Durante la
primera semana de febrero, un total de 16 personas fueron asesinadas en el
estado
CULIACÁN.- Durante la primera semana de febrero, un total
de 16 personas fueron asesinadas en el estado.
Estadísticas de la
Procuraduría General de Justicia del Estado y archivos periodísticos indican
que en este año suman 113 asesinatos.
Desde que inició el
Gobierno de Mario López Valdez, 4 mil 695 personas han sido asesinadas.
La violencia contra
las mujeres continuó este mes con el asesinato de otra mujer.
El crimen ocurrió
sábado 1 en la Colonia Guadalupe, cuando una mujer de 40 años se encontraba en
la cochera de su casa y un individuo le disparó con una pistola calibre 9
milímetros.
Con este homicidio
suman 10 los asesinatos de mujeres cometidos durante 2014.
En Mazatlán, el
miércoles 5 asesinaron al ex Juez Primero Civil, Javier Sámano Bazúa.
El abogado fue
atacado a balazos cuando se encontraba cerca de su oficina y murió horas
después mientras recibía atención médica en el hospital del ISSSTE.
Con este asesinatos
son dos los jueces asesinados en los últimos siete meses.
El anterior fue el
ex Juez Mixto de Concordia, Isidro Hernández Ramírez, encontrado muerto junto
con su esposa y dos hijas, en junio de 2013.
Un día después en
Culiacán asesinaron a balazos al agricultor Gerardo Martín Demerutis Chaul y
dos de sus empleados que lo acompañaban en un vehículo.
El día más violento
de la semana fue el martes cuando se cometieron tres homicidios dolosos, todos
en Culiacán.
Del total de
asesinatos cometidos los primeros nueve días de febrero, en Culiacán ocurrieron
11; en Mazatlán, dos; en Badiraguato, dos y en Ahome, uno.
Televisa ha emprendido una nueva ofensiva para doblar otra vez, con
todos sus recursos, a los poderes constitucionales y materializar una
ley —un conjunto de leyes en realidad— a la medida de sus intereses,
casi siempre antagónicos a los de la sociedad.
Conforme a las evidencias consignadas por Jenaro Villamil en el
semanario Proceso, en su edición de esta semana, Televisa ha reactivado
sus complicidades con Enrique Peña Nieto y el Partido Revolucionario
Institucional (PRI) en su proyecto para que las leyes secundarias en
materia de telecomunicaciones mantengan intocada su hegemonía.
Luego de una discrepancia pasajera por la reforma constitucional en
la materia, Peña y Televisa han olvidado los enfados y vuelto al amor,
algo que a nadie debe extrañar por la connivencia establecida desde que,
en 2005, el primero llegó a la gubernatura del Estado de México y
comenzó a edificar su candidatura presidencial con recursos sin límite.
La reunión de Peña con Emilio Azcárraga Jean y su consejero Bernardo
Gómez, el 2 de enero, en Valle de Bravo —como lo revela Villamil—,
representa la continuación del plan de Televisa para salirse con la suya
cuando le dé la gana.
Televisa ya dobló a los grupos parlamentarios en el Congreso, que
debieron aprobar las leyes secundarias de la reforma constitucional en
telecomunicaciones a más tardar el 9 de diciembre y ahora pretende que
las mismas no afecten los más mínimo su hegemonía.
Otro de los objetivo de Televisa es que el Instituto Federal de
Telecomunicaciones (CFT), el órgano regulador en la materia surgido de
la reforma constitucional que le quitó esa facultad al Ejecutivo, no la
declare “agente económico preponderante”, algo que deberá ocurrir antes
del 9 de marzo.
La empresa de Azcárraga ha recurrido a todas las argucias para evitar
esa declaratoria, como el alegato de que habrá desincentivación de
inversiones, y ya logró una suspensión de un juez para negarse a
entregar al IFT informes sobre prácticas monopólicas y de concentración,
pese a que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó
que es constitucional la solicitud de esos informes.
El carácter de “agente económico preponderante” de Televisa queda
claro en el documento “Programa de licitación y adjudicación de
frecuencias de televisión radiodifundida digital”, elaborado por el IFT y
relativo a la licitación de las dos nuevas cadenas de televisión.
Según ese estudio, Televisa y TV Azteca poseen 95 por ciento de las
concesiones de televisión, 96 por ciento de la audiencia y 99 por ciento
de la publicidad de televisión comercial, por lo que “las posibilidades
de competencia sólo pueden venir de otras cadenas de TV abierta, de
cobertura nacional”.
El IFT identificó, según el reportaje de Villamil, que “hay
integración vertical” entre Televisa y TV Azteca, lo cual constituye una
“importante barrera de entrada” en este mercado, y determinó que
ninguna de las dos grandes compañías ni sus filiales, subsidiarias o
asociadas, pueden participar en la licitación de las dos nuevas cadenas.
Naturalmente, esta posición del órgano regulador encolerizó a
Televisa y a TV Azteca que, ahora como socios y cómplices, pretenden
entorpecer no sólo la licitación de dos nuevas cadenas de televisión,
sino evitar que sean declaradas como agente económico preponderante y
que en las leyes secundarias no haya nada que les afecte.
Menos quieren que se consagre en las leyes secundarias el derecho de
las audiencias, que implicaría crear un ombudsman o defensor de las
audiencias, limitar el contenido de los programas que denigran, ofenden o
saturan la pantalla con publicidad explícita o implícita.
Una vez que se ha reactivado la subcultura priista de la “línea” –que
de manera grotesca se manifestó en la contrarreforma energética, porque
no hubo ni voz ni voto en contra–, la orden de Peña a los legisladores
priistas la dio a través del secretario de Comunicaciones y Transportes,
Gerardo Ruiz Esparza.
Haciendo suyo el discurso de Televisa, Ruiz Esparza habló en la
reunión plenaria de los senadores del PRI en Mérida, el 30 de enero, y
ante ellos ordenó: “(En las leyes secundarias) debemos privilegiar la
inversión, no tanto por tratar de afectar a alguien, eso ya no debiera
ser, debemos ver a México, debemos ver la importancia de que la
inversión crezca, y debemos ver que no se inhiba, simple y
sencillamente”.
Al respecto, Villamil puntualiza en su reportaje publicado en
Proceso: “En anteriores esfuerzos por reformar las telecomunicaciones,
la TV y la radio, ‘privilegiar la inversión’ acabó beneficiando a
quienes ya dominan el sector.”
MÉXICO, D.F. (apro).- La noche del domingo 2 de febrero el Pabellón
Don Vasco de Morelia estaba que no cabía en sí. Los de la A levantaban
el ánimo de los miles de asistentes con sus narcocorridos, y con gritos
los invitaban a “ponerse bien locos” y a enrolarse para defender su
tierra, Apatzingán, llena de policías y soldados. El espectáculo parecía
una fiesta. Los invitados especiales eran los Caballeros Templarios.
El corresponsal del diario Reforma en Michoacán, Adán García, narró
el concierto que ese día ofrecieron Los de la A (por Apatzingán) y El
Komander, ataviados con uniforme militar y lanzando gritos a favor del
cártel que el gobierno de Enrique Peña Nieto quiere desterrar del suelo
michoacano, con una estrategia militar reforzada con miles de soldados y
militares distribuidos en las zonas de Tierra Caliente y la costa, pero
que no llega a las raíces del problema.
Por 10 horas, diversos grupos y cantantes divirtieron a los miles de
michoacanos que llegaron hasta el auditorio propiedad del gobierno del
estado. En uno de los momentos clímax, Los de la A y El Komander no
tuvieron empacho en manifestar su devoción por Los Caballeros
Templarios.
El griterío no se hizo esperar cuando Los de la A, vestidos con
chalecos y uniformes camuflados, lanzaron vivas por la capital de Los
Caballeros Templarios: “¡Arriba Apatzingán! Andamos ocupando gente para
ir a Apatzingán a echar putazos”.
El alboroto de los asistentes no apagó la pieza que el grupo de
Apatzingán cantó a toda voz defendiendo al grupo criminal: “Yo soy de
Tierra Caliente/el ruido a mí no me espanta/ Si un día me quieren matar/
las balas a mí me resbalan/ No me protege la ley/ ni la Santa Muerte/
son Los Templarios…”
La fiesta fue resguardada por las policías estatal y auxiliar y,
según constata el reportero Adán García, además de la apología a Los
Caballeros Templarios, corrieron ríos de alcohol y nubes de polvo blanco
fueron compartidas.
Dos días después, el pasado martes, llegó a esa misma ciudad de
Morelia el presidente Enrique Peña Nieto para dar a conocer la
estrategia con la que piensa recuperar Michoacán y que se asemeja mucho
al plan “Todos somos Juárez”, que el expresidente Felipe Calderón lanzó
en 2010 con una inversión de 3 mil 383 millones de pesos para ser
distribuidos en seis áreas estratégicas. Al final resultó un fracaso y
saltaron las denuncias de desvío de recursos públicos.
Peña Nieto pisó Morelia por primera vez como presidente, en medio de
un fuerte dispositivo de seguridad, y se comprometió a visitar la
entidad una vez al mes. Además, anunció que el gobierno federal
destinará 45 mil 500 millones de pesos a través de las “al menos 250
acciones” que se realizarán a través de cinco ejes de su plan “por
Michoacán”.
“Juntos lo vamos a lograr”, aseguró el mexiquense.
El Ejecutivo justificó la presencia de los miles de soldados y
policías para recuperar Michoacán, y admitió que se necesita impulsar el
desarrollo apoyando la economía familiar y los empleos, la educación y
la cultura, la infraestructura y la vivienda, la salud y la seguridad
social, el desarrollo social y la sustentabilidad.
No habló de las víctimas de la violencia, de los miles de muertos,
desaparecidos y desplazados, de las autoridades corruptas que no han
sido enjuiciadas, ni de los policías coludidos con los criminales que
siguen libres. Tampoco dijo cómo se va a recuperar el tejido social,
dañado por décadas por gobiernos corrompidos y corruptores, y que no se
recompone con dinero, sino con justicia.
Peña Nieto apenas estuvo unas horas en Morelia, y una vez que lanzó
su mensaje regresó a la casa presidencial para atender otros asuntos.
Quizá nadie le dijo que dos días antes, en un concierto popular, en un
show musical, miles aclamaron las canciones dedicadas a resaltar la
figura de Los Caballeros Templarios que ya son parte de la cultura y la
historia moderna de Michoacán.
Y eso no se borra tan fácil, aunque traten de recomponer la entidad con miles de millones de pesos.
Twitter: @GilOlmos
(RIODOCE/ Proceso/ José Gil Olmos /02 de Febrero 2014)
Armados de un decreto presidencial, exigen les entreguen sus tierras
A sus 88 años de edad, don Antonio Acuña se enlistó en el primer
grupo de autodefensas que se organiza en Agiabampo Dos, poblado costero
de Sonora. Se decidió a participar para exigir, desde esa trinchera, la
recuperación de sus tierras despojadas por terratenientes, en un
conflicto agrario que data de hace más de 30 años.
Don Antonio, uno de los 50 comuneros convocados por su líder
Francisco Bustamante Villa, para la integración del grupo de
autodefensa, bromea con alegría que en esta nueva lucha llevará como
arma su bastón, porque ya no tiene fuerza para cargar con un fusil o una
pistola.
Originario de Zapote, Chihuahua, pero sonorense por haber radicado
ahí la mayor parte de su vida, don Antonio cuenta su vida, marcada por
los sobresaltos y por el problema agrario que ha padecido a lo largo de
las últimas tres décadas en los límites de los estados de Sonora y
Sinaloa, y del cual calcula que quizás no le alcance el tiempo para ver
la solución.
Dice que de no haber bajado de la sierra para buscar medicina y
escuela para sus hijos, quizás él y sus hijos ya estarían muertos.
“Allá se ha vuelto muy difícil, con esos pleitos armados por los
cerros. Tenía un compadre al que mataron y luego a todos sus hijos. Salí
a tiempo para tener a mi familia completa. Otros compañeros salieron
también, y todos llegamos aquí”.
Entre todos formaron el ejido Agiabampo Uno, en las inmediaciones de
Navojoa, Sonora, con tierras dotadas por el Gobierno en la década de los
setenta. Luego llegó la división por intereses de grupo, “algunos
vendieron la lucha, y otros se unieron más”.
Un grupo de pobladores como él fundaron la comunidad Agiabampo Dos, a
sólo unos metros de Sinaloa, y esperaron la llamada resolución
presidencial, que llegó en 1997. La resolución que los dotaba de dos mil
383 hectáreas tierras jamás se cumplió, narra don Antonio, pese a que
las parcelas estaban frente a ellos.
Es así como inician los litigios 306/2002 y 527/2009 en el Tribunal
Unitario Agrario. “Y a lo mejor no me alcanza el tiempo para ver esa
resolución, menos ahora que la delincuencia organizada nos amenaza, por
eso nos vamos a defender, a organizarnos en guardias comunitarias, en
autodefensas”.
Tras una mesa plagada de papeles, Bustamante, que también usa el apodo de Pancho Villa,
arenga a firmar las actas de constitución de los vigilantes
comunitarios. Pide a sus representados no acobardarse, ni comer ansias
por la tardanza en la sentencia de los juicios agrarios.
El líder enumera encomiendas a los seguidores: “no portar armas, ni
responder a las provocaciones de personas ajenas a la comunidad que han
llegado para meter miedo y someterlos a caprichos de terratenientes,
porque lo que quieren es que desistan de los juicios de reivindicación
de la dotación de tierras”.
“Tampoco, dice, se debe alardear de que estarán armados, porque la
autoridad policial puede llegar a extremos: catear casas, detenerlos,
encarcelarlos, pues los políticos corruptos que hoy detentan el poder se
valen de cuanto pueden para no cumplir con la ley. Ya nos pasó una vez,
que sitiaron el pueblo, nos detuvieron y fuimos encarcelados, hasta que
demostramos la inocencia. No les demos argumentos para una nueva
acción”, pidió.
Bustamante Villa afirma:
“Hoy constituimos oficialmente nuestro grupo de autodefensa: Comité
Particular Consultivo Agrario de las Comunidades de Origen Indígena
Campesina Yoreme, Yaqui, Tarahumara Agiabampo Dos y Comité Particular
del Nuevo Centro Poblacional Microondas Dos, para defenderse de la
agrícola Cairo y de quienes se dicen dueños: Juan y Fernando Inzunza,
así como de un tercero a quien nombran como “El Macho Prieto” y de
apellido Inzunza”, que se sabe es de la delincuencia organizada”.
Ante la amenaza y la presencia de sospechosos, el líder agrario y las
autoridades ejidales denunciaron el caso ante el gobernador de Sonora,
Guillermo Padrés Elías “pero no se movió a un solo (agente del)
Ministerio Público, y al contrario, la agrícola obtuvo mayor impunidad.
Al parecer los comuneros nos quedamos solos”.
Es por eso, explica el líder, que armaron su propio grupo de
autodefensa. Constituidos legalmente en vigilantes comunitarios, envían
oficios de notificación de su alianza comunal a los gobernadores de
Sonora y Sinaloa, a cuarteles militares y destacamentos policiales.
“Queremos hacerlo legal, para que el gobierno no se llame sorprendido, o engañado”, justifica.
Esperarán, dice Francisco Bustamante, a que el Gobierno responda a su
decisión de armarse para defender su familia, su libertad y su tierra,
de los terratenientes y de los políticos corruptos.
“La constitución nos faculta a poseer armas en nuestras casas, y vamos por ese derecho”, agrega.
Los comuneros dicen saber el riesgo a que se enfrentan con la llamada
delincuencia organizada “confabulada con políticos cómplices”.
Aún así,
firman el acta que los convierte en autodefensas. Hay mujeres y
hombres, ancianos como don Antonio, quien también firma, aunque lo único
que puede cargar ahora es su bastón. Y su sueño inconcluso.
Audiencia para definir si Culiacán tendrá nuevo estadio, se pospone para el 28 de este mes
Debido a que se violó el amparo de detener los trabajos de
remodelación al interior del estadio de béisbol Ángel Flores, la
audiencia para definir si Culiacán tendrá nuevo estadio se pospuso para
el 28 de este mes.
Según comentó Ernesto Saldaña, miembro del Colectivo por la Defensa
del Patrimonio Público de Culiacán, el juez ordenó posponer la audiencia
prevista para el martes pasado, debido a que “ellos (los promotores)
violaron el amparo, mismo que establecía que hasta que no hubiera una
resolución, el Estadio Ángel Flores no tendría ninguna modificación”.
Agregó que “no respetaron el amparo y realizaron algunos trabajos en
el interior del inmueble, por ejemplo, desmantelaron algunas gradas y
quitaron algunas bancas, por lo que el magistrado ordenó posponer la
audiencia a fin de completar datos para el expediente, a través de una
inspección judicial en el estadio”.
“Ellos (juez) tiene que inspeccionar y hacer un estudio de lo que se
hizo, y si existe alguna modificación en el interior, es probable que
haya una sanción a las partes correspondientes”.
Y es que hace 10 días, en el interior del estadio General Ángel
Flores empezaron a desmantelar algunas cosas, como las butacas en
numerados sección C y algunos pasamanos de acceso, así como la
estructura de las gradas del lateral izquierdo.
¿Qué pasará?
Ante esta situación, cada vez se ve muy lejana la conclusión de esta
obra, que desde un principio se dijo que culminaría en el mes de agosto.
Aunque los trabajos siguen en el exterior del estadio, la pregunta será ¿habrá estadio nuevo para los Tomateros para la próxima temporada de la LMP?
Esta pregunta sigue estando en el aire.
FRASE
“Ellos violaron el amparo, mismo que establecía que hasta
que no hubiera una resolución, el Estadio Ángel Flores no tendría
ninguna modificación”
El decreto de austeridad, un documento que se fue al hoyo del despilfarro
En medio de problemas ocasionados por un déficit presupuestal, el
pago de nómina pesa cada vez más a las finanzas del Gobierno estatal. En
la mira está el recorte de 2 mil 717 plazas de personal de confianza,
luego de las bajas en las recaudaciones locales y federales.
Así lo señala el Proyecto de Reducción de Personal 2014 —en poder de
Ríodoce—, el cual menciona que con la propuesta de despido se ahorrarían
85 millones 546 mil pesos, y que “la reducción del rubro de servicios
personales puede coadyuvar en mayor o menor medida en la solución del
déficit presupuestal”.
En el diagnóstico, elaborado por la Secretaría de Administración y
Finanzas (SAF) del Gobierno estatal, se indica que las plazas que
podrían ser eliminadas de la nómina serían las de confianza, los mandos
medios, y personal transferido mediante honorarios asimilables a
salarios.
El gobernador Mario López Valdez adelantó el pasado 3 de febrero,
mediante un comunicado oficial, que anunciará en breve un recorte del 20
por ciento de la nómina del personal de confianza, como parte de una
política de ahorros y austeridad.
Sin embargo, la actual postura del ejecutivo estatal dista mucho del
engrosamiento de la nómina durante la presente administración. De las 2
mil 717 plazas que ahora se ubican dentro del universo de plazas
reducibles, un total de mil 080 fueron contratadas en los últimos tres
años en las diversas secretarías y organismos paraestatales
descentralizados.
No es la primera ocasión que el gobierno estatal anuncia medidas de
austeridad en la nómina. Hace un año publicó un decreto que incluía
diversas medidas para el ahorro del gasto. Aún así, los números de la
SAF señalan que la cantidad de plazas existentes en el Gobierno estatal,
lejos de disminuir, se han incrementado cada año.
Aquí los datos. Al cierre de la administración estatal de Jesús
Aguilar Padilla se registraba una nómina de 10 mil 734 plazas. En el
primer año de gobierno de Mario López Valdez se contabilizaron 11 mil
127 plazas, es decir, 393 más. En el segundo año, aumentó a 11 mil 512 y
para el tercero ya alcanzaron las 11 mil 680. En total, 946 nuevas
contrataciones de personal en los primeros tres años de gobierno.
Por otro lado, en los organismos paraestatales se dieron un total de
134 nuevos puestos, ya que de mil 535 plazas se pasó a mil 669.
El diagnóstico arroja que desde el primer día del gobierno de Mario
López Valdez empezó el engrosamiento de la nómina. No se siguió ningún
plan de austeridad. Muy pocas fueron las dependencias que no superaron
el número de plazas que se habían heredado del anterior sexenio.
Turismo, Desarrollo Económico y Salud, fueron de las pocas que no
registraron incremento en su nómina, mientras que el resto crecieron en
el primer año. Tan sólo la Secretaría de Desarrollo Social y Humano
agregó 76 nuevas plazas en su nómina el primer año de gobierno.
El mal ejemplo
El documento refiere que a diferencia de las declaraciones públicas,
hacer más con menos no ha sido precisamente una política que ha
prevalecido en la administración pública. Y que las áreas clave en la
toma de decisiones del gobierno estatal dictaron la pauta en los hechos.
Un ejemplo es el despacho del ejecutivo estatal, que en el sexenio de
Aguilar Padilla tenía asignadas 76 plazas, y que hoy aumentaron a 92.
Por su parte, la Secretaría General de Gobierno a cargo de Gerardo
Vargas Landeros, pasó de mil 560 puestos a mil 730; Administración y
Finanzas de mil 874 a mil 992.
Un análisis comparativo de los gastos de los despachos, basado en lo
datos registrados en las Leyes de Ingresos y Presupuestos de Egresos
publicados en el Periódico Oficial, muestra que la actual administración
no se ha conducido con una política de austeridad.
El despacho del gobernador ha tenido desde el primer año de gobierno
un constante crecimiento, nunca un decremento. Para el 2014, se tiene
presupuestado un gasto de 20 millones 930 mil pesos, lo que significará
un gasto de dos millones 650 mil pesos más que en 2013.
Despachos de otros funcionarios también tienen registrados mejores
presupuestos que el año pasado, en diversas proporciones, como el de los
secretarios General de Gobierno; de Agricultura, Ganadería y Pesca; de
Desarrollo Urbano y Obras Públicas; de Seguridad Pública; de Turismo y
el del Procurador de Justicia.
Aunque en pequeños montos mejoraron su presupuesto autorizado para
2014, en global, representan al erario un incremento de 2 millones 415
mil pesos, una cantidad importante si se trata de escatimar gastos al
máximo. Nada despreciable si se toma en cuenta que si se suma el
incremento del gasto del despacho del gobernador en este año, serán poco
más de 5 millones de pesos.
El secretario que registra la mayor reducción en sus gastos de
despacho para el 2014 es Karim Pechir de los Monteros, secretario de
Innovación Gubernamental, al descender de 21 millones 407 mil pesos a 7
millones 403 mil pesos. Sin embargo, llama la atención que durante 2012 y
2013 haya manejado un presupuesto de alrededor de 21 millones de pesos,
cantidad incluso superior del monto asignado al despacho del gobernador
Mario López Valdez en los mismos años. Este secretario tuvo durante los
dos últimos años mayores gastos de viáticos que el mismo Gobernador.
El incremento en los gastos del aparato gubernamental inició desde el
primer año del actual gobierno estatal. En un comparativo entre los
montos gastados en el cierre del sexenio anterior con el año 2013, se
encuentra que éstos se incrementaron, principalmente en el despacho del
Ejecutivo estatal, que de 16 millones pasó a 21 millones de pesos; la
Secretaría General de Gobierno, de 208 millones a 261 millones de pesos;
la Secretaría de Administración y Finanzas de 270 millones de pesos a
323 millones de pesos; la Coordinación de Comunicación Social, de 11
millones de pesos a 17 millones de pesos,; la Representación del
Gobierno del Estado en el DF de un millón y medio subió a casi 4
millones y medio de pesos.
Los números no mienten
De acuerdo con el documento de la SAF, desde el mes de febrero de
2012, se aplicó un proyecto de reducción del 20 por ciento de la nómina,
para reducir alrededor de 236 plazas.
La medida significó un ahorro presupuestal de 42 millones de pesos
anuales, aunque también originó una erogación promedio de alrededor de
19 millones de pesos, al pagar en promedio alrededor de 81 mil 031 pesos
por persona por concepto de liquidación.
Adicionalmente en 2013, a partir del llamado decreto de austeridad,
se aplicó un decremento de un 10 por ciento a los ingresos del personal
ubicado en mandos medios y superiores, de director hacia arriba, lo que
significó un ahorro de 16 millones de pesos anuales. A ello se sumó la
suspensión de la prestación de gastos médicos mayores a personal de
mandos medios y superiores, ahorrándose un total de 5.5 millones de
pesos.
La reducción de la nómina en un 20 por ciento puede aparecer de
entrada el reflejo de una política de austeridad, sin embargo, la gran
mayoría de dependencias del gobierno estatal incrementaron el número de
plazas que tenían asignadas desde el primer año.
De haberse aplicado la anunciada reducción de la nómina
gubernamental, tal como viene contemplado en el proyecto, el primer año
del gobernador Mario López Valdez hubiese operado con una nómina menor
con la que trabajó su antecesor Jesús Aguilar Padilla.
El diagnóstico de la Secretaría de Administración y Finanzas admite
que existe un incremento de la plantilla de personal al cierre de 2013,
en comparación con el 2010, por lo que señala que debe analizarse cada
una de las dependencias para justificar el incremento. Sin embargo,
advierte que en caso de no haberse registrado mayor número de plazas,
deberá de todas formas revisarse a conciencia para ayudar a solucionar
el déficit.
Entre las consideraciones a la medida de reducir la nómina, la
administración estatal incluye las implicaciones sociales y laborales,
entre las que se prevé el registro de inconformidades, reclamaciones,
impacto en la opinión pública y manifestaciones sociales. A todo ello
también se ha tomado en cuenta el antecedente de medidas similares en
las que intervino el poder legislativo al cuestionar los despidos del
personal.
La llamada Beat Generation fue un movimiento literario que
surgió en los Estados Unidos en la década de los cincuentas. Estaba
integrado por poetas y narradores que descreían en los valores que el
país pregonaba y se sumergían en las aguas turbulentas del “botiquín”
(entiéndase drogas), el alcohol, el sexo sin distingos y el estudio de
la filosofía oriental, un coctel básico para engendrar una locura con la
que impregnarían su literatura. Sus obras señeras son En el camino,
de Jack Kerouak, el clásico del movimiento, escrita en un largo rollo
de papel durante tres semanas de trabajo incesante, considerada entre
las cien mejores novelas norteamericanas de la historia. En ella
aparecen con nombres diferentes los principales protagonistas de ese
movimiento y fue escrita sin márgenes ni párrafos, en un esfuerzo de
Kerouak por crear la escritura espontánea, una locura que realizó con la
dependencia exclusiva del café, aunque muchos aseveran que fue
impulsada por las anfetaminas.
En la novela aparece una declaración de principios que muchos han adoptado como propia por su intensidad: “La
única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca
por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al
mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes,
sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual
que arañas entre las estrellas.”
Este texto de Kerouak es tan trascendental como el poema épico Aullido,
de su compañero de generación Allen Ginsberg, en el que arremete contra
el poder destructivo del capitalismo y la actitud pasiva y conformista
de los ciudadanos de los Estados Unidos. El poema, con bastantes
referencias sobre los paraísos artificiales de las drogas fue, en
origen, prohibido: era una visión derivada de experiencias con peyote y
LSD. Luego de reclamaciones argumentadas, el poema fue disculpado por
poseer, a juicio de un jurado, “una importancia social redentora”. Aullido tiene
tal fuerza que Ginsberg se presentaba a leerlo ante auditorios repletos
y la raza se le entregaba como si fuera un visionario cantante
homosexual de denuncia, como si fuera Bob Dylan, que fue su gran amigo y
admirador. Ginsberg fue un estandarte de libertad en los cincuenta y
ese poema que le permitió cimbrar conciencias inicia con una confesión
desgarradora, propia para el grupo al que pertenecía: «He visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura».
El tercer libro significativo de la producción de la Beat Generation es El almuerzo desnudo,
de un irreverente William Burroughs, que de manera despiadada acaba con
los falsos cimientos de la moralidad gringa: hace pedazos sus
instituciones, su gobierno, sus iglesias, sus clichés. En términos
coloquiales, diríamos que no deja títere con bonete. Novela fragmentaria
que evoca la creación del orden a partir del absoluto caos, en ella
Burroughs utiliza un alter ego llamado William Lee, que nos narra sus
búsquedas de droga en barrios infames tanto de Estados Unidos como de
México, las persecuciones policiacas por su adicción, los personajes que
va conociendo en su tobogán, las angustias, las orgías homosexuales
liberadoras, todo en función de una penetrante crítica a la sociedad
norteamericana, atrevimiento que provocó que fuera un libro prohibido en
varios estados de la Unión Americana.
A la Beat Generation le gustaba el viaje en todos los sentidos
y Mazatlán fue uno de sus destinos. Nuestras playas, nuestro sol,
nuestra comida, nuestra manera de ser y la libertad con la que podía
conseguir cualquier estupefaciente, la jalaba. De nuestra marihuana, ni
hablar, desde que apareció en el escaparate de la Segunda Guerra Mundial
se convirtió en un atractivo turístico, aunque hoy se niegue con falso
pudor. En los setentas, el jardín de la Plazuela República lucía
discretas amapolas, bellísimas amapolas, como pueden vivir tan solas. Por aquí anduvieron ellos, los beat,
sumergiéndose en nuestras olas y vibrando a la altura de sus deseos.
Una placa por la calle Constitución constata su paso por estas playas.
En el Hotel la Siesta hay otra que dice que ahí estuvo Jack Kerouak.
Aquí estuvo también Burroughs, pero con un halo de misterio que, como en
las buenas novelas, voy a develar al final.
Huyendo de sí mismo, de las persecuciones de que era objeto, del
sistema que lo apabullaba, William S. Burroughs, tras una breve estancia
en Mazatlán al lado de Jack Kerouac, toma un camión de línea que lo
lleva a la Ciudad de México. No va solo, lleva a su lado a Joan Vollmer
Adams, su esposa, aunque él fuera tan drogo como homosexual. Se instalan
en el edificio de Monterrey 122, de la clasemediera Colonia Roma, en el
año de 1949 y su departamento se convierte en sede de grandes
francachelas y curiosos personajes, como Lola La Chata, que era su dealer de
confianza. México se le presentaba como el paraíso: había una libertad
que no le ofrecía su país, personajes subyugantes, pirámides
prehispánicas, el peyote, el tequila, nada más que ambicionar. Su vida
era una resbaladilla para un niño.
De familia acomodada, a Burroughs le dio por la afición a las armas,
tanto que tenía varias y más de alguna le sirvió de tablita de
salvación en penurias al venderla para comprar drogas y alcohol y otra,
una Star .380, le serviría para remate de una novela que nunca escribió.
El 26 de septiembre de 1951 estaba en su casa con unos amigos, tenía
horas bebiendo y en un momento dado de la reunión, como una baladronada,
le propuso a su mujer repetir el acto de Guillermo Tell, con sus
variantes necesarias: ella se pondría un vaso en la cabeza, él le
dispararía con la Star .380. Su habilidad con las armas estaba
demostrada desde la adolescencia y la borrachera de Joan le impidió
poner objeción, solo puso su perfil con el vaso en la cabeza. Los
invitados expectantes. La detonación fue seguida por el derrumbe de Joan
y el vaso ileso girando en el piso. La bala entró por la sien. Hazaña
frustrada.
La develación del toque de misterio anunciado: en la placa dedicada a los Beat Generation,
por parte de la Sociedad Histórica Mazatleca, por la calle
Constitución, no aparece William, sino Joan Burroughs. La ultimada.