domingo, 28 de enero de 2018

‘SABUESOS GUERRERAS’ BUSCAN EN SAN PEDRO A POLICÍAS DESAPARECIDOS


Engranes y humo. El ruido de un motor es lo único que se escucha. Una criba, un lago y metros al norte el río Culiacán. En ese predio de la sindicatura de San Pedro todas las miradas apuntan a un hoyo en la tierra. Alrededor de 15 mujeres buscan los restos de sus seres queridos, sus tesoros.

Es la mañana del miércoles 17. Hace frío y el silencio aprieta, sofoca.

La máquina detiene su labor y una de las mujeres salta al agujero. Es María Isabel, líder de la agrupación Sabuesos Guerreras AC. Ellas se dedican a buscar personas desaparecidas. Comenzó su peregrinar en el oficio hace casi un año, después de que el 26 de enero de 2017 privaran de la libertad a su hijo, Reyes Yosimar García Cruz, agente de la policía Municipal de Culiacán.

María Isabel desentierra algo con sus manos. Son unas placas del estado de Jalisco. Las muestra. Las pasa a una de sus compañeras, ella también las muestra. La expectativa crece. María Isabel sale del hoyo y la máquina continúa. Da un par de instrucciones y el operador de la retroexcavadora las acata. Se detiene por segunda ocasión y María salta de nuevo. Esta vez desentierra una cachucha.

La operación se repite. La expectativa sigue creciendo. Ahora encuentran unos harapos de lo que pudo ser un suéter o una camiseta. Desperdigados en el predio hay banderines. Sirven para ubicar posibles puntos con restos. En uno de los puntos hay un hueso y uno de los buscadores lo mira. Parece un fragmento de columna. Aún no saben si es humano.

Son siete banderines en total. La máquina tapa el hoyo. Antes de hacerlo dejan una botella con un mensaje adentro. Es un protocolo de seguridad, señala María Isabel. Sirve para que futuras búsquedas no sean en vano, adentro un mensaje advirtiendo que en el sitio ya se buscó antes y no se encontró nada.



MARÍA ISABEL. Las autoridades ‘cuando quieren, pueden’.

Las expectativas de éxito siempre son pocas, casi nulas. Aun así no faltan a la cita. Palas, picos y otras herramientas son utilizados en su búsqueda. Y para ello, María Isabel, al igual que varias de sus compañeras, necesita aprender nuevas cosas antropología y arqueología forense, criminalística, anatomía humana.

Y lo explica: “Hemos tomado cursos de antropología y arqueología forense. Hemos tomado cursos en la UAS de criminalística, están por darnos un grupo en la UdeO, un curso de criminalística y ese nos lo van a dar con diploma, o sea… lo que yo nunca en mi vida pensé estudiar, la verdad y ahorita me conozco todo el cuerpo humano, todos los huesos, ¿para qué? Para saber si encuentro un huesito de mi hijo y como que eso cala”.

“Nada más me quedé hasta segundo semestre de la prepa… ahorita sé hasta lo que no debería de saber, tengo hasta el curso de antropología y arqueología forense que fui a tomar a Querétaro y estamos porque nos vengan a dar un curso del INAH, o sea, ¿qué necesidad tengo de hacer esto?”

La búsqueda no resultó positiva. El hermano de José Antonio Saavedra Ortiz, agente municipal desaparecido el 23 de enero de 2016, lo lamenta. También se hace una pregunta a sí mismo. Tanto a su hermano como a Reyes Yosimar no los hallan, pero a los agentes de Elota en una semana los encontraron. Eran el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, el teniente coronel Ignacio Juárez Rojas y su escolta, ubicados en una fosa clandestina en Mezquitillo, poblado cercano a Culiacán.

Y la misma interrogante hace eco en las demás personas que participan de la búsqueda. María Isabel le pone el cascabel al gato.


“¿Cómo lo hicieron?… pues quien sabe. Cuando quieren, pueden, pues ellos mismos están coludidos ahí”.

—¿No les han dado el mismo trato que les dieron a los de Elota, que en una semana los encontraron?

—No, para nada, y que bueno hubiera sido porque así yo no andaría en este peregrinar, ya mi alma hubiera descansado… ya un año y mire, aquí estoy, esperando. Quiero que me entreguen aunque sea un huesito de mi hijo y que me digan ‘mira, éste es’ pero nada, no hay nada.

Este domingo 20 de enero Reyes Yosimar celebraría su cumpleaños 29. Y su madre pasó en su ausencia la Navidad y el Año Nuevo, pero nada qué celebrar.

“Y la verdad es un… ay, es una sensación como madre de que algo te falta. Viene su cumpleaños, pasé Navidad, fin de año… ¿qué celebro? Absolutamente nada. Y ahorita en su cumpleaños, pues le voy a llenar la casa de globos como si él fuera a llegar y ahí lo voy a esperar, vamos a ver si llega”.

En otro punto del predio la búsqueda continúa. La máquina sigue excavando, pero las manos de las Sabuesos Guerreras están en el sitio donde localizaran el cuerpo de Israel Ruiz Félix, policía asesinado.

Con unas palas de menor tamaño comienzan la labor. Dominan el oficio. Con cuidado remueven la hojarasca y basura acumuladas, para luego depositar sobre un cernidor lo recolectado. Parece que buscan oro. Es mucha la meticulosidad. Se toman su tiempo.

Como resultado encontraron un par de balas y restos óseos.

La mayoría son madres, hijas, hermanas, esposas, y todas con el deseo en común de hallar a sus desaparecidos. Según el conteo de María Isabel y Sabuesos Guerreras AC, en Sinaloa la cifra podría ascender a casi 8 mil casos y la mayoría de ellos sin denuncia.

“Nosotras tenemos una estadística de entre 3 mil 500 y 3 mil 800 de 2010 para acá. Pero esas son las que denuncian, si los que no denuncian, yo creo, que nos iríamos hasta 8 mil. Me acabo de encontrar a una mamá que me dice ‘no, yo no quiero saber de ningún colectivo ni quiero salir a buscar a mi hijo, porque yo sé que me lo van a regresar, porque no siento que esté muerto’. Si sabemos que no se los llevan para pasearlos, o sea, eso a mí me cala y me duele. Me duele que la gente crea que se los van a ir a aventar, eso pensaba yo al principio, que me lo iban a aventar ahí al lado de mi casa… y aquí estoy, un año y nada”.



LA CACERÍA

En las inmediaciones de las Cribas de San Pedro, en febrero de 2017, hallaron el cuerpo de José Eusebio Soto Sauceda, agente de la policía municipal de Culiacán y quien fuera “levantado” la mañana del 18 de febrero.

Después de ser privado de su libertad se implementó un operativo que derivó en el descubrimiento de lo que se describió como un “narco campamento”. Ahí, el cadáver del agente fue hallado. Se sospecha que los criminales no alcanzaron a sepultarlo.

En el lugar prevalecen restos de bidones y mangueras. Ahí mismo, días más tarde de que fuera encontrado José Eusebio, fue hallado el cuerpo de Israel Ruiz Félix, comandante de la policía municipal de Culiacán.

La mañana del 21 de enero, Israel fue “levantado” por un comando. Se trata del mismo agente que compareció ante medios de comunicación para relatar los hechos de la madrugada del 30 de septiembre de 2016, fecha en que un comando atacara a elementos del Ejército Mexicano para supuestamente rescatar a Julio Óscar Ortiz Vega, alias el Kevin.

La comparecencia del comandante Israel se dio al mediodía del 20 de octubre, tras un ir y venir de versiones. Los agentes municipales fueron los primeros en brindar ayuda, según el reporte oficial que difundió el Gobierno Estatal.

Ya en enero de 2017, la cacería dio inicio. Junto al “levantón” de Israel Ruiz, el 23, dos días después desaparecieron José Antonio Saavedra y Reyes Yosimar García. El 27 de ese mismo mes intentaron privar de su libertad al agente Jesús Alberto López Vargas, pero repelió la agresión y salvó su vida.

Pero fue de manera temporal. Conocido como el comandante Splinter, a Jesús Alberto lo mataron afuera de las instalaciones de la Policía Municipal de Culiacán. El lugar, repleto de cámaras de videovigilancia, fue el escenario en que los delincuentes lo atacaron con disparos de AK-47 cuando regresaba a la corporación.

En total durante los primeros cuatro meses de 2017 fueron seis agentes de la policía municipal asesinados y dos permanecen desaparecidos. Y a un año del inicio de la cacería, las investigaciones por parte de la Fiscalía General del Estado siguen su curso, y al igual que otras tantas que se han ido acumulando, aun no se esclarecen.

Artículo publicado el 21 de enero de 2018 en la edición 782 del semanario Ríodoce.


(RIODOCE/ AARON IBARRA/ 25 ENERO, 2018)

MATAN A SIETE PERSONAS EN MONTERREY


Al menos siete personas fueron asesinadas y otra resultó herida cuando un grupo armado irrumpió en un domicilio en la zona metropolitana de Monterrey, informaron fuentes de la fiscalía local.

Una fuente de la fiscalía local dijo a la AFP que por lo menos cuatro encapuchados llegaron a un domicilio en donde unas 20 personas veían un partido de fútbol, y amenazaron con armas de fuego a todos los presentes.

“Nos refieren testigos que separaron a un grupo y los llevaron al baño de la vivienda y ahí les dispararon para después huir”, declaró la fuente que solicitó el anonimato.

El ataque ocurrió en el barrio Constituyentes de Querétaro, en el municipio de San Nicolás, que forma parte de la zona metropolitana de Monterrey.

Hasta el momento las autoridades no han dado a conocer más detalles de las víctimas o de sus atacantes.


(RIODOCE/ REDACCION/ 28 enero, 2018)

CONFIRMAN, SON 9 LOS EJECUTADOS POR BALACERA EN SAN NICOLÁS, NUEVO LEÓN


Foto: EFE

Bernardo González, titular de la Procuraduría General de Justicia (PGJ, fiscalía) de Nuevo León, informó que se elevó a nueve la cifra de muertos en el atentado sucedido en la noche del sábado en un domicilio del municipio de San Nicolás

A 9 subió el número de personas fallecidas, tras el ataque a balazos en un domicilio de San Nicolás, el cual fue perpetrado por encapuchados, la noche del sábado.

En el sitio murieron 7 hombres y 2 más cuando eran atendidos de las lesiones que recibieron.

La Procuraduría General de Justicia de Nuevo León proporcionó la lista preliminar de los fallecidos, los cuales fueron identificados como: Juan Carlos Hernández Martínez, de 34 años; Alan Martínez Guerrero, de 26; Constantino Hilarión Martínez García, de 38 y Juan Martínez García, de 49.

Además Federico Martínez García, de 47; Guadalupe Martínez, de 46; Jesús Torres Romo, de 58; José Sergio Flores Padilla, éste persona falleció mientras era intervenido. También murió otro de los que habían quedado heridos, cuyo nombre no ha sido proporcionado.



Foto: EFE

En los hospitales Metropolitano y Universitario permanecen bajo atención médica 6  masculinos más que fueron lesionados en el ataque, registrado en la vivienda marcada con el número 603 de la calle Raúl Murrieta, en la colonia Constituyentes de Querétaro, en el referido ayuntamiento.

Uno de los testigos que sobrevivió narró que 3 encapuchados ingresaron en el domicilio en donde un grupo de 15 a 20 personas veían la transmisión del partido de Tigres y les pidieron que se hincaran y les solicitaron sus celulares y dinero.

Posteriormente, escuchó una voz que dijo “que empiece” y comenzaron a dispararles, pero él alcanzó a huir herido y se trasladó con ayuda de un familiar hasta las instalaciones del Hospital Metropolitano en donde lo atendieron de una herida en la muñeca y otra en el abdomen.

Desde el 2016, en Nuevo León no se registraba un hecho similar, en aquella ocasión 9 hombres fueron privados de la vida en una vivienda de la colonia Valle de San Miguel, por su presunta participación con la venta de droga.

Hasta el momento, las autoridades no han determinado el móvil de la masacre, pero se dijo que el lugar era conocido como un punto de venta de droga en la zona además de que hace dos semanas se había cateado el domicilio de uno de los fallecidos por narcomenudeo.



Foto: EFE

En el ataque en el domicilio de la colonia Constituyentes de Querétaro fueron 9 muertos y en otro hecho, en ese mismo ayuntamiento se reportó la ejecución de un hombre.

Mientras que en Cadereyta otro más también fue privado de la vida a balazos y en Santa Catarina, un menor de 11 años murió a causa de un disparo, cuando se encontraba en la banqueta de su domicilio.

El saldo total de muertos es de 12, hasta el momento.


(VANGUARDIA/ ARACELY CHANTAKA/ 28 ENE 2018)

ABATEN MARINOS A SOBRINO DEL “EL OJOS” DURANTE OPERATIVO DE MADRUGADA EN TLÁHUAC


El Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, dijo que Ricardo Ferro Pérez era conocido como "Richie" o "El Peque"; Marina realizó el despliegue de seguridad.
(Foto: Facebook/Miguel Ángel Mancera)

En un operativo realizado en la madrugada de este sábado, elementos de la Marina abatieron en Tláhuac a Ricardo Ferro Pérez, identificado por las autoridades como el sobrino de Felipe Pérez Luna, “El Ojos”, y presunto líder del cártel de Tláhuac, informó el Jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera.

En un mensaje publicado en su cuenta de Facebook, el mandatario capitalino señaló que el occiso era conocido como “Richie” o “El Peque” y agregó que el operativo se realizó gracias al trabajo conjunto entre dependencias de seguridad locales y federales.

En julio de 2017, Felipe de Jesús Pérez Luna, “El Ojos”, narcotraficante que controlaba la venta de droga en el oriente del Valle de México, fue abatido tras un operativo realizado por la Secretaría de la Marina en la delegación Tláhuac.

Dicho operativo provocó narcobloqueos en la delegación; a su vez, se incendió un camión materialista, se quemaron dos autobuses vacíos y se reportó un bloqueo con mototaxistas.

En noviembre pasado, el procurador capitalino, Edmundo Garrido, informó sobre la detención de una de las hijas de “El Ojos” por posesión de narcóticos.


(ARISTEGUI NOTICIAS/ REDACCIÓN AN/ ENERO 27, 2018 12:29 PM)

sábado, 27 de enero de 2018

EN NAYARIT, CIENTOS DE DESAPARECIDOS ANTE LA INDOLENCIA ESTATAL


La pesadilla nayarita no se acaba ni con la nueva gubernatura. Antonio Echevarría García (PAN-PRD), quien asumió el cargo en septiembre, ha mantenido la fiscalía de justicia que controlaba Édgar Veytia, detenido en marzo en Estados Unidos, acusado de narcotráfico. Y ahí está el problema porque la dependencia sigue trabajando para los cárteles, según las denuncias del Colectivo Familias Unidas por Nayarit, integrado por quienes han perdido a hijos, hermanos y padres durante la oleada de secuestros que no para desde junio último; con sus propios medios, ellos y ellas han empezado a descubrir fosas clandestinas…

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Antes de su huida y posterior captura en Estados Unidos en marzo de 2017 bajo cargos de narcotráfico, el ex fiscal general de justicia de Nayarit Edgar Veytia traicionó al Cártel de los hermanos Beltrán Leyva al dejar el estado en las garras del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). Ahora, los estragos de esa alianza salen a la luz pública en forma de restos humanos localizados en fosas clandestinas.

Después de las elecciones estatales, en junio de 2017 se desató una oleada de desapariciones de jóvenes de entre 16 y 35 años en territorio nayarita. Las familias de esas víctimas estiman que desde entonces se acumulan ya 350 casos.

Quienes buscan a sus hijos, hermanos y padres denuncian que elementos de la Fiscalía General de Justicia de Nayarit están involucrados en los levantones y señalan al gobernador Antonio Echevarría García, quien asumió el cargo en septiembre último, de mantener dicha dependencia tal y como la dejó Veytia.

Los entrevistados recuerdan que el mandatario estatal, en su toma de posesión, prometió detenciones de policías estatales corruptos y una limpia contra las autoridades que saquearon el estado. Ni una cosa ni otra ha ocurrido, aseguran.

Además de la pesadilla que implica para estas familias la desaparición de un hijo o de un hermano, cada vez que van a interponer una denuncia o intentan preguntar por el seguimiento de sus casos, sostienen, deben tolerar las amenazas y otros maltratos de parte de las autoridades.

Algunos padres de familia, quienes prefirieron que se reservara su identidad, aseguran que integrantes de la fiscalía están coludidos con los cárteles que operan en la entidad.

Otras familiares dicen tener reportes de que sus hijos fueron llevados a la sierra nayarita para cultivar enervantes y que los jóvenes están bajo el poder de Luis Antonio Torres Valdivia, ex comandante de la fiscalía y hombre de confianza del ex fiscal, tema que este semanario dio a conocer en su número 2113 bajo el texto titulado Activa, la red mafiosa del ex  fiscal Édgar Veytia.

Las autoridades federales también los han maltratado: en junio último, este grupo de familiares acudió a la delegación de la Procuraduría General de la República (PGR) en el estado. En una primera instancia, el delegado Efraín Alonso Gastélum Padilla se negó a recibir sus denuncias. Un mes después, luego de que intervino el entonces gobernador Roberto Sandoval, Gastélum sólo aceptó 21 casos. La mayoría de las versiones de las víctimas coinciden en que sus hijos, a la fuerza, fueron subidos a vehículos de la Fiscalía de Nayarit.

Pero las investigaciones no han avanzado y ante la impotencia por no obtener respuestas de las autoridades estatales y federales, este grupo de personas solicitó ayuda a la abogada Mayela Ruiz Madrazo, quien en 2016 pidió a la Secretaría de Gobernación activar una alerta de violencia de género.

En entrevista, asegura que hay indicios de la relación de las autoridades en los levantones y que, por tal motivo, el 25 de agosto presentó una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) contra la fiscalía estatal y la PGR, dependencias denunciadas por acciones u omisiones en perjuicio de las víctimas.

En la denuncia, la abogada expone que sólo en Tepic desaparecieron 103 personas, de las cuales 63 siguen sin aparecer, 32 víctimas murieron y ocho fueron encontradas heridas; sin embargo, de estas últimas dos fueron levantadas de nuevo.  El 9 de octubre, la CNDH admitió la queja y abrió el expediente CNDH/1/2017/6930/Q.

LOS FAMILIARES HALLARON LAS FOSAS

Nuevamente, la falta de avances impulsó a este grupo de víctimas a formar el Colectivo Familias Unidas por Nayarit y a crear un perfil en Facebook que se convirtió en una opción alternativa de denuncia para otras familias que han perdido a alguien. Hasta el momento, en esa red social existen 80 fichas con fotos e información detallada de las personas que se buscan.

Santiago Pérez Becerra es uno de los fundadores de ese colectivo que ya encontró fosas clandestinas en la zona conocida como El Pantanal, donde fueron descubiertos 33 cuerpos.

Cuenta que su hijo Santiago Eloir desapareció el 22 de junio de 2017. “Él es soldador y trabajaba en la empresa Nayco. A lo mejor no viene al caso, pero él estaba separado de su esposa, decidieron platicar y quedaron de verse el viernes por la tarde. No me respondió las llamadas que le hice el jueves ni el viernes. El sábado llamé a mi nuera y me dijo que tampoco le contestaba”.

El señor Santiago confiesa que se alarmó y que, sin éxito, fue a buscarlo a su trabajo y a los lugares que solía frecuentar con sus amigos. Inmediatamente acudió a la fiscalía a interponer la denuncia, pero sólo le tomaron un reporte y como constancia del hecho le escribieron un número en un pequeño papel.

Fue hasta el 7 de julio cuando las autoridades estatales se comunicaron con el señor Pérez para que interpusiera la denuncia. “Cuando acudí otra vez, me trataron con prepotencia y regaños. No recuerdo los nombres de quienes me agredieron, pero me intimidaron. Ministerios públicos, comandantes y policías se molestan porque uno pide información. Todas estas anomalías ocurren porque la actual autoridad mantiene al personal del exfiscal”, indica.

Mientras las autoridades estatales les daban largas en sus casos, a algunos integrantes del colectivo les llegaron rumores de que, entre huertas de mango, aguacate y yaca, podría haber fosas clandestinas.

No esperaron más: vía WhatsApp se organizaron los integrantes del colectivo para salir el sábado 13 hacia El Pantanal, en el municipio de Xalisco.

“Nos quedamos de ver a las ocho de la mañana. En la huerta iban 10 mujeres adelante y tres hombres las seguíamos. De repente, escuchamos la voz de un hombre que les dijo: ‘¿A dónde van tan bonitas, mujeres?’, y uno de nuestros compañeros le respondió que venían con nosotros.”

El extraño se disculpó y les preguntó qué estaban buscando. “A esa persona le explicamos que estábamos buscando una huerta y que éramos familiares de desaparecidos y que salimos a buscar indicios de un entierro.

“El señor respondió que no había nada donde estábamos, pero que hace tres meses olía feo más adelante, donde están unos bambús. Nos aseguró que no se trataba de un animal, porque esos están en la superficie del suelo y son comidos por zopilotes. Nos dijo que siguiéramos.”

Y así lo hicieron. Los integrantes del colectivo Familias Unidas avanzaron hasta toparse con un señor que dijo ser “mayor del Ejército” y que así se hacía llamar: El Mayor. También les advirtió que estaban en propiedad ajena y que no los dejaría pasar.

Pérez explica que rodearon el lugar y que 40 minutos después llegaron a una zona de árboles de aguacate y siguieron unos 2.5 kilómetros. Entre parcelas de caña de azúcar hallaron un bambú y, en seguida, otro más frondoso; a la derecha había un árbol de aguacate.

“Sabíamos cómo buscar por pláticas con otros colectivos que nos compartieron su experiencia y por videos de YouTube. En el lugar clavamos las varillas de 1.5 metros de altura que llevábamos. Al sacar la punta veíamos si tenían un olor putrefacto. Un compañero señaló una zona, clavé una varilla y, al momento de sacarla, por el olor supimos que era el sitio…

“Escarbamos unos 70 centímetros. Lo primero que descubrimos fue un cráneo y la parte del hombro izquierdo; al parecer el cuerpo estaba recostado sobre su hombro derecho. Detuvimos la labor y le pedí a una señora que llamara a la fiscalía, con el comandante Alfonso (Salazar Velasco), quien le respondió que iban para allá.”

El Pantanal está a unos 20 minutos de la fiscalía, pero las autoridades tardaron casi hora y media en llegar. Enviaron al comandante (Miguel) Villegas. “Nos preguntó quién iba al frente. La gente respondió que yo. Me pidió que me acercara, quería saber quién nos informó de las fosas. Le conté el encuentro con el señor y con el mayor del Ejército, pero no me creyó. Él quería saber si no había sido por una llamada anónima. Le dije que no.

“Insistió en que no le mintiera y me amenazó diciendo que si se enteraba que había sido una llamada o por otro medio, tendría consecuencias y hasta detenciones. Nuevamente me atemoricé. En Nayarit nadie confía en la fiscalía. Cuando fue detenido Veytia, allí se quedó mucha gente que laboraba en complicidad con él”, dice el señor Santiago.

–¿Los cuerpos encontrados fueron sepultados en tiempo de Veytia?

–De la fosa descubierta el sábado, los cuerpos parecían haber sido sepultados hace meses. Estaban como momificados pero completos. De algunos se alcanzaba a ver parte de los huesos, otros tenían seca la piel. De la fosa número uno se sacaron nueve cuerpos; de la segunda, seis, parecía que tenían más tiempo enterrados, porque ya no tenían tejidos, ni grasa, sólo hueso. De la fosa tres se sacaron 18 cuerpos lo que hacen un total de 33 ya recuperados. Al parecer, son 30 hombres y tres mujeres.

“La mayoría (de los cuerpos) estaba atado de pies y manos, sus ojos estaban cubiertos con una cinta gris metálica. En la fosa tres, el lunes y el martes la gente de servicios periciales sacó casquillos y ojivas calibre 9 milímetros y de AK-47. En esas tres fosas ya concluyeron los trabajos.

“A unas 28 familias nos dejaron estar presentes al momento de exhumar los cuerpos. Luego, los de servicios periciales de la PGR se ausentaron el último día cuando se recuperaron cuatro cráneos y el cuerpo de otra persona”, explica.

“A JARA SE LO LLEVÓ LA PGR”

La señora Rosa Jara es mamá de Alejandro López Jara, quien desapareció en el fraccionamiento Villa del Prado. La mujer relata: “Se lo llevaron el jueves 22 de junio de 2017 a las 18:30 horas en Tepic, junto con otros tres jóvenes y una señorita. Yo vivo en Mazatlán, Sinaloa. Él fue a Nayarit a estudiar gastronomía.

“Ese día quedamos de llamarnos en dos horas. Le marqué y no me contestó. Me mandaba a buzón. Hablé con sus compañeros y uno de ellos, Paco, como a las 22 horas, me dijo ‘venga, porque a Jara se lo llevó la PGR’.”

Era medianoche, la señora se fue directo a la PGR; igual que en los otros casos, dice, las autoridades federales la recibieron con maltratos. En la fiscalía estatal le dicen lo de siempre: tienen que pasar 76 horas para poder denunciar.

El caso de la señora Rosa Jara destaca porque cuenta que al día siguiente que interpuso la denuncia en la fiscalía dos veces llamó al celular de su hijo y un hombre le contestó. “Al preguntar por mi hijo me dejaron de hablar, y en una segunda llamada oí como personas amordazadas”.

Pero hay más: el perfil de su hijo en Facebook sigue activo. Al mes de su desaparición publicaron la foto de un cerro. “Desde hace tres meses mantengo una pelea constante con la PGR para que la policía cibernética investigue, pero me ignoran”, se queja.

Al colectivo le han llegado rumores, como los que les advirtieron de las fosas clandestinas que recién descubrieron. Les dicen que en la Sierra del Nayar muchos jóvenes trabajan cultivando amapola. “En la parte de Jesús María nos entrevistamos con algunos indígenas coras. Dicen que ven entrar camionetas con muchos jóvenes. Quiero pensar que esas fotos de cerros que aparecen en la cuenta de Facebook de mi hijo son de la sierra en donde lo tienen” dice la señora Jara.

“Hemos insistido a la PGR, a la Marina, al Ejército, al gobierno estatal que haga un operativo aéreo a la Sierra del Nayar, pero se han negado. El comandante Villegas dice que él subió y no encontró nada, pero no le creemos.”

Este reportaje se publicó el 21 de enero de 2018 en la edición 2152 de la revista Proceso.


(PROCESO/ REPORTAJE ESPECIAL/  PATRICIA DÁVILA , 27 ENERO, 2018)

SSP-CDMX DETIENE A POLICÍAS QUE SE LLEVARON A MARCO ANTONIO; NO DICE DÓNDE ESTÁ EL ESTUDIANTE




“Mi hijo no es un maleante, está estudiando, le gustan el arte, los museos el encanta, estudió Tae Kwon Do, es cinta negra. Es una zozobra la que tenemos, cuando ellos tienen en sus manos resolver esto, porque ellos saben lo que hicieron. Son días difíciles, con frío y todo; sin dinero”, dijo Marco Antonio Sánchez Chavé, el padre del joven desaparecido desde el pasado 23 de enero.

La SSP se pronunció por el hecho en dos párrafos en los que comunicó que ayudarán en la búsqueda y que los policías que participaron en la detención ya fueron presentados ante la Fiscalía Antisecuestros. Sin embargo, no dice cuántos fueron, no da nombres, no ofrece datos.

Ciudad de México, 27 de enero (SinEmbargo).- La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del Gobierno de la Ciudad de México dio conocer, en dos párrafos, que los policías que participaron en la detención del estudiante Marco Antonio Sánchez Flores, de 17 años, fueron presentados ante la Fiscalía Antisecuestros.

En una tarjeta informativa, la dependencia informó que los policías de la SSP presentarán los procesos correspondientes para ayudar a esclarecer los hechos ocurridos el pasado 23 de enero. Sin embargo, no se informó cuántos ni quiénes son los elementos implicados.

Tampoco menciona dónde está el joven estudiante de preparatoria.

La investigación de la presunta desaparición del estudiante Sanchez Flores, explicó la SSP, se dio luego de una petición que envió la Comisión de los Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).
Tarjeta informativa publicada por la SSP de la capital mexicana. Foto: Vía Twitter

¿DÓNDE ESTÁ MARCO ANTONIO?: EXIGEN EN REDES

Usuarios de Facebook y Twitter, entre ellos ONGs, políticos y periodistas, piden a las autoridades de la Ciudad de México información acerca del paradero de Marco Antonio, quien habría desaparecido el pasado 23 de enero, a manos de presuntos policías de la SSP.

A través de redes sociales, diferentes líderes de opinión, organizaciones civiles y periodistas compartieron la ficha de localización de Marco Sanchez y etiquetaron al Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera y a la SSP para que den una explicación sobre esta detención.

Entre los actores que compartieron la imagen del joven se encuentran el periodista Julio “Astillero” Hernández, la aspirante a la Jefatura de Gobierno, Laura Riojas y las ONGs Ahora y FrenteAlianzaBG.

Además de Alejandra Gutiérrez, conductora de Formato 21, María River, miembro del SNCA, la organización Pensamiento en Acción y el fotoperiodista de la Red de Periodistas de México, Octavio Marín.

SÍ DETUVIERON Y GOLPEARON A ESTUDIANTE



Marco Antonio permanece desaparecido desde el pasado martes. foto: cortesía para sinembargo

El padre busca a su hijo Marco Antonio Sánchez Flores de 17 años detenido el martes a las 4:30 de la tarde en la estación de Metrobús El Rosario por cuatro elementos de la policía capitalina. El muchacho, acusó en entrevista con SinEmbargo, fue golpeado, subido a una patrulla, pero nunca presentando ante una Agencia del Ministerio Público.

“Mi hijo no es un maleante, está estudiando, le gustan el arte, los museos el encanta, estudió Tae Kwon Do, es cinta negra. Es una zozobra la que tenemos, cuando ellos tienen en sus manos resolver esto, porque ellos saben lo que hicieron. Son días difíciles, con frío y todo; sin dinero”, dijo Marco Antonio Sánchez Chavéz.

Hoy, Sánchez Chávez teme lo peor, pues cree que a los uniformados “se les pasó la mano” con su hijo y  lo dejaron “por ahí tirado”.

Y la incertidumbre por la que atraviesa se fundamenta en que las autoridades “no quieren dar el nombre de los policías que lo detuvieron, ni de las patrullas, ni de las motos que siguieron a las patrullas. Eso es lo que nos inquieta, por algo no lo presentaron”.

La última vez que se supo del joven que estudia en la Escuela Nacional Preparatoria Miguel E. Schulz, la “Prepa 8”, fue el martes cuando se encontraba afuera de la terminal de Metrobús acompañado de un amigo y le pidió a otro joven que pasaba por ahí tomarle una foto con el graffiti de un muro.

“Lo desaparecieron porque son los últimos que tuvieron contacto con él, después de golpearlo lo esposaron y lo subieron a la patrulla. Su amigo que iba con él dice que le dijo a otro muchacho que iba pasando que si le podía tomar una foto. En eso estaba cuando un policía llegó y le dijo: ‘qué, te estás robando’. ‘No, le estoy tomando una foto’, le contestó, pero llegó otro policía y que dijo: ‘sí, sí le está robando’. Entonces mi hijo corrió hacia adentro del Metrobús y ahí fue donde lo agarraron y lo golpearon. Forcejeó, lo maniataron, le pusieron esposas, llegaron los otros y  lo subieron a la patrulla”, recordó el padre.

El amigo que lo acompañaba, sostuvo el señor, les pidió a los policías subirse a la patrulla con el muchacho, pero se negaron y le dijeron que se dirigiera la Agencia 40 del Ministerio Público, ubicada en Azcapotzalco.

“No encontró nada ahí, y se dirigió a la de 22 de febrero que está adscrita en Azcapotzalco [Coordinación Territorial Azcapotzalco 2] y no lo halló. Entonces fuimos a buscarlo, pensamos que era algo sencillo, pero en ningún lado lo encontramos. En la 22 de febrero estaban renuentes, no nos quisieron levantar un acta. De ahí llamaban por radios a las patrullas y nos dijeron que ya lo habían soltado, pero no dijeron ni dónde ni cómo”, narró.

El padre del joven aseguró que en la Coordinación Territorial Azcapotzalco 2 se negaron a levantar un acta argumentando que debían pasar 48 horas. Y acusó que ahí le cuestionaron sobre “si el chamaco no se iría con la novia”.

La madre de Marco Antonio Sánchez Flores realizó la denuncia de hechos extraviado/ausente ante el Centro de Atención de Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA) de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México que quedó archivada en la carpeta de investigación CI-E-DGAVD/CAPE/UI-2 S/D/00242/01-2018.

TEMOR POR LA SUERTE DEL JOVEN

El padre del muchacho no deja de repetir el temor que tiene de que a su hijo lo hayan golpeado y abandonado por ahí. Hasta el momento, dijo, las autoridades capitalinas tratan de ubicar la ruta que siguió la patrulla que se lo llevó, pues las cámaras de vigilancia aledañas al Metrobús El Rosario no sirven.

“Me dice mi esposa que ya declaró uno de los policías, pero ¿dónde están los otros?, ¿por qué los encubren? Nos urge saber el nombre de estas gentes, son delincuentes con uniforme; eso es lo que nos preocupa, porque al no presentarlo a la delegación es que se les pasó la mano, lo golpearon y tan mal estaba que ya no lo llevaron. Quién sabe a dónde lo fueron a tirar”, insistió Sánchez Chávez.

Marco Antonio agregó que la policía del Metrobús El Rosario tampoco levantó ningún informe sobre los sucedido.

“Ellos saben bien lo que hicieron. ¿Dónde lo vamos a buscar nosotros?, ¿dónde lo tiraron? Ya le dimos reporte a la Universidad, ya se movió el director de la Prepa 8, el jurídico. Los rumores es que los policías están al acecho de los jóvenes que andan por ahí, los sorprenden y los extorsionan. Lo que no entiendo, ¿por qué a nuestro jóvenes?, ¿por qué no se enfrentan a la delincuencia como debe de ser? Con ellos sí son muy valientes y con los delincuentes tiemblan”, reclamó.

Los policías de varios estados del país se han visto involucrados en la desaparición de jóvenes. Muchas veces entregan a las víctimas a grupos del crimen organizados o en medio de tortura los han privado de la vida. El caso más reciente es el del plagio y tortura de siete jóvenes en Chilpancingo, Guerrero. Hoy dos de ellos siguen sin aparecer.

Un total de 34 mil 270 personas tienen reporte de desaparición en el país, según las últimas cifras disponibles.


(SIN EMBARGO/ REDACCIÓN / ENERO 27, 2018,10:10 AM)

¿QUIÉN ERA QUINTÍN, LÍDER OBRERO QUE DENUNCIÓ ABUSOS DE MINERA CANADIENSE Y AHORA ESTÁ MUERTO?


Cuando la minera Media Luna anunció en 2013 el inicio de sus trabajos de exploración cerca de su pueblo, Nuevo Balsas, Quintín Salgado Salgado regresó a su tierra porque creyó que era la oportunidad para lograr el desarrollo en su región. Nunca pensó que venía a enfrentar su destino, contó uno de sus compañeros del movimiento: “se topó con la cerrazón y con la insensibilidad de una empresa rapaz y voraz”.

Guerrero/Ciudad de México, 26 de enero (ElSur/SinEmbargo).- El activista asesinado la mañana del miércoles en Nuevo Balsas, Cocula, Quintín Salgado Salgado no era un activista cualquiera entre los paristas de la minera Media Luna. Era el pilar del movimiento que comenzó el 3 de noviembre pasado, coincidieron algunos de sus compañeros consultados por teléfono este jueves.

Antes de entrar como trabajador de la minera Media Luna fue migrante en Estados Unidos, donde además de que aprendió a la perfección el inglés, se formó como líder obrero y acendró la virtud de la solidaridad.

Cuando la minera Media Luna anunció en 2013 el inicio de sus trabajos de exploración cerca de su pueblo, Nuevo Balsas, Quintín regresó a su tierra porque creyó que era la oportunidad para lograr el desarrollo en su región. Nunca pensó que venía a enfrentar su destino, contó uno de sus compañeros del movimiento, “se topó con la cerrazón y con la insensibilidad de una empresa rapaz y voraz”.

Quintín fue contratado como obrero por Media Luna desde los trabajos de exploración, pero en 2016, cuatro meses después de que la minera inició los trabajos de explotación, se sumó a las protestas de los pobladores de Nuevo Balsas que exigieron un estudio de impacto ambiental para conocer los niveles de contaminación, así como una indemnización, sobre todo a los pescadores que vieron disminuidos sus ingresos. Por su activismo en el movimiento fue despedido.

Después como concesionario de una Urvan fue subcontratado para el transporte del personal de la empresa de Nuevo Balsas a la mina.

A partir del 3 de noviembre encabezó el movimiento de los trabajadores paristas que buscan la cancelación del Contrato Colectivo de Trabajo que la empresa tiene con un sindicato de la CTM, y en demanda de la firma de la titularidad con el Sindicato de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (STMMSRM).

El delegado en Guerrero de este sindicato, Indalecio Pérez Morones dijo este jueves que Quintín se sumó al movimiento porque como concesionario el sindicato de la CTM le quitaba el 7.5 por ciento, de lo que la empresa les paga a los concesionarios subcontratados.

“Además el sindicato de la CTM es el que determina quién sí y quién no de los concesionarios prestan el servicio, y a quienes no son del sindicato sólo les permite prestar el servicio unos días sí y otros no, mientras que las concesiones que son del sindicato están trabajando todos los días”, informó el líder sindical.

Dijo que Quintín era uno de los principales activistas porque una de las demandas del paro es que los contratos de los prestadores de servicios se firmen directamente con la minera, y no con el sindicato, “por esa demanda Quintín le estaba dando el apoyo al movimiento”, reforzó su argumento Pérez Morones.

Por su dominio del inglés Quintín Salgado fue el enlace y el traductor durante la visita al plantón el 11 de diciembre pasado de los dirigentes del Sindicato de Trabajadores del Acero de Estados Unidos (United Steelworkers) Bob Laventure y Manny Armenta.

El caso de Salgado Salgado es similar al de los otros dos mineros que fueron asesinados el 18 de noviembre en Atzcala, los hermanos Víctor y Marcelino Sahuanitla Peña, quienes estaban subcontratados como prestadores de servicios, pues eran los que surtían el combustible a la minera.

Uno de los compañeros de Quintín contó que por su solidaridad con el pueblo y pescadores de Nuevo Balsas en el movimiento del 2016, perdió su empleo en la minera, y por su solidaridad con los trabajadores en paro de la minera Media Luna, perdió ahora la vida.

Apenas en diciembre pasado con motivo de la celebración de la Navidad, Quintín envió el siguiente mensaje a sus compañeros paristas: “Te deseo que tengas el suficiente amor propio para pelear muchas batallas, y la humildad para saber que hay batallas imposibles de ganar y por las que no vale la pena luchar”.

El dirigente del movimiento de los paristas murió a los 37 años de edad y dejó en la orfandad a un hijo menor de edad.

SINDICATO DE CANADÁ EXIGE JUSTICIA POR ASESINATO

La Unifor, el mayor sindicato de Canadá, pidió que Torex Gold sea una de las primeras empresas canadienses en ser examinada por el Defensor del Pueblo Canadiense para las Empresas Responsables, debido a los abusos contra los derechos humanos que han cometido en México.

“Los trabajadores están siendo asesinados por oponerse a Torex Gold y no se está haciendo nada al respecto”, dijo el presidente nacional de Unifor, Jerry Dias. “¿Cuántos deben morir antes de que las empresas y los sindicatos mexicanos corruptos rindan cuentas?”

La minera Media Luna, donde el pasado miércoles murió Quintín Salgado, es propiedad de la firma canadiense Torex Gold. Al igual que muchas compañías extranjeras que operan en México.

“La muerte de Salgado es la última violencia relacionada con la huelga en la mina Media Luna, donde aproximadamente 600 trabajadores han estado en paro desde el 3 de noviembre de 2017 después de que se les impidió salir de la unión corrupta de la CTM para unirse a Los Mineros”, señaló Díaz.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE El SUR.


(SIN EMBARGO/ EL SUR/  ZACARÍAS CERVANTES/ ENERO 26, 2018, 2:00 PM)