jueves, 23 de marzo de 2017

ELBA, PRISIONERA POLÍTICA


Lo publicado en este espacio el 19 de enero de 2015, se mantiene 26 meses después: Elba Esther Gordillo es prisionera política del Presidente Enrique Peña Nieto. El viernes pasado se le volvió a negar el beneficio de la prisión domiciliaria para que ahí, por razones de edad, enfrentara el proceso que se le sigue. Hasta ahora, ninguno de los delitos por los que se le acusa se ha probado, y está en la cárcel porque los jueces avalan el argumento de la PGR que puede escaparse. Para un gobierno al que uno de los gobernadores consentidos de Peña Nieto, Javier Duarte de Veracruz, se le fugó hace más de 150 días y dicen no saber en dónde se encuentra, y permitió que por razones de salud pagara su condena en casa uno de los fundadores del Cártel de Guadalajara, Ernesto Fonseca, la forma como se enfrenta a la maestra Gordillo en tribunales, toca la sevicia.

La maestra fue detenida cuando varios miembros del Gabinete, tras una reunión en Los Pinos donde analizaron la entrevista que le dio a Adela Micha días antes, alegaron que Gordillo había llegado a un punto sin retorno en la confrontación con el gobierno y que con ella al frente del magisterio, la reforma educativa no iba a poder ser concretada. Las voces que alertaron que el problema no era ella sino la Coordinadora magisterial, fueron ignoradas. La decisión, que aún sin gustarle la ordenó Peña Nieto, fue que como criminal de alta peligrosidad, un comando de la Marina la detuviera en el aeropuerto de Toluca en febrero de 2013, donde aterrizó en víspera de viajar a Guadalajara, con una artimaña que le tejió el entonces Secretario de Hacienda, Luis Videgaray.
Desde enero de 2015, las cosas no han cambiado mucho en la sustancia del caso. El expediente mantiene las mismas fallas, omisiones y errores tan grandes como inexplicables. En aquel entonces se planteó: “El pliego de consignación para ejercer la acción penal en contra de Gordillo, suscrito por el ministerio público el 20 de febrero de 2013, sustentado en los dictámenes de los peritos del Sistema de Administración Tributaria (SAT), y de la PGR. Los dictámenes, sin embargo, fueron emitidos el 21 y 22 de febrero, respectivamente. Es decir, un día después del pliego de consignación.

“No es el único desaseo. El principal delito imputado a Gordillo, operaciones con recursos de procedencia ilícita, sobre la cual se montó el de delincuencia organizada, no tiene sustento legal. Los recursos que según SAT y la PGR movió Gordillo en diferentes operaciones financieras cuando presidía el Sindicato Nacional de Maestros, no tienen una procedente ilícita. Provienen de los maestros, que a su vez, recibieron sus dineros del Gobierno federal. El sindicato, que en dado caso pudo acusarla de abuso, fraude o malversación de fondos, por ser en todo caso el afectado, no ha presentado, hasta ahora, ninguna denuncia contra la maestra.

“La leey establece que el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, sólo puede ser investigado una vez que la Secretaría de Hacienda, el área competente, haya presentado la querella. En el expediente no existe la querella. Tampoco se acreditó, como establece la ley, la representación legal de la Secretaría de Hacienda. Esta inconsistencia en el expediente es una de las más grotescas de todo el caso, que arranca con la averiguación previa el 13 de febrero de 2013, una vez que, establece, recibió la querella –la inexistente-, en forma de imputaciones.

“La querella que señala el acuerdo del ministerio público adscrito a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada, fue suscrita en representación de la Secretaría de Hacienda por Alonso Israel Lira Salas, quien se identificó como director adjunto de Procesos Legales de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda, con un gafete provisional, donde no se aclaraba su cargo, firmado por Mauricio López Tapia, de quien tampoco se precisa su cargo. Esta ambigüedad no es relevante, dado que hay dependencias donde por razones de seguridad no se identifica la posición o el nivel de quien lo porta.

“Lo que sí es fundamental, es la Constancia número 32, firmada por Claudia del Carmen Mora Osorio, directora de Recursos Humanos y Materiales de la Coordinación Administrativa de la Procuraduría Fiscal de la Federación, en donde afirma que Lira Salas ingresó a la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda el 1 de febrero de 2013. La Constancia 32, cuyo propósito era acreditar la representatividad legal de la Secretaría de Hacienda, está fechada el 14 de febrero de 2013.

¿Cuál es el problema? Que la averiguación previa está fechada el 13 de febrero de 2013, al dar entrada el ministerio público a una denuncia suscrita por un funcionario que no tenía su personalidad ni representatividad legal acreditada en el momento que la presentó. A partir de esa querella, el ministerio público ordenó solicitudes oficiales al Gobierno de Estados Unidos para conocer los antecedentes penales de la maestra, y pidió dentro del Gobierno federal información para respaldar el caso. Aún así, la maestra ha ido derrotando a la PGR en tribunales.

Dentro de la PGR no hay mucha convicción que pueden mantenerla en la cárcel, con la imputación por defraudación fiscal interpuesta en octubre de 2014, parte del expediente cuestionado, pero no se trata de la ley, sino de que no salga de prisión, ni siquiera domiciliaria por razones políticas. No aceptan en el gobierno que así se le llame, pero no hay argumentos que sostengan lo contrario.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx
twitter: @rivapa


(NOROESTE/ Estrictamente Personal/ Raymundo Riva Palacio/ 22/03/2017 | 04:08 AM)  

DEBE FAS APEGARSE A LA CONSTITUCIÓN: CARLOS NAVARRO LÓPEZ


El integrante de la Comisión Política del PRD en Sonora, Carlos Navarro López, expresó que la Fiscalía Anticorrupción de Sonora (FAS) tendrá que estar fundamentada en la Constitución y no en el reglamento de la Procuraduría, esto tras ser declarada como inconstitucional.

Comentó que es lamentable como algunos panistas han declarado en el transcurso de la semana que los procesos legales en contra de políticos involucrados en casos de corrupción deberán ser anulados, refiriéndose específico en el proceso legal que está viviendo el ex gobernador, Guillermo Padrés Elías.

“Primero muy lamentable que los panistas estén celebrando como si fuera un gran acontecimiento la resolución del juez, es decir contentos pensando en que todo lo que se robaron no va a tener castigo, eso la verdad es muy lamentable”, manifestó.

Navarro López indicó que los procesos legales que está llevando a cabo la FAS tendrán que ser reubicados a la instancia correspondiente para su seguimiento, y que el Gobierno del Estado deberá asumir la parte jurídica que le corresponde para la constitucionalidad de la instancia especializada en actos de corrupción.

“Creo que en todo el país se han ido conformando las fiscalías Anticorrupción y creo que quienes deben de sustentar y asumir la parte jurídica que le corresponde es el Gobierno del Estado, fue el principal anuncio que hizo la Gobernadora cuando empezó, yo creo que para que tuviera fuerza la fiscalía especializada debería estar en la Constitución, no en el reglamento de la Procuraduría”, expuso.

Agregó que es indignante cómo el ex gobernador Padrés recurre a uno de los bufetes de abogados más caros del mundo, esto para la defensa de sus actos de corrupción.


(DOSSIER POLITICO/ Tomado de: Guillermo Saucedo / El Sol de Hermosillo/ 2017-03-21)

ANTONIO ECHEVARRÍA, CANDIDATO DE PRD-PAN-PT Y PRS EN NAYARIT


CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La presidenta nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Alejandra Barrales Magdaleno, presentó a Antonio Echevarría como candidato de la alianza entre esa fuerza política y los partidos Acción Nacional (PAN), del Trabajo (PT) y Revolucionario Socialista (PRS) al gobierno de Nayarit.

En conferencia de prensa conjunta con la secretaria general del partido, Beatriz Mojica Morga, y otros integrantes del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), la dirigente perredista sostuvo que “hay mediciones que permiten afirmar que esta alianza en Nayarit será una alianza ganadora”.

Precisó que la campaña iniciará formalmente el próximo 2 de abril, y este fin de semana, dijo, acompañará a Echevarría en su registro formal como abanderado de esa amplia alianza. “No tenemos duda que con esta fórmula vamos a garantizar el triunfo de nuestra alianza en el estado de Nayarit”, subrayó.

Por su parte, Beatriz Mojica expresó que Echevarría va arriba en las encuestas, y que en Nayarit el PRD tiene el 18% de las preferencias electorales. “No es la primera vez que vamos en una alianza de partidos amplia en Nayarit”, dijo.

A su vez, Antonio Echevarría aseguró que la alianza que encabeza hará historia. “Somos gente que queremos mejorar la sociedad nayarita, es un gran reto el que estamos asumiendo. Vamos a dar muestra de cómo se debe hacer un gobierno honesto”, apuntó el candidato.


(DOSSIER POLITICO/ Tomado de: Rosalía Vergara / Proceso/ 2017-03-23)

MUEREN MÁS DE 100 PERSONAS POR EXPLOSIÓN EN MOSUL


Foto: AFP

Una explosión en una área residencial al oeste de Mosul, dejó más de 100 personas muertas.

De acuerdo a La Jornada, el atentado ocurrió mientras la ofensiva del Ejército iraquí para liberar el bastión de la milicia terrorista Estado Islámico (EI) en el norte de Irak, informaron un militar y un activista.

Entre los escombros de edificios se hallaron 108 cadáveres, entre ellos de mujeres y niños, informó hoy un general del Ejército iraquí.

La plataforma de activistas Ojo de Mosul habló de 130 muertos, mientras la agencia de noticias kurda Rudaw informó incluso de 230 víctimas.

No está clara la causa de la explosión. El general Mohamed al Yaburi informó a Dpa que el Estado Islámico había colocado cargas explosivas en varias viviendas y que detonaron cuando sus habitantes regresaron después de que el barrio fuera liberado.

El Ejército iraquí lleva a cabo una ofensiva de amplio alcance para liberar la parte de la ciudad al oeste del río Trigris, tras expulsar a los milicianos del EI de la zona oriental a finales de enero.


(RIODOCE/REDACCION/ 23 marzo, 2017)

ENCUENTRAN DOS CADÁVERES EN LA CARRETERA CULIACÁN-ELDORADO


Dos hombres fueron encontrados asesinados a balazos casi de manera simultánea a un costado de la carretera Culiacán-Eldorado pero en diferentes puntos, la primer víctima se encontró a las 8:20 horas de hoy entre el crucero de la citada carretera y la carretera la 20 y el crucero con la carretera a el Quemadito en la sindicatura de Costa Rica.

La víctima era un hombre de aproximadamente 25 años de edad, el cual vestía un short a cuadros color beige y violeta, unos zapatos color negro y chamarra color naranja y café, quien presenta disparos en distintas partes del cuerpo.

En el lugar hay casquillos de cuerno de chivo y de nueve milímetros, el cuerpo estaba a un costado del cerco perimetral de la carretera y tenía las manos en  la espalda.



El otro cadáver fue encontrado diez minutos mas tarde a un costado de la carretera, frente a un domicilio que se localiza por la calle 8 del poblado del campo El diez, el cuerpo estaba cubierto con las ramas y hojas de un árbol de bugambilias que hay en el lugar.


(RIODOCE/ REDACCION/ 23 marzo, 2017)

EN JUEGO, LOS NEGOCIOS DEL GRUPO ATLACOMULCO


Conforme se acerca la jornada electoral del Estado de México, a la par de los acostumbrados discursos triunfalistas de funcionarios y dirigentes del PRI, empiezan a manifestarse otras voces. En entrevista con Proceso, el consejero político de ese partido César Augusto Santiago señala que los desplantes púbicos del presidente nacional Enrique Ochoa no son idóneos para cohesionar a la militancia y atraer a los votantes

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Último reducto político del grupo que gobierna el país con Enrique Peña Nieto al frente, la elección en el Estado de México es fundamental para que el PRI se mantenga en la lucha por la presidencia en los comicios de 2018. Sin embargo, militantes históricos como César Augusto Santiago consideran que la dirigencia partidista no marca un rumbo.

Santiago, quien fue presidente nacional y ahora es consejero político del PRI, añade que la cúpula de su partido se encuentra alejada tanto de la militancia como de los 11 millones de votantes potenciales en aquella entidad, a los que no convencen de apoyar a su candidato, Alfredo del Mazo Maza. “Si no ganamos estaremos metidos en un grave problema”, advierte en entrevista.

A un mes de que arranque el proceso electoral para la sucesión de Eruviel Ávila en la gubernatura, reconoce que su partido no está en su mejor momento, porque la situación nacional no es fácil, hay un “humor social negativo” y su presidente, Enrique Ochoa Reza, no entiende lo que está pasando.

“Supone que con desplantes, retos y exageraciones va a resolver la situación”, señala el político chiapaneco. Considera erróneo que la dirigencia nacional “sólo emita berrinches, desplantes, retos y agresiones individuales a los personajes del momento, sin cuidar en dar una oferta clara y contundente de lo que quiere el PRI para el país y la gente”.

A su vez Bernardo Barranco Villafán, consejero electoral en el Consejo Local del INE en esa entidad, sostiene que para el PRI la elección del próximo 4 de junio es fundamental porque representa la posibilidad de que prevalezca un grupo de poder que ha hecho de las funciones de servidor público y de los recursos también públicos un negocio.

“La política en el Estado de México no sólo es un juego de poder sino un negocio jugoso. Siguiendo la filosofía de Carlos Hank González, del grupo de Atlacomulco, hay una tenue línea entre la política y los negocios, entre los empresarios y los actores políticos. En algunos casos pasan de ser funcionarios a ser proveedores, en otros son al mismo tiempo empresarios y políticos. De tal suerte que esto alcanza casos inusitados como ver al secretario de Gobierno, José Manzur Quiroga, que tiene declarados más de 80 millones de pesos en propiedades; además los ostenta, con un rancho con lago artificial, un pequeño zoológico y una colección de más de 200 vehículos Ford Mustang”, señala Barranco Villafán.

Precisa que, de cara a 2018, ganar la gubernatura le permitirá al grupo Atlacomulco, que lleva 90 años en el poder, garantizar la continuidad de su proyecto político y empresarial. De ahí que una derrota trascendería lo electoral e implicaría la debacle.

(Fragmento del texto que se publica en la revista Proceso 2106, ya en circulación)


(PROCESO/ REPORTAJE ESPECIAL/  JOSÉ GIL OLMOS 11 MARZO, 2017)

MARIO ABURTO: TESTIMONIOS DESDE ALMOLOYA


A 23 años de la muerte de Luis Donaldo Colosio, la personalidad, los motivos y hasta el destino del asesino confeso del candidato priista son desconocidos para el gran público, para quien el nombre de Mario Aburto ya no dice nada. La periodista Laura Sánchez Ley se dio a la tarea de hablar con las personas cercanas a ese hombre misterioso que a lo largo de los años ha clamado su inocencia. El resultado es Aburto. Testimonios desde Almoloya, el infierno de hielo (Grijalbo, 2017), del que aquí se adelantan fragmentos, con permiso de la autora y de la editorial.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- A las ocho de la noche, media hora después de que iniciara el interrogatorio oficial de Mario Aburto, José Luis Pérez Canchola llegó apresurado a las instalaciones de la PGR: lo habían llamado unos minutos antes para solicitar su presencia en el cuestionario y que constatara públicamente que el detenido no fue torturado.

Pérez Canchola se había convertido en una figura importante en México: fue nombrado el primer procurador de Derechos Humanos en Baja California y uno de los primeros a nivel nacional luego de la creación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en 1992.

–Cuando llegué, me pareció todo muy extraño; para empezar, Mario se veía mal, alterado. Otra cosa: el abogado público de oficio no estaba representando a Mario, era Xavier Carvajal, un abogado del PRI y que además era particular. ¿Qué hacía ahí?

El interrogatorio duró apenas dos horas, cuando en casos sin relevancia llegan a extenderse hasta cinco. El procedimiento fue superficial, recuerda.

–Yo lo vi con la vista perdida, cabizbajo; no miraba directamente a los que estaban ahí. Pedí que se le examinara. De mala manera el ministerio público a cargo me alegó que lo habían examinado, que no había nada que hacer.

Mario Aburto se negó a contestar todas las preguntas, generalmente su respuesta era que se reservaba el derecho. Esas palabras despertaron suspicacias en el procurador: ¿cómo un trabajador de maquiladora podía contestar así? Estaba aleccionado, se responde. Las preguntas fueron vagas y superficiales, apresuradas.

–Yo entiendo a partir de este momento que había consigna de no llevar una investigación profesional y técnica en el asesinato… Estaba sedado, estoy seguro.

Fue José Luis Pérez Canchola el único que se negó a firmar la averiguación previa, argumentando que Mario rindió una declaración incoherente y sobre los influjos de algún sedante.

Recuerda que todo el interrogatorio fue tan turbio, que incluso hicieron que el agente del Ministerio Público que estaba de turno se retirara para que otra persona se hiciera cargo del proceso.

Durante el interrogatorio, que finalmente condenaría a Mario Aburto, ocurrió otra irregularidad: mientras era cuestionado, una mujer alta, bien vestida y de voz dulce tocó a la puerta de la oficina; gritaba que no podían sacar a la prensa. Se identificó como periodista de un canal de televisión de Estados Unidos y exigió que la dejaran hablar con el detenido. En realidad era una agente de la policía que se hizo pasar por periodista para obtener más información del presunto culpable.

Mario llevaba la chamarra negra con la que fue detenido en Lomas Taurinas, una camisa negra desabotonada que dejaba ver su pecho y un poco del vientre, un pantalón ajustado al cuerpo, manchado de mugre, y el pelo esponjado y lleno de polvo; estaba sentado en una silla negra con respaldo alto y recargaba los codos sobre los descansabrazos de metal.

–¿Cómo te llamas? –preguntó la joven.

Mario no contestó y enfurecieron los agentes, que en venganza levantaron su cara jalándole el cabello, pero Mario forcejeó y rápidamente volvió a clavarla entre las piernas.

–Somos del Canal 33, ¿cuál es tu nombre? –repitió la joven agente.

–Mario Aburto Martínez –contestó haciendo una pausa en cada sílaba.

La mujer continuó con su interrogatorio y volvió a pedirle su nombre, estado civil, dirección. Mario respondió como contestadora automática: el mismo ritmo de la voz, el mismo volumen pastoso, hasta que la “reportera” preguntó por qué había asesinado al licenciado Colosio.

–No voy a hablar de eso.

La supuesta reportera preguntó si tenía miedo a alguien y ahí la voz, la postura de Mario cambiaron; se inclinó ligeramente, sacó la cabeza de entre las piernas y contestó seguro:

–No. No tengo miedo a nada, incluso ni a morir.

Hablaría también de un libro que decía haber escrito y entregado a la prensa extranjera hacía años. Ella indagó sobre el contenido del libro.

–Mi amor, pero si tú me estás diciendo que escribiste un libro, ¿escribiste un libro sobre qué? ¿Qué pasa, por qué tienes miedo? ¿Sobre qué escribiste un libro?

Mario empezó a responder incoherencias: que “ellos” le dijeron, que lo trataron de intimidar, que lo iban a matar; que “ellos” lo habían amenazado de muerte y podían inculpar a sus compañeros.

–Quiero prensa extranjera. Quiero una cara conocida aquí: Gratas, Enrique Gratas –dijo.

–Es de Telemundo, es de Miami. Enrique Gratas difícilmente va a llegar ahorita.

Ante la negativa de Mario, la joven agente, acompañada por un camarógrafo, salió de la oficina donde fue interrogado, una sala anacrónica de alfombra color azul rey, escritorios de madera falsa y un ventilador que durante horas apuntó hacia el detenido; al terminar, Mario se abotonó la camiseta, se acomodó el cuello de la chamarra de piel negra y cerró la bragueta de su pantalón. Se limpió las costras de sangre que quedaron incrustadas sobre su rostro.

* * *

Según la versión oficial, a las 4:10 de la mañana del 24 de marzo Manlio Fabio Beltrones, que había llegado a Tijuana por encomienda del presidente de México, le solicitó a Diego Valadés ver al detenido; Mario, custodiado por dos agentes de la Policía Judicial Federal, se encontraba sentado en una silla frente a un escritorio, la mirada clavada en la pared.

–El gobernador Beltrones me expresó su interés por ver al señor Aburto, a lo cual accedí, y a mi vez le comenté que yo mismo participaba en el interés de verlo. En el momento en que bajábamos al lugar donde se encontraba custodiado, algún colaborador me hizo una consulta; por ese motivo le indiqué a Beltrones que, en compañía de otros funcionarios de la procuraduría, se adelantara. Permanecieron los agentes de custodia, que en ningún momento abandonaron al hasta entonces presunto responsable del homicidio. Mi presencia posterior en el lugar no duró a lo sumo ni dos minutos. Una única (pregunta) que le dirigí fue la de si estaba consciente del grave daño que con su acción había ocasionado; Aburto no dio respuesta. Me llamó la atención su aplomo, su enorme tranquilidad y el aspecto desafiante y cínico de su mirada.

Manlio Fabio Beltrones secundó esta declaración: a las cuatro de la mañana había asistido a una reunión donde los funcionarios encargados de continuar la investigación le hicieron saber que el detenido no había querido declarar nada adicional. Ante su silencio y sus evasivas, Beltrones solicitó al procurador le autorizara ver al asesino para constatar su estado físico y cerciorarse de que estaba en un lugar seguro, bien custodiado y sin la posibilidad de ser víctima de un atentado. Pero al estar frente al asesino de su amigo, no pudo contener el impulso de reclamarle:

–¡¿Por qué a Luis Donaldo?! ¡¿Por qué no a otra persona?!

–No voy a contestar hasta que estén mi abogado y el procurador de Derechos Humanos –contestó Aburto.

La versión del político sonorense fue sustentada por agentes de la PGR y la Policía Judicial Federal: el único acercamiento que Beltrones tuvo con Mario Aburto fueron breves instantes en las oficinas de la delegación en Tijuana. Sin embargo, Mario y un informante del FBI contaron una historia muy diferente.

* * *

Desde que ha estado encarcelado, psicólogos y psiquiatras han encontrado que Mario ha desarrollado neurastenia, una enfermedad mental donde la depresión y la tristeza son latentes todos los días. Se ha vuelto paranoico.

Uno de los reportes elaborados por personal de la penitenciaría da cuenta de que, cuatro años después de su detención, Mario perdió el control cuando quisieron trasladarlo a un “área especial”: agredió a un custodio, le soltó una patada y mordió con tanta fuerza al jefe de sección que, histérico, se hizo el desmayado.

En esas 192 720 horas viendo los mismos barrotes, a Mario sólo lo ha visitado su madre en una ocasión, durante 47 minutos. Por eso se ha refugiado en los más de 500 libros que ha leído en 22 años: novelas, según el sistema penitenciario, que constantemente le recuerdan a la última mujer de la que estuvo enamorado.

“Estuve recordando la primera vez que vi a Cristina, sentí muchas mariposas en el estómago y me pareció que ya la conocía desde hace muchos años atrás, pero no me atreví a pedirle que fuera mi novia en ese momento por estar esperando que ella se me declarara, así que llegó Mauricio y se apuntó en la lista de espera, y yo me quedé como el chinito, nomás mirando. Pero ya no quise decir nada para no lastimar emocionalmente al buen Mauricio, que quiero como a un hermano. ¡Ay, Cristina! Si supieras que el único que me regañaba era mi hermano Rafa, porque me decía que me esperara y que no te fuera a decir nada todavía. Lo importante es que a mí también me gustaría casarme contigo, pero tenemos que esperarnos un poco más mientras se esclarece el caso Colosio y poder yo volver con mi familia, y estar más cerca de ti.”

El encuentro con su madre fue muy breve, intercambiaron muy pocas palabras. Cuando María Luisa Martínez, una mujer chaparrita de cabello teñido de rojo, vio cómo los custodios acercaban a su hijo, los ojos se le pusieron húmedos, pero no lloró.

Mario soltó un “¡Madre!”. En 1994 aún se veía regordete y con las mejillas rosadas, que contrastaban con la monotonía del uniforme color caqui; lo vio bien, saludable. Los dos extendieron los brazos y se estrecharon tan fuerte que parecía que querían fundirse en una sola pieza. Su madre iba acompañada por una religiosa que cubrió los gastos y organizó la visita en Almoloya. María Luisa volteó a ver a la monja y le presentó a su hijo Mario.

–Mario, hijo, ¿y la cruz, todavía llevas la cruz? –él se puso de espaldas y se levantó la camisa para enseñarle una cicatriz en forma de cruz que tiene en la espalda, la marca que se hizo cuando era pequeño brincando una rama de huizache. Una sonrisa panorámica se dibujó en el rostro de la mujer: si bien el que Mario estuviera encarcelado era terrible, al menos no estaba muerto y había sido suplantado por otro hombre. La visita terminó fugazmente. Fueron pocos minutos, pero después de tantos años María Luisa recuerda cada detalle de su pequeño hijo de 23 años.

En la memoria materna, Mario aún tiene la piel estirada, el cutis terso, el bigote incipiente y la figura flacucha. En el caso de Aburto, su madre aún lleva el cabello teñido de rojo y el rostro aún no se le ha llenado de patas de gallo.

* * *

Mario terminó en 1997 la primaria, la secundaria y la preparatoria; ha perfeccionado su nivel de inglés. Cuando se siente deprimido, le gusta leer la revista Selecciones. Pero hasta los libros le recuerdan lo que pasó hace 20 años: un profesor en El Altiplano recuerda que un día Mario hojeaba un libro de historia en el que se hablaba de la muerte de Luis Donaldo Colosio, y la reacción del asesino confeso fue que peló los ojos y volteó a verlo soltando un “Ya ve, no se ha comprobado y aquí me tienen”.

Dice que Mario acostumbra escribir sobre todo lo que lee dentro del penal y conserva sus apuntes, pero cuando los asimila los destruye porque cree que es observado. En la reclusión, el tiempo dejó de ser tiempo: pasa sus días aprendiendo a tocar la guitarra, jugando ajedrez, escribiendo poesía, y le agarró amor al futbol.

Sin embargo, desde 1996 la única actividad en que es constante es en sus clases de pintura: incluso ha vendido algunas de ellas, y tal vez alguno de los compradores tenga un cuadro del asesino confeso del candidato presidencial y aún no se ha dado cuenta, ya que éste ha decidido firmar sus trabajos con una escuálida M. El último que vendió tuvo un precio de 600 pesos, de los cuales gastó 254 en más pinceles y pinturas.

A Mario le gustaba ver películas en Almoloya; asistía a una actividad llamada “Cine debate”, donde los internos veían alguna cinta y al finalizar comentaban sus impresiones. Mario nunca ha querido debatir: ha dicho que le encanta el cine, pero de ninguna manera externará sus comentarios porque está seguro de que lo van a psicoanalizar y en estos años ha aprendido que cualquier cosa que diga será usada en su contra.

En estos 22 años Mario ha llorado por las noches, de hecho ha llorado tanto que muchísimas veces se ha quedado dormido así, fatigado de tanto sollozar. Pero en la soledad, algunos de los psicólogos que trabajaron con él en el penal recuerdan que siempre se mostraba altivo, invulnerable, hasta el 1 de octubre de 1998.

Mario salió de su celda para internarse en un pequeño cuarto donde una vez a la semana proyectaban películas a fin de que los internos las analizaran; ese día la exhibición elegida fue En el nombre del padre, un filme biográfico protagonizado por el actor Daniel Day Lewis que narra la historia de un joven acusado de perpetrar un ataque terrorista. Durante el interrogatorio es terriblemente torturado y amenazado con asesinar a su madre; finalmente Gerry Conlon, el protagonista, firma una confesión de culpabilidad.

La película termina con la liberación de Conlon por falta de pruebas tras 15 años encarcelado: cuentan que Mario lloró, lloró como nunca.

Esa tarde le dijo a la psicóloga que se sentía como Gerry Conlon, un preso político, víctima del sistema que lo aprisionó injustamente; reavivó los recuerdos reprimidos desde su detención. Además recordó a su padre, con el que cada día hablaba menos, y quien hacía muchos años se la había recomendado.

Un mes después de la proyección, Mario le explicó a la psicóloga que ya no se sentía cómodo asistiendo a las sesiones de “Cine debate”. Esa semana salió a correr al patio del penal, miró directamente al sol, y segundos después todo se le hizo negro: se desvaneció ante la mirada atónita de sus compañeros. Durante un minuto perdió la vista. Según el reporte médico de un oftalmólogo, su organismo reaccionó violentamente por una situación estresante. En el nombre del padre colapsó a Mario.

* * *

Durante gran parte de los últimos 264 meses, a Mario Aburto Martínez se le ha mantenido aislado. En la bitácora de visitas sólo aparecen siete personas que lo visitaron de 1994 a 1998: Héctor Sergio Pérez Vargas, su abogado defensor; José Clemente Navarro, un abogado defensor provisional; Jorge Mancillas Treviño, activista radicado en Los Ángeles; María Luisa Martínez, su madre; Mary Antonia Brenner, la religiosa que acompañó a su madre; Alma Elizabeth Aburto, su cuñada, e Irma Guerrero, una amiga. Aunque no aparece en la lista, el periodista mexicano Jesús Blancornelas le hizo una entrevista arreglada por el gobierno federal, con la que validó la versión oficial del asesino solitario.

Hace dos años comencé a hacer peticiones al gobierno de Enrique Peña Nieto para entrevistarme con Mario Aburto: como no tenían contacto con él, sus familiares albergaban la sospecha de que su hijo había sido asesinado y querían corroborar que seguía con vida.

Es larguísima la lista de funcionarios a los que solicité que al menos hicieran llegar mi petición al interno; empezó en la Secretaría de Gobernación y continuó hasta la Comisión Nacional de Seguridad. Ante las negativas, a través de los medios oficiales solicité el apoyo de varios colegas que tenían alguna clase de amistad con funcionarios del gobierno de Peña Nieto: fue por mediación de uno de ellos que el comisionado nacional de Seguridad, Renato Sales, aseguró que podía hacerle llegar una carta a Mario Aburto de mi parte. La escribí contándole las novedades en su familia, le hablé de sus sobrinos, sus hermanos, sus padres, pero nunca recibí respuesta, y ante mi insistencia al respecto por medio de mi contacto, el comisionado informó que no sabía nada de la carta. ¿Cómo había pasado, si él mismo lo planteó como un medio de comunicación con el asesino confeso? Además, le fue entregada puntualmente a su jefe de prensa en su oficina. Ahora nadie sabía nada de la carta ni de la petición: parecía que nunca existió, que jamás el funcionario la recibió sonriente y con un “gracias”.

Después de aquello, aunque siempre se rehusaron a hacerlo por escrito, el rechazo fue tajante: este tema me rebasaba y yo, una simple periodista sin amistades en las grandes esferas del poder, jamás podría ver a Mario Aburto. Nunca podría entrevistarlo.

En 2014 se conmemoró el vigésimo aniversario luctuoso de Luis Donaldo Colosio, y en el periódico donde desde hace media década laboro publicamos una serie de reportajes que incluyeron el testimonio de la olvidada familia Aburto: los visitamos en Los Ángeles, California, y externaron la preocupación de que su hijo hubiera sido asesinado en el penal; estaban intranquilos porque no llamaba, y les resultaba imposible viajar a México porque se habían apegado al beneficio del asilo político. A pesar de reiteradas peticiones, otra vez la negativa fue contundente.

(…)

Según la información filtrada a Milenio, Aburto fue trasladado primero al penal de Puente Grande, en Jalisco, y después al de mediana seguridad en Huimanguillo, Tabasco; en dos años sólo había hablado 10 veces son sus padres.

El adelanto de este libro se publicó en la edición 2107 de la revista Proceso del 19 de marzo de 2017.


(PROCESO / LAURA SÁNCHEZ LEY/ 23 MARZO, 2017)