jueves, 3 de mayo de 2018

LA AMNISTÍA SEGÚN AMLO

En el primer debate presidencial de la campaña en curso organizado por el INE, uno de los temas que se abordarían era el de la inseguridad.

Días antes el subcomandante Galeano, portavoz del EZLN, había cuestionado que renglones como el de los feminicidios, los miles de asesinatos, las desapariciones forzadas y la Ley de Seguridad Interior, no interesaban a los presidenciales.

Por echarle montón al candidato puntero, quien se mueve mejor en la plaza pública, que en el foro cerrado, sus rivales dejaron pasar una oportunidad de oro para exponer con claridad sus conceptos al respecto, más allá de los lugares comunes: Fiscalías autónomas, policías honradas y certificadas, cultura de la legalidad y los valores, usos de las fuerzas castrenses en el combate al crimen, nuevo sistema de justicia penal y otros conceptos que a fuerza de repetirlos y nunca llevarse a la práctica han perdido vigencia e interés en la ciudadanía. Del mentado mando único, ni se acordaron en su exposición.

Según The New York Times, AMLO ganó el debate porque esquivó los ataques, sus rivales no lograron “bajarlo” al terreno del debate y no perdió su posición de puntero.

Números posteriores ponen a López Obrador 18.70 puntos arriba de Anaya, lo que desató la jauría prianista sumada a la élite empresarial beneficiada con la transferencia de activos públicos y por las políticas neoliberales a punto de perder contratos de obra gubernamental y sus demás privilegios.

Hay tanto enojo social acumulado que el Peje, a quien acusan de intolerante y enojón, se vio hasta conciliador.

LAS PROPUESTAS QUE NO LLEGARON

Para Santiago Roel, director de Semáforo Delictivo, un proyecto social ciudadano, es viable otorgar amnistía como parte de un proceso de paz en una esquema de regulación de drogas, en donde el Estado mantenga el control y para evitar que sectores vulnerables vayan a prisión como son los campesinos y los consumidores de alguna sustancia. Y añade que en diez años de guerra contra el narcotráfico del total de homicidios dolosos 127 mil (el 75% del total) son ejecuciones relacionadas directamente con el crimen organizado.

Margarita Zavala, dice Roel, propone más de lo mismo que Felipe Calderón, es decir hacerle la guerra al mercado y seguir con la carnicería. AMLO, dice considera combatir la pobreza y la amnistía, la cual está bien si se acompaña con la regulación de las drogas. El Bronco cree que la regulación es promoción de las drogas. Meade que regular las drogas tendría un beneficio marginal, pero el 75% no es marginal. Anaya propone inteligencia y fuerza ante el crimen organizado y confunde el tipo de delitos y ha evadido el tema.

El tecnócrata Pepe Toño Meade, quien es abogado además de economista, dejó en evidencia que un chamaco de primer semestre en la licenciatura en Derecho de la Vizcaya o de Derecho Burocrático de la FSTSE que se imparte los sábados en el Conalep tiene más idea.

Ricardo Anaya –cual aprendiz de fascista, afirma Porfirio Muñoz Ledo-- el otro abogado de la contienda, se vio que anda por las mismas. Sin ideas propias sobre el asunto, se dedicó a atacar a quien es su coco en la contienda, más que a proponer. Ni Anaya, ni Meade, se ve que han batallado en algún MP.

Margarita Zavala, intentó proponer, pero la carga de su marido Felipe Calderón y su herencia de sangre derivada de su estrategia fallida de “Guerra contra el narco”, le impide proponer algo serio.

A Jaime Rodríguez Calderón, le afloró el talibán que es. Por algo Alfonso Martínez Domínguez, quien desde la regencia del D.F., formó y entrenó al grupo paramilitar “Los Halcones”, que participó en la matanza del 10 de julio del 71, lo reclutó para la política.

Hipócritas se vieron cuando acusaron al Peje de pretender pactar con los criminales, pues es sabido que desde siempre el narco ha gozado de protección institucional y las policías han llegado a formar parte de las bandas mafiosas.

Para Roel, el problema radica en que se tiene un mercado libre de drogas manejado por mafias, con beneficios para narcopolíticos y por ende se ha preferido la carnicería a regular las drogas, de donde el narcomenudeo es el que causa la violencia, de ahí que la idea es bajar la oferta para reducir la demanda y con policías y balas nos e baja.

LA AMNISTÍA PARA PACIFICAR EL PAÍS

La amnistía que Andrés Manuel López Obrador, incluyó en su propuesta para combatir la inseguridad, fue el tema crucial de los ataques en contra del tabasqueño, a quien acusaron de pretender pactar con los criminales,

Lo cierto es que dicha figura siempre ha sido utilizada por el Estado para pacificar o neutralizar factores de riesgo e inestabilidad social y política: La División del Norte de Pancho Villa fue amnistiada en su momento; igual los miembros de los movimientos armados de los setentas y ochentas y luego del levantamiento armado en Chiapas del EZLN en 1994, se aprobó una ley de amnistía que se conoció como Ley para el Diálogo, la Reconciliación y la Paz Digna en Chiapas.

La exministra Olga Sánchez Cordero, ya dejó en claro que la amnistía de que habla el Peje será una Ley que deberá aprobar el Poder legislativo y sobre cierto tipo de conductas tipificadas como delitos.

El fiscal español Carlos Castresana, quien fue distinguido con el doctorado Honoris Causa por el Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe) de la PGR. aclara que la amnistía o el indulto a integrantes de los grupos criminales en México es viable para dejar atrás el conflicto y que no haya impunidad.

“De ninguna manera representa impunidad para ninguno de los victimarios, ni siquiera los de nivel más inferior”, explicó el fiscal.

Además, el jurista afirmó que en nuestro país “hay una situación de corrupción extendida en distintos niveles de poder político, pero también en el sector privado, que tiene que ser abordada, porque la corrupción es un cáncer para las sociedades democráticas porque pervierte el sufragio, la cadena de toma de decisiones que debe estar siempre presidida por el interés general y que es donde incide la corrupción, pues busca satisfacer intereses particulares”.

 Y añade que “…en un contexto de justicia transicional, de un esfuerzo colectivo y de consenso, es viable para dejar atrás el conflicto, pero no dejarlo en la impunidad, sino ajustar cuentas con los responsables de los crímenes. Tampoco un perdón incondicional, porque eso no está justificado, sino que el que quiera ser favorecido con penas alternativas o con medidas de gracia tiene que reconocer su responsabilidad de colaborar en la investigación de los hechos”.

“Se pueden plantear medidas de gracia para aquellos que reconozcan su responsabilidad y desvelen la completa verdad de los crímenes en los que participaron, lo cual además permitiría que aquellos que estaban en posiciones más altas en la cadena de mando sean hechos responsables y que ante un tribunal de justicia se depuren sus responsabilidades”, dice respecto a lo que podría contener una medida pacificadora como la que se aplica en el proceso colombiano de negociación con las FARC.

En regiones donde el crimen organizado tiene dominio territorial, otros sectores han debido entrar al quite ante la ausencia de la autoridad o frente a su incapacidad para frenar las matanzas. El caso del obispo de la Diócesis de Chilapa-Chilpancingo de Guerrero monseñor Salvador Rangel, negociando con los líderes criminales, es todo un caso de búsqueda de medidas pacificadoras alternas.

Y mal se vio el secretario de Gobernación Alfonso Navarrete Prida quien solo atinó a expresar que en México la ley no se negocia y evidenció lo que todo mundo sabe: que en el país el Estado de Derecho no aplica.

Para el director del Departamento de Ciencias Sociales de la Ibero Puebla, Juan Luis Hernández, tal actitud del obispo no es censurable pues “…desde hace muchos años la sociedad civil se ha puesto manos a la obra ante todo lo que el Estado ha dejado de hacer y a diferencia de otros líderes religiosos su respuesta deja ver que entiende el contexto en la zona, y ahora ha decidido a dar un paso más allá que en inicio podríamos llamar ilegal: conversar con los miembros del crimen organizado, pero yo no censuraría esta actitud, más bien me parece importante su mediación social en un territorio arrasado por los grupos delincuenciales”. 

LA AMNISTÍA PRIÍSTA ELECTORERA: PERDÓN POR VOTOS

La amnistía para no perseguir el contrabando de autos chuecos que es un delito federal y que promueven los candidatos al senado del PRI-PVEM-PANAL Sylvana Beltrones y “Maloro” Acosta y que hizo suya Meade, para allegarse el voto de las organizaciones Pafas, es una medida de esas de ofrecer el perdón, obvio con fines electoreros.

LA PUERTA GIRATORIA DEL NUEVO SISTEMA DE JUSTICIA PENAL

Los “abogados” Meade y Anaya, por desconocimiento, ignoran que en el Nuevo Sistema de Justicia Penal, la “puerta giratoria” de que hablan múltiples funcionarios, desde mandos policiacos hasta gobernadores, incluyendo al propio Miguel Angel Mancera, cuando fungía como jefe de gobierno de la CDMX, que permite que salgan como entran los delincuentes, es también en los hechos una amnistía.

En aras de despresurizar las prisiones mexicanas se optó por atacar ese problema, vía los acuerdos reparatorios y de reducir los tipos penales que ameritaran prisión preventiva. Dichas medidas resultaron contraproducentes en buena medida.

Ese fenómeno, que golpea a la sociedad orilló en Sonora, a que el Congreso del Estado, en lo que se llamó la “Ley Pano”, se aprobara una reforma anticonstitucional, para dejar en la cárcel, a quienes cometan robo en comercio, a vehículo o en casa-habitación, que al reforma penal de 2008, no contempló como merecedores de prisión preventiva oficiosa.

Adolfo García Morales, titular de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, propuso revisar el nuevo sistema de enjuiciamiento penal acusatorio al que llamó “copy paste” del sistema anglosajón para que no estamos preparados en México y según dicho funcionario en 2017 la Policía Estatal puso a disposición de los ministerios públicos 6,800 detenidos, de los cuales a solo 1,600 se les abrió proceso y el resto “la libró” por los llamados “acuerdos reparatorios”, lo cual ha dado en llamar “impunidad legal”, a esa forma en que a través de resquicios legales en el Código Nacional de Procedimientos Penales, al que se tiene como una verdadera puerta giratoria que beneficia, no al ciudadano que sostiene tanto al sistema de procuración de justicia, como al de impartición de justicia, sino al infractor de la ley.

Atrajo la atención el llamado al Poder Judicial por parte del director de Pemex Carlos Treviño, debido a que de los dos mil huachicoleros detenidos infraganti por robo de combustible en los últimos quince meses solo 57 estaban en la cárcel.

En 2017 el presupuesto para seguridad ascendió a 264 mil millones de pesos, de los cuales 1,500 millones de pesos fueron destinados para el fortalecimiento de las policías. De poco sirvió dicho dineral.

DEBATIR LA AMNISTÍA

El despacho Servicios Jurídicos Especializados, que coordina la abogada Gaby Gaytán, a la sazón vocera de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos Sección Guaymas, dieron a la luz un artículo titulado “Rumbo a la gran amnistía: más allá del bullying” y que publicó el portal de internet Dossier Político de Oscar Castro, en el mes de noviembre del año pasado, aún antes de que el Peje lanzara su propuesta de amnistía y el cual por su interés se reproduce:

RUMBO A LA GRAN AMNISTÍA: MÁS ALLÁ DEL BULLYING

A estas alturas del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, el sentir ciudadano parece no dejar lugar a dudas de que uno de sus déficits que heredará al próximo mandatario será el de la inseguridad y la carencia de instituciones sólidas para enfrentar tal flagelo, traducido miles de muertes y desaparecidos.

Y es tan grave la situación, que el historiador Héctor Aguilar Común, es su columna “Mexicanos Diezmados”, hace notar que la violencia criminal de la última década ha reducido el crecimiento de las esperanzas de vida en México y diezmado a una de sus franjas de la población, la de los hombres de 15 a 45 años, debido al aumento de la causa de muerte por arma de fuego y el impacto concentrado de la violencia en los jóvenes, como si el país los hubiera mandado a una guerra.

Hoy, en aras de mantener su poder y control sobre el tráfico de estupefacientes los carteles formaron sanguinarios equipos de sicarios y pistoleros a sueldo para enfrentar a los grupos rivales por la lucha por plazas, rutas de trasiego de drogas y para nulificar la competencia.

Así, la suprema tarea de quien ocupe la máxima magistratura será la pacificación y la desmovilización de los grupos armados a través del dialogo o el uso del poder represivo del Estado, o en su caso de medidas intermedias.

La habilidad que se despliegue en la resolución de conflictos pondrá a prueba la capacidad política y de sobrevivencia, tanto de las autoridades como de las bandas criminales que han convertido partes del territorio nacional en tierra de nadie o zona de guerra.

En su momento las autoridades aprobaron reformas Constitucionales y legales para combatir la delincuencia, subraya Roberto Reynoso Dávila en su libro “Penología”, y añade además ello debido a la demanda social de rigor y energía por parte del Estado para garantizar la seguridad pública y ante el incremento del índice delictivo, sostiene que este obedece a causas complejas, como los problemas económicos y las deficiencias educativas y de rezagos culturales y además a la ineficiencia y retraso de los cuerpos policíacos.

La violencia desatada es la manifestación del problema. Por eso cuando se habla de inseguridad resulta indispensable esbozar algunas ideas de solución, tal como lo han planteado variedad de personas desde la academia, la práctica profesional, desde el servicio público, el periodismo o desde el seno de la sociedad civil.

¿SE PUEDE BULEAR A LA POLICÍA?

En presentación el pasado 13 de noviembre de un Indice de Desarrollo Policial de la organización Causa Común, el presidente Peña, reprobó lo que llamó bullying contra las instituciones policíacas y de seguridad. El evento fue convocado para hacer públicos los resultados de las organizaciones policíacas de los estados y de la Policía Federal respecto al cumplimiento de las obligaciones que una ley de 2008 les imponía y en donde resultaban reprobadas al no hacer su tarea en torno a seguridad pública. Dicho instrumento está diseñado para detectar que se había hecho bien y qué mal, que falta por hacer y que tipo de prácticas de desempeño exitosas pudieran ser retomadas por corporaciones de otros estados, etc.

Rogelio Barba Alvarez, en “El fracaso del Estado de Derecho ante la evolución de la criminalidad (Los retos del Derecho Penal y la Criminología)”, dice que el legislador del S. XXI mantiene al sistema penal en una quimera y añade que “…los protagonistas de cumplir y hacer cumplir las leyes relacionadas a la seguridad ciudadana, vulneran los principios rectores, ocasionando al fragilidad de la ley, misma que sufre y es corrompida por los actores más estrechos, malos legisladores, jueces y policías corruptos, impunidad judicial y defectos en las leyes ocasiona una fuerte erosión y vulnerabilidad en la seguridad jurídica de la sociedad…”

Un dato importante es que si bien como concebía el sociólogo alemán Max Weber, el Estado posee el monopolio de la fuerza legítima, las bandas criminales y sus ejércitos privados se la disputan ilegalmente palmo a palmo y han mermado la capacidad de su uso.

ESFUERZOS A CONTRACORRIENTE

Es cierto que el gobierno, concretamente las Secretarías de la Defensa Nacional, de Marina, Policía Federal, corporaciones estatales y municipales, ha hecho esfuerzos en sacar de los hogares el mayor número de armas sueltas a través de las campañas de despistolización, pero no ha sido suficiente, pues se nada a contracorriente ante una narco cultura muy arraigada en amplias capas sociales que en múltiples ocasiones caen en la apología del delito, como son el caso de los narco corridos y ahora series de televisión sobre la vida de los capos a quienes se endiosa o se les da categorías de héroes, como La reina del sur, El señor de los cielos, etc.

Incluso, existen leyendas o historias como las del bandido bueno al estilo Chucho El Roto y Jesús Malverde, elevado a los altares como santo milagroso de los narcos y delincuentes.

En Italia, el combate a las mafias obligó a la estrategia de prohibir cualquier manifestación de la narcocultura.

El doctor en sociología por la Universidad de la Sorbona París I Luis Astorga, en su artículo publicado en la revista Letras Libres (2012) “Estado, drogas ilegales y poder criminal, retos transexenales”, ha planeado como reto transexenal el que tiene México para salir de la situación actual y como las soluciones no pueden ser simples.

UN DEBATE IMPOSTERGABLE

La sociedad mexicana está harta de discursos en el aire y de propuestas que no han modificado el escenario de violencia e inseguridad.

En otros países se han dado procesos de paz que llaman la atención en donde las partes en pugna han llegado a acuerdos, como se dio en El Salvador entre la guerrilla del FMLN y el gobierno, la cual se transformó en partido y hoy gobierna dicho país por vía de las elecciones. Otro caso es el de Colombia en donde a través del diálogo con la guerrilla más longeva del continente se llegó al desarme de las FARC. El tema de las acciones reparatorias metió algo de ruido en las pláticas de paz.

En Sudáfrica, un país de mayoría racial negra afectado por el apartheid, Nelson Mandela y el Congreso Nacional Africano, optaron por el perdón a quienes confesaran y reconocieran sus crímenes. Se creó una Comisión de la Verdad y Reconciliación y el Estado se comprometió a reparar el daño de víctimas y sobrevivientes y a enjuiciar a quienes no fueron amnistiados. Al final de cuentas, el proceso fue defectuoso para víctimas y supervivientes ante el cúmulo de violaciones a los derechos humanos cometidas durante el régimen racista de una minoría blanca.

Sin embargo, ha habido casos, en que quienes ejercieron la represión sin cortapisas una vez agotado su tiempo histórico pretendieron impulsar leyes de amnistías a modo para cubrirse las espaldas, como fue con algunas dictaduras militares del cono sur, concretamente Argentina y Chile, mismas leyes que al llegar los nuevos gobiernos por la vía democrática decidieron abrogarlas para llevar a la justicia a los responsables de crímenes contra la humanidad. El caso más sonado fue la detención en España por orden del juez Baltazar Garzón, de la Audiencia Nacional Española, por crímenes cometidos en su país en sus tiempos en que lideró la Junta Militar que gobernó con puño de hierro Chile, en una novedosa aplicación extraterritorial del derecho penal.

Así, el tema no es de ninguna manera desconocido, ni extraño al quehacer público y aunque una posible implementación pudiera a primera vista parecer un disparate o una ocurrencia más, pero ante la carencia de alternativas para salir de la crisis de derechos humanos y de violencia, podría ser una salida, quizá no la mejor, ni la ideal, pero a grandes males, grandes remedios.

EXPERIENCIA HISTÓRICA SOBRE UN TEMA TABÚ

Aunque el tema no ha sabido ser abordado públicamente por los actores políticos que están en el pandero de la toma de decisiones, ni en su caso ha sido puesto sobre la mesa y ni tampoco está considerado abiertamente en algún programa de futura campaña y apenas ha sido esbozado, su urgencia es real por práctico.

En su momento Manlio Fabio Beltrones, se pronunció con un rotundo rechazo a amnistiar a quienes han cometido delitos y últimamente Andrés Manuel López Obrador, ha deslizado su posibilidad para poner fin a la ola criminal que ahoga al país.

A su manera diversas organizaciones, líderes de opinión e intelectuales han empujado la idea de encontrarle la cuadratura al círculo del narcotráfico y la violencia que lo acompaña por el lado de la liberación de la drogas, como ya se está haciendo en algunos casos como su uso medicinal y terapéutico.

Otras voces pugnan por una liberación del consumo pero de forma controlada como en algunos estados de la Unión Americana. Incluso hay quienes hacen comparativos con la prohibición del alcohol que a principios del siglo pasado imperó en el vecino país y cuyo contrabando creo un mercado negro que generó violencia y muerte y el cual fue desapareció una vez legalizado el consumo y distribución.

A la par a la liberación de las drogas, se estima una necesaria ley de amnistía para quienes han delinquido al amparo del narcotráfico, una vez que está más que probado el fracaso de la estrategia de la guerra contra las drogas que inició Felipe Calderón y continuó Peña, ya sea por falta de estrategia, diagnóstico, mezcla de intereses, connivencia con el crimen organizado, inoperancia, impreparación de los cuerpos policíacos, tolerancia y todo lo que el elector apetezca agregar.

Históricamente para acabar con el clima de violencia muchas sociedades, sus élites y sus grupos gobernantes han debido optar por opciones legalmente consideradas para casos extremos o especiales pero que en un escenario normal no aplicarían por ser contrarios a la moral, olvidar a las víctimas, violentar los principios de la justicia por perdonar a verdaderos criminales.

A veces abiertamente y otras en forma callada y sin aspavientos, es decir omitiendo perseguir a quien cometió un ilícito, este tipo de medida se han aplicado con diversas modalidades. Veamos:

Terminadas las primera y segunda guerra mundial muchos de los que participaron en dichas conflagraciones y que cometieron crímenes de guerra, incluso de lesa humanidad nunca rindieron cuentas en los tribunales, salvo el caso de los jefes nazis procesados en Núremberg, cuya legalidad está en duda tal como lo hizo ver el profesor Roberto Reynoso Dávila, en su libro “Introducción al estudio del Derecho Penal”. Durante la gran guerra fue muy duramente criticada la política de apaciguamiento (appeasement) del ministro Neville Chamberlain con Hitler.

En México para acabar con la Guerra Cristera que dejó miles de muertos, Plutarco Elías Calles, llegó a arreglos con la jerarquía católica. Durante los setentas para poner fin a una época de inestabilidad posterior a la matanza de 1968 y protagonizado por los grupos guerrilleros, como la Liga Comunista 23 de Septiembre, el Partido de los Pobres de Lucio Cabañas, la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria de Genaro Vázquez Rojas y otros más, Jesús Reyes Heroles, encabezó los esfuerzos por amnistiar a los levantados en armas y propuso abrir el sistema de partidos a la izquierda con la creación de los diputados plurinominales y legalizar al partido Comunista Mexicano, con lo que se conoció como Reforma Política de 1977.

A días de la declaración de guerra del EZLN el 1º. de enero de 1994 gobierno mexicano en Chiapas, Carlos Salinas de Gortari, ordenó un alto unilateral del fuego y nombró una comisión de pacificación encabezada por Manuel Camacho Solís, que entrará en negociaciones con los zapatistas, cuyo fruto fue una ley de amnistía para los involucrados.

Solución policiaco-militar o mediante resolución de conflictos

Pancho Villa, sufrió una mutación de bandido a jefe revolucionario y de ahí a prócer y hoy su nombre está escrito en letras de oro en el más alto sitial de la patria.

Algo así sucedió con el salvadoreño Joaquín Villalobos, quien fue el principal comandante militar y estratega del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), una coalición de grupos guerrilleros que puso en jaque a las fuerzas armadas salvadoreñas -respaldadas por el poderío estadounidense- desde fines de los 70 a principios de los 90. El tipo pasó de jefe guerrillero o señor de la guerra a pacificador.

En un perfil que sobre él escribió para el diario británico Financial Times el periodista británico John Carlin llamó a Villalobos el "verdadero maestro de la lucha guerrillera latinoamericana en el siglo XX", por encima de Ernesto "Che" Guevara.

En los 90 se convirtió en uno de los principales negociadores de la guerrilla en los diálogos que culminaron con el acuerdo de paz de 1992. Villalobos se radicó en el Reino Unido en 1995, luego de una pública ruptura con el FMLN como movimiento político. En Inglaterra estudió en el St Anthony's College de Oxford, donde ahora es profesor visitante.

También es miembro de Diálogo Interamericano, organización que fomenta la democracia, el diálogo y la equidad en América Latina y el Caribe. Y ha sido asesor de procesos de paz en Sri Lanka, Filipinas, Bosnia e Irlanda del Norte.

El último proceso de paz en el que intervino fue el del gobierno colombiano con las FARC. Allí trabajó estrechamente con su amigo Jonathan Powell, jefe de gabinete del gobierno laborista de Tony Blair y principal negociador en el exitoso proceso con el IRA en Irlanda del Norte.

Villalobos, a quien entre otras cosas se le achaca haber intervenido en la ejecución del poeta nacional de El Salvador Roque Dalton, “La fuerza no es para un uso destructivo indefinido e infinito, para destruir totalmente al adversario. La fuerza tiene el propósito de ponerlo en una situación en la que se pueda apelar a la racionalidad que pueda tener y de esa manera conducirlo a ser alguien con quien se pueda convivir. Si no abordas las causas, no vas a parar el fenómeno. Entonces, si las causas están en esos agravios hay que plantearse salidas prácticas”

“Una cosa es que se pueda reducir su capacidad de enemigo regular, de controlar territorio, pero puede seguir siendo un enemigo irregular muy poderoso. Y cuando se coloca al enemigo en una posición de debilidad es que emerge la posibilidad de una salida negociada”

“Si hay un adversario que está armado y haciendo uso de una violencia organizada, si tiene un soporte social grande, si tiene territorio bajo su control y una causa común que va más allá de esos territorios -independiente de que los consideremos una locura, como en el caso de EI-, pero es una causa compartida quizá por millones de personas y tiene soportes internacionales, es decir, es un conflicto que se mueve en una cierta geopolítica”

“No es un fenómeno policial, no son cuatro gatos poniendo bombas. Por más irracional que nos parezca”

“En esas condiciones, el principio es llevarlo a un punto de debilidad y en ese momento hay que buscar -no se cómo- colocarlo en una situación de racionalidad y buscar un acuerdo”

“No es el tema ético, moral, el que define si se dialoga o no”

En 2006, al inicio de su mandato Felipe Calderón, cuya falta de estrategia se cuestiona por haber carecido de una política de contención de los grupos armados que superaban en poder de fuego a las fuerzas del orden y minimizar la capacidad de sus liderazgos y su nivel organizativo, declaró la guerra a los carteles de la droga y desató una crisis humanitaria sin precedentes, en la lógica de que “La guerra es la prolongación de la política por otros medios”, como observó el militar prusiano Carl von Clausewitz, en su libro “De la guerra”.

¿ADMINISTRAR LA VIOLENCIA O RESOLVERLA?

Si bien para el sociólogo francés Emile Durkheim, la delincuencia es un fenómeno inherente a toda sociedad humana y el valor que se le atribuye depende del tipo y forma de organización social, luego entonces el punto es definir cuáles son los límites tolerables de esa actividad en un Estado que se supone soberano.

¿Está condenado el país a resignarse a tener 25 mil homicidios al año? ¿Se puede acotar la criminalidad? ¿Tiene solución el problema del crimen organizado? ¿Se debe administrar la presencia de las mafias, pero no ponerles fin?

En un artículo de su autoría publicado en la revista Nexos (febrero, 2012), Villalobos, hoy experto en resolución de conflictos, de quien Alejandro Hope ha dicho “Joaquín Villalobos tiene un agradecible gusto por la controversia que lo ha convertido en una voz indispensable en el debate sobre seguridad pública en México: dice lo que muchos critican, lo que otros tantos piensan y lo que nadie más se atreve a defender”, anota en su ensayo “Nuevos mitos de la guerra contra el narco” publicado en la revista nexos en enero del 2012: “México enfrenta cinco duras realidades con relación al tema de la lucha contra el crimen organizado y la inseguridad: 1. La violencia es inevitable. 2. Tomará bastante tiempo controlarla. 3. No hay atajo, salida fácil, ni solución rápida posible. 4. No existe un “culpable”, porque lo que se está viviendo es el resultado de un proceso histórico. 5. La violencia sólo se reducirá con un gran esfuerzo en dos aspectos: el fortalecimiento y transformación profunda de las instituciones de seguridad y justicia, y un cambio de los ciudadanos con respecto al valor que tienen la ley y el orden en una sociedad democrática. México tiene sobradas capacidades intelectuales y suficientes recursos materiales para resolver el problema, pero ha venido enfrentando dificultades para entender lo que está pasando”.

Según el autor, (1) la delincuencia organizada puede ser derrotada mediante un combate frontal que generará altos niveles de violencia y (2) existe una supuesta manía de “aversión al conflicto”, es decir a administrar los conflictos en lugar de resolverlos.

Lo anterior en el entendido de que algunos Estados (Japón con las Yakuzas, E.U. que usó a las mafias para invadir la Cuba castrista en playa Girón o para apoyar a la Contra nicaragüense contra los sandinistas, destapado por el escándalo “Irán-contras”, Colombia con Pablo Escobar, Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y otros países con sus militares golpistas), optaron por administrar la aplicación de la ley en algunos momentos por conveniencia en la relación costo-beneficio o por incapacidad para actuar.

Sacando cuentas de la publicación del referido texto a la fecha la situación ha empeorado, la corrupción no se ha frenado, ni el Nuevo Sistema de Justicia Penal, vendido como la panacea para combatir la inseguridad ha dado los resultados esperados, ni las policías se han profesionalizado y sus deficiencias mantienen al ejército y a la marina haciendo tareas policíacas en las calles.

“Para que México recupere las calles y la confianza de la gente, deben de ponerse cambios drásticos en materia judicial y de cumplimiento de leyes; primero, mediante la profesionalización de las agencias de control social y el s judicial y, segundo, con la modificación de las leyes para que sean capaces de atacar los problemas del crimen organizado de manera efectiva y eficiente”, advertían John Bailey y Roy Godson, en “Crimen Organizado y Gobernabilidad Democrática, México y la franja fronteriza”.

Y el catálogo de buenas intenciones podría continuar hasta el infinito, pero en resumen, o el Estado mexicano supera sus deficiencias y combate con toda su fuerza a la criminalidad en su diversos frentes (fuentes de financiamiento, complicidad, niveles de protección, corrupción, acotamiento del mercado de las drogas, mejora del sistema penitenciario para sacar las cárceles del control de los criminales, equipamiento, capacitación y depuración de las policías, coordinación entre los diversos cuerpos de seguridad pública, aplicación de penas severas, implementa una política criminológica integral con programas represivos y preventivos, etc.) o explora vías alternas como parte de una política criminológica realista (amnistía, liberación paulatina de algunas drogas, etc.)

CON LA LEY EN LA MANO: ¿AMNISTÍA VS. IMPUNIDAD?

En el artículo 90 del Código Penal de Sonora, como en el 92 del Código Penal Federal, se contempla la figura de la amnistía, una medida que extingue la acción penal y las sanciones penales, excepto la reparación del daño. Es un acto legislativo.

En un país en donde el 95% de los ilícitos queda impune y la institucionalidad es débil y se encuentra carcomida por la corrupción, pensar en una salida como la amnistía es viable.

La amnistía solo actúa retroactivamente según Giuseppe Bettiol, citado por Reynoso Dávila en su “Derecho Penal, Parte General”, como los autores que a continuación se mencionan. Alberto S. Millán, dice que la amnistía borra el delito y no está guiada por simpatía hacia los destinatarios y que está inspirada en propósitos de pacificación interna y que es el olvido para el establecimiento de la calma y la concordia social. Para Enrique Pessina, sostiene que para su concesión no se tienen en cuenta razones de justicia, sino tan solo razones de conveniencia general. Faustin Hélie, dice que los hechos amnistiados, por una ficción legal, son sepultados como no habiendo existido nunca.

Por ser una salida más dada al pragmatismo y a un estado de necesidad –que la propia ley penal contempla--, que una acción justiciera, algunos sectores, obviamente los afectados, como son las miles de víctimas de la delincuencia, son opositores naturales a la misma, tal como pasó en Colombia con los acuerdos de paz entre el gobierno y las FARC, en donde la consulta popular la desaprobó y en Sudáfrica, en donde se habla de un proceso inacabado al dejar impunes a muchos violadores de derechos humanos de la mayoría racial negra por parte de una minoría blanca, cuyo régimen fue cuestionado por la ONU.

El doctor Carlos Dávalos Mejía, autor del libro “Títulos y contratos de crédito, quiebras”, ha dicho que una realidad no se mejora con una ley porque las leyes no inventan realidades; la mejora deberá buscarse en la realidad misma con medidas de otro tipo.

Frente al tamaño y el reto que impone la inseguridad la Ley Pano, como puede verse, a pesar de sus buenas intenciones, ni a mejoral llega.

Hasta ahí lo plasmado en el artículo de Servicios Jurídicos Profesionales.

¿AMNISTÍA, PAX NARCA O DERECHO PENAL DEL ENEMIGO?

En Quechultenango, considerado bastión de “Los Ardillos”, López Obrador, planteó la posibilidad de conceder la amnistía a líderes del narco en aras de tranquilizar y pacificar el país ante el fracaso de la estrategia de seguridad.

El tema no estaba considerado cuando expuso su Proyecto de Nación, ni la de crear una Comisión de la Verdad para investigar crímenes como el de Ayotzinapa y algunos otros.

La propuesta obviamente levantó ámpula entre quienes defienden la fracasa estrategia de seguridad de Calderón y Peña, gobernadores ligados a ambos gobiernos, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, Ricardo Anaya, Miguel Angel Mancera, etc.

Lo mínimo que se dijo es que era una locura (Ricardo Anaya), que se olvida de las víctimas (Meade), que llevaría a la formación de un narcoestado (Mancera), que se propone la pax narca (Raymundo Riva Palacio), que era un error y que buscaba atraer votos (Joaquín López Dóriga) y muchos más comentarios en esa línea.

Froylán Enciso del CIDE, sostiene que amnistía no es lo mismo que pacto o impunidad y López Obrador busca diferenciarse de sus contrincantes, explora otras vías o opciones políticas y asume un discurso en el que se ponga en medio el diálogo y una cultura de la paz y no de guerra, diferente al militarismo.

La amnistía, afirma el historiador, es parte de la justicia transicional que requiere adaptarse a las condiciones actuales y es una opción al discurso de guerra. Se hace en Estados Unidos a cambio de información. Pactar con el narco se ha hecho de manera implícita por algunos gobernadores, como lo hizo ver una investigación reciente del Colegio de México.

Tomás Yarrington y Eugenio Hernández, ambos gobernadores de Tamaulipas, están implicados en una Corte norteamericana por sus nexos con el narco.

Joaquín “El Chapo” Guzmán, cabeza del cartel de Sinaloa y declarado enemigo número uno de la ciudad de Chicago, lugar que ocupó en sus tiempos Al Capone, nunca fue procesado por narcotráfico en México.

Durante el gobierno de Ernesto Zedillo el “zar antidrogas” el general Jesús Gutiérrez Rebollo y el exgobernador de Quinta Roo Mario Villanueva Madrid, terminaron encarcelados por sus nexos con el narco.

Los mismo E.U. han utilizado a los narcos para sus fines políticos como quedó evidenciado en el escándalo Irán-Contras cuya operación fue encargada al coronel Oliver North.

En el libro “Los nazis en México”, Juan Alberto Cedillo, afirma que el primer del narcotráfico fue fundado por el general Francisco Javier Aguilar González, con la complicidad de los gobernadores Gonzalo N. Santos (San Luis Potosí), Donato Bravo (Puebla), Miguel Alemán (Veracruz) y Maximino Avila Camacho (Puebla).

La operación cuyo objetivo era inundar de drogas el sur de los Estados Unidos para debilitar la moral de los soldados que vigilaban las bases navales del pacífico, fue apoyada por agentes de la Gestapo y la Abwehr, durante la segunda gran guerra.

El politólogo Rodrigo Coronel, calificó de hipócrita la reacción de algunos líderes políticos y de opinión sobre un posible arreglo con el narcotráfico.

"Por cierto, la propuesta ni siquiera es novedosa. La estabilidad del sistema político mexicano durante gran parte de la segunda mitad del siglo XX se debió a un acuerdo en el que participó activamente en el estado mexicano", explicó el experto en Ciencia Política por la UAM.

Coronel Navarro indicó que más bien López Obrador, refleja su voluntad de "restituir la hegemonía al Estado" ante los sectores y las fuerzas de poder e influencia en todo el país, "incluso en las actividades ilícitas". "Repito, como durante el siglo pasado", señaló.

La falta de salidas prácticas a un tema tan complejo como es el de la seguridad ha llevado a justificar el uso de la Razón de Estado o del Derecho Penal del Enemigo, un concepto que dice Martín Barrón Cruz en su texto “Análisis criminológico de la investigación ministerial”, degrada al delincuente al que convierte en un enemigo al que hay que eliminar. Eugenio Raúl Zaffaroni en su libro “El enemigo en el derecho penal”, escribió que la doctrina de seguridad nacional de triste memoria conllevó la legitimación del ejercicio estructuralmente descriminatorio del poder punitivo que operó como fisura absolutista en el estado constitucional de derecho.

LAS MANOS EN LA AGENDA DE SEGURIDAD

Y por lo que se percibe en la Agenda de Seguridad, además de los titulares de los poderes ejecutivos de todos los niveles responsables legales de brindar dicho servicio público, las fuerzas armadas y las corporaciones policiacas como sus brazos operativos, tienen las manos metidas los candidatos en campaña y actores políticos y sociales como los grupos de presión empresariales, organizaciones de la sociedad civil, las Comisiones autónomas de Derechos Humanos, la Iglesia Católica y hasta las bandas criminales, con sus mensajes y actos atroces y que ostentan el monopolio de la fuerza ilegítima en muchas regiones del territorio nacional.

Posiciones como la de monseñor Salvador Rangel, ante la inoperancia de las instituciones estatales de proveer seguridad en las comunidades asoladas por la delincuencia, pudieran tenerse incluso por irreprochables o constituir soluciones alternas ante el callejón sin salida en que se convirtió la inseguridad y la impunidad en el país, que suma miles de muertos, desparecidos y desplazados con daños económicos enormes, amén de la grave afectación que ha provocado en el tejido social. 

La sociedad, víctima de la barbarie, está a la expectativa de las respuestas.

(EL PORTAL DE LA NOTICIA/ LA VIÑA DEL SEÑOR/ 01 MAYO 2018)

DETIENEN A PRESUNTO HOMICIDA DE DULCE MARÍA; LA MATÓ PORQUE LE CAÍA GORDA



Elementos de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC) detuvieron este miércoles al presunto homicida de Dulce María, quien fue encontraba muerta y envuelta en una cobija en el sector San Vicente.

Como se informó, el pasado lunes vecinos de la calle 12 entre Avenida 4 y 6 encontraron el cuerpo de la joven mujer entre los matorrales.

Dulce María fue asesinada luego de convivir con varias personas en una casa cercana a donde se encontró su cuerpo.

La AMIC detuvo esta tarde al presunto asesino Mario A. G., quien según dijo esa noche se encontraban drogándose y la mató porque le caía gorda.

La además del presunto asesino se encuentra detenido un testigo, de los hechos.

Dulce María fue asesinada con más de 15 puñaladas en el cuello con arma blanca y después fue cuello y arrojada entre la maleza.

(COLECTIVO PERICU/Águeda Barojas Ontiveros/03 Mayo 2018)      

20 MIL MEXICANOS (60.4% INDÍGENAS) HUYEN DE SUS HOGARES POR CRIMEN ORGANIZADO Y VIOLENCIA POLÍTICA


El estado de Guerrero, con siete desplazamientos masivos; Sinaloa, con cinco, y Chihuahua, Chiapas y Oaxaca, con tres, en cada caso, son las entidades del país con mayor número de este tipo de episodios durante 2017, informó la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos.
En 17 de los 25 episodios de desplazamiento masivo se detectó como origen la violencia de grupos armados organizados. Estos hechos ocurrieron en Coahuila, Chihuahua, Durango, Guerrero, Michoacán y Sinaloa.
Además, por violencia política, conflictividad social y conflictos territoriales, se presentaron siete desplazamientos masivos en Chiapas, Chihuahua y Oaxaca.

Ciudad de México, 2 de mayo (SinEmbargo).– De enero a diciembre de 2017 se registraron 25 episodios de desplazamiento masivo interno forzado en México, lo que afectó a 20 mil 390 personas, de las cuales el 60.44 por ciento son indígenas, informó hoy la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH).

Las entidades federativas con más episodios son: Guerrero con 7 desplazamientos masivos, Sinaloa, con 5, y Chihuahua, Chiapas y Oaxaca con 3 respectivamente, indicó José Guevara, representante de CMDPDH, en rueda de prensa.

El acumulativo histórico es de al menos 329 mil 917 personas desplazadas de manera masiva desde el inicio de la estrategia de seguridad frontal contra el crimen organizado, llamada “Guerra contra el narco” de Felipe Calderón.

“El fenómeno de desplazamiento está invisibilizado. El Estado se ha resistido en reconocer la dimensión del problema y se ha resistido a construir una política integral que permita a las instituciones identificar la dimensión y contar con las herramientas necesarias para prevenir y atender a las víctimas”, detalló José Guevara.

El activista explicó que este registro – obtenido del análisis hemerográfico e información contrastada con organizaciones civiles-  responde solo a los movimientos masivos, no de familias y personas que en lo individual han tenido que dejar sus lugares de residencia. Los 329 mil desplazados es una “cifra conservadora”, se estima que hay muchos más casos, aclaró.



De enero a diciembre de 2017 se registraron 25 episodios de desplazamiento masivo en México. Foto: Sugeyry Gándara, SinEmbargo

Brenda Pérez, coordinadora de investigación de desplazamiento de la CMDPDH recordó que la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública del INEGI de 2016  señala que un millón 61 personas en México han cambiado de vivienda a causa de la inseguridad.

“No dice que es desplazamiento como tal; pero si uno ve bien la redacción, se trata de personas que optaron por cambiar de residencia para protegerse de la delincuencia. Esto nos está hablando de un fenómeno de desplazamiento porque sí indica que la causal es la inseguridad”, agregó.

Además, recalcó que esta cifra proporcionada por el INEGI no detalla si es acumulativa o solo del periodo en el que se efectuó el sondeo por lo que no hay un registro preciso del total de personas desplazadas por la violencia en México.

En relación a los desplazamientos masivos de 2017, Brenda Pérez destacó que la población indígena fue la más afectada, pues del total de desplazados, 12 mil 323 eran de diferentes etnias.

“Algunos de estos episodios fueron provocados por conflictos comunitarios antiguos de origen y territorial que, al no haber sido resueltos en el pasado, resurgieron y se intensificaron, volviendo a generar situaciones de violencia y, por consecuencia, desplazamientos.  Tal fue el caso de los episodios ocurridos en San Juan Juquila, Oaxaca, que desplazó alrededor de mil mixes y en Chalchihuitán, Chenalhó, Chiapas, que desplazó a más de 5 mil indígenas”, abundó.

El fallecimiento de 14 de personas que estaban en situación de desplazamiento es otro aspecto que enfatizó Pérez. Doce de estas personas afectadas eran indígenas.

“Esto evidencia la grave situación que enfrentan las víctimas y nos habla de la vulnerabilidad en las que están expuestos”.

El estado con mayor número de personas desplazadas masivamente fue Chiapas con 6 mil 90 casos, (el 29.87 por ciento) seguido por Guerrero con 5 mil 948 desplazados (29.17 por ciento) y Sinaloa, en tercer lugar, con 2 mil 967 casos (14.55 por ciento).

“En todos los desplazamientos se presentó el uso directo de la violencia”, detalla el informe.

17 de los 25 episodios de desplazamiento masivo fueron causados por violencia de grupos armados organizados. Estos ocurrieron en Coahuila, Chihuahua, Durango, Guerrero, Michoacán y Sinaloa.

Por violencia política, conflictividad social y conflictos territoriales se presentaron siete desplazamientos masivos en Chiapas, Chihuahua y Oaxaca.

Los proyectos extractivos mineros también generaron desplazamientos, pues se registró al menos un caso en Zacatecas.

CEAV NO AYUDA A DESPLAZADOS

Marisela Orozco ha vivido en carne propia el desplazamiento desde el 2014 cuando tuvo que salir de Veracruz tras el secuestro y asesinato de dos hijos. Desde hace más de tres años ha tenido que enfrentar la burocracia, la falta de políticas de atención para las personas que están en su misma situación, así como la inacción de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) instancia que le negó el apoyo inicialmente, denunció.

Marisela perdió a dos de sus tres descendientes: Gerson Quevedo Orozco de 19 años, estudiante de arquitectura de Universidad Veracruzana (UV), secuestrado cuando iba al Oxxo el 15 de marzo de 2014, y Alán de 15 años, estudiante de preparatoria y jugador de fútbol, integrante del equipo los Tiburones Rojos de Veracruz en la sub 17; acribillado cuando buscaba a su hermano ese mismo día en Medellín, Veracruz.



Marisela Orozco ha vivido en carne propia el desplazamiento desde el 2014. Foto: Twitter vía @CMDPDH

La mujer y su familia tuvieron que dejar su casa, su hogar y su vida hasta donde la conocían desde el plagio de su hijo.

Gerson fue interceptado por criminales y privado de la libertad cuando iba camino al Oxxo en la colonia Arboledas San Ramón, alrededor de las nueve de la mañana.

Los plagiarios llamaron alrededor de las once de la mañana para pedir rescate. Al menos 80 mil pesos debían pagados si querían volver a ver con vida a Gerson, narró Marisela.

El dinero fue exigido a Margarita, hermana de la víctima quien recibió la llamada.

Los sujetos indicaron el lugar y la forma en el que debería de entregar el dinero.

La familia pagó ese mismo día, cerca de las 5 de la tarde, pero de Gerson jamás regresó.

Alrededor de doce de la noche, un supuesto amigo de Gerson llegó a la vivienda de la familia. Ahí se encontraba Alan Quevedo, su cuñado Miguel Eliacim Caldelas, sub campeón nacional de Taekwondo, y su hermana Margarita.

El supuesto conocido le dijo a los parientes que sabía donde podrían tener a Gerson. Alan, Miguel y el supuesto amigo acudieron a una vivienda ubicada a unas cuadras en la misma colonia; sin embargo, una camioneta les cerró el paso y acribilló a Alan y a Miguel. “El amigo, curiosamente, solo tuvo un rozón”, añade Marisela.

Alan y Miguel resistieron las heridas por varios minutos, pero la ambulancia llegó una hora después, agrega la mujer.

Inmediatamente después de los hechos violentos, Marisela, su hija Margarita y su esposo abandonaron Medellín Veracruz, alertados del peligro que corrían.

“La misma policía me dice que nos iban a matar, que teníamos que salir inmediatamente”, abundó.

Las amenazas de muerte fueron constantes, apunta Orozco.

Marisela afirma que desde el momento en que dejó su casa acudió a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) para solicitar ayuda y refugio; pero se lo negaron con el argumento que eso le correspondía al DIF.

“Yo llegué en el 2014 primero rogando a CEAV que me ayudaran, fueron muchos meses de palabras, con papeles y no lograba nada. Terminé interponiendo un amparo, pero tampoco logré nada. Un juez resolvió que la responsabilidad de ayudarnos era el DIF; y el DIF dijo que no tenía albergues para familias, solo para ancianos y niños. No tenía albergues para nosotros, no hubo del apoyo de ni del DIF, ni  CEAV”, comenta.

La familia Orozco salió de su hogar sin ropa, comida, ni pertenencias. Estuvieron en  varias viviendas de personas que les daban alojamiento temporal y con organizaciones que le brindaron apoyo.

A la distancia, Marisela continúo con la búsqueda de su hijo Gerson y en el camino se unió al colectivo María Herrera y a la Brigada Nacional de Búsqueda de Desaparecidos, para rastrear a otros jóvenes. Se convirtió en defensora.

Ahora como activista, Marisela señala que hasta la fecha no ha sido atendida ni registrada como víctima de violaciones a los derechos humanos.

“No me cambiaron el estatus, yo sigo como víctima indirecta por el secuestro y asesinato de mi hijo. Creo que lo único que logré con mi caso es que la CEAV empezara a ver de que forma ayudar, porque en 2017 comenzaron a dar apoyos de vivienda y alimentación a víctimas indirectas”, refiere.

José Guevara de la CMDPDH recalcó que el caso de Marisela revela las víctimas de desplazamiento y de violaciones a derechos humanos, aún son invisibles para la CEAV pese a las reformas a la Ley General de Víctimas para atender a estos afectados.

“La CEAV no ha querido aplicar la Ley adecuadamente y ha dejado a las víctimas de desplazamiento en un estado de indefensión”.

Los activistas de la CMDPDH indicaron que es necesario un diagnostico real sobre el número de personas desplazadas y que se promulgue una Ley general en la materia.

(SIN EMBARGO/ SUGEYRY GÁNDARA/ 02 DE MAYO 2018

“LA BALACERA ESTÁ A TODO LO QUE DA”, DICE TESTIGO. EN PLENA CALLE, EN IZTAPALAPA, EJECUTAN A 5 (VIDEO)


Una línea de emergencia suena. “La balacera está a todo lo que da”, relata un hombre. “Manténgase en un lugar seguro”, contesta la autoridad. Cinco jóvenes son ejecutados. Es un ataque armado en Iztapalapa, en la Ciudad de México. 

Ciudad de México, 2 de mayo (SinEmbargo).- Un hombre realiza una llamada a la línea de emergencia. “Hay una balacera en la calle Independencia [en la delegación Iztapalapa]”, dice. Cinco jóvenes son ejecutados. Señala la autoridad que es venganza por narcomenudeo…

Una cámara de seguridad captó el momento en que el ataque armado cobró la vida de José Miguel N, de 31 años de edad; Julio Cesar N, de 25 años; Hugo Ascencio N, de 25 años; Enrique N, de 23 años; y Gabriel N, de 23 años.

Mientras el comando accionaba sus armas, las autoridades capitalinas fueron informadas sobre lo que ocurría.

-La balacera está a todo lo que da. De la tienda Providencia [en la colonia El Triunfo] vinieron los balazos- dice el testigo.


-Manténgase en un lugar seguro- responde el encargado de la línea de emergencia.

Según las palabras del denunciante, los sujetos que llevaron a cabo el ataque portaban armas largas. Los hechos habrían ocurrido el domingo pasado, de acuerdo con información de medios nacionales.

La llamada fue compartida por el diario Reforma esta noche.

Las autoridades señalan que se trata de la pugna por la venta de droga que hay entre “Los Rodolfos” y lo que quedó del Cártel de Tláhuac.

La violencia sin precedentes que padece México corresponde a la de un “conflicto armado no internacional” y la cantidad de víctimas sobrepasa la de guerras pasadas y “podría exceder las de los principales conflictos armados actuales”, advierte la Geneva Academy for International Humanitarian Law and Human Rights.

El informe “The War Report 2017” reconoce que la clasificación “conflicto armado no internacional” es polémica, pero argumenta que deriva de la organización de los grupos criminales, el origen de los enfrentamientos y el número de víctimas. Y señala que las fuerzas de seguridad en México posiblemente entraron en este tipo de conflictos con al menos el Cártel de Sinaloa y el Cártel de Jalisco Nueva Generación.

Junto con el portal en línea del Rule of Law in Armed Conflict (RULAC) de la Academia de Ginebra , “The War Report” es la única clasificación mundial independiente de conflictos armados según el derecho internacional. “Dicha clasificación independiente es esencial ya que tiene implicaciones de gran alcance, especialmente en relación con la legislación aplicable, la comisión de crímenes de guerra o el trabajo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR)”, subraya Robert Roth , Director de la Academia de Ginebra.

El informe resalta que “las organizaciones delictivas organizadas han operando en el país por más de un siglo, originalmente desarrollando producción de drogas y las actividades de tráfico y la creación de vínculos con otras organizaciones delictivas en región”.

(SIN EMBARGO/ REDACCIÓN /03 DE MAYO 2018, 8:30 HORAS)







UNA FAMILIA ENTERA DESAPARECE EN CELAYA, GUANAJUATO; ENTRE ELLOS HAY 4 JOVENCITOS, DE 18 A 21 AÑOS


Dos días después de su desaparición, diarios locales dieron a conocer que cuatro integrantes de una familia y dos amigos habían desaparecido tras asistir a una reunión en la colonia Valle de los Naranjos. El pasado domingo por la mañana fue la última vez que se les vio. Estaban en una reunión con otros familiares.
Al darse cuenta que algunos familiares no se encontraban en el domicilio, procedieron a localizarlos vía telefónica. Pero estos ya no contestaron.

Guanajuato/Ciudad de México, 3 de mayo (Zona franca/SinEmbargo).– La Subprocuraduría de Justicia de la Región de Celaya investiga la desaparición de seis personas. Cuatro de los desaparecidos son integrantes de una familia y dos más son amigos. Ninguno han sido localizados desde pasado domingo en Guanajuato, una entidad que en el último año ha sido escenario de violencia sin control y asesinatos. Al menos 43 agentes policiacos del estado han caído en ataques armados.

Testigos refieren que el sábado 28 de abril, los desaparecidos se encontraban en una fiesta familiar que se prolongó hasta las primeras horas del día domingo. La celebración se llevaba a acabo en un inmueble de la colonia Los Naranjos, en Celaya. El domingo, cerca de las 08:00 horas, cuando había concluido la celebración, se dieron cuenta que seis de las personas no aparecían. Iniciaron la búsqueda. Llamaron a sus celulares pero estaban apagados. Acudieron al Ministerio Público para reportar los hechos.

Autoridades informaron que en relación a la denuncia por las personas no localizadas, se abrió una carpeta de investigación 44166/2018 de la Unidad Especializada. Los desaparecidos son: Yolanda Escogido Navarro de 46 años y Julio César Bustos Alemán de 44 años, y de su hijo Gustavo Ángel Bustos Escogido de 18 años, así como el sobrino Luis Eduardo Escogido Navarro de 21 años, y Brayan y Martín ambos de 18 años de edad.

El vehículo de motor de la marca Explorer, color verde, modelo 1993, tipo vagoneta, propiedad de uno de los desaparecidos, se encontraba estacionado afuera del domicilio y no ha sido encontrado. La Procuraduría General de Justicia dijo que desde que se recibió la denuncia mantiene un operativo de búsqueda permanente para lograr su localización así como acciones coordinadas con otras corporaciones.

Según datos generales del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas en el periodo comprendido entre el 2007 a enero de 2018, Tamaulipas es el estado con más personas ausentes en el país con un total de 6 mil 129 casos, le sigue el Estado de México con 3 mil 861; el tercero, Jalisco, con 3 mil 088; y en cuarto, Sinaloa, con 2 mil 798. En quinto lugar está Nuevo León con 2 mil 660 casos de desaparición, y en sexto, Chihuahua con 2 mil 178.

El otro gran drama mexicano es que el estallido de violencia sin control ha obligado a miles a dejar sus hogares en silencio, porque las autoridades ni los contabilizan si se encargan de ellos.

MILES DE DESPLAZADOS EN EL PAÍS

La violencia vinculada al crimen organizado en México hizo que al menos 11,232 personas tuvieran que huir de sus hogares en 2017, según el recuento divulgado el miércoles por un grupo de derechos humanos.

La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos contabilizó el año pasado 25 eventos de desplazamiento interno masivo en nueve estados.

Además de aquellos provocados por lo que denominó “grupos armados organizados” –entre los que están cárteles, pequeñas bandas o autodefensas– contabilizó otros 8.928 desplazados por violencia política, conflictos sociales o disputas territoriales, y 230 más que tuvieron que huir de su casa por proyectos extractivos mineros.

El estado más afectado por los desplazamientos fue Chiapas y más de 12,000 de las personas que tuvieron que huir eran indígenas.
En total, la Comisión estima que el número de personas desplazadas en México entre 2006 y 2017 asciende a 329,917 pero no tiene claro cuántas podrían haber regresado a sus lugares de origen.

José Antonio Guevara, director de la ONG, subrayó que las cifras con las que trabajan son muy conservadoras porque la Comisión solo recopila datos de episodios de desplazamiento en el que hay más de 50 personas afectadas pero que hay muchos casos individuales donde los afectados huyen a raíz de un asesinato o una desaparición en su familia o de alguien respetado en su comunidad, como ocurre en los casos de defensores de derechos humanos o periodistas.

El último evento masivo de desplazamiento que fue ampliamente divulgado tuvo lugar este año, en abril, cuando soldados del ejército escoltaron a 92 personas que abandonaron su aldea en una zona montañosa de Guerrero debido al terror sembrado por los cárteles de la droga.

El peor en 2017 fue en Chiapas, donde un conflicto de tierras y la acción de grupos armados desplazó a más de 5,000 indígenas de los Altos de Chiapas.

(SIN EMBARGO/ Redacción / 03 DE MAYO, 10:00 HORAS)

POLICÍAS INFILTRADAS, DEPURACIÓN URGENTE


Mientras baja la percepción de inseguridad en Los Cabos, en La Paz asesinan a un joven al salir de la comandancia. Se investiga el posible involucramiento de agentes municipales en el homicidio

“Iba saliendo de la comandancia y como por arte de magia los sicarios lo esperaban. Muchas personas dieron a entender que el joven salió y ya sabían por dónde y cómo salía del lugar, muy raro, pero concretamente puesto”, refirió a ZETA un miembro del Grupo de Coordinación de Seguridad Pública en Baja California Sur.

Versión que sustenta, sicarios esperaban al occiso y sabían santo y seña desde el 12 abril, cuando poco después de las dos de la tarde, Jonás Magaña Ramírez, de 24 años de edad, fue privado de la vida en La Paz.

Los hechos ocurrieron cuando abandonaba la comandancia Los Olivos, ubicada en Manuel M. Diéguez y Nicolás Bravo de la colonia Vicente Guerrero. Su cuerpo quedó tendido a 68 metros de la comandancia, a mitad de la calle.

De acuerdo con indagatorias por parte de los oficiales de investigación, “sus captores lo esperaban por la Avenida Melchor Ocampo, según imágenes de cámaras de vigilancia, pudieron haber estado a mitad de la cuadra. Estuvieron varios minutos estacionados, incluso uno de ellos camina fuera del vehículo y regresa a la unidad, es un automóvil pequeño, con vidrios polarizados. Al parecer son dos personas y estuvieron con nula visibilidad. Alguien les dio santo y seña de cómo y la hora para atacar”, informó la fuente policial.

Los atacantes se desplazaron desde aproximadamente 270 metros, el atentado estaba completamente calculado, cada uno de los pasos planeados y todo pudo ocurrir gracias a que el par de sicarios tenían un contacto en la propia comandancia que les pudo haber pasado el dato de que el joven dejaba el sitio.

Jonás Magaña caminó poco más de un minuto hasta la posición donde murió, tiempo suficiente que costó a sus agresores llegar – tomando en cuenta que mantenían el auto encendido- y disparar en repetidas ocasiones; el joven intentó huir y por ello perdió un zapato, pero los sicarios lo imposibilitaron, hiriéndolo de muerte.

“Cuando llegamos, lo primero que nos dijeron testigos es que iba saliendo de la comandancia, y ni siquiera fueron los oficiales quienes reportaron el suceso, sino vecinos y después los agentes. Estamos preocupados porque los hechos sigan ocurriendo y tengamos al enemigo en casa”, indicó uno de los investigadores del caso.

Al recabar datos, personas se acercaron a indicar posibles factores y datos, sin embargo, en las indagatorias posteriores, “nadie ha querido abrir la boca, tienen miedo y más si hay policías involucrados”.

Autoridades no descartan que hayan sido los propios narcomenudistas quienes pusieron a la víctima, pues según una fuente policial, hay una “narcotiendita” a un costado de la comandancia. De ser así, este homicidio solo evidenció la participación de agentes de seguridad con el crimen organizado, “nada nuevo para los líderes de las corporaciones de seguridad, pues desde siempre se ha puesto en marcha el operativo para erradicar las malas prácticas, por lo menos reducir la impunidad y evitar que malos elementos estén en puestos sensibles, ya que se ha dificultado dar de baja a algunos elementos, por lo menos limitarlos a tener acceso a información crucial en las investigaciones”, señaló uno de los policías inscritos en el Mando Mixto Policial de la Capital.

Más de mil 67 elementos de las diferentes corporaciones estatales y municipales están reprobados en control y confianza y urge depuración

Ante la posibilidad de que un elemento haya utilizado un teléfono para perpetrar este homicidio, Eladio Amaya Muñiz, director general de Seguridad Pública, Policía Preventiva y Tránsito Municipal de La Paz, aseguró que los agentes están limitados en cuanto a portar dispositivos móviles: “El convenio de Mando Mixto sigue, hacemos operativos como Mando Mixto, se designa a un policía que sea más antiguo que vaya al mando y es el único al que se permite andar con celular, hay algunos que probablemente lo lleven, pero no se ha detectado que algún elemento de Policía Estatal o Municipal haga fuga de información; yo no he detectado alguno que dé fuga de información o información de dónde se den los operativos”, reiteró el mando.

IMPUNIDAD ALARMANTE

Según el Índice Global de Impunidad México 2018, desarrollado por la Universidad de las Américas Puebla, “al analizar las cifras, sobre todo las que tienen relación con personal directamente adscrito con la seguridad pública y la impartición de justicia, el Estado tiene notablemente más ministerios públicos y policía judicial por cada cien mil habitantes que en la media nacional (8.51 y 3.53 en ministerios públicos, y 43.07 y 8.12 en Policía Judicial). Esto señala la ineficiencia de los cuerpos policiacos, desde la prevención del delito hasta su ejecución”.

Aunque la entidad cuente con buena presencia de agentes de seguridad e impartición de justicia, el grado de impunidad es importante y mantiene el lugar número 18 en esta medición.

Conforme a  los indicadores, en 2016 se registraron más de 22 mil 932 delitos, el estudio contempla que en ese año solo existen 885 sentenciados por algún delito en causas penales totales, lo que revela que únicamente el 3.85 por ciento de los delitos concluyen con una imputación.

Por otra parte, la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre la Seguridad Pública (Envipe) expresa que de 2015 a 2016 la tasa de delitos por cada 100 mil habitantes subió más de 4 mil, es decir, en 2015 se contabilizaron 25 mil 577 delitos, mientras que en 2017 la cifra superó los 29 mil 900.

Cuando Carlos Alberto “El Chimichurri” fue detenido por oficiales de seguridad pública, lo ubicaron como ex agente de la Policía Municipal de La Paz, la imputación directa fue por homicidio calificado en grado de tentativa, en agravia de agentes de la Policía Ministerial; la persecución, ocurrida el 19 de febrero, culminó en la colonia Guelatao de La Paz. Esa mañana los presuntos delincuentes arrojaron de la unidad una pistola escuadra 9 milímetros y un arma larga AR-15.

Bastaron 72 horas para que volviera a las calles a continuar delinquiendo,  el 6 de abril, cuerpos de seguridad dieron cuenta de manera extraoficial que el joven de 30 años habría sido levantado en la comunidad de Los Barriles un día antes, allí los presuntos delincuentes quemaron la unidad en que viajaba y se fueron sin rumbo definido.

“Encontramos a ‘El Chimichurri’, y si te das cuenta coinciden sus generales, amarrado de manos, torturado y con el tiro de gracia, lo tenían ubicado y sabían que andaba libre, y esto solo pudo ocurrir por información desde dentro, lo pusieron y lo ejecutaron”, confió a ZETA la fuente.

El occiso movilizaba una célula de narcomenudistas, asaltantes y sicarios, su centro de operaciones era en las colonias Guelatao, Agustín Olachea, Francisco Villa, Esterito, Márquez de León, Villas de Guadalupe, La Ladrillera, entre otras.

Además, contaba con el apoyo de fuerzas de seguridad, información que hasta el momento se encuentra en manos de inteligencia militar, pues así se ha encomendado por parte del Grupo de Coordinación, de esta manera se podrá limpiar a las corporaciones de seguridad.

La evidencia apunta a cuerpos policiacos en activo que están operando nuevamente, aunque de manera limitada, “están encontrando el caminito para seguir con las operaciones criminales, desde luego que los traemos en la mira, pero no va a fructificar mucho si no están dando mayores problemas, por ello es necesario identificar y poco a poco expulsarlos de la corporación con investigaciones con fuerza”, refirió el investigador estatal.


Agentes de seguridad y reacción son los que más pasan tiempo en los hechos violentos, aunque la instrucción en el Grupo de Coordinación de Seguridad Pública es buscar y detener responsables

Alrededor de las cuatro de la tarde del miércoles 24 de abril, el joven Rafael Márquez Cadena, supuestamente chofer de la plataforma Uber, fue privado de la vida en Forjadores y 5 de Febrero en La Paz, frente a la Escuela Secundaria Morelos, también frente a una cámara de seguridad de la Secretaría de Seguridad Pública, una de las arterias más concurridas y en hora pico.

“Supuestamente el joven distribuía enervantes en la unidad y por ello lo ejecutaron, pero lo relevante es que los sicarios operan tranquilamente y nadie los ha ubicado, solo se sabe que circulan en un auto de color oscuro y amenazaron a otro conductor”, refirió un agente del Mando Mixto de La Paz.

Una grabación que circula entre agentes de seguridad destaca a un joven que afirma, “me bajaron dos tipos armados con pistola, me amagan y me dicen que si ando tirando droga, yo les dije que solo transportaba personas y me amenazan que si ven algo sospechoso me va a pasar lo mismo que el del Nissan (Rafael Márquez Cadena), entonces yo por lo menos salgo de circulación”.

REDUCE PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD

“Ha quedado claro que Los Cabos es la plaza más caliente actualmente, la presencia de fuerzas de seguridad de los tres niveles, incluidas fuerzas especiales en inteligencia, obligadamente ha mantenido a uno de los destinos más importantes con cero homicidios en más de dos meses. Se deben cerrar cada una de las rutas que pudieran implicar el estallamiento nuevamente de la violencia”, apuntó un agente de Inteligencia Militar a ZETA.

Las cifras de percepción de inseguridad que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) presentó en los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) se han modificado. La encuesta, que se levantó en 55 ciudades del país, coloca a Los Cabos entre las cinco ciudades con menor percepción de inseguridad. Pasó de una percepción de inseguridad de 65.7% en 2017, a 38.8% en marzo de 2018; esto es, una reducción de más del 40%. Dato relevante debido a la disminución de homicidios, ya que en los últimos dos meses no se han presentado homicidios dolosos vinculados con ajuste de cuentas de miembros de la delincuencia organizada.

“Creo que tiene que ver con el trabajo que se ha realizado en coordinación con los tres niveles de gobierno, seguimos manteniendo las operaciones de las instituciones”, celebró Alberto González, secretario general en Los Cabos.

En el caso de La Paz, la percepción de inseguridad en diciembre de 2017 era de 85.6%, en marzo de 2018, el 73.7% se sintió inseguro. La reducción fue del 15% en tres meses.


Juan José Zamorano Martínez, Director General de Seguridad Pública, Policía Preventiva y Tránsito de Los Cabos ha intensificado la capacitación de los elementos municipales, así como la aplicación de exámenes de control y confianza

“Nos da mucho gusto ver a la gente que confía en estar ya certificando de manera abierta con todos los organizadores, con la gente que involucrada en estos eventos, y con la confianza de venir tranquilamente al malecón, sin ningún problema o temor, porque además hay mucha seguridad, existe una percepción de mucha tranquilidad en este momento y eso lo celebramos”, indicó por su parte Álvaro de la Peña Angulo, secretario general de Gobierno.

Según la encuesta, a nivel nacional el promedio de percepción de la efectividad del gobierno es de 24.6%, en La Paz apenas alcanza el 13.6%, mientras que Los Cabos estuvo a 27.1%, más de dos puntos por encima de la media nacional.

“Se pueden tener actividades sanas que nos traen a la ciudad de La Paz esa parte que necesitamos nuevamente, de esperanza, de recuperar la paz, la tranquilidad”, agregó De la Peña Angulo.

Pese a la reducción de hechos sangrientos en Los Cabos, es importante intensificar los recorridos en las colonias y los trabajos de prevención del delito, pues aunque los homicidios hayan cesado por el momento, es muy probable que los robos en sus diferentes modalidades se vayan a la alza, por lo que será vital una estrategia permanente; por otro lado, en La Paz los homicidios siguen registrándose, de alguna u otra manera hay colaboración de los cuerpos policiacos, pues no se está llegando a tiempo y, peor aún, durante abril no ha habido detenciones ligadas a esta clase de incidentes.

A LIMPIAR POLICÍAS

En su informe al 31 de marzo de 2018 de la Evaluación de Control de Confianza a Personal de Servicio Profesional de Carrera de las Instituciones de Seguridad Pública -del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública-, de mil 739 elementos de las Policías Municipales, el 40% está reprobado en Control y Confianza, es decir, alrededor de 695 agentes siguen operando con resultados negativos.

En La Paz, el director general de Seguridad Pública Policía Preventiva y Tránsito Municipal, Eladio Amaya Muñiz, reveló que la corporación poco a poco se ha depurado, pero reconoce que hace falta trabajo por hacer.

“Cuando recibí la Dirección hubo 63 bajas de personal de policía, de los cuales entre tres y cuatro fueron recontratados, son los que quisieron seguir perteneciendo al Ayuntamiento, ya no como policías, sino como personal de confianza”, expuso.

Ante la creciente de elementos reprobados, que poco a poco se han ido depurando, por lo menos en las áreas de seguridad pública se han intensificado los Exámenes de Control y Confianza, pues se busca capacitar constantemente a los elementos para que la Capital tenga mejores estándares de seguridad.

“Este año se rumora va a haber más bajas, hasta ahorita no tengo instrucción del presidente municipal, es cierto que el personal está haciendo los exámenes correspondientes para certificarlos en Control y Confianza en el C3, ahorita están en las evaluaciones y se van a mandar en el C3 para que continúen y los van a evaluar, y saber si son confiables o no”, agregó Amaya Muñiz.

Aprovechando las solicitudes de renovación de la licencia colectiva de portación de armas, Juan José Zamorano Martínez, director de Seguridad Pública en Los Cabos, ha sometido a 292 elementos a diversos exámenes y capacitación para determinar si son aptos para continuar en el área de seguridad y comprobar la confianza depositada.

“Como parte de los requisitos para la renovación de las licencias colectivas de la Dirección General de Seguridad Pública, Policía Preventiva y Tránsito, los elementos deben tener, principalmente por la portación de las mismas armas, una licencia colectiva, y tiene que pasar por ciertos exámenes para hacer uso de esas armas”.

Sin embargo, ha sido muy complejo contar con las policías en los cinco municipios, pues lo principal que se conoce de cómo se formaron las instituciones, es que en administraciones pasadas las corporaciones eran utilizadas para dar trabajo a familiares y amigos, además de cumplir compromisos de campaña, por ello ingresaron personas sin capacitación o carrera policial.

“Si no nos formamos dentro de una academia, que es un instituto donde adquirimos la formación, y si no tenemos esa instrucción y la principal solicitud que requiere la ciudadanía en Baja California Sur, de prevenir el delito, no vamos a poder ayudar con esa tarea porque nadie se los enseñó a los elementos, se requiere una doctrina policial a los agentes. Es necesario que los elementos sientan ese peso del uniforme y que van a ser los ejemplos de los ciudadanos, de otra manera estamos mal como policías, pues la población transgrede la Ley”, refirió un miembro de la Policía Federal en la entidad.

En la Dirección General de Seguridad Pública de La Paz, queda claro que los problemas que pudieran tener se focalizan en el mal comportamiento de los elementos, por ello los vigilan minuciosamente.

“Al personal que se pueda dar de baja ahorita, o en estos días, o si se va a dar de baja, va a ser por mala conducta, porque tenemos el Consejo de Honor y Justicia, que se encarga de hacer las sesiones y puede dar de baja a algún elemento que se porte mal, hasta ahorita no hemos encontrado, se han checado expedientes y no hemos encontrado a algún elemento que nos ponga foco en rojo para que pueda sesionar el Consejo y poderlo dar de baja. Se escucha a nivel nacional que se va a dar de baja a muchos policías”, apuntó el director general en La Paz.

Justamente para reducir los índices de impunidad, de delitos y la falta de atención que se había tenido por la fuerte depuración policial, la ciudad está dividida en cuatro sectores, cuenta con siete delegaciones y “en cada una hay dos unidades y de ocho a diez elementos en cada delegación, en los cuatro sectores cada una con 50 elementos, Policía Turística con elementos municipales y estatales; contamos con Policía Comercial y personal administrativo”, cerró Eladio Amaya Muñiz.

La información que se tiene de momento, es que Los Cabos ha iniciado una campaña de limpia absoluta, desde 2016 se tiene la depuración como estrategia principal de recobrar la confianza de la población.

En 2016, 48 elementos fueron notificados por no acreditar los Exámenes de Control y Confianza, 44 de estos fueron dados de baja y cuatro siguieron su procedimiento administrativo; en 2017, 92 fueron notificados, de los cuales 53 fueron dados de baja y 39 siguen en proceso administrativo. Es decir, 97 elementos fueron despedidos con motivo de la depuración policial.

“Es un paso más para ser realmente unos profesionales en lo que corresponde a ser funcionarios encargados de hacer cumplir la Ley, que la palabra policía se dedique no únicamente al que está en la calle haciendo un patrullaje, que realmente sea un confidente, un asesor, una persona a quien la sociedad otorga la confianza en su seguridad y que represente una imagen a seguir de los ciudadanos”, consideró Juan José Zamorano Martínez, de Seguridad Pública de Los Cabos, ante la constante capacitación que se pretende.

Más de mil 67 elementos de las diferentes corporaciones estatales y municipales se encuentran reprobados en Control y Confianza:

“Es necesario crear un grupo que esté listo para enfrentar lo que se venga”, puntualizó el mando cabeño respecto al cercamiento que se busca con la población.

Más de mil policías siguen en las calles, aunque algunos obedecen a intereses de grupos de la delincuencia organizada, queda en las corporaciones depurar a los malos elementos y aumentar el rendimiento de los agentes honestos.

(SEMANARIO ZETA/ EDICIÓN IMPRESA/  INVESTIGACIONES ZETA/ MARTES, 1 MAYO, 2018 12:00 PM)