
Saltillo,
Coah.- Antes bastaba dar “carpetazo” a una investigación, apelar a la
desmemoria histórica, apostarle al olvido, inventar un escándalo sexual o
potencializar una nueva tragedia de las que nunca faltan para que la impunidad,
la injusticia y el delito caigan en el olvido. Ahora, la pregunta sería cómo
hacer que un “hashtag” no se convierta en un punto final.
Antes
de la desaparición de sus 43 estudiantes, la Normal de Ayotzinapa casi ni
existía, eran siete hectáreas de terreno en lo que fuera una hacienda donada
por la Junta de Beneficiencia de Tixtla Guerrero a la espera de dinero para
construirla.Su fundador Raúl Isidro Burgos, cuyo nombre fue impuesto a la
institución, inició la construcción de la escuela solicitando un préstamo
personal y la donación de parte de los sueldos y becas de maestros y alumnos,
según documenta Forbes México.
Más
de 80 años después la institución ocupa poco más de dos de las siete hectáreas
de construcción en un inmueble sucio, viejo e insalubre donde sus estudiantes viven
hacinados.
Su
situación actual es básicamente la misma, precaria, trabajando con las uñas.
Por eso cada año maestros y estudiantes de 17 de las 36 normales rurales que
había salen a las calles para exigir uno: que se abra la convocatoria de
inscripciones y dos; conseguir así que tras dos años seguidos sin matrícula, se
cierre la escuela.
Por
eso protestaban los estudiantes de Ayotzinapa; no tanto por las referencias de
que ahí estudiaron los líderes de las guerrilla Lucio Cabañas y Genaro Vázquez,
líderes de la guerrilla en la montaña de Guerrero en la década de los sesenta,
o porque el 12 de diciembre de 2011, la policía estatal rompió un bloqueo
realizado por normalistas en la Autopista del Sol, que conecta la Ciudad de
México con el puerto de Acapulco asesinando a dos estudiantes:Jorge Alexis
Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús.
Entonces
la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una recomendación para atender
las necesidades de las escuelas normales rurales del estado, especialmente, la
de Ayotzinapa en donde construyeron un nuevo edificio de tres niveles que sirve
como dormitorio; luego, tras la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa a
manos de un grupo criminal y con la anuencia del gobierno municipal, la Cámara
de Diputados aprobó para el Presupuesto 2015 recursos adicionales de 400 mdp
para las 17 Normales Rurales del país.
A
Ayotzinapa le han dado muchos significados, desde una voz indígena que
significa tortuga preñada cuatro veces hasta la definición en la página 37 del
libro Nomenclatura Geográfica Mexicana: Ayotzinapa, Ayotzinapa, río de las
calabacillas, en idioma “mexicano”;
lugar del estado de Guerrero.
Para
todos los que marcharon, gritaron, postearon, se indignaron Ayotzinapa no es un
hashtag, es un lugar que no se olvida.
(ZOCALO/
RUTA LIBRE/ 14/09/2015 - 09:09 AM)
No hay comentarios:
Publicar un comentario