sábado, 30 de julio de 2016

MUJER POLICÍA ARRESTA A UN HOMBRE EN SUECIA DURANTE SU DÍA LIBRE Y EN BIKINI

Se disponía a pasar un día tranquilo con sus amigas bajo el sol, sin embargo esto se interrumpió cuando un hombre subestimo al grupo de mujeres robándoles una de sus pertenencias.


Mikaela Kellner, una policía sueca, en el momento en que arrestaba a un hombre sospechoso de haberse robado un teléfono celular. Foto AP

Mikaela Kellner, en el momento en que arrestaba a un sospechoso de haberse robado un teléfono celular. Foto AP

Estocolmo, 29 de julio (AP).— Una mujer policía sueca estaba en su día libre y en bikini, pero eso no le impidió arrestar a un hombre sospechoso de robarse un teléfono celular.

La foto de Mikaela Kellner arrestando a hombre se volvió popular en las redes sociales de Suecia esta semana.

“Mi primera acción en bikini en mis 11 años como agente de policía”, escribió Kellner en Instagram.

Kellner y tres amigas estaban soleándose en un parque de Estocolmo el miércoles cuando un desamparado que vendía periódicos se les acercó, dijo Kellner al diario sueco Aftonbladet.


Cuando el hombre se alejaba, una de las amigas se percató de que su teléfono celular no estaba. Kellner y otro policía salieron en persecución.

Kellner dijo que no le importó que lo único que tenía puesto era un bikini.

“Lo hubiera hecho aun si hubiera estado desnuda”, expresó.


(SIN EMBARGO.MX/ AP /JULIO 29, 2016 - 7:32 AM)

LA LUCHA ENTRE ZETAS Y GOLFOS DEJA 20 MUERTOS EN TAMAULIPAS EN MENOS DE UNA SEMANA, Y SERÍAN MÁS: BREITBART

La violencia se ha vuelto a encender a lo largo de la frontera norte de México, donde en los últimos días los ciudadanos han vivido enfrentamientos, ejecuciones e incineraciones que han dejado más de 20 muertos en menos de una semana. De acuerdo con el medio Breitbart Texas, los cárteles del Golfo y Los Zetas emprendieron una nueva lucha por el control del tráfico de drogas y de personas, incrementando el número de homicidios violentos, sin embargo, el Gobierno de Tamaulipas, aún encabezado por el priista Egidio Torre Cantú, intenta esconder las cifras verdaderas y los detalles de enfrentamientos y de otros hallazgos para minimizar la situación violenta que está resurgiendo en el estado.

Idelfonso Ortiz
Ciudad de México, 30 de julio (SinEmbargo/Breitbart).- La violencia en Tamaulipas se incrementó a finales de la semana pasada, cuando en la ciudad fronteriza de Río Bravo policías federales se enfrentaron con hombres armados del Cártel del Golfo, matando a siete de ellos.

En esa ocasión, el 21 de julio, los agentes vigilaban la comunidad rural Raúl Muñiz, en Reynosa, cuando detectaron cuatro vehículos con hombres armados en su interior. Al percatarse de la presencia policial, los conductores de tres de los automóviles lograron escapar, mientras que los hombres armados de la cuarta unidad comenzaron a disparar contra los agentes.

Después de un largo tiroteo, los federales abatieron a siete hombres que habían disparado contra ellos. Posteriormente se supo que los sujetos eran integrantes del Cártel del Golfo, organización criminal que se disputa la plaza con Los Zetas.

Sólo un día después de ese tiroteo, elementos del Ejército mexicano, que realizaban operativos de rutina en la ciudad fronteriza de Díaz Ordaz, se encontraron con presuntos sicarios que trataban de deshacerse del cuerpo de una víctima de secuestro. Los sujetos comenzaron a disparar contra los militares y, en su intento por escapar, abordaron dos vehículos particulares que repentinamente se incendiaron. Al menos cinco hombres murieron incinerados.

La información dada a conocer por el Gobierno mexicano no dio una razón para que los vehículos que estallaran en llamas. Sin embargo, fuentes extraoficiales dentro de las fuerzas del orden dijeron a Breitbart Texas que los militares habían utilizado un lanzagranadas durante el enfrentamiento. Las mismas fuentes también revelaron que los hombres incinerados fueron seis hombres, no cinco como informaron las autoridades.

ADEMÁS

Tamaulipas sin control: grupo armado mata a mujeres y niñas, y amenaza con ir por más civiles

Al día siguiente del tiroteo en Díaz Ordaz, las autoridades encontraron varios cuerpos incinerados en un vehículo en la comunidad rural de Valadeces, en la misma ciudad. Según la información proporcionada por el Gobierno de Tamaulipas, se encontraron dos cuerpos en el interior de un camión con remolque. Las autoridades no identificaron públicamente los cuerpos, sin embargo, fuentes policiales aseguraron a Breitbart Texas que, junto con policías federales y del estado, identificaron a Joel Sebastian Cancino, de 48 años de edad y originario de Ecatepec, en el Estado de México. El otro cuerpo pertenecía a Jonathan Camacho Perales, de 28 años, oriundo de Reynosa. También revelaron que en el lugar fueron hallados más cuerpos que las autoridades no han dado a conocer.

Justo al oeste de Díaz Ordaz, en el municipio de Camargo, los residentes esperan ver futuros enfrentamientos entre Los Zetas y el Cártel del Golfo. A principios de este mes, Breitbart reveló que los dos grupos del crimen organizado se enfrentaron en Miguel Alemán. Elementos del Ejército intervinieron en el choque y el tiroteo se extendió a otras colonias durante varias horas, ocasionando pánico entre los habitantes. Miguel Alemán y Camargo son inmediatamente al sur del condado de Starr, Texas, donde recientemente los dos cárteles han colocado pancartas de amenaza entre sí.

En Matamoros, hombres armados del Cártel del Golfo, siguiendo las órdenes de Sergio “Sr. Cortez” Ortegón, realizan una” limpieza”. De acuerdo con el medio texano, los presuntos sicarios han estado torturando y ejecutando a delincuentes de baja categoría y otros que no son fieles a la organización. Las acciones parecen ser un intento del Cártel de imponer su ley para reducir la delincuencia en la zona.

Esta semana, Breitbart informó de otro enfrentamiento entre civiles armados y personal militar en Matamoros. Tras una serie de persecuciones y tiroteos, las autoridades confirmaron que dos presuntos delincuentes fueron abatidos, sin embargo, información extraoficial indicó que fueron cuatro sujetos los que murieron en el lugar.

Las tensiones en el estado se desencadenaron desde que el Cártel del Golfo emprendió una lucha por el control del Río Bravo, especialmente para la trata de personas, estupefacientes y electrodomésticos. Los enfrentamientos han dado lugar a una serie de secuestros y ejecuciones que no han sido informados por las autoridades.




(SINEMBARGO.MX/ REDACCIÓN / JULIO 30, 2016 - 12:01 PM)

CERROS DE POBRES EN EL VALLE DE MÉXICO: LAS FAMILIAS VIVEN ENTRE LA DELINCUENCIA Y LA MISERIA


Es común ver en la Zona Metropolitana del Valle de México cerros cubiertos de casas hechas por personas que no pueden pagar otro lugar para vivir. Casi la mitad de los 20 millones de habitantes que viven en la urbe lo hacen en un asentamiento irregular, de acuerdo con un estudio de la UAM. “Nadie ofrece a esta gente desde el gobierno o desde los mercados un lugar legal que puedan pagar de acuerdo a su ingreso”, dijo Alfonso Iracheta, director general de Centro Eure. Al laborar en la informalidad, no tienen derecho a los créditos que ofrecen los organismos públicos de vivienda. En esas áreas, las familias viven entre miseria, delincuencia y estigmatización. La policía rara vez entra.

Saúl Hernández
Ciudad de México, 30 de julio (SinEmbargo/ViceNews).–  Mercedes tenía un mes de haber construido su hogar cuando el fuego lo redujo a cenizas. No sólo fue su casa. Las llamas devoraron la mitad de las chozas de cartón, lámina y madera que había en La Cuesta. El milagro de aquel Viernes Santo fue que nadie murió.

Han pasado once años del incendio y la vida de las más de 300 familias de la comunidad sigue siendo precaria. En cuartos de 40 metros cuadrados duermen hasta diez personas. Los niños juegan entre la basura y el excremento de los animales. Los robos, tiroteos y homicidios agravan la situación en una zona donde la policía rara vez entra.

Esta mezcla de miseria y crimen bien puede describir a una favela de Río de Janeiro o una comuna de Medellín. Pero la historia de La Cuesta tiene lugar en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), la urbe más poblada del país con 20,1 millones de habitantes.

La ZMVM se compone oficialmente de las 16 delegaciones de la Ciudad de México —la capital del país, antes conocida como Distrito Federal — 59 municipios del Estado de México y otro más de Hidalgo, que conforman su periferia.

Ya sea que se viaje al norte o al sur, al oriente o al poniente, es común ver en la ciudad cerros cubiertos de casas hechas por gente que no puede pagar otro lugar para vivir. Las hay también sobre áreas naturales protegidas y aún cerca de colonias de clase media y alta. Se les conocen como “asentamientos irregulares” en el lenguaje formal; pero coloquialmente estas zonas son llamadas “cinturones de miseria” o “ciudades perdidas”.

No existe un dato oficial sobre cuántos sitios de esta clase hay en el Valle de México; pero uno de los estudios académicos más ambiciosos que se ha hecho en el tema estima que la población que habita en estos lugares creció de 8.5 a 9.4 millones entre 1990 y 2010. Es decir, casi la mitad de los 20 millones de habitantes que viven en la urbe lo hacen en un asentamiento irregular.

Para Priscilla Connolly, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y autora del estudio, los asentamientos irregulares nacen en general con la ocupación de un terreno por familias pobres.

Su trabajo se basa en los datos de los censos y conteos de población y vivienda levantados entre 1990 y 2010, los cuales sirvieron para generar un mapa que muestra la distribución de estos sitios.

Las formas de ocupación van desde la invasión del predio sin consentimiento del dueño hasta la venta irregular de lotes por los propietarios de la tierra, por personas que se hacen pasar por dueños o por líderes de movimientos organizados que cobran cuotas a las familias para que puedan vivir allí.

Independientemente de la forma de ocupación, estos predios se caracterizan porque en un inicio carecen de infraestructura y servicios urbanos, lo que los hace muy baratos. Con suerte y con el paso del tiempo, experimentan mejorías en la calidad de las viviendas y la dotación de servicios.

En ocasiones, se venden ilegalmente tierras que son propiedad del Estado sobre las que es imposible construir, aunque la gente lo ignora hasta después de comprar el lote.

Éste es el caso de La Cuesta, situada en las faldas de un cerro del municipio de Ecatepec, a veinte minutos del norte de la capital viajando en auto. Aunque se formó hace quince años, sus pobladores no pueden tener agua entubada ni drenaje porque se encuentran sobre una zona federal por debajo de la cual cruzan ductos de gas natural. Instalar esos servicios implicaría dañar los ductos y exponer a la gente a una tragedia.

Para Alfonso Iracheta, director general de Centro Eure, una organización que contribuye a desarrollar soluciones a los problemas que enfrentan las ciudades, la causa de los asentamientos irregulares es económica.

“Nadie ofrece a esta gente desde el gobierno o desde los mercados un lugar legal que puedan pagar de acuerdo a su ingreso”, advierte.

–¿El Valle de México se está “favelizando”? –preguntamos a Iracheta.

–-Sí claro, a la mexicana. Yo diría que todas las ciudades del país se están informalizando y en paralelo se están precarizando.

Aunque se trata de un problema serio, no existe un censo con el número exacto de asentamientos irregulares. Iracheta considera que esto es una muestra de que “a nadie en el gobierno parece importarle el problema”.

Los datos más actuales que hay son más bien dispersos. En 2008, el gobierno de la Ciudad de México contabilizó 69 “ciudades perdidas”. En 2014, la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) contó 867 asentamientos irregulares sólo en suelo de conservación, es decir, en áreas destinadas a la preservación de la naturaleza y actividades agroforestales.

En la periferia, el Programa de Ordenación de la ZMVM actualizado a 2011 indica que 53 de los 59 municipios mexiquenses tienen asentamientos irregulares que albergan poco más de 95 mil lotes.

SIN DINERO PARA UN HOGAR


Las viviendas de La Cuesta suelen tener en un mismo espacio la cocina, el comedor e incluso la habitación. Foto: Mauricio Castillo/VICE News.

Vivir en la capital es un lujo que muy pocos pueden pagar. Cifras del portal inmobiliario Metros Cúbicos muestran que el metro cuadrado de una casa en venta puede ir de los 9 mil 322 pesos a los 38 mil 271 pesos, dependiendo la zona. Una casa de 60 metros cuadrados costaría entre 559 mil y 2.300.000 pesos.

Pedir un crédito bancario para el inmueble más barato al que hacemos referencia requiere comprobar ingresos de por lo menos 9 mil 700 pesos mensuales, de acuerdo con un simulador de crédito hipotecario. El 62 por ciento de las personas que trabajan en la ciudad gana menos que eso.

A esto hay que agregar que la mitad de los trabajadores del Valle de México labora en la informalidad, por lo que tampoco tienen derecho a los créditos que ofrecen los organismos públicos de vivienda.

A decir de los especialistas, el Estado dejó en manos privadas la política de vivienda. Las empresas, por supuesto, construyen casas para quienes sí pueden pagar.

Sólo el año pasado se financiaron 20 mil 200 viviendas nuevas en la Ciudad de México, pero apenas 800 fueron para familias pobres. En cambio, la mitad eran de clase media y residencial.

En la periferia hay más vivienda económica gracias a los subsidios federales destinados a ese propósito. Una de cada dos casas nuevas se hizo pensando en la gente de bajo ingreso, pero aún es insuficiente.

México se está urbanizando a pasos muy acelerados. De acuerdo con Iracheta, casi todo el crecimiento demográfico hasta 2050 se dará en las ciudades, y “más de la mitad de esta diferencia va a ser población muy pobre, la pregunta es dónde se va a asentar. Ya lo estamos viendo, en lugares irregulares”.

Quienes llegaron a instalarse en La Cuesta, lo hicieron porque ya no podían pagar el lugar donde antes vivían. La historia de este asentamiento irregular es la regla, más que la excepción.
Ahora viajamos al sur de la ciudad para comprobarlo.

En una pequeña comunidad llamada Tlalpizaltli conocemos a Karen y Alberto. Hace dos años que el matrimonio se mudó a este lugar porque el dinero ya no les alcanzaba para seguir cubriendo la renta del cuarto que alquilaban.

Tlalpizaltli es un asentamiento irregular en la delegación Xochimilco y se encuentra sobre suelo de conservación. Comparado con La Cuesta, la vida aquí es más llevadera.

La vegetación y la tranquilidad que se siente al estar lejos del ajetreo cotidiano de la ciudad, atenúan la pobreza en la que vive su gente, aunque no por eso deja de ser severa.

Hace 30 años llegaron sus primeros pobladores y hoy les sigue faltando casi todo. No tienen agua entubada y tampoco pueden consumir la del río que corre a un costado porque está contaminada.

Los vecinos “jalan” el agua desde la tubería que pasa por la carretera más cercana usando mangueras improvisadas por ellos mismos. Con todo, el líquido sólo llega cada tercer día.

En lugar de drenaje, cuentan con fosas sépticas. Energía eléctrica sí tienen, pero corren el riesgo de que se las corten porque ya deben más de 200 mil pesos.

El gobierno olvidó a la gente de La Cuesta y Tlalpizaltli. De no ser por los proyectos que llevan a cabo organizaciones civiles como TECHO, su calidad de vida sería igual a la de cuando se formaron.

TECHO construye casas de madera que denomina “viviendas de emergencia”. Dulce Colín, directora de comunicación de la organización, explica que se llaman así porque son una solución inmediata al problema de vivienda precaria de la gente, aunque no es una vivienda adecuada.
Para que sea adecuada, una casa debe cumplir con seis requisitos: tener un tamaño y materiales de construcción apropiados; disponer de luz, agua y drenaje; contar con espacios públicos de calidad; estar cerca de escuelas, hospitales y fuentes de trabajo; que sus habitantes tengan la seguridad jurídica de que nadie los va a desalojar y, finalmente, que su pago no comprometa la satisfacción de otras necesidades.

Karen y Alberto ocupan una de estas viviendas. Antes, ellos y sus dos hijas vivían con los padres de Karen hasta que la ONG hizo la nueva casa para separar los dos núcleos familiares.

En La Cuesta, las autoridades municipales impidieron que TECHO construyera las viviendas, así que fueron los propios vecinos quienes aprendieron a armarlas con el material que la organización les dejó.

ENTRE LA MISERIA, LA DELINCUENCIA Y LA ESTIGMATIZACIÓN


La Cuesta, ubicada en el Estado de México, es una zona donde la policía rara vez entra. Foto: Mauricio Castillo/VICE News.

Cuando cae la noche, las mujeres de Tlalpizaltli tienen miedo de pasar por el largo callejón que comunica al predio con la carretera. Y es que al lugar acuden personas extrañas que aprovechan la ausencia policiaca para drogarse y esconderse entre la hierba crecida para robar y acosar a las más jóvenes.

En La Cuesta la situación es peor. “Hay balaceras por aquí, por la avenida, asaltos en el día y en la noche, a todas horas es eso y con arma de fuego…

“Allí enfrente [en un terreno baldío] mataron a uno. En toda esa zona donde están las torres de alta tensión hacia abajo los dejan o allí mismo los matan”, cuenta Balbina, habitante de la comunidad desde que se formó.

Debido a estos problemas, la gente de La Cuesta también tiene que luchar contra la estigmatización.

“Nos culpan de todo a nosotros, dicen ‘esos de las casitas son unos malvivientes, unos rateros’. No te voy a decir que aquí no pasa nada pero piensan que todos somos iguales”, se lamenta Balbina.

Terminamos nuestro recorrido por La Cuesta, cuando una madre de familia insiste por quinta ocasión en transmitir su súplica: “Queremos que el gobierno volteé a ver más que nada a nuestros niños, porque a nosotros no nos ven”.

La gente de La Cuesta no se aferra a vivir allí. Ellos son conscientes del riesgo que corren. Si tuvieran otra opción se mudarían con gusto, pero hoy no la tienen. Tampoco demandan un terreno regalado, pero piden que les den condiciones para pagarlo poco a poco de acuerdo a sus posibilidades económicas.

Alfonso Iracheta, también investigador de El Colegio Mexiquense, presentó hace tres años una propuesta al gobierno mexicano para crear el Instituto Nacional del Suelo.

El plan contempla un programa de oferta masiva de lotes habitacionales bien localizados y accesibles a las familias más pobres en todas las ciudades del país, para que no vivan en la irregularidad y mucho menos en zonas de riesgo.

Pero el gobierno no parece tener prisa en resolver el asunto. “Lleva tres años y medio la propuesta y no se hace nada. El problema es que ya tenemos varios cientos de miles más de familias en la irregularidad y el gobierno no decide”, advierte Iracheta.

VICE solicitó una entrevista al director de la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra (CORETT), responsable de impulsar la propuesta presentada por Iracheta, pero hasta el cierre de la edición no hubo respuesta.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN DE VICENEWS.


(SIN EMBARGO.MX/ VICE NEWS EN ESPAÑOL JULIO 30, 2016 - 6:34 PM)

HILLARY ES LA ENEMIGA

Sin rival alguno, el primer lugar de los villanos de México en el mundo lo tiene Donald Trump. Se lo ha ganado, al confrontar la cultura sibilina mexicana. Trump ha sido directo: no quiere a los mexicanos indocumentados, y desea renegociar el Tratado de Libre Comercio con Norteamérica. Hillary Clinton, dice lo mismo, pero de otra forma. Suave en público, agresiva en privado. Los mexicanos no deben dejarse llevar por la repulsión que les causa Trump, ni por la seducción de Hillary por ser mujer o lo que representa el apellido. La mano suave de Bill Clinton puede esconder la mano dura de su esposa.

Trump es un aventurero de la política que conoce desde afuera cómo funciona el sistema político en Washington. Hillary sabe cuáles son los resortes que lo operan. Trump es un empresario controvertido y cuestionado por sus pares. Hillary fue una activista que llegó a ser considerada la cuadragésima abogada más importante de Estados Unidos, Primera Dama, Senadora y Secretaria de Estado. Como afirmó el Presidente Barack Obama en su discurso en la Convención Demócrata, no hay nadie, de todos los presidentes que ha tenido ese País, mejor preparado para el cargo como Hillary.

El Presidente Enrique Peña Nieto debe tener mucho cuidado con su estrategia con los dos candidatos a la jefatura de la Casa Blanca. Su Gobierno ve a Trump, un hombre políticamente rudimentario, con reservas. De quien debe preocuparse es de Hillary, la verdadera enemiga de México.

Detrás de su sonrisa está una política dura que sabe para qué sirve el poder, con posiciones muy firmes en el trato con adversarios que le desagradan. México está en esa categoría, no de ahora, sino de hace tiempo. El ex Presidente Carlos Salinas lo vivió en la parte final de la negociación del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, donde la principal opositora en la Casa Blanca no era Bill Clinton, sino Hillary. Su discurso actual contra ese pacto y la búsqueda de una renegociación, es consistente con su pasado.

Su postura actual es más dura para México por la mala opinión que tiene del Presidente Peña Nieto y de su Gobierno. En Washington, el entorno de Obama sienten que los ha engañado. La percepción comenzó cuando el vicepresidente Joe Biden viajó a México en marzo de 2012 para conocer y calificar a los candidatos presidenciales. Peña Nieto se comprometió a ayudar a Washington a combatir el crimen organizado en Centroamérica -Salinas había sacado mucho provecho de sus gestiones de paz en El Salvador y Guatemala-, que era algo que habían pedido al Presidente Felipe Calderón. Biden quedó impresionado por Peña Nieto, y el reporte a Obama fue que “era el mejor”.

Obama decidió apoyarlo. En cada país al que fue Peña Nieto como presidente electo, fue recibido por los líderes de esas naciones. Aquellas recepciones se adjudicaron al buen y sorprendente trabajo diplomático mexicano. La realidad es que se le abrieron las puertas en las capitales visitadas por la petición directa de los embajadores de Estados Unidos. El apoyo de Washington era tan fuerte, que cuando llegó la visita a Obama, se programó una reunión de 45 minutos en la Oficina Oval. Pero en la víspera del viaje, Peña Nieto cambió los temas de la reunión, una molestia por la improvisación, que provocó que se cancelara el encuentro en la Oficina Oval.

Peña Nieto no alcanzó a ver el error que había cometido, y lo fue profundizando. No quiso trabajar una visita de Estado a Washington en su primer año de Gobierno, cuando estaba fuerte, y cuando finalmente se decidió, las reformas lo habían desgastado y a Washington ya no le interesó recibirlo en esa calidad. En paralelo, había cambiado radicalmente los términos de la colaboración en materia de seguridad, y cerró todas las puertas. El Departamento de Estado, encabezado por Hillary, había empezado a notar la creciente violación de derechos humanos en México, que llevó a Obama, por recomendación de Hillary y de la subsecretaria de Estado para Asuntos Interamericanos, Roberta Jacobson -la actual embajadora en México- recortar en 50 por ciento los fondos de la Iniciativa Mérida, y encauzarlos al mejoramiento del sistema de justicia.

No han sido buenos tiempos para el Gobierno de Peña Nieto. Una anécdota ilustra qué podría esperarse de Clinton en la Presidencia: en la campaña electoral de 2008, Samantha Power, principal asesora de Obama en política exterior, se refirió a Clinton como un “monstruo”. Clinton se quejó y Power renunció. Cuando Obama llegó a la Casa Blanca y Clinton al Departamento de Estado, Power fue nombrada embajadora en las Naciones Unidas, y sufrió el maltrato de su jefa. En octubre pasado Power viajó a México para hablar sobre la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa. Le fue muy mal aquí, pero en Washington no.

No habló con Peña Nieto pero sí con la canciller Claudia Ruiz Massieu, quien, según se reportó a Washington, la maltrató. La defensa de los derechos humanos en México que hizo Power llegó con detalle a Clinton, que preparaba su campaña presidencial. Gracias a esa postura le perdonó el insulto. Para Clinton era más importante la forma como se había plantado frente a las autoridades mexicanas, que aquél agravio. La molestia con el Gobierno de Peña Nieto estaba por encima de todo, y las cosas no han cambiado. Que aquí no se les olvide.


twitter: @rivapa


(NOROESTE/ ESTRICTAMENTE PERSONAL/ RAYMUNDO RIVA PALACIO/ 29/07/2016 | 04:06 AM)

MORIR EN TIERRA CALIENTE (Y II)

El asesinato del Alcalde de Pungarabato, Ambrosio Soto Duarte, desnuda la vulnerabilidad institucional -la indefensión en la que se encuentran decenas de presidentes municipales-, y la forma como los partidos políticos son laxos con sus protocolos de seguridad. Exhibe, sobretodo, las contradicciones del PRD y de la corriente Nueva Izquierda, mejor conocida como Los Chuchos, que hicieron de Guerrero su edén durante el Gobierno de Ángel Heladio Aguirre. Las denuncias que ha hecho el PRD al Gobierno estatal y al federal por el asesinato, son cínicas y extemporáneas.

Deberían ser hechas hacia el interior del partido, que abandonó al Alcalde a su suerte y contribuyó con su indiferencia, a que este crimen se consumara. Culpables no; responsables, sí.

Por qué si el Alcalde estaba siendo presionado y amenazado de muerte, ¿el PRD no hizo nada por él? ¿Por qué las denuncias sobre la inseguridad que ahora hace ese partido no fueron reclamos previos para que las autoridades le brindaran garantías a su vida? De acuerdo con una tarjeta informativa del Gobierno de Guerrero, Soto Duarte estaba siendo extorsionado por dos organizaciones criminales, La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios, que le exigían 72 millones de pesos anuales, y como parte de las amenazas que recibió, hubo avisos en la forma de secuestros y asesinatos. Pese a ello, el PRD fue omiso. Quienes pudieron haber actuado, por cercanía y conocimiento de causa, estaban más ocupados en ver cómo se podían quedar con el partido, o guardaron silencio cómplice.

Es el caso de la corriente Nueva Izquierda, Los Chuchos, que caminaron de la mano del Gobernador Aguirre, y que solaparon a candidatos bajo investigación del narcotráfico a cambio de recursos para sus campañas políticas, sin importar el origen de los dineros. Los jefes políticos de Nueva Izquierda siempre han negado las imputaciones, y se han buscado deslindar de las relaciones peligrosas de sus protegidos políticamente, mediante fugas hacia delante: acusar a sus acusadores, y buscar el control del PRD. Su última apuesta fue Beatriz Mojica, que trabajó con Aguirre, que no pudieron llevarla a la presidencia.

Mojica tiene historia con Soto Aburto, quien entró a la política, como muchos en Guerrero, con el apoyo del ex Gobernador Rubén Figueroa, a principios de los 90s. En 2004, de acuerdo con la tarjeta informativa del Gobierno de Guerrero, Soto Duarte -también muy cercano a Aguirre-, un transportista en la región de la Tierra Caliente que ofrecía servicios en Ciudad Altamirano, la cabecera municipal de Pungarabato, se afilió al PRD tras ser reclutado por las hermanas Mojica, Teresa, que era Diputada federal, y Beatriz, ex candidata a la Gubernatura del estado el año pasado, y secretaria general del partido.

La historia de Soto Aburto, su familia y la corriente de Los Chuchos se entreveró en la última década. Su primo Isidro Duarte Cabrera, es Diputado local del PRD y fue munícipe  de Cutzamala de Pinzón, donde su esposa Karime Benítez Flores, también de la misma corriente, es la Alcaldesa de ese municipio. No parece casual que a otro primo, Sebastián Soto Rodríguez, quien era chofer y jefe de escoltas de Soto Duarte, lo asesinaran y tiraran su cuerpo en un basurero de ese municipio hace tres semanas, que considera el Gobierno estatal que fue la última advertencia de Los Caballeros Templarios contra el Alcalde de Pungarabato, por no pagarles tres millones de pesos mensuales por protección.

La protesta perredista por el asesinato del Alcalde ha sido encabezada por quienes lo abandonaron en la práctica. Este martes el Presidente Municipal de Acapulco, Jesús Evodio Velázquez Aguirre, acusó a los gobiernos estatal y federal de no haber hecho nada por la seguridad de Soto Aburto pese a que sabían, por él mismo, de las amenazas en su contra. El Alcalde asesinado estaba solo. Ni Velázquez Aguirre, que era su compadre, ni otros líderes de la corriente de Los Chuchos, abogaron por él. Entre las faltas de respaldo más sobresalientes estuvo la de Catalino Duarte Ortuño, su primo, ex Diputado federal y ex Alcalde de Zirándaro.

Duarte Ortuño, de todos los chuchos en Guerrero, es el más conspicuo por cuanto a relaciones peligrosas se trata. Cuando compitió por la Alcaldía de Zirándaro en 2005, fue atacado por un comando que le disparó con fusiles AK-47. Quiso huir, pero fue alcanzado por una bala. Sobrevivió porque sus atacantes pensaron que estaba muerto. Durante los tres años de su gestión hubo alrededor de 200 muertos en el municipio, y en 2009 empezó a sentir la secuela en carne propia. Secuestraron a su hermano, y mataron a sus tíos y a uno de sus primos en el primer semestre de ese año. Varias veces lo acusaron de estar vinculado al narcotráfico en Tierra Caliente, pero siempre lo negó.

Duarte Ortuño, como Beatriz Mojica, o han guardado silencio, o han sido tímidos en sus reacciones. Ni ahora, ni antes dijeron mucho, pese a la cercanía con el Alcalde asesinado. Como se dijo líneas atrás, ¿por qué si estaba siendo extorsionado y amenazado de muerte, el PRD no hizo nada por él? ¿Por qué las denuncias sobre la inseguridad no fueron exigencias previas para que las autoridades le brindaran garantías? El asesinato de Soto Duarte deja muchas incógnitas. Una de ellas es la vertiente de la narcopolítica, donde Los Chuchos y los Duarte tienen muchas explicaciones qué dar.


twitter: @rivapa


(NOROESTE/ ESTRICTAMENTE PERSONAL/ RAYMUNDO RIVA PALACIO/ 28/07/2016 | 04:09 AM)  

MUERTE EN TIERRA CALIENTE (I)

El asesinato del Alcalde de Pungarabato, Ambrosio Soto Duarte, era cuestión de tiempo. El Gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, sabía que su vida corría peligro porque el propio Alcalde le habló de las amenazas de muerte. El comisionado Nacional de Seguridad, Renato Sales, también, y le prometió cuadruplicar la protección. Ningún Alcalde en Guerrero estaba más protegido que él, y sin embargo, no hubo forma que evitaran que el sábado pasado, de regreso de Huetamo, en un viaje tan inesperado como sorpresivo a Michoacán, lo mataran en un paraje conocido como “Las Curvas de El Cajón”, a 20 minutos de su casa en Ciudad Altamirano.

El atentado cimbró el tejido político, que olvida que la violencia es parte del paisaje nacional. Según el fiscal de Guerrero, Xavier Olea, dispararon sobre su camioneta alrededor de 200 proyectiles de diferente calibre, un tipo de asesinato cuyo modus operandi responde a la tipología de la delincuencia organizada para demostrar que con ellos no se juega. Es decir, fue un crimen de escarmiento para aquellos en posibles condiciones similares a las de Soto Duarte: si no cumplen con sus exigencias, pagan con su vida. ¿Es esto lo que sucedió?

Toda la información pública hasta este momento, combinado con documentos del Gobierno de Guerrero, así lo demuestran. Astudillo admitió en una conversación que el Alcalde le había dicho que una organización criminal -que no reveló-, le había pedido dinero. Tampoco aclaró el Gobernador si se lo había pagado o no. Sin embargo, la tarjeta informativa del Gobierno de Guerrero revela que en agosto del año pasado, Soto Duarte convocó a varios de los alcaldes de Tierra Caliente en Guerrero, para llevarlos con Johnny Hurtado Olascoaga, apodado “El Pez”, para formalizar compromisos de pagos mensuales de tres millones de pesos a cambio de protección.

“El Pez”, que hasta hace poco tiempo era parte de la organización criminal La Familia Michoacana, lleva más de tres años como jefe de una banda autónoma que opera desde esa zona de Tierra Caliente, y que tiene su base en Arcelia, Guerrero. De ahí salían grupos de secuestradores a otras entidades, y sus cómplices fueron responsables, por ejemplo, de la ola de secuestros en Valle de Bravo en el verano de 2014. La tarjeta confidencial del Gobierno estatal no aclara cuál era la relación de Soto Duarte con Hurtado Olascoaga, ni cómo o cuándo lo había conocido. Tampoco disipa cuáles fueron los motivos por los que convocó a esa reunión, ni si fue mediante una coerción.

La coerción es uno de los métodos mediante los cuales las organizaciones criminales fuerzan a los alcaldes a pagarles dinero por protección, o les imponen a sus cómplices en las áreas de seguridad. ¿Esa pudo ser el origen de la relación de Soto Aburto con los criminales? No se sabe. En la tarjeta del Gobierno de Guerrero se señala que además del vínculo con “El Pez” y con su hermano, José Alfredo Hurtado Olascoaga, a quien apodan “El Fresa”, Soto Duarte mantenía una relación -no se aclara tampoco el tipo de relación- con José Pineda González o Rodolfo Maldonado Bustos, apodado “El JP” o “Don José”, quien es el jefe regional de Los Caballeros Templarios.

Este criminal, buscado por el Ejército desde 2012, vive en Huetamo, Michoacán, y controla células criminales en Ciudad Altamirano, Coyuca de Catalán, Cutzamala de Pinzón y Zacapuato en Guerrero, y en San Lucas -en donde se encuentran “Las Curvas de El Cajón”- y Riva Palacio en Michoacán. Existe un video fechado el 14 de diciembre del año pasado, que ha sido visto por el fiscal Olea, donde el jefe regional de Los Caballeros Templarios le reclamó el compromiso adquirido para pagarle tres millones de pesos, que había incumplido. Los avisos de la molestia con el Alcalde se dieron inmediatamente.

De acuerdo con la información en la tarjeta informativa, el 29 enero de 2016 el grupo de Pineda secuestró a Gustavo Borja, un ferretero de abolengo que fue presidente de la Cámara Nacional de Comercio local, esposo de Rosalba Rendón, síndica en el Ayuntamiento que encabezaba Soto Duarte.

El empresario fue liberado 34 días después. Según la información del Gobierno, se pagó un rescate de dos millones de pesos, y sus secuestradores le dijeron que el problema no era con él o su familia, sino con el Alcalde. El 5 de julio, según el Gobierno, vino la segunda llamada de atención: el asesinato de su primo y jefe de escoltas, Sebastián Soto Rodríguez, a quien tiraron en un basurero en Cutzamala.

¿Estaba involucrado el Alcalde con criminales? El informe del Gobierno lo contesta: “Antes de la ejecución... se tenía conocimiento de que el grupo delictivo con quien estaba distanciado estaba molesto porque el Alcalde había convocado a los ganaderos a armar un grupo de autodefensa para acabar con las extorsiones, lo que molestó al ‘JP’”. Si esta es la razón del crimen, su muerte obedece a que se reveló contra los criminales y decidió no pagarle los seis millones de pesos que le exigían mensualmente, pero lo dejaron solo. El mensaje es ominoso.

Los alcaldes tendrán que escoger entre pactar con criminales o morir, o hacerle caso al Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien afirma que no debe permitirse que los criminales coopten a los alcaldes y morir, porque no pasa de las palabras. La respuesta cae por su propio peso.


twitter: @rivapa


(NOROESTE/ ESTRICTAMENTE PERSONAL/RAYMUNDO RIVA PALACIO/27/07/2016 | 04:00 AM)  

ES DESIGNADA MELISSA LIZÁRRAGA COMO MISS SINALOA 2016

La modelo culiacanense será coronada el 6 de agosto, en el MIA



Es designada Melissa Lizárraga como Miss Sinaloa 2016

Melissa Lizárraga es egresada de negocios internacionales.
Debido a la premura del certamen nacional, el comité organizador estatal designó a Melissa Lizárraga como Miss Sinaloa 2016.

A través de un comunicado, Rosa María Ojeda Cuen, directora del concurso de belleza, explicó que al casting que realizó asistieron ocho chicas.

"Melissa era la de más experiencia en cuestión de certámenes de belleza, ya que este año no hay tiempo para preparación, la mayoría de los demás estados también lo están haciendo igual, y preferimos enfocarnos en una sola ya desde ahorita", comentó Rosa María.

"El nacional será para mediados de septiembre aproximadamente, no está aun confirmada la fecha. La presentación de Melissa ya con su corona será el 6 de agosto en el teatro MIA".

Melissa cuenta con años de experiencia en las pasarelas como modelo y en el 2015 participó en el certamen Nuestra Belleza Sinaloa, quedando como Suplente, desde entonces se prepara en el ámbito musical.


CERTÁMENES

Melissa Lizárraga quedó como Suplente en Nuestra Belleza Sinaloa 2015, y la corona de Miss Sinaloa 2016 será la primera que porte fuera del estado.


(NOROESTE/REDACCIÓN/30/07/2016 | 04:00 AM)