martes, 30 de agosto de 2016



(RIODOCE/ SALVADOR LÓPEZ/ 30 DE AGOSTO 2016)

DEBATE A PROPÓSITO DEL PLAGIO DE TESIS DEL PRESIDENTE PEÑA NIETO EN ARISTEGUI NOTICIAS

(RIODOCE/ SALVADOR LÓPEZ/ 30 DE AGOSTO 2016)

¿CÓMO SURGE LA IDEA DE INVESTIGAR LA TESIS DE PEÑA NIETO?

(RIODOCE/ UNIVISIÓN NOTICIAS/ 30 DE AGOSTO 2016)

MÉXICO DICE ADIÓS A JUAN GABRIEL

(RIODOCE/ SINEMBARGOTV/ 30 DE AGOSTO 2016)

ASÍ FUE EL ÚLTIMO CONCIERTO DE JUAN GABRIEL

(RIODOCE/EJECENTRALTV/ 30 DE AGOSTO 2016)

NO PARTICIPAMOS EN LAS NEGOCIACIONES PARA LIBERAR A LOS HIJOS DEL CHAPO GUZMÁN, ASEGURA LA DEA

LA LECHE

La Oficina Antidrogas de Estados Unidos (DEA) investiga el levantón de los hijos de Joaquín el Chapo Guzmán, ocurrido el pasado 15 de agosto en Puerto Vallarta, asegurando además  no haber tenido nada que ver en cuanto a las negociaciones para la liberación de los muchachos, que, según trascendió esta semana, fueron tres: Jesús Alfredo, Iván Archivaldo, y César Guzmán Salazar.

“Cómo todos saben, la DEA tiene oficinas en varias partes de México, y trabaja muy de cerca con las autoridades mexicanas para acabar con el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, y dada la sensibilidad en el caso de este levantón, no podemos comentar más porque se podría estropear la investigación que se lleva a cabo”, dijo Melvin Patterson, vocero de la DEA en Washington.

La PGR absorbió la investigación sobre el levantón de los hermanos Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán Salazar, apenas tres días de haber sido secuestrados, pero hasta el cierre de esta edición no habían dado información en torno a los avances de la investigación.

LA DEA Y EL CHAPO

La negación fue tajante: la DEA no tuvo nada que ver con la liberación de los hijos del Chapo. Lo que sí tiene meses construyendo la DEA es un caso “robustecido” para que una vez arrestados Iván Archivaldo, el Chapito y Alfredo el Alfredillo, sean extraditados a Estados Unidos, según la averiguación previa 3:14-CR-0658-DMS.

“El acusado, junto a varias otras personas que pertenecen al Cártel de Sinaloa, importaron varias toneladas de cocaína de vía terrestre, marítima y aérea, y éstas primero eran ocultadas en casas de seguridad de Culiacán, Tijuana y Mexicali, para posteriormente ser introducidas a territorio estadunidense”, se lee en el documento acusatorio contra Iván Archivaldo, al cual Ríodoce tuvo acceso.

El archivo, el cual se mantuvo clasificado hasta hace apenas dos meses, acusa también a Ismael Zambada García, Ismael Zambada Imperial el Mayito Gordo, e Ismael Zambada Sicarios el Mayito Flaco, y se encuentra radicado en el Distrito Sur de California.

El coordinador de todas las transacciones y operaciones era Ismael el Mayo Zambada, pero era apoyado en cuestiones de logística por sus hijos, que se encargaban que el dinero que se adquiría a través de la venta de la droga, llegara de regreso a Sinaloa, y también realizan labores de lavado de dinero para esa organización”, explica la acusación.

Iván Archivaldo, en tanto, también se encargaba de que grandes cantidades de químicos para producir metanfetaminas, llegaran de Asia y de otros países a México para la producción de esas drogas, y a su vez exportarlas a Estados Unidos.

La DEA dijo que de César Guzmán Salazar hasta el momento no se tiene ninguna averiguación abierta en su contra, pero que investigarían más a fondo el caso.

 TRES, Y NO DOS LOS CHAPITOS

Ni la DEA en Estados Unidos ni la PGR en México pudieron confirmar oficialmente la noticia —ofrecida por Carlos Loret de Mola el jueves pasado en su noticiero Al despertar, de Televisa— que además de Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán Loera, también César el Cesarillo, el menor de los hermanos, estaba entre los levantados.

“No vamos a comentar más sobre esa situación”, dijo el vocero de la DEA.

Un cuarto hijo de el Chapo, Ovidio Guzmán López, quien supuestamente es el más introvertido de todos, también habría estado en Puerto Vallarta la noche del levantón, pero aparentemente se fue al hotel antes que los sicarios del Mencho, líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) llegaran, confirmaron fuentes de Ríodoce.

Respecto al reforzamiento en la seguridad de los hijos del Chapo Guzmán, actualmente preso en el Cefereso número 9 de Ciudad Juárez, varios pistoleros y “halcones”, designados a la seguridad del cártel en las inmediaciones de las colonias Díaz Ordaz, el Palmito, Ruiz Cortines, Pemex, entre otras, habrían sido reasignados a la seguridad de los hijos, mientras que otros tantos fueron enviados a La Tuna Badiraguato a proteger la casa de doña Consuelo Loera, madre del capo.

“Esta semana los movieron (para que sirvieran de escolta personal de los hijos del Chapo, y a otros los enviaron a La Tuna)”, dijo gente que en su momento perteneció a Francisco Torres el Cincuenta, asesinado en la colonia El Vallado de Culiacán, en agosto de 2013.

Esta información no fue corroborada por la DEA, pero según gente de San José del Barranco, en Badiraguato, Joaquín Guzmán envió más gente para proteger a su familia que se encuentra en La Tuna, y así enfrentar a la gente de los Beltrán Leyva, con quienes mantiene una guerra.


(RIODOCE/ Miguel Ángel Vega /22 agosto, 2016)

LA GUERRA QUE VIENE



GUILLERMO VALDÉS CASTELLANOS. La guerra que viene.

Titular del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) en el sexenio de Felipe Calderón, Guillermo Valdés Castellanos anticipa que se viene (en México) “un periodo violento, de disputa de plazas y de rutas”. No descarta que el hijo de Nemesio Oceguera haya sido secuestrado en la cárcel para usarlo como moneda a cambio de los hijos del Chapo Guzmán y asegura que el Ejército Mexicano ha estado en medio de pactos entre cárteles de la droga y, de manera particularen vínculos con el Cártel de Sinaloa.
—Guillermo, ya viste los hechos de Vallarta, esta semana aciaga, de tensión, no solamente entre dos cárteles, sino también socialmente por las implicaciones que pueda tener el secuestro de los hijos del Chapo, ¿Qué es lo que has analizado tú? Desde tu punto de vista, con la experiencia que tienes, que tuviste en el Cisen, ¿qué es lo que has visto y has analizado del asunto?

—Mira, mi tesis es la siguiente; creo que después de la última detención del Chapo en enero, le ha sido muy difícil mantener la dirección y el control de su organización desde la cárcel, por las razones obvias de que ahora lo han de tener supervigilado, le han de restringir visitas, etcétera.

“Que eso se ha traducido en problemas en la dirección del Cártel de Pacífico; no sé si está al mando el Mayo Zambada o los hijos, o el Licenciado Dámaso, en fin, pero lo que está claro es que el que hayan ido al rancho de la mamá, ahí en Badiraguato, y le hayan matado creo que dos sobrinos a la mujer, y ahora lo del secuestro de Puerto Vallarta, te habla de cierta debilidad de la organización.

“En tiempos normales no se hubieran metido con la familia tan  cercana del Chapo, y estos datos  los juntas con el incremento de violencia en plazas tradicionalmente controladas por ellos, como es Tijuana, como es Juárez o Colima, y te plantea la hipótesis de que hay en curso un conflicto; puede ser con una o con varias organizaciones para aprovecharse de esa supuesta o no debilidad de la organización del Pacífico.

“Yo creo, no sé qué tan débil esté, pero parece que los rivales están percibiendo que es el momento de atacar y de quitarle plazas. Entonces, el secuestro de los hijos del Chapo en Vallarta, creo que es una acción que puso en jaque al Chapoy lo obliga, lo obligó a negociar, no sabemos qué, pero que tiene que ver con el control y las plazas que están en disputa, sobre todo con el Cártel Jalisco Nueva Generación”.

—Nosotros pensábamos que si el acuerdo había sido de alguna manera terso, en el sentido de que bueno, ya los tienes, qué quieres plazas, rutas…Si en esas condiciones, digamos, se liberó a los muchachos, pues nosotros decíamos, pues no va a pasar nada, por lo pronto en los próximos meses va a haber una calma relativa. Sin embargo, nos está llegando información, obviamente no oficial, en el sentido de que un elemento de la negociación fue el hijo del Mencho (Nemesio Oceguera Cervantes), que está preso en un penal de Miahuatlán, Oaxaca, que lo secuestraron ahí mismo, lo arrinconaron y le dijeron al Mencho, tú tienes a los plebes, yo tengo a tu hijo acá. Si ese fue un elemento de negociación qué piensas, ¿estaría en puerta una guerra, estaríamos hablando de un conflicto en puerta?

—Sí, mira, yo creo que el Chapo es de un estilo de dirección mucho más agresivo y violento que el Mayo, o sea, cuando el Chapo estuvo preso en Puente Grande, del 93 a 2001, yo creo que el Cártel del Pacífico perdió presencia y perdió fuerza; son los años poderosos de Amado Carrillo, y que el perfil y el poder del Pacífico cambia cuando se escapa el Chapo en 2001, y se vuelve mucho más agresivo, incluso cuando tiene aquel conflicto ya no con Amado, sino con Vicente, matan a uno de sus hermanos (Arturo Guzmán Loera) en la cárcel; yo creo que eso te habla del estilo de acción de él.

“Entonces, no me extrañaría que él hubiera amenazado al hijo del Mencho, y decir aquí nada de negociación. Yo creo que lo último que no puede el Chapo demostrar es debilidad, entonces, sí me suena esa hipótesis.

“Si es eso, pues el señor va a dar la cara y decir no tan fácil me van a vencer, pero lo que yo sí creo, es que sí hay un anuncio de guerra, y puede no ser inmediata, porque también es una gente con mucha experiencia el Chapo, no reacciona con el hígado en caliente a los dos días, e ir a balacear cosas, piensan las estrategias, es el estilo de él.

“Entonces yo si estoy preocupado porque creo que viene un periodo violento, de disputa de plazas y de rutas”.

—Tú fuiste director de Cisen, sabes cómo se mueven estas cosas, otro dato que nos está llegando, de dos días para acá, es que en la última etapa de la negociación participó el gobierno federal, esto a mí no me suena extravagante, porque acuérdate que se pudo haber convertido en un problema de seguridad nacional, por esto que estamos platicando de la posible guerra en puerta, ¿tú crees que haya sido posible esto, que el gobierno federal haya intervenido para que liberaran a los muchachos? ¿Se estila eso?

—Mira, aquí el Ejército es el que ha tenido tradicionalmente más vínculos con el Pacífico… solía hacer ese tipo de negociaciones y participar en los acuerdos entre organizaciones para mantener cierto acuerdos y pactos.

“Entonces, en la época que yo estuve, yo no me llegué a dar cuenta, no llegué a enterarme; la línea era: cero acuerdos con estos señores, cero negociaciones, pero no sé si ahora hayan regresado otra vez al esquema. No creo que la PGR lo haya hecho, no creo que tenga la dirección de ese tipo de capacidades, y el Ejército sí pudiera ser”.

—Todavía no se sabe a ciencia cierta qué fue lo que pasó, sobre qué fue lo que se negoció, hay muchas dudas todavía…

—Antes del secuestro yo estuve en Durango, a finales de junio, principios de julio, y estaban muy preocupados por todo lo que estaba pasando en Sinaloa, porque decían esto se nos va a venir para acá. Ya tenían datos de que las cosas se estaban moviendo mucho, y muy peligroso.

“Y también he platicado con gentes del gobierno panista de Baja California, y dicen que la cosa está terrible, está muy caliente Tijuana,  y entonces tú sabes cómo está Colima, que trae un incremento de 300 por ciento de los homicidios.

“Entonces yo creo que están viendo un momento de  debilidad del Chapo, de la conducción operativa del Pacífico, y están pegándole duro”.

—Planteas en tu libro (Historia del narcotráfico en México, 2013.), la tesis de que los cárteles no crecen sin acuerdos con las altas esferas del gobierno, ¿tú crees que el CJNG haya crecido también gracias a eso, tan súbitamente por esos acuerdos con el gobierno?

—Hasta donde suena, por ejemplo, todo lo de Vallarta, es que la colusión de la Policía estatal es grande… y de parte del gobierno federal no sé si haya colusión o si más bien hay indiferencia y lo dejaron crecer.

“Yo creo que los eventos del año pasado, de cuando le tumban el helicóptero al Ejército, ahí sí se dieron cuenta que no están tratando con una banda improvisada.Entonces a mí me daría la impresión de que estos se desarrollaron más cobijados localmente, que federalmente.

“Lo que sí está claro es que este gobierno no ha tenido una estrategia de combateintegral a las organizaciones, que no trae un plan estratégico de quién, cómo y cuándo, etcétera. Más bien ha sido todo muy reactivo”.


(RIODOCE/ REDACCION/ 28 agosto, 2016)