(Semanario
Zeta/Redacción Zeta/junio 15, 2026)
Un
hueso semienterrado fue la señal inequívoca: la búsqueda esa mañana sería
catalogada como positiva. Bastó con remover un poco de tierra para que el olor
a muerte se esparciera en el lugar donde, según información entregada al
colectivo de búsqueda de personas desaparecidas Unión y Fuerza por Nuestros
Desaparecidos Tecate A.C., en compañía de integrantes de la Comisión de
Búsqueda de Personas Desaparecidas, se encontraban tres cuerpos y más restos
humanos en sus alrededores.
Aún
antes de iniciar con los trabajos de excavación para confirmar el hallazgo, los
cuerpos tenían nombre y apellido. Lo había dicho el mismo hombre que
presuntamente había participado en sus asesinatos, y que dos días antes, la
tarde del lunes 8 de junio, fue detenido en compañía de otro sujeto mientras
caminaban por la colonia Maclovio Herrera sobre la calle 5ta. en el municipio
de Tecate.
Ambos
se paseaban portando en la cintura armas de fuego calibre .45mm, equipadas con
un cargador abastecido cada una, informaron autoridades.
Cuando
el detenido dijo saber dónde estaban los cuerpos de tres menores desaparecidos
en el llamado Pueblo Mágico, en el recinto predominó el silencio; la
información corrió como pólvora entre los pasillos llegando hasta al colectivo
de búsqueda.
En
su declaración, informaron testigos, se encontraban los datos de la presunta
fosa clandestina ubicada entre las colonias bicentenario y Escorial en Tecate,
en la que habían ocultado los cuerpos sin vida de Jeremy, Edgar y Brian, los
tres menores de edad de 15 y 16 años vistos por última vez el lunes 20 de abril
del 2026 en Tecate, mientras se reunían con un hombre del que hasta este
momento se desconoce su identidad, en la plaza denominada Cuchumá.
Fue
César Iván, conocido como el 60, presunto integrante del Cártel Jalisco Nueva
Generación que opera en Tecate, quien dio con exactitud santo y seña del lugar,
confirmando lo que la comunidad de Tecate se negaba a pensar: los tres menores
habían sido asesinados.
LA
DESAPARICIÓN
Jeremy,
de 15 años, Brian Samuel, y Edgar Jovani, ambos de 16, fueron vistos por última
vez el 20 de abril de 2026. Durante las primeras horas se informó a las
autoridades que los adolescentes salieron de casa en busca de una presunta
oferta de trabajo en Tijuana, de acuerdo con las indagatorias iniciales y las
declaraciones de los familiares. Por la tarde de ese día los jóvenes habrían
hecho una cotización del costo de un Uber que los trasladaría a la colonia
Sánchez Taboada, donde se entrevistarían con la persona que les ofreció
laborar, aunque nunca se informó a los padres en qué. En el trayecto a los tres
adolescentes se les perdió la pista.
A
pesar de que familiares de los jóvenes se apersonaron en las instalaciones de
la Fiscalía Regional de Tecate, a cargo de Sergio Iván Medina, horas después de
no lograr localizar a dos de ellos las fichas de búsqueda se oficializaron 72
horas después, asegurando familiares que personal de la propia fiscalía les
comentó que “el protocolo se debe de cumplir y agotar las 72 horas”.
Pasado
el plazo, las investigaciones iniciaron su curso obteniendo casi una semana
después de la desaparición videos de cámaras de seguridad colocadas al exterior
de comercios establecidos en la plaza Cuchumá, ubicada sobre la avenida
principal de Tecate denominada Benito Juárez. En ese momento el curso de la
investigación cambió.
En
el video investigadores obtuvieron información que mostraba que los tres
jóvenes estaban reunidos al exterior del restaurante-bar RHYNO; uno llegó ahí a
bordo de un automóvil de plataforma digital para encontrarse con otro de los
menores que ya se estaba en el interior del lugar. El tercer menor llegó
caminando a su destino. Ahí, afuera del establecimiento, se reunieron los tres
con un hombre aparentemente joven, entre los 25 y 35 años, tez morena clara,
barba de candado y complexión robusta, con el que se observa mantenían una
confianza de años, debido a que se mostraron cercanos, con conversación, e
inclusive juguetearon a cargarse entre uno de los menores de edad y el adulto.
Minutos después los tres jóvenes y el hasta ahora desconocido abordaron una
camioneta SUV Hyundai Santa Fe color gris con placas JDF-59- 07, con rumbo
desconocido.
A
través del video se pudo conocer que uno de los menores vestía en su totalidad
de negro: zapatos, pantalón, playera, sudadera y gorra; el segundo joven vestía
tenis blancos, pantalón azul oscuro de mezclilla y playera negra. El tercero de
ellos playera negra, pantalón de mezclilla en color claro y calzado negro.
Casi
una semana después de la desaparición, gracias a localizador del celular de uno
de los jóvenes que había estado activo minutos antes de su desaparición, se
confirmó una última ubicación registrada en una vivienda en la colonia la
Hacienda, sobre la calle Xalapa y bulevar Defensores, en Tecate, a las 19:36
horas.
La
vivienda -informaron investigadores- era alquilada entonces por una joven de
apellido Patiño, a quien siete semanas después de la desaparición de los tres
menores se le investigaría por su presunto nexo con Ángel Juarez Patiño, un
hombre baleado al exterior de una sucursal de Calimax, a quienes integrantes de
las Mesas de Seguridad identifican como parte de la estructura del Cártel
Jalisco Nueva Generación con operatividad en Tecate. El ataque armado que dejó
a su acompañante sin vida al interior de una camioneta Nissan Pathfinder de
color azul fue registrado horas antes de la detención del llamado 60 o “el
Flaco del Mirador”.
LA
PIEZA CLAVE
César
Iván “N”, alias el 60, fue detenido en Tecate por agentes del Grupo Proteo de
la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California (SSCBC), con Javid
Alexander “N”, alias el Chapo. A ambos se les aseguraron dos armas de fuego con
22 cartuchos útiles.
El
arresto ocurrió la tarde del lunes 8 de junio en la colonia Maclovio Herrera.
Residentes de la zona los identifican como parte de la estructura del CJNG; los
señalan como presuntos autores de los asesinatos de un hombre identificado como
Carlos Félix, de 37 años, y de su hijo, un menor de 14 años, registrado el 5 de
marzo del 2026 a la una de la madrugada, mientras se encontraban durmiendo en
su vivienda, ubicada en la calle Ocotillo de la colonia Salamandra. Al interior
de la casa fueron localizados cuadros, fotografías y objetos personales que
hacían alusión a integrantes del crimen organizado y generadores de violencia,
como Rafael Yocupicio, alias el Cabezón.
Además,
a César Iván “N”, de 44 años, se le buscaba por dos órdenes de aprehensión
vigentes por dos homicidios más.
Horas
después de su detención, los colectivos de búsqueda se movilizaron; hasta el
lugar llegaron familiares de Jeremy, Edgar y Brian. Fue el padre de Jeremy
quien identificó a simple vista uno de los cuerpos como el de su hijo, derivado
de que al cadáver le faltaban piezas dentales, como las que Jeremy había
sustituido por una prótesis para corregir su dentadura. El segundo en ser
identificado fue Edgar, debido a que el cadáver portaba prendas de vestir que
los familiares reconocieron. Cuatro horas después de localizar la fosa
clandestina y de reportarla a la Fiscalía General del Estado, aparecieron
equipos periciales de Tijuana y Mexicali para comenzar los trabajos y trasladar
los cuerpos al Semefo.
Los
cadáveres se encontraban enredados en cobijas, con el rostro cubierto en
totalidad por cinta, su cuerpo boca arriba de dos de ellos y uno más de costado
en posición fetal. Los resultados arrojaron que tenían un tiempo de muerte de
más de siete semanas, lo que concluyó que los tres menores fueron asesinados al
menos 48 horas después de su desaparición.
Los
cuerpos aún permanecen en manos de las autoridades para realizar las
investigaciones y análisis de ADN correspondientes, y descartar cualquier falla
en el resultado, aunque los padres de dos de ellos dieron a conocer en redes
sociales la confirmación que se trataba de al menos dos de ellos: Jeremy y
Edgar.
Los
tres eran amigos, salían juntos, convivían, grababan videos en los que se
jugaban bromas y reían. A Jeremy se le veía de manera constante en la plaza
Bicentenario de Tecate, a dos calles de la Presidencia Municipal, apoyando a
una asociación civil que provee alimentos a personas en situación de calle.
FISCALÍA NO INFORMA
A
pesar de la desaparición, de la espera y de la localización de los cuerpos, la
fiscalía no ha dado en ningún momento declaración alguna. El recientemente
nombrado fiscal regional Sergio Iván Medina permanece agazapado en las oficinas
localizadas en el edificio de justica, mientras que la fiscal general la
maestra María.
Elena
Andrade desconoce cualquier dato relevante del tema. Aparece esporádicamente en
las mañaneras de la gobernadora morenista Marina del Pilar Avila Olmeda para
decir que solicitará datos, y solicita espacio para “empaparse” de los temas
que concierne a menore de edad en Tecate, incluido los tres jóvenes
desaparecidos, asesinados y enterrados. No hay tiempo para revisar carpetas.
Mientras
tanto, los padres de los tres menores recientemente localizados en Tecate sin
vida denuncian que la fiscalía no accionó a tiempo. El padre de Jeremy explicó
que dio información que aportaba el domicilio donde estuvieron por última vez,
según los datos de su ubicación telefónica, pero los agentes asistieron hasta
días después, cuando ya no estaban los jóvenes. Exámenes periciales arrojan
ahora que ya habían sido asesinados.
“No
se nos escuchó cuando nos presentamos a poner las denuncias, nos pidieron 72
horas de espera; hoy sabemos que esas 72 horas son las que los asesinos
tuvieron para quitarles la vida, ocultarlos y después enterrarlos en una fosa
solitaria, ya que habían cometido el crimen fue cuando los agentes de la
fiscalía se activaron. Ni siquiera fueron ellos quienes los encontraron, sino
que tuvo que ser detenido sorpresivamente este sujeto para que señalara el
lugar. ¿Quiere decir que si no hubiera portado un arma ese día jamás hubiéramos
sabido de ellos?”.
“¿Qué
tiene hoy que decir la fiscal?, ¿qué dice el fiscal regional?, ¿qué dicen todas
las autoridades?, En la casa de nuestras familias tres asientos están vacíos
por su ineficiencia”, dijo uno de los padres de los menores, quien dijo estar
en espera de que se les entreguen los restos para darles cristiana sepultura.
Las
fotos de los jóvenes aún permanecen por todo el llamado Pueblo Mágico, como las
de cientos más que aún se encuentran bajo el estatus de desaparecidos; se les
ve en postes, en bardas, incluso en las icónicas letras de Tecate, donde tanto
residentes como turistas pueden verlas al pasar por el lugar, cuando buscan
tomarse la fotografía del recuerdo.
Horas
después del hallazgo, el presidente municipal de Tecate, Román Cota, externó:
“Los hechos ocurridos recientemente en una zona de nuestro municipio nos
recuerdan que la seguridad y la paz siguen siendo desafíos que exigen la
coordinación de todos los órdenes de gobierno.
“Como
alcalde de Tecate expreso mi solidaridad con las familias que hoy viven
momentos de incertidumbre y dolor. He instruido a las áreas del Ayuntamiento
para brindar toda la colaboración que sea requerida por las autoridades
responsables de las investigaciones.
“Nuestro
compromiso es seguir trabajando sin descanso por un Tecate en paz,
fortaleciendo la prevención, la recuperación de espacios públicos y las
acciones que contribuyan a la tranquilidad de nuestras comunidades. Hoy más que
nunca debemos permanecer unidos como sociedad”.
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