“El
Chino Ántrax”, en la antesala de su sentencia, pagó 100 mil dólares al gobierno
de Estados Unidos. En total, el narcotraficante deberá ceder un millón de
dólares, como parte del trato que hizo con la Fiscalía al declararse culpable
En
un millón de dólares, el gobierno de Estados Unidos valoró la fortuna de José
Rodrigo Aréchiga Gamboa “El Chino Ántrax”, obtenida y fincada en Estados Unidos
durante sus años de servicio al Cártel de Sinaloa.
Como
parte del proceso judicial en su contra, el jefe de “Los Ántrax”, brazo armado
del Cártel de Sinaloa, aceptó ceder un millón de dólares al gobierno de Estados
Unidos, al firmar su declaración de culpabilidad, el 15 de mayo de 2015.
La
incautación de bienes es una de las sanciones impuestas por el Código de los
Estados Unidos en su apartado de embargos penales cuando se trata de
propiedades obtenidas directa o indirectamente del resultado de la comisión de
un delito. En este caso, son las ganancias producidas por dedicarse al
narcotráfico, actividad a la que admitió dedicarse.
Esta
orden de embargo se hizo efectiva el 27 de agosto de 2015, cuando fue girada
por el juez Dana M. Sabraw, magistrado federal a cargo también del caso en
contra de Serafín Zambada Ortiz, hijo de Ismael “El Mayo” Zambada, líder del
Cártel de Sinaloa.
EN ABONOS
El
3 de septiembre de 2015, a un mes de la audiencia de sentencia, la Corte del
Sur de California recibió el pago de 100 mil dólares realizado por Aréchiga
Gamboa en forma de un cheque emitido por el banco Chase en Arizona.
El
pago se hizo efectivo al Servicio de los Marshals de los Estados Unidos, el
cuerpo de seguridad especial y encargado, entre otras actividades, del traslado
de reos y aprehensión de delincuentes de alta peligrosidad.
El
abogado de “El Chino Ántrax”, Frank J. Ragen aparece como remitente en el
cheque y en el recibo emitido por el gobierno estadounidense, se establece que
el monto consiste en un primer pago.
Los
documentos de la Corte Federal –cuyas copias tiene ZETA– indican que la
cantidad fue depositada al Fondo de Bienes Embargados, este capital está bajo
administración y uso del Departamento de Justicia para cubrir los costos
asociados tanto con los trámites legales de las incautaciones, como las
acciones de embargo e incluso para financiar investigaciones.
También
se establece un saldo de 900 mil dólares pendientes de liquidar. El pago de
este faltante deberá hacerse antes o al momento de su sentencia. Porque después
de este día comenzarán a acumularse intereses.
En
la orden de embargo penal, se establece que si Aréchiga Gamboa no paga a tiempo
el balance faltante de liquidar, “el gobierno de Estados Unidos podrá, en
cualquier momento, conducir una búsqueda para localizar, identificar o disponer
directamente de bienes confiscables por un valor no mayor a 900 mil dólares”.
Hasta
el 30 de septiembre de 2015, a 17 días de la fecha de su audiencia de
sentencia, “El Chino Ántrax” no había realizado algún abono adicional de la
cantidad total.
LE RETIRAN CARGOS
A
cambio del millón de dólares, Estados Unidos aceptó desechar la acusación
inicial al momento de la sentencia y mantener solo los cargos de conspiración
para tráfico de mariguana y cocaína.
Así
consta en el acuerdo de culpabilidad de Aréchiga Gamboa, aceptado por el fiscal
a cargo del caso, Adam L. Braverman. El documento quedó procesado desde el 20
de mayo de 2015.
Con
esto, a “El Chino Ántrax” no se le juzgará por un cargo adicional de tráfico de
mariguana y cocaína, así como de un cargo más por tráfico de metanfetaminas.
También
se estableció que “no habrá procesos judiciales complementarios” a la orden de
embargo penal ya ejecutada.
Luego
de más de un año tras las rejas, Aréchiga Gamboa admitió que desde mayo de 2005
se inició en el tráfico de droga de México a Estados Unidos, bajo las órdenes
del Cártel de Sinaloa.
No
solo admitió ser el coordinador del cártel dirigido por Joaquín “El Chapo”
Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada, también participar en “actos y amenazas
violentas” contra grupos rivales para mantener el poderío sobre otros cárteles.
EN ESPERA DE LA CONDENA
Aunque
la pena máxima por los delitos que el miembro del Cártel de Sinaloa, admitió
ante la Corte Federal, incluye cadena perpetua y hasta una multa por 10
millones dólares, el hecho de que Aréchiga Gamboa se haya declarado culpable,
es un elemento a su favor.
Una
sentencia de diez años es la mínima por el delito de asociación delictuosa para
el tráfico de narcóticos, además de un periodo de cinco años de libertad
condicional.
Tras
cumplir su pena, “El Chino Ántrax” podría ser deportado hacia México y aunque
declaró que “nadie le ha hecho promesas u ofrecido otras recompensas a cambio
de su acuerdo de culpabilidad”, existe una posibilidad de que permanezca en
territorio estadounidense como testigo protegido.
Hasta
el 16 de octubre, fecha establecida para su audiencia de sentencia, el sicario
de 34 años, permanece en el Centro Correccional Metropolitano en San Diego,
junto a más de mil reos.
Será
la primera vez que “El Chino Ántrax” regrese a la Corte después de la fuga de
“El Chapo” Guzmán de la prisión del Altiplano. Mientras que para Serafín
Zambada Ortiz, hijo de “El Mayo” Zambada, se fijó el 4 de noviembre como la
fecha en que conocerá su condena.
(SEMANARIO
ZETA/ REPORTAJEZ/ Inés García Ramos / Fotos. Archivo/ 05 de Octubre del 2015 a las 12:00:20)
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