martes, 30 de agosto de 2016

LA GUERRA QUE ACECHA


Ismael Zambada García, Rafael Caro Quintero y el propio gobierno federal participaron en las negociaciones para liberar a los tres hijos de Joaquín, el Chapo Guzmán. Pero las negociaciones se dificultaron y entonces el Cártel de Sinaloa amenazó con secuestrar en la cárcel a Nemesio Oseguera González, hijo del Mencho, para ofrecerlo como moneda de cambio. Fuentes de Sinaloa aseguran a Ríodoce que fue secuestrado, pero desde la PGR se desmiente. Lo que muchos aseguran es que el agravio provocará una guerra sin cuartel entre el Cártel de Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa.

En las negociaciones para que los hijos de Joaquín Guzmán Loera, líder del Cártel de Sinaloa, fueran liberados, participaron no solo Ismael Zambada García, sino también Rafael Caro Quintero y el gobierno federal, señalaron a Ríodoce fuentes extraoficiales.

Las negociaciones entre el grupo de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y los líderes del Cártel de Sinaloa, no fueron tersas, sino accidentadas y con jaloneos que estuvieron al borde de la fatalidad: un factor que se puso sobre la mesa de negociación fue el hijo de Oseguera, elMenchito, preso en un penal federal de Oaxaca, y la posibilidad de asesinarlo, si no soltaban a los tres Guzmán.

El Menchito, según fuentes de Ríodoce, fue secuestrado adentro del penal y puesto bajo presión permanente hasta que los levantados en La Leche fueron puestos en libertad. Sin embargo, esta versión fue desmentida por fuentes de la PGR que pidieron el anonimato.

“Tenemos registrado que el Menchito recibió visitas esos días; si lo hubieran tenido secuestrado no hubieran podido visitarlo”, aseguró la fuente.

También el gobierno federal intervino al más alto nivel. Las fuentes señalan que funcionarios del área de seguridad y militar intercedieron también, una vez que se atoraron las negociaciones y salieron a relucir las opciones violentas, para que los ánimos se calmaran y evitar una nueva guerra entre organizaciones criminales de gran poderío.

“No quería el Mencho dar su brazo a torcer, por eso lo presionaron con su hijo preso”, dijo una persona cercana a estos acontecimientos.

Rubén Oseguera González, mejor conocido como el Menchito, permanece preso en el penal federal número 13, ubicado en Miahuatlán, en el estado de Oaxaca, acusado de delincuencia organizada, y posesión ilegal de armas de fuego y cartuchos.

Caro Quintero mantiene cierta influencia en Guadalajara, la que fue su segunda casa —ahí se estableció luego de huir de la Operación Cóndor, que azotó la sierra sinaloense en 1977— y donde mantiene poderío en el negocio de las drogas, lo que ayudó en la interlocución, igual que la intervención de Zambada García. Pero cuando la situación se complicó, fue el gobierno federal el que metió mano.

“En la negociación más fuerte se metió el gobierno federal, se involucró al hijo del Mencho como factor de negociación, y el mismo Rafael Caro Quintero, y esto evitó que se hiciera un desmadre de violencia”.

Los hermanos Iván Archivaldo —heredero de los negocios de su padre—, Alfredo y César, fueron detenidos y secuestrados por un comando, cuando festejaban el cumpleaños del primero, en el restaurante La Leche, en Puerto Vallarta, Jalisco.

Oficialmente se aceptó, por la fiscalía estatal de Jalisco, que Jesús Alfredo Guzmán Salazar se encontraba entre los seis hombres secuestrados en el restaurante La Leche, de Puerto Vallarta, la noche del domingo 14 pasado. Sin embargo, se sabría luego —por Ríodoce— que también Iván Archivaldo estaba en el grupo y más tarde, según informó Carlos Loret de Mola en su programa Al despertar, de Televisa, citando fuentes extraoficiales del gobierno federal, que otro hijo del Chapo, César Guzmán Salazar, también había sido plagiado.

En contra de lo que se ha planteado, los “menores”, como se les llama a los hijos de Guzmán Loera, sí tenían escolta, pero ésta fue fácilmente sometida por los sicarios.

Afuera, cerca de 16 pistoleros resguardaban a los Guzmán, pero el grupo atacante era integrado por cerca de 50 hombres armados. Otro de los hermanos, Ovidio, no estaba en el festejo, pero sí en Puerto Vallarta, aunque optó por quedarse en el hotel Marriot, en el que todos ellos se habían alojado.

La reunión tenía como objetivo festejar el cumpleaños de Iván Archivaldo, que fue el 15 de agosto, y habían acudido familiares y amigos. En total, unas 16 personas estaban en el festín.

La noche del viernes 19 fueron liberados. Primero fueron puestos en libertad Iván Archivaldo y su suegro, pero éstos decidieron permanecer en Jalisco hasta que el resto fuera también soltado.



REUNIÓN DE TRABAJO

La noche del jueves, hubo una reunión de trabajo en Culiacán. El más alto nivel de los grupos que conforman la organización criminal de Ismael Zambada García, el Mayo, como parte del Cártel de Sinaloa, fueron convocados a un rancho ubicado muy cerca de la capital de Sinaloa.

Los Mayos llegaron de varias regiones de Sinaloa y de otros estados. En grupos pequeños, con los escoltas y colaboradores cercanos. Aquello de repente fue un hervidero de hombres de armas.

Afuera varias camionetas rodeaban el rancho. Todas ellas tenían tripiés en capacetes y cajas: ametralladoras automáticas empotradas, decenas de cargadores, y miles de cartuchos.

El motivo de la reunión fue analizar lo que estaba pasando en Puerto Vallarta, con el secuestro de César, Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán Loera, por parte de los jefes del Cártel Jalisco Nueva Generación. Las negociaciones, posibles consecuencias, y la posibilidad de tener que levantar de nuevo los fusiles y jalar el gatillo, para protagonizar una guerra silente y al mismo tiempo ruidosa, que no ha terminado, pero que podría alcanzar una nueva escala de sangre y muerte, aquí y allá.

Las potentes armas, las balas disponibles, los proyectiles de diverso calibre, hacían mayoría. De repente, uno de los asistentes, que solo había acudido acompañando a unos familiares y a saludar a un viejo amigo, se vio envuelto de ese ambiente duro, de la beligerancia de los días recientes, de fusiles automáticos, pecheras y ese olor a fierro sudado.

Le dio miedo. Dio varios pasos atrás y observó todo: las camionetas, las ametralladoras empotradas, esa marabunta de desconocidos hablando el lenguaje de la guerra.

Y dijo: “Mejor me voy, compadre. Me siento como en Irak”.

TAMBORES DE GUERRA

Versiones al interior del Cártel de Sinaloa advierten que el secuestro de los hijos del Chapo, la tensión, negociaciones, amenazas y desenlace, es el preámbulo de una nueva guerra: la de esta organización criminal contra el Cártel Jalisco Nueva Generación.

Al parecer, los de Sinaloa, con Iván Archivaldo Guzmán Salazar a la cabeza, preparan un fuerte ataque, pero esperan a cambiarse ellos y sus familias de domicilio, para disminuir los niveles de vulnerabilidad.

Los ataques se realizarán tanto en regiones de Jalisco controladas por el CJNG, como en Sinaloa. En el caso de esta entidad, las fuerzas del Mencho podrían hacer alianzas con células de los Beltrán Leyva que operan en Los Mochis, El Fuerte, Choix, Sinaloa y Guasave, en el norte de la entidad;Navolato, en el centro, y en el sur, Mazatlán, Concordia, Escuinapa y Rosario.

Los también llamados mazatlecos ya han iniciado una serie de ataques en contra del Cártel de Sinaloa que operan en el sur del estado, donde ha habido incinerados y descuartizados, como pasó en Concordia.

En solo una jornada, la del domingo 21, siete hombres fueron asesinados en el puerto; a uno de ellos le pusieron un mensaje en contra de Ismael Zambada, del Chapo Guzmán y de Dámaso López Núñez. Cuatro más fueron ejecutados, terciados y abandonados en las inmediaciones del fraccionamiento Privanzas.

Esto, a pesar de que en las últimas semanas se reforzaron los operativos de seguridad, directamente coordinados por el director de la Policía Ministerial, Jesús Antonio Aguilar Íñiguez, quien fue enviado por el gobernador, Mario López Valdés, a darle una “espulgadita” al puerto.

Mientras se escribían estas líneas, dos hombres fueron asesinados en un céntrico crucero de Culiacán. Iban en un auto blindado. Uno de ellos, Giovanni Parra Zambada, era sobrino de Ismael Zambada García, el Mayo.


(RIODOCE/ JAVIER VALDEZ /28 AGOSTO, 2016)

CJNG VS. SINALOA: OTRA GUERRA EN PUERTA



NEMESIO OCEGUERA GONZÁLEZ. Moneda de cambio.

Aunque los seis hombres levantados en el restaurante La Leche, de Puerto Vallarta, la noche del domingo 14 ya fueron liberados, mucha información se desconoce todavía. A pesar de que el hecho provocó pavor y tensión en muchas esferas familiares, criminales, sociales y hasta de Gobierno, la PGR, que atrajo el caso desde la fiscalía de Jalisco, no ha informado absolutamente nada respecto al caso. Se ha filtrado información desde alguna parte del gobierno federal, sí, pero oficialmente no ha dicho nada.

Y entonces, la sociedad se ha ido informando a pedazos, con datos publicados de fuentes extraoficiales. Desde la fiscalía jalisciense, la manipulación fue descomunal, empezando por las filtraciones sin fin que concedieron primicias a diversos medios —sobre todo con imágenes—, y terminando con que fueron soltando datos de manera sesgada del caso, ocultando información vital. Por ejemplo, si reunieron elementos para establecer que en el grupo secuestrado se encontraba Jesús Alfredo Guzmán, también lo tenían para saber que con ellos estaba Iván Archivaldo. Y César, del que nunca se supo nada hasta que Carlos Loret de Mola lo dio a conocer la mañana del jueves en su noticiero. Pero ni cuando la PGR atrajo el expediente dijo nada. Y hasta la fecha.

Por lo pronto, se consolidan tres cosas respecto al secuestro de los hijos de Joaquín Guzmán Loera en Puerto Vallarta: la primera es que fueron tres los plagiados. Además de Jesús Alfredo, también Iván Archivaldo y César, todos Guzmán Salazar, hijos de Alejandrina Salazar. Ovidio Guzmán López, medio hermano de estos tres, hijo de Griselda López Pérez, andaba con ellos desde hacía varios días en el puerto, pero esa noche decidió quedarse en el hotel donde se hospedaban o fue el que se marchó medio minuto antes de que llegaran los sicarios de Nemesio Oseguera Cervantes. La segunda es que en las negociaciones para que fueran liberados estuvo Ismael Zambada García, aunque también se afirma que Rafael Caro Quintero y que, en la última etapa, altos funcionarios del gobierno federal también entraron a la negociación para que los soltaran vivos. La tercera es que un factor de negociación fue elMenchito. Nemesio Oseguera González, hijo del Mencho y preso en el penal federal de Miahuatlán, Oaxaca, fue prácticamente secuestrado en el reclusorio y puesto al líder Cártel de Jalisco como moneda de cambio bajo una advertencia que no podía desdeñarse: “si algo le pasa a los muchachos, lo mismo le pasará al tuyo”.

Luego entonces, esto último significaría que el acuerdo no fue tan fino como se pensaba ni anticipa un periodo de relativa calma. Por el contrario, si el desenlace que vimos fue un intercambio de la vida del Menchitopor la de los tres hijos del Chapo y sus acompañantes, lo que debe esperarse es una guerra infernal.

Y sería infernal sobre todo en dos territorios: Jalisco y Sinaloa. En Sinaloa podría estar en puerta una reedición de la guerra que se vivió a partir de 2008, cuando el Ejército y la Policía Federal detuvieron a Alfredo Beltrán Leyva en Culiacán, desatando la furia de Arturo Beltrán, muerto por la Marina en diciembre de 2009, en Cuernavaca. El cártel fundado por los de La Palma, Badiraguato, se recompuso en los últimos años y no han dejado Sinaloa. A ellos se atribuye la incursión de comandos en La Tuna, el templo mayor del Chapo Guzmán, en junio pasado. El repunte de la violencia en el sur de Sinaloa se atribuye al fortalecimiento de los Beltrán Leyva en esa zona, con o sin alianzas con el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y hasta con lo que queda de Los Zetas, porque también eso se especula en círculos policiacos locales.

Ahora, si todavía no hay una alianza entre los Beltrán Leyva y el CJNG, no debe descartarse que ocurra en un escenario de guerra, como lo hizo en su momento Arturo Beltrán con Los Zetas. Y eso, lógicamente, potenciaría aún más la violencia y la guerra.



BOLA Y CADENA

ESTAS SON MUY MALAS NOTICIAS PARA TODOS, para la sociedad, para el gobierno, para los medios, siempre en medio del fuego cruzado. En aquellos años de guerra, la curva de homicidios dolosos creció como nunca en la historia de Sinaloa y colocó a la entidad, durante mucho tiempo en el primer lugar en este rubro. Jesús Aguilar entregó el estado en ruinas, en materia de seguridad. Cuando Mario López Valdez tomó las riendas del poder —no “el toro por los cuernos”, como lo prometió—, los niveles de la guerra habían bajado. Y todo indica que, antes de irse, esos escenarios infernales se reeditarán.

SENTIDO CONTRARIO

ES SU ESTILO DE GOBERNAR, DE RESOLVER problemas. Ocurrió como los ejidatarios de Villa Unión, cuando la construcción del libramiento y encerró en la cárcel a media docena de ancianos que protestaban porque no les habían pagado sus tierras. Aplicó la misma fórmula en el conflicto —que cobró vidas— de Potrero de Cancio, en Choix. Ahora amenaza a los líderes de Matatán, Rosario, por exigir, con plantones y bloqueos, que se les reparen 15 kilómetros de carretera. ¿Qué tiene que hacer Jorge Sajarópolus Corona como negociador? ¿No tiene Malova una dirección de Gobierno que se encarga de esos temas? Como dicen los clásicos: en el mensajero está el mensaje. Pero es su estilo de gobernar: con los jodidos, el garrote.

HUMO NEGRO

EL DIRIGENTE NACIONAL DEL PRI, Enrique Ochoa Reza,trae en el centro del discurso la lucha contra la corrupción, la transparencia. Pero hace una comida con directores de medios en el restaurante Mar and Sea —cuyo propietario es Juan Millán Lizárraga—, que puede ser visto como un monumento al saqueo de los recursos públicos.


(RIODOCE/ COLUMNA “ALTARES Y SÓTANOS” DE ISMAEL BOJÓRQUEZ/ 28 agosto, 2016)

URGENCIÓLOGO



Donato estaba dando clases en la Facultad de Derecho. Tenía un doctorado en constitucional y venía de una infancia en la que los juegos, luego de la lluvia, consistían en batir lodo con manos y pies y patear un balón zurcido y abollado. Ahí estaba, disertando frente a los estudiantes, cuando un hombre entró, sacó un arma y le disparó en cuatro ocasiones.

Él se levantó como pudo y quiso correr, pero algo se lo impedía. Quizá el miedo, las heridas, el pavor de estar hincado frente a la muerte y que la boca negra de esa nueve milímetros le estuviera sosteniendo la mirada. Los alumnos corrieron en cuanto vieron que el sicario sacó la fusca y le apuntó al maestro: tumbaron mochilas, olvidaron bolsos y celulares, patearon pupitres y algunos cayeron, tropezados entre ellos mismos y entre los muebles del salón, y se levantaron para huir y ponerse a salvo.

Donato quedó en el suelo, inmóvil y apabullado. Miró a ese que irrumpió: él también lo vio pero como si mirara un mueble, un perro herido y moribundo, creyó haber cumplido la orden de darle muerte y guardó la pistola, dio media vuelta y salió de ahí con una calma zombi. Se oyeron gritos a lo lejos y al maestro se le nublaba la vista.

Miró alrededor y nada. Nadie. Aquella película se le presentaba en episodios. Se le nublaba la vista y al aclararse todo era como si tuviera frente a sí una nueva oportunidad de vivir, y luego otra vez las nubes negras, intermitentes, como esa claridad que le sonreía. Vio una silueta que se acercaba y pensó que el matón volvía. Era un alumno. Se puso en cuclillas, algo le preguntó y empezó a revisarlo. Le dijo no se preocupe, maestro. Voy a ayudarlo. Lo revisaba, movía piernas y brazos, quitó algunas prendas e hizo dos llamadas por teléfono.

Despertó en la cama de hospital. Ahí se enteró que la orden de matarlo venía de un alumno que él reprobó. No sabía que ese hijo de un narco le ordenó a un pistolero acabar con él. Sin amenazas ni advertencias, las balas llegaron a él por un cinco en la calificación. Que estupidez. Este cabrón me manda a matar porque lo reprobé, dijo, quedo. Tenía voz para renegar, pero le salía flaca por las lesiones.

Cómo logré llegar hasta aquí, preguntó a sus familiares. Su esposa le contó que ese alumno que se le había acercado para ayudarlo era urgenciólogo. Eso le había ayudado a evitar que la hemorragia fuera mayor. Supo lo que hacía y además llamó a la ambulancia y no lo soltó hasta dejarlo en buenas manos.

¿Un urgenciólogo en mi clase de derecho?, preguntó. Él te salvó. Y eso no es todo: una bala pegó en la superficie superior del escritorio metálico, otra en la parte de arriba de una de las patas y las otras dos fracturaron su fémur.


(RIODOCE/ COLUMNA “MALAYERBA” DE JAVIER VALDEZ/ 28 agosto, 2016)

CESAN A ENRIQUE GALINDO DE LA POLICÍA FEDERAL POR CASO NOCHIXTLÁN


El secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong anunció la salida de Enrique Galindo como comisionado de la Policía Federal (PF).

En un mensaje a medios, Osorio Chong dijo que el presidente Enrique Peña Nieto instruyó un cambio en la dependencia para facilitar las investigaciones de los hechos ocurridos en la comunidad de Nochixtlán, Oaxaca, el pasado 19 de junio. Quien asumirá la titularidad de la Comisaría General será Manelich Castilla Cravioto, hasta hoy jefe de la división de la Gendarmería Nacional.

“Hemos venido avanzando para hacer de la PF una institución más cercana y confiable. Así, en el marco de los hechos recientes, y por instrucciones del presidente, el comisionado general de la policía Enrique Galindo se ha separado de su cargo. Ello con el objetivo de facilitar que las autoridades correspondientes llevan a cabo una investigación ágil y transparente de cara a la ciudadanía”.

Enrique Galindo ha estado en el centro del debate tras el operativo de desalojo de un bloqueo instalado por simpatizantes del movimiento magisterial en Nochixtlán. En él, policías federales accionaron armas de fuego en contra de civiles, dejando un saldo de 8 muertos y 198 heridos, de los que 84 resultaron lesionados por disparos.

De acuerdo con Osorio Chong, el nuevo comisionado deberá fortalecer la imagen de la institución policíaca con un estricto apego a los derechos humanos, así como el seguimiento de protocolos de uso de la fuerza conforme al nuevo sistema de justicia penal.

“El gobierno de la República reafirma su compromiso de seguir trabajando para fortalecer las instituciones de nuestro país. Así como de seguir actuando con determinación y transparencia por la tranquilidad y seguridad de los mexicanos”.

Sobre la trayectoria de Manelich Castilla, Osorio Chong destacó sus certificados en dirección policíaca por la Policía Nacional de Colombia, el FBI y la Real Policía Montada de Canadá. Además de su paso por la Gendarmería, Castilla Cravioto se desempeñó como titular de la División de Seguridad Regional. Previo a su ingreso a la PF en 2009, el ahora comisionado colaboró en Fundación Telmex.


(RIODOCE/REDACCION/ 30 AGOSTO, 2016)

“¿A DÓNDE VA?” “¿CON QUIÉN VA?”


La llegada de Enrique Peña Nieto, afectó las actividades de quienes viven en los alrededores del nuevo hospital

Mazatlán, Sinaloa.- Estudiantes y empleados que habitan en los alrededores del nuevo Hospital  Militar Regional de Especialidades en Mazatlán tuvieron que caminar ayer más de 800 metros para tomar el camión hacia sus escuelas y centros de trabajo.

Esto debido a que el  equipo de seguridad del presidente Enrique Peña Nieto evitó que el transporte público circulara como lo suele hacer.

Previo a la inauguración del nosocomio se montó un círculo operativo para cuidar la integridad del ejecutivo, lo que generó que se retiraran los topes de la avenida Dorado Oriente y se prohibiera la circulación de camiones.

EL DEBATE

Con esto, el esposo de Verónica Villanueva tuvo que madrugar para llegar temprano a su trabajo.  Mencionó que así como su pareja, los estudiantes se veían desde las 06:00 horas caminando sobre el camellón de la avenida.

“Todos cambiaron su mañana gracias a este evento”, expresó.

No invitaron a ninguno de los vecinos al evento protocolario, aunque tampoco deseaban entrar, manifestó.

“NO HAY BENEFICIO PARA UNO, SÓLO PARA LOS MILITARES Y SUS FAMILIAS”, SEÑALÓ.    



EL DEBATE

LIMPIEZA.

Faltaban alrededor de tres horas para el arribo del presidente, y trabajadores del Ayuntamiento del área de Servicios Públicos seguían limpiando hasta la última basura que pudiera dar mala imagen a la ciudad.

En varios puntos de la avenida se veían adultos mayores agachándose a recoger  envolturas, y hojas que caían de los árboles. Además, era notario el cambio con la limpieza, ya que el canal en esta vía de comunicación ya no tenía maleza.

Villanueva comentó que estos cambios se le hacían raros durante los primeros días, hasta que concluyó que habría gente “importante”, pues según su experiencia, cuando alguien va a llegar se hacen cambios rotundos.


Y fue así, ya que Peña Nieto estuvo en la colonia Rincón de Urías.

“EL CANAL Y LA CALLES FUERON LIMPIADAS, HASTA LOS TERRENOS BALDÍOS ANDABAN LIMPIANDO. OJALÁ VINIERA SIEMPRE EL PRESIDENTE PARA QUE EL CANAL ESTÉ EN MEJORES CONDICIONES”, EXTERNÓ.  

 

EL DEBATE

RESTRICCIONES.

Además, la población que necesitaba llegar a sus hogares era sumamente cuestionada previo a dejarla ingresar.

“¿A DÓNDE VA?” “¿CON QUIÉN VA?” 

Eran algunas preguntas que les realizaban a los residentes. Una mujer que había acudido a comprar el mandado para su hogar no logró circular en su motocicleta hasta su casa.
Los militares le prohibieron el paso, la joven madre necesitó regresarse y rodear hasta El Conchi.  “Es lamentable que cometan estos atropellos”, dijo antes de darse la vuelta.

EL DEBATE

MANIFESTACIÓN.

Los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) intentaron llegar al lugar donde estaría presente Peña Nieto para mostrarle su inconformidad contra la Reforma Educativa, pero no lo lograron.

En el primer filtro de seguridad montado sobre la avenida López Sáenz, a un costado de la glorieta había vallas metálicas, y ahí en una esquina se detuvieron.

Mostraron con lonas y cartulinas su inconformidad ante la nueva ley educativa.

“AUXILIO, SOCORRO, LA REFORMA VALE UN GORRO”, FUE UNO DE LOS TANTOS GRITOS QUE LANZARON.


EL DEBATE

Prohíben acceso a la prensa. Por aire, mar y tierra se montó un operativo de seguridad.

Los medios de comunicación no pudieron ingresar al aeropuerto; policías federales informaron que estaba prohibido el paso a la prensa. Sin embargo, la población en general sí podía ingresar. 

EL DEBATE

A pesar de que se les explicó que en otras visitas del mandatario había acceso, ni así permitieron el paso.

Cinco helicópteros estuvieron sobrevolando la ciudad, y en uno de ellos arribó Peña Nieto al evento.


(EL DEBATE/ CECILIA GODÍNEZ/ 30/08/2016 - 09:00 HS)

DESAPARECEN TRES SINALOÍTAS

Las personas se encuentran desaparecidas desde el pasado sábado

Policías buscan a los desaparecidos.

Guasave, Sin.- En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas. autoridades reportan que tres personas originarias de la comunidad de Las Presitas en el municipio de Sinaloa, se encuentran desaparecidas desde el pasado sábado cuando se dirigían a esta ciudad provenientes de Las Parritas.

Los desaparecidos llevan por nombre, Rafael García Sánchez, de 55 años; Ulises Rafael García Bojórquez, de 34 y Guadalupe. Los dos últimos son pareja sentimental, mientras que Rafael es papá de Ulises.

Según los datos proporcionados por las autoridades municipales fue un familiar de las tres personas quien acudió hasta el departamento de policía de Gabriel Leyva Solano, donde reportó la desaparición de sus parientes, quien explicó que a las 8:00 horas del sábado salieron de Las Parritas rumbo a esta ciudad.

Los desaparecidos viajaban a bordo de un Sentra, color negro, el cual tiene como característica una calavera en la tapa de la gasolina.
Aseguró el denunciante que sus familiares se dirigían a realizar un retiro de dinero y que hasta el momento se desconoce su paradero.


(EL DEBATE/ Mauricio Valenzuela/30 DE AGOSTO 2016)

MÉXICO SOCIAL: DESAPARICIÓN FORZADA, EL HORROR CRECE


De acuerdo con datos oficiales, a agosto de 2016 había consignados, en el Registro Nacional de Personas no Localizadas y Desaparecidas, un total de 24 mil 288 casos en el fuero común y 794 en el fuero federal

El informe sobre desapariciones forzadas en México, presentado en 2013 por la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, tiene una introducción demoledora. Por lo duro de su redacción se cita de manera textual: “En la ominosa lista de aportes latinoamericanos al catálogo contemporáneo de la historia universal de la infamia destaca, sin lugar a dudas, el uso extendido y sistemático de mecanismos de represión estatales que incluso obligaron a acuñar un nombre propio para denunciarlos y combatirlos. Nos referimos a la desaparición forzada”.

Hoy, 30 de agosto, se conmemora el “Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas”, y en él es importante destacar la grave situación que, con base en la información generada por tres instancias internacionales, prevalece en nuestro país, como producto del clima de violencia generalizada que se ha construido desde que inició la llamada “guerra contra el narcotráfico”.

Particularmente, ante los horribles hallazgos de la prisión de Piedras Negras, la cual fungía literalmente como un “campo de desapariciones forzadas”, y de las fosas recientemente encontradas en el estado de Morelos, el tema cobra especial vigencia debido a la angustia, dolor y desesperación de miles de familias que tienen a uno o varios de sus integrantes en calidad de “desaparecidos”.

EL INFORME 2013

El informe arriba citado documentó que en 2011, 24 entidades de la República no habían tipificado aún el delito de “desaparición forzada” u otros análogos.

Esta situación, de acuerdo con el informe de la ONU, dificulta la toma de conciencia de los gobiernos y las autoridades judiciales locales, respecto de la gravedad y magnitud que tiene este fenómeno en el país; a la par de que deja en total estado de indefensión a las víctimas de ese crimen.

De acuerdo con la información presentada por el Alto Comisionado de los Derechos Humanos, en 2011 ya se tenía registro de una tendencia aceleradamente creciente de casos de personas víctimas de desapariciones forzadas, y de acuerdo con información recabada entre organizaciones de la sociedad civil, la cifra en ese año ya ascendía al menos a 3 mil personas.

EL INFORME DE LA CIDH

En el año 2015, el Informe de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, relativo a la situación de los derechos humanos en México, hizo especial énfasis en distintos fenómenos, y entre ellos, precisamente el de las desapariciones forzadas.

En este informe la CIDH sostiene: “Durante la visita (a México) la CIDH pudo constatar que la desaparición de personas en grandes extensiones del territorio mexicano ha alcanzado niveles críticos. Las cifras y los testimonios que la CIDH ha recogido dan cuenta también de secuestros a manos de grupos de delincuencia organizada. El fenómeno de la desaparición forzada de personas ha ocurrido en México en diferentes momentos y con diversas intensidades, como en los años 60 en el contexto de la llamada “guerra sucia” hasta finales de los 80 y actualmente ha aumentado en forma dramática en el país”.

De acuerdo con la información recabada por la CIDH, las cifras oficiales muestran un incremento de 22 mil 322 personas no localizadas o desaparecidas contabilizadas en 2014, a una cifra de 26 mil 798 en septiembre del año 2015.

Asimismo, la CIDH afirma que a pesar de los datos, la CNDH ha argumentado que lamentablemente en México se carece de un registro confiable de estadísticas relativas a la desaparición o no localización de las personas, lo que agrava la situación e impide tener un adecuado diagnóstico en la materia.

OTROS INFORMES RELEVANTES

De acuerdo con Amnistía Internacional y con Human Right Watch, en México el problema de las desapariciones forzadas forma parte de un amplio catálogo de prácticas violatorias de los derechos humanos, por lo que es necesario entenderlas en su contexto; tales fenómenos son: a) la impunidad; b) la violencia y criminalidad que caracteriza al narcotráfico y otras formas de delincuencia organizada; c) Tortura y tratos crueles por parte de autoridades policiales y ministeriales; d) ejecuciones extrajudiciales; e) violencia contra mujeres, niñas y niños; y f) ataques constantes al periodismo y la libertad de expresión.

LA INFORMACIÓN OFICIAL

El Gobierno de la República creó y puso en línea el Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas (https://rnped.segob.gob.mx/). Consultado el día 29 de agosto, en este sistema se tenía un registro de 24 mil 288 casos de personas cuyas denuncias por su desaparición o no localización forman parte de averiguaciones iniciadas en el fuero común, y de 794 casos en el fuero federal.

En ese mismo sentido destaca la base de datos que presentó la Procuraduría General de la República respecto de la desaparición de personas, tanto voluntaria como en el supuesto de desapariciones forzadas; en esta base, entre los años de 2014 y hasta junio del 2015, había 597 casos de desapariciones de hombres y de 233 casos de mujeres; de esta cifra, 95 casos corresponden a denuncias por desaparición forzada de hombres y 11 casos por desaparición forzada de mujeres.

Al mes de junio de 2015, entre quienes fueron desaparecidos de manera involuntaria, ninguna de esas personas había sido encontrada con vida.


(DOSSIER POLITICO/ Tomado de: Mario Luis Fuentes / Excélsior/ 2016-08-30)