
Ciudad de México.- Carlos Manuel Hoo Ramírez, El Cóndor,
quien se identificó como “el secretario particular” de Joaquín Guzmán
Loera, reveló en su declaración ministerial la estructura con que
operaba el líder del cártel del Pacífico, así como sus enemigos.
Según documentos en poder de Excélsior, Hoo Ramírez afirma que Guzmán
Loera operaba en la zona de Nogales y junto a sus hijos Iván Archivaldo y
Alfredo se encargaba de traficar droga hacia EU en alianza con Los
Yiyos.
Estos documentos revelan además que la detención de Joaquín El Chapo
Guzmán contó con un personaje clave de quien, hasta ahora se ignoraba
su participación.
Se trató de un hombre de 1.80 metros que, asustado, “desesperadamente”,
hizo el alto a una unidad de la Marina Armada de México para señalar el
lugar preciso en que se encontraba el líder del cártel del Pacífico
junto con Hoo Ramírez, su escolta, cuyo testimonio describe la
estructura organizativa del narcotraficante más buscado del mundo, sus
compadres y allegados, e incluso las quincenas que recibían sus mujeres.
Hoo Ramírez, detenido junto a Guzmán el 22 de febrero, afirmó que Ismael
El Mayo Zambada opera en el Salado, Álamo y Tijuana, mientras Dámaso
López El Licenciado controla otras plazas en Baja California, La Paz,
así como Eldorado, Sinaloa, además de ser el encargado de buscar y
preservar relaciones con autoridades.
Otros jefes de plaza son El Chef, El Cholo Molacho, El Vago, El Roque,
El Negro y El Chaneque, estos dos últimos con quien Guzmán visitó a
Rafael Caro Quintero.
Afirmó que entre los enemigos de El Chapo estaban El Chapo Isidro, El Mencho, Vicente Carrillo y los Beltrán Leyva.
Los aliados, rutas y rivales de El Chapo
La detención de Joaquín El Chapo Guzmán Loera, ocurrida a las 06:40
horas del sábado 22 de febrero pasado, por efectivos de la Marina-Armada
de México, contó con un personaje clave de quien, hasta ahora, se
ignoraba su participación.
Se trató de un hombre, de 1.80 metros que, asustado, “desesperadamente”
hizo el alto a una unidad de la Marina para señalar el lugar preciso en
que se encontraba el líder del Cártel de Sinaloa junto con un hombre
fuertemente armado: Carlos Manuel Hoo Ramírez, su escolta y uno de sus
“secretarios particulares”.
Por primera vez, desde la captura del narcotraficante más importante del
mundo, Excélsior le da a conocer el relato, la versión de los dos
marinos que detuvieron al líder del cártel de Sinaloa y el testimonio de
El Cóndor, el escolta, el “secretario particular”, quien devela datos
hasta hoy poco conocidos.
Relata que El Chapo Guzmán vivió durante los últimos tres años en
Culiacán, la capital de Sinaloa, y se da tiempo para describir la
estructura organizativa del holding; las sociedades y los enemigos de
El Chapo.
Habla de sus compadres y allegados, de los hombres de confianza, de sus
enlaces, de las mujeres y las quincenas que recibían. De los hijos del
capo de la droga. Las venganzas.
La captura
En la denuncia de hechos, derivada de la averiguación
AP/PGR/SEIDO/UEIDCS/069/2014, se describe el relato de dos de los
marinos que intervinieron en la captura de Joaquín Archivaldo Guzmán
Loera el pasado 22 de febrero.
El parte informativo de ese mismo día, y ante agentes de la
Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia
Organizada (SEIDO), adscrita a la Unidad Especializada en Investigación
de Delitos Contra la Salud, los marinos, de quienes se omiten sus
nombres por razones de seguridad, señalaron que “siendo aproximadamente
las 06:40 horas del día de hoy, del año en curso, al encontrarnos
realizando funciones propias de esta institución en el combate en contra
de la delincuencia organizada en el estado de Sinaloa, precisamente en
la ciudad de Mazatlán, los suscritos, a bordo de unidades oficiales,
mientras circulábamos por la Avenida del Mar, precisamente por el
edificio conocido como torre Miramar, una persona de aproximadamente
1.80 metros, de complexión delgada, quien vestía pantalón de mezclilla y
playera azul tipo Polo, nos hizo el alto con las manos.
Yo, quien estaba del lado del copiloto, le pregunté qué se le
ofrecía, a lo que me respondió que unos minutos antes había visto a una
persona armada al interior de la torre de departamentos conocida como
Miramar, que estaba asustado y que nos pedía ayuda desesperadamente”.
Los marinos, quienes hacían labores de investigación y habían
participado en el operativo realizado ocho días antes en Culiacán, no
tuvieron dudas.
Descendieron del vehículo “con el fin de descartar cualquier amenaza en contra de los vecinos del condómino”.
De ese hombre misterioso, quien asustado, “desesperadamente” les pidió auxilio, no hay, por el momento más pistas.
Aun así, los marinos ingresaron al edificio por las escaleras,
“realizando un despliegue por todos los pisos de la citada torre. No
encontramos ningún sujeto armado en los pisos uno, dos y tres.
Continuando con la búsqueda. Al llegar al cuarto piso, frente a las
citadas escaleras se encuentra el elevador por lo que doblamos a la
derecha, observando que, de frente, sobre el pasillo, está el
departamento 402, y al continuar avanzando doblamos a la derecha
nuevamente y en ese momento que doblamos a la derecha, como a dos o tres
metros, frente al departamento 401, por fuera, se encontraba una
persona del sexo masculino con un arma larga en la mano.
Fue entonces –describe el marino– que le indiqué con voz fuerte y clara: ‘Armada de México, tire el arma’”.
Ante esta advertencia —sigue el relato— “el sujeto nos apuntó con el
arma e ingresó corriendo al departamento 401, por lo que ante la
presencia de un arma larga ingresamos en persecución de la persona
armada sin perderlo de vista, alcanzándolo en la sala del departamento
401. En ese momento tira el arma al piso de la sala y dice “me doy, no
hay problema”.
El marino relata que en ese momento recogió el arma que tenía un
aditamento ensamblado consistente en un lanzagranadas calibre 40
milímetros.
La persona que en ese momento había sido detenida era Carlos Manuel Hoo
Ramírez, El Cóndor. El escolta y “secretario particular” de uno de los
hombres más buscados por las policías del mundo.
En el departamento, explicó el marino, había todo un arsenal por lo que
le exigieron les presentara la autorización respectiva para portar el
armamento.
Hoo Ramírez, en ese instante, respondió que no contaba con ellos, que
las armas eran para proteger a su jefe: Joaquín Guzmán Loera.
Justo en ese instante, El Chapo Guzmán salió de otra habitación y se le detuvo.
El Cóndor pasa
En su declaración ministerial Carlos Manuel Hoo Ramírez, El Cóndor,
contradice la versión de los marinos en sólo dos puntos: Que cuando
ellos entraron al departamento, él estaba dormido. Que no les apuntó
nunca con su arma, porque no le dieron tiempo de hacerlo.
En su declaración Hoo Ramírez sostiene que cumplía labores de “secretario particular” de Joaquín Guzmán Loera.
Que conoció a El Chapo porque Marcelino Ticante, El Fantasma, fue quien
se lo presentó en el rancho Los Pollos. Que entonces ambos formaban
parte del Ejército mexicano.
Explicó que Ticante fue detenido por portación de armas, acopio y
narcomenudeo en Costa Rica, pero que actualmente se encuentra recluido
en el penal de Almoloya de Juárez
Quiero señalar que mi función era propiamente de mandadero, ya que
pasaba recados de El Chapo a su compadre, a Dámaso López, El
Licenciado”, originario de Eldorado, perteneciente al municipio de
Culiacán.
El Chapo, insiste en su relato, hacía llegar a sus mujeres quincenas de
entre 20 y 30 mil pesos. Dijo que ayuda a sus hermanos, a su mamá y a
otros familiares con 700 u 800 mil pesos a la quincena.
Que de la nómina
de un millón 800 mil pesos, él recibía pagos de 14 mil pesos a la
quincena, aunque de aguinaldo “El Chapo me dio diez mil dólares”.
Las esposas, los hijos, la tarea
Hoo Ramírez relata en su declaración ministerial que conoció a tres de
las esposas de Joaquín Guzmán Loera. Que la primera es Griselda López
Pérez, de aproximadamente 44 años, con quien tuvo cuatro hijos: Joaquín,
Quique, quien estudió administración y tiene entre sus aficiones los
jeeps; Ovidio, quien habría estudiado Contabilidad en Culiacán, Sinaloa,
y está casado con una sobrina de Manuel Torres, El M-1, a quien le
gustan los caballos.
Édgar, que fue muerto en una confusión por gente del propio cártel de Sinaloa, y Gisel Guadalupe, quien todavía estudia.
De los dos primeros, El Cóndor revela que se dedican al tráfico de
mariguana, desde Los Remedios a Nogales, lo que hacen a través de
camiones y avionetas.
Hoo Ramírez precisa datos. Detalla que la pista que utilizan los hijos
de El Chapo Guzmán para sus actividades está ubicada en La Palma,
Navolato, Sinaloa.
Que entre las aeronaves, disponen de dos avionetas
Cessna 06, una café con líneas verdes, y otra blanca con líneas azules.
Que uno de los pilotos es Héctor Macit, El 17. Explicó que los hijos de
El Chapo reciben la mariguana de la gente de El Cinco o El Yiyo, pero
también de un agente de otro de sus compadres: Ismael El Mayo Zambada.
La segunda y tercera esposas
Siempre según el testimonio de El Cóndor, la segunda esposa de El Chapo
Guzmán es Emma Coronel, quien era sobrina de Nacho Coronel. Que tiene 22
años. Que con ella “tuvo dos cuatitas, Mali y María Joaquina”.
La tercera esposa se llama Alejandrina o Alejandra, que es de Jalisco y
vive con sus hijos en Culiacán: Alfredo Guzmán, de 22 años, e Iván
Archivaldo, de 24, quienes, al igual que los otros hermanos, se dedican
al tráfico de mariguana, aunque en este caso también al de las
metanfetaminas.
El Chapo Guzmán, dijo, tenía una persona encargada de sus comunicaciones
y cambiaba cada semana de teléfono. “Usaba pura Blackberry; El Nariz
—a quien no identifica por nombre propio— era el encargado de la compra
de los aparatos.
Señala al encargado de corromper autoridades
Para El Cóndor, los pilotos con quienes trabajan son de confianza:
Héctor Musque Musquiq, además de otro ex militar: Guillermo Rivera, El
Chaneque, quien también hacía funciones de “secretario particular”. Que
tanto él como El Chaneque cubrían un periodo de veinte días continuos
por otros veinte días de descanso.
En otro momento de su declaración, Hoo Ramírez relata que entre sus
funciones estaba la de comunicarse con el contador (a quien tampoco
identifica por nombre y apellido) para que hiciera los pagos que le
ordenara su jefe.
El Cóndor sostiene que el encargado de coordinar la seguridad aérea de
Mazatlán era El Bravo y fue él quien los recibió al llegar al puerto
antes de su captura.
El publirrelacionista
Pero El Cóndor no para ahí. También delata a quien dentro de la
organización se encargaba de las relaciones públicas, de “conservar y
buscar la relación con las autoridades locales, municipales y estatales
“para arreglarse con ellos”: Dámaso López, El Licenciado, uno de cuyos
hijos, apodado El Mini, también se dedica a mover droga.
Culiacán, el refugio
Hoo Ramírez cuenta que en los últimos tres años “estuvimos viviendo en
Culiacán, en las casas que reventaron y en donde lo único que hacíamos
era rotarnos.
Teníamos como cinco casas donde ocultarnos. Todas estas
casas se encontraban conectadas con un sistema de escape subterráneo que
incluía el drenaje”.
De la última casa de la que lograron fugarse, cuenta: “Fue como a las
tres de la mañana. Es una casa de dos pisos. Mi jefe se dio cuenta y
abrió la tina, salimos todos por el alcantarillado, lo que nos llevó al
canal.
Ahí buscamos la forma de llegar a la avenida que fue por donde
pasaron por nosotros para llevarnos a Mazatlán. Las avionetas que eran
utilizadas para mover droga hacia la frontera también las usábamos como
transporte, como en aquella ocasión que nos llevaron a Los Cabos”.
El círculo cercano
Al El Chapo le conocí una novia que se llamaba Mayran. También
conocí a la niñera que se llamaba Balbina y a El Guano, quien es hermano
de El Chapo; iba a visitarlo seguido y también se dedicaba a mover
droga. Hay un chavo a quien le dicen El Chef que se encargaba de
conseguir la mercancía en Colombia. La única forma de comunicarme con él
era a través de la Blackberry.
También quiero decir que El Veinte, de apellido Peña, era jefe de seguridad, lo mismo que otro al que le dicen Ramoncito”.
El conflicto
En su testimonio, Hoo Ramírez describe que la gente de El Chapo Guzmán
sostiene una disputa con los Beltrán, de Sinaloa, lo que incluye a El
Chapo Isidro, uno de sus principales aliados y controla el corredor
norte de Sinaloa, desde Guasave a Sonora.
Que El Chapo también tiene
problemas con la gente de Vicente Carrillo porque mandó a gente a
Chihuahua. Que una vez hizo alianza con Los Salgueiro y Los Güeros.
Otro de los enemigos señalados es el M1, con quien El Chapo no guardaba
ninguna relación, pese a que uno de sus hijos estaba casado con una
sobrina de él.
También quiero decir que El Chapo Guzmán sacó a la gente de Jalisco porque traía problemas con El Mencho”.
Las tienditas
En su declaración ministerial Hoo Ramírez asegura que todas las
tienditas de Culiacán, Sinaloa están obligadas a alinearse con El Chapo
Guzmán, por lo que deben comprarle la mercancía a él y pedirle su
autorización.
Cocaína, el viaje a EU
La forma en que la organización manda mariguana a Estados Unidos es
vía Nogales, Sonora, por medio de Los Yiyos. La droga que va a Estados
Unidos sale de Culiacán, se embarca en el tren y se envía a Cananea y de
ahí a Nogales.
El trasiego con mulas se usa en Nogales; las armas se
compran en Culiacán; las bazucas llegan de Colombia; la cocaína se
compra en Guayaquil; los aviones “tanqueaban” en Chiapas y llegaban a
Culiacán.
Que la ruta era de Agua Prieta a Nogales y desde Culiacán
salían las avionetas con droga. Cuando venía de Ecuador la droga entraba
por Jalisco y de ahí nos la mandaban a Mazatlán.
El declarante ubica a Nogales como una plaza dominada por El Chapo, así como Tijuana es controlada por Ismael El Mayo Zambada.
La advertencia
Derivado de la detención de su jefe, El Cóndor advierte que es posible
que se suscite un enfrentamiento entre El Negro Bravo y El Licenciado
Dámaso.
“Van a creer que El Licenciado fue quien puso a El Chapo, aunque
creo que los hijos guardan más afinidad con El Negro”. Hoo Ramírez
está seguro que será Ismael El Mayo Zambada, quien arreglará las cosas.
De Juan José Esparragoza Moreno, El Azul, dijo no saber nada.
Las redes
Los 24 vigilan la entrada de La Angostura y la Reforma para evitar
que entre la gente de El Chapo Isidro, que tiene la plaza de Guasave.
“También quiero decir que en Navolato están Los Carrillo y ahí nadie se
mete. Eldorado es de El Licenciado, así como Pueblos Unidos, Quila, en
donde manda El Meño y en lugar de El Chino Ántrax se quedó El Roque,
quien controla Culiacán.
La costa es de El Licenciado Dámaso; en
Mazatlán está El Negro Bravo. San Ignacio Esquinapa es de El Negro
Bravo. “Los Beltrán están para el lado de Nayarit, El Fuerte, Choix y
Ahome, donde le tapamos la entrada a El Chapo Isidro. Los Salazar
tenían amistad con El Chapo; El Papas le ayudaba al 80, quien coordinaba
las patrullas de seguridad. También El Cholo Molacho, en los Mochis era
muy fuerte en Ahome y en Guamuchil“.
El encuentro con Caro Quintero
Según Hoo Ramírez, el escolta y secretario particular de El Chapo
Guzmán, su jefe, junto con El Negro y El Chaneque fueron a visitar a
Caro Quintero “para saludarlo a un rancho que se encuentra del lado de
Los Caballeros”.
El Negro Bravo fue mi compañero en un curso de las Fuerzas
Especiales en el Ejército, mide como 1:50, es de tez morena, con cuerpo
marcado.
Usa siempre una gorra y lentes Praga (sic). La gente de El
Negro se coordina con los hijos de El Chapo. El Popeye es un encargado
de las tiendas de El Bravo que tiene como ayudante a El Gato.
Están de
la Cruz al Charco, en Mazatlán, y a veces Culiacán. El Bravo cuando hay
problemas se va para Mazatlán. El Bravo nos recibió en Mazatlán, también
quiero decir que El Bravo se ayuda con El Güero para todo, que les paga
a los jefes de la policía municipal, también a la ministerial”.