martes, 21 de marzo de 2017

LA PESCA Y LAS PROHIBICIONES, BOMBA DE TIEMPO


FOTOS: Cristian Torres

Miles de trabajadores del mar en el puerto de San Felipe y el Golfo de Santa Clara desconocen qué sucederá con la pesca a partir de que termine el Programa de Compensación Federal que les ha entregado dinero para que no salgan a pescar durante dos años, en una acción de protección de la vaquita marina que funcionó a medias y que propició la pesca ilegal de totoaba

Golfo de Santa Clara.- Lo sucedido la semana pasada en este poblado podría ser un adelanto de la reacción social, del estallido de rebeldía y coraje que derivó en el incendio de una docena de vehículos del Gobierno Federal, agresiones a inspectores de PROFEPA y CONAPESCA, saqueo a vehículos que fueron varados al bloquear los acceso al poblado, y la expulsión de autoridades de todos los niveles.

Ese contexto implicó que durante varios días los pescadores pudieran salir con sus pangas al mar a la pesca generalizada de curvina golfina -detenida por falta de autorización por Impacto Ambiental-, que convirtió a esta localidad en una tierra sin Ley.

“Todo el desmadre lo hicieron los malandros”, expone un testigo de lo sucedido el miércoles 8 de marzo.

 Y es que según esa versión tenían como diez, veinte pangas con totoaba. Ese día los persiguió la patrulla, se metieron en un refugio.

En la tarde tuvieron la mala noticia -trasmitida en vivo- que no había respuesta positiva de las autoridades, ya que faltaba un documento de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que no había salido a tiempo.

 Ahí surgió el descontento, azuzado por un totoabero de nombre Jaime.

“Hagan un pinche desmadre”, les dijo en función de llamar la atención y sacar las pangas con totoaba por otro lado.

“Se hizo un cochinero”, narra el testigo. La orden derivó en que empleados de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA) fueron bajados a golpes de los vehículos oficiales para incendiarlos en plena calle.

La turba acudió hasta la zona de departamentos donde viven los inspectores de CONAPESCA y PROFEPA y les quemaron vehículos -casi enfrente de las oficinas de la Secretaría de Marina, cuyos elementos se quedaron paralizados-.

 Luego fueron por unas pangas de la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (CONANP) las juntaron en una cancha y también las quemaron.

“Hay la idea que algunos andaban bien encristalados”, refiere otro de los testigos.

 Dos pick-ups de CONAPESCA los llevaron hasta el entronque de la carretera a Peñasco, donde los volcaron y quemaron.

“Estaban parando a los tráileres y los estaban saqueando. Había gente armado, algunos encapuchados”, aseguran.

Este violento contexto implicó que horas después, ya sin la supervisión de la autoridad, pangas y más pangas pudieran salir a pescar curvina, algunos echaron hasta dos viajes, aunque después no sabían qué hacer con el producto, pues sin la MIA no lo pueden comercializar.

En la temporada de curvina la pesca en el Golfo implica la captura de 3 mil 500 toneladas de esa especie -hay 435 permisos de pesca y cerca de mil 500 pescadores- en un poblado que no llega a 8 mil habitantes.

La temporada dura solo dos meses -cinco mareas, el resto del año esté vedada por protección-, pero los permisos de pesca que otorga Conapesca tienen que estar acompañados de la MIA, el cual a la fecha no ha sido entregado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

En el caso de la totoaba, la pesca ilegal ha continuado, aunque parece que los furtivos ya se saben el camino: un día los detienen con buches, los trasladan a la Procuraduría General de la República (PGR) y a la semana están libres tras el pago de una fianza.  

INCERTIDUMBRE

“Es un derecho que les ha sido pisoteado, aunque estemos en contra no lo podemos evitar, pues es el clamor de una comunidad que es cien por ciento pesquera”, asume Carlos Alberto Tirado, presidente de la Federación de Pescadores de la Reserva de la Biosfera, en alusión a la pesca de curvina.


Traslado de los vehiculos oficiales quemados 

Y es que hasta el momento no se ha emitido MIA, y apenas el viernes 10 de marzo salió publicada en el Diario Oficial de la Federación la cuota de pesca de curvina golfina para 2017, fijada  de 4 toneladas 300 kilos por embarcación.

 “Eso nos garantiza al sector pesquero que la autoridad debe darle seguimiento al proceso legal”, refiere en torno a la parte que le toca a CONAPESCA -que depende de SAGARPA-, además de la MIA que le toca a SEMARNAT.

Es decir, deben contar con el permiso de CONAPESCA la Manifestación de Impacto Ambiental y  la cuota de pesca.

En el caso de la MIA depende de la Dirección de Inspección y Riesgo Ambiental de SEMARNAT y fue parte de la discusión sostenida la semana pasada en la Ciudad de México.

El argumento oficial es que el trámite se hizo tarde -el 21 de febrero-, aunque según Tirado, se entregó en esas fechas porque hubo retraso de otras instituciones, como el Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA), que debería emitir un dictamen relativo al tipo de red.

“Había un compromiso el año pasado del Presidente Peña Nieto y el Presidente Obama donde en el Alto Golfo ya no se podían utilizar redes ‘agalleras’. Si sometíamos la MIA con esa red, iba a ser rechazado.

El INAPESCA el 29 de noviembre dictaminó acerca del nuevo ‘arte de pesca’ para pescar curvina, que es ahora el sistema en encierro”.

Tirado explica que el 6 de enero, vía CONAPESCA, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) les mandó por oficio cómo será el nuevo “arte de pesca” para curvina.

Comenta que desde el 10 de febrero se capturó curvina -con lo que arrancaba la temporada-, aceleraron el proceso y el 14 de febrero les fueron entregados los permisos con las nuevas redes.

Dice que el 15 y 16 de febrero recibieron los permisos, lo que implicó que los proyectistas que realizaban la MIA trabajaran a marchas forzadas para modificar el trabajo ya realizado -por el cambio del arte de pesca-.

Labor que realiza un consultor externo que paga el sector pesquero, tan solo por el trámite ante SEMARNAT,  les cuesta 129 mil pesos, y por la elaboración, entre 500 mil y 600 mil pesos.

De acuerdo a la Ley, la MIA debe realizarse en 30 días, desde el momento de la solicitud, pero en caso de que alguien pida consulta pública, se alarga el trámite. Según Tirado Pineda, ese fue el planteamiento hecho por el sector pesquero para que dejaran salir a pescar, dado que ya estaba el trámite solicitado oficialmente.

“Les pedimos que nos dejaran pescar porque se nos iba a pasar la marea y el problema social que estaba en ese momento se vio reflejado cuando nos dijo la autoridad que no”, argumenta en relación a lo sucedido la noche del miércoles 8 de marzo.

 “En el pueblo, independientemente de que este mal o esté bien, está a flor de piel el asunto del Alto Golfo y la necesidad de tener un ingreso económico”, comenta el líder de los pescadores del Golfo, refiriendo que en el acuerdo de la no-pesca, por protección a la vaquita marina-, la de curvina golfina es  “la única que se exceptúa, la más regulada, la más normada en nuestro país”.

Desde su óptica, la situación para proteger la vaquita marina a nivel internacional pone en entredicho al gobierno, de que cerca de 700 embarcaciones autorizadas para pescar curvina anden en el mar.



Carlos Alberto Tirado, lider de los pescadores en el golfo

En su opinión, es cuestión de voluntad, y aporta el dato de que en 2016 no había MIA y hubo disposición del Gobierno Federal de permitir la pesca, pero este año no.

Por eso la semana pasada sostuvieron una serie de reuniones con funcionarios federales, diputados, senadores, y las autoridades prometieron una respuesta la tarde-noche de ese día, la cual llegó cerca de las ocho de la noche -siete de la noche en el Golfo-, la cual fue negativa y desató la furia.

“Fue una reacción descontrolada”, reflexiona el líder de los pescadores golfeños, “yo represento al sector pesquero legal, lo que tenemos entendido es que no era gente del sector organizado la que provocó todo esto.

 Los pescadores, líderes y representantes, están desconcertados por lo que pasó, están asustados”. Tirado comenta que los informes que recibieron fueron en el sentido de que quienes estaban saliendo a pescar era el sector furtivo, ilegal, el cual aprovechó la coyuntura. 

 En cuanto al Programa de Compensación, afirma que es muy delicado que hasta hoy no haya ninguna dependencia que les diga qué ocurrirá al respecto.

“No hay nadie que nos diga con qué ‘arte de pesca’ vamos pescar camarón en la siguiente temporada, dado que el acuerdo se vence en abril de este 2017”. Dice que CONAPESCA reconoció que la red de pesca -que llaman “chango”- es inoperable en el Alto Golfo, lo que implica la creación de un vacío legal en cuanto a la red con la que podrían pescar camarón.

No saben si hay presupuesto para continuar el programa ni tienen hasta el momento información relativa al tema. Y es que de acuerdo a los tiempos, ya tendrían que estar sometiendo la MIA para la pesca de camarón, pero a la par, desconocen con qué tipo de red podrían hacerlo.

“Todo esto es independientemente de que haya prórroga o no, no lo sabemos”, insiste el líder de los pescadores del Golfo.

“El problema del ‘arte de pesca’ para camarón y escama, creo que es una bomba de tiempo, y eso nos tiene con mucha más incertidumbre” sintetiza.  

EXALTACIÓN GONZÁLEZ: “VEDA TEMPORAL, PROFUNDO FRACASO”

 “La situación no está fácil, la autoridad la noto muy cerrada y no veo hasta el momento indicios de que la autoridad vaya a permitir la pesca”, expone el diputado Exaltación González, quien considera se ha demostrado que la pesca de la curvina no representa ningún riesgo para la vaquita marina.

Según el postulado por el Partido Acción Nacional, aunque la MIA sea requisito asentado en la Ley, también debe haber flexibilidad por parte de la autoridad, al tratarse de una zona muy lastimada económicamente.



PESCADORES EN EL GOLFO

“Es un tema de desesperación social, es preocupante. El Golfo de Santa Clara la única actividad económica que tiene es la pesca”, expone el ex comunicador y ahora diputado federal, y aparentemente, no hay recursos federales autorizados, dado que el decreto de la veda termina en abril de este 2017.

“El compromiso del Gobierno Federal a través de INAPESCA es que en estos dos años se iban a hacer investigaciones para determinar las artes de pesca adecuadas y que no representan riesgo para la vaquita marina. Los pescadores cuestionan por qué INAPESCA no hizo absolutamente nada en estos dos años”.

 A su consideración, el Alto Golfo es un mar rico en especies marinas que se deben preservar, pero no se puede descuidar a los pescadores y sus familias.

“Creo que este programa de la veda temporal ha sido un profundo fracaso en todos los sentidos, ni la compensación ni la medida medioambientalista de proteger a la vaquita dieron resultados. Había más vaquitas marinas cuando empezó el programa, ahorita parece que quedan como 35, aparte la pesca de totoaba ha proliferado. No se puede ahogar a toda una región solo por proteger a una especie marina”, resume en alusión al estallido social para, por último, advertir que puede ser un adelanto de lo que ocurriría en todo el país.

“Esto es una consecuencia de una muy mala actuación del Gobierno Federal”.  

Pagarán a pescadores, pero no hay más Para Alfonso Blancafort, delegado de la SEMARNAT en la entidad, la MIA es un requisito obligado por la Ley para que se pueda salir a pescar.

“Es un trámite que no se puede obviar”, asegura, además, no se trata de un requisito nuevo y este año los pescadores lo ingresaron justo antes de iniciar la primera marea.

“No podemos incurrir nosotros mismos en la ilegalidad”, y calcula que por los tiempos y procedimientos, como la consulta pública en la MIA,  difícilmente terminaría el proceso antes de que concluya la temporada de pesca de curvina.

“Ellos están conscientes de que lo ingresaron tarde y que no pueden llevar a cabo la actividad; señalan como el principal culpable de haber ingresado su MIA a INAPESCA, porque recibieron tarde la información de las artes de pesca que debían incluir”, afirma Blancafort.

En ese contexto el Gobierno Federal propuso a los pescadores de San Felipe y Santa Clara una compensación económica -solo por esta temporada- para los 631 permisionarios para pesca de curvina en El Golfo y San Felipe, calculada en casi 72 millones de pesos, 22 para San Felipe y cerca de 50 para el Golfo.

Además, en ambas comunidades planean instaurar un programa de empleo temporal para los integrantes de la cadena productiva que dure solo los 45 días de la temporada de pesca.

Eso implica que, a excepción de loa etnia Cucapah, que lo hacen en otra zona, absolutamente nadie podrá salir a pescar curvina en esta temporada que finaliza el 30 de abril.

Hasta el cierre de esta edición los pescadores de San Felipe aceptaron la propuesta, los del Golfo aún lo discutían.

“Es muy lamentable lo que pasó en Santa Clara y nadie quiere que vuelva a suceder, la percepción es que son delincuentes lo que provocaron esto, no los pescadores legales. Lo que provocaron es que no hubiera vigilancia, a nadie se le permite que se amenace al Gobierno Federal.

Las acciones van a ser claras y contundentes en cuanto a quienes resulten responsables”, advierte el delegado de SEMARNAT en Baja California.

En el caso del Programa de Compensación implementado hace dos años para proteger la vaquita marina, asume:

 “Lo único que tenemos seguro es que es un plan que dura dos años y termina en abril. No hay dinero adicional para el Gobierno Federal para continuar con la compensación, tenemos que trabajar con ellos para que regresen a pescar y que sus artes de pesca no maten vaquitas”.

El funcionario federal acepta que desde INAPESCA han fallado en aún no definir qué tipo de redes se utilizarían -ya con el tiempo encima-, aunque no comparte la opinión de que se trate de un programa fallido que, entre otras cosas, ha inhibido de manera importante la pesca ilegal que se tenía, y reflexiona, el crimen organizado y las actividades de pesca ilícita en el Alto Golfo están íntimamente relacionados.

 Refiere que cuando una embarcación ilegal es detectada por la Marina, regularmente y después una persecución incauta la lancha y encuentran redes curvineras, totoaberas, armas y drogas, aunque acepta que las confiscaciones se han incrementado con el uso de drones de vigilancia en toda la zona del Alto Golfo.

Finalmente,  indica que de no haberse implementado el programa, a la fecha ya no había ni una sola vaquita marina en la región.

El numero de 60 (vaquitas vivas) es igual de alarmante que el de 30, son muy poquitas. Por eso estamos trabajando en un proyecto donde buscamos capturar vaquitas en vida libre y tenerlas en cautiverio para resguardarlas, estudiarlas y lograr su reproducción”.

(SEMANARIO ZETA/ EDICIÓN IMPRESA /SERGIO HARO CORDERO /LUNES, 20 MARZO, 2017 12:00 PM)



HALLAN JERSEY ROBADO DE TOM BRADY EN CASA DE MAURICIO ORTEGA, EX DIRECTOR DE LA PRENSA


El jersey robado el pasado 5 de febrero al quarterback estadounidense Tom Brady -durante los festejos del Súper Bowl LI- fue supuestamente hallado en el domicilio particular del periodista mexicano Mauricio Ortega Camberos, hasta hace unos días director del diario La Prensa -medio que pertenece al grupo Organización Editorial Mexicano (OEM)- y que fue despedido al conocerse el hecho.

La Organización Editorial Mexicana (OEM), empresa periodística a la cual pertenece el rotativo que dirigía Ortega Camberos, informó que ya fueron notificados sobre este hecho, por lo cual emitirán un comunicado con su postura al respecto.

Entre otros objetos que habrían sido encontrados en posesión de Ortega, se encuentran un casco y zapatos del jugador Von Miller, linebacker de los Broncos de Denver, el cual el periodista también habría hurtado en otra edición del Super Bowl.

La prenda de ropa fue usada por Brady durante la victoria de su equipo los Patriotas de Nueva Inglaterra ante los Halcones de Atlanta (con un marcador de 34 a 28), fue encontrado en México, aparentemente sustraído por el periodista acreditado, informó esta mañana el jefe del Departamento de Policía de Houston, Texas, Art Acevedo.

La camiseta, valuada en medio millón de dólares, fue recuperada con la ayuda del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) y de las autoridades mexicanas, precisó Acevedo en un mensaje a través de su cuenta oficial en la red social Twitter.

La Liga Nacional de Futbol (NFL, por sus siglas en inglés) había indicado este lunes a través de un comunicado, que la camiseta fue encontrada en posesión de “un miembro acreditado de los medios internacionales de comunicación”.

La prenda fue hurtada durante los festejos de los Patriots en pleno terreno de juego tras lograr su quinto anillo de campeones.

“La camiseta la puse en mi bolsa y salí y ya no estaba allí”, había denunciado Brady durante la conferencia de prensa del día siguiente al Súper Tazón.

“Es lamentable porque es una buena pieza de recuerdo, si termina en eBay [portal de compra venta], avísame”.

Y añadió: “Esas son cosas muy especiales para guardar.” ¿Qué puedes hacer?”, dijo Brady.

“Tomaré el anillo [de campeón] y eso es lo suficientemente bueno para mí.”, dijo el jugador en visiblemente molesto.

La NFL señaló que también fue recuperada durante la investigación, la camiseta que Brady usó durante la victoria de los Patriotas en el Súper Bowl XLIX contra los Halcones Marinos de Seattle en 2015.

A finales de este año, la Ciudad de México será sede de un juego de temporada regular entre los New England Patriots y los Oakland Raiders, y el quarterback de los Patriots -de 39 años de edad- podría ser titular en el encuentro.


(SEMANARIO ZETA/ DEPORTEZ/  CARLOS ÁLVAREZ /LUNES, 20 MARZO, 2017 10:38 AM)

CINCO HISTORIAS QUE TERMINARON EN EL MISMO LUGAR


La tragedia del Cerro del Centinela en Mexicali acabó con la vida de cinco personas; jóvenes y adultos que dejan familias en la pena y a una sociedad conmocionada. En el caso de los rescatistas y policías perdieron su vida, pero salvaron a decenas

Rozaba los 18 años. Moreno de ojos un poco almendrados, nariz gruesa, lampiño; sin un solo pelo sobre la cara más que sus cejas, el joven oriundo de Chiapas no tenía mucho tiempo de haber llegado al Estado de México.

Su destino: el Heroico Colegio Militar. Recién cumplida su mayoría de edad -tres días después, para ser precisos-, Noé Carrasco Ruiz recibió una carta firmada por el General de Brigada del Estado Mayor, Manuel Sánchez Aguilar, quien un año atrás era director de Transporte Militar y, en 2002, el presidente del Centro de Examen en la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA); bajo esa investidura le dio la buena noticia al flaco muchachillo.

Su examen había sido aprobado para ser piloto aviador militar y debía presentarse cuatro días después a las siete de la mañana en la escuela de aviación.

“Queremos que comparta con sus padres la alegría que sin duda les causará el saber que su esfuerzo está obteniendo sus primeros frutos…”, leyó el próximo piloto.

Así empezó una historia que terminaría en la fatalidad.

Cuatro historias más completamente diferentes, se enlazarían años después ante el “altivo y viejo guardián” en Baja California.  

“Comandante, encontramos a la persona”

Llevaban más de doce horas de búsqueda continua.A pesar de no tener la certeza, los integrantes del grupo de rescate Los Aguiluchos suponían que buscaban el cadáver de la joven que horas antes se había reportado como desaparecida en el Cerro del Centinela en Mexicali.



 Noé Carrasco Cruz, piloto PEP

“M’ijo, ¿vas a ir a trabajar tú también? Ya te tienes que ir”, dijo Arturo López, el comandante de Aguiluchos, a las 4:30 de la mañana, tras una larga jornada de búsqueda, a  Roberto Caloca Quiroz, quien horas después moriría tras rescatar el cuerpo sin vida de la joven, entre las rocas del Centinela.

La pregunta del comandante no era fortuita, Los Aguiluchos son un grupo de rescatistas conformados por voluntarios:

“Todos tenemos familia, todos tenemos trabajo, el momento disponible que tenemos es lo que le dedicamos al grupo”. Los rescatistas no viven de eso, carecen de recursos, no son patrocinados por el gobierno, pero sí llamados por éste en emergencias.

Profesor de educación física, Roberto Caloca entraría a sus labores diarias ese lunes 13 de marzo al amanecer, aun así, respondió al comandante:

“No; me voy a quedar porque el incidente lo vamos a sacar antes de que entre a trabajar”.

 La decisión de Roberto por quedarse también respondía a que el grupo no cuenta con los recursos económicos necesarios, prefirieron levantar un campamento en las faldas del cerro, que regresar, movilizar vehículos y consumir combustible.

El sábado 11, jóvenes de un gimnasio pagaron 120 pesos por persona por participar en un ascenso al cerro frente a la Laguna Salada.

Al descender, se dieron cuenta que Karen Violeta Ruiz Sánchez, una mujer de 26 años, no bajó como todos. La reportaron como desaparecida. Karen era descrita por sus amigos como alegre. Cumpliría 27 años.

Era soltera y había terminado su carrera de contador público. Estudió primero en la Universidad de Occidente en Los Mochis, Sinaloa,  y después se mudó a Mexicali, donde vivió los últimos seis años.

Cuando Karen apenas cumplía dos años en su natal Sinaloa, el Grupo Bravo 10, al que pertenecía el paramédico que reconocería y ayudaría a trasladar su cuerpo inerte, se estaba creando, y casi simultáneamente, el rescatista que levantara su cuerpo para luego morir, se estaba integrando al recién creado grupo.



Roberto Munguia, Bravo 10 

El domingo 12 de marzo por la tarde una compañera de Karen, quien había bajado el cerro, llegó a su carro, se subió y se fue al Hospital General donde estuvo internada por deshidratación.

 Cuando la dieron de alta, regresó al cerro para enterarse de la desaparición.

Se entrevistó con el equipo de rescatistas, les dio información y se retiró. “Empezamos a rastrear el lugar y le decimos que no hay nada”. Más horas de fracaso.

En la mañana del lunes, quien sufrió la deshidratación regresó al lugar. La entrevistaron de nuevo y ella pidió llevarlos al último lugar donde vio a Karen caminar detrás de ella.

 “Yo dije -recuerda López, el comandante- ´Roberto por favor, llévate a la muchacha y llévate a dos compañeros de aquel lado´”.

Al llegar al lugar, la mujer les dice “por aquí bajé”.

Y dos minutos antes que llegaran al cuerpo, otra persona en labores reportó el cadáver de Karen. “Me habla Roberto y me dice: ‘Comandante, encontramos a la persona’”.  

Un querido paramédico Jorge Alberto Zavala Martínez tenía cara de niño. Inconfundible. Un peinado intacto. Personalidad seria. Noble, caballeroso, un parado casi militar. Casado y padre de un pequeño hijo. Tenía 31 años recién cumplidos cuando murió. 


Jorge Alberto Zavala, paramédico de la PEP

En vísperas de Navidad 2015, Zavala terminó su cuarta carrera, la de policía.

Salió de la academia con un reconocimiento por su “apoyo y auxilio en el área de enfermería” durante su formación.

Atendió a compañeros lesionados en los entrenamientos. La atención médica era lo suyo. A eso se dedicó durante 13 años.

Ya se había recibido como técnico en Urgencias Médicas. Había estudiado Medicina y también Derecho, de la última se recibió y ejerció en el despacho de su padre.

Litigó por cinco años.

Joven e inquieto, en 2016 se estrenó como escolta de un mando estatal. En la Policía Estatal Preventiva (PEP) era el oficial con mejor preparación como paramédico.

Cargaba siempre con un botiquín enorme, una maleta más equipada que algunas ambulancias.

Ir con él, era estar seguro de recibir la mejor atención en cualquier crisis. Eso le valió ser nombrado hace menos de cuatro meses, Oficial Táctico de Vuelo en el helicóptero XC-PEP, el mismo que se enredaría en los porta cables en la zona de El Centinela, y en el cual perdería la vida junto con Noé Cruz, el piloto, Roberto y un rescatista más.

Sin ninguna relación, en 2002, a más de 2 mil 700 kilómetros, un día antes del cumpleaños 18 del cadete aviador en el Distrito Federal, Jorge Alberto Zavala Martínez ingresaba a su primer día de clases en la Secundaria Técnica Número 1 en Zona Río, sobre el Bulevar Niños Héroes en Tijuana.

 ¿Quién diría que esas dos vidas se cruzarían en el infortunio de la desgracia?   

“Vivir y ver tantas tragedias, con el tiempo te cobra la factura” 

El domingo 12 y lunes 13 de marzo, los días de búsqueda de Karen Violeta, Roberto Munguía, un experto en rescate y emergencias médicas, se quedó en la base precisamente porque era paramédico.

Ese día era el responsable de la ambulancia del Grupo de Rescate Bravo 10 Modular tipo 1 4×4. Su presencia no era necesaria en los cuadrantes de búsqueda.

Sin embargo, al mediodía, cuando encontraron el cadáver de la mujer, los dos agentes de la PEP, Jorge y Noé, comunicaron al Grupo Bravo 10 que se requería de la presencia de un paramédico para dar fe que efectivamente el cuerpo ya no tenía signos vitales. Es un protocolo. Y la presencia de Munguía era necesaria.

Roberto Caloca estaba a metros del cuerpo cuando llegó la aeronave ya con Munguía. Se pidió el equipo para la extracción y Munguía hizo el trabajo: empaquetar el cuerpo de Karen dentro de la camilla de rescate, labor en la que le ayudaron las otras personas.

El helicóptero llegó a base con su misión.

Descendieron el cuerpo, pero por el espacio, Caloca y Munguía se quedaron en el lugar del hallazgo. Los policías decidieron regresar por los dos rescatistas y bajarlos en helicóptero de la montaña para que no se cansaran.

“Ya tenían todo el día anterior trabajando, se entendía que estaban cansados. De dos en dos los iban a estar trayendo, el helicóptero había trabajado toda la mañana sin ningún problema. El cambio de ruta, eso fue lo que nos llamó la atención”, narra el mejor amigo de Munguía, el comandante del Grupo Bravo 10, Raúl Ruiz. 


Roberto Caloca, rescatista aguiluchos 

Luego el llanto le interrumpe la voz:

“Munguía estaba muy emocionado por trabajar en helicóptero, no lo expresaba por la disciplina, pero yo como amigo lo noté. Iba muy emocionado, era su primer viaje en helicóptero. Creo que el piloto se regresó por ahí para que los muchachos nos saludaran porque pasó arriba de nosotros, cuando vimos que iba a caer la aeronave, pensamos que iba a caer encima de nosotros”.

Ruiz y Munguía además eran vecinos, todas las mañanas compartían una taza de café:

“El martes mi esposa me dijo que si me servía café y no pude tomármelo porque me acordé de mi amigo”, regresa la voz quebrada. Roberto Munguía nació el 12 de junio de 1974, casi diez años antes que los policías del XC-PEP nacieran.

Cuando ellos tenían seis o siete años, el rescatista ya era parte del Grupo Bravo 10. Roberto fue voluntario en la Dirección de Bomberos durante años en Mexicali, pero cuando fue candidato a obtener una plaza, “le dijeron que como tenía 33 años, no lo podían aceptar, solo a menores de 30 años, pero en Bomberos se necesita gente de vocación y él la tenía”, recuerda su amigo.

Su último trabajo fue en la fábrica de papel San Francisco, donde fue jefe de seguridad e higiene, pero renunció porque aplicó para formar parte del Grupo Beta, ya había entregado sus documentos y acudido a la entrevista, pero todavía no estaba definida su plaza ni su fecha de ingreso.

“Estaba contento, amaba mucho a su familia, apoyaba a sus amigos, daba la camiseta por otros y se quitaba el pan de la boca para dárselo a quien estuviera a su lado”.

Excepto Karen, los policías y rescatistas muertos dejaron a sus hijos huérfanos: Caloca era divorciado y con hijos; Munguía dos niñas y un varón recién nacido; Zavala, un pequeño parecido a él.

Por sí mismos, los hechos ocurridos en las faldas del altivo Cerro del Centinela son una tragedia.

 ¿Pero qué hay detrás de cada nombre perdido? Hoy, familias y amistades piden el fin de una pesadilla.

Las lágrimas que recuerdan a sus amigos y familiares perdidos en el accidente son tan reales como contagiosas.



CÁRTEL OPERABA CON 1.5 MDP AL MES


Libretas y papeles asegurados a la organización criminal de los descendientes del extinto capo Ignacio “Nacho” Coronel, ponen al descubierto sus finanzas.El gasto corriente del grupo, que incluye nómina, pago a policías corruptos, gasolina, tiempo aire para telefonía celular y renta de inmuebles, era superior a un millón de pesos mensuales.Además se documentan gastos extraordinarios en la compra de armas de fuego, municiones, reparaciones y acondicionamiento de compartimientos en vehículos para el trasiego de droga, armamento y dinero.En su siniestra “contabilidad” registraron 14 secuestros 

Investigaciones realizadas desde 2013 por autoridades federales al Cártel de los Coroneles o “La Corona” que permitieron la captura de Javier Carrasco Coronel “El 06”, en noviembre de 2016, en Sinaloa, contienen parte de la contabilidad que de forma rudimentaria llevaba la organización criminal.

En cuadernos y hojas sueltas, la célula de la familia Coronel que operaba para el Cártel de Sinaloa, documentó la identidad de sus miembros, sus sueldos, los secuestros cometidos, el fin que daban a sus víctimas, los gastos y sus ingresos, tanto por los plagios como por la venta de droga.  

El grupo delictivo, venido a menos tras el abatimiento de su líder, Ignacio “Nacho” Coronel Villareal, en julio de 2010 a manos del Ejército Mexicano en Guadalajara, Jalisco, fue desterrado durante un tiempo de las “grandes ligas” del narcotráfico, al surgir el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y “La Resistencia”.

La muerte de Mario Carrasco Coronel “El Gallo” horas después que asumió el mando dejado por “Nacho”, la detención de Martín Beltrán Coronel “El Águila” en mayo de 2011 y la captura de José Ángel Carrasco Coronel “El Changel” en enero de 2013, orillaron al clan a dedicarse al secuestro para capitalizarse de nuevo y replantear su regreso al Cártel de Sinaloa.

Los hermanos del “Changel”, Ezequiel y Javier Carrasco Coronel “El 05” y “El 06”, se hicieron cargo de operar la organización con el apoyo de su testaferros “El Talibán 24” y desde Zapopan, Jalisco, se movieron los últimos años por Colima, Nayarit y Sinaloa, reanudando actividades de narcotráfico en Tapachula, Chiapas.

Antes que fuese atrapado Javier Carrasco Coronel, uno de los 122 objetivos prioritarios de la actual administración federal, las autoridades ya habían identificado su presunta participación intelectual en el secuestro de diversas personas, a quienes privaron de la vida, pese a cobrar parte del dinero exigido por el rescate.

 NARCOCUENTAS

La información que dio luz a policías y agentes del Ministerio Público federal fue localizada durante una serie de cateos practicados en inmuebles del Estado de Nayarit. El área de Homicidios y Secuestros de la Fiscalía General de esa entidad, con residencia en Tepic, aseguró cuatro libretas y varias hojas sueltas que contenían la “contabilidad” de los narcos.

  

Los documentos fueron entregados a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), de la Procuraduría General de la República (PGR).

Ahí se establecen los datos de 14 secuestros y el cobro de por lo menos 8 millones de pesos y 35 mil dólares, “dinero que utilizaba la organización criminal para la compra de material bélico, realizar compartimientos ocultos a los vehículos que utilizan para transportar narcótico, armas de fuego y numerario en efectivo”.

El efectivo obtenido también se empleaba en la renta de casas de seguridad a las que llamaban “ratoneras”, para la compra de combustible de vehículos, para la reparación mecánica de los mismos, la adquisición de aparatos de radiocomunicación, alimentos y para cooptar a las autoridades municipales y estatales, así como invertir en la compra de narcóticos.

De información desprendida de algunas hojas de una sola de las libretas, se estima que el grupo criminal tenía un gasto corriente mensual de un millón 86 mil pesos.

Destinaban 242 mil pesos para el pago de 17 “trabajadores”, 40 mil para la renta de inmuebles, 136 mil en gasolina, 68 mil en fichas de “tiempo aire” para teléfono móvil y 600 mil pesos para sobornar a policías.

 Como gastos extraordinarios se tenía la compra de armamento, reparaciones de vehículos y las ostentosas fiestas de los líderes de “La Corona”, tanto navideñas, como bautizos y otros motivos de festejo en los que contrataban a diversos grupos musicales, sobre todo aquellos que cantan los corridos afines a la familia Coronel, como “El Cachorro” Delgado, a quien aseguran haber pagado 20 mil dólares por amenizarles una fiesta decembrina.

En el caso de la protección policial, la libreta número uno señala en la hoja siete:

“Gastos estatales y zapopanos”, en presunta alusión a la Policía Estatal de Jalisco y a la Comisaría de Seguridad Pública Municipal de Zapopan (en 2012 y 2013). En la hoja ocho del mismo cuaderno destacan el siguiente texto:

“5 patrullas de 20,000 c/u x quincena -al parecer estatales-, 10 patrullas de zapopanos  20,000 c/u quincenales, $600,000 mensuales en patrulla (sic) dinero que se le entrega al pelón de patrulla de Zapopana 4705”.

Tan solo en acondicionar doce vehículos utilizados para el trasiego de drogas, armas y dinero, la facción delictiva destinó 46 mil dólares.

Las unidades eran llevadas a trabajos especializados de carrocería para adaptar compartimientos ocultos.

Los esbirros de los Coronel se movían en carros principalmente de la marca Volkswagen Bora y Jetta, además de Jeep Cherokee.  

LOS SECUESTROS

De manera simplona, pero escalofriante, en aquellas hojas de papel quedaron anotados 14 plagios.A las víctimas las consideraban “refacción”, “mascota”, “muñeca” o “cliente”.

Su destino final, la muerte. En varios casos se asentaba como “se le dio un beso”, “le dio un tour” o “le dio vacaciones”, registrando el nombre o apodo del sicario que concluyó con el cautiverio de quien no se volvería a quejar.

En los secuestros cometidos en Jalisco y Nayarit estaban definidos los roles. Los sicarios “El Cholo”, “Pacheco”, “El Canelo”, “René” y “Lupillo” daban los levantones. También enganchaban a las víctimas “Lolita”, “Aída” y “Clarita Coronel”.El mismo “Lupillo”, “El Cobijas”, “César el Gordo”, “Omar” y “David” cuidaban a los y las plagiadas. “El Cholo” y “El Canelo” cobraban los rescates.


“Lupillo”, pero sobre todo “Isaac”, daban el último “beso” a los infortunados. La segunda libreta contenía la lista de personas miembros de la organización criminal y su domicilio o forma de localizarles. La mayoría de los delincuentes son originarios de Tamazula, Durango, y otros  oriundos y vecinos de Culiacán, Sinaloa.

Además del aprehendido Javier Carrasco Coronel y del aún prófugo Ezequiel, de los mismos apellidos, los más importantes sicarios del grupo están identificados como Guadalupe Quiñónes Recio “Lupillo”, quien ganaba 15 mil pesos quincenales; René Rivas Quiñónes, de igual sueldo; Jesús Quiñónes Recio, 5 mil pesos; Rosendo Alonso Quiñónes Beltrán “El Canelo” y Joel Beltrán Vizcarra “El Cobijas”, ambos percibían 4 mil pesos quincenales.

De “Clarita” se indaga si se trata de la hija del extinto Ignacio Coronel Villareal. Por lo menos se menciona a otras cinco mujeres, tres que llevan el apellido Coronel: Daisy, Araceli y Aída, y dos de apelativo Rivas: Nely o Mely, y Olivia.

En el expediente también se cuenta con las identidades de Job Emmanuel Beltrán Vizcarra “El Jopi”, Jesús Rivas Quiñónes, Josué Gerardo Domínguez Flores “El Cabezón”, Jesús Alberto Pérez Quiñónes “El Flaco”, Isaac Ruiz Hernández “Ñoño”, Ismael Acosta Medina “El Pelón” o “Mavel”; Omar Quiñónes “El Güero”, Israel Quiñónes, Luis Rivas “El Chingón”, José de Jesús Corona, Luis Quiñónes y Fermín Adán Beltrán Vizcarra.

Por apodo se busca a “Conmano”, “El Jasiel” y a “El Talibán 24”, que incluso cuenta con dos narcocorridos que no revelan su nombre.   

NEGOCIOS DEL NARCO

En diez hojas sueltas, tamaño oficio, escritas a mano con tinta color azul, destacan actividades y transacciones presuntamente de narcotráfico, aunque no se detalla la sustancia o producto que se comercializa.

Se describen compras y ventas de “tambos” en Tapachula, Chiapas, que arrojan importantes sumas de dinero en divisa norteamericana, entre mayo de 2012 y la fecha de la localización de las libretas. Por ejemplo, en uno de los papeles se afirma que “Patrón 24” (“El Talibán”) invirtió 144 mil 915 dólares en la compra de 15 “tambos” con el amigo de “Clarita”.

Otros miembros de la organización de “La Corona” adquirieron los referidos “tambos”, incluidas las mujeres. También, en clave, se habla de la negociación de “cuadros”, al parecer paquetes o bultos de droga (“ladrillos”) que se llevaban hacia el centro del país y a Los Ángeles, California.

Autoridades ministeriales estiman que con los datos obtenidos de las pruebas documentales y las declaraciones de algunos de los miembros detenidos de este grupo, se puede establecer la presunta responsabilidad de las personas mencionadas en la averiguación previa.

Informes de inteligencia abonan que la banda de “Los Coroneles” opera en la República Mexicana desde una fecha indeterminada, aunque se anota “al parecer desde los años noventa y a principios del año 2001”, principalmente en Jalisco.


(SEMANARIO ZETA/ EDICIÓN IMPRESA/  INVESTIGACIONES ZETA/ LUNES, 20 MARZO, 2017 12:00 PM)

DROGAS, ALCOHOL, FIESTAS Y PROSTITUTAS EN EL PENAL DE CULIACÁN, DONDE SE FUGARON 5 CAPOS


Lujos, excesos y fiestas, es lo que se vive al interior del penal de Culiacán, donde el pasado jueves se fugaron Juan José Esparragoza Monzón, “El Azulito”; Alfonso Limón Sánchez, “El Limón”; Jesús Peña González, “El 20”; Rafael Guadalupe Félix Núñez, “El Changuito Antrax”; y Francisco Javier Zazueta Rosales, “El Pancho Chimal”.

Los diarios de circulación nacional El Universal y Reforma informaron que las cámaras de video vigilancia al interior del centro penitenciario de Aguaruto captaron a los reos con teléfonos celulares, consumiendo marihuana y cocaína, celdas con modernas pantallas de televisión, sexoservidoras ingresando al penal y hasta una fiesta un día antes de la fuga de los cinco capos.


El festejo dentro del penal se realizó con “música, alcohol y drogas”, según lo confirmaron al Reforma un grupo de familiares de presos de los módulos 7 y 5 del reclusorio -donde se encontraban los capos fugados-, los cuales, según los internos, están “gobernados” por Jesús Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán Salazar -hijos de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo”-, y también por Ismael Zambada García, “El Mayo”.

Previo a la fiesta, indicó el rotativo, el martes, según el relato, se cambió a algunos presos de módulos en el penal, porque se estaban agrupando los afines a Iván Archivaldo Guzmán e Ismael Zambada.

Ya en el festejo, los reos comenzaron a gritar amenazas dirigidas a personas dentro y fuera del penal, señaló el medio. Incluso, se habría suscitado un conato de violencia, que fue detenido por los custodios que estaban a cargo, indicó el diario, el cual señala que según fuentes de Seguridad Pública, entre los internos circuló el rumor de que se buscaba crear un enfrentamiento al interior del penal, y que por ello debía evitarse cualquier situación que los pusiera en peligro.

Los presuntos delincuentes salieron por la puerta principal, según reconoció el Gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel, quien también señaló que los capos “operaban y trabajaban” desde adentro del penal de Culiacán.

Aunque el mandatario estatal acusó que hubo complicidad de autoridades, hasta el momento no se ha brindado detalle de qué sucedió previo a la fuga, bajo el argumento de que es información reservada en la carpeta de investigación de la Procuraduría General de la República (PGR).

Según el Reforma, aunque eran de alta peligrosidad, los cinco reos fugados gozaban de privilegios, como el consumo de alcohol y drogas, disponían de horarios abiertos para visitas y podían permanecer afuera de su celda sin limitaciones.

Por su parte, El Universal recordó que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), en su recomendación general 18/2010, alertó de la situación en los centros penitenciarios del país, en particular del llamado “autogobierno”.

La cárcel de Culiacán cuenta con 2 mil 412 presos, de los cuales 500 enfrentan cargos federales, por lo que el gobierno estatal ha planteado la urgencia de trasladarlos a centros de readaptación social federal para impedir fugas o contacto con presos comunes.

Hoy, José Mario Rodríguez Murillo, jefe de custodios del penal de Culiacán, está desaparecido desde que se notificó la fuga del hijo de “El Azul”, por lo que se presume su complicidad, señaló el rotativo.

El reclusorio de Culiacán data de 1969, y por sus celdas han desfilado viejas figuras ligadas al tráfico de las drogas, como las de Manuel Salcido Uzeta, “El Cochiloco”; Miguel Ángel Lugo Beltrán, “El Ceja Güera”, entre otros, quienes “se convirtieron en leyendas por sus evasiones espectaculares de este penal”, afirmó el diario.


(SEMANARIO ZETA/ NACIONAL/ CARLOS ÁLVAREZ /LUNES, 20 MARZO, 2017 09:27 AM)

ALEJANDRA BARRALES, DEL PRD, OCULTÓ EN SU 3DE3 POSEER DEPA DE 1 MDD EN MIAMI


María Alejandra Barrales Magdaleno, actual presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), se vio obligada a confesar a la cadena Univisión que poseía un lujoso departamento en Miami, Florida, Estados Unidos, con un valor de 990 mil dólares, luego de que el medio obtuvo documentos proporcionados por el periodista Julio Roa -director del portal En La Politika-, y la cuestionara al respecto.

La líder del partido de izquierda, de 49 años de edad, aceptó la compra de la lujosa propiedad hasta el pasado 17 de marzo, en entrevista con la televisora estadounidense, medio que destaca que Barrales “tiene un historial como líder sindical, política de izquierda y no ha sido empresaria”, pero compró el departamento en 2015 por medio de una preventa y pagó un anticipo de 693 mil dólares en el lapso de siete meses.

“El recurso con el que se dio el enganche fueron varios eventos, varios pagos. Todos salen de mi cuenta de ahorros, de mi cuenta personal”, dijo la presidenta del PRD en entrevista con Univisión.

A pesar de que en la entrevista ella negó haber ocultado a los medios y su electorado la compra del inmueble, cuatro días después aceptó en una carta pública que “en días recientes se ha hecho de mi conocimiento que existe una inexactitud acerca de la información”.

De acuerdo con documentos oficiales del condado de Miami, obtenidos por el periodista Roa, Barrales completó la compra del departamento mediante el enganche y un crédito de 297 mil dólares con el Eastern National Bank.



El enganche se pagó durante el 2015, un año en el que ella dijo haber tenido ingresos por una pensión alimenticia, por su entonces cargo como senadora de la República y por la venta de una casa.

El monto que pagó por el enganche excede en 332 mil dólares el total de todos estos ingresos, señaló Univisión.

En 2015 la actual presidenta del PRD, quien comenzó su carrera como azafata y en ese año era senadora, informó al Senado mexicano la adquisición de la propiedad mediante un documento llamado “declaración patrimonial”, que no fue hecho público, pero ella mostró a Univisión durante una entrevista en la Ciudad de México.

 Al año siguiente, ya en su nuevo puesto como líder partidista, no incluyó la propiedad cuando dio a conocer públicamente en su informe de declaraciones patrimoniales, de intereses y fiscales, conocido como “3de3”, que impulsa el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

 Este confirmó a la cadena que una empresa mexicana de Barrales, Albama Transportes, sí estaba mencionada en su declaración de intereses, pero no la empresa en Miami, la hipoteca con el Eastern National Bank, ni tampoco el departamento.



La lujosa propiedad de Barrales Magdaleno, con dos cuartos y tres baños, está ubicada en Sunny Isles Beach, una zona muy exclusiva perteneciente a el condado de Miami-Dade en Florida.

Cuenta, además, con vista al mar y embarcadero propio.

Fue comprado por medio de Maxba Development Inc., una empresa de papel creada en Miami una semana antes de la compra del inmueble, de la que Barrales funge como presidenta y única accionista. Maxba a su vez es propiedad de Albama Transportes, otra compañía creada en México.

Univisión señaló en su investigación que visitó la dirección fiscal en la capital mexicana que aparece en los documentos como oficina de Albama Transportes.

Una empleada doméstica que se identificó como Holanda Baena, dijo al medio que en ese lugar vive la madre de Barrales.



En la entrevista, la líder del PRD confirmó a Univisión que la única actividad económica de ambas compañías ha sido la posesión del departamento.

“En un principio lo tramité como un crédito personal y en ese trayecto fue donde la misma gente, incluso del propio banco, sugirieron que esa era la modalidad legal, era el formato legal que me podía permitir poner la propiedad en renta. Siempre comenté que mi interés era tener un espacio o una propiedad que me permitiera ponerla en renta”, detalló Barrales.

Tanto en los documentos obtenidos por Roa y Univisión, como en la entrevista, Barrales aceptó ser dueña del 99 por ciento de Albama Transportes, la compañía “tenedora” de la empresa de Miami, la hipoteca y el departamento en Sunny Isles Boulevard. Barrales le aseguró a Univisión que aún no ha rentado el inmueble y que nunca lo ha habitado, además de que negó haber omitido el departamento en su declaración 3de3.

Días más tarde, en una carta aclaratoria que envió al IMCO y Transparencia Mexicana, las dos instituciones que han promovido la iniciativa de rendición de cuentas, la política aceptó estas omisiones, a las que llamó “inexactitudes”.

Barrales primero había afirmado que el departamento “no necesariamente forma parte de tu patrimonio” porque estaba en una compañía donde había varios socios.

Ante la pregunta de Univisión sobre cómo no podría ser parte de su patrimonio, si ella es propietaria del 99 por ciento de las acciones de la empresa, respondió que lo había comprado porque “a partir de que soy mamá, tengo que buscar la manera de generar un patrimonio para mi hija”.


(SEMANARIO ZETA/ Destacados /Carlos Álvarez/ Lunes, 20 marzo, 2017 06:23 PM)

MÓVIL DE VIOLACIÓN A PASAJERAS DE UBER, PODRÍA SER AGRESIÓN CONTRA LA EMPRESA: PGJE





Foto: Cortesía.
"Se presume inocente, mientras no se declare su responsabilidad por la autoridad judicial. Art. 13, CNPP".

Tras la detención de Juan Edgar Morales Zavala “El Chaneque” por violación sexual y robo con violencia, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) no descarta que las dos violaciones cometidas contra pasajeras de Uber, en un lapso de tres horas, pueda tener como móvil una agresión hacia la empresa.

Entre la noche del viernes 10 y la madrugada del sábado 11 de marzo en Tijuana, dos jóvenes, una de ellas menor de edad, fueron violadas luego de que un vehículo se estrellara contra los automóviles de la empresa de transporte Uber en los que viajaban.

El primer caso se registró en la colonia Obrera Primera Sección a las 10:30 de la noche del viernes 10 de marzo, cuando dos sujetos a bordo de un vehículo se estrellaron contra un automóvil conducido por una chófer de Uber.

Uno de los hombres, con un arma larga, forzó a las mujeres a permanecer en el vehículo y condujo hasta el fraccionamiento Santa Fe, donde violó a la menor de 15 años de edad, pero no a la conductora.

El agresor abandonó a las víctimas y huyó en el auto robado.

Alrededor de la 1:30 de la madrugada del sábado 11 de marzo en la colonia Camino Verde, otro vehículo -se sospecha que fue el primer carro de Uber robado- se impactó contra otro automóvil de la empresa Uber.

En este caso, la joven de 18 años que viajaba como pasajera fue forzada por el mismo hombre a abordar el vehículo que éste conducía y se alejó para también violarla.

Fue por este segundo hecho, que la Procuraduría obtuvo una orden de aprehensión contra “El Chaneque”, luego de que tanto la víctima como el conductor de Uber reconocieran al agresor.

Desde el domingo 19 de marzo, agentes ministeriales ubicaron el domicilio del presunto responsable, pero logró huir.

 “Es una persona muy astuta que opuso mucha resistencia a su detención”, comentó el subprocurador en Tijuana, Jorge Álvarez.

Sin embargo, con apoyo de la Policía Municipal, se logró la detención del presunto responsable en la colonia Cañón de la Piedrera.

Tras ser presentado ante un juez de control, se le formuló la imputación por violación y robo de violencia.

No obstante, el detenido se reservó declarar por los hechos y será el sábado 25 de marzo cuando se realice la audiencia de vinculación a proceso.

“Estamos llevando a cabo la integración del primer asunto para obtener una segunda orden de aprehensión. Tenemos determinado que es muy probable que el mismo hombre haya participado en las dos violaciones”, agregó el subprocurador.

También detalló que la Procuraduría trabaja en todas las líneas de investigación.

“Uno de los móviles es que haya podido ser una agresión directa hacia las empresas, pero también hacia la empresa. Es una conducta atípica en un caso de violación, que fueron dos pasajeras de este


(SEMANARIO ZETA/ DESTACADOS/  INÉS GARCÍA RAMOS/ MARTES, 21 MARZO, 2017 12:02 PM)