domingo, 28 de mayo de 2017

BC, BAJO EL TERROR DE LOS FUSILES


FOTOS: cortesía

Los traficantes de los cárteles están tomando el control criminal de Baja California a través de las armas, asesinan a quienes se les oponen; esta semana acribillaron a 34 personas y trataron de matar al jefe de Inteligencia de la PEP. Reportes ministeriales indican que hay armas que llevan once años usándose para cometer homicidios, y existen pistolas que se han utilizado hasta en 19 asesinatos en los últimos 14 meses. Homicidas y cómplices son detenidos en posesión de armas, pero la mayoría siguen su proceso en libertad y siguen delinquiendo

Para tener una idea de la cantidad de armas que circulan en Tijuana, hablemos de los delitos que se cometen con ellas. Del 11 al 18 de mayo, con un total de 34 asesinatos, la semana que concluye ha sido la más violenta  en la ciudad que acumula el 43.12 por ciento de la incidencia delictiva de Baja California.

En lo que va de 2017, este municipio fronterizo ha registrado 542  homicidios dolosos (646 en todo el Estado), y también han lesionado con arma de fuego a 328  personas, de acuerdo a los reportes de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).



“Alma N” detenida con dos armaslargas y una corta

En el mismo periodo, solo en 18 de los expedientes de homicidios, que significa el 3.33% de los casos, hay armas de fuego “recicladas” que se usaron en delitos previos, lo cual implica que el 96.6% del armamento que los matones han empleado este año,  no había sido registrado antes en el banco de datos de las procuradurías. Y lo más peligroso, que  esas armas siguen en las calles, porque el 80% de los expedientes siguen abiertos, sin detenidos ni armas aseguradas.

A los números antes mencionados habría que agregar un porcentaje de los 4 mil 497 robos con violencia denunciados en la entidad en los primeros cuatro meses del año, de los cuales 2 mil 117 corresponden a Tijuana. El problema es que en la PGJE no pudieron informar cuántos de estos robos se habían cometido con arma de fuego y cuántos con arma blanca.

Respecto a la existencia de talleres de armas en el Estado, integrantes de las fuerzas coordinadas informaron que están investigando la posible presencia de dos en Tijuana, espacios que presuntamente se están dedicando a “armar pistolas y fusiles” que llegan en parte de Estados Unidos. “Como ya no se trata del arma original, cuando se decomisan es más difícil rastrear su origen”, refieren.

En esta realidad, las balaceras  siguen siendo parte de la vida diaria en la entidad y los  cadáveres continúan apareciendo en las calles bajacalifornianas; en medio de esa impunidad las armas siguen exhibiéndose en la calles y los delincuentes las usan sin mayores consecuencias, lo mismo contra sus competidores criminales, que contra representantes de la autoridad.

INTENTAN MATAR A JEFE DE INTELIGENCIA DE LA PEP

La mañana del jueves 18 de mayo, el subdirector de Análisis Táctico de la Policía Estatal Preventiva (PEP) de Baja California fue atacado a balazos, le dispararon sobre la calle Rufino Tamayo de la Zona Río, cuando salía del hotel Real Inn rumbo a Mexicali para atender un llamado de sus jefes.

Trataron de  matarlo en el área comercial más importante de Tijuana y con mayor presencia policiaca, catalogada zona segura, y alrededor de las nueve de la mañana, en un horario de importante circulación. Los homicidas fallidos querían exhibir poder e impunidad, y debieron tener apoyo de las corporaciones de uniformados porque nadie vio nada y ninguno de los atacantes fue detenido en una de las circunscripciones más vigiladas de la ciudad.

Evidentemente lo seguían, no vive en Tijuana, estaba en la ciudad para atender los operativos, supieron dónde se hospedada y el vehículo que traía, ya que al tratarse de una unidad oficial, por no ser agente operativo no está balizada.

El jefe de Inteligencia de la PEP se mueve usualmente con escoltas, en esta ocasión por diversas situaciones relacionadas con ordenamientos judiciales, careos y presentaciones, su equipo no estaba completo, la mañana del jueves salió del hotel acompañado solo por uno de sus guardias, Luis Ayala.

Con fines de seguridad evitan las rutinas, por lo que no es poco común que, contrario a lo acostumbrado, en su calidad de escoltado, en lugar de subir del lado del copiloto decida manejar, esa fue la razón por la que el escolta ocupaba el lugar del copiloto y terminó recibiendo el ataque armado dirigido a su jefe.

En medio de la balacera, el policía estatal asignado como escolta reaccionó con rapidez y, con su arma larga asignada, repelió la agresión del hombre que les disparó de frente pie- tierra. De acuerdo a los agentes atacados, los homicidas fallidos iban a bordo de un auto Dodge Charger  y otra camioneta que desde atrás les estaba brindando protección, pero todos huyeron al ser recibidos a balazos. El escolta recibió dos tiros en la pierna, con entrada y salida. Se encuentra estable.

La procuraduría procesó la escena del crimen en tres partes:

En la calle Rufino Tamayo localizaron cinco fragmentos metálicos, dos casquillos 9 milímetros Luger, siete casquillos calibre 40 y una bala deformada; en la calle Leona Vicario encontraron el auto de la PEP con tres orificios de arma de fuego, una mancha de sangre en el lugar de copiloto y dos balas deformadas en el interior del carro; y en la calle Misión de Mulegé, hallaron el vehículo Charger blanco, placas RSX488 con reporte de robo en California.

En boletín emitido por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, se  indicó que la agresión al elemento de la PEP “podría derivar del arresto de un objetivo delictivo prioritario capturado ayer -17 de mayo del 2017-  en el municipio de Playas de Rosarito en un operativo entre la corporación estatal y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA)”.

Informaron que se trataba de Óscar Benjamín “N” (Rodríguez), catalogado como objetivo prioritario, detenido en  la colonia Colinas de Rosarito, “en posesión de un arma calibre 5.7, abastecida con 20 cartuchos útiles, así como varias cajas con más tiros. En esa detención se obtuvo información sensible que se está explotando”, agregaron desde la Policía Estatal Preventiva.



En plena Zona Rio, sicarios intentaron asesinar al Director de Inteligencia de la SSPE

Consultado, el Grupo Coordinación, que integra a los jefes de las diferentes corporaciones, señalaron al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), opinión que fue compartida por las áreas de inteligencia.

“Llevamos años deteniendo a delincuentes de todos los niveles del Cártel de Sinaloa, asegurándoles grandes cantidades de droga, limpiándoles los plantíos, decomisando sus bodegas y hasta ahora solo se habían dado topones o enfrentamientos en medio de operativos, no se habían dado ataques directos como éste”, efectivamente en el caso de la PEP,  no sucedía desde la época negra de Tijuana, entre 2006 y 2010.

“Sabemos que atentar contra las corporaciones es la forma en que el CJNG  actúa en otros estados donde tienen presencia”, y recordaron los ataques de esta mafia en Jalisco que en abril de 2015 dejaron a 15 policías muertos en un solo ataque, o las balaceras en las que en mayo de 2014 y mayo de 2015 fueron asesinados militares,  elementos de la Gendarmería  y policías locales.

Previo a este operativo criminal contra la cabeza del área de Inteligencia de la PEP, el 6 de septiembre de 2016, los jefes operativos integrados al Grupo Coordinación recibieron mensajes de sus similares en el gobierno de Estados Unidos, información de infiltrados les habían revelado que integrantes del CJNG habían dado luz verde para asesinar “algunos supervisores de la Policía Estatal Preventiva (…) a todos los que no estén alineados”.

La siguiente amenaza llegó el 3 de abril de 2017, sobre el puente del Bulevar Benítez y Ramón Alarid en Tijuana, amaneció colgada una manta con el siguiente mensaje:

“SEÑOR DE LA ROSA ANAYA: Los abusos cometidos por los oficiales a cargo del subdirector operativo de la PEP Rafael Vázquez Hernández y del Coord. Jesús Elías Chávez Duarte los cuales colaboran con “EL CARTEL DE SINALOA” (Aquiles y Rana) que les limpian el camino también se dedican a la extorsión, Robo y Abuso de autoridad Es ”YA ESTAMOS HARTOS” hagan algo señores por favor para cometer sus fechorías”.

Las intimidaciones criminales continuaron con otra manta el 20 de abril, la colgaron en el puente La Gloria en Tijuana, después del intento de homicidio en contra de José André Cato Pico, coordinador de Ministerios Públicos del área de Homicidios.

“DANIEL DE LA ROSA MIRA HIJO DE TU PUTA MADRE YA SABEMOS QUE LA TONTA DE PERICO QUE NOS ROBASTE LA CRUSASTE POR LOS TUNELES DE TKT. TE VA A CARGAR LA VERGA Y TE VAMOS A ENTERRAR EN ELLOS ATI Y A TU BOLA DE PERROS YA TE TENGO HUVICADOS A WELLES DE TUS PUERCOS DE TUS “PEPAS” PINCHES PERROS MUERTOS DE HAMBRE QUE NO TE ALCANZAN LOS 200 MIL DLLS QUE TE DA LA “RANA” AL MES PARA PROTEGERLOS BAJALE DE HUEVOS O HASTA TUS PERRAS TE VOY A MATAR ATTE. C.J.N.G”.

Esta vez el mensaje si fue firmado por el CJNG.

DE ARMAS Y DECOMISOS

Como parte de los operativos policiacos para reducir la incidencia criminal, solo del viernes 12 al miércoles 17 de mayo la Policía Municipal de Tijuana aseguró 25 armas de fuego, estas pistolas y rifles habrán de agregarse a las 234 aseguradas por la corporación en los primeros cuatro meses de 2017,  y a las 76 confiscadas por la PEP en el mismo municipio. Al final suman 336  armas puestas a disposición ante el Ministerio Público del Fuero federal en cuatro meses y medio.



336 armas puestas a disposicion entre enero y abril de 2017 en Tijuana

Más números:

* Entre el 1 de diciembre de 2016 y el 30 de abril de 2017, la Policía Municipal de Tijuana detuvo a 148 sujetos por posesión de arma de fuego, y a 555 delincuentes por el delito de robo violento. El año pasado, la misma corporación aseguró 539 armas.

* En el transcurso de 2017, la PEP ha asegurado 123 armas en todo el Estado y 3 mil 420 cartuchos.

Aunque insuficientes, los aseguramientos de armas se han dado de forma contante y variada. Lo mismo aprehendieron a Alma “N” el 15 de mayo en posesión de dos armas largas y una corta en las calles Parque Municipal esquina con Veracruz, Colonia Las Arboledas, Delegación Los Pinos, a bordo de un vehículo Nissan, en el que fue perseguida por circular a exceso de velocidad.

Asimismo, el 11 de abril, en un operativo coordinado en la colonia Altamira, se detuvo a Tomás Hernández “El Apache”, presentado como integrante del grupo de sicarios identificado como “Los R4”, en posesión de dos armas cortas y una subametralladora.

Ambos llevan su proceso en libertad.

LAS ARMAS RECICLADAS

En lo que va del presente año, la impunidad en el uso de armas está representada en: un rifle .223 inmiscuido en siete incidentes, una pistola 9 milímetros que ha participado en diez casos, y una calibre .45 incluida en 19 hechos criminales.

El ejemplo más grave es el revólver calibre.45 usado el  28 de enero de 2017 para asesinar a un sujeto no identificado en la calle Reyes en la colonia Villas de Baja California, Delegación Los Pinos. El arma participó también en los siguientes eventos:

* 25 de julio de 2016, asesinato de hombre en la calle Laureles de la colonia Pinos Aguaros.

* 6 de julio de 2016, homicidio en calle Tortuga, Colonia Buenos Aires Sur.

* 2 de julio de 2016, homicidio en calle Araufera del fraccionamiento Villa Marina en Rosarito.

* 10 de junio de 2016, homicidio en calle Río Blanco, Colonia del Río, Delegación Centenario.

* 16 de abril de 2016, lesiona a Augusto Soto en la calle Orquídeas del fraccionamiento Jardines de la Mesa.

* 5 de abril de 2016, lesiona a Adán Castañeda en Calle Jacarandas de la colonia El Florido.

* 3 de abril de 2016, lesiona  Raúl Beltrán en Calle Santa Fe del fraccionamiento del mismo nombre.

* 24 de marzo de 2016, homicidio en Avenida Canadá en la Tercera Etapa del Río, Delegación Cerro Colorado; asesinato de Pablo Díaz en Avenida Terrazas, Colonia Terrazas de la Presa.

* 22 de marzo de 2016, asesinato de mujer frente a taquería en Calle Culiacán de la colonia Murúa.

* 1 de marzo del 2016, homicidio de Ramón Chavarría en Avenida Meconetzil de la colonia Emperadores.

* 23 de febrero de 2016, matan a Manuel Oleta  en Bulevar Benítez, Infonavit La Mesa.

* 22 de febrero de 2016, ejecutan a Enrique Gutiérrez en Calle Luis G. Urbina, Módulo 4 de Nueva Tijuana.

* 21 de febrero de 2016, ejecución de hombre no identificado en Calle Finisterra de la colonia Guaycura.

* 9 de febrero de 2016, homicidio de hombre en calle Real del Castillo, Colonia Camino Verde.

* 27 de enero de 2016, matan a Paul Pérez en Calle Mimiahuapan, Colonia Lomas Taurinas.

* 11 de enero de 2016, asesinan a joven atrás del Centro de Espectáculos Alamar en la colonia Arenales..

* 28 de abril de 2015, matan a Nery Sli Chávez Mendino en el estacionamiento de Soriana Los Pinos.

* 23 de abril de 2015, ejecutan a Gerardo Sánchez en Privada Lila, edificio G del fraccionamiento Villas del Álamo. Así de impune.

Del tiempo que puede durar un arma en la calle sin ser asegurada, sirve como ejemplo la pistola usada el 20 de enero para matar a un hombre en la calle Rumorosa de la colonia Felipa Velázquez, Delegación Sánchez Taboada, la cual también utilizaron hace 11 años, el 25 de noviembre de 2006, para ejecutar a Martín Barbosa Ramírez en el fraccionamiento Ramos.

Asimismo, un arma utilizada el 25 de febrero en una balacera frente a las instalaciones de la PGR en la colonia Chamizal y utilizada en dos asesinatos en 2016, está en los registros de la PGJE desde hace cuatro años, porque se utilizó el 10 de diciembre de 2013 en una balacera suscitada en Calle Turquía número 5206-A, Fraccionamiento Villas del Real.

 PRISIÓN POR ARMAS

La posesión de armas no está contemplada en el catálogo de delitos graves por el Código Nacional de Procedimientos Penales, y es algo que las autoridades de Baja California y el sector empresarial están pugnando por cambiar.

En conferencia realizada el 11 de mayo, el sector empresarial de Baja California reclamó:

“Consideramos de fundamental importancia que nuestros diputados federales y senadores, pongan en el centro de su agenda como máxima prioridad el tema de las iniciativas de reforma a  Ley de Seguridad Nacional; el Código Penal Federal; la  Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos; y las reformas y adiciones a nuestra Constitución en materia de seguridad pública, específicamente en el tema del Mando Único y Mando Mixto, que se trabajan actualmente en la LXIII Legislatura. No hay tiempo que perder”.

Los diputados federales por Baja California hablaron de proponer un período extraordinario para revisar las mencionadas leyes, pero no han concretado nada.


(SEMANARIO ZETA/ EDICIÓN IMPRESA / INVESTIGACIONES ZETA/ LUNES, 22 MAYO, 2017 12:00 PM)

JAVIER VALDEZ CÁRDENAS, IN MEMORIAM (1967-2017)


FOTO: Enrique Mendoza / archivo


 “A veces siento como si estuviera buscando restos de vida en medio de la ruina”, refirió en entrevista con ZETA en diciembre de 2016 durante la FIL de Guadalajara. Y en la FILEY de Mérida, en marzo de 2017, sentenció: “Esta sociedad está enferma de narcotráfico”

El legado de Javier Valdez Cárdenas también puede apreciarse en sus libros de crónica e investigación y, por supuesto, en las diversas entrevistas que siempre estaba dispuesto a conceder sin dudar.

Dos títulos compartió Valdez en la Feria Internacional de la Lectura de Yucatán (FILEY) en Mérida, en marzo de 2017: “Narcoperiodismo. La prensa en medio del crimen y la denuncia” (Aguilar, 2016) y la reedición de “Malayerba” (Jus, 2016).

Fue precisamente en la FILEY cuando en entrevista con ZETA, un Javier Valdez preocupado y con tono obviamente de tristeza, lapidó: “Esta sociedad está enferma de narcotráfico”.

A propósito de su libro “Malayerba”, título homónimo de su célebre columna que publicaba en Ríodoce (http://riodoce.mx/), que fundó en 2003 junto con Ismael Bojórquez, Valdez refirió a este Semanario que en su obra los protagonistas no eran los grandes capos, sino las historias cotidianas infiltradas por el narcotráfico:

“En ‘Malayerba’ no está ‘El Chapo’, aquí no están los grandes capos, aquí no van a encontrar a Zambada o ‘El Azul’; aquí nos vamos a ver nosotros, nuestra vida, esta vida que nos inunda, que nos tiene contaminados. Los amores de las jóvenes mujeres en busca de un narco para que las saque adelante, para que les patrocine su futuro; es esta historia de abajo del narco, del narco instalado en nuestra banqueta, en nuestras canchas, en nuestras casas, en nuestros trabajos”.

VOLTEAR HACIA SU OBRA

El trabajo periodístico de Javier Valdez consistía en contar las historias de las víctimas del narcotráfico, principalmente desde su trinchera en la codirección de Ríodoce, pero también en libros publicados por Penguin Random House, principalmente, como “Levantones. Historias reales de desaparecidos y víctimas del narco” (Aguilar, 2012); “Con una granada en la boca. Heridas de la guerra del narcotráfico en México” (Aguilar, 2014); “Los morros del narco. Historias reales de niños y jóvenes en el narco mexicano” (Grijalbo, 2015); “Huérfanos del narco. Los olvidados de la guerra del narcotráfico” (Aguilar, 2015); “Narcoperiodismo. La prensa en medio del crimen y la denuncia” (Aguilar, 2016); y la reedición de “Malayerba” (Jus, 2016).

 Elmer Mendoza

“A veces siento como si estuviera buscando restos de vida en medio de la ruina, después de la lluvia de balas, de la tragedia, del temblor espantoso de la violencia, siento que ando así, como si recorriera una condición apocalíptica, las casas destruidas, las calles desoladas, y así, removiendo escombros, buscando estas historias, estos restos de vida”, expresó Valdez a ZETA en la FIL de Guadalajara de 2016.

“Nuestra vida está descompuesta, adulterada; nuestra vida está enferma, contaminada de narcotráfico, de miedo, drogas, de armas, de idolatría”, advirtió.

“Nosotros tenemos que ver el narco como una forma de vida, el narco a todos nos está arrastrando aunque no tengamos nada que ver”, apostilló.

 “NARCOPERIODISMO”: UNA OBRA CUMBRE

Indudablemente, uno de sus proyectos más ambiciosos fue “Narcoperiodismo. La prensa en medio del crimen y la denuncia”, traducido en una crítica hacia el interior del periodismo porque, explicó en entrevista con ZETA en la FIL de Guadalajara 2016, “siento que era necesario también hacer lo mismo, pero hacia adentro de mi trabajo.

“Incluso, creo que de alguna manera como que me diseccioné, me sentí en un momento determinado del libro que me estaba abriendo, que me estaba aplicando una autopsia en vida para reconocerme los males, o sea, dentro de mí y dentro del periodismo porque es mi oficio, estaba encontrando nuestros cánceres, me refiero a la corrupción, nuestra diabetes o hepatitis, como quieras llamarle a la penetración del narcotráfico en las redacciones o nuestra mediocridad.

“Siento que es necesario, que es urgente una mirada hacia adentro, no solo en cuanto a las condiciones del trabajo, a la acechanza del narco, sino también a nuestra mediocridad, nuestra irresponsabilidad, la falta de profesionalismo, pero también la heroicidad, la resistencia, la sobrevivencia frente a los embates del narco.

                                    Elena Poniatowska

“Para mí es importante hacer una revisión de este tipo, estamos revisando todo por fuera, creo que ya es hora de revisar lo nuestro, las condiciones en que trabajamos, nuestras amenazas; y lo que somos, lo que tenemos, las coberturas que realizamos”.

— ¿Cómo ha sido recibido “Narcoperiodismo” en el gremio periodístico?, cuestionó este Semanario en la FIL de Guadalajara.

“Yo siento que a los periodistas les valen madre los periodistas; que no hay una sociedad que acompañe al periodismo valiente y digno que se realiza en el país, entonces, mediáticamente bien, pero no veo a los periodistas preocupados por lo que están pasando compañeros de Tamaulipas, Veracruz, Chihuahua, del extranjero, porque se tuvieron que ir del país, o Sinaloa.

“Si no eres de la Ciudad de México prácticamente no hay una condición en la que valoren tu trabajo, revisen, se preocupen; creo que el mejor ejemplo es Rubén Espinosa, que murió solo y desolado, abandonado en medio del páramo, refleja nuestra vulnerabilidad, nuestra fragilidad frente al narco, a la narcopolítica, como si no hubiera salvación; así siento yo que estamos.

“A los periodistas no les importan los periodistas, no hay un proceso de revisión de que este libro o cualquier otro material sobre el trabajo que hacemos esté provocando una discusión, un debate, una revisión al interior, un ejercicio de autocrítica, absolutamente; y eso me preocupa mucho, porque eso es más espantoso que estas historias que yo publico. Entonces, esa indiferencia social, esa apatía y la deshumanización se traslada al ámbito periodístico; yo al contrario, veo soberbia, veo arrogancia a este ejercicio de autocrítica”.

 “Lo más urgente sería un proceso de refundación del periodismo”

La autocrítica al interior del periodismo fue su última advertencia que convergió en su propuesta de refundar el periodismo. En entrevista con ZETA, Javier Valdez lamentó la ausencia de crítica sobre cómo se está haciendo periodismo en tiempos de narcopolítica:

 Juan Villoro

“¿Tú ves un proceso de revisión de lo que estamos haciendo? No lo hay, un proceso de debate, reflexivo a cerca de la cobertura del narco, la cobertura electoral, nuestra relación con el gobierno, con los grupos de poder, no hay nada de eso; yo creo que es nuestra mediocridad, nuestra falta de profesionalismo, nuestra arrogancia, nos creemos chingones en todo. Como nos creemos que lo sabemos todo, como somos arrogantes, no queremos ver esto, no queremos vernos frente al espejo, reconocer nuestro narco de cada día, reconocer nuestra corrupción, nuestra mediocridad, es un proceso muy cabrón de mucha resistencia. Si yo veo una resistencia en un gremio para la autocrítica es en el periodístico; si tú criticas el trabajo periodístico, ¡se te echan encima!”.

Luego, compartió una anécdota reveladora del interior del periodismo:

“Yo fui candidato a la presidencia de una asociación de periodistas, y dije una vez que había corrupción en el medio periodístico, ¡y sabes que perdí votos!, y un compañero me dijo: ‘es que yo iba a votar por ti, pero dijiste que era corrupto’; yo no dije que tú eras corrupto, yo dije que hay corrupción en el medio periodístico, pero entonces él lo asumió como personal, pero por eso te digo: porque no queremos que nos señalen, nosotros queremos señalar, pero no queremos que nos señalen”.

— Finalmente, ¿qué es lo más urgente en el periodístico mexicano?, insistió este Semanario en la FIL de Guadalajara de 2016.

“Mira, lo más urgente es garantizar un periodismo libre, en términos políticos, sociales, pero va a ser muy difícil si la misma sociedad no tiene condiciones dignas de vida; entonces, me gustaría que hubiera un gobierno que aplicara la Ley y que garantizara la libertad de expresión, pero eso no va a suceder; para mí lo más urgente sería un proceso de refundación del periodismo, de reempezar el trabajo, revisarlo todo y reempezar; repensar y reempezar, porque creo que si no lo revisamos o no reconocemos, no va a haber un cambio en el trabajo periodístico.



Carlos Lauria

“Nosotros estamos cubriendo políticos, estamos cubriendo el discurso del poder, de los poderosos, acrítico, este discurso de buenos y malos, y nos hemos olvidado de la gente, de las historias humanas; entonces, más allá de todo eso creo que hay que revisar con lupa la relación que tenemos con el poder, con los poderosos y la forma en que estamos haciendo el trabajo periodístico. Para mí es urgente ese diagnóstico, si no lo hacemos, vamos a avanzar igual que todo lo demás, que la sociedad, de la política al abismo; nosotros podemos contribuir a una mejor sociedad, una sociedad informada, que entienda el fenómeno del narco como una forma de vida y no como un asunto policíaco, pero si nos negamos o seguimos resistiéndonos a este análisis autocrítico, repito, vamos a estar cerca del abismo”.

LAS REACCIONES

El asesinato de Javier Valdez Cárdenas, sucedido el lunes 15 de mayo de 2017 frente a las instalaciones de Ríodoce en Culiacán, desencadenó una serie de reacciones también entre periodistas y escritores, cuyas lamentaciones compartieron con ZETA.

Para empezar, Juan Villoro, que por los días de la tragedia se encontraba en Nueva York debido a la presentación de su novela “Arrecife” traducida al inglés, alcanzó a enviar a este Semanario: “Javier fue amigo mío y su muerte me tiene devastado”.

Asimismo, Elena Poniatowska, consternada, lamentó: “El asesinato de Javier Valdez es una verdadera vergüenza, no es posible vivir entre tanta violencia”.

Héctor Manjarrez

El escritor Héctor Manjarrez, previo a su homenaje en la XXXV Feria del Libro de Tijuana, expuso al reportero:

“Es un crimen que produce una indignación y un dolor enorme tanto por él como por todos los periodistas que han sido asesinados impunemente antes; esperamos que la muerte de Javier Valdez sea la última muerte que sucede en este país, en el que a los periodistas los matan sin el menor temor de castigo.

“Yo creo que está  muy claro en estos días que los periodistas están terriblemente solos; los escritores también están solos, pero a los escritores no los matan, a los escritores los ignoran; a los periodistas los ignoran y los matan, entonces los periodistas son una especie mucho más en peligro que nosotros los escritores”.

El narrador Élmer Mendoza, también residente de Culiacán tal como Javier Valdez, manifestó:

“Es un crimen que no se puede creer, porque como siempre morir grande, cuando ya has hecho muchas cosas, es lo que priva en todos los seres humanos y yo creo que a Javier le faltaban muchas cosas por hacer, muchas cosas por escribir, muchas causas por defender, era una figura muy grande dentro del periodismo mexicano y creo que dentro del periodismo del mundo que tiene que ver con contar esa parte de la realidad, que no es fácil hacerlo porque implica peligros, como el de perder la vida”.

El novelista sinaloense no dudó a la hora de exigir al gobierno que encabeza Enrique Peña Nieto: “Lo primero es que tienen que poner en marcha mecanismos para atrapar a los culpables, porque los culpables andan ahí, ahí deben estar, no creo que se hayan ido, yo creo que ya saben lo que tienen que hacer para atraparlos e ir por ellos; lo segundo, hay que fortalecer o afinar las leyes de tal manera que estos delincuentes no salgan libres”.

Por último, Mendoza evocó al amigo caído: “Javier era un tipo muy alegre, casi muy folclórico, un experto en el manejo del lenguaje callejero, un hombre que adoraba a los cuerpos femeninos, un periodista inteligente y valiente, hay que recordarlo así; Javier Valdez es una escuela dentro de lo que es el periodismo contemporáneo”.

Mientras tanto, luego de participar en el proceso de exhumación de restos humanos en las narcofosas de Jojutla en Morelos, Javier Sicilia también expresó al reportero.

Javier Sicilia

“Es terrible, tenemos que llegar justamente a que el crimen toque a uno de los más famosos, de los más conocidos del mundo periodístico del país para que la indignación vuelva a levantarse y el gobierno a simular que va a hacer algo. Javier Valdez es el rostro de todos los periodistas asesinados, y de lo que no ha hecho el gobierno para protegerlos, como el rostro de los defensores de los derechos humanos, de las víctimas que han sido sometidas por la embestida de la corrupción, del Estado, del crimen organizado, la muerte, la desaparición; como en su momento fueron los padres de los muchachos de Ayotzinapa, de toda la nación, como en algún momento fueron Juan Francisco y sus amigos”.

Sicilia concluyó: “Tenemos que estar esperando que toque a uno que es un referente nacional para que podamos decir ‘ay, está la cosa fea’, y que simule el gobierno que va a proteger a los periodistas”.

Por otra parte, Carlos Lauría, coordinador sénior del programa de las Américas del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), declaró a este Semanario:

“Recordemos el legado que ha dejado Javier al periodismo mexicano, es una pérdida enorme la de Javier; además de ser una persona de coraje, de valentía, era una persona extraordinaria, de una condición humana única, de una calidad humana, de una sensibilidad muy especial. Un hombre verdaderamente muy querido, pero además de un talento extraordinario; sus historias reflejaban el rostro humano de la tragedia, el drama tan terrible que vive México. En fin, es un legado muy importante que deja Javier”.


(SEMANARIO ZETA/ Cultura /Enrique Mendoza Hernández/ Lunes, 22 Mayo, 2017 12:00 PM)

SOSPECHOSOS “LOS CHAPITOS” Y “LOS DÁMASO” POR ASESINATO DE JAVIER VALDEZ


FOTOS: CUARTOSCURO.COM

Presuntos miembros del clan mafioso de los hijos de “El Chapo”, quienes sostenían una guerra interna contra Dámaso López, hoy detenido y encarcelado en México, compraron de manera masiva una edición de Ríodoce, donde se publicó una entrevista, firmada por Javier Valdez, con un emisario de Dámaso que contradecía la versión de “Los Chapitos” otorgada a Ciro Gómez Leyva. Semanas después, ante la aprehensión de Dámaso López, el periodista redactó un reportaje donde después de hacer una reseña de la vida criminal del capo, refiere que fuentes le confiaron que no veían al hijo de Dámaso como el sucesor de la célula criminal. Los dos reportajes son analizados para deslindar responsabilidades. El móvil del crimen fue su trabajo como periodista, de eso no cabe duda: Ríodoce

Culiacán, Sinaloa.- A Javier Valdez lo estaban vigilando. Lo espiaban. Sus asesinos sabían qué ruta tomaba todos los días al salir de las oficinas del semanario Ríodoce, ubicadas en un edificio de tres plantas en color gris, de ventanas plateadas, en la esquina de Francisco Villa y Teófilo Noris, Colonia Jorge Almada.

Sabían que estacionaba su vehículo, un Toyota Corolla color tinto, de reversa en el pequeño estacionamiento del edificio, y que salía a mediodía los lunes después de la junta para analizar temas administrativos y planear la semana laboral.

“Sabían que Javier tomaba la misma ruta, a todos nos vigilaban”, suelta uno de los integrantes del equipo de reporteros del medio. Era la misma rutina para el autor de “Los Morros del Narco” y “Narcoperiodismo”, como también para el resto de los periodistas.


De acuerdo con la reconstrucción que ofreció el mismo medio, Valdez Cárdenas salió minutos después de las 12:00 pm del lunes 15 de mayo en la unidad citada, propiedad de la empresa. Avanzó rumbo al sur por la Teófilo Noris hasta alcanzar la Avenida Ramón F. Iturbe, dio vuelta hacia el Oriente para virar una cuadra y tomar la Vicente Riva Palacio. Al pasar frente a una guardería, sujetos encapuchados lo interceptaron y lo bajaron a empellones de su carro.

Ahí mismo le dispararon en el abdomen y en el rostro. Según el parte forense, fueron doce tiros soltados a corta distancia, un perito comentó que al parecer alcanzó a meter las manos porque tenía los dedos reventados debido a laceraciones de bala. Le dieron el tiro de gracia.

Perpetrado el asesinato, los sicarios escaparon en el vehículo de Javier, dejando atrás el cuerpo a mitad de la calle, boca abajo, con el sombrero panamá mal acomodado, manchado de sangre.

“Escuchamos el ruido como de golpes fuertes en la redacción, pero no sabíamos que eran las balas que estaban matando a Javier; hasta que llegó corriendo un empleado de un local a avisar que era él”, narra otro integrante del equipo riodocesano.

“¡Javier!, levántate, bato, que haces ahí”, fue lo único que se le ocurrió gritar al ver su cuerpo en un lago hemático que quemaba el chapopote, ese que siempre decía Valdez Cárdenas que le gustaba sortear en la ciudad, la memoria del asfalto que cronicó en sus textos.

Minutos más tarde, a las 12:35 pm se reportó que en la Avenida Aquiles Serdán, entre la calle Cristóbal Colón y Bulevar Francisco I. Madero, entre la barda de un domicilio y un poste del alumbrado público, quedó abandonado el Toyota Corolla.

Ríodoce confirmó que la computadora de Javier, así como su teléfono celular, no se encontraba en la unidad; fueron hurtados por los delincuentes. Según los testimonios recabados por policías, del Corolla descendieron dos sujetos que portaban capuchas, pero no lograron establecer hacia dónde emprendieron la huida.

 FISCALÍA DE “UTILERÍA”

Con el cuerpo del veterano periodista tendido -también corresponsal del diario La Jornada en Sinaloa- el fiscal del Estado, Juan José Ríos Estavillo, se apersonó en la escena para dar una apresurada declaración a los reporteros.

Señaló -y lo reiteró el miércoles 17 de mayo en una conferencia- que la línea principal a seguir es la del trabajo periodístico de Valdez Cárdenas, y en segundo lugar el despojo del vehículo, aunque aclaró que era la más débil.

“Todo lo que tiene que ver con el trabajo que realizaba Javier Valdez entrará dentro de la investigación, eso incluye las publicaciones”, dijo.

Ríos Estavillo comentó que existen varias cámaras de vigilancia urbana en el trayecto que posiblemente tomaron los responsables, que pudo ser el Bulevar Gabriel Leyva Solano o Francisco I. Madero rumbo al Oriente, hasta alcanzar Aquiles Serdán.

“De las cámaras, hay alguna serie de imágenes que obvio no son claras o no apuntan las cámaras al lugar donde corresponden”. Excusó además que solo el 9 por ciento de las cámaras están en funcionamiento.

Al día siguiente la Fiscalía General llevó a cabo la reconstrucción de los hechos; se sabía además que muy temprano ese lunes Valdez Cárdenas había pasado por el café Bistro Miró a tomar un café y un vaso con agua, como acostumbraba. Los empleados y clientes del local, tras el homicidio, dejaron la mesa número 9 sola y un sencillo homenaje con un par de flores y un periódico.

Fuentes extraoficiales de seguridad señalaron que investigarán también la línea de futuros reportajes que preparaba el periodista, en virtud del robo de la computadora personal que cargaba en el vehículo.

Esa mañana, en la cuenta de Facebook de Valdez una empleada del café había subido una foto del también escritor con una máscara del personaje de Darth Vader. “Gracias por seguirnos el rollo…”, escribió.

LAS HIPÓTESIS

Según el posicionamiento de Ríodoce tras el asesinato de su cofundador, titulado “Hoy nos pegaron en el corazón”, el ataque a Valdez Cárdenas no provino de otra parte más que del crimen organizado.

“No tenemos ninguna duda: el origen del crimen de Javier Valdez está en su trabajo periodístico relacionado con los temas del narcotráfico. No sabemos de qué parte, de qué familia, de que organización provino la orden. Pero fueron ellos”.

Javier había construido gran parte de su narrativa periodística con temas del crimen organizado, con textos en los que narraba historias no solo de víctimas; también de la entramada relación entre los capos y sus esbirros, sus complicidades, sus historias de surgimiento y caídas.

Cada semana, desde que estalló la guerra al interior del Cártel de Sinaloa, con la ruptura entre los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y Dámaso López Núñez, Ríodoce cronicaba los entresijos de las disputas. Fue uno de los primeros medios en dar a conocer el asalto de un grupo de los Beltrán Leyva a la comunidad de La Tuna, en junio de 2016, así como la profanación de la casa de doña Consuelo Loera López, madre del capo extraditado. El tema cobró relevancia internacional con Joaquín Guzmán en pleno proceso de extradición a Estados Unidos.

También en dar a conocer la liberación de “Los Chapitos” o “Los Menores” tras el secuestro en el restaurante La Leche de Puerto Vallarta, Jalisco, en agosto del año pasado, hecho que sacudió al Cártel de Sinaloa por las repercusiones que tendría en cuanto a violencia.

Pero a partir de la ruptura declarada públicamente a través de una carta el 8 de febrero de 2017, enviada al programa de televisión de Ciro Gómez Leyva, los grupos criminales se subieron a los medios informativos.

En la misiva firmada presuntamente por Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, acusaban a López Núñez de citar a una reunión junto con Ismael Zambada García en un lugar innominado de Sinaloa, para montar una celada mortal. Pero -según la carta- sus pistoleros fallaron y solo los dejaron heridos.

Días más tarde, Ríodoce fue contactado por un enviado del grupo de Dámaso López Núñez para desmentir la versión y dar a conocer la propia. El 19 de febrero, el semanario publicó el titular: RESPONDE DÁMASO: “No disparé a los Guzmán; soy amigo del ‘Mayo’”.
En la nota, firmada por Valdez Cárdenas, relataba que López Núñez afirmaba a través de su enviado que era falso que citara a una reunión, al igual que la intención de atentar contra sus vidas.

Explicaba además que la reunión entre los hijos de Guzmán y “El Mayo” se había realizado el 4 de febrero en la comunidad de Paredones, en la zona rural del norte del municipio de Culiacán, sin que se presentaran incidentes.

Javier Valdez relataba (consultar http://riodoce.mx/narcotrafico-2/no-dispare-a-los-guzman-y-soy-amigo-del-mayo-zambada-damaso)

“Señaló (el enviado) que Los Menores no han respetado los acuerdos y los han provocado violentamente desde hace alrededor de un año, preparándose con gente y equipo, como parte de un golpe de Estado en contra de López Núñez, “aprovechándose de mi buena fe, con alevosía y ventaja, y ellos han corrido la versión de que la DEA me apoya, pero no es cierto. Tengo orgullo y sé respetar los códigos”.


— ¿Rompió Dámaso con El Mayo?, preguntaba el veterano periodista.

— No, claro que no. El señor Zambada es una fina persona, a quien se respeta y respetará siempre.

— ¿Está Dámaso fuera del Cártel de Sinaloa?

— Él y el grupo que dirige es amigo del señor Zambada y la lógica y los hechos hablan más que mil palabras.

— ¿Amigo del Mayo y enemigo de Los Chapitos?

— Iván, Alfredo y su tío están enfermos de poder, pero es a través del abuso como hacen amigos forzados. Los apoyan más por miedo que porque sea lo correcto. Él (Dámaso) es amigo del Mayo pero también amigo del señor Joaquín Guzmán. Y el señor Guzmán lo dejó donde está ahora y siempre se valora lo poco que le pudo servir a él y a sus hijos. No se puede decir que Dámaso es enemigo de Iván o Alfredo, aunque sabe que están desubicados y en cualquier momento pueden reflexionar y madurar. Ellos no quieren a Dámaso, pero Dámaso ha dicho que no puede ser enemigo de los hijos de una persona “a la que quiero y aprecio”.

— ¿Esto se puede resolver?

— Todo se soluciona con una buena plática. Solo nos hemos defendido, pero jamás los hemos provocado. Ellos tienen un año provocando al Licenciado. Provocándonos.

LA REACCIÓN DE LOS NARCOS

La reacción por parte del grupo de “Los Chapitos” se concretó cuando el periódico era repartido esa madrugada, al coordinar un operativo de varios vehículos y jóvenes que a punta de billetes compraron poco más de cinco mil periódicos de Ríodoce. Sobre el secuestro de la edición del semanario, al ser consultados por colegas, tanto el director Ismael Bojórquez Perez como el mismo Valdez atribuyeron el incidente a “cosas normales que pasaban”.

En esa misma edición se publicaba un amplio reportaje sobre las empresas secretas del ex diputado priista Óscar Lara Aréchiga, acusado en Andorra de lavado de recursos por el orden de 16 millones de dólares.

Dos días más tarde, otro periódico quincenal, La Pared, que traía el mismo tema en portada, recibió presiones para entregar toda la edición de 3 mil ejemplares para evitar su circulación. Los distribuidores de la revista, al salir de la impresa de Noroeste, fueron abordados por jóvenes que usaban gorras con la inscripción #701, los cuales informaron que iban a adquirir toda la edición, como había sucedido con Ríodoce.

Luego del suceso, los editores de La Pared optaron por dejar de publicar el impreso, pero recibieron presiones para publicar una última edición a favor de “Los Chapitos”.

Ambos secuestros no fueron denunciados públicamente hasta el 30 de marzo, tras el asesinato de la periodista Miroslava Breach, de Chihuahua.

En su columna “Observatorio” del diario Noroeste, el periodista Alejandro Sicairos Rivas advirtió que lo anterior no era un suceso que se debía dejar de lado, “yo hablé con Javier y le llamé la atención sobre lo que habían publicado del Dámaso, pero me dijo que lo publicaron porque era un tema de interés periodístico”.

De acuerdo con fuentes extraoficiales, ésta podría ser las primeras hipótesis en torno al homicidio del autor de “Los Morros del Narco”.

LA ÚLTIMA PUBLICACIÓN DE NARCO

Sumergido el mes de abril en la guerra entre facciones de Sinaloa y con La Pared fuera de circulación, Ríodoce se mantuvo contando los acontecimientos que inundaban la entidad, hasta que el 2 de mayo todo dio un vuelco: la Procuraduría General de la República (PGR) y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) anunciaban el arresto de Dámaso López Núñez “El Licenciado”, en un lujoso departamento de la colonia Nueva Anzures en la capital del país.


Con su detención, señaló la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), se frenaba la alianza entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el grupo de Dámaso. Le siguieron arrestos de la estructura de “El Licenciado”, como su operador financiero en la Ciudad de México, un líder de pistoleros detenido en Costa Rica, Sinaloa; así como un socio de Dámaso López Serrano “El Mini Lic”, de nombre Luis Enrique Verdugo Barraza, hijo del fallecido Lamberto Verdugo Quintero “El Güero Verdugo”. El lugarteniente de “El Mini Lic”, era ahijado del “Mayo” Zambada.

Días después la SEDENA anunció el arresto de un grupo de escoltas de “El Mini Lic” en el Estado de México, que salieron libres al no integrarse adecuadamente la carpeta de investigación.

El 7 de mayo, el semanario sinaloense publicó en portada una fotografía de López Núñez escoltado por militares, saliendo del edificio de departamentos, con el título “LA FIESTA DE LOS MENORES”.

El reportaje principal de la edición número 745 se titulaba “Preso Dámaso, el hombre que quiso suplir al Chapo”. Firmado por Javier Valdez también, se trataba del perfil criminal de López Núñez, desde sus inicios en la Procuraduría como ministerio público hasta coordinador en la Policía Judicial del Estado, su brinco al penal federal de Puente Grande, donde trabó amistad con “El Chapo” (http://riodoce.mx/narcotrafico-2/preso-damaso-el-hombre-que-quiso-suplir-al-chapo).

De igual manera, contaba los últimos acontecimientos de la guerra con los hijos de Guzmán Loera y las líneas que llevaron a su arresto en la Ciudad de México.

Al final, retomando fuentes del Valle de San Lorenzo, Javier describió cómo los pobladores de Eldorado, sobre todo de Portaceli, rancho de donde era originario, recordaban las fiestas como las últimas que “El Licenciado” patrocinó en diciembre de 2016.

Ahí elaboró un perfil sobre su hijo y posible heredero, Dámaso López Serrano.

“A él le gusta mostrar una que tiene cachas de oro e incrustaciones. Sabe de camionetas de lujo y de paseos y huateques. Su padre y su familia nacieron en Portaceli, una de las comunidades más grandes de la región, tienen negocios en la agricultura local y prácticamente todos los salones de fiestas. Nada qué ver con el capo en ciernes, el sucesor del Chapo o de su padre. Nada.

“Cuando hablan de él, es por las fiestas o por el cotorreo. Antes venía con su gente para acá, para los pueblos, pero ahora que se puso feo ya no vienen. Él solo anda en fiestas y gasta lo de su papá, pero no se dice que haga trabajos de esos, de los narcos. Nada de eso”, afirmó uno de los habitantes del Valle de San Lorenzo, quien por seguridad pidió el anonimato.

Muchos saben que ya no está aquí, que por órdenes del Licenciado, mucho antes de que fuera detenido, fue sacado de la región, o quizá del estado o tal vez del país.

“No lo vemos como alguien que puede ocupar la posición de jefe, como su padre. Él anda de paseo”, manifestó otro.

En el diario La Jornada, al día siguiente de la detención del capo, Valdez Cárdenas retomó la entrevista con el enviado de Dámaso y realizó el perfil criminal del capo.

En la última edición de Ríodoce, el domingo 14 de mayo, Valdez  Cárdenas ya no tocó el tema del narco, se enfocó en un relato publicado en su columna “Malayerba”, donde describía la vida de un joven adicto en un centro de rehabilitación, sumergido en la red del narco. Se titulaba “El Licenciado”, y algunos tras su muerte trataron de ver que se relacionaba con López Núñez, aunque el relato era sin nombres, como era el formato de las Malayerbas.

Y LA PROTESTA SE ALZÓ

De alguna manera, Javier Valdez -como lo decía siempre- cargaba la amenaza consciente, solo por el hecho de narrar el mundo atroz que dejaba el narco a su paso. “Reportear en Culiacán es hacerlo con el culo en la mano”, solía decir en entrevistas.


Según Carlos Lauría, presidente del Comité de Protección a Periodistas, organismo que le dio un Premio al Valor en 2011, manifestó que Javier había señalado que sería bueno salir de Culiacán por un tiempo, mientras las “cosas se enfriaban”. En ese sentido también se pronunció el sindicato de La Jornada. Sentía el clima hostil y tenso en la guerra que libraban “Los Dámasos” y “Los Chapitos”.

La reacción no solo nacional sino con eco internacional tras la muerte del periodista, cimbró al gremio. Al día siguiente, las expresiones de concretaron en una ola de manifestaciones públicas de sus colegas y activistas sociales en la República.

En Culiacán, más de 200 personas, entre ellas alrededor de la mitad de reporteros, empezaron con un plantón en la escalinata de Catedral en el Centro de la ciudad, pero ante tanta indignación e inmovilización del Gobierno del Estado y de la Fiscalía General, se improvisó una marcha que tomó rumbo a Palacio de Gobierno.

Con gritos y pancartas de justicia, bajo una tenue llovizna que anunció un verano adelantado, los manifestantes tomaron la calle principal de la ciudad y justo donde Javier cayó abatido por las 12 balas, se realizó un homenaje con lectura de sus textos.

El contingente continuó a la explanada de Palacio. Nadie se esperaba que un grupo de más de 200 personas tomara por asalto el edificio de tres plantas donde despacha el gobernador Quirino Ordaz Coppel.

La decisión era clara: no moverse hasta que Ordaz Coppel diera la cara, y así era expresado en gritos. Casi a la fuerza, los periodistas y activistas irrumpieron por las escaleras hasta llegar a las puertas del despacho de Quirino, las cuales no se abrieron. Solo salió el secretario particular para informar que el mandatario recibiría al contingente en el auditorio de Palacio.

Ahí, periodistas como Alejandro Sicairos, también cofundador de Ríodoce; Marco Vizcarra, Bernardino Chávez, Gabriela Soto, entre otros, exigieron en representación al gremio, acciones concretas a realizar.

“No queremos más excusas, gobernador, ustedes desde que llegó al cargo solo nos ha dado excusas, y nunca hemos visto a nadie gobernar en el tercer piso (despacho), nada más hemos visto a un títere”, expresó Vizcarra.

Asediado por preguntas que no pudo contestar, otros pidieron su renuncia, a lo que Quirino solo planteó emprender las acciones que los periodistas propusieran:

1) Una fiscalía especial del caso.

2) Una mesa de seguimiento integrada por periodistas.

3) Seguridad para el personal de Ríodoce.

Sin embargo, a pesar del compromiso, Juan José Ríos Estavillo, fiscal de Sinaloa, señaló que entre 15 y 20 investigadores fueron asignados al caso, que se trabaja con un grupo de la PGR que también colabora y que de inmediato brindó protección a la familia de Valdez Cárdenas y los miembros del semanario.

Las medidas cautelares, dijo, también incluyen seguridad física a las instalaciones de Ríodoce, así como a reporteros y directivos. Sobre el tiempo para dar resultados y aprehender a los responsables, ni el fiscal ni el gobernador se comprometieron en un periodo corto, como tampoco lo hicieron a renunciar si no se esclareciera el caso.

EL PERIODISMO ESPAÑOL ALZA LA VOZ POR MÉXICO

Madrid, España.- La bandera de México, que día con día ondea orgullosa frente al Congreso de los Diputados de España, brilló por su ausencia el jueves 18 de mayo. Curiosamente, la tricolor que corona la legación diplomática de nuestro país en Madrid, fue guardada en un cajón la tarde en que un centenar de periodistas españoles convocaron una concentración de apoyo al gremio en México. Escondida, el asta sin bandera fue testigo de la indignación por el flagrante ataque a la libertad de expresión en nuestro país. Porque este día se apostaron, frente a la Embajada de México en Madrid, representantes de los Colegios Profesionales de Periodistas de Cataluña, Galicia, Murcia, Andalucía, País Vasco, Rioja, Castilla y León, Navarra y Asturias; de medios de comunicación como Público, Contexto, El Español, El Independiente, Infolibre, Eldiario.es, entre otros; y decenas de periodistas a título personal, para solidarizarse con los compañeros y familiares de Javier Valdez y de los otros 126 periodistas asesinados en México desde el año 2000.

Megáfono en mano, el doctor y catedrático de Comunicación Política, Víctor Sampedro, en calidad de vocero de los convocantes, dio lectura a un manifiesto en el que se resaltó que “la violencia contra los informadores en México es un crimen que nos afecta a todos y a todas, denunciar la impunidad que la ampara es una responsabilidad ineludible. Los Colegios Profesionales de Periodistas, como representantes legales de la profesión, condenamos rotundamente esta situación y exigimos a las autoridades mexicanas que actúen para ponerle freno. Asesinar al periodista no mata la verdad”.




FOTO: cortesia


Cuestionados por ZETA, coincidieron que los últimos asesinatos de periodistas en México les hicieron despertar.

“Lo que siento es no haber estado antes. Creo que estamos reaccionando tarde, porque México se ha convertido en un Estado fallido sobre todo para todas las cosas que tienen que ver con la libertad de expresión”, señaló Joaquín Estefanía, periodista, columnista y ex director del diario El País. La escritora Rosa Montero enfatizó que esta manifestación es “contra la impunidad con que están siendo perseguidos, aterrorizados y asesinados los periodistas en México, porque creemos que el gobierno no ha tomado realmente medidas para protegerlos”.

Como apuntó la veterana periodista Soledad Gallego, columnista de Cadena Ser, esta manifestación busca no solo “llamar la atención”, sino que se materialice en hechos concretos, como una petición al gobierno español y al Congreso de los Diputados “para que adopten una moción, una resolución pidiendo al gobierno mexicano que actúe para impedir lo que está pasando. Es lo que nuestros compañeros de Sinaloa nos han pedido”.

La decena de corresponsales mexicanos en Madrid agradecieron el apoyo de sus colegas ibéricos. “Cualquier apoyo para denunciar la situación que se está viviendo en México, sobre todo en estos momentos en que hay mucho dolor en el gremio, en la prensa, en mi periódico, donde desgraciadamente hemos perdido a dos compañeros en dos meses, cualquier tipo de apoyo desde el exterior sirve”, comentó cabizbajo Armando Tejeda, corresponsal de La Jornada, periódico del que Javier Valdez era también corresponsal en Sinaloa; así como Miroslava Breach, asesinada en marzo en Chihuahua.

“La indignación ya rebasó las fronteras del país, ya está instalada fuera de México, como reclamo para que las autoridades de México ya den una respuesta a tanta impunidad”, apuntó Alejandro Gutiérrez, corresponsal del semanario Proceso en España.

Palabras y muestras de indignación que se produjeron a una distancia prudencial de la Embajada de México, ya que la Policía Nacional desalojó a los periodistas que se habían concentrado en un principio a las puertas de la misma.

Después de la lectura del manifiesto y de llamar en un par de ocasiones al timbre, esperando que algún representante de México en España lo recibiera, Miguel Mora, director del diario digital Contexto -Ctxt-, se limitó a deslizar el papel por debajo de la puerta. Lourdes Téllez


(SEMANARIO ZETA/ EDICIÓN IMPRESA / INVESTIGACIONES ZETA LUNES, 22 MAYO, 2017 12:00 PM)