viernes, 6 de marzo de 2020

“MENCHITO” CONTRA LAS CUERDAS



Rubén Oseguera González es otro presunto narcotraficante mexicano extraditado sin sentencia firme. Un Juez de Distrito Especializado en el Sistema Acusatorio en Oaxaca, determinó que no era procedente la extradición, al emitir opinión jurídica en 2018. Fiscales estadounidenses cuentan con llamadas incriminatorias del hijo del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación para acreditar sus actividades como traficante y miembro de la organización criminal. Las imputaciones al “Menchito” abarcan un periodo desde 2007 hasta febrero de 2018

Las declaraciones de un testigo protegido identificado y de un testigo colaborador de identidad reservada, así como las comunicaciones de telefonía celular legalmente intervenidas por autoridades estadounidenses, son las pruebas fundamentales de la Fiscalía norteamericana para acreditar la participación de Rubén Oseguera González “Menchito” en actividades de narcotráfico hacia ese país.

Así consta en documentos que permitieron la extradición del hijo de Nemesio Oseguera Cervantes, “Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), para ser juzgado en la Corte de Federal de Distrito para el Distrito de Columbia, que el 16 de diciembre de 2016 libró orden de aprehensión contra el junior dentro de la causa 1:16-CR-00229.

Tras su primera comparecencia ante la autoridad judicial norteamericana, “Menchito” se declaró no culpable de los cargos por los cuales será procesado, a saber: asociación delictuosa para distribuir cinco kilogramos o más de cocaína y 500 gramos o más de metanfetamina, a sabiendas y con la intención de que fueran importadas a Estados Unidos. Además de uso y posesión de un arma de fuego para fomentar delitos contra la salud.

De acuerdo con la Fiscalía del vecino país del norte, existen imputaciones y pruebas respecto de que el mexicoamericano, nacido el 14 de febrero de 1990 en San Francisco, California y de padres mexicanos, incurrió en el delito de asociación delictuosa a partir de 2007, de manera ininterrumpida hasta el 1 de febrero de 2018; en especial, en hechos que se le imputan del periodo comprendido entre 2009 y 2013.



Foto: Cortesía

Las acusaciones se basan en las declaraciones de un agente especial de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) del Departamento de Justicia de Estados Unidos, los testigos antes mencionados y las comunicaciones vía BlackBerry intervenidas, que presuntamente evidencian la intervención del imputado en hechos relativos a los cargos que se le atribuyen.

Las llamadas telefónicas aludidas, cuyo contenido no se reveló, fueron intervenidas por personal de la DEA, el 8 de junio de 2013 en los horarios de las 22:15:15; 22:19:51 y 22:34:02 horas. El 18 de junio de ese año, a las 00:38:25; 01:05:45 y 01:07:35 horas. Y finalmente, el 2 de octubre, mismo año, a las 17:34:18; 18:39:43; 18:55:47 y 19:01:47 horas.

Las declaraciones de los testigos, tanto el que está plenamente identificado como el anónimo, fueron recabadas en diversas fechas del mes de mayo de 2017. Ambos declarantes afirmaron conocer a Rubén Oseguera junior mediante fotografía.

Aunque “Menchito” fue asistido en sus primeras audiencias por abogados de oficio asignados por la Corte, en cuanto sus defensores titulares sean contratados podrían debatir algunas de las pruebas, de forma similar a cómo las planteó su abogado en México. Una de estas, señalando que en las primeras fechas de imputación, su cliente era menor de edad, según el acta de nacimiento.

En su momento, la defensa del extraditado argumentó en su favor, que la orden de aprehensión dictada el 14 de diciembre de 2016 por la Corte de Distrito de Columbia fue librada cinco meses antes de que las autoridades norteamericanas recabaran pruebas que sustentaran ese mandamiento de captura, pues fue hasta mayo de 2017 cuando obtuvieron las testimoniales consideradas fundamentales para el caso.


Otro de los puntos que pretenderán justificar, es que Rubén Oseguera González no es hijo del buscado Nemesio Oseguera, líder del CJNG, sino que su padre se llama Rubén Oseguera Cervantes, como lo refiere el acta de nacimiento, y que se trata de una persona distinta a la requerida -en un juego de nombres-, siendo que ambos personajes son el mismo, el apodado “Mencho”, según se conoce públicamente tanto en México, como en EU.

Lo que no se sabe cómo acreditará la Fiscalía, es el señalamiento de que las actividades delictivas de “Menchito”, al que también se conoce con los alias de “El Rojo”, “El Junior” o “El Rusito”, duraron hasta 2018, siendo que el joven estuvo preso en por lo menos seis penales mexicanos en el periodo de enero de 2014 hasta la fecha de su extradición, a menos que se le impute que desde prisión dirigía acciones encaminadas al trasiego de drogas u otras expresiones del crimen organizado.

LA EXTRADICIÓN

El procedimiento de extradición de “Menchito” fue más rápido que el de otros presuntos narcotraficantes, pues si bien el reclamado estaba detenido desde 2014 en México, con intermitentes momentos de libertad, la solicitud de detención provisional -con fines de llevarle ante la justicia estadounidense- fue formulada mediante nota diplomática el 22 de febrero de 2017 ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

La cancillería puso el asunto en manos de la Fiscalía General de la República, que en abril de ese año, a través de un agente del Ministerio Público, pidió la orden de detención provisional con fines de extradición ante el Juez de Distrito Especializado en el Sistema Penal Acusatorio, del Centro de Justicia Penal Federal en Ciudad de México, con residencia en el Reclusorio Norte. El día 17, el mandamiento fue obsequiado.

Fue el 6 de junio de 2017, cuando el gobierno de Estados Unidos  presentó la petición formal de extradición, mediante una nota diplomática, misma que fue del conocimiento de Oseguera González en audiencia de fecha 21 de junio de esa anualidad dentro del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Número 13, en Oaxaca, donde se encontraba recluido.

El Juez de Distrito en Ciudad de México resolvió el 28 de agosto de 2017, en su carácter de Juez de Control, declinar la competencia a favor del Juez de Distrito Especializado en el Sistema Penal Acusatorio del Centro de Justicia Penal Federal en el Estado de Oaxaca, con residencia en San Bartolo Coyotepec, para que siguiera conociendo del procedimiento de extradición.

En la audiencia del 23 de marzo de 2018, se ofrecieron las pruebas para que el reclamado acreditara las excepciones (pruebas de su defensa), las cuales fueron admitidas por el Juez de Distrito Especializado en Oaxaca, quien -el 7 de septiembre siguiente- emitió su opinión jurídica, determinando como no procedente la extradición.

Los argumentos del juzgador para emitir opinión jurídica contraria a los intereses del país reclamante fueron que la petición formal de extradición no había sido firmada por el diplomático al que correspondía rubricar el documento, para lo cual se ofrecieron pruebas periciales en materias de grafoscopía y documentoscopía, que así lo demostraron. Sin embargo, el procedimiento de extradición es meramente administrativo y la SRE tiene la última palabra.

De esa manera, el 4 de octubre de 2018, la cancillería mexicana determinó conceder al gobierno de Estados Unidos de América la extradición de Rubén Oseguera, al estimar que se encontraba ajustada al Tratado de Extradición firmado entre ambos países.

LA FASE JUDICIAL

Tras el fallo del secretario de Relaciones Exteriores, los abogados de Rubén Oseguera González promovieron -el 7 de noviembre de 2018- un juicio de amparo indirecto en contra de dicha resolución. El 28 de febrero de 2019, el Juez Octavo de Distrito en el Estado de Oaxaca, negó al “Menchito” la protección de la justicia federal.

Ante la negativa de amparo, la defensa de Oseguera interpuso el recurso de revisión, mismo que fue resuelto en sesión del día 5 de septiembre de 2019 en el Segundo Tribunal Colegiado en Materias Penal y del Trabajo, del Decimotercer Circuito. Los magistrados, de manera unánime, confirmaron la resolución del Juez Federal de Oaxaca.

Por esos mismos días, Oseguera González, que tenía unas semanas en el Cefereso Número 15 en Chiapas, adonde le trasladaron tras un breve paso por el penal de Puente Grande luego de advertirse que pretendía fugarse, fue trasladado al Cefereso Número 11 en Hermosillo, Sonora, de forma preparativa para la entrega material al gobierno norteamericano.

No obstante, “Menchito” tramitó un nuevo juicio de amparo ante el Juzgado Décimo Primero de Distrito de la Capital sonorense, obteniendo una suspensión de plano para que no fuese extraditado en tanto se analizaba su caso. Finalmente, el juez Genaro Antonio Valerio Pinillos le negó la suspensión definitiva de los actos reclamados el 14 de febrero de 2020, lo que abrió la puerta para su entrega que se concretó el día 20 del mismo mes.

El hijo de Nemesio Oseguera “Mencho” reclamaba que “si bien es cierto seré extraditado, también lo es que de acuerdo con el Protocolo al Tratado de Extradición entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América del 4 de mayo de 1978, mismo que fue firmado en la ciudad de Washington, D.C. el 13 de noviembre de 1997 y publicado en el Diario Oficial de la Federación en fecha 8 de junio del 2001, se requiere que ya me encuentre sentenciado, situación que hasta el día de hoy no acontece (…)”.

Oseguera González había sido sentenciado en forma absolutoria en agosto del año próximo pasado dentro de la causa penal 204/2018 en el Juzgado Octavo de Distrito de Procesos Penales Federales del Estado de Jalisco. El juez le absolvió por delincuencia organizada junto a otros miembros del CJNG. Sin embargo, el Ministerio Público interpuso recurso de apelación en contra de la sentencia el 28 de agosto, situación que no ha sido resuelta y no da firmeza al primer fallo.

GARCÍA LUNA SEGUIRÁ EN PRISIÓN Y SIN DERECHO A FIANZA

El juez Robert M. Levy rechazó el jueves 27 de febrero, durante una audiencia en la Corte del Distrito Este de Nueva York, la oferta hecha por los abogados de Genaro García Luna, ex titular de la Secretaría de Seguridad Pública durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, de que el ex funcionario federal mexicano saliera en libertad bajo fianza de un millón de dólares y un dispositivo de localización, debido a que existe “un riesgo de fuga inaceptable”.

El martes 25 de febrero, César de Castro, abogado de oficio de García Luna, pidió al juez Brian M. Cogan dejara en libertad al ex funcionario federal mexicano, bajo una garantía de un millón de dólares, monto que en parte representa el valor de propiedades que tiene.

En una carta disponible en el sistema electrónico de la Corte del Distrito Este de Nueva York, el litigante sostiene que García Luna debería poder esperar su juicio en libertad en lugar de estar en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn (MCD, por sus siglas en inglés), donde lleva casi tres meses detenido.

Sin embargo, tres de los dos garantes de la fianza ofertada por la defensa de García Luna se retractaron, luego que el juez Levy les explicó que debían asumir una responsabilidad personal de que el acusado siga su proceso.

Ese día, Richard Donoghue, fiscal del Distrito Este de Nueva York, se opuso a que el mexicano saliera en libertad bajo fianza.

En una carta registrada en el Juzgado, argumentó que la combinación “de condiciones propuestas por el acusado para su libertad antes del juicio, es lamentablemente inadecuada para asegurar que siga presentándose ante el juez Cogan”, por lo que solicitó se le mantenga en prisión.

El fiscal neoyorquino considera que Genaro García Luna “tiene la capacidad de escapar y un sobresaliente incentivo para hacerlo”, ya que se enfrenta a entre cinco años y cadena perpetua por los cargos de los que le acusa la autoridad, además, “la fuerza de las pruebas del gobierno se ha incrementado” con nuevos testigos que declararán sobre su relación con el Cártel de Sinaloa, del que supuestamente recibió sobornos por millones de dólares.

Por otra parte, Donoghue argumentó que García Luna tiene “recursos poderosos en México”, donde había vivido toda su vida hasta 2012, como “funcionarios corruptos del gobierno mexicano y miembros del Cártel de Sinaloa, una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo que pueden garantizar que nunca sea capturado”.

El fiscal recordó que Joaquín Archivaldo “El Chapo” Guzmán Loera, ex líder del Cártel de Sinaloa condenado a cadena perpetua por la Corte del Distrito Este de Nueva York -a la que ahora se enfrenta García Luna-, estuvo fugitivo en México durante quince años; en tanto Rafael Caro Quintero, otro capo sinaloense, lo sigue estando pese a que la justicia lo busca desde 2013 para arrestarlo.

La Fiscalía estableció que el ex funcionario federal mexicano dijo tener “dificultades financieras” para no poder “cruzar la frontera con México conduciendo”, pero el gobierno de Estados Unidos averiguó que en los últimos años García Luna “ha adquirido múltiples empresas inmobiliarias que, en total, están valoradas en casi 4 millones de dólares”.

Para finalizar, Donoghue determinó: “La investigación del gobierno (estadounidense) ha revelado que a lo largo de varios años, el acusado ha usado varias técnicas para ocultar el verdadero tamaño de sus empresas financieras, incluyendo empresas pantalla y compradores de paja que adquirieran activos para él”.

(SEMANARIO ZETA/ EDICIÓN IMPRESA / INVESTIGACIONES ZETA/ LUNES, 2 MARZO, 2020 01:00 PM)



“EL MORENO” Y “EL CABO 20”, LOS MÁS BUSCADOS




Danny Isaac Ortiz Covarrubias / Davis López Jiménez

Como líderes homicidas, Danny Isaac Ortiz Covarrubias “El Moreno”, del Cártel Jalisco Nueva Generación y David López Jiménez “El Cabo 20” o “El Lobo”, del Cártel Arellano Félix son actualmente Los Más Buscados por corporaciones federales y locales integradas a las Mesas de Coordinación Territorial para la Construcción de la Paz y la Seguridad en BC

David López Jiménez fue designado “objetivo prioritario” de las policías locales desde finales de 2018, pero fue capturado en Mexicali en febrero de 2019 con un arma y posteriormente liberado. Sobre Danny Isaac Ortiz Covarrubias pesa una orden de aprehensión por secuestro y homicidio desde el 3 de marzo de 2017, misma que no ha sido ejecutada. En febrero de 2020, con el nuevo Gobierno del Estado, fueron propuestos como Los Más Buscados.

Etiquetados como generadores de violencia, son considerados por las fuerzas coordinadas como principales responsables de los 762 homicidios violentos cometidos en la zona costa de Baja California en los primeros 117 días de gobierno de Jaime Bonilla Valdez:

623 asesinatos en Tijuana, 72 en Ensenada, 39 en Tecate y 28 en Rosarito.

La jornada mortal del morenismo bajacaliforniano actualmente contabiliza un promedio de 6.7 asesinatos diarios en la entidad, contra los 8 muertos por día que se registraron en el último año de la anterior administración, a cargo del panista Francisco Vega de Lamadrid.

Elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Marina, Guardia Estatal de Seguridad e Investigación (GESI) y las policías municipales, están concentrando esfuerzos en la pronta captura de López y de Ortiz. Consideran que en menos de un mes estarán tras las rejas.

Al mismo tiempo, están trabajando en coordinación y compartiendo información con la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), para que los jefes y/o operadores criminales directos de ambas células criminales, Roque García y Pablo Edwin Huerta Nuño “El Flaquito”, del Cártel Arellano Félix (CAF) y Alfonso Trapero Ibarra e Israel Alejandro Vázquez Vázquez “El 50”, del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), sean capturados por las fuerzas federales dentro o fuera del territorio de Baja California.

De acuerdo a reportes de inteligencia y expedientes ministeriales, López Jiménez y Ortiz Covarrubias son cabezas de células dedicadas al homicidio, control de puntos de venta de droga al menudeo, y encargados de supervisar y mantener protegidas las rutas -y las bodegas- para el trasiego de grandes cargamentos de droga que llega mayormente por Ensenada, en menor cantidad vía Mexicali, con rumbo a Tijuana y Estados Unidos,  pasando por Tecate y Rosarito.

Pero su actividad criminal no está limitada, como quedó claro el 27 de noviembre de 2019,  cuando las autoridades activaron el Plan Regional de Búsqueda y Rescate por la desaparición de seis pescadores en Bahía Tortugas con rumbo a Isla de Cedros, en Ensenada. Operativo criminal que resultó con dos trabajadores del mar asesinados, uno lesionado y cuatro rescatados ilesos.

El ataque  se dio como parte del pleito de grupos delictivos por la extracción furtiva y tráfico de la planta endémica Siempre Viva, que se trafica a países de Oriente donde la venden como un afrodisiaco natural.

Desde 2016, Ortiz Covarrubias fue incluido en un reporte presentado por autoridades norteamericanas como uno de los principales subalternos criminales de Alfonso Trapero, identificado como cabecilla del CJNG, jefe de “tres conocidas células de contrabando de narcóticos y extranjeros conocidas como Los Enfermos, Los Hermanos Valdez y La Bondad”. Se dedica a “supervisar la distribución de narcóticos dentro de la ciudad, mientras capitalizan las conocidas células delictivas que introducen extranjeros y narcóticos en Estados Unidos de América”.

“EL CABO 20”: ATAQUE A LA GESI Y OTROS DELITOS

Igual que huyó del estacionamiento del Grand Hotel Tijuana el 20 de septiembre de 2019, después que su sobrino Rolando Alexis Huerta Nuño fuera abatido a balazos en el estacionamiento, Pablo Edwin Huerta Nuño “El Flaquito” pretendió escabullirse de su responsabilidad en el ataque perpetrado por una de sus células criminales contra seis elementos de la GESI la noche del miércoles 22 de enero de 2020. Balacera que resultó en la muerte del agente Marco Antonio Reyes Nahon y el civil  Jesús Héctor Cabrera Mendoza, quien los atendía en su puesto de hot dogs.

Por diversas vías. “El Flaquito” hizo llegar mensajes a funcionarios de las Mesas de Coordinación Territorial para la Construcción de la Paz y la Seguridad en Baja California para evitar repercusiones: que él no había sido, que él no lo había ordenado.

“No es tan fácil, atacaron a la autoridad y deberán asumir las consecuencias”, replicaron desde el gobierno uniformado tras regresar de Ciudad de México, a donde acudieron a compartir información ministerial y reportes de inteligencia para solicitar apoyo en la captura de Huerta Núñez y de sus cómplices.

Los elementos de seguridad asignados a Baja California se concentraron en los criminales locales inmiscuidos en el ataque: José Cristian Gómez Rosales “El Pitey”, con particular enfoque en David López Jiménez “El Cabo 20” y/o “El Lobo”.

Previo al atentado homicida, López Jiménez había amenazado a la GESI, además de intentar sobornar a una agente del Ministerio Público, acusando que algunos de los uniformados le habían robado. La llamada telefónica hecha a un agente del Ministerio Público quedó registrada en una carpeta ministerial el 6 de enero de 2020, la esposa de un delincuente detenido -Daniel Aurelio González García “Dani” y Edgar Castillo Cabrera “Rocky” operadores administrativos del “El Flaquito”- entregó el teléfono al agente y, del otro lado, un hombre se identificó como David López “El 20” y pidió le regresaran sus cosas. Después ofreció dinero y finalmente amenazó.

El 9 de enero, tras un cateo realizado por la GESI en una casa en Viñas del Mar donde aseguraron  360 kilos de la droga conocida como cristal, se dio una nueva queja y amenaza, de la que los integrantes de las Mesas de Coordinación Territorial se enteraron después del ataque a los policías el día 22. López argumentaba que los uniformados le habían robado dinero y drogas en el mencionado domicilio, y como evidencia, estaban las decenas de agujeros en la pared que los policías ladrones habían dejado en las paredes luego del cateo oficial realizado por la Fiscalía General de la República; mientras elementos de la GESI se habían quedado como responsables del resguardo del domicilio y los vecinos los veían ingresar.

El 2 de noviembre de 2019, en la colonia Sánchez Taboada en Mexicali, intentaron asesinar sin éxito a “El Chispis”, joven de entonces 16 años de edad que se dedicaba a vender droga para la célula de López. Lo balearon porque se cambió de grupo criminal. En el mismo atentado mataron a Jorge Jiménez, de 14 años; así como a Alexis y Ángel, ambos de 16. Estas son tres de las decenas de víctimas de asesinato en las que implican a López como cabecilla de sicarios.

Sin embargo, a la fecha su presunta responsabilidad en homicidios no se ha hecho valer judicialmente. El 10 de febrero de 2019 fue capturado por policías del Estado en el fraccionamiento Vista Hermosa de Mexicali, sobre la calle Macristy de Hermosillo, entronque con Calzada CETYS, presuntamente en posesión de “un paquete con 460 gramos de metanfetamina, de la cual intentó deshacerse sin éxito.

En la audiencia donde fue vinculado a proceso, declaró que le habían sembrado la droga. El juez dio al Ministerio Público dos meses para presentar pruebas y fue dejado en libertad.

MP FEDERAL PERMITE QUE JUEZ LIBERE A EX POLICÍAS DEL NARCO

Como resultado de un cateo en un domicilio del fraccionamiento Cuesta Blanca el 20 de febrero, los ex policías municipales Andrés Ortiz Sánchez y Fermín Pérez Mondragón, “al llevar a cabo las detenciones,  (el primero) refirió ser jefe de plaza del Cártel de Sinaloa, y Pérez Mondragón hizo el intento de agredir y desarmar a los agentes aprehensores”, como consta en el Informe Policiaco Homologado.

En el operativo se aseguraron armas largas, cinco cortas, un arma de postas; siete envoltorios de cristal, dos envoltorios de heroína con un peso aproximado de 01 libra y seis vehículos: una camioneta Audi 2016, un Hyundai Sonata 2012, una camioneta Kia Sorrento 2019, un pick-up Nissan Frontier 2015, un Mercedes Benz 2012 y un BMW 2006.

De igual forma, en la casa detectaron un ropero de pared con doble fondo, equipado con un dispositivo electrónico de apertura, y en la cochera un mueble de madera con puerta oculta, para acceder a otra habitación.

Los dos presuntos traficantes ya habían sido detenidos diez años atrás, como parte de célula criminal encabezada por Eduardo García Simental “El Teo”, aprehendido en 2010.

Pérez Mondragón,  como parte de  “Fuerzas Especiales de El Muletas”, de Raydel López Uriarte; y Ortiz Sánchez como parte de la célula criminal del también ex policía Jesús Alfonso Trapero Ibarra “El Trapos” y/o “El Profe”.

Dos días después, un juez federal declaró ilegal la detención porque la defensa probó que el 19 de febrero de 2020, la Guardia Estatal de Seguridad e Investigación (GESI) había detenido a la esposa de uno de los ex policías e ingresado al fraccionamiento, lo que significaba que el operativo había sido previo.

Lo que omitió mencionar el Ministerio Público federal para evitar a libertad, fue que el ingreso y captura de la fémina también habían sido reportadas por la GESI, no fueron actos ilegales y de hecho dieron pie a la orden de cateo, aseguraron desde las oficinas estatales, donde aseguran, ya se quejaron del actuar de los elementos de la Fiscalía General de la República.

“EL MORENO”, OPERADOR DIRECTOR DE TRAPERO EN CJNG

El 15 de enero mataron a un hombre en  la colonia Colinas del Cuchumá; el día 19, a otro en la colonia El Descanso; el 23 acribillaron a uno más en Los Manantiales y se hallaron restos humanos en Cerro Azul.

El 22 de febrero, hubo otro asesinado en Cerro Azul y un día antes, el 21,  uno más en Cerro Azul y otro en Rancho Capiri. En total, 39 homicidios en Tecate entre noviembre de 2019 y febrero de 2020, destacando el de José Antonio Martínez Díaz, funcionario del área de Responsabilidades de la Sindicatura Municipal de Tecate y ex comandante de la extinta Policía Estatal Preventiva. Se le dio muerte en plena Zona Centro del Pueblo Mágico.

Los integrantes de las Mesas de Coordinación Territorial para la Construcción de la Paz y la Seguridad consideran a Danny Isaac Ortiz Covarrubias como responsable de un alto porcentaje de estos homicidios violentos.

De hecho, ya tiene  una orden de aprehensión por homicidio, otorgada recientemente en su contra, la cual se suma a otra pendiente por secuestro agravado.

Desde 2016, las áreas de inteligencia de las corporaciones de México y Estados Unidos, ubican a “El Moreno” en la estructura de Alfonso Trapero como cabecilla criminal del CJNG.

Danny Isaac se inició en el narcotráfico como segundo al mando de su hermano José Giovanni Ortiz Covarrubias “El Puma” en noviembre de 2017, tras el asesinato de Javier López Ríos “Tito Torbellino”; los consanguíneos fueron seleccionados por Alfonso Trapero para “controlar los intereses del CJNG”.

José Giovanni acumuló un amplio expediente delictivo entre 2013 y 2019, siendo asesinado el 27 de febrero del año pasado por un comando armado, cuando transitaba sobre la Carretera Libre Tecate a El Hongo, en la colonia Luis Echeverría Álvarez. Dos días después, en el puente La Sierrita colgaron una manta con la siguiente amenaza:

“Lo que le pasó al Puma le va a pasar a toda la bola de pendejos que mataron niños y mujeres y los que los apoyan, alinienese a la verg… atentamente jente del sombrero”.

Luis Romero Fierro es “El Sombrero”, presunto operador del Cártel de Sinaloa y socio delictivo de Jorge Humberto Acosta Gallegos “El Güero Leches”, preso desde el 31 de diciembre de 2015. La esposa, el cuñado y el hijo de 7 años de Acosta  fueron asesinados el 5 de agosto de 2018 en Tecate, y tanto autoridades como criminales responsabilizaron a los hermanos Ortiz Covarrubias de la muerte de los tres. También los ubican como responsables del homicidio del agente ministerial Cristian Arturo Hernández Gardea, perpetrado en junio de 2018, y de dos masculinos cuyas cabezas cercenadas fueron tiradas junto a un narcomensaje, cerca de las instalaciones de la Policía de Tecate en 2017.

Judicialmente, “El Moreno” está incluido en el expediente por el que sentenciaron a 83 años de prisión a Fernando Rada Paco “El Fer” el 2 de abril de 2019; así como por el secuestro y homicidio de Ernesto Zataraín Cisneros “El Netillo”, cometidos el 3 de marzo de 2017.

(SEMANARIO ZETA/ EDICIÓN IMPRESA  / INVESTIGACIONES ZETA/ LUNES, 2 MARZO, 2020 01:00 PM)


HIJA DEL “MENCHO”, DETENIDA EN EU, CON NEGOCIOS EN TIJUANA



Jessica Johanna, primogénita del líder del CJNG, fue detenida cuando estaba al pendiente de la audiencia de su hermano en Washington. Es señalada de encabezar empresas y lavar dinero para la organización criminal. En México obtuvo un amparo que la libró de ser capturada por operaciones con recursos de procedencia ilícita. En esta frontera, la hermana del “Menchito” y su madre, Rosalinda González, tramitan amparos para recuperar inmuebles asegurados en Playas de Tijuana

Jessica Joahanna Oseguera González, hija de Nemesio Oseguera Cervantes “Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue detenida en Washington la tarde del 26 de febrero de 2020, en vísperas a la audiencia de su hermano Rubén Oseguera “Menchito”. La noticia fue revelada por el abogado de la familia, Víctor Francisco Beltrán García desde Guadalajara.

La detención significa un duro golpe a la organización criminal, considerada por Estados Unidos como una de las dos más poderosas en México dedicadas al narcotráfico. La captura de la primogénita del “Mencho” ocurre tan solo una semana después que su fraterno Rubén fue entregado en extradición a la Unión Americana.

Nacida el 23 de julio de 1986 en San Francisco, California, es señalada por autoridades federales como la principal operadora financiera del CJNG. Cuenta con doble nacionalidad, pues también fue registrada en Morelia, Michoacán. Es licenciada en Mercadotecnia, egresada de una universidad jesuita de Guadalajara, Jalisco.

Sobre la detención, se conoció que la mujer estaba al pendiente de la audiencia del “Menchito” y eso fue aprovechado por agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) para detectarla y ejecutar orden de captura en su contra, dictada el 16 de febrero por la Corte de Distrito de Columbia por lavado de dinero, según corroboró al diario El Universal, el abogado Beltrán.

A decir del litigante, se estaría juzgado dos veces por el mismo delito a su clienta, pues en México ya enfrentó el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita en 2017, causa penal que venció a través de un amparo y protección que le fue concedido y confirmado por tribunales federales del Estado de Jalisco en 2018.

Tanto Jessica Johanna Oseguera como su madre, Rosalinda González Valencia, fueron incluidas en la lista de traficantes de narcóticos, especialmente designados según lo establecido en el acta de designación de cabecillas extranjeros del narcotráfico, emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros perteneciente al Departamento del Tesoro de Estados Unidos. De igual manera, fueron designadas diversas empresas en las que aparecen como accionistas o administradoras.

A raíz de esos señalamientos, ambas mujeres fueron denunciadas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), ante la ex Procuraduría General de la República (PGR, hoy Fiscalía) por operar empresas que presuntamente brindan apoyo financiero y son controladas por el CJNG.

En el caso de Jessica Johanna se detectó que en un periodo de aproximadamente tres meses registró operaciones bancarias inusuales y sospechosas, ya que depositó en una de sus cuentas bancarias la cantidad de un millón 433 mil 749 pesos y 50 centavos y retiró un millón 416 mil 387 pesos y 47 centavos, destacando la autoridad que los recursos no tuvieron una permanencia en dicha cuenta.

Para solicitar órdenes de aprehensión en México contra Jessica y Rosalinda, el Ministerio Público federal señaló que ambas cuentan con vínculos con personas que han sido señaladas como miembros de un grupo delictivo, entre ellos el líder de la organización criminal conocido como Rubén Oseguera Cervantes y/o Nemesio Oseguera Cervantes alias “Mencho”. Y que son encargadas, a través de diversos auxiliares, del blanqueo de capitales procedentes de operaciones ilícitas.

Se imputó que el modus operandi del CJNG es la constitución de empresas, lo cual no es una actividad ilícita, precisamente para mover estos capitales y ocultar su verdadero origen. La autoridad ministerial detectó en sus investigaciones que para constituir algunas de las personas jurídicas, la organización delictiva se vale de personas ajenas que “inocentemente” prestan sus identificaciones oficiales ante notario público.

La Subprocuraduría Especializada para la Investigación de Delincuencia Organizada cuenta con una serie de escuchas telefónicas derivadas de clínica de investigación autorizadas por el Juzgado Segundo Federal Penal Especializado en Cateos, Arraigos e Intervención de Comunicaciones privadas con competencia en toda la República, con residencia en Ciudad de México. Las llamadas interceptadas son de tres líneas de telefonía celular.

En algunas de las llamadas se tiene la certeza de que una de las voces es la de Jessica Johanna hablando con su abogado sobre la situación de su hermano Rubén “Menchito” para intentar trasladarlo hace algunos años del penal federal de Matamoros, Tamaulipas, al Centro Federal de Readaptación Social Número 2 Occidente, en Puente Grande. En otra de las llamadas supuestamente la mujer interactúa con uno de sus contadores sobre la situación de algunas de las empresas señaladas por el Departamento del Tesoro y sobre cuentas bancarias “quemadas”.

Sobre la detención de Jessica Oseguera en EU, su abogado, Víctor Beltrán García, aseguró que su defendida acreditó en México tener “sus negocios, pagar impuestos y no se le demostró que estuviera en el supuesto de operaciones con recursos de procedencia ilícita, mucho menos en el de delincuencia organizada”, detalla El Universal.

JESSICA EN TIJUANA

La mexicoamericana, hija mayor de Nemesio Oseguera y su madre, Rosalinda González Valencia, actualmente tramitan juicios de amparo en Tijuana, donde les fueron aseguradas propiedades en Playas, como lo informó ZETA en su oportunidad.

La chica tenía 22 años de edad cuando, a mediados de 2009, se convirtió en flamante propietaria de un inmueble localizado en esta frontera. Hoy es accionista de varias empresas señaladas por el Departamento del Tesoro norteamericano como “fachada” de lavado de dinero, presuntamente proveniente del tráfico ilícito de drogas.

Los señores Alejandro “N” y Elvia “N” vendieron a la fémina  el lote 14 de la manzana 108, Sección Jardines de Playas de Tijuana, con una superficie de 300 metros cuadrados. Según la clave catastral PT-108-014, el inmueble cuya operación de compraventa fue de 2 millones 25 mil pesos, limita al Este con Calle del Volcán. La escritura (64,343) fue elaborada en la Notaría Pública Número 64 de Guadalajara.

Sin embargo, la propiedad de Oseguera González fue asegurada en la misma averiguación previa iniciada tras la detención de su tío Abigail González Valencia el último día de febrero de 2015 en Puerto Vallarta, Jalisco. El oficio PGR/UEAF/DGALF/2207, de fecha 13 de julio de 2017, dio instrucciones al Registro Público de la Propiedad y el Comercio de Baja California para efectuar el registro correspondiente a la situación jurídica del bien.

Aduciendo que apenas tuvo conocimiento de manera reciente, el 21 de noviembre de 2018, Jessica Johanna, a través de sus abogados en Tijuana, presentó una demanda de garantías ante el Juzgado Primero de Distrito en Materias de Amparo y Juicios Federales con la intención de probar que fue víctima de una “orden ilegal de aseguramiento y limitación de dominio respecto en un bien inmueble, y su ejecución”. El 7 de diciembre siguiente se aceptó la promoción y se convirtió en el juicio de amparo 1556/2018.

A la fecha, el asunto se encuentra sin resolver y la audiencia constitucional ha sido diferida en ocho ocasiones por falta de informes justificados de diversas autoridades responsables. Sin embargo, una suspensión definitiva del acto reclamado protege a la quejosa para que las cosas guarden el mismo estado en que actualmente se encuentran, sin que se pueda disponer del inmueble para su enajenación o venta.

El abogado Víctor Francisco Beltrán., quien acompaña a la familia de “Mencho” y miembros del CJNG en la defensa de sus procesos penales, condiciones de encarcelamiento, órdenes de aprehensión o aseguramientos, independientemente de la entidad federativa donde se atienda jurisdiccionalmente el asunto, es quien representa a Jessica en el juicio de amparo en Tijuana.

Trascendió que entre quienes no han respondido con su informe ante el juzgador federal, se encuentra el agente del Ministerio Público de la Federación adscrito a la Unidad Especializada en Análisis Financiero de la Fiscalía General de la República, con sede en la Ciudad de México, por lo que la audiencia constitucional se ha diferido en diversas ocasiones.

Posterior al juicio de garantías, Rosalina González también tramitó un amparo ante el Juzgado Quinto de Distrito en Materias de Amparo y Juicios Federales de Tijuana, que tampoco ha concluido.


(SEMANARIO ZETA/ EDICIÓN IMPRESA/  INVESTIGACIONES ZETA/ LUNES, 2 MARZO, 2020 01:00 PM)

JUEZA PATRICIA HERNÁNDEZ LIBERA A EDUARDO SCHOBERT




A petición de la defensa de José Eduardo Schobert González, la jueza Patricia Hernández Haro convirtió una audiencia intermedia en una audiencia de sobreseimiento, y con ese movimiento, el 5 de marzo dejó en libertad al empresario mazatleco y a su escolta, ambos habían sido detenidos por el intento de homicidio en contra de Cristian Andrade, el 21 de mayo de 2019.

Durante la audiencia, el ministerio público se opuso, refirió que no estaban en el momento procesal adecuado – la audiencia para desahogo de pruebas era en junio de 2020-, explicó que no se convocó de la manera adecuada, y no se estaba respetando el derecho de la víctima para estar presente en el proceso. Pero a la juzgadora no le importó, desde la Fiscalía General informaron que impugnarán esta resolución y esperan ser favorecidos por el Tribunal de Alzada.

El ataque a balazos que se estaba juzgando, ocurrió el año pasado en la zona del río en Tijuana, en la escena del crimen, policías municipales que estaban de frente al auto de Schobert pudieron ver que desde ahí se hicieron los disparos en contra de Andrade, y además la balacera fue grabada por varias cámaras de seguridad en la zona.

Detenidos tras una persecución, los hombres argumentaron que le dispararon al joven porque se dieron cuenta que se acercaba al carro para balearlos, aunque los investigadores no encontraron indicios de que Andrade hubiera disparado.

Los mismos videos que se usaron en las audiencias donde dictaminaron legal su detención y los vincularon a proceso, fueron los que sirvieron para que la jueza Hernández Haro los dejara en libertad el jueves 5 de marzo del 2020. 

Como parte de su defensa, Schobert hizo público y presentó videos de que previo al 21 de mayo de 2019 había sido víctima de 4 ataques armados. Y en una carta acuso de su situación al gobierno del estado, “…al gobernador y al subsecretario (subprocurador) de apellido Álvarez”.

“En el 2016 me reuní con Antonio Valladolid cuando este era secretario de finanzas en dos ocasiones y varias con su secretario particular de apodo ‘Cuchillo’, del cual no recuerdo su nombre. Ellos querían armar un grupo para espiar y recabar información de varias personas, y en esa lista estaba usted y el señor de apellido Hernández de lo que creo preside y se llama consejo empresarial y otras 3 personas más. El objetivo era recabar información personal que se pudiera usar en su contra, a lo cual nunca se llevó a cabo porque me dijeron que ya lo estaban haciendo con otra empresa más y cortaron comunicación conmigo. A los días después asesinaron a mi amigo, cuñado y socio Jorge Kalb, que fue el evento del hotel Marriot de esta ciudad sin conocerse los motivos aparentes de este evento”.

Estos señalamientos fueron negados por el entonces director de Comunicación Social, de Gobierno del Estado Raúl Reynoso.

La mañana del 14 de julio de 2016, en plena escena del crimen, Schobert fue acusado por Daniel León Kalb Ronay, de 71 años, quien también estaba herido, como el autor intelectual del asesinato de su hijo, el empresario Jorge Kalb y del robo de un maletín que contenía pruebas del fraude que el mazatleco habría cometido en contra de las víctimas, a quien les había mentido durante varios meses, pidiéndoles dinero, asegurando que les había conseguido un contrato con el gobierno del estado de Baja California en materia de seguridad.

Lo investigaron, pero hace 4 años la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) no pudo reunir los elementos necesarios en su contra, y cuando solicitaron una orden de aprehensión en su contra fueron rechazados por los jueces.

Recientemente, la misma jueza rechazó la querella por fraude, presentada de la esposa de fallecido Kalb quien manifestó y presentó pruebas, de que el dinero que se depositó en la cuenta de la esposa de Schobert, como parte del negocio inexistente prometido a su esposo, salió de una cuenta mancomunada de la que ella era parte. El argumento de la juzgadora para negarle justicia, fue que el Ministerio Público no le mostró ningún documento con su firma, que mostrara que había sido parte activa del negocio que resultó en un fraude millonario, por lo que no la consideró afectada por el detrimento patrimonial resultado del engaño. Según la juzgadora, como la mujer no firmó para el negocio, no importa que el dinero haya salido de su cuenta bancaria.

Como antecedentes, en 2010, Schobert fue acusado en la Corte del Distrito del Condado de Blaine en Hailey, Idaho, por hurto mayor y malversación de fondos a la empresa AllSeasons Landscaping, se declaró culpable y fue sentenciado a tres años y nueve meses de prisión, una multa de 5 mil dólares y un pago de 25 mil 201 dólares a la empresa. Y Andrade Ramírez el hombre al que lesionaron tiene antecedentes por un intento de homicidio que se reclasificó a lesiones, relacionadas con un pleito por narcomenudeo.

José Eduardo Schobert González y su escolta José Luis Rodríguez Rodríguez, tienen pendiente una audiencia por el delito federal de posesión de armas de uso exclusivo del ejército, expediente que se armó como desglose del expediente por el intento de homicidio del 21 de mayo de 2019. 

(SEMANARIO ZETA/ DESTACADOS  REDACCIÓN ZETA/ VIERNES, 6 MARZO, 2020 06:42 AM)

PADRE DE “EL MARRO” FUE DETENIDO EN CELAYA, CONFIRMA ALFONSO DURAZO



El padre de José Antonio Yépez Ortíz, alias “El Marro” -supuesto líder del cártel de Santa Rosa de Lima, dedicado al robo de combustible o “huachicol”-, fue detenido ayer 5 de marzo, por fuerzas federales en Celaya, Guanajuato.

“Esta confirmada la detención de esta persona, hay una investigación en curso, pero la detención es en principio porque conducía un vehículo con reporte de robo”, indicó Alfonso Durazo Montaño, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).

El funcionario federal señaló que las fuerzas federales y estatales están pendientes de alguna reacción de violencia en dicha entidad tras la detención del padre de “El Marro”.

“Invariablemente las fuerzas federales, en coordinación con instancias locales están atentas, es una detención relevante y si eventualmente hubiese alguna reacción las fuerzas federales están pendientes de cualquier acontecimiento”, agregó durante la conferencia de prensa matutina presidencial en San Luis Potosí

Ayer, reportes en redes sociales indicaron que un enfrentamiento entre delincuentes y policías municipales provocó movilización de autoridades estatales y federales en Celaya, lo que habría derivado en la captura del padre de “El Marro”.

El pasado 6 de febrero, un juez federal determinó no vincular a proceso y dejar en libertad a Karina Mora, esposa de Yépez Ortíz, quien fue detenida el 29 de enero del 2020, junto a otras tres personas.

Según el diario Reforma, que informó del hecho en base a una fuente de la Fiscalía de Guanajuato, durante una audiencia, el juez federal no encontró elementos para seguir un proceso penal contra la mujer y sus acompañantes César “N”, Serafina “N” y Alfonso “N”, por portación de armas exclusivas de las Fuerzas Armadas.

El pasado 29 de enero, elementos de las secretarías de Defensa y Marina (Sedena y Semar, respectivamente), Guardia Nacional (GN), Fiscalía General de la República (FGR) y Secretaría de Seguridad Pública de Guanajuato, detuvieron en la comunidad San Miguel Octopan, perteneciente al municipio de Celaya, a la esposa de “El Marro”, junto a tres acompañantes.

A través de un comunicado, la FGR informó que los detenidos fueron ubicados en una “casa de seguridad”, en la que se encontraron diversas armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, así como cartuchos y pertrechos militares.

Los agentes federales incautaron cuatro armas de fuego, dos de calibre 9 milímetros, un fusil de asalto AK-47 y un rifle calibre 270. Así como más de 800 cartuchos útiles de diversos calibres, cuatro cargadores abastecidos, dos portafusiles y dos artefactos explosivos metálicos.

Además, dentro de la supuesta casa de seguridad se encontraron tres chalecos balísticos, dosis de drogas, tres vehículos, dos cuatrimotos marcas Can-Am Outlander modelos 2017 y 2019, con los números de identificación alterados, y más de 69 mil pesos en efectivo.

El 22 de abril del año pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador descartó reforzar su seguridad, tras la amenaza que supuestamente realizó alias “El Marro” en contra del mandatario nacional y de su familia.

“El que lucha por la justicia no tiene nada que temer, y yo soy como ustedes, soy un ser humano y tengo miedo como todos los seres humanos, pero no soy cobarde”, dijo el mandatario nacional en conferencia de prensa matutina desde Veracruz, en la que estuvo acompañado de la titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Olga Sánchez Cordero.

Además del titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo Montaño, y de los titulares de las Secretarías de la Defensa Nacional y de la Marina (Sedena y Semar, respectivamente), el general Luis Crescencio Sandoval González​ y el almirante José Rafael Ojeda Durán.

El 19 de enero del 2019, fue localizada en un puente peatonal de Celaya, en Guanajuato, una manta dirigida al presidente López Obrador y firmada por alias “El Marro”.

“Sigues sentenciando a más policías inocentes, la próxima vez el regalo que te mandé a la refinería va a llegar hasta Cuitláhuac #90 en la Colonia Toriello Guerra en Tlalpan”, dirección donde se ubica el domicilio particular de López Obrador, en el cual también vive su esposa Beatriz Gutiérrez Müeller y su hijo Jesús Ernesto.

El texto se refiere a la camioneta tipo pick up color naranja, cargada con explosivos, que fue abandonada el 31 de enero pasado en la puerta número 4 de la Refinería Ing. Antonio M. Amor, ubicada en Salamanca, con una manta en la que el líder huachicolero exigía a López Obrador retirar a los militares que combaten el robo de combustibles en Guanajuato.

“Presidente Andrés Manuel López Obrador, te exijo que ya saques a chingar a su madre a la Marina, Sedena, Gendarmería y fuerzas federales del estado si no te voy a empezar a matar junto con gente inocente para que vea que esto no es un juego y que Guanajuato no los necesitamos”, decía el mensaje escrito en la manta.

“Hay te dejo un regalito en la refinería para que vayas viendo cómo se van a poner las cosas y si no sueltas a mi gente que se llevaron y haces caso omiso, va a valer madre atente a las consecuencias. Atentamente El Señor Marro puro cartel Santa Rosa de Lima (sic)”, se leía en la manta firmada por Yépez Ortíz.

Dos familiares de “El Marro”, fueron liberados la noche del 9 de marzo del 2019, luego de que la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) no pudo obtener las órdenes de aprehensión por delincuencia organizada en el término constitucional de 48 horas.

Una de las personas que salió libre es la cuñada de “El Marro”, identificada como Angélica ‘N’, quien es la supuesta operadora financiera del grupo delictivo y además se encargaba de pagar a pobladores para evitar el ingreso de las autoridades a la zona donde opera dicho cártel.

También fue liberado Javier ‘N’, un elemento en activo de la Policía Federal (PF) y esposo de la cuñada de “El Marro”, quien se presume podría haber informado al grupo delictivo sobre posibles operativos, lo cual los alertaba para organizarse previo a la llegada de las autoridades.

Otra persona puesta en libertad es Mariela “N”, quien presuntamente se encargaba de instruir los bloqueos que desde días antes afectaban diversas carreteras estatales.

Las tres personas fueron detenidas en el municipio de Villagrán, Guanajuato, durante el operativo “Golpe de Timón” que las fuerzas federales y estatales de seguridad realizaron en la zona, donde el grupo criminal tiene su principal centro de operación.

Las tres personas fueron detenidas en “un filtro”, por portación de arma de fuego, lo que es considerado un delito federal, debido a lo cual la Fiscalía General del Estado de Guanajuato no pudo imputarles otros cargos, y juez federal determinó dejarlos en libertad, al no encontrar elementos para vincularlos a proceso.

(SEMANARIO ZETA/ DESTACADOS  CARLOS ÁLVAREZ/ VIERNES, 6 MARZO, 2020 07:12 AM)


lunes, 10 de febrero de 2020

MALAYERBA: BORRACHERA



Casada con un hombre que la dejaba hacer y deshacer, ese mediodía decidió aceptar la invitación de su amiga para empedarse en algún bar como regularmente lo hacían. Empezarían temprano en algún antro, combinando en sus gargantas un arcoiris de sabores y comida: del ron al vodka y de ahí saltar a la ginebra y volver de nuevo al tequila y el güisqui.

Pistearon hasta las dos de la mañana y luego se despidieron. Dolor de cabeza, intolerancia a los ruidos, hipersensibilidad a los olores que viajaban desde el baño y la cocina y se estacionaba en la sala, donde estaba sentada. Decidió acomodar su abultado trasero en la poltrona de la cochera.

Ahí estaba, sin brasier y en camiseta. Con un pantalón holgado. Dos hombres llegaron hasta su acera y descendieron del surito blanco. De tres brincos ya estaban frente a ella, sometiéndola. Órale hija de la chingada, súbete al carro. Empujones, mentadas. Con la blusa le cubrieron el rostro.

Le ataron las manos con las tiras de plástico que usan para amarrar. La llevaron a un paraje enmontado y ahí le dijeron que confesara de una vez. Ella, alterada, anegada en agua salada, contestó a gritos que no sabía de qué se trataba. No te hagas pendeja. Tú fuiste, cabrona. Ella reclamó, lloró, siguió insistiendo, y preguntó de qué se trataba. Tú la mataste. Y no preguntes: encontramos a tu amiga muerta, cocida a puñaladas, después de la peda que se pusieron anoche.

Abrió más las llaves de su llanto. Lo negó todo y dijo que tenía una hija que la esperaba. El que más le gritaba le pegó una cachetada y envolvió su cara con una bolsa de plástico. Confiesa, cabrona. Facilítame la chamba, para desocuparme temprano. Ándale perra, suelta la sopa. Estaba abatida por la noticia de la muerte de su amiga y aterrada por estar en manos de esos dos.

Uno de ellos se bajó del carro. Fumó un cigarro. Hizo un par de llamadas. Regresó y amenazó con ponerle de nuevo la bolsa de plástico. No por favor. Luego la agarró de la blusa y la acercó a él. La besó y le sobó más allá de las fronteras de algodón. Estás bien buena y se ve que eres cabrona, que aguantas. Deberías trabajar conmigo. Ella pidió que la dejara en paz, que quería ver de nuevo a su hija.

Mientras el otro solo miraba, el más fiero de esos dos parecía no escucharla. Le dijo tienes buena nalga. Deberías ir a bailar conmigo un día de estos. Le dio una orden al que permaneció frente al volante y emprendieron la marcha. Él se acercó de nuevo para besarla. Casi brinca hasta el asiento trasero. Me caes bien. Fueron a la oficina del Ministerio Público y se bajó con ella. La condujo hasta la secretaria y la hizo firmar algo que no leyó. Como despedida el hombre le dio una nalgada: deberíamos irnos a bailar, cabrona.

Columna publicada el 05 de enero de 2020 en la edición 884 del semanario Ríodoce.

(RIODOCE/ MALAYERBA/ JAVIER VALDEZ/ ENERO 7, 2020, 6:43 AM)

MALAYERBA: SIN NOMBRE




Raúl sintió que los ojos se le llenaban de vidrios: sin pedirle permiso, las lágrimas empezaron a emanar y correr piel abajo. Uno de sus hijos había sido secuestrado. La policía dijo que era un levantón, pero él sabía que de un momento a otro le iban a llamar para pedir rescate.

Sonó su celular. Traía el tono de El palo verde y él se sintió avergonzado de ese sonido macabro en medio de la tragedia. Su hijo de dieciséis años. El segundo de tres. Vio a su esposa derrumbada, echa polvo, sentada en el sillón y secándose esa dolorosa fuga de agua con sal. Chingada madre, musitó.

Aplastó el botón verde del Motorola y pronunció un imperceptible y tembloroso bueno. Mira hijo de la chingada, tenemos a tu hijo. Y se lo pasó para que el morro gritara un aterrador papá. Le pidió el dinero a cambio de dejarlo ir y le explicó dónde y cómo debía dejarlo. En cuanto sepamos que lo dejaste ahí, lo soltamos. Chingo mi madre si no. Él lloró otra vez y le suplicó que no le hiciera daño al muchacho.

Juntó la lana y la llevó. No avisó a la policía porque tuvo miedo. Son los mismos, le dijo su mujer. Así menos les aviso. Esperó y esperó y esperó. No tuvo noticias de su hijo en dos días. Al tercero, lo encontraron tirado: lesiones por golpes y orificios, ya sin color, yermo y con los ojos a medio cerrar.

Lo enterraron como si el morro estuviera vivo. El padre le hablaba, le pedía opiniones y le exigía que se levantara. La madre estaba desecha, colapsada. Y sus otros hijos ausentes, en medio del diluvio, de lágrimas oscuras y amargas, y la hiel de esos días aciagos. Pero la vida no se cansa y las malas noticias nunca llegan solas: bastaron unos meses para que le secuestraran a otro de sus hijos. El mayor.

Esta vez denunció y la policía se puso a sus órdenes. Montaron un operativo en casa, intervinieron teléfonos, asignaron a una unidad especializada de la policía investigadora e instalaron la parafernalia de los encapuchados, los fusiles automáticos, las manos con guantes y los chalecos antibalas. Vamos a dar con ellos, señor, le dijo el comandante. Él no confiaba del todo pero tenía que contar con asideros y no podía pasarle lo de su otro hijo.

Llamaron a su cel de nuevo. El palo verde sonó varias veces porque así se lo ordenaron los agentes que estaban custodiando el teléfono. El matón le pidió dinero, le prometió soltar al morro cuando lo hiciera. Los polis le pidieron que hiciera tiempo durante la llamada pero el secuestrador ni chance le dio. Hizo todo lo que le exigieron pero el hijo ya no regresó.

Más llanto, las grietas en la piel y vidrios en los ojos. Hiel más hiel. Desgraciados, culeros, gritó él. Una vecina dijo que cuando el padre muere, uno queda huérfano. Cuando muere la esposa, enviuda. Pero cuando muere un hijo no tiene nombre.

Columna publicada el 12 de enero de 2020 en la edición 885 del semanario Ríodoce.

(RIODOCE/ MALAYERBA/ JAVIER VALDEZ/ ENERO 14, 2020, 7:41 AM)