domingo, 17 de septiembre de 2017

SI EL ZÓCALO ES UN TERMÓMETRO, LOS GRITOS DE PEÑA EMPEZARON FRÍOS Y CONCLUYEN… HELADOS



Contra la expectativa, la ceremonia fue de más de un minuto. Al gritar y al ondear la Bandera Nacional, estuvo acompañado por su esposa, Angélica Rivera Hurtado, la actriz conocida como “gaviota” quien iba en un vestido negro con bordados oaxaqueños en el escote. Al final, para apreciar los juegos pirotécnicos, aparecieron los seis hijos que tienen entre los dos. Si el Zócalo es un termómetro, los Gritos de Peña Nieto empezaron fríos en 2013 y están concluyendo helados. La noche de ayer, debido a la tragedia en el Istmo de Tehuantepec por el sismo del pasado 7 de septiembre, ni siquiera acudió el Gabinete.



Ciudad de México, 16 de septiembre (SinEmbargo).- El Presidente Enrique Peña Nieto por primera vez rompió el protocolo de la Fiesta Patria. Entre las vivas a los héroes, introdujo un “Viva la solidaridad de los mexicanos con Chiapas y Oaxaca”. Antes, gritó: “¡Viva Hidalgo! ¡Viva Morelos! ¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez! ¡Viva Allende! ¡Viva Galeana! ¡Viva Guerrero! ¡Viva Matamoros!”

Contra la expectativa, la ceremonia fue de más de un minuto. Al gritar y al ondear la Bandera Nacional, estuvo acompañado por su esposa, Angélica Rivera Hurtado, quien iba en vestido con bordados oaxaqueños en el escote. Al final, aparecieron los seis hijos que tienen entre los dos.

Hace nueve días que la tierra mexicana se estremeció con un sismo de 8.2 grados Richter. La capital del país no presenta estragos; pero Oaxaca y Chiapas padecen entre escombros y muerte. Peña Nieto viene de Cintalapa, Chiapas, donde adelantó la arenga nacional. Allá gritó qué viva Cintalapa, Chiapas y México.

Peña Nieto ha cumplido con cinco Gritos de Independencia. En ninguno faltó el abucheo ni los reclamos, ni las protestas. Esta vez, lo que se impone es el desánimo. Hay protestas que se desinflan hasta opacarse frente a la transmisión nacional y darle paso a lo inverosímil: “¡Te queremos Peña, te queremos!” La tarde no trajo ningún elemento que sustentara ese exabrupto. Lo que sí se encontró fue el vacío. La Plaza de la Constitución, a las siete de la noche, estaba llena apenas en 70 por ciento.

Enrique Peña Nieto ha gritado “¡Viva México!” y la reprobación de su gestión se mantiene lo que lo convierte en el Mandatario más repudiado de la Historia desde que en 1994 se iniciaron los ejercicios para medir la evaluación de los Jefes del Ejecutivo. La última encuesta al respecto fue la del Pew Reasearch Center, un Think tank con sede en Washington que dio a conocer que sólo 28 por ciento de los mexicanos tiene una opinión favorable.

Si el Zócalo es un termómetro, los Gritos de Peña Nieto empezaron fríos y están concluyendo helados. Esta noche, debido a la tragedia en el Istmo de Tehuantepec por el sismo, ni siquiera está el Gabinete.


Incluso el guión del acarreo se realiza sin misterio ni emoción. La cincuentena de camiones proveniente de Tepetitlán y La Paz, Estado de México, así como de Hidalgo, se estaciona desde las 16:00 horas en las calles de Tacuba, 5 de mayo, y también a un costado de El Palacio Nacional, en República de Chile y de Guatemala. Es el preámbulo de la noche del 15 de septiembre de 2017 y filas de personas llevan en el lado del corazón un engomado que dice: 207. “Es la sección donde está anotado su nombre”, suelta un hombre mientras lava uno de los autobuses.

Un hombre sentado en el suelo y recargado en una valla palomea una lista del municipio La Paz, región III. Es un palomeo a través de un celular. Poco le importa ser captado por la cámara. Palomea, revisa, hace el trabajo.

Si esta noche alguien no porta un brazalete rojo, será mejor que no intente ingresar a la parte frontal de El Zócalo, la que le da cara al balcón presidencial.

– ¿En dónde los están dando? -se le pregunta al miembro de la Secretaría de Seguridad Pública que resguarda esa entrada.


– No sé. Se los dieron a personas especiales -sostiene.


Quinto año de acarreo al Zócalo, con torta y refresco: llevan de varios estados a niños, mujeres…





La falta de emoción se instala. Ni siquiera desfilan los manifestantes con los reclamos típicos del peñanietismo. No hay gritos por los 43 de Ayotzinapa, no hay gritos por Tlatlaya, no hay gritos por los feminicidios (al mediodía el Gobernador de Puebla, Tony Galino, confirmó que Mara Castilla fue asesinada) no hay gritos por el gasolinazo de enero, no hay gritos porque el Presidente renuncie, no hay petardos de los llamados anarquistas… Y Christian Castro y Alex Sintek quieren poner ambiente; pero nadie los secunda. Nadie baila ni aplaude sus canciones ni sus bromas. Uno le dice al otro que han llegado a los 40 años y empiezan a usar peluquines, y tienen panza.

Sólo la activista Julia Klug está en 16 de Septiembre con una cartulina. Le grita mentadas a Enrique Peña Nieto y Miguel Ángel Mancera. Al primero le pide que se vaya. Ella, con su típica cartulina, protagoniza la tarde. Mueve a risas que en un rato, se desploman.

Acaso este ambiente es el que describe el mismo informe del Pew Research Center. El estado de ánimo en México está por los suelos. El 85 por ciento está insatisfecho por el desempeño de la economía nacional. Cada siete de cada diez mexicanos creen que la situación es “mala”. Es la foto del quinto año del Presidente Enrique Peña Nieto, el hombre que se presentó como el gran reformista, el que para 2014 había estampado su firma en cinco reformas constitucionales. El político que una vez logrado el cometido de las modificaciones a la Ley para abrir el sector energético al capital privado se fue a Atlacomulco a rendir homenaje a Isidro Favela. El que a través de spots ofreció que bajarían los precios de la energía eléctrica. El que firmó ante Notario 266 compromisos durante su campaña y es la hora en que no los ha cumplido.

Si en el Zócalo de la Ciudad de México no hay emoción, en Oaxaca hay llanto. El Gobierno estatal dio a conocer, a través de sus redes sociales, que por la festividad patria sólo se desarrollará el acto cívico correspondiente al inicio de la Guerra de Independencia; pero no habrá festejo. En la capital del país lo hubo, entre guiones consabidos. Peña Nieto cumple con cinco de seis. Y así, se empieza a vivir el fin de su era.


Sobre todo del Edomex. En camiones. Foto: Sandra Sánchez, SinEmbargo


Hubo alegrías, además de tortas. Foto: Daniela Barragán, SinEmbargo


Los preparativos para el cerco de seguridad empezaron temprano. Foto: Daniela Barragán, SinEmbargo


La tarde caía, la gente de que llegó de los estados tomó sus lugares en orden. Foto: Sandra Sánchez, SinEmbargo

Afuera, una protesta. . Foto: Sandra Sánchez, SinEmbargo


Las gradas para invitados especiales. Foto: Sandra Sánchez, sin embargo



(SIN EMBARGO/ LINALOE R. FLORES/ SEPTIEMBRE 16, 2017, 12:00 AM)

ENVUELTO EN LA COBIJA ROTA DEL PRI Y CUESTIONADO POR LAS SOSPECHAS, DEL MAZO LLEGA ESTE VIERNES A EDOMEX


Alfredo del Mazo Maza se convertirá en el tercer Gobernador del Estado de México emanado de su familia directa: en esa entidad han gobernado su abuelo Alfredo del Mazo Vélez, entre 1945 y 1961, y su padre Alfredo del Mazo González, entre 1981 y 1986.

Con la toma de posesión de este viernes de Del Mazo Maza, el PRI también hace historia en la entidad, pues con el nuevo periodo de 2017 a 2023 del priista se concretarán 94 años de dominio en ese estado, misma que vivió en junio pasado las elecciones más reñidas de la historia, al punto que la oposición denunció un monumental fraude. Pese a los reclamos tanto de Morena como del PAN, las autoridades electorales no dieron paso a la exigencia de “voto por voto”, y en agosto pasado entregaron a Alfredo del Mazo la constancia de mayoría.

Es en este contexto es que el periodista Humberto Padgett publicó el libro Estado de México. La monarquía de la barbarie, del que SinEmbargo, con autorización de Grupo Planeta México, presenta un capítulo a sus lectores.

Pew: La aprobación de EPN está en el punto más bajo desde 2011; se desplomó incluso dentro del PRI



Ciudad de México, 14 de septiembre (SinEmbargo).– El Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) entregó al priista Alfredo del Mazo Maza la constancia que lo acredita como Gobernador, el 8 de agosto pasado. Así, a partir del próximo 16 de septiembre, Del Mazo administrará esa entidad mexiquense en el periodo 2017-2023, consolidando el poder del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la entidad por 94 años.

En la elección más complicada para el PRI en ocho décadas, el priista, junto con los partidos Nueva Alianza (Panal), Verde Ecologista (PVEM) y Encuentro Social (PES) obtuvieron 2 millones 40 mil 709 votos, una diferencia de 2.78 por ciento a favor, ante la candidata del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Delfina Gómez Álvarez,  quien obtuvo un millón 871 mil 542 de votos.

Las protestas de Morena y su candidata por el presunto mega fraude en el Edomex no fueran escuchadas por las autoridades electorales. Ni el IEEM ni el Instituto Nacional Electoral (INE) mostraron voluntad para atender los reclamos ni las pruebas presentadas.

“Fueron los únicos que no vieron en México cómo se compraban los votos regalando despensas y con la tarjeta rosa. Hoy no sólo está en juego el Estado de México, también la Presidencia de la República porque están ensayando para 2018”, dijo Virgilio Caballero Pedraza, vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados.

Es en este contexto como Del Mazo Maza llega al poder, como el tercer Gobernador de su familia directa, luego de su abuelo Alfredo del Mazo Vélez, quien gobernó el Edomex entre 1945 y 1961, y su padre Alfredo del Mazo González, entre 1981 y 1986.

Por considerarlo de interés para los lectores de SinEmbargo, a continuación presentamos un fragmento del libro Estado de México. La monarquía de la barbarie, de Humberto Padgett, publicado en el sello temas’ de hoy, ©2017, por cortesía otorgada bajo el permiso de Grupo Planeta México.



Portada del libro del periodista Humberto Padgget. Foto: Cortesía Grupo Planeta México.

***
ALFREDO II

HUMBERTO PADGETT

Si de algo se ha librado la clase política mexiquense es de su vinculación con el narcotráfico. A diferencia de los priistas del norte, más claramente los tamaulipecos, la estirpe de Atlacomulco no padece la descalificación continua de pertenecer a la “narcopolítica”.

Pero las relaciones existen desde hace tiempo y aquí están los documentos que las muestran.

El tío biológico y primer padrino político de Enrique Peña Nieto, el también ex gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo González, vendió en los 90 una casa a Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos, entonces capo dominante del narcotráfico mexicano. Del Mazo efectuó la venta mediante personas facultadas para sustituirlo con respecto a los asuntos de la casa situada en la privada Pablo Casals número 1239 de la colonia Palmira, en Cuernavaca, Morelos.

Por parte del narcotraficante intervino Sonia Barragán Pérez, la última esposa del fundador del Cártel de Juárez.


Los detalles de las negociaciones están contenidos en parte del grueso expediente penal abierto con el número 250/2000­III, desahogado en el Juzgado Sexto de Distrito de Procesos Penales en el Distrito Federal.

El documento, de 846 páginas, es un legajo rebosante de detalles de las relaciones empresariales de Amado Carrillo Fuentes con autoridades civiles y militares, incluido el ex zar antidrogas Jesús Gutiérrez Rebollo, preso luego de quedar probada su colusión con Carrillo Fuentes.

En la compra-venta de la casa de Cuernavaca participó como uno de los apoderados de Del Mazo González el vocero de su gobierno en el Estado de México [1981­1987], David López Gutiérrez, coordinador de Comunicación Social de la Presidencia de la República al inicio de la administración de Peña Nieto.

David López Gutiérrez declaró ante el fiscal a propósito de la venta de la casa el 16 de julio de 1997, apenas cinco meses después de la muerte de Amado Carrillo, ocurrida durante una cirugía plástica.

El ex vocero explicó que, por petición de Alfredo del Mazo, aceptó a mediados de 1991 un poder para ejercer actos de dominio sobre la propiedad del mexiquense en Cuernavaca.

“A principios del mes de mayo de 1993”, son palabras textuales de López Gutiérrez, “[me] llamó por teléfono la licenciada María Elena Castilleja Mendieta, a quien conocía de años atrás, para comunicarle al declarante que el licenciado Alfredo del Mazo había decidido vender la propiedad […] y que necesitaba que el de la voz le otorgara un poder a dicha abogada para que ella se encargara de la operación de compraventa”.

Así hizo David López, quien instrumentó la autorización en la ciudad de Culiacán, donde se desempeñaba como coordinador de Comunicación Social del gobernador de Sinaloa, Renato Vega Alvarado, cuyo hijo, Alger Vega Carrillo, en aquella época era considerado por la DEA y el FBI como subordinado de Juan José Esparragoza Moreno, El Azul, en esos días parte de la jefatura del Cártel de Juárez.

López Gutiérrez volvería al Estado de México como vocero de Emilio Chuayffet, cargo con el que lo seguiría a la Secretaría de Gobernación. Y regresaría nuevamente a Toluca como el jefe de prensa del gobernador Peña Nieto, quien después lo designó coordinador de Comunicación Social de la Presidencia.

María Elena Castilleja Mendieta era, a la vez que apoderada de Del Mazo, coordinadora administrativa de la Notaría Pública 41, con residencia en Naucalpan, Estado de México, misma que otorgó certeza jurídica al negocio inmobiliario entre el político y el narcotraficante.

En su testimonio del 16 de julio de 1997, María Elena Castilleja explicó que había trabajado en la notaría pública entre los últimos meses de 1991 y mayo de 1993 con las funciones de supervisar y atender al personal de la oficina y automatizar los sistemas computacionales. Dijo que, en los primeros días de mayo de 1993, fue informada por María Guadalupe Ponce Torres que Alfredo del Mazo González deseaba vender una propiedad en Cuernavaca y que los corredores de bienes raíces se pondrían en contacto con ella. A la vez, recibió por mensajería el poder transmitido por David López.

Al poco tiempo, María Elena obtuvo instrucciones directas de Del Mazo González sobre el asunto inmobiliario, así que la abogada recibió comisionistas cuyos nombres no recordaría en la investigación penal. El Ministerio Público consideraba posible la intervención, en calidad de agente inmobiliario, de Gustavo Lomelín, un hombre involucrado además con una casa en Jardines del Pedregal, en el Distrito Federal, que el extinto Instituto Nacional para el Combate a las Drogas relacionó con un hijo de Amado Carillo.

La notaría continuó los trámites de avalúo y certificación de gravamen con vistas a la escrituración. Había cierta prisa y se hizo el acuerdo verbal entre las partes de finiquitar la compraventa en diez días.

Declaró Castilleja: “[Yo] tenía conocimiento que el inmueble de referencia era propiedad del licenciado Del Mazo, pero que lo disfrutaba poco, y sabía de esta propiedad porque la declarante trabajó aproximadamente 21 años con el licenciado Del Mazo, y que dicha propiedad la adquirió cuando este regresó de ser embajador de México en Bélgica en 1990”.

María Elena Castilleja ordenó a una secretaria de la oficina acudir personalmente a recabar la firma de Sonia Barragán Pérez. La empleada se trasladó a una enorme casa en la avenida Insurgentes Sur, en la delegación Tlalpan. La mujer no estaba, así que debió esperarla en la sala. A los minutos apareció la futura viuda de Amado: 1 .65 metros, ojos café claro, cabello castaño claro y lacio a la altura de los hombros, piel blanca, delgada, de unos 27 años de edad y “aspecto del norte de la República”, describiría la secretaria comisionada, quien sólo se llevó una fotostática de la licencia de conducir de la compradora de un bien cercano a los 2 millones de nuevos pesos de la época.

Continuó Castilleja: “Se escrituró a nombre de quien aparece en ella [la escritura] de nombre Sonia Barragán […] después de que la declarante firmó la escritura como apoderada de la parte vendedora le fue entregado el importe de la venta del inmueble, que ascendió a la cantidad de un millón 900 mil nuevos pesos [unos 600 mil dólares en mayo de 1993 con tipo cambiario de 3 .12 nuevos pesos promedio durante mayo de 1993]. El importe fue entregado en mayor parte en efectivo en moneda nacional, en billetes de alta denominación, y el resto en cheque sin recordar el importe, el banco o si era nominativo”.

Del Mazo en Banobras: 2,605 mdp en autos, aviones, prensa, fiestas, iPads, boliche, yoga, ajedrez, ropa



Cuando Del Mazo adquirió la casa de Cuernavaca, añadió la funcionaria notarial, lo hizo con un gravamen relativo a un crédito pendiente que el inmueble de lujo tenía con el Banco Obrero, del cual, años atrás, Del Mazo había sido director general. Los Del Mazo han tenido inclinación por la banca pública: su hijo, el ahora gobernador electo del Estado de México, lo fue de Banobras, el organismo del gobierno federal que presta a estados y municipios en México para el desarrollo de obra pública.

La titular de la Notaría Pública 41, María Guadalupe Ponce Torres, dirigió el Registro Civil del Estado de México durante la gubernatura de Alfredo del Mazo. Cuando los investigadores le requirieron la debida copia del documento de identidad de Sonia Barragán, María Guadalupe Ponce pretextó que el papel se había “traspapelado”.

La fedataria declaró ante el Ministerio Público de la federación el 14 de mayo de 1993. “María Elena Castilleja Mendieta puede ser localizada actualmente [julio de 1997] en las oficinas de la Secretaría de Gobernación ocupando el cargo de secretaria particular del licenciado Emilio Chuayffet Chemor, actual secretario de Gobernación [y, antes de este puesto, gobernador del Estado de México]”, dijo la notaria y proporcionó los teléfonos del despacho de Chuayffet, primer secretario de Educación Pública en el gabinete de Peña Nieto.

Adquiere relevancia que se haya tratado de la Secretaría de Gobernación, porque uno de sus órganos, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional [CISEN, el “servicio secreto mexicano”] también sistematiza información relativa al narcotráfico.

Lo de la casa en Cuernavaca no fue la única ocasión en que la jefatura del Cártel de Juárez hizo negocios con la familia de políticos mexiquenses.

Eduardo González Quirarte, operador financiero y frecuente prestanombres de Amado Carrillo, alquiló la casa de Bosques de Jacarandas 45, en las Lomas de Chapultepec, a María Elisa Músquiz de Del Mazo, cuñada de Alfredo del Mazo González y viuda del hermano mayor de este. La mujer recibió 32 mil dólares en efectivo en billetes de 20 y 100 dólares por concepto de tres mensualidades adelantadas y un mes de depósito.

Ni estas serían las únicas veces en que El Señor de los Cielos se relacionaría con la cúpula priista. En 1994, durante su campaña por la Presidencia, el primer candidato del PRI Luis Donaldo Colosio voló en un avión de Aero Escorpión, empresa registrada a nombre de la joven esposa de El Señor de los Cielos.

Apenas en octubre de 2013, la PGR abrió una nueva investigación contra Sonia Barragán.


Eruviel Ávila, quien entregará el cargo de Gobernador del Edomex el próximo 15 de septiembre, y Alfredo del Mazo, entonces candidato del PRI al Gobierno de esa entidad. Foto: Facebook Alfredo del Mazo Maza

EL EXPEDIENTE

La causa penal en que consta el negocio inmobiliario fue abierta contra Rubén Gardea Vara, un militar empleado como chofer por el general Francisco Quirós Hermosillo, uno y otro participantes en las operaciones de combate de la guerrilla mexicana durante los años 70, principalmente. Gardea, según los documentos, entregó vehícu­los de lujo obsequiados por Amado Carrillo a Quirós Hermosillo. Otro de los autos relacionados con el general, un Mercedes-Benz blanco, fue encontrado a uno de sus hijos en una casa de Huixquilucan. Los documentos del coche indicaban que pertenecía a Televisa.

En su declaración, Rubén Gardea puntualizó las asociaciones entre criminales y autoridades. Comentó, quizá para dar lustre a su persona o para intimidar a sus juzgadores, que entre las varias comisiones ordenadas por Quirós Hermosillo se incluyó la guardia y custodia del actual presidente de Cuba, Raúl Castro.

El expediente contiende cientos de nombres relacionados con la industria del narcotráfico, y muchos de ellos también con la función pública.

Aquí Una Síntesis:

SERGIO GARCÍA RAMÍREZ

Fue mencionado en un supuesto encuentro con Rafael Aguilar Guajardo, cofundador del Cártel de Juárez y ex comandante de la Federal de Seguridad.

GUILLERMO GONZÁLEZ CALDERONI

Ex jefe de intercepción aérea de la PGR subordinado a Amado Carrillo y Pedro Lupercio Serratos en la protección de los aviones colombianos que aterrizaban en el aeropuerto de Cancún o en tramos carreteros de Campeche. Fue un policía que contó con todo el apoyo de las autoridades norteamericanas.

JORGE CARRILLO OLEA

En septiembre de 1994, el ex gobernador de Morelos se habría entrevistado con Amado Carrillo. Su mandato fue truncado ante las evidencia de que sus policías mantenían colusión con bandas de secuestradores.

PABLO CHAPA

El ex subprocurador general de la República colaboró con El Señor de los Cielos para liberar a sus allegados de las investigaciones por el tiroteo realizado en el restaurante Bali Hai en la Ciudad de México.

GLORIA TREVI

En febrero de 1996, Amado Carrillo dijo tener una cita pendiente con la cantante, de quien estaba “muy enamorado”.

PATRICIA MANTEROLA

Su nombre aparece varias veces asociado a una fotografía suya que le fue encontrada a Vicente Carrillo Leyva, hijo de El Señor de los Cielos. Lo mismo ocurrió con Carlos Bonavides, intérprete del personaje Huicho Domínguez.

FERNANDO CANALES CLARIOND

El jefe del Cártel de Juárez dijo que era “muy amigo” del entonces candidato del PAN a la gubernatura de Nuevo León.

ENRIQUE BURGOS PINTO

En su calidad de gobernador de Querétaro, el hoy presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado propuso al Cártel de Juárez la compra del estadio La Corregidora, así como la venta de otros inmuebles propiedad del estado como haciendas, hoteles y la antigua central camionera, a fin de reducir la deuda pública.

JUSTO CEJA MARTÍNEZ

Ex secretario privado del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), fue mencionado durante las negociaciones para la adquisición del estadio, en el que Televisión Azteca manifestó interés de manera simultánea.

FERNANDO ORTIZ ARANA

Amado Carrillo presumía de tener amistad con el entonces senador del PRI y candidato perdedor al gobierno de Querétaro.

JAVIER GARCÍA MORALES

En octubre de 1995, el hijo del renombrado priista Javier García Paniagua, ex jefe de la policía política mexicana (la Dirección Federal de Seguridad, DFS), se reunió en varias ocasiones con Amado Carrillo para afinar los planes de aterrizaje de aviones con cocaína.

GENERAL ARTURO ACOSTA CHAPARRO

Participó en esas mismas reuniones con Javier García Morales, al igual que el general Francisco Quirós Hermosillo. Ambos estuvieron relacionados con la llamada “guerra sucia”, el proceso de persecución y exterminio de las guerrillas comunistas mexicanas. En el documento se menciona que Acosta Chaparro cursó adiestramiento de boina verde en Estados Unidos.

MARIO VILLANUEVA

Como gobernador de Quintana Roo, brindó protección al Cártel de Juárez, al igual que los entonces mandatarios de Yucatán, Víctor Cervera Pacheco, y de Campeche, José Antonio González Curi, así́ como el ex gobernador de Sonora Manlio Fabio Beltrones, ex precandidato presidencial y hoy coordinador del PRI en la Cámara de Diputados.

FRANCISCO BARRIO

Amado Carrillo se quejó́ de que el entonces gobernador de Chihuahua le pedía demasiado dinero. Vicente Fox lo nombró secretario de la Función Pública, el hombre encargado de “pescar los grandes peces”.

La ASF sí halló, en 2015, que Del Mazo dio dinero a Javier Duarte para obras que no se hicieron



DINASTÍA

En el Estado de México existen nombres que definen de mejor manera la idea del cacicazgo político.

Francisco Cruz y Jorge Toribio Montiel documentan en su libro Negocios de familia. Biografía no autorizada de Enrique Peña Nieto y el Grupo Atlacomulco hasta la última hoja del árbol genealógico del actual presidente de México.

Los autores puntualizan sobre los lazos politicos y consanguíneos sostenidos por los Montiel, los Del Mazo y los Peña durante más de un siglo hasta lograr una estirpe de gobernantes que, tras media docena de sexenios mexiquenses, por fin consiguieron la Presidencia de la Republica.

En una parte del follaje familiar de principios del siglo XX, los escritores reparan en dos hermanos: Manuel y Pedro Villasante.

Manuel fue padre de Alfredo del Mazo Vélez (gobernador entre 1945 y 1951), abuelo de Alfredo del Mazo González (gobernador de 1981 a 1986) y bisabuelo de Alfredo del Mazo Maza quien, al lograr la gubernatura mexiquense, viene a demostrar la existencia de una auténtica monarquía viva en el PRI, en un México que ha dejado muy atrás la Revolución Mexicana por mucho que cada uno de los Del Mazo haya jurado, al momento de ser investido candidato, preservar los postulados del movimiento social armado de 1910.

Ciro Gómez Leyva, un periodista al que admiro y a quien le tengo agradecimiento, aceptó leer este libro-reportaje. Editor de prensa escrita como también es, hizo algunas observaciones en esta parte del libro considerando que no existe validez académica ni periodística en calificar a los Del Mazo como una dinastía. Ciro apunta que el llamado Grupo Atlacomulco no es homogéneo y que en su interior, como en todas las organizaciones políticas, existen discrepancias, como la que han sostenido Alfredo del Mazo González, padre del gobernador electo, y Emilio Chuayffet Chemor, ambos ex gobernadores del Estado de México.

“¿Es en verdad una dinastía cuando, entre el final del sexenio de Alfredo del Mazo González y lo que podría ser el inicio del gobierno de Alfredo del Mazo Maza han transcurrido 30 años? ¿Es en verdad un tema de familia cuando hace seis años, en que Del Mazo Maza también quiso la gubernatura, la opción fue por Eruviel Ávila porque, simple y sencillamente, garantizaba el mejor resultado en una contienda que se continuaría en la carrera presidencial de Peña Nieto? ¿Estás seguro de que, si bien existe un lejano parentesco entre Peña Nieto y los Del Mazo, existe cercanía entre ellos? ¿No ha salido Del Mazo a jugarse, en estas elecciones, su futuro político y a pelearlo en la fosa de los leones?”, me preguntó Ciro, cuyas observaciones me parecen válidas, así que las vierto aquí como recuerdo que las hizo con experimentado ojo de reportero.

De vuelta al linaje de los Alfredos, Pedro casó con María Dolores Vélez Díaz y procrearon a Dolores del Mazo Vélez, esposa de Arturo Peña Arcos. De esa unión nació Enrique Peña del Mazo, padre del político que regresó el PRI a Los Pinos. Este es el parentesco “en octavo grado” que explica Del Mazo Maza con respecto al presidente.

“Si la mezcla de apellidos fuera combustible y se le arrojara una chispa, el gobierno mexiquense estaría ahora echando fuego por todas sus oficinas y quemaría todo Atlacomulco”, ironizaron Francisco Cruz y Jorge Toribio Montiel.

En el Edomex de Del Mazo, la gente se preguntará todas las mañanas si volverá a casa: “Brozo” (VIDEO)





(SIN EMBARGO/ REDACCIÓN / SEPTIEMBRE 14, 2017, 10:50 PM)

‘EL MANNY’ LÓPEZ: EL OCASO DE UN BOXEADOR EN COAHUILA


Manuel López Cisneros fue campeón peso ligero, pisó las arenas más importantes de México y vivió su época de gloria en los noventa; hoy el terrible noqueador vive golpeado por el párkinson, sin cinturones ni trofeos, acompañado por su esposa, hija y nietas



Solidaridad con el campeón. Fotos: Vanguardia/Omar Saucedo

Por: Jesús Peña
Foto y video: Omar Saucedo
Edición: Nazul Aramayo
Diseño en edición impresa: Édgar de la Garza

En la sala de una casa prestada del Fraccionamiento Plaza, en cuyas paredes no hay repisas con cinturones ni trofeos ni fotografías, porque “todo le robaron y no le quedó nada, nada”, dice doña Juanita Morales, está sentado Manuel López Cisneros, “El Manny”, ex gloria del boxeo saltillense.

“El Manny”, como le dicen en las calle, en la cuadra, en el barrio, quienes lo miran caminar extraviado en medio del tráfico, antes corría o trotaba, pero ya no puede, vive aquí desde hace algunos años, atrapado en sus recuerdos, cautivo de su pasado y olvidado de todos los que antaño se divirtieron con él desde abajo del cuadrilátero.

Entonces “El Manny”, campeón peso ligero de Coahuila, había recorrido todas las arenas del estado y de ciudades importantes como México, Jalapa, Chihuahua y Zacatecas, dando funciones en las que la gente, nomás verle brincar y hacer fintas, se prendía.



'Noquea con pasmosa facilidad a sus rivales...
Vuelve el terrible noqueador de Saltillo'
Periódicos de la época

Entonces “El Manny” López se creía el superhéroe, se sentía un intocable.

Hoy “El Manny” está noqueado, después que el párkinson le asestara tremendo porrazo en el cerebro que lo dejó viendo estrellitas, casi sin poder hablar y con la memoria empañada, dijo el médico, resultado de tantos golpes y parrandas.

“Todo se lo debo a mi mánager”, repite “El Manny” una y otra vez y la frase en sus labrios carnosos y rosados suena como un chiste de mal gusto, como una broma pesada.

A las 4:00 de una tarde fresca de finales del verano, “El Manny” está descansando en un sillón imitación piel, del recibidor de una vivienda Infonavit que no es suya.

La de él hace tiempo que la vendieron para sacar dinero para pagar los doctores y los medicamentos.

Juana María Morales Juáregui, su mujer desde hace 32 años, su hija Maricela y sus pequeñas nietas Daniela y Dulce lo acompañan en la estancia a la hora de la entrevista.

Es sábado y “El Manny” no salió a dar sus paseos a pie por los bulevares y avenidas de la ciudad, como acostumbra a diario desde que se metió a pugilista hace unos 38 años.

Él tenía 22.



Dice que todo mundo lo cuidaba, le daban lonches, cobijas, lo tenían como rey (cuando lo metían a la cárcel municipal)”.

JUANA MORALES, ESPOSA DE “EL MANNY”.

Aunque doña Juanita dice que desde antes, cuando “El Manny” era callejero y rebueno pal trancazo.

A ella le platicaba su suegra.

Y ora no falta quién le venga con el cuento de que ya lo vieron por aquí, por allá o por aquel otro rumbo de la Morelos o de la Zaragoza, de vago.

“No, hoy no se salió porque le dijimos que iba a venir usted”, suelta doña Juanita.

LE GRITAN MAYWEATHER

Semanas atrás Alberto Alemán, el mayor entre los pupilos de “El Zurdo Piña”, otra leyenda viviente del boxeo local, me platicó de un peleador veterano, bautizado por la afición como “El Manny” López, que había vivido sus años de esplendor en la década de los noventa y al que un día, de hace no mucho, se encontró corriendo como un desquiciado por las instalaciones de la feria. Le dijo que iba a pelear.

Hasta que otra tarde, después de seguirle el rastro por varios días, preguntando, preguntando, topé con él a la entrada de la colonia Zaragoza, donde la gente del bulevar Solidaridad, una calle comercial de este populoso sector, me dijo que lo veía merodear.

Pero nadie sabía su dirección y algunos ni siquiera que había sido un boxeador de fama.

“Le gritan Mayweather, aquí pasa todos los días, te lo vas encontrar”, me dijo el dueño de una pollería.

Yo no lo conocía, sino que el encargado de un vivero me señaló a un hombre flaco, morocho, de barba y bigotes nevados, que venía andando, a paso veloz, por la orilla de la carretera 57.



No fue como en el cine. La paga era exigua, apenas 300 pesos de aquellos años, por una pelea a 10 rounds.

Le gritan Mayweather, aquí pasa todos los días, te lo vas encontrar”.
DUEÑO DE UNA POLLERÍA, COLONIA ZARAGOZA.

Era el tremendo fajador y noqueador Manuel López Cisneros, “El Manny”.

Llevaba una playera azul a rayas, un pants oscuro y una cachucha que le tapaba el rostro de un sol decadente.
Apenas lo abordé me tendió la mano.

En cuanto vi que hablaba a señas y balbuceando, pensé que todo estaba perdido. Ya valió.

Le pedí su domicilio, dio media vuelta y apuntó con el índice, como la aguja de una brújula, hacia el pueblo de Arteaga. Que para allá, dijo.

Busqué en mi repertorio mi mejor cara de papanatas y “El Manny” hizo el ademan de anotar algo en una libreta invisible con un lápiz incorpóreo.

Le di entonces mi lápiz y mi libreta, de no haber sido por eso, no estaría aquí, frente a frente con el campeón.

PUDE SER CAMPEÓN

Parece increíble que a sus 60 años “El Manny” luzca todavía esos brazos como rocas y esos puños como mazos que a tantos mandaron a la lona.

Pero no, ya no es aquel boxeador lozano y fibroso que en 1987peleó el campeonato estatal contra el pugilista Filiberto Rosas y lo reventó.

“Ah, era guapo, era galán. Sí, sí, tenía personalidad”, dice doña Juanita sin chivearse.

Una de esas tardes que estaré con “El Manny”, le preguntaré ¿por qué no pudo llegar a ser un campeón mundial como el gallo y supergallo Lupe Pintor, por ejemplo, que hoy tiene casas y carros de lujo? Lo contrario del prototipo del boxeador perdedor.

Pude ser campeón, eh, eh.
¿Y por qué no fue?

La borrachera...

“El Manny” se taladra la sien derecha con índice derecho, “sueño, sueño, sueño, puro sueño”, farfulla, los labios y la mandíbula temblándole.

Su voz es como el motor de un carro descompuesto que quiere arrancar, quiere arrancar, pero que no puede y al final se mata.



SOLIDARIDAD CON EL CAMPEÓN

Juana Morales, su mujer desde hace 32 años, sus hijas
Maricela y Tonantzin y sus pequeñas nietas Daniela y Dulce
acompañan al ex boxeador que tuvo 25 brillantes años carrera.


EL GOLPE DEL PÁRKINSON

Hubo un tiempo en que “El Manny” López estuvo peor, cuando lo vapuleó el párkinson y le vinieron esos terremotos, de varios grados Richter, que sacudían su cuerpo de la cabeza a los pies.

Por las noches se ponía como desesperado, se quitaba toda la ropa, se encueraba por completo, se tiraba al piso y se la pasaba en vela.

Ya luego, con el medicamento, se controló.

Pero Juanita, su mujer, y sus hijas Marisela y Tonantzin todavía no entienden por qué “El Manny”, que era tan pulcro, ahora no se quiere bañar; no entienden por qué tarda hasta dos horas sentado a la mesa, comiendo; no entienden por qué saca los desperdicios de la basura y los regresa a la cocina; no entienden por qué vendió al troquero del fierro viejo su cama tubular, la estufa, el refrigerador y las bicicletas de sus nietos; por qué si antes le gustaba barrer la calle, ahora se la vive de flojonazo; por qué a pesar de su enfermedad se sigue escapando de casa a vagar por las calles;  y no entienden por qué a veces “El Manny” anda como echando lumbre y las quiere agarrar a catorrazos.

Es como si “El Manny” hubiera retrocedido en el tiempo, en una máquina del tiempo, a otra época de su vida.

La memoria, que poco a poco la ha ido carcomiendo la enfermedad, aún le alcanza para recordar que nació en el seno de una familia pobre, siete hermanos, papá y mamá, habitantes del callejón de Dionisio García Fuentes, en el Centro.


CAMPEÓN SIN CORONA

A “El Manny” López le quedan sus recuerdos y
ya le van quedando muy pocos, porque el párkinson, igual
que los ladones de sus preseas, se los ha ido robando.


NOQUEADO

El Párkinson le asestó tremendo porrazo en el cerebro que lo dejó viendo estrellitas, casi sin poder hablar y con la memoria empañada, dijo el médico, resultado de tantos golpes y parrandas.

Tan pobres eran sus viejos –su padre un vendedor ambulante, su madre una ama de casa–, que a los 10 años “El Manny” tuvo que ir de interno al Instituto Juvenil Saltillense, una casa hogar que todavía subsiste en el poblado La Aurora.

A la sazón, “El Manny” López ya era trotamundos y pendenciero.

“No podían conmigo”, bisbisea.

De sus días en el internado, “El Manny” sólo cuenta que le gustaba el béisbol –hace la seña con sus brazos poderosos de dar un gran batazo, de lanzar un homerun– y mienta el nombre de un padre Faringo que fue su amigo, y nada más.
En la casa hogar se moqueteaba con todos –junta y aprieta las yemas de los dedos de la mano derecha para dar a entender que con un chingo– y se escapaba, dice “El Manny”.

Su risa es apenas un pillido.


Caminatas. Desde hace 38 años, “El Manny” sale a dar sus paseos a pie por los bulevares y avenidas de la ciudad.
Me decía ‘pártele su madre, pártele su madre’. Me las agarraba y ‘órale, gancho al hígado’”.

TONANTZIN LÓPEZ MORALES, HIJA DE “EL MANNY”.

LE GUSTABAN LOS CHINGAZOS

El arribo de “El Manny” al mundo del boxeo no fue como pasa en las películas mexicanas de la época de oro sobre boxeadores de barrio que, “casualmente” o por azares del destino, son descubiertos por empresarios en broncas callejeras y llevados al estrellato en un santiamén.
No.
“El Manny” era un camorrista, un bravucón, un reñidor, un provocador, un perdonavidas. Vulgo: que le gustaban harto los chingazos, y un día, a sus 22 años, se metió al gimnasio “Miguel Arizpe”, que estaba en las calles de Nigromante y Zarco.

Era 1979.

Ahí conoció al que sería su mánager de toda la vida: Simón Saucedo, “El Chino”, otro afamado exboxeador y entrenador.

Me imagino que 56 peleas profesionales en 25 años de trayectoria –52 ganadas por nocaut, 4 perdidas por decisión–, la nariz volteada de tanto madrazo recibido y los huesos de las manos desmadrados no será nunca poca cosa para un campeón de arrabal como “El Manny” López.

La paga era exigua, apenas 300 pesos de aquellos años, por una pelea a 10 rounds.

Con todo y que “El Manny” llenaba arenas en sus funciones, que eran calificadas por la prensa deportiva local como “sensacionales”.

“Noquea con pasmosa facilidad a sus rivales”, decían de él los periódicos de su época; “vuelve el terrible noqueador de Saltillo”, lo anunciaban así en los programas de box. 

La gente se prendía.


BRAVUCÓN Y PENDENCIERO

“El Manny” empezó a entrenar a los 22 años porque le gustaba pelearse. En el gimnasio conoció a quien sería su mánager

“Yo pienso que como a él le gustaba, pues lo que le dieran era bueno…”, dice doña Juanita.

Acabando de boxear, “El Manny” se metía a “El Novillero”, una vieja y tradicional cantina que despachaba por las calles de Castelar y Arteaga.

Ahí se ponía a tomar cerveza, al rato armaba pleito con los parroquianos, “iba y lo sacaba mi suegra con un palote de tortillas”, cuenta doña Juanita, y cuando no, llegaba la policía y lo entambaban.

Los presos de la cárcel municipal lo trataban como rey:
“Dice que todo mundo lo cuidaba, le daban lonches, cobijas, lo tenían como rey”, dice Juanita, su mujer.

El bulevar Solidaridad, la arteria principal de la colonia Zaragoza –donde “El Manny” vivió por más de 20 años–, con su camellón central y sus vulcanizadoras, sus tortillerías, sus talleres eléctricos, sus verdulerías, sus pollerías y sus cervecerías, a los lados, vio pasar al superhéroe, al intocable, al ídolo, al campeón del barrio que fue Manuel López Cisneros, “El Manny” López.

Muchos años después, la gente del bulevar Solidaridad lo sigue viendo, lo saluda de mano, le palmea la espalda; los muchachos del Pollo “El Gavilán” le regalan frijoles cocidos y hasta el señor de la dulcería “Los Pollitos” lo surte de golosinas.


Trotamundos. Desde niño, “El Manny” se agarraba a golpes con todos y se escapaba de la casa hogar en la que fue internado cuando tenía 10 años.

En la Zaragoza todo mundo me conocía, decían ‘ahí viene la hija de «Manny»’, todo mundo me tenía miedo”.

TONANTZIN LÓPEZ MORALES, HIJA DE “EL MANNY”.
LEGADO DE UN CAMPEÓN

En el ocaso de otra tarde de un domingo familiar, Tonantzin, la hija menor de “El Manny”, elige acordarse de cuando las muchachas de su secundaria la miraban de arriba-abajo y su padre le tiraba el paro.

“Me decía ‘pártele su madre, pártele su madre’. Me las agarraba y ‘órale, gancho al hígado’. En la Zaragoza todo mundo me conocía, decían ‘ahí viene la hija de «Manny»’, todo mundo me tenía miedo. Iban y le reclamaban a mi mamá”.

“El Manny” vuelve a taladrarse la sien con el índice.

Trata de decirme algo: que le duele la cabeza, que un coágulo en el cerebro, que los golpes.

“¿Quién lo noqueó?”, le pregunto. “Javier ‘La Zorrita’ Altamirano, en Xalapa, en el octavo round”, responde “El Manny” y sigue “porque me casé, porque me casé, ¿cómo iba?, ¿cómo iba?”, “todo guango”, remata su hija Maricela y las carcajadas cimbran la sala.

“¿A qué día estamos hoy?”, lo interroga de pronto Maricela como para probar su lucidez.

Silencio, “El Manny” está pensando, se esfuerza, y yo apostaría a que suda, pero no puede acordarse que esta tarde es 9 de septiembre.

Un atardecer más, doña Juanita Morales me enseña las pocas fotos y los pocos recortes amarillentos de periódicos que hablan de la carrera de “El Manny” López, y que ella logró rescatar después que se separaron un tiempo, por problemas de violencia doméstica, y “El Manny” se quedó viviendo solo en la Zaragoza.

DATOS

25 años como boxeador.

56 peleas profesionales.

52 ganadas por nocaut.

4 perdidas por decisión.

Le pido a doña Juanita que me platique más de eso y dice que no, que sólo me contará de la vida y pasión de su marido.

En una de las fotos veo a “El Manny” López durante la pelea contra Juan Manuel “El Guasón” Vega, en la Ciudad de México, cuando “El Manny” estuvo allá seis meses entrenando en el gimnasio del mánager internacional Nacho Beristáin; en otra veo a “El Manny” después de haber noqueado a un pugilista en el gimnasio “La Maquinita”; “El Manny” acompañado de su amigo el peleador Ismael “El Negro” Torres; “El Manny” con sus guantes frente a la perilla; “El Manny” vestido con su bata y un cinturón, quiero pensar que después de uno de los tantos combates en los que salió victorioso.

Desde que entré en el número 1145 de la calle Manuel Rodríguez, en el fraccionamiento Plaza, donde ahora vive “El Manny”, me sorprendió no ver las paredes llenas de repisas con los cinturones y los trofeos ganados por el campeón en 25 brillantes años de carrera.

Más me sorprendí cuando doña Juanita me contó que esas reliquias, esas joyas, cuatro cinturones –uno de plata– y nueve trofeos, fueron robadas por manos anónimas de la casa donde antes vivía “El Manny”, en la colonia Zaragoza, después que ellos se separaron.

“Pa cuando fuimos a la casa, a buscar, ya no había nada, nada, nada”, relata Juanita.

De modo que a “El Manny” sólo le quedan sus recuerdos y ya le van quedando muy pocos, porque el párkinson, igual que los ladones de sus preseas, se los ha ido robando.

Pienso al “El Manny”, no sé por qué, como un campeón sin corona.

Uno de aquellos días en los que a “Manny” lo atacaban las crisis, a Juanita se le ocurrió: “ojalá y que viniera ‘El Chino’ (Simón Saucedo, el exmánager de ‘Manny’), para que lo viera y él se sintiera bien”, entonces tomó el teléfono:
“Le hablé y dijo ‘¿pos qué crees?, que yo ya tengo alzhéimer’, dije ‘ah, bueno. Muchas gracias’”.

¿Lo visitan?

Nadie, absolutamente nadie de los que se decían sus amigos, los compañeros del gimnasio ni su familia ni sus hermanos. Nadie. Todos se olvidaron.

No puedo creer que “El Manny”, que se fajó con los boxeadores más terribles y sanguinarios, me salga ahora con que le tiene miedo a la muerte, pero no tiene pendiente, dice, porque él vivirá 100 años.

¿Y usted cómo sabe?

Que me permita Dios, sí existe Dios, Dios existe...
'Todo le robaron y no le quedó nada, nada
a Manuel López'

Juana María Morales Juárez,
esposa de 'El Manny'


(VANGUARDIA/ JESUS PEÑA/  Domingo, Septiembre 17, 2017 - 07:00 0)