA


Septiembre 20 de 1985. Más o menos la una de la tarde. Los llamaron a todos. Orden desde la Procuraduría General de Justicia del Estado. Los agentes de la Policía Judicial salieron rápidamente en sus autos o pick-ups oficiales. Organizados. Se desparramaron por todo Tijuana. En cuanto veían a un voceador le pastoreaban. Acercándosele preguntaban cuántos ZETA’s traía. El chaval o adulto contaba y daba respuesta. Inmediatamente el policía soltaba un “te los compro todos”. Cada vendedor sacaba sus cuentas “es tanto”. Dando y dando. Pagaban religiosamente. Luego se fueron derechito a los puestos. Recorrieron los del centro. La Constitución. El bulevar Agua Caliente. También Díaz Ordaz. Repitieron maniobra de la compra. Misma hora y en muchas partes. Entonces ZETA empezaba a circular poco después del mediodía. Por eso ni pasando la hora empezaron las llamadas telefónicas al periódico. Primero voceadores pidiendo más ejemplares. Uno que otro reporte de robos a papeleritos. Abusos a puesteros. Afortunadamente pocos. Luego lectores extrañados de no encontrar el semanario en los cruceros ni puestos. Pero los reportes terminaban con la misma frase: “Los están comprando todos”. Unos decían simplemente “llegaron dos señores y se llevaron los periódicos. Pagaron”. Otros de plano: “Eran agentes de la Policía Judicial del Estado”.

Un fotógrafo de ZETA llegó rápidamente a un puesto del bulevar Díaz Ordaz. Desde su auto captó la parte trasera de un pick-up. Número de placas y toda la cosa. Otra gráfica más cuando estaban subiendo los periódicos. Apenas si alcanzó a bajarse para tomar de ladito al par de tripulantes. Mientras voceadores y Lectores llegaron hasta las oficinas de ZETA. Todos querían un ejemplar. Sabían y lo comentaron: “Algo interesante publicaron. Por eso los recogió el Gobierno. Les disgustó”. En aquellos tiempos no teníamos la capacidad y organización como para ordenar la impresión de otros tantos periódicos. Explicamos hasta donde pudimos a voceadores y Lectores. Y decidimos incluir en la próxima edición la misma información. A última hora alguien tuvo la ocurrencia: ahora con un sello y la leyenda “CENSURADO”.

La primera plana de aquella edición exhibía un excelente dibujo de Roberto Mora. Matas de marihuana desde la parte baja. Se extendían a la derecha y hacia arriba. Reduciéndose de tal forma que llegaban “en pico” casi tres tercios de plana. Pero entre el hierberío muchos billetes de mil pesos. Con un gran titular: “La mafia invade Baja California”. Y abajito una leyenda: “Agente judicial protegido de Edgardo Leyva Mortera denuncia a funcionarios de Xico. Traían credenciales del Procurador Aguiñaga y del Gobierno de Sinaloa. Pasaban una tonelada diaria de marihuana a San Ysidro”. Para quien no recuerde, Edgardo es hermano de Xicoténcatl, en esos momentos el Gobernador del Estado.

En interiores el titular fue: “La mafia compra funcionarios del Gobierno del Estado”. Enseguida: “Desde hace diez meses pasaban una tonelada diaria de marihuana al otro lado. Tenían almacenes en las colonias Cacho y Libertad. Utilizaban autos de judiciales y el Gobierno”.

La historia surgió de película. Dos agentes federales fueron comisionados para seguirle los pasos a un caballero. Andaría por la colonia Libertad. Se fueron a buscarlo. Cuando pasaron frente al 528 de la calle Aquiles Serdán les llegó el “golpe”. Puritito olor a marihuana. Se olvidaron del hombre que perseguían. Treparon una barda y vieron adentro. Calcularon por lo menos unas diez toneladas de marihuana en greña y otras tantas empaquetadas.

Pero luego se dieron cuenta: en la esquina estaban tres jóvenes. Traían ametralladoras. Otros tantos se dejaban ver atrás. Adentro había por lo menos 20 personas. Calcularon. Ellos solos no podrían. Necesitaban pedir refuerzos.

En su retirada se toparon con el Agente del Ministerio Público del Fuero Común, Lic. Miguel Ángel Rodríguez Moreno. Debió tantear que eran policías porque se identificó con su credencial. Al tiempo les preguntó qué andaban haciendo por allí. La respuesta fue de vaguedades. “Nada”. “Dando la vuelta”. “Mucha chamba”. “¿Cómo se porta el jefe?”.

Los federales se fueron reconociendo al Agente del Ministerio Público y sorprendidos. “¿Metido en esto?”. Llegaron a las oficinas de la Policía Judicial Federal. Reportaron. Detallaron todo lo que vieron. Su jefe les advirtió. “No se metan”. A buen entendedor pocas palabras bastan. Aquel jefe seguramente sabía todo. De cómo parentela y allegados del gobernador estaban protegiendo el narcotráfico.

A uno de los policías se le ocurrió: llamar al Ejército. Un telefonazo anónimo. Hecho. Lo hicieron. Se movilizaron los militares. Cayeron sorpresivamente. Se apoderaron del almacén. Detuvieron a varios. Entre ellos a Juan José Padilla Barillas. Se identificó con una credencial de la Procuraduría General de Justicia del Estado. Se lo llevaron al cuartel. Allí declaró y quedó escrito en un acta militar: “… soy agente de la Policía Judicial del Estado, comisionado con el licenciado Miguel Ángel Rodríguez Moreno. Tengo dos años de antigüedad en el empleo y mi credencial tiene vigencia hasta 1989”.

Luego reveló que antes de recibir esa orden fue “pareja” de José Luis Cañizales en la Judicial. Recientemente capturaron a Juan Manuel Martínez Landeros sorprendiéndolo transportando droga. Y para no consignarlo le quitaron mil dólares. Pero que luego el hombre siguió operando y les daba 100 a 200 dólares cada vez cuando lo encontraban. Hasta que un día de plano lo invitó a “trabajar” en el narcotráfico. Hasta podía seguir en la Policía. Sin forzarlo declaró que “…de seis meses a la fecha Juan Manuel Martínez me ha pagado dos mil a tres mil dólares cada mes de los cuales yo le daba mil 500 al Agente del Ministerio Público, Licenciado Miguel Ángel Rodríguez”. También dijo cómo transportaban la marihuana. En una Chevy van propiedad entonces de Luis Alberto Estrada Sánchez, Jefe de Grupo de la Policía Judicial. Las placas se las dieron en Tránsito del Estado a petición del Agente del Ministerio Público.

El agente José Juan Padilla Barillas también dijo: el fiscal Rodríguez Moreno, sabiendo que estaba metido en el negocio lo comisionó a cuidar almacenes de droga. Unos en la Libertad, colonia Cacho y otro grande al pie del Cerro Colorado. También le ordenaban proteger a los camiones que salían de un rancho cercano a Tecate y vigilaban que no les detuvieran al pasar a Estados Unidos. Pero no fue todo.

El agente de la Policía Judicial declaró que el Procurador de Justicia también tenía “su negocio”: relaciones con los “polleros” para dejarlos “trabajar” sin problemas en toda la frontera bajacaliforniana. Su declaración textual ante los militares fue “…el Licenciado Eliseo Aguiñaga es el que maneja a los grandes ‘polleros’, entre ellos ‘Los Tejanos’, propietarios de una lonchería del mismo nombre que se encuentra en la calle Pino Suárez”. Aparte dijo que hacía poco tiempo detuvieron a unos mafiosos. Entonces hubo “un apalabre” de 200 mil dólares con el Director de la Policía Judicial del Estado, Óscar Reséndiz, y el Subdirector David Bolaños Cámara. Detuvieron a Manuel Martínez con mucha droga. Negociaron su libertad. En aquellos tiempos el equivalente a 76 millones de pesos. Participó Victoriano Medina, entonces agente judicial. Tres años más tarde y al servicio del Ingeniero Jorge Hank Rhon, participaría en el asesinato de Héctor Félix Miranda, Co-Director de ZETA.

El policía Padilla Barillas también confesó: el Jefe de Grupo Luis Alberto Estrada Sánchez “…también se encuentra inmiscuido en serios actos ilegales”. Y dijo, de plano: la protección al narcotráfico era por órdenes del Licenciado Miguel Ángel Rodríguez Moreno, Agente del Ministerio Público, protegido del Licenciado Edgardo Leyva Mortera, hermano del Gobernador del Estado. También hubo otro detenido: Jesús Martínez Cuevas. Exhibió un oficio firmado por el fiscal Rodríguez. Lo comisionaba “especialmente”. Su misión era estar afuera de los almacenes con droga. Si alguien llegaba a preguntar, sacaba su oficio, lo mostraba y decía que el local estaba reservado “para acciones oficiales”.

La prensa diaria manejó suavemente la información. Todos coincidieron: detuvieron a narcos, pero no había funcionarios estatales. El Licenciado Miguel Ángel Rodríguez presentó su renuncia tres meses después. Y el agente Padilla Barillas nada más era meritorio. ZETA publicó en aquella ocasión que los periódicos diarios de Tijuana y Mexicali publicaron todo eso “como si fueran músicos obedeciendo a la batuta”. Luego se supo que funcionarios del Gobierno recorrieron las direcciones periodísticas. Lograron que se censurara la información o por lo menos “bajarle el volumen”.

El caso fue turnado por el Ejército al Agente del Ministerio Público Federal. Poco a poco se fue “haciendo chiquito”. Hasta que ZETA descubrió todo y lo publicó. Por eso los agentes de la Policía Judicial del Estado compraron todos los ejemplares. A la semana siguiente de que lo hicieron se reprodujo la nota. Tuvo libre circulación el periódico.

Lo recuerdo ahora cuando se cumplen 19 años de que ZETA dio a conocer por vez primera cómo los narcotraficantes entraron a Baja California de lleno. En pleno gobierno priista del Licenciado Xicoténcatl Leyva Mortera. Desde entonces la costumbre no ha cambiado. Sigue el mismo trato entre mafiosos y policías.

Hubo un hecho curioso. En aquel expediente se mencionaba allá perdido un apellido que no tomamos muy en cuenta: Arellano Félix. Se les señaló como los distribuidores. Desde entonces. Esta semana se cumplen 19 años de que la mafia llegó a Baja California. Como alguna vez lo escribí. “El Gobierno de Xico le abrió las puertas y ya no se han podido cerrar”.  

Tomada de la colección “Dobleplana” de Jesús Blancornelas y publicada el 16 de noviembre de 2014.


(SEMANARIO ZETA/ DOBLEPLANA /JESÚS BLANCORNELAS /Lunes, 20 Marzo, 2017 12:00 PM)

INVESTIGA PGR A PADRE Y HERMANOS DE VÁZQUEZ MOTA POR LAVADO DE DINERO: EL UNIVERSAL


El padre y seis hermanos de la candidata del Partido Acción Nacional (PAN) a la gubernatura del Estado de México, Josefina Vázquez Mota, son investigados por la Procuraduría General de la República (PGR) por presunto lavado de dinero, informó hoy el diario El Universal en su nota de ocho columnas.

Al parecer, los familiares de la ex candidata presidencial en el 2012, recibieron 17 millones de pesos de empresas que en 2013 fueron denunciadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), por el trasiego de más de 400 millones de pesos de presunto origen ilícito.

El 14 de diciembre de 2015, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la SHCP presentó una denuncia ante la Unidad Especializada de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita de la PGR en contra de María José Tábata Roldán Urdapilleta y de las empresas Smart Bussines Consulting Sima SA de CV, Bolshoye, y de quien resulte responsable.

Al respecto, la PGR le informó al rotativo que, por ser una averiguación en curso en la en curso, la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido), la información se encuentra reservada por Ley.

Las dos compañías son consideradas de reciente creación, en los años 2012 y 2013, y con un manejo de recursos que no corresponde con la realidad, a juicio de la UIF, porque no probaron contar con personal.

En un año, una de ellas, incluso, pagó salarios correspondientes a prácticamente la totalidad de los ingresos obtenidos, lo que la UIF calificó como incongruente. Del cúmulo de transferencias de las dos empresas destacan siete familiares de la candidata panista: Luis Antonio Vázquez Mota, director de Comex, donde la ex secretaria de Educación Pública Federal es accionista.

También figuran María del Carmen Vázquez Mota, Gerardo Arnulfo Vázquez Mota, Guadalupe Vázquez Mota, Margarita Silvia Vázquez Mota y María Angélica Vázquez Mota, hermanos de la aspirante al gobierno mexiquense, así como su padre, Arnulfo Vázquez Cano.

En suma, según El Universal, todos ellos recibieron en 2013 la cantidad de 17 millones 27 mil pesos, la mayoría procedentes de Smart y sólo uno por 1.8 millones de pesos de Bolshoye a María del Carmen.

Aunque detalla los montos individuales que presuntamente recibieron los familiares de Vázquez Mota, en el caso de Luis Antonio, la UIF remarca:

“Es importante mencionar que se tiene conocimiento que Luis Antonio Vázquez Mota presentó un cambio en su comportamiento de actividad promedio previa, además de que las operaciones que realiza se llevan a cabo con recursos de origen desconocido”.

El documento cita todos los casos de las transferencias y lo “extraño” de que quienes recibían los recursos de Smart Bussines Consulting Sima SA de CV, ya que no tenían vinculación.

Por ejemplo, menciona a Mauricio “N”, directivo de una compañía denominada Unimedios “pero no presentan actividades económicas similares”.

En otro caso, ejemplifica cómo una persona quien es dueña de una tintorería recibió un depósito por 9 millones de pesos, por lo que “no presentan una actividad acorde”.

En la denuncia, la UIF advirtió a la PGR que como medida precautoria para Roldán Urdapilleta y las dos empresas, éstas fueran incorporadas a la lista de personas bloqueadas y los recursos contenidos en las cuentas bancarias fueran inmovilizados.


(SEMANARIO ZETA/ Destacados/ Carlos Álvarez/Lunes, 27 Marzo, 2017 07:08 AM)