martes, 18 de agosto de 2015

CRÓNICA DE UNA FRACTURA ANUNCIADA


La renuncia de Tere García de Madero a su militancia panista podría marcar un antes y después en el PAN de NL. Con ella podrían irse integrantes afines al ala tradicional, y dejar el camino libre a la neocúpula en su lucha por el control del partido

Como secretario del PAN, en el 2003 Raúl Gracia extendió su influencia en San Pedro y negoció con Mauricio Fernández para tener un control de la militancia de ese municipio

Como secretario del PAN, en el 2003 Raúl Gracia extendió su influencia en San Pedro y negoció con Mauricio Fernández para tener un control de la militancia de ese municipio

35,000 militantes registra el padrón del PAN en nuevo León

14,785 militantes acudieron a votar en la elección del domingo

El rompimiento que se avecina en el PAN de Nuevo León es un plan fraguado desde hace años por la neocúpula panista, encabezada por el senador Raúl Gracia.

Esta maniobra la inició hace 12 años el legislador para tener el control total de Acción Nacional, proyecto que llegó con la victoria  de Mauro Guerra Villarreal como dirigente estatal de este partido.

Y con la salida de panistas tradicionales como Fernando Elizondo Barragán, Fernando Canales Stelzer, Mauricio Treviño, Carlos Domínguez Ahedo y ahora Teresa García de Madero, el PAN no tendrá un contrapeso de opiniones.

La democracia de esta partido quedará prácticamente en cenizas.

Gracia, como secretario del PAN cuando era dirigido por Rebeca Clouthier en el 2003, comenzó su propósito de controlar a este partido, así como a su millonario presupuesto.

Extendió su influencia en San Pedro y negoció con Mauricio Fernández para tener un control de la militancia de ese municipio.

Fernández, con apoyo de Gracia, se postuló como candidato a la gubernatura de Nuevo León, pero perdió abrumadoramente ante el exgobernador Natividad González Parás.

El plan del senador Raúl Gracia por el control del partido estaba en marcha.

Clouthier presentó su renuncia en el 2006 al cargo con carácter de irrevocable, aludiendo motivos personales; Raúl Gracia se quedó como presidente interino de este instituto político y comenzó a marcar su dominio.

Negoció con la cúpula tradicional para llevar a Juan Carlos Ruiz como dirigente del PAN local en el 2006.

Sabía que al tener influencia en el PAN, podría imponer a sus candidatos afines para los escaños de diputado local y federal.

Pero en esa época la vieja cúpula aún tenía peso en el panismo nuevoleonés, y decidieron lanzar a Fernando Elizondo Barragán como candidato a la gubernatura en el 2009.

Durante su estancia en la dirigencia, Ruiz comenzó la polémica afiliación masiva de panistas para conseguir el control del padrón de militantes en municipios clave como Monterrey, San Nicolás, Guadalupe, Santa Catarina y San Pedro.

Juan Carlos Ruiz simbolizó a la neocúpula durante su periodo como dirigente blanquiazul, incluso acompañó a Mauro Guerra en su bunker durante la elección interna del domingo pasado.

CRECE DOMINIO DE GRACIA 

El senador hizo una alianza con Zeferino Salgado, líder del grupo San Nicolás, y junto con Fernando Larrazabal y su División del Norte, para tener mayor dominio hacia el interior del partido.

La neocúpula año con año tomaba fuerza en el PAN, y hasta se hicieron llamar la Santísima Trinidad, integrada por el Grupo San Nicolás, División del Norte y el grupo del senador Raúl Gracia, mientras la cúpula tradicional se debilitaba.

Sin embargo, la vieja cúpula resurgió y mantuvo a Sandra Pámanes como dirigente de Acción Nacional del 2009 al 2011.

La llegada de José Pérez Bernal a la dirigencia hizo creer que el panismo de Nuevo León estaba unido, pero sucedió lo contrario.

Aunque Pérez Bernal contaba con el apoyo de Tere García de Madero, Fernando Elizondo y Fernando Canales Stelzer, éstos comenzaron a renunciar al partido desde hace tres años.

La más reciente fue García de Madero, y con eso se aviva la amenaza de una desbandada de integrantes del ala tradicional del blanquiazul.

Sin un contrapeso de opiniones en el PAN local, la neocúpula dirigida por el senador Gracia, Salgado con su grupo San Nicolás, y la División del Norte de Serrano, no habrá otra fuerza que seleccione a los candidatos idóneos.

… Y SIN CREDIBILIDAD

La elección para la renovación de la dirigencia estatal del PAN evidenció que este partido está en declive y sin credibilidad.

La poca participación de la militancia, que sólo llegó al 42 por ciento, abre la puerta para cuestionar qué está sucediendo con este partido, que quedó en cenizas en las pasadas elecciones electorales del 7 de junio al situarse como la tercera fuerza política.

Esta cifra contrasta con lo que esperaba la Comisión Organizadora de Elecciones, pues pronosticaba una participación del 80 por ciento ya que sería abierta a la militancia.

Cabe recordar que antes el dirigente panista era elegido por medio de grupos del Consejo Directivo Estatal del PAN.

Las cifras no mienten. En las votaciones del pasado domingo, la Comisión Organizadora de Elecciones informó que un total de 14 mil 785 militantes acudió a elegir quién sería el próximo líder de Acción Nacional en la entidad.

En la comparación con las elecciones internas para elegir a su candidato a la gubernatura, la respuesta fue mucho mayor de los militantes panistas.

La misma Comisión informó que se tuvo una asistencia del panismo de Nuevo León de 16 mil 400 militantes.

La celebración de los panistas al ser elegido Felipe de Jesús Cantú como su candidato fue lleno de colorido y apoyo, en contraste con el pobre festejo en el bunker de Mauro Guerra Villarreal, como nuevo líder estatal del PAN.

LA VIEJA CÚPULA EXTINTA

La vieja cúpula, precursora del panismo en esta entidad, está desapareciendo. La salida de Tere García de Madero podría ser el antes y después del PAN local.

Se estima una posible desbanda de al menos unos 4 militantes, quienes votaron por ella el pasado domingo en la lucha por la dirigencia estatal de Acción Nacional.

Con la salida obligada de Carlos Domínguez Ahedo de la dirigencia estatal en el 2003, este grupo comenzó a perder poder dentro del PAN.

Y con la llegada del senador Raúl Gracia como secretario del partido, empezó a escribirse una nueva historia de grupos hacia el interior del organismo.

La fuerza de la vieja cúpula es casi nula hoy en día, por lo que perdió posiciones simbólicas en las pasadas elecciones internas.

Con el triunfo de Mauro Guerra Villarreal como el nuevo dirigente de Acción Nacional, la vieja cúpula no tendrá voz ni voto en este partido.

Todo quedará en manos de la neocúpula panista integrada por el Grupo San Nicolás, de Zeferino Salgado; la División del Norte, de José Serrano e Iván Garza, y el grupo del senador Raúl Gracia.

Los panistas identificados con el ala tradicional fueron prácticamente excluidos del proceso de selección y designación de candidatos para cargos federales y locales en las elecciones de julio del 2012.


(REPORTE INDIGO/ JESÚS PADILLA/ MARTES 18 DE AGOSTO DE 2015)

EL OTRO INFIERNO


Nueve empleadas de la Guardería ABC cuentan cómo lucharon para salvar a los niños del fuego. Hoy un juez decide la suerte de cinco de ellas, consignadas por la PGR

“No sé de dónde agarré valor para decir: ‘Tengo que sacar a estos niños, ¿cómo me voy a morir aquí? No me quiero morir junto con ellos”

Araceli Moroyoqui
Empleada de la Guardería ABC

“¿Cómo creen? ¿Cómo creen que en nosotros va a carburar la mente en que queremos dejarlos y salvarnos?”

Maribel Hernández
Empleada de la Guardería


“¡Se está quemando la guardería!”, gritó Marina Isabel Flores cuando vio que salía humo del techo del comedor, donde estaba tomando sus alimentos, y escuchaba cómo crujía la lámpara por el calor del fuego.

De inmediato, ella y otras compañeras que estaban en su hora de comida, aventaron los alimentos y corrieron a las aulas donde les tocaba atender a los niños.

Isabel entró al área de Maternal A y tomó a algunos menores en sus brazos para sacarlos a la calle. A otros, los iba empujando con los pies para poder sacar a más, entre el humo y el caos del miedo.

En su desesperación por salir, intentó abrir varias veces la puerta principal, sin éxito. Finalmente, metió una pierna y pudo abrir. Afuera estaba otra de sus compañeras, quien tomó a los niños.

Isabel regresó a la sala y sacó a más. Ya no hubo quien se los recibiera en la calle y ella cruzó para dejarlos en la banqueta de enfrente.

En ese momento, llegaron policías municipales gritando que se llevaran de ahí a los niños porque explotaría el tanque de gas.

Isabel y otras personas tomaron a los pequeños que ya estaban afuera de la Guardería y corrieron a llevarlos a la “casa verde”, una vivienda ubicada a unos 50 metros del lugar y que en todos los simulacros se dijo que sería el refugio a donde llevar a los menores en caso de un siniestro.

Ahora, Marina Isabel Flores es una de las 22 personas que la Procuraduría General de la República (PGR) busca enviar a la cárcel acusada de homicidio culposo, lesiones culposas y abandono de los niños de la Guardería.

Así como Isabel, las otras maestras y empleadas de la Guardería ABC conocieron el infierno ese fatídico 5 de junio del 2009.

A pesar de que el incendio se apagó, otro infierno sigue consumiendo sus vidas. El calvario no ha terminado para ellas y parece empeorar cada vez más.

Amenazadas de muerte por algunos padres de familia; rechazadas por una parte de la sociedad de Hermosillo; con tratamientos psicológicos y psiquiátricos interminables; y, en algunos casos, sin trabajo y sin atención médica, las maestras y trabajadoras de la Guardería ABC han pasado cada uno de los 2 mil 631 días desde la tragedia, en un martirio constante que nadie conocía.

En la Guardería había más de 200 niños al momento del incendio. Fallecieron 49 de ellos, a los que ya no pudieron rescatar por el humo y las llamas que se apoderaron del lugar.

Por primera vez, nueve empleadas de la Guardería ABC dan su testimonio sobre lo que ocurrió ese día y cómo ha cambiado su vida desde entonces.

De ellas, cinco se encuentran en la lista de consignaciones de la PGR. A más tardar hoy, el juez Tercero de Distrito con sede en Sonora debe decidir la suerte de estas y otras personas que la Procuraduría quiere enviar a prisión.

LA PERSECUCIÓN Y EL MIEDO

Las nueve mujeres tienen un rasgo en común: el brillo de sus ojos se desvaneció.

Es difícil arrancarles una sonrisa diminuta. Algunas tienen tics o se toman constantemente las manos con nerviosismo. Su memoria les falla. Lloran a la menor provocación.

Todas, sin excepción, toman medicamentos psiquiátricos para intentar sobrellevar el estrés postraumático que tienen desde ese día.

Hablaron con miedo por las consecuencias que pudiera tener dar a conocer su testimonio.

A algunas les han llegado a decir que, si no las encierra la PGR, podrían ir a quemarlas a sus casas. A ellas y a sus hijos, “para que vean lo que se siente”.

La prueba fehaciente de su culpabilidad, según les han dicho, es haber salido con vida del incendio de la Guardería ABC. Ni más ni menos.

Ellas han aguantado todo en silencio.

Les ha tocado ser expulsadas de restaurantes donde están comiendo, si llega alguno de los padres de un menor fallecido que las culpa.

Las sacaron varias veces de las clínicas del IMSS por la puerta trasera, si llegaba algún papá que les reclamara no haber sacado a sus hijos de las llamas.

En la calle les han gritado “¡Asesinas!”. Se han teñido el pelo varias veces para intentar pasar desapercibidas. Se han cambiado de casa y hasta de nombre, en lugares públicos.

Han estado internadas en hospitales psiquiátricos por algunos periodos. Sufren de depresión crónica. Aun así, a algunas se les ha retirado la ayuda médica y psicológica.

Hubo quien perdió a su familia en el proceso. Ocurrieron divorcios o abandono. No solo ellas tuvieron que buscar ayuda. También los hijos que veían a sus madres postradas por el dolor.

A quienes después de esa situación pudieron recuperarse un poco más, no les fue tan fácil encontrar trabajo. El simple hecho de haber laborado en la Guardería ABC bastaba para que nadie las considerara como aptas para ser sus empleadas.

Y si encontraron trabajo, algunas lo perdieron porque no pudieron soportar la presión, el morbo, los simulacros o la simple imagen del momento en que quisieron sacar a más niños y no fue posible.

No pudieron ir a los funerales de los pequeños, porque el repudio fue generalizado apenas unas horas después del incendio. Solo en algunos casos se les permitió ir a llorar a “sus chiquitos”.

Fueron señaladas porque, en las fotografías y videos, algunas maestras aparecen con sus bolsas de mano afuera de la guardería incendiada. Explicaron que ellas ya habían salido de sus turnos, pero regresaron para ver en qué podían ayudar y por eso traían sus pertenencias consigo.

Recuerdan, con indignación, cómo algunos padres que perdieron a sus hijos ni siquiera tenían necesidad de llevarlos a la guardería.

Una de las madres más afectadas por la muerte de su pequeño, no trabajaba, dijeron. Lo llevaba ahí “para socializar”.

Hubo quien esa semana estaba de vacaciones en el trabajo y aun así llevó a su niño a la Guardería para poder tener el día libre.

O quien llegó tarde por su hijo y cuando fue, lo encontró muerto.

Aun así, expresaron respeto por los padres y su dolor. Solo les pidieron recordar que, al igual que para ellos, para las maestras y trabajadoras de la Guardería ABC cada uno de los menores era como parte de su familia.

Recordaron que la Guardería tenía lista de espera para recibir a más niños. Estaba por encima de su capacidad, dijeron, porque atendía a más de 200 menores todos los días.

También recordaron que semanas antes, habían alertado a las autoridades sobre el peligro que representaba la lona que cubría el patio central de la Guardería, que en el interior simulaba un circo, porque podía quemarse en caso de un incendio.

Las querían obligar a decir que había regaderas contra incendios en el interior. Jamás las hubo.

Dijeron, además, que varias personas se convirtieron en héroes sin serlo. Llegaron tarde y, aunque se dijo en los medios de comunicación que sacaron a muchos niños, éstos ya estaban muertos.

Recuerdan cómo todo se complicó porque a esa hora, la mayor parte de los niños estaban dormidos. Era la hora de la siesta, por lo que no pudieron llamarlos a todos para abandonar el lugar, como pasaba en los simulacros que habían hecho antes.

Las maestras y trabajadoras de la Guardería ABC ganaban alrededor de mil 700 pesos a la quincena –menos impuestos- por una jornada de ocho horas.

Las liquidaron meses después del incendio, mientras estaban incapacitadas. Les dieron una hoja donde hablaban de las secuelas que tuvieron por “riesgo de trabajo”, pero no se respetaron sus derechos como trabajadoras.

Inmediatamente después de ser liquidadas, les fue retirada la atención del IMSS como afectadas del incendio.

Hoy, deben enfrentar un proceso penal que les ha costado mucho más que dinero. Saben que, si son aprehendidas, no tendrán la capacidad de pagar una fianza para enfrentar el proceso “en libertad”.

Las maestras, que en otro momento recibieron hasta reconocimientos de los padres que hoy las acusan, tienen miedo.

Se sienten abandonadas, dejadas a su suerte por el Estado que jamás hizo nada por aliviar su sufrimiento. No hubo terapias grupales.

No hubo oportunidad de hacer un ejercicio crítico de lo que pudo hacerse mejor para evitar que esta tragedia se repita, en cualquier parte del país.

Con lágrimas en los ojos, sin excepción, compartieron su parte de la historia y el sentimiento que tienen por ser señaladas como culpables de un incendio que ni siquiera se generó en la Guardería ABC y que no fue provocado por una falla de ellas.

Los verdaderos culpables, dicen, están en otro lado. Ellas son las víctimas que nadie reconoció.

‘ME ENCERRÉ CON ELLOS EN EL BAÑO’

Araceli Moroyoqui era una de las encargadas de cuidar a los niños del área conocida como B1, donde se encontraban niños de 2 años a 2 años seis meses de edad.

Estaba comiendo, cuando escuchó el grito de que la guardería se estaba quemando.Corrió hacia su aula y tomó a tres niños en los brazos.

Frente a ella, el techo de lona caía en pedazos ardientes. Como pudo, abrazó a los niños y los llevó pegados a la pared hasta el área de Maternal A, donde había una puerta.

Decidió no correr hacia la puerta principal porque, de hacerlo, la lona los hubiera quemado a todos.

Se metió a Maternal y ahí encontró a los pequeños sin maestras, porque ellas ya habían salido con algunos niños.

No supo qué hacer. La disyuntiva estaba en regresar al salón B1 o quedarse con los niños de Maternal.

Desde adentro, abrió la puerta del salón y vio los remolinos de humo negro asfixiantes en el área central de la guardería. Los pequeñitos, de entre 1 año y medio y dos años de edad, empezaron a llorar y a gritar con pánico. Decidió quedarse con ellos.

“La opción fue que como el humo ya estaba entrando al salón, y que el techo era de un material muy flamable, metí a los niños al baño de Maternal y ahí los empecé a mojar para protegerlos de las llamas, del techo o para despertarlos. Me quedé encerrada con ellos en el baño.

“No sé de dónde agarré valor para decir: ‘Tengo que sacar a estos niños, ¿cómo me voy a morir aquí? No me quiero morir junto con ellos. Yo, pensando en mis hijos. Yo pensé que ahí nos íbamos a morir todos. Yo pensaba que no podía salir corriendo con dos nada más, ¿y los demás?”, narró Araceli.

Como pudo, se subió a una mesa que servía para cambiar a los niños y por una pequeña ventana gritó hacia la calle. Un grupo de hombres que se encontraban ahí lograron tirar un aparato de aire acondicionado que estaba empotrado en la pared.

Por ahí pudieron sacar a varios niños, ya adormecidos por inhalar el humo. Ella misma salió por el agujero, y junto con los hombres que le habían ayudado, intentó volver a entrar a la Guardería por la puerta principal. Pero el humo hizo imposible volver.

Intentó después entrar por el portón que daba al patio. Pero los policías ya no permitieron que nadie ingresara.

Araceli está en la lista de las 22 personas consignadas. Podría ir a prisión acusada de homicidio culposo por abandonar a los niños de su área.

Sin embargo, Araceli dice que no se pudo hacer nada por los pequeños que fallecieron. Se encontraban en la zona más profunda de la guardería, hasta donde no se pudo llegar por el humo y el fuego que consumía la lona.

Aunque quería llegar hasta ellos, ya no pudo. Lo dice, entre lágrimas.

Aun así, se dice con la conciencia tranquila porque salvó a muchos niños cuando los sacó por el hoyo del aire acondicionado.

‘EMPUJÉ A ALGUNOS CON LOS PIES’

Marina Isabel Flores era asistente educativo en el área de Maternal A. En cuanto se dio cuenta del incendio, sacó a varios niños, unos en los brazos y otros empujándolos con los pies.

Se abrió paso entre el humo y el fuego. Los metros que separaban su aula de la puerta principal se le hicieron eternos. Escuchaba los gritos, el caos, el fuego haciendo crujir la lámina del techo. Pensó que iba a morir con ellos en los brazos.

Como pudo, abrió la puerta principal y entregó a los pequeños que llevaba en los brazos. Regresó a sacar a otros más.

Haciendo caso a los policías que llegaban al lugar, Isabel se llevó en cunas a los niños que había sacado a la “casa verde”, donde se concentró a los heridos.

Para llegar ahí, arrastró las cunas por la calle, que es de tierra. Se atoraban las piedras en las llantas y no dejaban avanzar rápido. Finalmente llegó con algunos niños y se quedó ahí por algunos minutos, procurándolos.

Salió de ahí para ver en qué más podía ayudar. Pero al llegar, ya había terminado todo.

“Yo no captaba, en ese momento, la magnitud de lo que estaba pasando, que iba a haber niños muertos, que se estaban quemando”, narró Isabel, llorando.

Llegó al lugar Sandra Lucía Téllez, una de las dueñas socias de la Guardería ABC, preguntando quién seguía en turno para trabajar. Mandó entonces a las maestras a los hospitales y al Servicio Médico Forense. Había niños que no podía reconocer por lo mal que estaban.

“Yo no sé por qué nos están culpando a nosotros, si nosotros hicimos todo lo humanamente posible. Todo fue muy rápido, no fueron ni cinco minutos que tuvimos para sacar a los niños. Fue un momento horrible. No entendemos por qué se nos está culpando a nosotros”, dijo.

Isabel ha estado tres veces en el Hospital Psiquiátrico Cruz del Norte, en Hermosillo, y otras tantas en el Psiquiátrico de Monterrey, Nuevo León, a cientos de kilómetros de su familia, buscando aliviar el dolor. Aun así, ella sigue viviendo el momento como si fuera ayer. Reconoce que jamás será la misma.

‘¿CÓMO CREEN QUE QUERÍAMOS DEJARLOS AHÍ?’

Maribel Hernández Jaime recuerda como si fuera ayer el momento en que vio las caras de horror de sus compañeras cuando le dijeron que la Guardería se estaba quemando.

Ella estaba encargada de la sala de Lactantes A y B, donde estaban los niños de 43 días hasta un año de edad.

A esa hora, Maribel estaba sentada en el suelo, arrullando a un bebé para que se durmiera. De repente, la paz de la jornada –y de la vida- se acabó para siempre.

Al escuchar que la Guardería se estaba quemando, tomó al niño que tenía en los brazos y salió a la sala de Lactantes C, donde había una puerta que daba a la calle.

La maestra de esa área quiso abrir la puerta y, cuando eso ocurrió, un huracán de humo negro las expulsó hacia afuera del edificio.

Sacó al bebé, fue el primero o el segundo en salir, y regresó a la sala de Lactantes C. Ya no pudo entrar a su salón porque el humo no la dejó pasar.

Se agachó y a tientas, con pies y manos, fue localizando a más bebés en Lactantes C. Trató de salvar a todos los que pudo.

“Pisé a algunos”, dijo con voz entrecortada. “A los que pisé, los agarré y así los fui sacando, a unos con las manos y a otros con los pies. Fui sacando, hasta que llegaron los policías y ya no nos dejaron regresar”, narró.

La policía ya no las dejó entrar porque comenzaron a escucharse explosiones. Eran los vidrios que no soportaron el calor del incendio.

Como ya no la dejaron entrar por más niños, ayudó a llevar a los menores que estaban en la acera de enfrente a la “casa verde”. Estaba en shock.

“Le di auxilio a una de las maestras que salió muy mal. De hecho, una señora me sacudió y me dijo: ‘Hija, ¡tu compañera!”. Estaba muy mal. Entonces se la llevaron los paramédicos.

“Regresé (de la casa) y estaba una maestra que no encontraba a su niño. Los papás, como locos preguntándonos todos: ‘¡Maestra, mi hijo!’, ‘¡Maestra, mi bebé!’. Y yo, ¿qué cara les ponía? ¿Qué les decía? No sabía qué decirles. ‘No sé, no los he visto’. ‘Maestra, dígame que mi bebé está afuera’”, relató Maribel.

Otra maestra también estaba muy mal porque no encontraba a su hija. Querían entrar por ella, pero ya no las dejaron.

Vio cómo otras personas sacaban a los niños muy quemados, sin saber si estaban vivos o muertos, y los colocaban en la parte trasera de los pick-ups para llevarlos a algún hospital.

Minutos después, Maribel fue llevada, junto con otras compañeras, a declarar al Ministerio Público. Las subieron a las patrullas y se las llevaron. Esa tarde estuvieron custodiadas. Luego, fueron a los hospitales.

“En ese momento no piensas. Lo único que piensas es en salvar a los niños, agarrar a los que puedes, a los que tienes a tu paso (…) La gente no sabe, no pregunta, nos cuestiona nada más. Nosotros, para todo mundo en esos momentos, éramos las malas, las que no sacamos a los niños, las que se los dejamos tirados.

“¿Cómo creen? ¿Cómo creen que en nosotros va a carburar la mente en que queremos dejarlos y salvarnos? Lo único que quiere uno, es que salgamos todos. En ese momento, es muy difícil, porque la verdad en ese momento no piensas en ti, en que tienes hijos, en nada. Es un pánico de que nos vayamos a morir”, reflexionó.

De la sala de Lactantes A y B solo falleció una bebé. Todos los demás salieron con vida.

A Maribel le cambió la vida. Tiempo después se divorció de su esposo. Duró mucho tiempo sin trabajar, hasta que los dueños de un supermercado le ofrecieron un empleo.

Ahora, Maribel teme ser llevada a prisión. Forma parte de la lista de consignaciones hechas por la PGR. Le parece una injusticia porque, ella que lo vivió, dice que no fue posible hacer más, aunque hubiera querido en el alma poder salvar a todos.


(REPORTE INDIGO/ IMELDA GARCÍA7 Martes 18 de agosto de 2015)

DINERO MALO


Al local llegó un hombre alto, de piel blanca y bien vestido. Otros cuatro hombres lo acompañaban muy cerca. Luego luego se notaba quién era ahí el jefe. Ella salió desde el fondo de la ferretería renegando porque ese carro se negaba a arrancar y encima sus hijos le hablaban para una cosa y otra. En eso se topó con el hombre ese, alto y que la miraba fijamente. Ella no hizo más que tratar de disimular, se sintió apenada: talló sus manos en ese pantalón que dibujaba sus formas y respetaba las curvas, ceñiéndose donde debía.

El hombre iba por un fierro para un tractor. La escuchó y se olvidó de pedirlo. Le dijo pero oiga, una mujer como usted no debe andar batallando así. Tan guapa y tan distinguida. Deje ese carro viejo ahí, por favor. Hizo señas y le habló a uno de sus achichincles. Cabrón, tráeme las llaves del sentra. Las tomó y se las puso frente a su nariz, tintineando, coquetas. No, señor, muchas gracias. Es que a usted ni lo conozco. No importa, insistió él. Usted no debe andar batallando con nada. Tómelo, sin compromiso. Ella se sostuvo en su negativa y él se fue de ahí gritándole que pensó que ya no había mujeres como ella.

Ella sonrió. El piropo se le quedó frente a ella, como esas llaves del carro que ese hombre se había llevado. Volvió a tallar sus caderas con las manos abiertas, nerviosa. Suspiró hondo, tanto que parecía no volver a emerger de esa noria de sus pulmones, entre el corazón y ese pecho que todavía era indomable. Pensó que era una pendeja. Sí, una pendeja pero muy digna. Luego digo pinche dignidad. El carro seguía sin funcionar, uno de sus hijos no paraba de chillar y ella se acordó del mísero sueldo.

Al día siguiente el hombre regresó. Traía una lata de leche nido, atrapada por el óxido y con la etiqueta prácticamente extinta. Lo movió y algo sonaba en su interior. Algo como una sombra. Mira, le dijo. Te voy a platicar. Yo escondí muchas latas de estas y cada vez que llenaba una la guardaba. Cuando me metieron a la cárcel pensé que si le decía a mi mujer lo iba a gastar con otros, por eso lo escondí. Tengo muchos así. Muchos.

En eso abrió la lata. Le dijo mete la mano. Ella la metió y sintió papel, telarañas, polvo: hollín en sus dedos. Se asomó. Eran puros billetes verdes. Sus restos. Hechos trizas, recuerdos, sombras crasas, humo palpable de la riqueza que se fue. Y le dijo, es lo que me queda: puro dinero malo.

DEL KOMANDER A GERARDO VARGAS

komander

Primero fue la llamada Feria del Empleo, orientada descaradamente a promoverlo; luego mensajes en bardas y anuncios espectaculares respaldados por la imagen de un trébol de cuatro hojas, muchos con su nombre; y ahora un corrido que hace una apología barata de su trayectoria y sus aspiraciones. Se trata de Gerardo Vargas Landeros, el secretario General del Gobierno, segundo de a bordo del poder Ejecutivo estatal, después del gobernador.

Figura cardinal en el ejercicio de una administración de este nivel, la Secretaría General de Gobierno debiera estar blindada contra chapucerías de este tipo. Hasta en las comedias hay siempre un personaje cuerdo. Pero si no hay cordura ni mesura en el titular del Ejecutivo, menos debe esperarse de un subordinado con las ambiciones de Vargas Landeros. Aunque a uno y a otro debiera exigirse más respeto, si no por ellos mismos, sí por sus respectivas investiduras.

El corrido que empezó a circular esta semana en redes sociales, además de que es parte de una ya pública y abierta campaña del funcionario en pos de la gubernatura —lo cual es ilegal e inmoral—, contiene una dosis de particular estulticia, pues está basado en una canción de Alfredo Ríos, El Komander, un compositor y cantante destacado en lo que se dio en llamar “Movimiento alterado”, ligado a grupos e intérpretes que hacen apología de la violencia, la muerte y el narcotráfico.

La canción del Komander se llama Soy de rancho y habla de un hombre criado entre barrancas y brechas, llenando costales de mota. En su repertorio están las canciones Nomás por ser sinaloense, El ejecutor, La Oportunidad, Fredy Arredondo, De Culiacán a Sinaloa, Diez tiros por segundo, El Cuate Avendaño, El corrido del patrón, y El Katch. Todos de corte narco.

, negó el permiso para una presentación del Komander en Los Mochis. Su titular, Gerardo Iván Hervas Quindos, dijo que lo negó porque ese tipo de eventos fomentan la violencia. Y que por órdenes del gobernador no habría permisos. Días antes se había cancelado la presentación de Gerardo Ortiz —también del mismo corte— en las instalaciones del Palenque en Culiacán.

Puede haber muchas interpretaciones del porqué Gerardo Vargas escoge una canción del Komander para promoverse. Una de ellas es que, al menos en la versión original de la canción, subida a Youtube en febrero de 2014, tiene casi 54 millones de visitas. Solo por comparar, Shakira tiene 210 millones de reproducciones en cuatro años con su éxito Loca. Y Natalia Lafurkade 5.3 millones en siete meses con Hasta la raíz.

Gerardo Vargas, lo dicen varias encuestas, no tiene un nivel de conocimiento entre los sinaloenses por encima del que gozan Jesús Vizcarra Calderón, Aarón Irízar, Heriberto Félix Guerra, Héctor Melesio Cuen, Manuel Clouthier Carrillo, por citar algunos. Y entonces le urge que, al menos, la gente y los medios hablen de él aunque sea en términos negativos, porque eso le ayuda a ubicarse bien en el primer renglón de una encuesta.

No es una regla, pero hay casi siempre una relación directa entre nivel de conocimiento y preferencia electoral. En un estudio que llegó recientemente a este espacio, por ejemplo, Vizcarra Calderón tiene el 68 por ciento de conocimiento entre los electores y una preferencia de 34 por ciento; Aarón Irízar aparece con el 58 por ciento de conocimiento y 22 de preferencia electoral; Heriberto Galindo con un 53-17; Diva Hadamira Gastélum un 38-6; Sergio Torres un 32-2; David López un 25-1; Heriberto Félix trae un 55-26; Manuel Clouthier un 37-12; Francisco Frías un 33-5 y Roberto Cruz un 28-9.

Vargas Landeros, en la misma encuesta, aparece con un 50-12. Y tiene cierta lógica esta relación tan abismal, pues el funcionario está ligado a la administración que se va, que no goza de muy buena imagen.

Bola y cadena

LA ADAPTACIÓN DEL COMPOSITOR de Vargas Landeros habla de un hombre de trabajo, que donde lo han puesto a chambear ha dejado huella.. .“Sí señor, soy Gerardo, soy un hombre de trabajo y por mi tierra andamos luchando… No se les olvide, soy Gerardo y les mando un abrazo”. ¿Qué dijo el funcionario cuando los medios le preguntaron sobre el origen de este corrido? Que a él no le gusta este género, que seguramente lo mandó hacer alguien que lo estima, y que lo buscará para darle las gracias. Lo mismo que de los espectaculares y las bardas: que él no tenía nada que ver con ellos. Y hasta se puso a despintar algunas, con un ejército de fotógrafos que luego se encargaron a difundir las imágenes. Claro, en todo esto está el juego mediático. El pastel vale la pena una embarrada. Si el Komander fue vetado por él mismo al sentir que sus espectáculos promueven la violencia y hacen apología del narcotráfico, ahora no importa. Más de 53 millones de reproducciones es un buen cartel. Más si el artista es sinaloense, culichi de cepa.

Sentido contrario

Y QUE NADIE SE ASUSTE pero son los primeros indicios de cómo el tema del narcotráfico gravitará en todo el proceso electoral que se avecina. No podía ser menos en la cuna del narcotráfico en México. Tierra de origen del cártel de la droga más poderoso del mundo. Casi nada.

Humo negro

O ESTAMOS ANTE UNA JUGADA de ajedrez o ante un acto de congruencia pocas veces visto en Sinaloa. La renuncia de Francisco Frías Castro al PRI es, por decir lo menos, extravagante. Tiene un buen nivel de conocimiento entre los electores, pero no en cuanto a las preferencias se refiere. Tomar esta decisión así para ir en pos de una candidatura independiente es sencillamente extraño.

(RIODOCE/ COLUMNA "ALTARES Y SÓTANOS" DE ISMAEL BOJORQUEZ/  16 agosto, 2015)

MATAN A LÍDER DE "LA LÍNEA" EN CHIHUAHUA

Otro presunto delincuente, Christian Salcido, de 20 años, fue ejecutado cuando era trasladado a un hospital en ambulancia. Los pistoleros detuvieron al conductor de la unidad y remataron al herido.

Arturo Sandoval Figón, portavoz de la Fiscalía General del Estado (FGE), confirmó que los delincuentes hicieron el alto a los paramédicos que llevaban al lesionado a Ciudad Juárez.

“A la altura de kilómetro 21 de la carretera a Ciudad Juárez, asesinaron al herido y respetaron la vida de los paramédicos”, precisó.

Durante la tarde y noche del pasado domingo se registraron balaceras en la comunidad de Carrizalillo, municipio de Buenaventura, y uno de los grupos se refugió en el ejido Benito Juárez, la comunidad que logró echar a la minera Mag Silver de su región y que ha denunciado la presencia del crimen organizado en el municipio.

Pobladores de las comunidades de Buenaventura pidieron auxilio a las autoridades y acudieron agentes de la Policía Ministerial y de la Policía Estatal Única.

Los habitantes de las comunidades donde se registraron los hechos informaron que hubo varios heridos y muertos, entre éstos el El Borrego, y aseguraron que integrantes de uno de los grupos antagónicos utilizó ambulancias y unidades policiacas para el traslado de sus heridos.

Además, los agentes localizaron dos cuerpos más y rastrean la zona.

GOBIERNO REPARTE MILLONES A FUNCIONARIO Y EMPRESAS FALSAS

Como titular de Desarrollo Económico, Carlo Bonfante Olache ha distribuido recursos federales a empresas de su propiedad, de su esposa, socios y amigos. Además, se han entregado casi 52 millones de pesos a  compañías inexistentes, otras con domicilios falsos y sitios web idénticos, que utilizan imágenes de Wikipedia como “evidencia” del uso de recursos ante CONACYT. Así el reparto de fondos para la ciencia, tecnología e innovación en Baja California

Gobierno reparte millones a funcionario y empresas falsas
 
Desde la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO) de Baja California, se distribuyen millones de pesos a empresas propiedad del propio titular Carlo Bonfante Olache, de su esposa, así como de amigos, socios y para empresas fantasma.

Estos recursos tienen el objetivo de “impulsar la innovación y productividad entre las empresas”, asegura la SEDECO, dependencia encargada de promocionar y coordinar los Programas de Estímulos a la Innovación de la mano con el Consejo Nacional de la Ciencia y Tecnología (CONACYT).

El gobierno de Francisco Vega de Lamadrid presume a Baja California como “una de las cinco entidades de México con mayor presencia en la agenda de ciencia y tecnología”. Lo cierto es que entre 2013 y 2015, se han repartido 51 millones 935 mil 935 pesos a empresas sin registro ni domicilio físico, y que incluso, utilizan sitios web idénticos como única forma de presentación.

Mientras que las compañías propiedad del funcionario estatal y de su pareja sentimental, así como de empresarios asociados y amigos han recibido 14 millones 213 mil 947 pesos en “estímulos”, invertidos supuestamente en programas que, comparados a proyectos rechazados, resultan ser un fiasco.

Por ejemplo, a las empresas propiedad de un socio de Eva María Gallego Salas, la esposa del secretario de Desarrollo Económico, se les asignaron recursos para que desarrollaran un sistema de enfriamiento de vegetales, dejando fuera proyectos para evitar la amputación de pie diabético, tratamientos contra el cáncer, o la creación de un laboratorio para quimioterapia dirigida.


Al hacer esto, Bonfante Olache incurre en la comisión de un hecho delictivo. El Artículo 228 del Código Penal de Baja California estipula que el delito de peculado es cometido por aquel “servidor público que, para usos propios o ajenos, distraiga de su objeto, dinero, valores, fincas o cualquier otra cosa perteneciente al Estado o municipios, a organismos descentralizados”.

También el Artículo 305 castiga a los servidores públicos que cometan negociaciones ilícitas al otorgar “por sí o por interpósita persona, contratos, concesiones, permisos, licencias, autorizaciones, franquicias, exenciones o efectúe compras o ventas o realice cualquier acto jurídico que produzca beneficios económicos al propio servidor público”.

Estas acciones también son consideradas delitos cuando los beneficios económicos se extienden, como es este caso, “a su cónyuge, socios o sociedades de las que el servidor público o las personas antes referidas formen parte”.

Ambos delitos se castigan tanto con prisión como con inhabilitación. En el caso de peculado, el monto máximo de multa es de 600 días multa, es decir, 420 mil pesos y hasta 14 años de cárcel.

Por el delito de negociaciones ilícitas, las sentencias van de los seis meses a los cinco años de prisión, así como un máximo de 17 mil 500 pesos de sanción económica. 

SECRETARIO TRIANGULA MILLONES A SU EMPRESA Y DE SU ESPOSA
 
 
Este 2015, uno de los 37 proyectos beneficiados en Baja California con fondos federales de CONACYT, corresponde a la empresa Zahori, propiedad de Eva María Gallego, cónyuge de Carlo Bonfante Olache.

La compañía Industrias Zahori, S.A. de C.V. se registró ante la Secretaría de Relaciones Exteriores el 21 de noviembre de 2002, y el 2 de diciembre de ese año, quedó asentada con un capital social de 60 mil pesos ante el Registro Público de la Propiedad y de  Comercio de Baja California.

Una tercera parte de los fondos aportados corresponden a Eva María Gallego Salas, con lo que se hizo de 200 acciones en la empresa dedicada “a la compraventa, exportación, importación, fabricación de techados e impermeabilizantes asfálticos”, se explica en el documento de constitución de sociedad.
La esposa del secretario aparece como tesorera de la empresa y es socia, junto a su hermano, José Ignacio Gallego Salas y a José Federico Díaz Gallego, de la empresa que recibió 2 millones 947 mil 697 pesos como parte de la modalidad Innovatec (Innovación tecnológica para las grandes empresas) de CONACYT.

La compañía cumplió con uno de los requisitos para participar en la convocatoria el 29 de septiembre de 2014, cuando ingresó al Registro Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas (RENIECYT) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, casi un año después de que Bonfante Olache asumiera su cargo como funcionario público.

En sí, Industrias Zahori es una de las cinco razones sociales de Zahori, registradas en Baja California. La empresa, una de las industrias más grandes en la región, quedó constituida el 31 de enero de 1984 en Mexicali, en el Registro Público de la Propiedad y de Comercio.

Desde entonces, Carlo Bonfante Olache es socio de la compañía, de la cual se desprende Industrias Zahori, y permanece como tal. Así lo reportó el titular de la SEDECO al ingresar al gabinete de Francisco Vega en 2013. 

Entre los documentos que vinculan al funcionario estatal con el empresario mexicalense José Federico Díaz Gallego, está un convenio modificatorio de apertura de crédito con el Banco del Atlántico por un monto de 675 mil dólares para el pago de pasivos.

Con fecha 21 de junio de 1995, Carlo Bonfante y su esposa, quien aparece con el nombre Eva Gallego de Bonfante, fungieron como garantes prendarios, deudores solidarios y avales de once empresas propiedad de Díaz Gallego, entre ellas Zahori, S.A. de C.V.


La sociedad entre el funcionario público y Díaz Gallego incluye también a la empresa Taller Industrial Piamonte, incluida como deudora en el crédito otorgado por Banco del Atlántico.

Esta compañía, dedicada a la fabricación de partes, refacciones y herramientas, fue constituida en 1986 y aparecen como socios -nuevamente- Francisco Díaz Gallego y Eva María Gallego de Bonfante.

11 MILLONES DE PESOS PARA HIELOS 

Los nexos del secretario con las empresas beneficiadas con recursos de CONACYT, se extienden a la empresa Hielo Cachanilla, propiedad de Rolando Rodarte Guajardo, quien junto a Eva María Gallego de Bonfante, formó parte del Consejo Directivo 2013-2014 de la asociación civil Casino de Mexicali.

El club social de la cúpula empresarial de la capital de Baja California, eligió entre 147 candidatos a Eva María Gallego como vicepresidente y a Rolando Rodarte como consejero propietario.

El caso de Hielo Cachanilla es peculiar. Pese a haber recibido 11 millones 266 mil 250 pesos en seis proyectos aprobados en la modalidad ProInnova e Innovapyme (para pequeñas y medianas empresas), ninguna ficha técnica aparece en el sitio de CONACYT.
Estas fichas técnicas son una especie de resumen que el responsable del proyecto financiado debe entregar al término, para comprobar la ejecución de recursos.

De los tres proyectos aprobados en 2013, ninguno aparece. Este 2015, tres nuevos proyectos le fueron aprobados por 6 millones 468 mil 750 pesos.

Un informe que rindió la SEDECO ante el Congreso de Baja California sobre el destino de estos fondos federales, detalla que uno de los capitales fue destinado a un “sistema de enfriamiento rápido de gran escala para vegetales usando sistemas de hidroenfriado a baja presión”.

No obstante, este programa de innovación tecnológica no es publicitado por la empresa, la cual muestra en su página de internet como productos, hielo en barra -de 140 y 5 kilogramos-, hielo molido y cubos de hielo para enfriar bebidas.

Un dato más. Entre las características de estas aportaciones, se trata de un subsidio, es decir, a fondo perdido, por lo que la empresa no debe pagar la cantidad, aunque sí se le solicita que los recursos públicos solo sean una forma de complementar las inversiones de la empresa.

Al cuestionar al secretario sobre esta empresa, dijo desconocerla, aunque la compañía participa frecuentemente en programas de la Secretaría de Desarrollo Económico. Apenas en septiembre de 2014, formó parte un convenio entre con el gobierno de Baja California y la Comisión Federal de Electricidad para un esquema de “Autoabastecimiento de Energía Eléctrica”.

Al preguntar al secretario de Desarrollo Económico sobre su conocimiento de la empresa Hielo Cachanilla, respondió:

“Hielo, hielo, hielo… De hielo, ¿verdad?”.

— Sí, como cubos de hielo. Vimos que recibieron varios millones de pesos para tres propuestas que recibieron este año.

“Ese Hielo Cachanilla, yo no los conozco. Si me puede ampliar datos de qué empresa es…”.

— Sí. ¿Conoce al ingeniero Rolando Rodarte Guajardo?

“Es un empresario de Mexicali, hasta donde yo puedo comprender”.

— Es propiedad de él.

“Correcto”.

 EMPRESAS FANTASMA

Ultrakut se define como una empresa que “ofrece sus servicios de consultoría y desarrollo de proyecto relacionados al área de la salud” (sic) en su portal de internet.

Sin embargo, al llegar al número 502 en la calle Nolina, Colonia Los Encinos en Ensenada, Baja California, domicilio marcado en su sitio web, no hay rastro de la compañía. En su lugar, se erige una vivienda construida sobre una cima de tierra y césped seco.
En la pequeña casa de interés social no hay espacio para un “laboratorio para el desarrollo de aplicaciones industriales ergonómicas de realidad aumentada para el aceleramiento cognitivo y fortalecimiento técnico”, título del proyecto con el cual la empresa obtuvo 8 millones 651 mil 94 pesos de CONACYT en 2014.

Ese año, la supuesta empresa obtuvo un total de 14 millones 172 mil 861 pesos con tres proyectos aprobados y financiados como parte del Programa de Estímulos a la Investigación, Desarrollo Tecnológico e Innovación en la modalidad ProInnova, dedicada a propuestas en vinculación con universidades o centros de investigación.

Pese a que el proyecto fue aprobado y financiado bajo el número 209754, la descripción, el objetivo, los impactos y los resultados no guardan relación alguna.

El nombre Ultrakut no se encuentra inscrito en el Registro Público de la Propiedad y de Comercio en Baja California. Tampoco en la Secretaría de Economía. No obstante, el 22 de noviembre de 2012, se registró en el RENIECYT para cumplir con el requisito de participar por los recursos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

Ante CONACYT, Ultrakut pertenece al sector económico de la “industria manufacturera maquinaria equipo” y a la clase “fabricación de herramientas de mano metálicas sin motor”. Empresarios de este ramo en Tijuana y Mexicali fueron consultados sobre la empresa y dijeron desconocer su existencia. De hecho, estos productos son enviados a Ensenada, debido a la falta de una compañía que los fabrique en la ciudad del puerto.

Lo anterior no impidió que este año, Ultrakut recibiera otros 5 millones 605 mil 371 pesos del mismo programa. Con esto, desde 2013, la empresa ha recibido 22 millones 379 mil 232 pesos para el desarrollo de cinco proyectos, pese a estar clasificada como una microempresa en CONACYT.

PROYECTOS "CIENTÍFICOS" PLAGIADOS DE WIKIPEDIA
 
En el sitio web de Simple Complexity, registrada ante CONACYT como una empresa pequeña dedicada a “servicios profesionales científicos y técnicos”, el 26 de febrero de 2013, la compañía describe sus productos como destinados a “la industria nativa del diseño y construcción de satélites en México” y la sitúa en Baja California, pese a no tener un domicilio físico en esta entidad.

En 2014, recibió un millón 783 mil 690 pesos del Programa de Estímulos a la Investigación, Desarrollo Tecnológico e Innovación.

Estos recursos fueron justificados para la realización del proyecto “para la adquisición, formación y transferencia de capacidades tecnológicas para el desarrollo de la industria nativa del diseño y construcción de satélites en Mexico” (sic), de acuerdo a su ficha técnica.

Pero no solo el título es una copia del apartado “¿Quiénes somos? en el sitio web de la compañía.

La imagen utilizada como el proyecto final de la empresa, en el reporte entregado a CONACYT -bajo el número de ficha 210890- corresponde a un artículo de Wikipedia sobre el satélite “F-1”.


Dos años previo a la aprobación del proyecto por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, la Universidad FPT en Vietnam, construyó el satélite para entrenar a jóvenes ingenieros sobre ingeniería aeroespacial y evaluar un avanzado magnetómetro de tres ejes, diseñado en Suecia.

Incluso, los estudiantes vietnamitas aparecen en un reportaje publicado en el portal Planet Techno Science. Pero en la ficha pública del proyecto avalado y financiado por CONACYT, la empresa hechiza sostiene que el impacto de su producto es “fabricar componentes críticos de vuelos espaciales”.

Además del millón y medio de pesos entregado en 2014, el Consejo aprobó un nuevo proyecto de Simple Complexity por 9 millones 159 mil 375 pesos para 2015.

Aunque en su página de internet, no aparece ni un correo electrónico ni un número de teléfono para contacto, el mismo diseño y plantilla es compartido por otra empresa en Baja California, de nombre MegaInnovador.

Esta compañía ha recibido 18 millones 613 mil 638 pesos para ejecutar dos proyectos en 2014 y 2015. El domicilio que aparece en su sitio de internet -al igual que con Ultrakut- lleva hasta una vivienda en un fraccionamiento residencial de Mexicali.

Una segunda dirección, la sitúa en la colonia Polanco de la Ciudad de México, en la calle Ejército Nacional número 884-503, donde tampoco fue localizada.

Aun así, la empresa consiguió volverse a registrar ante CONACYT el 17 de febrero de 2015, también en Baja California, bajo el sector económico de “servicios profesionales científicos y técnicos”. Otra similitud que guarda con Simple Complexity.

La supuesta micro empresa, de acuerdo a su descripción en internet, dice formar dedicarse “a la investigación, desarrollo tecnológico e innovación en las áreas de ciencias puras y aplicadas”.

Al enviar un correo a la cuenta contacto@megainnovador.com, el servidor con ubicación en Arizona, Estados Unidos, rebota el mensaje debido a problemas con la dirección electrónica con hospedaje en el sitio GoDaddy.com

Los dos proyectos aprobados para esta empresa han recibido en conjunto 18 millones 613 mil 638 pesos, en 2013 y 2014. De acuerdo a sus fichas técnicas, ambos se han centrado en el desarrollo de un producto titulado OncoGen Screener para la detección de predisposición genética a cáncer de mama. La empresa asegura contar con tecnología molecular para extraer ADN.

SEDECO DESCONOCE A EMPRESAS HECHIZAS



De acuerdo con Alfredo Babún, subsecretario de Desarrollo Económico, la dependencia estatal no conoce a las empresas Ultrakut, MegaInnovador ni Simple Complexity.

El funcionario estatal explicó que empresas no radicadas en Baja California, pueden concursar por la bolsa de recursos destinados para este Estado si se encuentran en el Registro Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas (RENIECYT) en Baja California.

Aunque CONACYT informó, al solicitar información acerca de esta situación, que “no es requisito estar dado de alta en el Registro Público de la Propiedad” para que una empresa participe en la convocatoria, también detalló sobre los domicilios no localizados: “La empresa no está obligada a permanecer en un domicilio después de que el proyecto concluye”.

Incluso, el funcionario de la SEDECO explicó que empresas bajacalifornianas compiten por bolsas de recursos de otras entidades del país.

Si bien, SEDECO no es quien aprueba los proyectos para estímulos económicos, sí forma parte del primer Comité de Selección, el cual está conformado por tres evaluadores designados por el CONACYT. Si un proyecto recibe una calificación superior a 70 se considera viable, y pasa a la siguiente ronda.

El Comité Técnico local, el cual avalará el proyecto para que sea considerado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, está conformado por un representante del gobierno estatal, un representante académico, un representante del CONACYT y un representante del sector empresarial.

Entre las facultades de este primer grupo de evaluadores, está el definir los criterios de evaluación y, a la vez, asignar la bolsa de recursos, explicó el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico.

 "ES UNA EMPRESA DE MI FAMILIA, NO MÍA": BONFANTE
 
En entrevista telefónica, el secretario de Desarrollo Económico, Carlo Bonfante Olache, reconoció que Zahori pertenece a su familia. “Es una empresa que es de la familia, yo no soy el socio accionista”.

— En el currículum que presentó al ingresar al gabinete, en el apartado que dice “Empresas de las que actualmente es accionista, socio, fundador o presidente”, la primera que aparece es Zahori, entonces…

“Fui fundador de la empresa, más que otra cosa”.

— ¿Actualmente participa de manera activa en Zahori?

“No, ya tengo muchos años donde realmente mi hijo participa como el socio representante de la familia en el grupo del Consejo”.

— ¿No le preocupa que los recursos que coordina SEDECO, vayan a una empresa que es de su familia?

“No, yo creo que todas las empresas que son de Baja California tienen derecho a participar, porque todas hacen su mejor esfuerzo de crear empleo, generar desarrollo económico. Esos fondos federales, tienen derecho cualquier empresa a participar, porque así lo permite la Ley. Yo soy secretario de desarrollo económico de un estado que permea que las empresas tengan las condiciones de mejorar y crear empleo. Como no fui yo quien designó fondos directamente en un programa estatal o que yo maneje, no creo que tenga un nivel de preocupación que lograr”.

Por último, el secretario cuya empresa familiar recibió millones de pesos de recursos públicos, opina: “En lo particular, me satisface que Baja California esté creciendo y tenga desarrollo económico”. 


También involucrado en fraudes con seguros médicos


Carlo Umberto Bonfante Olache también forma parte de la empresa Latino Servicios de Salud, constituida en 2007 con el cargo de tesorero, junto quien también arrancó como funcionario del gobierno de Francisco Vega, Guillermo Trejo Dozal.

En 2014, la firma fue acusada de ofrecer servicios de seguros de gastos médicos sin autorización, delito grave que prevé hasta 15 años de prisión.
El secretario general de Gobierno con licencia, Trejo Dozal, fue aprehendido el 18 de marzo de 2015 cuando intentó cruzar la frontera de Mexicali hacia Calexico. Casi tres meses después, el 19 de junio, el funcionario salió de prisión para continuar el proceso en libertad.

Sin embargo, el secretario de Desarrollo Económico no ha sido llamado por la autoridad federal para responder por este delito.

De acuerdo a la causa penal en contra de Latino Servicios de Salud, esta firmó convenios con 13 empresas y sindicatos entre septiembre de 2008 y 2011, por montos de hasta 25 mil pesos, y facturó más de 4 millones de pesos.

Aunque el 31 de enero de 2014, el Juez Sexto de Distrito del Estado de Baja California, giró una orden de aprehensión contra los miembros del consejo de la empresa, Bonfante Olache no se vio involucrado en el pleito legal.

De hecho, la empresa fue embargada en 2014, en ese entonces el valor de la compañía se estimaba en 884 mil 24 pesos, pero como tesorero de la empresa que infringió la Ley, el secretario de Desarrollo Económico no realizó declaraciones al respecto.