jueves, 5 de octubre de 2017

TRAFICANTES DE PERSONAS, DUEÑOS DEL MAR, EN LA MIRA


Autoridades estadounidenses han puesto especial atención sobre dos organizaciones dedicadas al tráfico de personas indocumentadas en pangas, en el área de San Diego. Las pequeñas embarcaciones, a pesar de no estar hechas para mar abierto ni para soportar el peso de grupos de más de 12 personas, han dejado fuertes ganancias a las bandas lideradas por César Gutiérrez García “El Soldado” y Óscar Herrera Ortiz “El Pinky”, quienes arriesgan la vida de los migrantes en el mar. Por la muerte de dos migrantes ahogados en una de estas balsas, son buscados dos de estos traficantes

Le apodan “El Soldado”, no porque haya pertenecido a las Fuerzas Armadas, sino por su aspecto. Corte de cabello militar, poco sonriente, espalda recta. A César Gutiérrez García, autoridades estadounidenses lo ubican como líder de una de las principales organizaciones dedicadas al tráfico de personas por medio de pangas y motos acuáticas en la costa de California.

A días de concluir el año fiscal 2017, cifras oficiales indican que 105 personas indocumentadas han sido arrestadas a bordo de estas embarcaciones y una resultó muerta en el sector San Diego. La mayoría en manos de esta banda de contrabandistas.

Información obtenida por ZETA indica que la organización liderada por este hombre de 49 años de edad se compone de por lo menos diez personas e incluye a sus hijos: César Gutiérrez y Samara Fernanda Gutiérrez. Las pangas y motos acuáticas salen de Popotla, en Rosarito, así como de Baja Malibu y Playas de Tijuana.

Los migrantes llegan hasta las costas de Imperial Beach, Coronado y Point Loma, en el condado de San Diego, a 5, 17 y 20 kilómetros de distancia de la frontera, respectivamente, donde son guiados lejos de las playas, áreas vigiladas por la Patrulla Fronteriza, para luego abordar vehículos que los trasladan al norte de California.

Una vez con sus familiares o amigos, quienes comúnmente financian sus traslados, esta organización cobra hasta 20 mil dólares por persona.

En cada una de las operaciones de contrabando, participan por lo menos tres personas. Una se encarga de tripular la balsa, otra más realiza los trabajos de coordinación y la tercera es la conductora de los automóviles que trasladan a los indocumentados.



Foto: Archivo.- Cruzar la frontera por mar es uno de los métodos más riesgos.

Según cálculos de agencias estadounidenses, el encargado de la lancha gana hasta mil dólares por cruce, el conductor de vehículo 2 mil dólares y los vigilantes, quienes comúnmente usan pequeños barcos de pesca, alrededor de 250 dólares.

Los involucrados utilizan desde binoculares, hasta celulares y dispositivos de geolocalización para lograr los cruces.

Otras características de los métodos de contrabando de la organización de “El Soldado”, han quedado documentadas por autoridades federales. Aprovechan la medianoche y con ello, la brisa, así como los cambios de turno para llevar a cabo sus actividades.

Y horas antes de que las embarcaciones salgan, vigilantes son enviados al área para advertir sobre la presencia de agentes que puedan frustrar la operación.

Mientras tanto, los conductores de los vehículos que abordarán los migrantes, se mezclan entre el tránsito de la zona para pasar desapercibidos. Además, de lado estadounidense, “El Soldado” indica a ciudadanos estadounidenses que se encarguen del traslado de indocumentados e incluso, utilizan sus carros particulares para ello.

HIJOS DE “EL SOLDADO”, ENCARGADOS DE RECOGER A INDOCUMENTADOS

Así detuvieron a su hija, Samara Fernanda Gutiérrez. El 14 de junio de 2017, la joven de 19 años de edad se encontraba en Imperial Beach, acompañada de su novio Christopher Andrew Martínez. Los dos, ciudadanos estadounidenses. Tenían consigo 3 mil 400 dólares en efectivo.

No era la primera vez que Christopher Andrew era sorprendido por autoridades estadounidenses mientras esperaba a grupos de indocumentados para trasladarlos, actividad por la que aseguró, recibía 800 dólares, aunque reportes de inteligencia indican que un conductor llega a recibir hasta 2 mil dólares por operación, como ya fue señalado.

“El Soldado” tampoco es desconocido entre autoridades federales. En 1991, purgó una condena en prisión federal, cuando fue detenido por la Patrulla Fronteriza mientras trasladaba a un grupo de indocumentados a través de la frontera de Tijuana.

De hecho, según reportes, esta organización ha utilizado diferentes métodos a través de los años para evitar ser detenidos. Antes de utilizar el mar como vía de acceso a Estados Unidos, guiaba a migrantes por el cerro e incluso, dentro de vehículos.

LA PAREJA DENTRO DE LA ORGANIZACIÓN

En cuanto al resto de esta banda, una de las principales figuras es César Corona García, quien también ya ha sido detenido y sentenciado por tráfico de personas en San Diego. El hombre de 41 años es identificado como el intermediario con otras organizaciones delictivas para el pago de cuotas por operación y asume el liderazgo.

En 2006, Corona García fue detenido junto a Genaro Tapia Orozco y Antonio de Jesús Velorio, por cargos de contrabando. En ese entonces, Corona García fue identificado como el líder del grupo que trasladaba a indocumentados desde Tijuana hasta Los Ángeles. El contrabandista salió de prisión el 6 de noviembre de 2009.

Antes de su arresto, este hombre aplicó para obtener una visa que le permitiera cruzar a Estados Unidos en 2004, pero su solicitud fue negada. Tiempo después, intentó cruzar por una de las garitas alegando ser ciudadano estadounidense, pero agentes federales lo arrestaron.

Su pareja, Gabriela Rocha González ha sido identificada como la encargada de transportar el dinero, en carro, de regreso a México. No obstante, la mujer de ciudadanía estadounidense, no ha vuelto a cruzar la frontera desde 2016.

Otros integrantes de la organización son Felipe Lorenzo Corona García (hermano de César Corona García), Sergio Partida y Yesi Bradley Pérez, reclutadores y capitanes. También Martín López Martín y Carlos Alberto Quintana Llamas, operadores de motos acuáticas.

De ellos, solo Felipe Lorenzo Corona García cuenta con antecedentes penales. Salió de prisión en 2008, tras cumplir una condena por tráfico de personas.

MORIR AHOGADO

La madrugada del 16 de enero de 2010, un grupo de migrantes viajaba en una panga desde Popotla hacia Estados Unidos. Lo complicado no fue atravesar la frontera, sino lo que ocurrió cuando llegaron a San Diego.

La balsa de nueve metros cargaba con el peso de 14 migrantes y cuatro polleros. Una bujía y las líneas de gasolina del motor fallaron en el camino, por lo que un grupo de hombres llegó en otra lancha y logró hacerlo arrancar de nuevo, relataron los migrantes.



LA LANCHA SALIÓ POPOTLA

Al ver la playa de Torrey Pines, uno de los polleros bajó de la embarcación, pero ordenó a los migrantes mantenerse sentados para evitar ser vistos. La embarcación se encontraba todavía lejos de la costa. “Gracias a Dios, ya la hicimos”, uno de los ellos dijo.

En ese momento, el motor se apagó nuevamente y alguien gritó “¡Hay olas!”. Una fuerte ola se impactó contra la lancha que se volcó, los cuerpos cayeron encima de otros en el mar. Los gritos se escuchaban mientras se hundían y salían a tomar aire.

Un grupo de ellos logró voltear la balsa y subieron a ella, pero otra ola la empujó y volvió a volcarse. Algunos de quienes lograron salir del agua y nadar, narraron que quedaron sin fuerzas para seguir al guía que corría por la playa.

El frío del agua y el esfuerzo de nadar hasta la orilla, hicieron que algunos quedaran tendidos en la arena, hasta que elementos de la Patrulla Fronteriza llegaron al lugar. Otros quedaron inconscientes.

Quienes sí pudieron continuar de pie, se escondieron entre los matorrales de la playa, pero fueron descubiertos por los agentes que habían respondido al reporte.

Faltaban José Manuel Ortiz Ibarra, de origen mexicano y Marbilia Judith Gabriela Mejía, de origen guatemalteco, quienes fallecieron ahogados. La mujer no llevaba un chaleco salvavidas, como la mayoría de sus compañeros y José fue visto por última vez, mientras intentaba sacar a Marbilia del mar.

El grupo había llegado desde Guerrero, Zacatecas, Michoacán, la Ciudad de México, Morelos, Jalisco y Veracruz hasta la frontera para intentar el cruce.

Según sus testimonios, la mayoría eran citados en la Zona Centro por los polleros. Algunos habían conseguido los números telefónicos a través de familiares y conocidos; uno incluso relató haber obtenido el contacto por una mujer identificada como “La Doña”, quien hacía cruces en panga, durante su tiempo en una de las celdas de la Patrulla Fronteriza, donde permanecía después de un intento fallido de cruce.

En la casa donde los migrantes fueron llevados antes de cruzar, identificaron a un hombre apodado como “El Güero”, y “Pinky” como el encargado de preguntar a cada uno su nombre, así como los números de teléfono e información de las personas que pagarían las cuotas por el cruce. También dijeron que parecía ser el encargado de la operación.

Un taxi los trasladó desde la casa de seguridad hasta una gasolinera de Rosarito, en donde esperaron durante unas horas porque los polleros les advirtieron que un grupo de soldados había detenido a una persona y asegurado una embarcación en el área desde donde zarparían.

Tras la volcadura, el cuerpo de José fue encontrado flotando en el mar junto con 29 chalecos salvavidas. Se le declaró sin vida en el hospital de la Universidad de California, en San Diego (UCSD) Thornton, en La Jolla. El hombre de 34 años tenía un hijo de dos años en California y una hermana a quien se le notificó de su muerte.

Según el reporte de la autopsia, los pulmones de José se llenaron de agua, la base de su cerebro se congestionó y sufrió una lesión en la arteria coronaria aterosclerótica, lo que provocó su muerte.

Marbilia Judith Gabriela Mejía fue encontrada en la costa, una parte de su cuerpo seguía sumergida en el agua. Fue llevada en situación crítica al hospital Scripss Memorial, también en La Jolla. Los médicos pensaron que la chica de 18 años sobreviviría, justo cuando se le iba a declarar muerta, su corazón comenzó a palpitar.

Sin embargo, la hipotermia había causado estragos. El daño cerebral era severo. Al día siguiente, análisis médicos arrojaron que tenía muerte cerebral. El personal del hospital mantuvo en estado de soporte mecánico a la mujer hasta que su familia pudo ser contactada.

Marbilia ya había vivido en Estados Unidos, donde nació su hija de entonces dos años, pero regresó a Guatemala cuando sus padres fallecieron. Su pareja acudió al hospital para identificar el cuerpo.



Una trabajadora de espaldas a la malla fronteriza.

La mujer, de acuerdo con la autopsia que se le practicó, murió a causa de una encefalopatía hipóxico-isquémica causada por ahogamiento resucitado.
LOS RESPONSABLES PRÓFUGOS

Desde los 16 años, a Óscar Herrera Ortiz se le detuvo por tráfico de personas en San Ysidro. El joven, apodado “El Pinky”, tenía 21 años cuando organizó el viaje que acabó con la vida de José Manuel Ortiz Ibarra y Marbilia Judith Gabriela Mejía.

Herrera Ortiz es identificado por autoridades estadounidenses como pollero en el área de San Ysidro, en tierra, y en Tijuana, Rosarito y Ensenada, por mar.

Su hermano, dos años menor que él, Juan Antonio Herrera Ortiz también fue identificado como uno de los polleros a cargo del cruce de ese día y que ayudaba en la casa de seguridad donde permanecían los migrantes. El joven había sido detenido desde los 13 años de edad, intentado cruzar a personas indocumentadas.

Javier Jiménez Yocupicio, así como Fernando Figueroa Rodríguez, fueron los únicos dos contrabandistas de personas detenidos por la Patrulla Fronteriza cuando rescataron al resto de los migrantes. Ambos fueron sentenciados a diez años de cárcel, en 2011.

No solamente los hermanos Herrera Ortiz siguen prófugos, también José Benito Estrada Flores, de 43 años de edad. El hombre fue detenido por primera vez en 1991, mientras guiaba a un grupo de migrantes indocumentados en el área de San Ysidro. Según investigaciones federales, el hombre logró escapar el día del accidente.

Estrada Flores cuenta con antecedentes delictivos también en Tijuana. Ha ingresado a prisión por lo menos en cinco ocasiones, por posesión de droga, tráfico de indocumentados, abuso sexual y lesiones.

En 2011, un año después del hundimiento de la balsa en Torrey Pines, su pareja lo denunció por amenazarla a sostener relaciones sexuales con ella, mientras la apuntaba con una pistola. Además, le exigió entregarle 6 mil dólares que le habían sido depositados para manutención de su hija.

Luego de golpearla, la mujer acudió al ministerio público para presentar la denuncia y el hombre fue aprehendido por agentes ministeriales.

SIN PRESUPUESTO PARA EL MURO, TRUMP CONSTRUYE PROTOTIPOS EN SAN DIEGO

A pesar de no contar con un presupuesto aprobado para la construcción de un muro entre México y Estados Unidos, la administración de Donald Trump supervisa la colocación de los ochos prototipos en San Diego, California.

De las seis empresas seleccionadas para presentar sus propuestas, solamente dos decidieron utilizar el espacio designado justo a 40 metros de la frontera con Tijuana, frente a la colonia Las Torres de esta ciudad y a unos cuatro kilómetros al Este del cruce fronterizo de Otay.

Se trata de Texas Sterling Construction, con sede en Houston, Texas, y Cadell Construction, con base en Montgomery, Alabama, las cuales tienen a decenas de trabajadores en el área realizando trabajos de excavación y colocación de cimientos.

Cada prototipo, que debe alcanzar una altura de nueve metros y un ancho de entre cinco y nueve metros, cuenta con un espacio de 20×20 metros para su construcción. La mitad serán hechos de concreto y la otra mitad, de otros materiales.


Carlos Díaz, vocero de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), explicó que las cuatro compañías restantes optaron por prefabricar los modelos en otros sitios para luego colocarlos en la zona designada.

El acceso al área, que se encuentra en territorio federal, se cerró desde una distancia de tres kilómetros y en las tareas de seguridad participan la Patrulla Fronteriza, el Departamento de Policía de San Diego, el Departamento del Sheriff de San Diego y agencias federales.

Como parte de los controles de acceso, cada trabajador fue revisado en las bases de datos del gobierno federal. En el punto de acceso, oficiales revisan que los rostros de los trabajadores coincidan con los que tienen en sus carpetas, así como otros datos personales.

Los prototipos deberán estar listos en un periodo de 30 días, después del cual un comité de evaluación, integrado por la Patrulla Fronteriza y otras agencias encargadas de seguridad nacional, seleccionará los diseños ganadores en un plazo de 30 a 60 días.

“Esto continúa siendo una competencia para nosotros como gobierno evaluar, ver el diseño y las características que la industria privada está proponiendo y, una vez que hagamos esa evaluación y proceso, escogeremos a ninguna u ocho de ellas”, declaró el vocero de CBP.

Otras características de los modelos es que “los agentes generales puedan ver hacia el otro lado, que tenga cualidades para evitar que se cavara por debajo de ella y que las personas no la puedan subir”, apuntó Díaz durante un recorrido al sitio.

“Definitivamente va a ser un diseño que va a ser mejor de lo que tenemos ahora mismo”, añadió.

Sin embargo, el agente federal consideró que, de construirse el muro, éste no detendrá por sí solo a los migrantes indocumentados, sino que se requiere de “una combinación de recursos, hay agentes, tecnología, carreteras que les permiten a los agentes llegar a los lugares que tienen que llegar, cada elemento tiene su función”.

Durante el segundo día de obra, un trabajador sufrió un accidente al caer a un hoyo de 12 metros cavado para colocar una zapata, pero Carlos Díaz aseguró que, minutos después, regresó a sus labores, ya que no sufrió ninguna lesión.

(SEMANARIO ZETA/ EDICIÓN IMPRESA/  INVESTIGACIONES ZETA/ LUNES, 2 OCTUBRE, 2017 12:00 PM)


EU CANCELA VISA A HERMANA DE “EL CHAPO”, SEGÚN ABOGADO


FOTO: TOMADA DE INTERNET

El Gobierno de Estados Unidos canceló la visa de la mexicana Bernarda Loera, hermana del capo Joaquín “El Chapo” Guzmán, según lo informó este miércoles Eduardo Balarezo, uno de los abogados del sinaloense.

Esto sucedió después de que la mujer visitara en agosto pasado al ex líder del Cártel de Sinaloa -junto con sus dos hijas gemelas- en la cárcel neoyorquina donde se encuentra desde el 19 de enero.

Balarezo aseguró que en los documentos que se encuentran en el sistema electrónico de la Corte, la hermana de Guzmán Loera ya no puede entrar a Estados Unidos.

“Anularle la visa es desacertado”, dijo el abogado defensor durante una entrevista telefónica con la agencia estadounidense The Associated Press.

“Cuando el gobierno rechazó la posibilidad de que su esposa le visitara indicó que su hermana podía hacerlo y después, cuando la hermana lo hace, anulan su visa. No tiene sentido”, agregó.

“El Chapo” fue enviado de México a Nueva York en enero para enfrentar cargos por encabezar una organización narcotraficante internacional que lavaba miles de millones de dólares y que dirigía una campaña de homicidios y secuestros, según las autoridades estadounidenses.

Balarezo afirmó que está intentando que se reactive la visa de la hermana y que si no lo logra pedirá a la Corte que reconsidere su política de no permitir visitas de parientes.

La defensa de “El Chapo” argumenta que está siendo mantenido bajo condiciones inhumanas y excesivamente restrictivas. Sin embargo, el gobierno estadounidense ha respondido que esas condiciones tan estrictas son apropiadas para alguien que se fugó dos veces de la cárcel en México, incluida una a través de un túnel que fue excavado hasta la ducha de su celda.

El pasado 18 de agosto, el narcotraficante sinaloense tuvo la primera visita familiar desde que fue extraditado a Nueva York, Estados Unidos, el pasado 19 de enero, hace ya 8 meses.

Fueron las gemelas María Joaquina y Emali Guadalupe -ambas de 5 años de edad- las que junto a su tía Brenda Guzmán Loera y la abogada de “El Chapo”, Silvia Rocío Delgado García, pudieron ingresar a la prisión de máxima seguridad del Centro de Detención Metropolitano, en Brooklyn.

-Con información de AP.


(SEMANARIO ZETA/ DESTACADOS  CARLOS ÁLVAREZ / MIÉRCOLES, 4 OCTUBRE, 2017 06:25 PM)

GRUPO COORDINACIÓN REBASADO Y SIN ESTRATEGIA


Foto: Cortesía

El Consejo Estatal de Seguridad, encabezado por el gobernador Francisco Vega de Lamadrid, solo sigue reaccionando ante la violencia provocada por narcotraficantes. La evidente falta de coordinación entre policías y fiscalías permite la libertad de criminales identificados y el aumento de incidencia delictiva. De la Cruzada por la Seguridad, desde el CCSP que trabaja en el análisis de resultados, señalan “no hay avances… y no está funcionando” 

La agenda de inseguridad en Baja California la marcan los cabecillas de primer, segundo y tercer nivel de los cárteles de droga, de Sinaloa, Jalisco y los Arellano Félix, mientras las autoridades municipales, estatales y federales, son incapaces de truncarla.

El incremento en los homicidios y los robos violentos,  muestra que el Grupo Coordinación ha sido rebasado. El hecho de que conozcan el modus operandi de los criminales y la identidad de los jefes delictivos y sus grupos de sicarios sin que hasta el momento hayan sido capaces de contenerlos o fincarles responsabilidad judicial, evidencia la ausencia de una estrategia conjunta. Deja claro que los constantes anuncios de droga asegurada y delincuentes detenidos -posteriormente liberados-, son acciones desarticuladas y no existe coordinación con las fiscalías.

Han transcurrido 109 días desde que las fuerzas del orden integradas al Consejo de Seguridad de Baja California firmaron otro convenio de coordinación por la seguridad al que llamaron “Cruzada por la Seguridad: Tarea de Todos” y la jornada sangrienta – particularmente en Tijuana- sigue en aumento. En junio, cuando firmaron por la cruzada, se cometieron 152 asesinatos, mientras que durante septiembre se han enlistado 194 muertes violentas.

Ladrones y vendedores de droga al menudeo, están convertidos en asesinos, las autoridades dicen que son “sicarios desechables”, pero las policías operativas y las fiscalías han sido incapaces de sacarlos de las calles.

La ausencia de estrategia es evidente en una entidad federativa que en nueve meses ya registra mil 650 asesinatos violentos (mil 266 en Tijuana), de los cuales el 80 por ciento está relacionado con narcomenudeo. Mientras que en el mismo lapso, solo 3 mil 540 narcomenudistas han sido detenidos  (mil 640 en Tijuana), pero de esos, solo seis permanecen en prisión, porque en la mayoría de los casos los jueces han considerado ilegal la detención por falta de elementos, o ausencia de flagrancia.

IDENTIFICAR CRIMINALES SIN FINCAR CARGOS, UNA CONSTANTE

Al interior del Grupo Coordinación, de poco o nada han servido las reuniones periódicas donde se dedican a leer estadísticas de personas detenidas y droga asegurada. La misma inutilidad han tenido esas listas de “Los Más Buscados”, o el listado de criminales clasificados desde hace más de 70 días, por el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, como “objetivos prioritarios, ubicados”.

 A lo más que han llegado las autoridades, es a hacer públicos sus nombres y caras sin mayores consecuencias. Como ejemplos, Juan José Pérez Vargas “El Piolín”, José Luis Mendoza Uriarte “El Güero Chompas”, René y Alfonso Arzate García, José Soto “El Tigre”.

La evidencia más reciente de impunidad se generó con la captura del “El Piolín” cabecilla del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien la semana pasada fue detenido en Guadalajara como parte de los convenios de coordinación, dijeron las autoridades, para ser enviado a Baja California a que respondiera por sus crímenes.

Hoy el presunto delincuente sigue preso en Puente Grande, allá optaron por fincarle responsabilidad por los delitos de “violación y trata de personas”, porque de acuerdo a las fiscalías en Baja California, no hay expedientes ni órdenes de aprehensión en su contra.

El jueves 28 de septiembre, en una conferencia improvisada dada por el fiscal de Jalisco, Jesús Eduardo Almaguer Ramírez sobre diversos temas, reporteros de aquella la entidad le preguntaron refriéndose a Pérez Vargas.

— ¿El detenido del cártel de Tijuana se quedó aquí, o lo enviaron a Estados Unidos? 

“Ese es un tema que se está procesando junto con la SEIDO, él ahorita se encuentra en el Reclusorio Metropolitano, por ilícitos que había cometido aquí en Jalisco, sin embargo, hay un trabajo muy importante que se está haciendo con la SEIDO para pronto poder tener una resolución, si finalmente permanece aquí o hay una decisión que se tome por parte de esta área de la Procuraduría General de la República” respondió el fiscal.

REACCIÓN EN LUGAR DE ESTRATEGIA: CCSP; CRUZADA "NO ESTA FUNCIONANDO"

Como parte de las reuniones de coordinación, además de conocer las identidades de los criminales por los reportes de las áreas de inteligencia, autoridades de los tres órdenes de gobierno son informados de los modus operandi, los cambios en las formas de delinquir y las zonas de influencia, así como las colonias y calles que está peleando cada grupo delictivo.

A la fecha, esa información solo ha servido para establecer acciones reactivas. En Tijuana, el municipio más violento, lo que han hecho las autoridades es incrementar el patrullaje, la vigilancia y la presencia de la Policía Ministerial, incluso de militares, a través de campamentos en las zonas de mayor incidencia.

Primero se concentraron en la Zona Centro, Norte y Sánchez Taboada, pero los asesinatos se trasladaron a Los Pinos y entonces las corporaciones concentraron fuerzas en esta nueva zona y los homicidas se movieron a La Presa y Presa Rural.

Al respecto, el presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública (CCSP), Juan Manuel Hernández Niebla, comentó que no es una manera estratégica de actuar, “están reaccionando, no están resolviendo, solo están trasladando el problema de un punto a otro, sin resultados palpables”.


Dado que el lunes 25 de septiembre, en la reunión ordinaria del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, los titulares de las diferentes corporaciones integradas al Grupo Coordinación y el gobernador Francisco Vega de Lamadrid anunciaron que presentaron los avances de la “Cruzada por la Seguridad”, ZETA le preguntó al consejero presidente cuáles fueron los progresos expuestos.

Hernández Niebla detalló que todos los titulares de las áreas de seguridad presentaron informes, pero no lo hicieron de acuerdo a los mecanismos de medición establecidos por el Observatorio y el Consejo Ciudadanos como lo habían solicitado, después que se establecieron 47 acciones medibles.

“Presentaron un informe, pero no para evaluar resultados, no nos terminan de entender, no lo hemos podido aterrizar, nos hace falta información acciones específicas para medir mes con mes. Llevamos dos ejercicios, esperamos que para el tercer mes ya podamos tener el reporte correspondiente”.

— ¿Cuál es la diferencia de resultados al comparar lo que existía antes de la cruzada, comparado con el día de hoy?

“No te lo puedo decir, porque no nos llegó la información para evaluar. Yo creo que si le rasuramos toda la ‘grasa’ que sé presentó, podemos decir  si se está trabajando, pero no en la medida que se debía avanzar. Y mientras no haya un revertimiento en la incidencia delictiva, no hay avances y no está funcionando”.

CRECE VIOLENCIA EN TIJUANA POR ENFRENTAMIENTO CJNG-SINALOA

El análisis de la incidencia que sigue sin generar una estrategia o resultados positivos, revela que en Tijuana la jornada mortal en alza sigue siendo generada por el enfrentamiento entre las células del CJNG, encabezado por Juan José Pérez Vargas “El Piolín”, y el de Sinaloa, liderado por José Luis Mendoza Uriarte “El Güero Chompas”.

En los últimos nueve meses, las zonas en disputa se ubican en:

Delegación La Presa, con 199 asesinatos. La pelea por la venta de droga al menudeo se focaliza en Valle Verde, El Dorado Residencial,  Villas del Sol y Mariano Matamoros.

Delegación Los Pinos, parte de La Mesa, con 173 homicidios. La pugna es por las calles de las colonias Viviendas Magisterial, Niños Héroes, México Lindo, Los Venados, Los Naranjos y Valle Dorado.
Sánchez Taboada, 166 ejecuciones. Las muertes se acumulan en los territorios de Camino Verde, Sánchez Taboada II y Reforma.

La Presa Rural, 136 muertes violentas. En vialidades  y caminos vecinales de Terrazas del Valle, El Encino, La Morita, El Refugio y Viñedos Casa Blanca.

En Tijuana, el mayor ejemplo del baño de sangre en el Estado, el 66% de los asesinatos se han cometido con arma de fuego, 5% de los cuerpos han perecido calcinados, 3% han sido perpetrados con arma punzocortante, 3% con objeto contundente; mientras que el 23% de los casos están mercados sin datos: son los cadáveres desmembrados, en estado putrefacto, etcétera.


El 52% de los homicidios se han llevado a cabo durante el turno nocturno de las policías,  la mayoría entre las seis y siete de la tarde, o las nueve y diez de la noche. Haciendo gala de impunidad y burla a las autoridades, el 82% han ocurrido en vía pública y el 18% en lugar cerrado.

SEPTIEMBRE DE 2017, EL MÁS VIOLENTO EN LOS ÚLTIMOS 12 AÑOS

Cuerpos desmembrados, en tambos, calcinados, putrefactos, engrosan la estadística de una semana consecutivamente agresiva: 43 personas ultimadas en siete días. El punto álgido fue que en menos de 24 horas, 13 sujetos fueron hallados muertos en distintos puntos de la ciudad.

Entre los últimos hechos violentos figuran:

El jueves 28 de septiembre fueron localizados los cuerpos de dos hombres de entre 20 y 25 años de edad, con lesiones por arma de fuego, en la colonia Cermeño (Mérida). Asimismo, Mario Enrique Muñiz Jaime, de 38, murió de las heridas  de bala que recibió en el Ejido Francisco Villa.

El miércoles 27,  en la colonia Valle Imperial Primera Sección, se localizó el cadáver de un hombre con huellas de violencia. Los cuerpos de dos masculinos envueltos en cobijas fueron encontrados en la colonia México. En el interior de un vehículo se hallaron los restos de un sujeto con heridas por proyectil de arma de fuego. En el fraccionamiento Real del Mar, un cadáver putrefacto fue encontrado sobre un camino vecinal; tenía huellas de mutilación. Un ataque armado en la colonia Urbi Villa del Prado Segunda Sección, dejó como saldo una persona de entre 20 y 25 años muerta y otra herida. En El Rubí, un hombre de entre 30 y 35 años fue asesinado a tiros. José Luis García Sánchez, de 34 años, fue ultimado a tiros en el Cañón del Pato.

Hasta el jueves 28 de septiembre, la estadística de homicidios dolosos en Baja California se elevó a mil 650 hechos: mil 266 en Tijuana, 113 en Mexicali, 85 en Rosarito, 44 en Tecate y 142 en Ensenada.

En Tijuana, en lo que va de 2017 han sido asesinadas mil 266 personas, mientras que septiembre se convirtió en el mes más violento de los últimos 12 años. Al cierre de esta edición, la estadística se había elevado a 194 homicidios dolosos en el periodo. (Con información de Patricia Tamayo Meléndez)


(SEMANARIO ZETA/ EDICIÓN IMPRESA/  ROSARIO MOSSO CASTRO / LUNES, 2 OCTUBRE, 2017 12:00 PM)

DEA INFILTRA NARCO


Foto: Tomada de Internet

La agencia antidrogas norteamericana transfirió millones de dólares -a través de cuentas secretas- entre 2010 y 2012 a cuentas de narcotraficantes para poderles fincar cargos por lavado de dinero, con autorización de la PGR. A la fecha, los presuntos blanqueadores de capitales son procesados en México por operaciones con recursos de procedencia ilícita, pero les espera la posible extradición para ser juzgados por lavado de dinero en Estados Unidos. Al protagonista de las transferencias de dinero en Tijuana, Cuauhtémoc Quintero Angulo, lo asesinaron en mayo de 2012; su hermana Sofía también fue inculpada

Las transferencias cablegráficas que la Administración de Drogas y Narcóticos (DEA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos realizó a cuentas bancarias de narcotraficantes mexicanos por varios millones de dólares procedentes de la venta de drogas en su territorio, entre 2010 y 2012, materializaron el delito de lavado de dinero que mantiene presos a presuntos delincuentes y pendientes de ser extraditados.

Con anuencia de las autoridades mexicanas, las pesquisas y acciones de la agencia norteamericana permitieron detectar las actividades delincuenciales de más de una docena de personas presuntamente vinculadas al Cártel de Sinaloa que operaban en Tijuana y Guadalajara, transportando, inicialmente dinero a granel de la Unión Americana hacia México, y conforme avanzaron las investigaciones, la DEA les “ayudó” a completar la tarea, remitiéndoles el dinero a través de transferencias desde cuentas encubiertas.

Las acciones estelarizadas por la DEA en Los Ángeles, California, fueron auxiliadas por sus oficinas en Newark, Atlanta, Queens, Nueva York; Filadelfia, Charlotte y Columbus, así como sus pares en Tijuana y Ciudad de México. También se contó con la participación de la Real Policía Montada de Canadá, la Policía Nacional de Panamá, autoridades de Costa Rica y la Procuraduría General de la República (PGR).

De acuerdo con información emitida por el director de la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia de Estados Unidos (oficio ‘MEW:MDR:JPM:MER:ek DOJ: 182-40090’), se advierte que desde mayo de 2010, la Agencia Antidrogas en Los Ángeles, así como la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), hoy SEIDO, y la entonces Secretaría de Seguridad Pública (SSP), se coordinaron “de manera conjunta para investigar un caso de lavado de dinero”.

La indagación estableció que sujetos mexicanos eran responsables del blanqueo de capitales por varios millones de dólares, por lo que la DEA infiltró agentes encubiertos dentro de la organización criminal, quienes se ganaron la confianza de los narcotraficantes para que pasara por sus manos parte de ese dinero y se realizaran transferencias a México a través de cuentas secretas de la agencia estadounidense.

La identidad de los operadores fue descubierta durante los poco más de dos años que duraron las pesquisas. Las más de 40 transferencias cablegráficas que realizaron en la dependencia antinarcóticos y otra importante cantidad de entregas en efectivo de agentes encubiertos directas a las manos de los narco lavadores, permitieron identificarles. Ahora varios de ellos están presos.

Los imputados en el lado mexicano son Rogelio Gleason Ayala, Marco Iván Zaragoza Pelayo “Julio”, Angélica Celeste Gómez Ramírez, Rogelio Ariel Gleason Ruiz, Víctor Francisco Gleason Ayala, Sofía Lore Quintero Angulo, Carmen María López Bojórquez, Francisco Javier Vera Medina, Gregorio Salcedo Zepeda, Víctor Manuel González Valencia, Rafael Rivera Salomón Carolina López Angulo y Cuauhtémoc Quintero Angulo, este último asesinado en Tijuana días antes de que culminara la investigación.

Del lado norteamericano, otros presuntos narcos también fueron detenidos, y en algunos casos, se les dejó en libertad para seguir sus pasos y así encontrar a sus cómplices. La labor de los agentes infiltrados permitió a la DEA recibir el dinero de los criminales, y con autorización de la SEIDO, devolvérselos a las cuentas de los individuos mencionados y sus empresas “fantasma” registradas ante las autoridades, pero físicamente no existieron.

Las supuestas compañías estaban asentadas en Tijuana, Baja California; León, Guanajuato; Atizapán y Naucalpan, Estado de México; Oaxaca de Juárez, Oaxaca; y principalmente en Guadalajara, Jalisco, puntos de la República Mexicana a los que se realizaban las transferencias bancarias de Estados Unidos y eran recibidas a través de cuentas de los bancos HSBC, Santander, BBV Bancomer, Banamex e IXE. En una de las instituciones bancarias contaban con la complicidad de uno de sus funcionarios que apoyó a la red delictiva a abrir cuentas bancarias ficticias, a sabiendas que el dinero recibido era de procedencia ilícita.

Las empresas vinculadas a la investigación son Rorvi Internacional, SA de CV; Importadora y Comercializadora Digital, SA de CV; Materiales y Suministros para la Construcción, SA de CV; Jumar de Occidente, SA de CV; y Casa de Cambio Azul y Plata, entre otras.

2010, DÓLARES POR TIJUANA

El grupo de Investigaciones Financieras de la DEA, con oficinas en Los Ángeles y Guadalajara, inició el seguimiento por operaciones de lavado de dinero, de un grupo de personas responsables de la transportación de activos procedentes de la droga, desde la frontera sudoeste de Estados Unidos, a Tijuana y hacia la llamada “Perla Tapatía”.

La intercepción de llamadas telefónicas a un hombre de apellido Quintero, identificado como lavador de dinero que al parecer trabajaba para el Cártel Arellano Félix (CAF) en Tijuana, pero que entregaba parte de las ganancias provenientes del tráfico de drogas al Cártel de Sinaloa, y a la organización de Joaquín “El Chapo” Guzmán, en Guadalajara, permitió seguir a otros sospechosos dentro y fuera de territorio estadounidense.



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Por parte de la Dirección Regional de la Administración para el Control de Drogas, de la Embajada de Estados Unidos en México, se aseguró que la red detectada tenía “capacidad de transportar grandes cantidades de divisas a través de transferencias bancarias a México”, por ello solicitaron la colaboración para que las autoridades aztecas participaran de la investigación conjunta.

En abril de 2010, con los agentes encubiertos dentro de la organización criminal, la DEA comenzó a recibir dinero procedente del narcotráfico de un sujeto identificado como “El Duque”, en  South Gate, California. El efectivo tendría como destino la ciudad de Tijuana, donde operaba el tal Quintero. En mayo se volvió a recibir dinero del “Duque” y su esposa, y se les mantuvo bajo vigilancia permanente a distancia.

Mientras eso ocurría en California, en México, la agencia de la DEA en Tijuana (mencionada en la investigación, pero no aparece entre las oficinas enlistadas por la embajada de EU en México) solicitó y recibió la autorización del gobierno de México para entregar el dinero a Quintero en esta ciudad fronteriza. Policías norteamericanos y mexicanos atestiguaron, escondidos, la entrega de miles de dólares en un hotel tijuanense. El receptor subió con el dinero a una camioneta Suburban con placas de circulación del Estado de Sonora y se marchó.

El tipo de operación se repitió otras veces en mayo de ese año. En Los Ángeles se recibía el dinero del narco y los agentes encubiertos de la DEA en Tijuana, coordinados con autoridades mexicanas, entregaban el efectivo en la frontera a sujetos que lo enviaban a Guadalajara. No todos los traficantes de drogas que entregaban el dinero pudieron ser identificados.

El 21 de mayo de 2010, con el apoyo del Departamento de Policía de El Monte, la DEA ubicó una residencia relacionada con los narcos mexicanos en South Gate. Tras obtener una orden de cateo, los agentes aseguraron en el inmueble un millón 800 mil dólares y detuvieron a un traficante identificado como Félix Salazar. También hallaron equipos para empaquetar dinero.

En otro cateo, en una casa de Paramount, California, se aseguró otra importante cantidad de efectivo y fueron detenidos “El Duque” y su esposa.

Tres días después, la oficina de la DEA en Tijuana, en coordinación con la SSP, entregó miles de dólares al narco lavador  en turno y se conoció que el destino del efectivo fue Guadalajara. Los días 5 y 7 de junio, agentes nuevamente entregaron dinero del narco a su oficina en Los Ángeles. La moneda norteamericana recorrió la ruta que ya conocía y cruzó la Garita de San Ysidro para ser puesta en manos de los lavadores mexicanos.

En Nueva York, un narcotraficante confío 499 mil 560 dólares a los detectives infiltrados en el Cártel de Sinaloa el 14 de julio de ese año; una semana después, el dinero procedente del comercio de narcóticos fue entregado en Tijuana para seguir su camino hacia el sur. Esta vez el receptor hizo una escala en una casa de seguridad de la ciudad fronteriza. Al sitio llegó una mujer a bordo de una camioneta Suburban con matrícula de Jalisco. Identificada como Carmen María López Bojórquez, se dijo que la emisaria transportó el capital hasta Guadalajara.

Después de esta transacción de dinero, la agencia antidroga del vecino país decidió suspender la recepción y entrega de activos hasta mediados de 2011.

2011, TRANSFERENCIAS A BANCOS

En el sur de California, el 18 de julio de 2011 traficantes solicitaron que sus presuntos cómplices, que eran los agentes encubiertos, recogieran tres diferentes cantidades de dinero. Dos de los montos fueron recogidos en la comunidad de Fontana y otro más en San Bernardino. La oficina de la DEA hizo el trámite y entregó el dinero a los narco lavadores. El tijuanense Cuauhtémoc Quintero Angulo daba las órdenes de qué hacer con el efectivo. Esa vez se entregaron miles de dólares a un mensajero y las autoridades de ambos países no supieron del destino final de los billetes, por lo que decidieron suspender las transacciones a granel y a partir de entonces comenzaron las transferencias cablegráficas bancarias, realizándose la primera de ellas el 18 de agosto de 2011 por 469 mil 845 dólares a una cuenta del banco HSBC.



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Idéntica cantidad envío la DEA de Los Ángeles, cinco días después a otra cuenta de la misma institución bancaria. Un narcotraficante investigado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) había entregado el dinero a los agentes de la oficina en Chicago. El 24 de agosto, en la “Ciudad de los Vientos” hubo una aprehensión que tuvo por resultado el aseguramiento de 234 mil 833 dólares, 49 kilos de marihuana y 12.8 gramos de hachís.

La movilidad de los traficantes de drogas mexicanos puso en manos de la DEA en Queens, Nueva York, 304 mil 400 dólares el 19 de septiembre siguiente. El dinero fue depositado por la oficina de la DEA de Los Ángeles en una cuenta de HSBC en México. El seguimiento al delincuente que entregó el dinero permitió la detención de tres sujetos el 5 de octubre en Nueva York. Tenían en su poder tres kilos de cocaína. Ocho y nueve días más tarde, la DEA transfirió 465 mil 940 dólares, y 443 mil 590 dólares a cuentas bancarias.

LA SOLICITUD DEL MOVIMIENTO LA HIZO CUAUHTÉMOC QUINTERO

El 17 de octubre, agentes antidrogas estadounidenses de la oficina de Atlanta, Georgia, recibieron 443 mil 590 dólares de un emisario del Cártel de Sinaloa para que fuesen transferidos a una cuenta del banco IXE. Al día siguiente hubo una nueva entrega de dinero de otros sujetos de la organización criminal.

A finales de ese mes, agentes encubiertos de la DEA tuvieron una serie de reuniones con uno de los mexicanos lavadores de dinero en la ciudad de Panamá, con el conocimiento y apoyo de la Policía Nacional del país centroamericano. El personaje dijo a los que creía “colegas”, que el dinero que estaba siendo blanqueado era producto de la venta de drogas en Estados Unidos y solicitó a sus interlocutores le ayudaran a realizar transferencias cablegráficas de dinero a Colombia.

En Atlanta, producto de la vigilancia que se realizaba sobre quienes aportaban los dólares para su transferencia a México, el 30 de noviembre de 2011 los policías antinarcóticos detuvieron a un individuo que en un hotel acababa de recibir una maleta que subió a la cajuela de un automóvil. Ahí guardaba 37 kilos de cocaína.

En el último mes de ese año continuaron las transferencias bancarias. El día 6  se enviaron varios miles de dólares a la cuenta de BBV Bancomer de una empresa automotriz. El día 8, dinero recabado por la DEA en Newark fue depositado en cuenta de casacambistas en México. El día 12, 10 mil 979 dólares recibidos por agentes de la DEA en Filadelfia, Pensilvania, de un sujeto vigilado, tuvieron como destino una cuenta de Santander. En la misma fecha se hizo otro movimiento de 363 mil 812 dólares para otro lavador en León, Guanajuato.

Diciembre de 2011 terminó con un envío de dinero captado en Atlanta, el día 19, a destinatarios mexicanos. Fue productivo para los investigadores que lograron conocer que el empleado bancario que abría cuentas a los lava dólares era Francisco Javier Vera Medina. En Newark se detectó a un miembro de la red criminal en un edificio de departamentos, y en su seguimiento, el día 29, fue posible asegurar una importante cantidad de dólares a tres sujetos que no fueron arrestados.

2012, CULMINAN PESQUISAS

Cuauhtémoc Quintero Angulo viajó a Panamá para reunirse con los agentes encubiertos de la DEA los días 10 y 11 de enero de 2012. También asistió Marco Iván Zaragoza Pelayo, considerado el jefe de la organización de lavado de dinero en Guadalajara y otros de sus cómplices. Reconocieron su filiación al Cártel de Sinaloa y sus vínculos con Joaquín “El Chapo” Guzmán. El blanqueo de dólares se efectuaba a través de casas de cambio en diversas ciudades mexicanas y distribuidores asiáticos de discos compactos y electrónicos.

El mismo 10 de enero, la DEA solicitó la autorización de la SEIDO para transferir 422 mil 925 dólares a una cuenta bancaria en Guadalajara. Dos días después, los norteamericanos enviaron otra cantidad captada en Charlotte, Carolina del Norte, a un banco mexicano. El día 19 hubo nueva transferencia de dinero a Guadalajara, y el 23, en Little Rock, Arkansas, la agencia antidroga aseguró un cargamento de dólares que tenían etiqueta del narco.



El 3 y 4 de febrero siguiente, los agentes infiltrados se reunieron con narcos mexicanos en Las Vegas, Nevada. Los criminales estaban interesados en que sus contactos les ayudaran a transferir dinero desde México hacia Colombia. También expresaron su necesidad de lavar dinero que tenían en Europa y Japón. El empleado bancario Francisco Vera Medina, manifestó a los oficiales de la DEA que él laboraba para Santander, y abría y cerraba cuentas con nombres falsos para facilitar el blanqueo de capitales. Además, confesó avisar a los narcos cuando las autoridades investigaban dichas cuentas.

En esos días, la oficina de la DEA en Newark detuvo un vehículo de miembros del cártel sinaloense, asegurando 181 kilos de marihuana. Durante este arresto, fue identificada una bodega de cuyo cateo fue posible incautar 727 kilos del mismo enervante. El 23 de febrero, se hizo una transferencia bancaria a una cuenta en Oaxaca, y el día 28, dinero recibido por la DEA en Filadelfia fue enviado a un banco HSBC en México. Los agentes obtuvieron datos de GPS del teléfono utilizado para recoger el dinero, descubriendo que el móvil se localizaba en Los Ángeles.

En marzo se incrementaron las transacciones bursátiles del dinero sucio. El día 6 se envió dinero a cinco cuentas diferentes en la República Mexicana. El 7, hubo transferencia a León, Guanajuato. El 8, a una cuenta Banamex en la Capital de Oaxaca. El 9, se despachó dinero captado por la DEA en Commerce, California, y en Atlanta hacia México, llegando 256 mil 498 dólares a una cuenta de Santander, en León. El 12, activo captado en South Gate, fue derivado hacia nuestra nación.

Ese mes hubo aseguramiento de tres kilos de cocaína en Charlotte, en Carolina del Norte, en una residencia y un vehículo, así como avances en la identificación de otros miembros del grupo de lava dólares en Culiacán, Sinaloa. Cuatro transferencias siguieron el día 13 de marzo, una por 11 mil dólares a una cuenta de HSBC en Guadalajara, otra por 125 mil 992 dólares a la cuenta Santander de León, y dos más a diferentes cuentas de otros bancos a la misma ciudad guanajuatense. Dos días después, 24 mil 400 dólares cayeron a la cuenta Santander de León.

Marco Iván Zaragoza Pelayo se reunió en Costa Rica con su socio Ignacio Lira Rico y dos agentes encubiertos de la DEA, el 15 de marzo. Presuntamente Zaragoza planteó a los falsos narcotraficantes que estaba interesado en transportar cocaína escondida en contendores desde Panamá hasta el Puerto de Long Beach, California, agregando que también estaba interesado en transportar cocaína desde Costa Rica hasta la Ciudad de México. El de Jalisco ofreció a los oficiales presentarles a otros lavadores de dinero con la necesidad de mover efectivo desde Estados Unidos a México, así como 500 mil dólares semanales de la Unión Americana a Costa Rica. Durante la reunión, uno de los agentes infiltrados entregó a Marco Iván una bolsa con 236 mil 500 dólares.

Para el 21 de marzo, la oficina de la DEA en Los Ángeles tramitó la entrega de 256 mil 498 dólares que fueron entregados por un traficante en Toronto a la Real Policía Montada de Canadá. Los canadienses colaboraron y liberaron la custodia del dinero, para su transferencia final a cuentas bancarias en México. Ese día, otro narco entregó una fuerte suma a la oficina de la agencia en Colombus, Ohio, y tras detenerle, decomisaron 25 gramos de heroína.

Nuevamente, el día 22, la Policía Montada de Canadá reportó la captación de dólares americanos a un narco y los liberó para que la DEA hiciera transferencias de 62 mil 996 dólares a cada una de las cuentas en el banco Santander. En Canadá quedaron abiertas investigaciones contra miembros de la red criminal mexicana. Dos días después, en Newark un traficante fue interceptado con una cantidad significativa de dólares, pero fue liberado -sin el dinero- para darle seguimiento.

El 26 de marzo de 2012, la DEA solicitó autorización a la SEIDO para transferir dinero sucio a dos diferentes cuentas bancarias en Guadalajara. Al siguiente día, 24 mil 400 dólares entregados por la policía canadiense a la agencia norteamericana también fueron derivados a una cuenta mexicana. El 2 de abril, dinero recibido en la oficina de Atlanta tuvo igual destino, al mismo tiempo que se logró información relevante tras la detención de dos traficantes y el aseguramiento de moneda americana, además de dos kilos de cocaína.

Diferentes cuentas bancarias en Zapopan, Jalisco, fueron compensadas desde las cuentas encubiertas de la DEA los días 17 y 26 de abril. El dinero de esas transacciones, fue previamente entregado por un narcotraficante a la Policía Montada en Vancouver, Canadá.

ASESINATO EN TIJUANA

Siete días antes de que se diera la última transacción de la DEA a las cuentas bancarias mexicanas, en Tijuana, el 16 de mayo de 2012, en la delegación La Mesa, fue asesinado el presunto lavador de dinero Cuauhtémoc Quintero Angulo, de 41 años de edad. El informe de la autoridad norteamericana refiere desconocer el motivo del crimen.

Poco antes de las once de la noche, tres sujetos embozados ingresaron a la casa de aquel hombre en Avenida Britania número 5401, Fraccionamiento Hipódromo Quinta Sección, y amagando con armas de fuego ordenaron a su esposa e hijos introducirse en el baño de una de las recámaras de la planta alta. Uno de los allanadores exigió a Cuauhtémoc entregar un dinero, pero al no obtener la respuesta requerida, le dispararon en dos ocasiones con una escuadra calibre 38 súper para privarle de la vida.

Las autoridades en Baja California solo manifestaron que Quintero Angulo contaba con una ficha signalética por el delito de fraude y había sido deportado de los Estados Unidos. Por su parte, autoridades federales que ya compartían investigaciones con la DEA, a través de una fuente extraoficial, señaló que el ejecutado se manejaba con un bajo perfil en Tijuana y tenía una tortillería sobre la calle Agua Caliente.

En los primeros días de junio de ese mismo año, agentes federales detuvieron a Sofía Lore Quintero Angulo, hermana del difunto, en cumplimiento a una orden de aprehensión dictada por el Juzgado Cuarto de Distrito de Procesos Penales Federales en Guadalajara. La mujer fue localizada en su domicilio de la calle Tulipanes, del fraccionamiento Lomas de Agua Caliente Novena Sección.

La captura causó asombro, pues apenas tres semanas antes habían asesinado al fraterno de Sofía y aún se desconocían las causas que motivaron su detención. Incluso, a la fecha es poca la información pública que se tiene sobre el caso.

El empleado bancario Francisco Javier Vera Medina y el lavador de dinero Marco Iván Zaragoza Pelayo ya recibieron sentencia en México por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita. A ambos les fue impuesta la condena de cinco años de prisión, la pena mínima establecida en el Código Penal Federal por dicho delito. También, al igual que sus coacusados en la causa penal 308/2012, cuentan con imputaciones en su contra en la Corte Federal de Distrito para el Distrito Central de California por cargos como asociación delictuosa para lavar dinero y asociación delictuosa para asistir e instigar la distribución de sustancias controladas, entre otros.

AUTORIDADES PODRÍAN ACUSAR A ALGUIEN DE LAVAR DINERO SI EVADE IMPUESTOS

 Especialistas del Colegio de Contadores Públicos de Baja California alertaron que quienes evaden impuestos podrían ser acusados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de lavado de dinero y ser sancionados con multas que superan los 4 millones de pesos, o incluso la cárcel.

El presidente de la Comisión de Lavado de Dinero y Financiamiento del Terrorismo de esa asociación, Jorge Arturo Pavón García, explicó que el lavado de dinero siempre deviene de un delito subyacente, como el narcotráfico, la trata de personas y la defraudación fiscal, entre otros.

“Si dejas de pagar impuestos, de reportar la totalidad de tus ingresos, la autoridad puede sospechar que esos ingresos no declarados son producto de actividades ilícitas”, así que el contribuyente tendrá que comprobar que dichos recursos son lícitos.


Foto: Ramon T. Blanco V

Agregó que instituciones financieras, empresas y comercios están obligados por Ley a reportar las actividades: relevantes, en las que se recibe efectivo por más de 7 mil 500 dólares; e inusuales, que tienen que ver con el perfil transaccional del cliente, es decir, que éste haga alguna operación que no vaya acorde con sus ingresos.

Así como las internas preocupantes, que se presentan dentro de una institución, por lo que aplican a los trabajadores de los bancos y empresas, detalló el contador público durante el Foro de Prevención de Lavado de Dinero-Defraudación Fiscal y Defensa Penal, en el que los expertos dijeron que durante 2015 y 2016, la SHCP presentó 113 denuncias ante la Procuraduría General de la República (PGR).

“De esas 113 denuncias, la SEIDO abrió 184 indagatorias, sin embargo, la PGR solo consignó 36 asuntos, de los cuales únicamente ocho tenían un detenido”.

De acuerdo con el estudio Estructuras Financieras del Crimen Organizado, elaborado por el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados, el crimen organizado lava 150 mil millones de dólares en el país. Con ello, México se sitúa en la tercera posición entre las diez naciones con mayores flujos financieros ilícitos.

En su oportunidad, la presidenta de esa asociación, Araceli Alicia Guzmán, informó que los sectores vulnerables para el lavado de dinero son las empresas inmobiliarias, de outsourcing, insourcing, compra de carros y casas de cambio, negocios que tienen gran presencia en Tijuana.

Para evitar ser relacionado con el delito de lavado de dinero, recomendó a los empresarios tijuanenses llevar en regla su contabilidad, hacer los reportes que solicita la autoridad, tratar de no manejar dinero en efectivo, pidiéndole al cliente cheques de caja, así como investigar a socios y prestamistas.

Asimismo, expuso que los contadores públicos y abogados, son los profesionistas más expuestos a ser vinculados con el lavado de dinero, por lo que se aconseja saber quién es el cliente al que se dará asesoría.

En ese sentido, Brenda Medina, auxiliar de contabilidad en la matriz de una casa de cambio, consideró importante que se informe sobre estos temas para evitar incurrir, por desconocimiento, en este delito.

A LA CAZA DE “EL CHAPO ISIDRO”

Autoridades norteamericanas ofrecieron una recompensa de 5 millones de dólares a quien proporcione información veraz que lleve a localización y captura del presunto narcotraficante sinaloense Fausto Isidro Meza Flores “El Chapo Isidro”, líder de la organización criminal denominada Los Mazatlecos.

A través de su Programa de Recompensas, el Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Estado de la Unión Americana dieron a conocer la oferta para dar con el paradero del que se convirtió en uno de los principales enemigos del narcotraficante Joaquín Guzmán Loera, encarcelado jefe del Cártel de Sinaloa.

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Archivo.- Fausto Isidro Meza López “El Chapo Isidro”, aliado de “El Pelacas” en el Cartel de La Oficina.

Actualmente “El Chapo Isidro” dirige una de las facciones del cártel de los hermanos Beltrán Leyva en los estados de Nayarit, Sinaloa, Sonora, Durango y Chihuahua. Sus correrías, principalmente en los municipios de Guasave y Ahome, en la región norte de Sinaloa, son muy conocidas, pues durante un tiempo tuvo en la nómina a los principales mandos de las policías de esas demarcaciones.

De acuerdo con información emitida por el gobierno estadounidense, que busca procesar a Meza Flores en una Corte del Distrito de Columbia por su probable responsabilidad en los delitos de posesión, distribución e importación de grandes cantidades de heroína, metanfetamina, cocaína y marihuana, el capo era considerado “mano derecha” de Alfredo Beltrán Leyva “El Mochomo”, antes de su aprehensión en enero de 2008.

La Procuraduría General de la República también ha pretendido la captura de Fausto Isidro Meza, a quien le aseguraron una residencia de 625 metros cuadrados entre finales de 2009 y principios de 2010, en Avenida Ignacio Allende de la colonia Josefa Ortiz de Domínguez, en Guasave.

La casa habitación cuenta en su planta baja con dos cocheras cubiertas para cinco automotores, patio con alberca, área de palapa, estudio, comedor, cocina, un baño completo, escaleras de acceso, pasillo y cuarto de servicio. En la planta alta hay una estancia, dos recámaras normales, una habitación con vestidor, un baño completo con jacuzzi, medio baño, cuarto de juegos y balcón con escalera hacia la alberca.

Actualmente algunos ex directivos y ex elementos de la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Ahome, Sinaloa, son enjuiciados en un Juzgado de Distrito por su probable responsabilidad en la comisión de delitos contra la salud en la modalidad de colaboración al fomento para posibilitar la ejecución de ese tipo de ilícito.

Sicarios al servicio de “El Chapo Isidro”, también detenidos, declararon que tenían en la nómina a personal policiaco para que les permitiera realizar sus ilícitas actividades, tales como la venta de cocaína, marihuana y “cristal” en los municipios de Ahome y El Fuerte, Sinaloa, además de pagar para el mismo fin, 5 mil pesos a cada comandante o jefe de cuadrante de Los Mochis, de Higuera de Zaragoza y del Valle del Carrizo.

Las diversas células delictivas, cuyo liderazgo se atribuye a Fausto Isidro Meza, también son responsables de homicidios de policías y civiles en la referida región.

(SEMANARIO ZETA/ EDICIÓN IMPRESA / INVESTIGACIONES ZETA/ LUNES, 2 OCTUBRE, 2017 12:00 PM)