La renuncia de Tere García de
Madero a su militancia panista podría marcar un antes y después en el PAN de
NL. Con ella podrían irse integrantes afines al ala tradicional, y dejar el
camino libre a la neocúpula en su lucha por el control del partido
Como secretario del PAN, en el 2003 Raúl
Gracia extendió su influencia en San Pedro y negoció con Mauricio Fernández
para tener un control de la militancia de ese municipio
Como secretario del PAN, en el 2003 Raúl
Gracia extendió su influencia en San Pedro y negoció con Mauricio Fernández
para tener un control de la militancia de ese municipio
35,000 militantes registra el padrón del
PAN en nuevo León
14,785 militantes acudieron a votar en
la elección del domingo
El rompimiento que se avecina
en el PAN de Nuevo León es un plan fraguado desde hace años por la neocúpula
panista, encabezada por el senador Raúl Gracia.
Esta maniobra la inició hace
12 años el legislador para tener el control total de Acción Nacional, proyecto
que llegó con la victoria de Mauro
Guerra Villarreal como dirigente estatal de este partido.
Y con la salida de panistas
tradicionales como Fernando Elizondo Barragán, Fernando Canales Stelzer,
Mauricio Treviño, Carlos Domínguez Ahedo y ahora Teresa García de Madero, el
PAN no tendrá un contrapeso de opiniones.
La democracia de esta partido
quedará prácticamente en cenizas.
Gracia, como secretario del
PAN cuando era dirigido por Rebeca Clouthier en el 2003, comenzó su propósito
de controlar a este partido, así como a su millonario presupuesto.
Extendió su influencia en San
Pedro y negoció con Mauricio Fernández para tener un control de la militancia
de ese municipio.
Fernández, con apoyo de
Gracia, se postuló como candidato a la gubernatura de Nuevo León, pero perdió
abrumadoramente ante el exgobernador Natividad González Parás.
El plan del senador Raúl
Gracia por el control del partido estaba en marcha.
Clouthier presentó su
renuncia en el 2006 al cargo con carácter de irrevocable, aludiendo motivos
personales; Raúl Gracia se quedó como presidente interino de este instituto
político y comenzó a marcar su dominio.
Negoció con la cúpula
tradicional para llevar a Juan Carlos Ruiz como dirigente del PAN local en el
2006.
Sabía que al tener influencia
en el PAN, podría imponer a sus candidatos afines para los escaños de diputado
local y federal.
Pero en esa época la vieja
cúpula aún tenía peso en el panismo nuevoleonés, y decidieron lanzar a Fernando
Elizondo Barragán como candidato a la gubernatura en el 2009.
Durante su estancia en la
dirigencia, Ruiz comenzó la polémica afiliación masiva de panistas para
conseguir el control del padrón de militantes en municipios clave como
Monterrey, San Nicolás, Guadalupe, Santa Catarina y San Pedro.
Juan Carlos Ruiz simbolizó a
la neocúpula durante su periodo como dirigente blanquiazul, incluso acompañó a
Mauro Guerra en su bunker durante la elección interna del domingo pasado.
CRECE DOMINIO DE GRACIA
El senador hizo una alianza
con Zeferino Salgado, líder del grupo San Nicolás, y junto con Fernando
Larrazabal y su División del Norte, para tener mayor dominio hacia el interior
del partido.
La neocúpula año con año
tomaba fuerza en el PAN, y hasta se hicieron llamar la Santísima Trinidad,
integrada por el Grupo San Nicolás, División del Norte y el grupo del senador
Raúl Gracia, mientras la cúpula tradicional se debilitaba.
Sin embargo, la vieja cúpula
resurgió y mantuvo a Sandra Pámanes como dirigente de Acción Nacional del 2009
al 2011.
La llegada de José Pérez
Bernal a la dirigencia hizo creer que el panismo de Nuevo León estaba unido,
pero sucedió lo contrario.
Aunque Pérez Bernal contaba
con el apoyo de Tere García de Madero, Fernando Elizondo y Fernando Canales
Stelzer, éstos comenzaron a renunciar al partido desde hace tres años.
La más reciente fue García de
Madero, y con eso se aviva la amenaza de una desbandada de integrantes del ala
tradicional del blanquiazul.
Sin un contrapeso de
opiniones en el PAN local, la neocúpula dirigida por el senador Gracia, Salgado
con su grupo San Nicolás, y la División del Norte de Serrano, no habrá otra
fuerza que seleccione a los candidatos idóneos.
… Y SIN CREDIBILIDAD
La elección para la
renovación de la dirigencia estatal del PAN evidenció que este partido está en
declive y sin credibilidad.
La poca participación de la
militancia, que sólo llegó al 42 por ciento, abre la puerta para cuestionar qué
está sucediendo con este partido, que quedó en cenizas en las pasadas
elecciones electorales del 7 de junio al situarse como la tercera fuerza
política.
Esta cifra contrasta con lo
que esperaba la Comisión Organizadora de Elecciones, pues pronosticaba una
participación del 80 por ciento ya que sería abierta a la militancia.
Cabe recordar que antes el
dirigente panista era elegido por medio de grupos del Consejo Directivo Estatal
del PAN.
Las cifras no mienten. En las
votaciones del pasado domingo, la Comisión Organizadora de Elecciones informó
que un total de 14 mil 785 militantes acudió a elegir quién sería el próximo
líder de Acción Nacional en la entidad.
En la comparación con las
elecciones internas para elegir a su candidato a la gubernatura, la respuesta
fue mucho mayor de los militantes panistas.
La misma Comisión informó que
se tuvo una asistencia del panismo de Nuevo León de 16 mil 400 militantes.
La celebración de los
panistas al ser elegido Felipe de Jesús Cantú como su candidato fue lleno de
colorido y apoyo, en contraste con el pobre festejo en el bunker de Mauro
Guerra Villarreal, como nuevo líder estatal del PAN.
LA VIEJA CÚPULA EXTINTA
La vieja cúpula, precursora
del panismo en esta entidad, está desapareciendo. La salida de Tere García de
Madero podría ser el antes y después del PAN local.
Se estima una posible
desbanda de al menos unos 4 militantes, quienes votaron por ella el pasado
domingo en la lucha por la dirigencia estatal de Acción Nacional.
Con la salida obligada de
Carlos Domínguez Ahedo de la dirigencia estatal en el 2003, este grupo comenzó
a perder poder dentro del PAN.
Y con la llegada del senador
Raúl Gracia como secretario del partido, empezó a escribirse una nueva historia
de grupos hacia el interior del organismo.
La fuerza de la vieja cúpula
es casi nula hoy en día, por lo que perdió posiciones simbólicas en las pasadas
elecciones internas.
Con el triunfo de Mauro
Guerra Villarreal como el nuevo dirigente de Acción Nacional, la vieja cúpula
no tendrá voz ni voto en este partido.
Todo quedará en manos de la
neocúpula panista integrada por el Grupo San Nicolás, de Zeferino Salgado; la
División del Norte, de José Serrano e Iván Garza, y el grupo del senador Raúl
Gracia.
Los panistas identificados
con el ala tradicional fueron prácticamente excluidos del proceso de selección
y designación de candidatos para cargos federales y locales en las elecciones
de julio del 2012.
(REPORTE INDIGO/ JESÚS PADILLA/ MARTES
18 DE AGOSTO DE 2015)
Nueve empleadas de la
Guardería ABC cuentan cómo lucharon para salvar a los niños del fuego. Hoy un
juez decide la suerte de cinco de ellas, consignadas por la PGR
“No sé de dónde agarré valor para decir:
‘Tengo que sacar a estos niños, ¿cómo me voy a morir aquí? No me quiero morir
junto con ellos”
Araceli Moroyoqui
Empleada de la Guardería ABC
“¿Cómo creen? ¿Cómo creen que en
nosotros va a carburar la mente en que queremos dejarlos y salvarnos?”
Maribel Hernández
Empleada de la Guardería
“¡Se está quemando la
guardería!”, gritó Marina Isabel Flores cuando vio que salía humo del techo del
comedor, donde estaba tomando sus alimentos, y escuchaba cómo crujía la lámpara
por el calor del fuego.
De inmediato, ella y otras
compañeras que estaban en su hora de comida, aventaron los alimentos y
corrieron a las aulas donde les tocaba atender a los niños.
Isabel entró al área de
Maternal A y tomó a algunos menores en sus brazos para sacarlos a la calle. A
otros, los iba empujando con los pies para poder sacar a más, entre el humo y
el caos del miedo.
En su desesperación por
salir, intentó abrir varias veces la puerta principal, sin éxito. Finalmente,
metió una pierna y pudo abrir. Afuera estaba otra de sus compañeras, quien tomó
a los niños.
Isabel regresó a la sala y
sacó a más. Ya no hubo quien se los recibiera en la calle y ella cruzó para
dejarlos en la banqueta de enfrente.
En ese momento, llegaron
policías municipales gritando que se llevaran de ahí a los niños porque
explotaría el tanque de gas.
Isabel y otras personas
tomaron a los pequeños que ya estaban afuera de la Guardería y corrieron a
llevarlos a la “casa verde”, una vivienda ubicada a unos 50 metros del lugar y
que en todos los simulacros se dijo que sería el refugio a donde llevar a los
menores en caso de un siniestro.
Ahora, Marina Isabel Flores
es una de las 22 personas que la Procuraduría General de la República (PGR)
busca enviar a la cárcel acusada de homicidio culposo, lesiones culposas y
abandono de los niños de la Guardería.
Así como Isabel, las otras
maestras y empleadas de la Guardería ABC conocieron el infierno ese fatídico 5
de junio del 2009.
A pesar de que el incendio se
apagó, otro infierno sigue consumiendo sus vidas. El calvario no ha terminado
para ellas y parece empeorar cada vez más.
Amenazadas de muerte por
algunos padres de familia; rechazadas por una parte de la sociedad de Hermosillo;
con tratamientos psicológicos y psiquiátricos interminables; y, en algunos
casos, sin trabajo y sin atención médica, las maestras y trabajadoras de la
Guardería ABC han pasado cada uno de los 2 mil 631 días desde la tragedia, en
un martirio constante que nadie conocía.
En la Guardería había más de
200 niños al momento del incendio. Fallecieron 49 de ellos, a los que ya no
pudieron rescatar por el humo y las llamas que se apoderaron del lugar.
Por primera vez, nueve
empleadas de la Guardería ABC dan su testimonio sobre lo que ocurrió ese día y
cómo ha cambiado su vida desde entonces.
De ellas, cinco se encuentran
en la lista de consignaciones de la PGR. A más tardar hoy, el juez Tercero de
Distrito con sede en Sonora debe decidir la suerte de estas y otras personas
que la Procuraduría quiere enviar a prisión.
LA PERSECUCIÓN Y EL MIEDO
Las nueve mujeres tienen un
rasgo en común: el brillo de sus ojos se desvaneció.
Es difícil arrancarles una
sonrisa diminuta. Algunas tienen tics o se toman constantemente las manos con
nerviosismo. Su memoria les falla. Lloran a la menor provocación.
Todas, sin excepción, toman
medicamentos psiquiátricos para intentar sobrellevar el estrés postraumático
que tienen desde ese día.
Hablaron con miedo por las
consecuencias que pudiera tener dar a conocer su testimonio.
A algunas les han llegado a
decir que, si no las encierra la PGR, podrían ir a quemarlas a sus casas. A
ellas y a sus hijos, “para que vean lo que se siente”.
La prueba fehaciente de su
culpabilidad, según les han dicho, es haber salido con vida del incendio de la
Guardería ABC. Ni más ni menos.
Ellas han aguantado todo en
silencio.
Les ha tocado ser expulsadas
de restaurantes donde están comiendo, si llega alguno de los padres de un menor
fallecido que las culpa.
Las sacaron varias veces de
las clínicas del IMSS por la puerta trasera, si llegaba algún papá que les
reclamara no haber sacado a sus hijos de las llamas.
En la calle les han gritado
“¡Asesinas!”. Se han teñido el pelo varias veces para intentar pasar
desapercibidas. Se han cambiado de casa y hasta de nombre, en lugares públicos.
Han estado internadas en
hospitales psiquiátricos por algunos periodos. Sufren de depresión crónica. Aun
así, a algunas se les ha retirado la ayuda médica y psicológica.
Hubo quien perdió a su
familia en el proceso. Ocurrieron divorcios o abandono. No solo ellas tuvieron
que buscar ayuda. También los hijos que veían a sus madres postradas por el
dolor.
A quienes después de esa
situación pudieron recuperarse un poco más, no les fue tan fácil encontrar
trabajo. El simple hecho de haber laborado en la Guardería ABC bastaba para que
nadie las considerara como aptas para ser sus empleadas.
Y si encontraron trabajo,
algunas lo perdieron porque no pudieron soportar la presión, el morbo, los
simulacros o la simple imagen del momento en que quisieron sacar a más niños y
no fue posible.
No pudieron ir a los
funerales de los pequeños, porque el repudio fue generalizado apenas unas horas
después del incendio. Solo en algunos casos se les permitió ir a llorar a “sus
chiquitos”.
Fueron señaladas porque, en
las fotografías y videos, algunas maestras aparecen con sus bolsas de mano
afuera de la guardería incendiada. Explicaron que ellas ya habían salido de sus
turnos, pero regresaron para ver en qué podían ayudar y por eso traían sus
pertenencias consigo.
Recuerdan, con indignación,
cómo algunos padres que perdieron a sus hijos ni siquiera tenían necesidad de
llevarlos a la guardería.
Una de las madres más
afectadas por la muerte de su pequeño, no trabajaba, dijeron. Lo llevaba ahí
“para socializar”.
Hubo quien esa semana estaba
de vacaciones en el trabajo y aun así llevó a su niño a la Guardería para poder
tener el día libre.
O quien llegó tarde por su
hijo y cuando fue, lo encontró muerto.
Aun así, expresaron respeto
por los padres y su dolor. Solo les pidieron recordar que, al igual que para
ellos, para las maestras y trabajadoras de la Guardería ABC cada uno de los
menores era como parte de su familia.
Recordaron que la Guardería
tenía lista de espera para recibir a más niños. Estaba por encima de su
capacidad, dijeron, porque atendía a más de 200 menores todos los días.
También recordaron que
semanas antes, habían alertado a las autoridades sobre el peligro que
representaba la lona que cubría el patio central de la Guardería, que en el
interior simulaba un circo, porque podía quemarse en caso de un incendio.
Las querían obligar a decir
que había regaderas contra incendios en el interior. Jamás las hubo.
Dijeron, además, que varias
personas se convirtieron en héroes sin serlo. Llegaron tarde y, aunque se dijo
en los medios de comunicación que sacaron a muchos niños, éstos ya estaban
muertos.
Recuerdan cómo todo se
complicó porque a esa hora, la mayor parte de los niños estaban dormidos. Era
la hora de la siesta, por lo que no pudieron llamarlos a todos para abandonar
el lugar, como pasaba en los simulacros que habían hecho antes.
Las maestras y trabajadoras
de la Guardería ABC ganaban alrededor de mil 700 pesos a la quincena –menos
impuestos- por una jornada de ocho horas.
Las liquidaron meses después
del incendio, mientras estaban incapacitadas. Les dieron una hoja donde
hablaban de las secuelas que tuvieron por “riesgo de trabajo”, pero no se
respetaron sus derechos como trabajadoras.
Inmediatamente después de ser
liquidadas, les fue retirada la atención del IMSS como afectadas del incendio.
Hoy, deben enfrentar un
proceso penal que les ha costado mucho más que dinero. Saben que, si son
aprehendidas, no tendrán la capacidad de pagar una fianza para enfrentar el
proceso “en libertad”.
Las maestras, que en otro
momento recibieron hasta reconocimientos de los padres que hoy las acusan,
tienen miedo.
Se sienten abandonadas,
dejadas a su suerte por el Estado que jamás hizo nada por aliviar su
sufrimiento. No hubo terapias grupales.
No hubo oportunidad de hacer
un ejercicio crítico de lo que pudo hacerse mejor para evitar que esta tragedia
se repita, en cualquier parte del país.
Con lágrimas en los ojos, sin
excepción, compartieron su parte de la historia y el sentimiento que tienen por
ser señaladas como culpables de un incendio que ni siquiera se generó en la
Guardería ABC y que no fue provocado por una falla de ellas.
Los verdaderos culpables,
dicen, están en otro lado. Ellas son las víctimas que nadie reconoció.
‘ME ENCERRÉ CON ELLOS EN EL BAÑO’
Araceli Moroyoqui era una de
las encargadas de cuidar a los niños del área conocida como B1, donde se
encontraban niños de 2 años a 2 años seis meses de edad.
Estaba comiendo, cuando
escuchó el grito de que la guardería se estaba quemando.Corrió hacia su aula y
tomó a tres niños en los brazos.
Frente a ella, el techo de
lona caía en pedazos ardientes. Como pudo, abrazó a los niños y los llevó
pegados a la pared hasta el área de Maternal A, donde había una puerta.
Decidió no correr hacia la
puerta principal porque, de hacerlo, la lona los hubiera quemado a todos.
Se metió a Maternal y ahí
encontró a los pequeños sin maestras, porque ellas ya habían salido con algunos
niños.
No supo qué hacer. La
disyuntiva estaba en regresar al salón B1 o quedarse con los niños de Maternal.
Desde adentro, abrió la
puerta del salón y vio los remolinos de humo negro asfixiantes en el área
central de la guardería. Los pequeñitos, de entre 1 año y medio y dos años de
edad, empezaron a llorar y a gritar con pánico. Decidió quedarse con ellos.
“La opción fue que como el
humo ya estaba entrando al salón, y que el techo era de un material muy
flamable, metí a los niños al baño de Maternal y ahí los empecé a mojar para
protegerlos de las llamas, del techo o para despertarlos. Me quedé encerrada
con ellos en el baño.
“No sé de dónde agarré valor
para decir: ‘Tengo que sacar a estos niños, ¿cómo me voy a morir aquí? No me
quiero morir junto con ellos. Yo, pensando en mis hijos. Yo pensé que ahí nos
íbamos a morir todos. Yo pensaba que no podía salir corriendo con dos nada más,
¿y los demás?”, narró Araceli.
Como pudo, se subió a una
mesa que servía para cambiar a los niños y por una pequeña ventana gritó hacia
la calle. Un grupo de hombres que se encontraban ahí lograron tirar un aparato
de aire acondicionado que estaba empotrado en la pared.
Por ahí pudieron sacar a
varios niños, ya adormecidos por inhalar el humo. Ella misma salió por el
agujero, y junto con los hombres que le habían ayudado, intentó volver a entrar
a la Guardería por la puerta principal. Pero el humo hizo imposible volver.
Intentó después entrar por el
portón que daba al patio. Pero los policías ya no permitieron que nadie
ingresara.
Araceli está en la lista de
las 22 personas consignadas. Podría ir a prisión acusada de homicidio culposo
por abandonar a los niños de su área.
Sin embargo, Araceli dice que
no se pudo hacer nada por los pequeños que fallecieron. Se encontraban en la
zona más profunda de la guardería, hasta donde no se pudo llegar por el humo y
el fuego que consumía la lona.
Aunque quería llegar hasta
ellos, ya no pudo. Lo dice, entre lágrimas.
Aun así, se dice con la
conciencia tranquila porque salvó a muchos niños cuando los sacó por el hoyo
del aire acondicionado.
‘EMPUJÉ A ALGUNOS CON LOS PIES’
Marina Isabel Flores era
asistente educativo en el área de Maternal A. En cuanto se dio cuenta del
incendio, sacó a varios niños, unos en los brazos y otros empujándolos con los
pies.
Se abrió paso entre el humo y
el fuego. Los metros que separaban su aula de la puerta principal se le
hicieron eternos. Escuchaba los gritos, el caos, el fuego haciendo crujir la
lámina del techo. Pensó que iba a morir con ellos en los brazos.
Como pudo, abrió la puerta
principal y entregó a los pequeños que llevaba en los brazos. Regresó a sacar a
otros más.
Haciendo caso a los policías
que llegaban al lugar, Isabel se llevó en cunas a los niños que había sacado a
la “casa verde”, donde se concentró a los heridos.
Para llegar ahí, arrastró las
cunas por la calle, que es de tierra. Se atoraban las piedras en las llantas y
no dejaban avanzar rápido. Finalmente llegó con algunos niños y se quedó ahí
por algunos minutos, procurándolos.
Salió de ahí para ver en qué
más podía ayudar. Pero al llegar, ya había terminado todo.
“Yo no captaba, en ese
momento, la magnitud de lo que estaba pasando, que iba a haber niños muertos,
que se estaban quemando”, narró Isabel, llorando.
Llegó al lugar Sandra Lucía
Téllez, una de las dueñas socias de la Guardería ABC, preguntando quién seguía en
turno para trabajar. Mandó entonces a las maestras a los hospitales y al
Servicio Médico Forense. Había niños que no podía reconocer por lo mal que
estaban.
“Yo no sé por qué nos están
culpando a nosotros, si nosotros hicimos todo lo humanamente posible. Todo fue
muy rápido, no fueron ni cinco minutos que tuvimos para sacar a los niños. Fue
un momento horrible. No entendemos por qué se nos está culpando a nosotros”,
dijo.
Isabel ha estado tres veces
en el Hospital Psiquiátrico Cruz del Norte, en Hermosillo, y otras tantas en el
Psiquiátrico de Monterrey, Nuevo León, a cientos de kilómetros de su familia,
buscando aliviar el dolor. Aun así, ella sigue viviendo el momento como si
fuera ayer. Reconoce que jamás será la misma.
‘¿CÓMO CREEN QUE QUERÍAMOS DEJARLOS AHÍ?’
Maribel Hernández Jaime
recuerda como si fuera ayer el momento en que vio las caras de horror de sus
compañeras cuando le dijeron que la Guardería se estaba quemando.
Ella estaba encargada de la
sala de Lactantes A y B, donde estaban los niños de 43 días hasta un año de
edad.
A esa hora, Maribel estaba
sentada en el suelo, arrullando a un bebé para que se durmiera. De repente, la
paz de la jornada –y de la vida- se acabó para siempre.
Al escuchar que la Guardería
se estaba quemando, tomó al niño que tenía en los brazos y salió a la sala de
Lactantes C, donde había una puerta que daba a la calle.
La maestra de esa área quiso
abrir la puerta y, cuando eso ocurrió, un huracán de humo negro las expulsó
hacia afuera del edificio.
Sacó al bebé, fue el primero
o el segundo en salir, y regresó a la sala de Lactantes C. Ya no pudo entrar a
su salón porque el humo no la dejó pasar.
Se agachó y a tientas, con
pies y manos, fue localizando a más bebés en Lactantes C. Trató de salvar a
todos los que pudo.
“Pisé a algunos”, dijo con
voz entrecortada. “A los que pisé, los agarré y así los fui sacando, a unos con
las manos y a otros con los pies. Fui sacando, hasta que llegaron los policías
y ya no nos dejaron regresar”, narró.
La policía ya no las dejó
entrar porque comenzaron a escucharse explosiones. Eran los vidrios que no
soportaron el calor del incendio.
Como ya no la dejaron entrar
por más niños, ayudó a llevar a los menores que estaban en la acera de enfrente
a la “casa verde”. Estaba en shock.
“Le di auxilio a una de las
maestras que salió muy mal. De hecho, una señora me sacudió y me dijo: ‘Hija,
¡tu compañera!”. Estaba muy mal. Entonces se la llevaron los paramédicos.
“Regresé (de la casa) y
estaba una maestra que no encontraba a su niño. Los papás, como locos
preguntándonos todos: ‘¡Maestra, mi hijo!’, ‘¡Maestra, mi bebé!’. Y yo, ¿qué
cara les ponía? ¿Qué les decía? No sabía qué decirles. ‘No sé, no los he
visto’. ‘Maestra, dígame que mi bebé está afuera’”, relató Maribel.
Otra maestra también estaba
muy mal porque no encontraba a su hija. Querían entrar por ella, pero ya no las
dejaron.
Vio cómo otras personas
sacaban a los niños muy quemados, sin saber si estaban vivos o muertos, y los
colocaban en la parte trasera de los pick-ups para llevarlos a algún hospital.
Minutos después, Maribel fue
llevada, junto con otras compañeras, a declarar al Ministerio Público. Las
subieron a las patrullas y se las llevaron. Esa tarde estuvieron custodiadas.
Luego, fueron a los hospitales.
“En ese momento no piensas.
Lo único que piensas es en salvar a los niños, agarrar a los que puedes, a los
que tienes a tu paso (…) La gente no sabe, no pregunta, nos cuestiona nada más.
Nosotros, para todo mundo en esos momentos, éramos las malas, las que no
sacamos a los niños, las que se los dejamos tirados.
“¿Cómo creen? ¿Cómo creen que
en nosotros va a carburar la mente en que queremos dejarlos y salvarnos? Lo
único que quiere uno, es que salgamos todos. En ese momento, es muy difícil,
porque la verdad en ese momento no piensas en ti, en que tienes hijos, en nada.
Es un pánico de que nos vayamos a morir”, reflexionó.
De la sala de Lactantes A y B
solo falleció una bebé. Todos los demás salieron con vida.
A Maribel le cambió la vida.
Tiempo después se divorció de su esposo. Duró mucho tiempo sin trabajar, hasta
que los dueños de un supermercado le ofrecieron un empleo.
Ahora, Maribel teme ser
llevada a prisión. Forma parte de la lista de consignaciones hechas por la PGR.
Le parece una injusticia porque, ella que lo vivió, dice que no fue posible
hacer más, aunque hubiera querido en el alma poder salvar a todos.
(REPORTE INDIGO/ IMELDA GARCÍA7 Martes
18 de agosto de 2015)
El carro viejo de esa mujer ojiverde no prendía y no prendía. Ella empezó a maldecir, a echar madres, a gritos. Empleada de una ferretería, había llevado a sus dos pequeños a la chamba porque no tuvo quién se los cuidara esa mañana. Ella viró la llave del encendido y el motor no más tocía y pujaba, y por momentos prolongaba ese sonido que parecía patinar en el viento.
Al local llegó un hombre alto, de piel blanca y bien vestido. Otros cuatro hombres lo acompañaban muy cerca. Luego luego se notaba quién era ahí el jefe. Ella salió desde el fondo de la ferretería renegando porque ese carro se negaba a arrancar y encima sus hijos le hablaban para una cosa y otra. En eso se topó con el hombre ese, alto y que la miraba fijamente. Ella no hizo más que tratar de disimular, se sintió apenada: talló sus manos en ese pantalón que dibujaba sus formas y respetaba las curvas, ceñiéndose donde debía.
El hombre iba por un fierro para un tractor. La escuchó y se olvidó de pedirlo. Le dijo pero oiga, una mujer como usted no debe andar batallando así. Tan guapa y tan distinguida. Deje ese carro viejo ahí, por favor. Hizo señas y le habló a uno de sus achichincles. Cabrón, tráeme las llaves del sentra. Las tomó y se las puso frente a su nariz, tintineando, coquetas. No, señor, muchas gracias. Es que a usted ni lo conozco. No importa, insistió él. Usted no debe andar batallando con nada. Tómelo, sin compromiso. Ella se sostuvo en su negativa y él se fue de ahí gritándole que pensó que ya no había mujeres como ella.
Ella sonrió. El piropo se le quedó frente a ella, como esas llaves del carro que ese hombre se había llevado. Volvió a tallar sus caderas con las manos abiertas, nerviosa. Suspiró hondo, tanto que parecía no volver a emerger de esa noria de sus pulmones, entre el corazón y ese pecho que todavía era indomable. Pensó que era una pendeja. Sí, una pendeja pero muy digna. Luego digo pinche dignidad. El carro seguía sin funcionar, uno de sus hijos no paraba de chillar y ella se acordó del mísero sueldo.
Al día siguiente el hombre regresó. Traía una lata de leche nido, atrapada por el óxido y con la etiqueta prácticamente extinta. Lo movió y algo sonaba en su interior. Algo como una sombra. Mira, le dijo. Te voy a platicar. Yo escondí muchas latas de estas y cada vez que llenaba una la guardaba. Cuando me metieron a la cárcel pensé que si le decía a mi mujer lo iba a gastar con otros, por eso lo escondí. Tengo muchos así. Muchos.
En eso abrió la lata. Le dijo mete la mano. Ella la metió y sintió papel, telarañas, polvo: hollín en sus dedos. Se asomó. Eran puros billetes verdes. Sus restos. Hechos trizas, recuerdos, sombras crasas, humo palpable de la riqueza que se fue. Y le dijo, es lo que me queda: puro dinero malo.
Primero fue la llamada Feria del Empleo, orientada descaradamente a promoverlo; luego mensajes en bardas y anuncios espectaculares respaldados por la imagen de un trébol de cuatro hojas, muchos con su nombre; y ahora un corrido que hace una apología barata de su trayectoria y sus aspiraciones. Se trata de Gerardo Vargas Landeros, el secretario General del Gobierno, segundo de a bordo del poder Ejecutivo estatal, después del gobernador.
Figura cardinal en el ejercicio de una administración de este nivel, la Secretaría General de Gobierno debiera estar blindada contra chapucerías de este tipo. Hasta en las comedias hay siempre un personaje cuerdo. Pero si no hay cordura ni mesura en el titular del Ejecutivo, menos debe esperarse de un subordinado con las ambiciones de Vargas Landeros. Aunque a uno y a otro debiera exigirse más respeto, si no por ellos mismos, sí por sus respectivas investiduras.
El corrido que empezó a circular esta semana en redes sociales, además de que es parte de una ya pública y abierta campaña del funcionario en pos de la gubernatura —lo cual es ilegal e inmoral—, contiene una dosis de particular estulticia, pues está basado en una canción de Alfredo Ríos, El Komander, un compositor y cantante destacado en lo que se dio en llamar “Movimiento alterado”, ligado a grupos e intérpretes que hacen apología de la violencia, la muerte y el narcotráfico.
La canción del Komander se llama Soy de rancho y habla de un hombre criado entre barrancas y brechas, llenando costales de mota. En su repertorio están las canciones Nomás por ser sinaloense, El ejecutor, La Oportunidad, Fredy Arredondo, De Culiacán a Sinaloa, Diez tiros por segundo, El Cuate Avendaño, El corrido del patrón, y El Katch. Todos de corte narco.
, negó el permiso para una presentación del Komander en Los Mochis. Su titular, Gerardo Iván Hervas Quindos, dijo que lo negó porque ese tipo de eventos fomentan la violencia. Y que por órdenes del gobernador no habría permisos. Días antes se había cancelado la presentación de Gerardo Ortiz —también del mismo corte— en las instalaciones del Palenque en Culiacán.
Puede haber muchas interpretaciones del porqué Gerardo Vargas escoge una canción del Komander para promoverse. Una de ellas es que, al menos en la versión original de la canción, subida a Youtube en febrero de 2014, tiene casi 54 millones de visitas. Solo por comparar, Shakira tiene 210 millones de reproducciones en cuatro años con su éxito Loca. Y Natalia Lafurkade 5.3 millones en siete meses con Hasta la raíz.
Gerardo Vargas, lo dicen varias encuestas, no tiene un nivel de conocimiento entre los sinaloenses por encima del que gozan Jesús Vizcarra Calderón, Aarón Irízar, Heriberto Félix Guerra, Héctor Melesio Cuen, Manuel Clouthier Carrillo, por citar algunos. Y entonces le urge que, al menos, la gente y los medios hablen de él aunque sea en términos negativos, porque eso le ayuda a ubicarse bien en el primer renglón de una encuesta.
No es una regla, pero hay casi siempre una relación directa entre nivel de conocimiento y preferencia electoral. En un estudio que llegó recientemente a este espacio, por ejemplo, Vizcarra Calderón tiene el 68 por ciento de conocimiento entre los electores y una preferencia de 34 por ciento; Aarón Irízar aparece con el 58 por ciento de conocimiento y 22 de preferencia electoral; Heriberto Galindo con un 53-17; Diva Hadamira Gastélum un 38-6; Sergio Torres un 32-2; David López un 25-1; Heriberto Félix trae un 55-26; Manuel Clouthier un 37-12; Francisco Frías un 33-5 y Roberto Cruz un 28-9.
Vargas Landeros, en la misma encuesta, aparece con un 50-12. Y tiene cierta lógica esta relación tan abismal, pues el funcionario está ligado a la administración que se va, que no goza de muy buena imagen.
Bola y cadena
LA ADAPTACIÓN DEL COMPOSITOR de Vargas Landeros habla de un hombre de trabajo, que donde lo han puesto a chambear ha dejado huella.. .“Sí señor, soy Gerardo, soy un hombre de trabajo y por mi tierra andamos luchando… No se les olvide, soy Gerardo y les mando un abrazo”. ¿Qué dijo el funcionario cuando los medios le preguntaron sobre el origen de este corrido? Que a él no le gusta este género, que seguramente lo mandó hacer alguien que lo estima, y que lo buscará para darle las gracias. Lo mismo que de los espectaculares y las bardas: que él no tenía nada que ver con ellos. Y hasta se puso a despintar algunas, con un ejército de fotógrafos que luego se encargaron a difundir las imágenes. Claro, en todo esto está el juego mediático. El pastel vale la pena una embarrada. Si el Komander fue vetado por él mismo al sentir que sus espectáculos promueven la violencia y hacen apología del narcotráfico, ahora no importa. Más de 53 millones de reproducciones es un buen cartel. Más si el artista es sinaloense, culichi de cepa.
Sentido contrario
Y QUE NADIE SE ASUSTE pero son los primeros indicios de cómo el tema del narcotráfico gravitará en todo el proceso electoral que se avecina. No podía ser menos en la cuna del narcotráfico en México. Tierra de origen del cártel de la droga más poderoso del mundo. Casi nada.
Humo negro
O ESTAMOS ANTE UNA JUGADA de ajedrez o ante un acto de congruencia pocas veces visto en Sinaloa. La renuncia de Francisco Frías Castro al PRI es, por decir lo menos, extravagante. Tiene un buen nivel de conocimiento entre los electores, pero no en cuanto a las preferencias se refiere. Tomar esta decisión así para ir en pos de una candidatura independiente es sencillamente extraño.
(RIODOCE/ COLUMNA "ALTARES Y SÓTANOS" DE ISMAEL BOJORQUEZ/ 16 agosto, 2015)
Rafael Chavira Rentería,El Borrego,presunto líder de La Línea en Chihuahua, perdió la vida durante un enfrentamiento con sicarios del Cártel de Sinaloa, con quien se disputa la plaza en la zona nororiente.
Otro presunto delincuente, Christian Salcido, de 20 años, fue ejecutado cuando era trasladado a un hospital en ambulancia. Los pistoleros detuvieron al conductor de la unidad y remataron al herido.
Arturo Sandoval Figón, portavoz de la Fiscalía General del Estado (FGE), confirmó que los delincuentes hicieron el alto a los paramédicos que llevaban al lesionado a Ciudad Juárez.
“A la altura de kilómetro 21 de la carretera a Ciudad Juárez, asesinaron al herido y respetaron la vida de los paramédicos”, precisó.
Durante la tarde y noche del pasado domingo se registraron balaceras en la comunidad de Carrizalillo, municipio de Buenaventura, y uno de los grupos se refugió en el ejido Benito Juárez, la comunidad que logró echar a la minera Mag Silver de su región y que ha denunciado la presencia del crimen organizado en el municipio.
Pobladores de las comunidades de Buenaventura pidieron auxilio a las autoridades y acudieron agentes de la Policía Ministerial y de la Policía Estatal Única.
Los habitantes de las comunidades donde se registraron los hechos informaron que hubo varios heridos y muertos, entre éstos el El Borrego, y aseguraron que integrantes de uno de los grupos antagónicos utilizó ambulancias y unidades policiacas para el traslado de sus heridos.
Además, los agentes localizaron dos cuerpos más y rastrean la zona.
Como titular de Desarrollo
Económico, Carlo Bonfante Olache ha distribuido recursos federales a
empresas de su propiedad, de su esposa, socios y amigos. Además, se han
entregado casi 52 millones de pesos a compañías inexistentes, otras con
domicilios falsos y sitios web idénticos, que utilizan imágenes de Wikipedia como
“evidencia” del uso de recursos ante CONACYT. Así el reparto de fondos
para la ciencia, tecnología e innovación en Baja California
Desde la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO) de Baja
California, se distribuyen millones de pesos a empresas propiedad del
propio titular Carlo Bonfante Olache, de su esposa, así como de amigos,
socios y para empresas fantasma.
Estos recursos tienen el objetivo de “impulsar la innovación y
productividad entre las empresas”, asegura la SEDECO, dependencia
encargada de promocionar y coordinar los Programas de Estímulos a la
Innovación de la mano con el Consejo Nacional de la Ciencia y Tecnología
(CONACYT).
El gobierno de Francisco Vega de Lamadrid presume a Baja California
como “una de las cinco entidades de México con mayor presencia en la
agenda de ciencia y tecnología”. Lo cierto es que entre 2013 y 2015, se
han repartido 51 millones 935 mil 935 pesos a empresas sin registro ni
domicilio físico, y que incluso, utilizan sitios web idénticos como única forma de presentación.
Mientras que las compañías propiedad del funcionario estatal y de su
pareja sentimental, así como de empresarios asociados y amigos han
recibido 14 millones 213 mil 947 pesos en “estímulos”, invertidos
supuestamente en programas que, comparados a proyectos rechazados,
resultan ser un fiasco.
Por ejemplo, a las empresas propiedad de un socio de Eva María
Gallego Salas, la esposa del secretario de Desarrollo Económico, se les
asignaron recursos para que desarrollaran un sistema de enfriamiento de
vegetales, dejando fuera proyectos para evitar la amputación de pie
diabético, tratamientos contra el cáncer, o la creación de un
laboratorio para quimioterapia dirigida.
Al
hacer esto, Bonfante Olache incurre en la comisión de un hecho
delictivo. El Artículo 228 del Código Penal de Baja California estipula
que el delito de peculado es cometido por aquel “servidor público que,
para usos propios o ajenos, distraiga de su objeto, dinero, valores,
fincas o cualquier otra cosa perteneciente al Estado o municipios, a
organismos descentralizados”.
También el Artículo 305 castiga a los servidores públicos que cometan
negociaciones ilícitas al otorgar “por sí o por interpósita persona,
contratos, concesiones, permisos, licencias, autorizaciones,
franquicias, exenciones o efectúe compras o ventas o realice cualquier
acto jurídico que produzca beneficios económicos al propio servidor
público”.
Estas acciones también son consideradas delitos cuando los beneficios
económicos se extienden, como es este caso, “a su cónyuge, socios o
sociedades de las que el servidor público o las personas antes referidas
formen parte”.
Ambos delitos se castigan tanto con prisión como con inhabilitación.
En el caso de peculado, el monto máximo de multa es de 600 días multa,
es decir, 420 mil pesos y hasta 14 años de cárcel.
Por el delito de negociaciones ilícitas, las sentencias van de los
seis meses a los cinco años de prisión, así como un máximo de 17 mil 500
pesos de sanción económica.
SECRETARIO TRIANGULA MILLONES A SU EMPRESA Y DE SU ESPOSA
Este 2015, uno de los 37 proyectos beneficiados en Baja California con fondos federales de CONACYT, corresponde a la empresa Zahori, propiedad de Eva María Gallego, cónyuge de Carlo Bonfante Olache.
La compañía Industrias Zahori, S.A. de C.V. se registró ante
la Secretaría de Relaciones Exteriores el 21 de noviembre de 2002, y el
2 de diciembre de ese año, quedó asentada con un capital social de 60
mil pesos ante el Registro Público de la Propiedad y de Comercio de
Baja California.
Una tercera parte de los fondos aportados corresponden a Eva María
Gallego Salas, con lo que se hizo de 200 acciones en la empresa dedicada
“a la compraventa, exportación, importación, fabricación de techados e
impermeabilizantes asfálticos”, se explica en el documento de
constitución de sociedad.
La esposa del secretario aparece como tesorera de la empresa y es
socia, junto a su hermano, José Ignacio Gallego Salas y a José Federico
Díaz Gallego, de la empresa que recibió 2 millones 947 mil 697 pesos
como parte de la modalidad Innovatec (Innovación tecnológica para las grandes empresas) de CONACYT.
La compañía cumplió con uno de los requisitos para participar en la
convocatoria el 29 de septiembre de 2014, cuando ingresó al Registro
Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas
(RENIECYT) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, casi un año
después de que Bonfante Olache asumiera su cargo como funcionario
público.
En sí, Industrias Zahori es una de las cinco razones sociales de Zahori,
registradas en Baja California. La empresa, una de las industrias más
grandes en la región, quedó constituida el 31 de enero de 1984 en
Mexicali, en el Registro Público de la Propiedad y de Comercio.
Desde entonces, Carlo Bonfante Olache es socio de la compañía, de la cual se desprende Industrias Zahori, y permanece como tal. Así lo reportó el titular de la SEDECO al ingresar al gabinete de Francisco Vega en 2013.
Entre los documentos que vinculan al funcionario estatal con el
empresario mexicalense José Federico Díaz Gallego, está un convenio
modificatorio de apertura de crédito con el Banco del Atlántico por un monto de 675 mil dólares para el pago de pasivos.
Con fecha 21 de junio de 1995, Carlo Bonfante y su esposa, quien
aparece con el nombre Eva Gallego de Bonfante, fungieron como garantes
prendarios, deudores solidarios y avales de once empresas propiedad de
Díaz Gallego, entre ellas Zahori, S.A. de C.V.
La sociedad entre el funcionario público y Díaz Gallego incluye también a la empresa Taller Industrial Piamonte, incluida como deudora en el crédito otorgado por Banco del Atlántico.
Esta compañía, dedicada a la fabricación de partes, refacciones y
herramientas, fue constituida en 1986 y aparecen como socios
-nuevamente- Francisco Díaz Gallego y Eva María Gallego de Bonfante.
11 MILLONES DE PESOS PARA HIELOS
Los nexos del secretario con las empresas beneficiadas con recursos de CONACYT, se extienden a la empresa Hielo Cachanilla,
propiedad de Rolando Rodarte Guajardo, quien junto a Eva María Gallego
de Bonfante, formó parte del Consejo Directivo 2013-2014 de la
asociación civil Casino de Mexicali.
El club social de la cúpula empresarial de la capital de Baja
California, eligió entre 147 candidatos a Eva María Gallego como
vicepresidente y a Rolando Rodarte como consejero propietario.
El caso de Hielo Cachanilla es peculiar. Pese a haber recibido 11 millones 266 mil 250 pesos en seis proyectos aprobados en la modalidad ProInnova e Innovapyme (para pequeñas y medianas empresas), ninguna ficha técnica aparece en el sitio de CONACYT.
Estas fichas técnicas son una especie de resumen que el responsable
del proyecto financiado debe entregar al término, para comprobar la
ejecución de recursos.
De los tres proyectos aprobados en 2013, ninguno aparece. Este 2015,
tres nuevos proyectos le fueron aprobados por 6 millones 468 mil 750
pesos.
Un informe que rindió la SEDECO ante el Congreso de Baja California
sobre el destino de estos fondos federales, detalla que uno de los
capitales fue destinado a un “sistema de enfriamiento rápido de gran
escala para vegetales usando sistemas de hidroenfriado a baja presión”.
No obstante, este programa de innovación tecnológica no es
publicitado por la empresa, la cual muestra en su página de internet
como productos, hielo en barra -de 140 y 5 kilogramos-, hielo molido y
cubos de hielo para enfriar bebidas.
Un
dato más. Entre las características de estas aportaciones, se trata de
un subsidio, es decir, a fondo perdido, por lo que la empresa no debe
pagar la cantidad, aunque sí se le solicita que los recursos públicos
solo sean una forma de complementar las inversiones de la empresa.
Al cuestionar al secretario sobre esta empresa, dijo desconocerla,
aunque la compañía participa frecuentemente en programas de la
Secretaría de Desarrollo Económico. Apenas en septiembre de 2014, formó
parte un convenio entre con el gobierno de Baja California y la Comisión
Federal de Electricidad para un esquema de “Autoabastecimiento de
Energía Eléctrica”.
Al preguntar al secretario de Desarrollo Económico sobre su conocimiento de la empresa Hielo Cachanilla, respondió:
“Hielo, hielo, hielo… De hielo, ¿verdad?”.
— Sí, como cubos de hielo. Vimos que recibieron varios millones de pesos para tres propuestas que recibieron este año.
“Ese Hielo Cachanilla, yo no los conozco. Si me puede ampliar datos de qué empresa es…”.
— Sí. ¿Conoce al ingeniero Rolando Rodarte Guajardo?
“Es un empresario de Mexicali, hasta donde yo puedo comprender”.
— Es propiedad de él.
“Correcto”.
EMPRESAS FANTASMA
Ultrakut se define como una empresa que “ofrece sus
servicios de consultoría y desarrollo de proyecto relacionados al área
de la salud” (sic) en su portal de internet.
Sin embargo, al llegar al número 502 en la calle Nolina, Colonia Los
Encinos en Ensenada, Baja California, domicilio marcado en su sitio web, no hay rastro de la compañía. En su lugar, se erige una vivienda construida sobre una cima de tierra y césped seco.
En
la pequeña casa de interés social no hay espacio para un “laboratorio
para el desarrollo de aplicaciones industriales ergonómicas de realidad
aumentada para el aceleramiento cognitivo y fortalecimiento técnico”,
título del proyecto con el cual la empresa obtuvo 8 millones 651 mil 94
pesos de CONACYT en 2014.
Ese año, la supuesta empresa obtuvo un total de 14 millones 172 mil
861 pesos con tres proyectos aprobados y financiados como parte del
Programa de Estímulos a la Investigación, Desarrollo Tecnológico e
Innovación en la modalidad ProInnova, dedicada a propuestas en vinculación con universidades o centros de investigación.
Pese a que el proyecto fue aprobado y financiado bajo el número
209754, la descripción, el objetivo, los impactos y los resultados no
guardan relación alguna.
El nombre Ultrakut no se encuentra inscrito en el Registro
Público de la Propiedad y de Comercio en Baja California. Tampoco en la
Secretaría de Economía. No obstante, el 22 de noviembre de 2012, se
registró en el RENIECYT para cumplir con el requisito de participar por
los recursos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.
Ante CONACYT, Ultrakut pertenece al sector económico de la
“industria manufacturera maquinaria equipo” y a la clase “fabricación de
herramientas de mano metálicas sin motor”. Empresarios de este ramo en
Tijuana y Mexicali fueron consultados sobre la empresa y dijeron
desconocer su existencia. De hecho, estos productos son enviados a
Ensenada, debido a la falta de una compañía que los fabrique en la
ciudad del puerto.
Lo anterior no impidió que este año, Ultrakut recibiera
otros 5 millones 605 mil 371 pesos del mismo programa. Con esto, desde
2013, la empresa ha recibido 22 millones 379 mil 232 pesos para el
desarrollo de cinco proyectos, pese a estar clasificada como una
microempresa en CONACYT.
PROYECTOS "CIENTÍFICOS" PLAGIADOS DE WIKIPEDIA
En el sitio web de Simple Complexity, registrada
ante CONACYT como una empresa pequeña dedicada a “servicios
profesionales científicos y técnicos”, el 26 de febrero de 2013, la
compañía describe sus productos como destinados a “la industria nativa
del diseño y construcción de satélites en México” y la sitúa en Baja
California, pese a no tener un domicilio físico en esta entidad.
En 2014, recibió un millón 783 mil 690 pesos del Programa de Estímulos a la Investigación, Desarrollo Tecnológico e Innovación.
Estos recursos fueron justificados para la realización del proyecto
“para la adquisición, formación y transferencia de capacidades
tecnológicas para el desarrollo de la industria nativa del diseño y
construcción de satélites en Mexico” (sic), de acuerdo a su ficha
técnica.
Pero no solo el título es una copia del apartado “¿Quiénes somos? en el sitio web de la compañía.
La imagen utilizada como el proyecto final de la empresa, en el
reporte entregado a CONACYT -bajo el número de ficha 210890- corresponde
a un artículo de Wikipedia sobre el satélite “F-1”.
Dos
años previo a la aprobación del proyecto por el Consejo Nacional de
Ciencia y Tecnología, la Universidad FPT en Vietnam, construyó el
satélite para entrenar a jóvenes ingenieros sobre ingeniería
aeroespacial y evaluar un avanzado magnetómetro de tres ejes, diseñado
en Suecia.
Incluso, los estudiantes vietnamitas aparecen en un reportaje publicado en el portal Planet Techno Science. Pero
en la ficha pública del proyecto avalado y financiado por CONACYT, la
empresa hechiza sostiene que el impacto de su producto es “fabricar
componentes críticos de vuelos espaciales”.
Además del millón y medio de pesos entregado en 2014, el Consejo aprobó un nuevo proyecto de Simple Complexity por 9 millones 159 mil 375 pesos para 2015.
Aunque en su página de internet, no aparece ni un correo electrónico
ni un número de teléfono para contacto, el mismo diseño y plantilla es
compartido por otra empresa en Baja California, de nombre MegaInnovador.
Esta compañía ha recibido 18 millones 613 mil 638 pesos para ejecutar
dos proyectos en 2014 y 2015. El domicilio que aparece en su sitio de
internet -al igual que con Ultrakut- lleva hasta una vivienda en un fraccionamiento residencial de Mexicali.
Una segunda dirección, la sitúa en la colonia Polanco de la Ciudad de
México, en la calle Ejército Nacional número 884-503, donde tampoco fue
localizada.
Aun así, la empresa consiguió volverse a registrar ante CONACYT el 17
de febrero de 2015, también en Baja California, bajo el sector
económico de “servicios profesionales científicos y técnicos”. Otra
similitud que guarda con Simple Complexity.
La supuesta micro empresa, de acuerdo a su descripción en internet,
dice formar dedicarse “a la investigación, desarrollo tecnológico e
innovación en las áreas de ciencias puras y aplicadas”.
Al enviar un correo a la cuenta contacto@megainnovador.com,
el servidor con ubicación en Arizona, Estados Unidos, rebota el mensaje
debido a problemas con la dirección electrónica con hospedaje en el
sitio GoDaddy.com
Los dos proyectos aprobados para esta empresa han recibido en
conjunto 18 millones 613 mil 638 pesos, en 2013 y 2014. De acuerdo a sus
fichas técnicas, ambos se han centrado en el desarrollo de un producto
titulado OncoGen Screener para la detección de predisposición
genética a cáncer de mama. La empresa asegura contar con tecnología
molecular para extraer ADN.
SEDECO DESCONOCE A EMPRESAS HECHIZAS
De acuerdo con Alfredo Babún, subsecretario de Desarrollo Económico, la dependencia estatal no conoce a las empresas Ultrakut, MegaInnovador ni Simple Complexity.
El funcionario estatal explicó que empresas no radicadas en Baja
California, pueden concursar por la bolsa de recursos destinados para
este Estado si se encuentran en el Registro Nacional de Instituciones y
Empresas Científicas y Tecnológicas (RENIECYT) en Baja California.
Aunque CONACYT informó, al solicitar información acerca de esta
situación, que “no es requisito estar dado de alta en el Registro
Público de la Propiedad” para que una empresa participe en la
convocatoria, también detalló sobre los domicilios no localizados: “La
empresa no está obligada a permanecer en un domicilio después de que el
proyecto concluye”.
Incluso, el funcionario de la SEDECO explicó que empresas
bajacalifornianas compiten por bolsas de recursos de otras entidades del
país.
Si bien, SEDECO no es quien aprueba los proyectos para estímulos
económicos, sí forma parte del primer Comité de Selección, el cual está
conformado por tres evaluadores designados por el CONACYT. Si un
proyecto recibe una calificación superior a 70 se considera viable, y
pasa a la siguiente ronda.
El Comité Técnico local, el cual avalará el proyecto para que sea
considerado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, está
conformado por un representante del gobierno estatal, un representante
académico, un representante del CONACYT y un representante del sector
empresarial.
Entre las facultades de este primer grupo de evaluadores, está el
definir los criterios de evaluación y, a la vez, asignar la bolsa de
recursos, explicó el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico.
"ES UNA EMPRESA DE MI FAMILIA, NO MÍA": BONFANTE
En entrevista telefónica, el secretario de Desarrollo Económico, Carlo Bonfante Olache, reconoció que Zahori pertenece a su familia. “Es una empresa que es de la familia, yo no soy el socio accionista”.
— En el currículum que presentó al ingresar al gabinete, en
el apartado que dice “Empresas de las que actualmente es accionista,
socio, fundador o presidente”, la primera que aparece es Zahori, entonces…
“Fui fundador de la empresa, más que otra cosa”.
— ¿Actualmente participa de manera activa en Zahori?
“No, ya tengo muchos años donde realmente mi hijo participa como el socio representante de la familia en el grupo del Consejo”.
— ¿No le preocupa que los recursos que coordina SEDECO, vayan a una empresa que es de su familia?
“No, yo creo que todas las empresas que son de Baja California tienen
derecho a participar, porque todas hacen su mejor esfuerzo de crear
empleo, generar desarrollo económico. Esos fondos federales, tienen
derecho cualquier empresa a participar, porque así lo permite la Ley. Yo
soy secretario de desarrollo económico de un estado que permea que las
empresas tengan las condiciones de mejorar y crear empleo. Como no fui
yo quien designó fondos directamente en un programa estatal o que yo
maneje, no creo que tenga un nivel de preocupación que lograr”.
Por último, el secretario cuya empresa familiar recibió millones de
pesos de recursos públicos, opina: “En lo particular, me satisface que
Baja California esté creciendo y tenga desarrollo económico”.
También involucrado en fraudes con seguros médicos
Carlo Umberto Bonfante Olache también forma parte de la empresa Latino Servicios de Salud,
constituida en 2007 con el cargo de tesorero, junto quien también
arrancó como funcionario del gobierno de Francisco Vega, Guillermo Trejo
Dozal.
En 2014, la firma fue acusada de ofrecer servicios de seguros de
gastos médicos sin autorización, delito grave que prevé hasta 15 años de
prisión.
El secretario general de Gobierno con licencia, Trejo Dozal, fue
aprehendido el 18 de marzo de 2015 cuando intentó cruzar la frontera de
Mexicali hacia Calexico. Casi tres meses después, el 19 de junio, el
funcionario salió de prisión para continuar el proceso en libertad.
Sin embargo, el secretario de Desarrollo Económico no ha sido llamado por la autoridad federal para responder por este delito.
De acuerdo a la causa penal en contra de Latino Servicios de Salud,
esta firmó convenios con 13 empresas y sindicatos entre septiembre de
2008 y 2011, por montos de hasta 25 mil pesos, y facturó más de 4
millones de pesos.
Aunque el 31 de enero de 2014, el Juez Sexto de Distrito del Estado
de Baja California, giró una orden de aprehensión contra los miembros
del consejo de la empresa, Bonfante Olache no se vio involucrado en el
pleito legal.
De hecho, la empresa fue embargada en 2014, en ese entonces el valor
de la compañía se estimaba en 884 mil 24 pesos, pero como tesorero de la
empresa que infringió la Ley, el secretario de Desarrollo Económico no
realizó declaraciones al respecto.