viernes, 13 de enero de 2017

CONVIVIÓ SACERDOTE CON SUS ASESINOS


Saltillo, Coahuila.- Tras la confirmación, tanto de la Procuraduría estatal como de la Diócesis de Saltillo del hallazgo del cuerpo del sacerdote Joaquín Hernández Sifuentes, reportado como desaparecido hace 10 días, el obispo Raúl Vera precisó que el presbítero “convivió fraternalmente” con sus dos presuntos agresores dentro de la casa parroquial y que ambos se encuentran detenidos.

En conferencia de prensa, el Obispo de Saltillo agregó que “lo que nos han dicho es que las personas que declararon y por las que llegaron a localizar el cuerpo del padre, es que empezaron en un ambiente de camaradería en la misma casa parroquial; se suscitó algo que nosotros denominamos conflicto y que desgraciadamente tuvo ese final”.

En un ejido cercano al lugar donde estaba el cuerpo del sacerdote fueron localizados dos cadáveres más, que corresponden a una pareja (hombre y mujer) presuntamente saltillenses. Hasta el cierre de la edición, ninguna autoridad había establecido o negado vinculación entre ambos hallazgos.

La Procuraduría estatal confirmó, mediante un comunicado, posterior al emitido por la Diócesis, el hallazgo del cadáver. La relatoría de los hechos corrió a cargo del obispo Vera, más no así de la autoridad judicial. El hecho alimentó una serie de versiones contradictorias y especulaciones.

Las autoridades de Nuevo León, donde se encuentran las dos personas detenidas hasta el momento, no han informado sobre los nombres de los presuntos delincuentes, sólo se sabe que los dos son hombres.

En tanto, un sobrino del sacerdote fallecido aseguró que el crimen que le costó la vida a su tío fue por motivos pasionales; mediante un contacto que el familiar estableció con Zócalo, afirmó que “los asesinos fueron tres, el que lo mató fue un mentado Chuy, amigo sentimental de él”.

Según lo que narra la fuente “Chuy se salió de control y le pidió dinero para más alcohol y mi tío no accedió y lo golpeó en la cabeza, de ahí lo subieron al carro”.


(ZOCALO/ REDACCIÓN/ 13 DE ENERO 2017)

CONFIRMAN QUE SACERDOTE MURIÓ POR ASFIXIA


El estudio de necropsia fue realizado por la Unidad de Investigación de Homicidios de la PGJE

Saltillo, Coah.- Según autoridades del Ministerio Público, el sacerdote Joaquín Hernández Sifuentes encontrado ayer sin vida en el ejido Barrio del Refugio en Parras de la Fuente, murió asfixiado, de acuerdo a la necropsia que se le realizó en el Servicio Médico Forense de Saltillo.

“Asfixia por estrangulación”, es la resolución confirmada por las autoridades, y también presentaba rastros de golpes en varias partes del cuerpo. Cuando fue encontrado estaba en un estado avanzado de descomposición, por lo que las autoridades concluyen que murió desde el 3 de enero.

El estudio de necropsia fue realizado por la Unidad de Investigación de Homicidios de la Procuraduría General de Justicia del Estado, quienes recibieron el cuerpo del presbítero ayer por la noche en el Semefo.

La fecha que las autoridades presentan como la de la muerte del sacerdote, es la misma en que la Diócesis de Saltillo declaró haber perdido comunicación con él, y en la que vecinos (testigos) vieron a un par de jóvenes subirse y manejar el automóvil del presbítero fallecido.


(ZOCALO/ REDACCIÓN/ 13 DE ENERO 2017)

LA MANO DURA DE TRUMP

El Presidente Enrique Peña Nieto dijo ante embajadores y cónsules mexicanos que “el mundo” estaba esperando la respuesta de México a Donald Trump, y su posición frente al próximo Presidente de Estados Unidos. La revisión de la prensa extranjera refleja que no fue así. La visión etnocéntrica de su papel en el mundo no se corresponde con la realidad.

Las preocupaciones están en otro lado, y la postura mexicana sobre los dichos de Trump es secundaria en su orden de prioridades. México no está en el eje de la atención global, aunque sí está muy presente en lo que será el próximo gabinete de Trump, quien a través de la construcción de un muro a lo largo del Río Bravo, ha definido la relación bilateral.

La línea conductora se ha podido ver esta semana en las audiencias en el Senado para la ratificación de varios secretarios de Estado. El miércoles, por ejemplo, le preguntaron los senadores al General John F. Kelly, nominado a Secretario de Seguridad Territorial en el cuestionario previo a su audiencia: “Si es confirmado, ¿cuáles serían sus más altas prioridades?”. Kelly respondió: “Cerrar la frontera al movimiento ilegal de personas y cosas. Sin embargo, no podemos jugar a la defensiva. La seguridad de la frontera comienza mil 500 millas al sur del Río Grande (Bravo) en las junglas de América Latina y sube al istmo Centroamericano y a la frontera de México y Guatemala, y de ahí a todo lo largo de México”.

Kelly, que fue jefe del Comando Sur de Estados Unidos, que se ocupa de América Central y la parte norte de la región andina en América del Sur, pero que interactuó con las Fuerzas Armadas y los servicios de inteligencia mexicanos dentro del Comando Norte –bajo cuyo paraguas están México y Canadá-, agregó: “En mi opinión, la amenaza número uno a esta nación es que no tenemos control de nuestras fronteras. Sin control, cada una de las otras amenazas, drogas, emigrantes ilegales, contrabando y farmacéuticos, enfermedades, terroristas y otros en la lista, pueden entrar cuando quieran, y es lo que hacen”.

El testimonio de Kelly fue un día antes que el Presidente Peña Nieto respondiera a Trump sobre el muro. Le habría ayudado a su equipo haberse dado cuenta de las afirmaciones del General, que por lo demás son públicas y se pueden acceder a través de la página del Comité de Seguridad Territorial del Senado, para poder elaborar una respuesta concreta y directa a las preocupaciones del equipo de Trump. Por ejemplo, a la pregunta de los senadores sobre cómo planeaba enfrentar los desafíos que señaló, el General respondió:

“El principal reto es nuestra frontera insegura. Las organizaciones trasnacionales criminales obtienen ganancias masivas de contrabandear gente, bienes, cosas, armas y dinero en efectivo hacia y desde Estados Unidos. Es una tendencia alarmante ver cómo han penetrado nuestra sociedad, mientras que las bandas suramericanas han emigrado hacia el norte y más y más están controlando la importación y distribución de bienes ilegales directamente en las ciudades, los vecindarios y los pueblos pequeños de Estados Unidos”.

La falta de información del Presidente sobre el testimonio de Kelly le impidió empatar objetivos comunes -que habría sido oxigenante para la tóxica discusión con Trump-, e incurrir en respuestas a desafíos que no van a suceder, como la deportación masiva de mexicanos, para lo cual anticipó que buscará que este tipo de acciones se realicen en forma escalonada y coordinada. Kelly aclaró que no serán deportaciones del tipo que mencionó Peña Nieto un día después de su testimonio, sino que se enfocarán a criminales, que definió como aquellos que han cometido un delito en Estados Unidos o reincidentes al cruzar la frontera sin documentos. Redadas y deportaciones masivas, como teme Peña Nieto, no está en su plan. Algo que no termina de entenderse en México después de un año de discusión, es que la migración indocumentada es vista por Trump no como un tema único de relación bilateral, sino dentro del contexto de la seguridad nacional.

Kelly y los senadores ubicaron la migración dentro de estos parámetros, como parte del temor que tienen que a través de la frontera con México ingresen terroristas con armas biológicas. “¿Cómo ve las relaciones de Estados Unidos con México con respecto a la seguridad fronteriza? En particular, describa los pasos que ha tomado México para asegurar su frontera con Guatemala y cómo ha jugado el Gobierno mexicano para frenar la migración de Centroamérica”, le preguntaron los senadores. “México ha tomado medidas para asegurar su frontera sur y hay ayudado a frenar la migración centroamericana. Desgraciadamente, no han sido suficientes”, dijo Kelly.

“Estados Unidos, México y los gobiernos de América Central deben colaborar para asegurar la seguridad, colaborar transversalmente en diplomacia pública, comunicaciones estratégicas, alerta operativa, seguridad fronteriza y reforzamiento policial para disminuir la crisis. Ya estamos trabajando con los mexicanos, que junto con los guatemaltecos se coordinan con los Comandos del Norte y del Sur. Me abocaré a acelerar y expandir la cooperación”.

Ante las definiciones de Kelly, el Presidente volvió a perder una oportunidad para probar que hay más puntos de coincidencia con el equipo de Trump que discrepancias. Peña Nieto no está viendo todo el espectro de lo que viene con Trump y reaccionando a sus estertores sin analizar las cosas. Su equipo no le ayuda, como el no haber registrado las audiencias para reformular su discurso. Peña Nieto no puede mostrar la debilidad que exuda ante Trump, pero menos aún verse ignorante de lo que está sucediendo en Washington.


(NOROESTE/ ESTRICTAMENTE PERSONAL/ RAYMUNDO RIVA PALACIO/ 13/01/2017 | 04:05 AM)   

TRUMP PONDRÁ A BAILAR A PEÑA

Donald Trump se burló del Presidente Enrique Peña y de México. El Gobierno es nice, su gente es nice. Son tan buenos, que pagarán por el muro que va a buscar se construya tan pronto como arranque su Gobierno dentro de ocho días. Son tan buenos los mexicanos, que tendrán que aguantar que las empresas que fabrican cualquier producto o componente exportado a Estados Unidos aprovechando las ventajas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, pague un impuesto fronterizo por hacerlo, con lo que tendrá en sus manos la decisión de manufacturar lo que quieran en este país, pero les costará más. Trump, condescendiente y paternalista, anticipa que el Presidente Peña Nieto y a quien le pongan enfrente para negociar lo que sea, bailará a su ritmo.

No es culpa de ellos, el Gobierno de Peña Nieto o México, dijo Trump, pero pagarán por lo que los políticos en Estados Unidos no impidieron: que las ventajas fiscales que se dieron en México para las empresas que se benefician del TLCAN, sigan aprovechándose de esos incentivos. Trump no había dado una conferencia de prensa desde hace siete meses y este miércoles, en su torre en la Quinta Avenida en Nueva York, habló con la prensa durante 76 minutos, y al final, el Presidente electo fue exactamente el mismo que el candidato a la Presidencia, altanero, beligerante y soez. Su discurso sobre México no ha cambiado, sino se ha endurecido. Sólo Peña Nieto y su canciller Luis Videgaray, piensan lo contrario.

La gran idea estratégica de hablar con Trump para tomar un atajo en caso que el republicano fuera electo Presidente, porque de esa manera podrían explicarle directamente la complejidad de las relaciones bilaterales y modificaría el tono de su discurso, ha vuelto a probarse equivocada. Trump no iba a cambiar su forma de ser y actuar por el hecho de ser invitado con honores presidenciales -sin salva de honor y ceremonia de los himnos- en Los Pinos, porque no está formado como político, sino como un empresario pragmático que va acomodando sus fichas en función de sus intereses. Un político requiere mostrar certidumbre en sus interacciones y no ser una bala perdida impredecible.

Pensar, como lo hicieron Peña Nieto y Videgaray, que organizó la visita en agosto, que podían confiar en Trump, fue ingenuo. Cuatro horas después de despedirse de Peña Nieto en Los Pinos, Trump insistió que México pagaría por el muro. Lo reiteró belicosamente este miércoles. Recordar el pasado es para evitar que vuelvan a cometer errores en el presente. Sin embargo, la negación en el equipo compacto del Presidente es absoluta.

Después de la avalancha de opinión pública negativa por la invitación, un Secretario de Estado muy cercano a Videgaray justificó que después de la visita, Trump sí había cambiado su discurso. No quería ver la realidad. No es seguro que todavía perciban que van a lidiar con un Presidente que no oculta el desprecio por quienes ve débiles o inferiores, que es la forma como se refiere a Peña Nieto. Sin concesiones y directo. Qué pensará el canciller que recién declaró que Trump es un hombre muy amable que siempre ha negociado, con lo que sugirió que cuando arranquen las pláticas bilaterales formales, las cosas no serán como se ven fuera del grupo en el poder.

Para México, Trump es un torbellino. Durante su conferencia de prensa, el mercado de cambios se volvió loco. El dólar llegó a 22.31 pesos y se estabilizó en ventanilla en 22.20, con lo cual fue la peor moneda en comportamiento después de la lira turca y el peso colombiano. En el mercado de futuros de Chicago, la cotización del dólar la ubicaron en 23.21 pesos. La turbulencia se debe a la incertidumbre sobre qué va a pasar una vez que asuma la jefatura de la Casa Blanca. En la víspera, Videgaray dijo que no habría forma, por razones de “dignidad y soberanía nacional”, que México pagaría por el muro. Un día después, Trump respondió sin dirigirse al canciller al asegurar onomatopéyicamente, que el financiamiento mexicano al muro estaba fuera de duda, y además reiteró lo que piensa hacer para que más empresas empiecen a empacar sus cosas en México y se instalen en Estados Unidos.

La disonancia de los discursos es notable, sin que se escuchara en la parte mexicana la sonoridad de Trump. El Presidente Peña Nieto tuvo la oportunidad de responder durante el discurso del cierre de la reunión anual de embajadores y cónsules mexicanos, donde reiteró que México no pagará el muro, pero no elaboró cómo va a impedir que el nuevo jefe de la Casa Blanca imponga un impuesto fronterizo. Lugares comunes y posiciones principistas de una política exterior que perdió esa fuerza cuando decidió ser parte de la alianza norteamericana, fue la respuesta de Peña Nieto a los gritos con acciones claras que planteó el estadounidense horas antes. Ante las amenazas de Trump a las empresas que invierten en México, mediante la amenaza de impuestos especiales -que irán de 12 a 35 por ciento-, Peña Nieto dijo que se defenderán las inversiones, sin abandonar el terreno de la ambigüedad.

No es con buenas intenciones como va a enfrentar a Trump con éxito. Tampoco es con enunciados y generalidades. Construir una buena relación con Estados Unidos es lo mismo que busca Trump. El cómo es la diferencia. Peña Nieto no mostró ninguna arma política ni diplomática. Trump cargó sus cañones. La defensa mexicana no augura un buen año.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx
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(NOROESTE/ ESTRICTAMENTE PERSONAL/ RAYMUNDO RIVA PALACIO/ 12/01/2017 | 04:07 AM)  

EL RECURSO (FALLIDO) DEL MÉTODO

Lo que se hace mal no puede salir bien. Este podría ser lo inscrito en la lápida del Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar, que ni siquiera sobrevivió toda su pomposa ceremonia de presentación en Los Pinos porque un organismo empresarial, el más importante, ideológico y político, la Coparmex, declinó firmarlo. La Coparmex esgrimió sus razones para no hacerlo, donde incluye un punto que toca el corazón del fiasco: “Urge un acuerdo, sí, pero es más importante que dicho acuerdo sea fruto de un verdadero y amplio consenso social, y no sólo sirva como estrategia de comunicación o imagen pública”. Este Acuerdo, en efecto, sólo buscó tranquilizar al graderío y que sus protestas en las calles empezaran a amainar. Pero como ha sucedido cada vez que el Presidente utilizó el mismo método en el pasado, falló.

El Acuerdo forma parte de la improvisación con la que actúa el Gobierno del Presidente Peña Nieto que es reactivo, no preventivo. Nunca estuvo dentro del plan de amortiguamiento social que acompañó el gasolinazo el primero de enero, porque no tenían idea de que habría una reacción social. Tomó al Gobierno y a sus órganos de inteligencia política desprevenidos, y todavía no han terminado de encontrar con precisión las fuentes que dispararon la protesta. Aún así, sin tener claridad sobre la dialéctica del descontento, se elaboró un documento en 14 horas, y entregado a quienes iban a suscribir el acuerdo dos horas antes. Esta es otra de las razones por la que la Coparmex, el órgano patronal con una historia de beligerancia, no firmó.

El objetivo final del Gobierno, sugirió la Coparmex, fue propagandístico. Es decir, transmitir el mensaje que el Presidente está preocupado por el bienestar de los mexicanos, desde un escenario montado para mostrar un encuentro de Estado que atiende las demandas ciudadanas. Todas las ceremonias para anunciar cosas trascendentales son acompañadas de escenarios que muestren fuerza, unidad y consenso. Se necesita que todos los actores involucrados parezcan unidos y que alcanzaron un consenso, por lo que alguien de los protagonistas exprese públicamente su desacuerdo, es inverosímil. Eso sólo le puede pasar a quien es incompetente -no amarró el apoyo de las partes invitadas al evento-, o que tiene tanta urgencia por controlar los daños -en este caso mediante la comunicación política-, que descuidó garantizar el consenso.

La insinuación de la Coparmex que todo se trató de cuidar la imagen presidencial y de una estrategia de comunicación tiene mucho sentido, cuando se revisan otros momentos que tuvieron una evolución similar. El más importante fue cuando después de haberse mantenido casi dos semanas al margen por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala el 26 de septiembre y la crítica lo acribillaba por no hacer nada, sus asesores le recomendaron que invitara a Los Pinos a los familiares de los estudiantes para enviar el mensaje a la Nación que sí era sensible a este crimen. La reunión fue el 29 de octubre y no sirvió para nada. Peña Nieto se involucró tarde y de una forma tan desarticulada, que haberlos invitado a Los Pinos logró el objetivo contrario, atrajo hacia él todo el caso.

Voceros oficiales y oficiosos del Presidente se han quejado desde entonces del por qué un crimen realizado por delincuentes y autoridades municipales, se convirtió en un crimen de Estado, cuyo responsable directo fue Peña Nieto. El Presidente quiso lucrar políticamente con los familiares de los normalistas para transmitir la imagen de estar atento y preocupado, pero resultó un búmeran. La comunicación política no se reduce a una imagen -en la actualidad, en los eventos del Presidente establecen un espacio de tiempo para que se tome selfies con quien lo solicite-, sino pretende que la información que se difunde influya en actores políticos, medios y sociedad.

El otro ejemplo donde el método que llevó al Acuerdo es semejante, es el de la caída de David Korenfeld, ex director de Conagua, quien se vio involucrado en un escándalo al difundirse fotografías de cómo utilizaba un helicóptero de la dependencia para fines privados. Las gráficas aparecieron en las redes sociales el 29 de marzo de 2015, que era domingo. El miércoles primero de abril, Korenfeld habló con el entonces jefe de la Oficina del Presidente, Aurelio Nuño, a quien le dijo que iba a renunciar. Nuño le dijo que aguantara, porque para el fin de semana el tema desaparecería. El escándalo no amainó. De las redes sociales se trasladó de manera masiva a los medios convencionales, donde el desgaste ya no era para Korenfeld, sino para el Presidente Peña Nieto, criticado por no cesar a su colaborador atrapado en una irregularidad. Diez días después renunció.

La reacción de Peña Nieto ante las protestas sociales por los gasolinazos evocan aquellos episodios, donde la primera reacción en Los Pinos ante un evento súbito que los coloca a la defensiva es guardar silencio, monitorear el avance del escándalo en las redes sociales y en los medios de comunicación, con la lógica siempre de que sólo que no desaparezca, actuarán. Como se aprecia en los tres casos, se han equivocado en el método. El caso del Acuerdo es más grave, no sólo porque repitieron el mismo error, sino porque la aplicación de su modus operandi fue tan desaseado políticamente, que la Coparmex lo denunció y le dio un disparo al corazón a tan adornado pacto.

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(NOROESTE/ ESTRICTAMENTE PERSONAL/ Raymundo Riva Palacio/ 11/01/2017 | 01:00 AM)  


LAS SEMILLAS DE LA IRA

La liberalización de los precios de la gasolina no fue una crisis. La falta de previsión sobre la eventual reacción de la gente, la hizo una crisis. El vacío de un gobierno que dejó que la protesta creciera, que ante la ausencia de frenos invitó a otros a sumarse a las acciones de saqueo y le dio tiempo para que otros sectores de la sociedad encontraran el momento para expresar su repudio al Presidente Enrique Peña Nieto. La respuesta que encontró el Presidente para apaciguar a la gente fue el Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar, que es, como muchas otras de sus acciones, reactiva e improvisada. Eso no existía en su mente hace una semana, elaborado al vapor para cubrir la falta de cálculo al no haber previsto la reacción en el País.

Decenas de protestas en todo el País por el aumento en las gasolinas, saqueos, violencia física, confrontaciones políticas, libertades en riesgo por debilidad institucionales, estatales y federales llevan a la presunta si el México Bronco que tanto temía despertara Jesús Reyes Heroles lo hizo? Como presidente del PRI a mediados de los 70, dijo: “El respeto y la convivencia pacífica en la Ley, son las bases para el desarrollo, las libertades y posibilidades de progreso social. En cambio, la intolerancia absoluta sería el camino seguro para volver al México bronco y violento. Si eso sucediera, lo aprovecharían quienes pretenden un endurecimiento del gobierno, exponiéndonos al fácil rompimiento del orden estatal y del orden político nacional”.

Los políticos están preocupados ante el tañer de estos tambores. El Presidente ha pedido actuar con serenidad, y que le den espacio a entender o escuchar las razones que lo llevaron a tomar esa decisión. Peña Nieto no entiende que es un Presidente altamente impopular y que está pagando el desprecio con el que a lo largo de sus dos primeros tercios del sexenio trató a todos sus aliados, sobre todo aquellos que lo ayudaron a llegar a la Presidencia: el PRI, los empresarios y las clases medias. Haberlos alienado, tiene sus consecuencias. Lo han dejado solo.

Peña Nieto no comprende que la violencia en las calles tiene componentes que van mucho más allá que los grupos políticos a los que acusar de lucrar con el descontento. El gasolinazo ha galvanizado la furia contra el Presidente, quien reacciona con la mira corta. Lo que se ve en la ira social contradice el argumento que esgrime como su razón de ser: el gasolinazo afecta principalmente al 10 por ciento del grupo de mayor ingreso que consume el 40 por ciento de las gasolinas. Pero si el impacto se iba a sentir sólo entre los que más tienen, ¿cómo explica que los principales actos de saqueo sean contra tiendas a las que recurre la gente de menores ingresos?

Es posible argumentar que el gasolinazo fue el detonador de una furia que se venía acumulando hace tiempo. La desaprobación del Presidente rebasó la aprobación en noviembre de 2013, a los 11 meses de haber asumido el poder, como consecuencia de la reforma fiscal. Se profundizó un año después, cuando se reveló la existencia de la casa blanca y el conflicto de interés de Peña Nieto. Eventos como la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa no tuvieron un saldo negativo para Peña Nieto de manera instantánea, pero lo ha ido drenando sistemáticamente desde octubre de 2014. Las reformas energética y educativa contribuyeron al rechazo presidencial y al aumento en el mal humor social. La corrupción en este sexenio, que se niega a aceptar Peña Nieto, vigoriza todo el malestar.

El ánimo nacional contra Peña Nieto es tan adverso desde hace tanto tiempo, que cuando se logró la segunda recaptura de Joaquín El Chapo Guzmán hace un año, su nivel de aprobación no subió; bajó cinco puntos. No hay nada que pueda hacer Peña Nieto para revertir el ánimo contra él. Lo sabe, pero no hace nada para colocar un piso a su caída. En buena medida, porque aunque ve lo que sucede, no es capaz de hacer una introspección que le permita analizar el entorno y las consecuencias de sus acciones o inacciones. Se ha vuelto tan refractario a las opiniones contrarias a lo que piensa y cree, que las desestima y anula. Sólo un pequeño grupo goza de su oído, le acepta opiniones y, como ha sucedido muchas veces en su sexenio, acepta sus recomendaciones y las convierte en acciones. Fuera de ese grupo compacto, no considera de utilidad escuchar a nadie más.

La pérdida de su consenso para gobernar es clara, incluso para él, quien insiste en llamados a la unidad nacional a partir de aire. Peña Nieto no puede concitar a la unidad en torno a él porque no tiene liderazgo. Su poco interés en revertir los niveles de desaprobación o cuando menos romper la tendencia, revela también el desconocimiento que esas mediciones no tienen que ver con si es popular o no, sino muestra qué tanto consenso tiene como gobernante. Su construcción pasa por mejorar sus niveles de aprobación. Si no hace nada para lograrlo, tampoco puede esperar una respuesta positiva a sus llamados.

No se sabe si seguirá despertándose el México bronco de Reyes Heroles, o habrá una despresurización social natural, que vaya más acorde con la pasividad y la apatía mexicana de las últimas generaciones. Lo que sí se aprecia es que hay un despertar, social y político, que va por Peña.

Nieto.rrivapalacio@ejecentrtal.com.mx
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(NOROESTE/ ESTRICTAMENTE PERSONAL/ Raymundo Riva Palacio/ 10/01/2017 | 01:00 AM)

EXTRADITARÁ ESPAÑA A EU AL NARCOTRAFICANTE MEXICANO EL ‘MONO’ MUÑOZ


El narcotraficante mexicano Juan Manuel “Mono” Muñoz Luévano será extraditado de España a Estados Unidos.

De acuerdo a Proceso, el Consejo de Ministros de España acordó hoy la extradición del delincuente señalado de ser enlace de los Zetas en Europa.

Muñoz Luévano es acusado en EU de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y blanqueo de capitales.

El “Mono” Muñoz era enlace de los Zetas en Europa, el cártel de Sinaloa y de los hermanos Beltrán Leyva. Fue detenido el 18 de marzo pasado y se encuentra recluido en un penal español.

El acusado es señalado en España de liderar una organización de tráfico de estupefacientes, asociada al cártel de Los Zetas, que se dedicaba a la importación de cocaína a Estados Unidos desde México.

Los fiscales de Estados Unidos tienen documentada su participación en estos presuntos delitos desde los años 90 hasta el año 2015.

Conocido en México como propietario de una cadena de gasolineras en Coahuila, Muñoz utilizaba armas de fuego vinculadas a Los Zetas para controlar el trasiego de drogas hacia los Estados Unidos y, paralelamente, blanqueaba el dinero producto de la venta de drogas a través de los negocios de su propiedad.

La autorización de extradición del Consejo de Ministros se produjo a propuesta del ministro de Justicia, Rafael Catalá.

En la resolución se acredita que España entregará de manera inminente para que enfrente los cargos en un tribunal federal de Texas.

Los fiscales españoles aceleraron la detención del “Mono” Muñoz el 18 de marzo pasado, cuando tuvieron conocimiento de que en llamadas telefónicas autorizadas judicialmente, había una en la que ordenaba el asesinato de una agente del Ministerio Público de México, que supuestamente colaboraba con su organización, por no informarles que había una orden de aprehensión por el delito de secuestro en contra de un familiar de Muñoz Luévano.


(RIODOCE/ REDACCION/ 13 ENERO, 2017)