viernes, 26 de enero de 2018

TELEVISA SE DESPLOMA Y EN UNA SOLA MAÑANA, LA DE HOY, SE PIERDE LO QUE HABÍA GANADO EN TODO 2018



Este viernes, Televisa refirió en un comunicado de prensa que no ha encontrado indicios de consecuencias en sus registros, pero agregó que “existe una posibilidad razonable de que exista un registro incorrecto u omisión material en los estados financieros anuales o interinos de la Compañía que no haya sido prevenido o detectado oportunamente”.

Tras el anuncio, sus acciones en la Bolsa Mexicana de Valores se hundieron 5.96 por ciento a 73.35 pesos por unidad. La noticia impacta directamente en la confianza de los inversionistas, refiere Intercam.

Ciudad de México, 26 de enero (Economía Hoy/SinEmbargo).– Televisa informó esta mañana sobre la detección de “ciertas” debilidades materiales en el control interno sobre la información financiera de la compañía a diciembre de 2016, y sus acciones se hunden 5.96 por ciento, a 73.35 pesos por unidad.

La empresa de Emilio Azcárraga refirió en un comunicado de prensa que no ha encontrado indicios de consecuencias en sus registros, pero agregó que “existe una posibilidad razonable de que exista un registro incorrecto u omisión material en los estados financieros anuales o interinos de la Compañía que no haya sido prevenido o detectado oportunamente”.

Su títulos reportaban su peor descenso no visto desde septiembre de 2008. Con el resultado de hoy, el rendimiento acumulado en el año 2018, de 6.01 por ciento, pasó a una minusvalía de 0.54 por ciento.

El Índice de Precios y Cotizaciones (S&P/ BMV IPC), que llegó a tocar los 51,000 puntos en la sesión del jueves, caía 0.54 por ciento a 20,505.53 unidades.

La televisora dijo que junto con la firma independiente PricewaterhouseCoopers (PwC) no ha identificado ajustes que deban realizarse sobre la información financiera difundida. “No existen indicios de que alguna de estas deficiencias haya tenido como consecuencia registros incorrectos o imprecisiones en nuestros estados financieros”, añadió.

“La noticia impacta directamente en la confianza de los inversionistas y aumenta de forma importante la aversión al riesgo”, apuntan desde Intercam Casa de Bolsa. De acuerdo con el análisis, hasta ahora sólo existe el riesgo de que, con estas deficiencias, se hayan registrado pólizas en el sistema contable sin un control adecuado.

El descenso de hoy dejaría un potencial alcista a la emisora del 22%, ya que el consenso de mercado que recoge FactSet le otorga un precio objetivo de 89.53 pesos, unido a la recomendación de mantener que emite la media de analistas para sus acciones.



La noticia impacta directamente en la confianza de los inversionistas, refiere Intercam. Gráfico: BMV.

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(SIN EMBARGO/ REDACCIÓN / ENERO 26, 2018, 11:38 AM)

LOS 24 SEGUNDOS DE MEADE


“El candidato priista tiene un serio problema: ser el candidato del PRI. El candidato priista tiene otro serio problema: La corrupción generalizada del PRI”. Foto: Saúl López, Cuartoscuro

24 segundos le tomó al precandidato del PRI, José Antonio Meade, presentar su iniciativa anticorrupción. No se ría, es en serio.

Al parecer nos tendremos que acostumbrar rápidamente al alud de mentiras y verdades a medias que padeceremos por parte de los candidatos durante el proceso electoral. La mentira parece que será –otra vez- la moneda de cambio.

El candidato priista tiene un serio problema: ser el candidato del PRI. El candidato priista tiene otro serio problema: La corrupción generalizada del PRI.

El primer problema no tiene solución. El segundo tampoco, si somos honestos. Sin embargo, a pesar de ser un mal candidato Meade, la espada de Damocles que cuelga sobre su cabeza es la corrupción del sexenio de Peña Nieto del cual él ha sido una pieza fundamental. Tanto que terminó de candidato de la continuidad.

La presentación de la iniciativa es el segundo intento de Meade por aparentar (ojo con el verbo) tener la voluntad de luchar contra la corrupción y así descargar un poco el lastre que trae su partido. Ganar la narrativa y presentarse como un candidato que será diferente se antoja prácticamente imposible. Ejemplos sobran sobre el verdadero “compromiso” del Partido para castigar la corrupción.

Los 24 segundos bastaron para que el candidato dijera: “Mi iniciativa tiene tres elementos centrales: recuperar el dinero, las propiedades y todos los bienes de los corruptos para canalizarlos a un fondo nacional de becas para niños y mujeres; aumentar las penas a los funcionarios públicos deshonestos; y volver obligatoria la certificación patrimonial para los altos funcionarios y legisladores”.

El inocuo discurso anticorrupción de Meade apelaba más a la foto que al contenido. Es decir, en sus 24 segundos quiso convenientemente olvidar que no necesitamos una nueva iniciativa anticorrupción cuando hace menos de un año (19 de julio de 2017) se instaló –después de años de trabajo y negociación- el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA).

Entonces el candidato habla y habla de combatir la corrupción: que les va a quitar el dinero a los criminales -hecho que no hizo en su paso por Hacienda-, convenientemente olvidando que ya existen leyes en materia de extinción de dominio para estos casos – también ignoradas en su paso por Hacienda-.
Lo que nosotros no debemos de olvidar es que las palabras no cambian la realidad.

Es claro que las omisiones y los olvidos de Meade son por conveniencia y tienen que ver con la realidad, elemento que continuamente se les escapa a los candidatos. Y los hechos son claros: el PRI ha obstaculizado desde hace muchos meses los nombramientos del SNA (fiscal anticorrupción y magistrados especializados) y, sobre todo, la reforma al artículo 102 de la Constitución para llevar a cabo una reforma profunda y real de la Procuraduría General de la República que le dé autonomía de gestión y transforme la procuración de justicia.

¿Por qué obstaculizar estos procesos y nombramientos? Los nombramientos pues es claro, su intención es poner personas cercanas a sus intereses. De lo contrario se estarían jugando su impunidad el próximo sexenio si llegase a no ganar el tibio candidato Meade. La transformación de la PGR a una Fiscalía General de la República va por el mismo camino, no querer perder el control de la procuración de justicia como un brazo de la voluntad política.

Las palabras de Meade parecen hacer eco ante una realidad repleta de ejemplos que contradicen su discurso electoral. Venderse como el “candidato diferente” solo será posible si la amnesia ciudadana toma relieve y la sociedad sufraga sin tomar en cuenta lo que ha pasado los últimos años.

Si me sentaran frente al candidato Meade –suponiendo que sea real su deseo de combatir la corrupción- le sugeriría revisar la corrupción del PRI en el caso Odebrecht (México y Venezuela son los únicos países de Latinoamérica en los que no hay nadie en la cárcel). Pero si hace eso, entonces Meade tendría que pedirle resultados al presidente, lo que significaría que varios priistas connotados tendrían que ser descansados en la cárcel. Pero, seamos sinceros, la inoperancia de la PGR no es por falta de habilidades o capacidad técnica, es por la falta de voluntad política y el perpetuo deseo de Los Pinos de aceitar la impunidad que les conviene.

O bien, le contaría la historia de cómo su coordinador en el Senado, Emilio Gamboa, ha obstaculizado que el SNA nazca fuerte y efectivo como lo necesita el país. Pero ahí tendría que enemistarse con los caciques priistas y verdes de ambas cámaras. Y tal vez, Meade llegue a considerar que no es para tanto. Total, se puede presentar una nueva iniciativa de ley para combatir la corrupción, y –esta vez sí- impulsarla y hacerla funcionar.

No dejaría de sugerirle que el gobierno federal deje de ignorar el mayor fraude del cual se tiene registro en el presente sexenio: La Estafa Maestra. Me imagino que ese tema le dolería porque su paso por la Secretaría de Desarrollo Social tiene puntos de contacto con la Estafa. Pero la sugerencia sería que se investigue y castigue seriamente a los implicados en el escándalo de corrupción. Sé que se removería en su asiento, pero ignorar, omitir y “olvidar convenientemente” los hechos solo refuerza la idea de que la corrupción y la impunidad es parte de la política del PRI.

Seguramente terminaría nuestro acercamiento diciéndole que es una vergüenza que César Duarte se pasee cómodamente por Estados Unidos por el pasaporte de impunidad que el gobierno federal le ha otorgado.

No necesitamos más leyes o reglamentos para verdaderamente perseguir la corrupción. Eso es una falacia, porque además, ya existen. Nuestro gran error es pensar que las leyes en sí –siendo un país que no respeta la ley porque no hay consecuencias al violarla- resolverán nuestra realidad. Por ello, el 80% de los triunfos que México presume ante organismos como la ONU son de carácter legislativo.

Seguir legislando para que parezca que se está en una lucha perpetua contra la corrupción no nos va a llevar a ningún lado. ¿Y si ahora dejamos de simular por 24 segundos? Para ver qué pasa.

Aún no sabemos qué tan efectivo es el SNA. Ha nacido, por culpa de los partidos, incluido el del señor Meade, agonizando. Se ve difícil que recobre fuerza y sea un sistema que logre erradicar la corrupción. Tal vez nos hemos equivocado en su diseño. Pero imposible saberlo cuando lo han intentado asfixiar antes de que camine. Y parte de la asfixia sucede cuando los candidatos hablan de luchar contra la corrupción mientras observan cómo agoniza el SNA.

Entonces, tal vez antes de proponer nuevas legislaciones, lo que se debería de hacer es dar pasos firmes para que nazca y trabaje efectivamente el SNA. Pero “la foto es la foto” en el contexto político, y solo tomó 24 segundos de Meade para darle otro golpe al SNA y reafirmar que la mentira es la moneda con la que se trafica en nuestra política.


(SIN EMBARGO/ DARÍO RAMÍREZ/ ENERO 25, 2018, 12:00 AM)

MÉXICO, SIN PAZ

Este jueves se difundió una fotografía perfecta del México contemporáneo. Un grupo armado al servicio de Gloria María Sánchez, Alcaldesa de Oxchuc, en Chiapas, ingresó a la cabecera municipal, disparando a mansalva en la calle y la iglesia, e incendiando media docena de casas. Los paramilitares buscaron el mayor daño posible contra los seguidores del ex Presidente Municipal en esa comunidad indígena, en venganza porque Sánchez no ha podido gobernar desde que ganó las elecciones en 2015. Cinco heridos y ríos de sangre seca por todos lados sintetizaron el conflicto permanente y, sobre todo, la impunidad.

Tamaulipas, en las primeras planas de los periódicos, es otra fotografía del México rojo. Diez bloqueos se establecieron casi simultáneamente en Reynosa, donde paramilitares del Cártel del Golfo se agarraron a tiros con el Ejército, la Marina y la Policía estatal, prolongando la angustia en aquella ciudad fronteriza. A 262 kilómetros, también sobre la franja fronteriza, un acto del Alcalde Enrique Rivas en un parque, fue interrumpido por una lluvia de disparos que obligó a todos a zambullirse en la tierra. En ningún caso se reportaron víctimas fatales, lo que no quita lo ominoso que en materia de seguridad se vislumbra en el estado, donde la violencia subió de 2016 a 2017, 35 por ciento.

El desacuerdo político reinante en el País está crecientemente conduciendo a la violencia. La actividad política, produciendo asesinatos. Este miércoles, el regidor en el Ayuntamiento de Celaya y presidente del Comité Directivo Municipal del PRI en Guanajuato, Jorge Montes González, fue asesinado; 12 impactos de bala perforaron la puerta del conductor, sin que se tenga idea de quiénes fueron o por qué lo mataron. En Guanajuato mismo, donde la violencia ha ido creciendo en los últimos meses, un empresario de León pagó con su vida. En Tlaxcala, un choque entre bandas de huachicoleros produjeron la muerte de tres personas, mientras que en Tlalnepantla, dos hombres fueron asesinados dentro de su casa. En Zacatecas, un comando armado del Cártel del Golfo exhibió un video donde un comandante policial, bajo amenaza, daba nombres de jefes policiacos presuntamente vinculados con el narcotráfico; tras decirlo, fue degollado

La violencia está desatada, no sólo en aquellos gobiernos del PAN que están en el inicio de sus administraciones, sino en priistas y perredistas. Colima, gobernado por un priista, tiene poco más de 13 meses de descomposición sin precedente. En Tlaxcala, un estado otrora limpio, gobernador por el PRI, la seguridad se volvió un tema de preocupación con asesinados vinculados al crimen organizado. Nayarit, en la secuela de otro Gobernador priista, fue el estado de mayor violencia en el País el año pasado. Chihuahua, está viviendo una etapa de narcopolítica.

El sábado pasado, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública dio a conocer su último informe. En 2016, indican que el número de homicidios dolosos aumentó en 27 estados en comparación con las cifras de 2016. Cuando llegó el nuevo gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, la administración de Felipe Calderón le entregó un país con casi 70 mil muertos y problemas complejos en tres entidades. Al cierre del quinto año de gobierno, la violencia criminal se extendió a otras 30 entidades y el número de homicidios dolosos es más de 20 por ciento superior al registrado en el gobierno de Calderón en el mismo periodo.

En este espacio se ha documentado de manera sistemática a lo largo del sexenio, las fallas en la estrategia de seguridad pública que produjeron, en buena parte, el colapso de la estrategia de seguridad pública. Sin embargo, no toda la responsabilidad puede adjudicársele al gobierno federal. Durante la primera legislatura en el Congreso, los diputados aplazaron dos veces el mandato legal de pasar a policías federales, estatales y municipales, por controles de confianza. La pregunta de cuántos crímenes se hubiera evitado de haberse aplicado es retórica, pero ayuda a imaginarse los escenarios positivos que habrían existido con el cumplimiento de esa ley como estaba mandatado.

El cuerpo político federal es culpable del desastre, pero las cámaras tienen también su alta cuota de responsabilidad. De manera permanente, hasta estos días, se han negado a legislar sobre un nuevo modelo de policía civil, y escondieron en diferencias de artículos y la aprobación de la Ley de Seguridad Interna -que eternizará a los militares en tareas de seguridad pública porque abre zonas de confort para los gobiernos locales-, que por encima del problema que más preocupa a los mexicanos, están sus negociaciones políticas que sólo buscan rascar más poder.

A ellos también se les puede achacar el adefesio que legislaron sobre el Nuevo Sistema Penal Acusatorio, que construyó una puerta giratoria para cuando menos 11 mil criminales -no incluye a quienes eran inocentes de un delito o habían cometido faltas menores-, por la sutileza de que delinquir con un cuchillo, un cuerno de chivo o un portaviones nuclear, no es un delito grave y les permite regresar a la calle. Les quitan el arma y, como se ha probado, compran otra en la calle y vuelven a cometer el mismo delito. Esta impunidad se ha extendido de manera creciente al Poder Judicial, donde se ha demostrado que jueces que dejan en libertad a criminales de envergadura, no por miedo -que es un factor de vulnerabilidad existente-, sino por corruptos.

Este país no está en paz. En términos cuantitativos, el número de muertos lo colocan en la categoría de una nación en guerra civil. Pensar en sus responsabilidades es una obligación política, ética e histórica. No lo olviden, como hasta ahora ha sido.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx
@rivapa

(NOROESTE/ ESTRICTAMENTE PERSONAL/ RAYMUNDO RIVA PALACIO/ 26/01/2018 | 04:00 AM) 


MANO NEGRA EN EL PRI

Los astros se están alineando a la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador, que una vez más empieza a construir la profecía autorrealizable. Pero a diferencia de 2006 y 2012, esa predicción que a base de repetirla se va convirtiendo en realidad, cuenta ahora con una ayuda inesperada, una mano negra muy escondida que sólo puede perfilarse de manera circunstancial.

Esa mano es del derrotado Miguel Ángel Osorio Chong, aunque no hay forma de probar si el respaldo que está teniendo López Obrador o la demolición de las posibilidades del PRI en las elecciones de julio, se está dando de manera directa o indirecta. Osorio Chong está muy callado y en Los Pinos, el Presidente Enrique Peña Nieto dejó de hablar con él. Hay mucha molestia contra el ex Secretario de Gobernación, pero no se tienen evidencias concretas de que esté organizando un sabotaje a la candidatura de José Antonio Meade.

Las actitudes de Osorio Chong, extrañas y dañinas para el candidato presidencial, se comenzaron a dar desde antes de definirse la nominación, pero en los días en que el entonces poderoso Secretario de Gobernación percibía que sus posibilidades de suceder a Peña Nieto estaban liquidadas. El mensaje fue la escisión del Partido Encuentro Social, que nació, creció y se alimentó de Bucareli y el Grupo Hidalgo, hacia la cancha de Morena. Osorio Chong fue requerido para que lo evitara, pero el dinero mediante el cual persuadirían a los líderes del partido cristiano a mantenerse aliados del PRI, nunca llegó a sus destinatarios. Desde entonces, todo lo cercano a él, se ha ido separando del PRI o de los intereses estratégicos del partido.

El último ejemplo es el rompimiento de René Fujiwara Montelongo, uno de los dos nietos más queridos de la maestra Elba Esther Gordillo. La familia de la maestra, que cayó en desagracia y en la cárcel a principios del gobierno de Peña Nieto, había recibido cobijo político de Osorio Chong. Gordillo siempre ha pensado que la traición a sus contribuciones a la campaña de Peña Nieto, era del entonces Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, respaldado por el ex jefe de Oficina de la Presidencia, Aurelio Nuño, quienes convencieron al Presidente de que la Reforma Educativa no iba a ser posible con la maestra en medio. Fujiwara Montelongo y su padrastro, Fernando González, que chocó con Nuño cuando se estaba construyendo la reforma educativa, se sumaron esta semana formalmente a la campaña de López Obrador.

Paralelamente a ellos, poco visto en los medios de comunicación, fue la renuncia de más de 6 mil perredistas de Hidalgo que se fueron en masa a Morena, así como haber apoyado completamente a Roberto Albores Gleason -respaldado igualmente por Nuño y el presidente del PRI, Enrique Ochoa-, para ser candidato de la alianza PRI-Partido Verde en Chiapas, que provocó un estallido político en aquél estado donde, en este momento, no se sabe cómo va a terminar de procesarse.

La mano negra de Osorio Chong se encuentra también detrás del Gobernador de Chihuahua, Javier Corral, a quien apoyó fuertemente, que ha arrinconado al Presidente, al Gobierno y al PRI, con la acusación de desvío de 250 millones de pesos del erario estatal, para campañas priistas en 2015 y 2016.

De manera creciente, dentro de las estructuras de poder del PRI, existe la creencia de que el expediente que vincula al ex Gobernador César Duarte, al ex líder del PRI, Manlio Fabio Beltrones, y al ex Secretario de Hacienda, actualmente de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, le fue entregado a Corral por instrucciones de Osorio Chong.

De esta forma, dijeron priistas, se deshizo de Beltrones, quien podría haberle disputado la coordinación del PRI en el Senado durante la próxima Legislatura; golpeó a Videgaray, ante quien perdió la carrera presidencial; y a través del eslabón más débil, Duarte, escala ese caso potencialmente a Luis Vega, el secretario de Finanzas y Administración del PRI, por cuyas manos circula todo el dinero de las campañas del partido, y que es incondicional del Presidente Peña Nieto.

Osorio Chong era el candidato de los gobernadores priistas, que están criticando la campaña de Meade y han mostrado reticencias en los respaldos económicos que les están solicitando en el PRI. Justo sería decir que el tándem de Nuño y Ochoa, tampoco ha ayudado a inyectar antídotos a esa sorda resistencia al candidato del Presidente, al estar ignorándolos y haciéndolos de lado en la estrategia de campaña, como se ha podido ir documentando a través de las imágenes de los desangelados mítines en varios estados. En este caso, la arrogancia del dúo sirve a los intereses priistas que están rechazando la candidatura presidencial del partido.

El ex Secretario de Gobernación, que guarda un perfil muy bajo estos días, sigue muy resentido y molesto por haber sido dejado de lado en la sucesión presidencial cuando, de acuerdo con personas que hablaron con él tras la unción de Meade, era quien tenía los méritos y debía haber sido nominado.

La creencia que la mano negra está ayudando a López Obrador a ganar adeptos mientras lastima los apoyos al PRI, no termina de ser documentada en el Gobierno y el PRI para que el Presidente pudiera tomar acciones concretas para neutralizarlo. La evidencia circunstancial llevó a la purga de osoristas en la Secretaría de Gobernación y todo el sector de seguridad, pero no ha pasado de eso. Es cierto que en política no hay coincidencias o, dicho de otra forma, que están dándose demasiadas coincidencias para que sea coincidencia. Pero falta la bala de plata para neutralizar a Osorio Chong, acotado hoy él, pero no sus lugartenientes.

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(NOROESTE/ ESTRICTAMENTE PERSONAL/ RAYMUNDO RIVA PALACIO/ 25/01/2018 | 04:01 AM)   

EL NUEVO ANDRÉS MANUEL

Mucho cambió Andrés Manuel López Obrador de la campaña presidencial de 2006 a la de 2018. Aquél dogmático, fundamentalista y puritano al grado del absurdo, está en el baúl de los recuerdos, y ha dado paso a un pragmatismo que le está dando frutos concretos. López Obrador se ha salido del castillo de la pureza en el que se escondía y finalmente, como son normalmente los políticos, se está ensuciando las manos. Alianzas impensables son ahora realidad, y acercamientos con viejos adversarios y enemigos es parte de su estrategia de sumar a todos los inconformes con su entorno y sus realidades inmediatas, que están viendo en él una esperanza de cambio y, que nadie se engañe, de revanchismo.

La nueva actitud de López Obrador es dinamita pura contra sus oponentes, José Antonio Meade, el candidato del partido en el poder, y Ricardo Anaya, el candidato de un frente opositor sistémico. Lo irónico es que López Obrador no ha tenido que acompañar su estrategia con la construcción de andamiajes para estimular la sangría de cuadros y electores de otros partidos hacia Morena, sino que ha sido resultado de un proceso natural de depuración dentro de los partidos que buscan la Presidencia, que no aprendieron las lecciones del pasado reciente.

El antecedente es el Pacto por México, el acuerdo mediante el cual se procesaron las reformas de envergadura que dominaron los primeros 18 meses del gobierno de Enrique Peña Nieto, que fue negociado por un grupo cerrado de dirigentes y miembros del PRI, PAN y PRD, que luego de acordar los términos de cada una de las reformas, daban instrucciones a sus legisladores para que solamente las aprobaran. Ese método estrujó a los partidos y agudizó sus contradicciones, lo que llevó a que las dirigencias de oposición se desgastaran y fueran relevadas, Gustavo Madero en el PAN, y Jesús Zambrano y Los Chuchos en el PRD.

Las decisiones de las élites excluían a las mayorías y provocaron el estallamiento de los acuerdos, lo que tiempo después llevó a la dispersión. En ese entonces, no quisieron ver las deficiencias del modelo, que pudo haber sido más eficiente de haberse abierto los canales para que dentro de cada partido se discutieran las reformas, un proceso de oxigenación que habría evitado las fracturas. No lo hicieron y en Los Pinos exprimieron hasta dejar secas de apoyo a las dirigencias de Madero y Los Chuchos. Su caída y pérdida de peso dentro del PAN y el PRD aceleraron los conflictos internos en los partidos, de los cuales se están viendo las consecuencias en las últimas semanas, donde se van desgranando, primero por goteo y ahora, a punto de convertirse en cascada.

Paradójicamente, la cerrazón y exclusión cambiaron de propietario. López Obrador se colocó en el bando que antes repudiaba y los resultados son palpables. Hace 12 años le pidió una cita Lorenzo Zambrano, que presidía Cemex y era la gran figura del mítico Grupo de los 10 de Monterrey, y recibió como respuesta que con gusto, pero pasadas las elecciones presidenciales. Le dijo lo mismo a la maestra Elba Esther Gordillo, líder del magisterio, que estaba peleada con el PRI. La maestra, a diferencia de Zambrano, no fue pasiva. Buscó a Felipe Calderón y se sumó a su candidatura presidencial. Hoy, López Obrador ha tenido varias reuniones con el Grupo de los 10, y por los oficios del empresario Marcos Fastlicht, se ha reunido con capitanes de la industria en la Ciudad de México -algunos muy maltratados por Peña Nieto y Nuño, por cierto-, entre los que se encuentran varios capaces de mover el PIB. Paralelamente, a sus aliados tácticos de la disidencia magisterial, ha sumado la fuerza restante que le queda a la maestra Gordillo, a través de quien fue su secretario general, Rafael Ochoa, que ha sido por años operador político electoral en el magisterio.

En la estrategia incluye el reclutamiento de figuras o cuadros de otros partidos. Esta semana brincó del PAN a la campaña de López Obrador la senadora Gabriela Cuevas, una de las figuras de ese partido que creció al cobijo de Santiago Creel, el principal consejero de Anaya. Previamente sumó a panistas relegados en Monterrey y el Estado de México, y nuevas adquisiciones son los miembros del Partido Verde en Chiapas, que rompieron este fin de semana con el Presidente Peña Nieto por la imposición de un candidato priista para la Gubernatura en ese estado. Es ocioso hablar de militantes del PRD en fuga, que semanalmente se cuentan por decenas.

Los críticos de López Obrador repiten que vivimos en una temporada de oportunismo político, donde es fácil saltar de partido a cambio de un puesto de elección popular. Tienen mucho de razón, pero el argumento reduce el fenómeno que se está observando y la transformación de López Obrador, quien está cachando todo el descontento y la inconformidad con el status quo para su propósito final de llegar a Los Pinos. La transformación es enorme, si se entiende el cambio en su forma de pensamiento. Antes, era la pureza lo que lo iba a llevar al paraíso. Hoy es chapoteando en el lodo como suma fuerzas y eventualmente votos. Lo primero es ganar la Presidencia y luego la purificación de su movimiento, y no al revés como en 2006 y 2012.

Este nuevo López Obrador es mucho más peligroso como adversario que aquél en las anteriores campañas presidenciales. Si sus rivales no lo analizan bajo esta perspectiva, que se despidan de una vez, porque nunca le ganarán en julio.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx
@rivapa


(NOROESTE/ ESTRICTAMENTE PERSONAL/ RAYMUNDO RIVA PALACIO/ 24/01/2018 | 04:04 AM)   

EL REFUGIO DE DUARTE

El jueves pasado, la Procuraduría General de la República pidió oficialmente al Departamento de Justicia de Estados Unidos la inmediata captura del ex Gobernador de Chihuahua, César Duarte, con fines de extradición. El Procurador Alberto Elías Beltrán, cuando anunció que se ejecutaría esa acción, no dio a conocer a qué país se haría la solicitud, para evitar, explicó, la posibilidad de que Duarte escapara. Ese no era el motivo. La PGR sabe hace tiempo dónde se encontraba Duarte, pero extremaron cuidados para evitar una eventual denuncia por violación al proceso. Duarte se encuentra viviendo en Miami, Florida. Lo sabía el Gobierno mexicano y lo sabía el estadounidense.

Duarte terminó su mandato como Gobernador en octubre de 2016, tras lo cual se fue a vivir a El Paso, Texas, población gemela de Ciudad Juárez. Desde marzo de 2017 se fue a vivir a Miami, en la zona de Coral Gables, en el condado de Miami-Dade, al sur de aquella ciudad, y en donde permanece hasta este momento. Duarte nunca se ha escondido, y el departamento que rentó lo hizo a su nombre. Ahí ha seguido todo el proceso que se le sigue en México y la cruda realidad de que sus amigos y protectores lo fueron abandonando en el camino. Ofrecimientos de dinero prometido para ayudarlo, al tener congeladas sus cuentas y bienes, nunca llegaron, con lo cual sus recursos se han ido agotando lenta pero continuamente.

La vida cotidiana de Duarte no ha sido la de alguien a salto de mata, de acuerdo con personas que ha conocido de su estadía. Incluso hay quienes lo han llegado a ver caminando por la avenida Brickell, donde se encuentra el centro financiero de Miami, muy cerca de Coral Gables, o en algunos restaurantes de la zona. Su familia, o los pocos que lo visitan, tampoco se esconden. Su estadía de casi 11 meses en Miami había sido en relativa calma, sin que las autoridades de ambos países trabajaran para apurar el caso. Fue la presión del Gobernador de Chihuahua, Javier Corral, a las autoridades estadounidenses, lo que llevaron a que el gobierno de ese país la trasladara a la PGR y empezara a insistir de manera creciente que solicitaran la extradición.

De acuerdo con la información a la que se ha tenido acceso, el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto había estado alargando el proceso, que tuvo que acelerar por la presión de Washington. Públicamente, las autoridades mexicanas han negado presiones políticas para darle cause a la solicitud de extradición, pero no es así. Soportaron las de Corral, pero no las de Estados Unidos, e iniciaron el proceso en contra del deseo de algunos de políticos amigos de él, como el Presidente Peña Nieto y el líder del PRI en el Senado, Emilio Gamboa.

El viernes pasado la PGR presentó tres solicitudes formales con fines de extradición, dos de ellas presentadas por la Fiscalía de Chihuahua y una más por la Fiscalía Especializada para Delitos Electorales. Elías Beltrán anticipó que se trabajaba en ocho más para dar seguimiento a las 11 causas penales que han sido presentadas, pero tendrían que ser entregadas al Departamento de Justicia para integrarlas al caso antes de proceder a extraditarlo. De no ser así, sólo podrán juzgar a Duarte por los delitos bajo los cuales se pidió que lo regresaran a México.

La estrategia de la PGR parecería acotar el daño que pueda causar el proceso contra Duarte el propio Gobierno federal y al PRI. La acusación más sería en ese capítulo es la de desvío de 250 millones de pesos del presupuesto para campañas políticas priistas, triangulada entre la Secretaría de Finanzas de Chihuahua, con la autorización de la Secretaría de Hacienda, para ser entregadas a PRI. Por ese presunto delito está preso Alejandro Gutiérrez, quien era secretario general adjunto del PRI durante los procesos electorales de 2015 y 2016, y obligó a quien era líder del partido y que figuraba entre los posibles militantes a una de las cámaras, Manlio Fabio Beltrones, a ampararse y hacer de lado la posibilidad de una nueva oportunidad parlamentaria. La acusación impactó la gestión de Luis Videgaray al frente de Hacienda y, de seguirle la pista del dinero público para fines electorales –no necesariamente a través de esos personajes-, se llegaría a Luis Vega, secretario de Finanzas y Administración del PRI, el hombre de confianza de Peña Nieto en materia de dineros.
Que regrese Duarte no es una noticia que deba tener tranquilos a muchos en Los Pinos, Hacienda, el PRI y el gobierno en general. El ex Gobernador, según personas que saben de su estado de ánimo, se encuentra decepcionado de quienes le ofrecieron ayuda y lo abandonaron mientras estaba en Miami, o no le construyeron la protección que hubiera esperado por los servicios prestados. Cuando regrese, su destino natural será una cárcel en Chihuahua.

Lo que no se sabe en México es cuánto tiempo tardará el Departamento de Justicia en responder al Gobierno mexicano. La solicitud será examinada esta semana en Washington, para ver si está bien argumentada, bien presentada y bien justificada. La respuesta puede tardar horas, días o meses, según la velocidad que aplique el Departamento de Justicia, y la pulcritud legal del texto mexicano. Por lo que toca a su localización, las autoridades estadounidenses no tendrán problema en encontrar a Duarte, quien desde que llegó a Miami les informó en dónde residiría, como una muestra de que no estaba escondiéndose, ni del Gobierno mexicano, ni del anfitrión.

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(NOROESTE/ ESTRICTAMENTE PERSONAL/ RAYMUNDO RIVA PALACIO/ 23/01/2018 | 04:06 AM)   

PGR BLOQUEA INVESTIGACIÓN DE PROCURADURÍA ESTATAL CONTRA EUGENIO HERNÁNDEZ: GOBERNADOR DE TAMAULIPAS

Las autoridades tamaulipecas solicitaron el expediente de Eugenio Hernández, pero la PGR ni siquiera ha respondido, afirmó Francisco García Cabeza de Vaca.



Foto: Cuartoscuro/ Isaac Esquivel

La Procuraduría General de la República (PGR) está bloqueando la investigación que realizan la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción y la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas contra el ex gobernador Eugenio Hernández al no entregar los expedientes del caso, acusó Francisco García Cabeza de Vaca.

En entrevista para #AristeguiEnvivo, el mandatario tamaulipeco informó que en el marco de la reunión de trabajo entre la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), hizo un llamado para que se investigue a los funcionarios que durante años han protegido a Hernández, y la PGR le entregue el expediente.

“Nos hacen pensar que algo esconden, porque no lo quieren entregar… Se les olvida que este es el objetivo de la justicia, llegar a la verdad, castigar a los responsables y resarcir los daños”, dijo.

García Cabeza de Vaca afirmó que la fiscalía estatal solicitó la información del caso que está en manos de la PGR, pero “ni siquiera le han contestado”.

En este sentido, exigió una respuesta a la PGR: “Yo creo que es un tema de voluntad política, me llama la atención que estén bloqueando esta investigación, que no quieran dar estos expedientes”.

El gobernador dio a conocer que la Fiscalía también ha solicitado información a Estados Unidos, donde se le acusa a Eugenio Hernández de lavado de dinero y fraude bancario, con el fin de recuperar lo que era de los tamaulipecos.

“Hemos recuperado casas, terrenos, y también queremos ir sobre las cuentas de bancos de funcionarios que desviaron recursos de los tamaulipecos, estén donde estén”, aseguró.


(ARISTEGUI NOTICIAS/ REDACCIÓN AN/ ENERO 26, 2018 12:19 PM)