lunes, 18 de julio de 2016

VIDEO 'JUSTICIEROS' LINCHAN Y HUMILLAN A LADRÓN EN PÚBLICO

Se hacen llamar "Escuadrón de la Muerte" y hacen justicia por mano propia. ADVERTENCIA: IMÁGENES MUY FUERTES


Foto: La Policiaca

Tabasco.- Hartos de los robos, asaltos y secuestrons, como si se tratara de una película de acción, un grupo de personas autodenomidados "Escuadrón de la Muerte", han decidido hacer justicia por mano propia y se han enfrascado en una cacería de delincuentes.

Según información de La Policiaca, el día de ayer este grupo de justicieros anónimos capturaron a Orlando Gallegos Méndez, un hombre de 53 años de edad, que presuntamente ingresó a un domicilio y asaltó a sus residentes.


La víctima. Foto: Twitter

HUMILLACIÓN

Tras propinarle una golpiza en público, le quitaron su pantalón y camisa, y solamente lo dejaron en ropa interior, para luego amarrarlo de ambas manos con cinta canela y taparle los ojos y la boca.

Posteriormente, los “justicieros anónimos” dejaron tirado al presunto delincuente en la calle y lo exhibieron con dos celulares que robó del domicilio, y un cuchillo cebollero con el que ejecutaba los asaltos.

A este maleante lo vinculan con el grupo de delincuentes que se trasladan a bordo de motocicletas, y que mantienen atemorizada a la población.

Allí, el “Escuadrón de la Muerte” dejó en una cartulina una advertencia: “A todos los rateros que se sorprendan en Paraíso, se los va a cargar la chin*ada”.



A continuación el video:





(EL DEBATE/  ISRAEL BELTRÁN BÁEZ/ 18 DE JULIO2016)

LOS "MATANIÑOS" DE CIUDAD VICTORIA

El 9 de julio, esas cuatro niñas, de entre ocho y 12 años de edad, fueron asesinadas


Una ilustración reproduce el asesinato del bebé Marcos Miguel Pano Colón en las redes sociales.

Galilea García Amaya no experimentará la vida adulta. Tampoco su hermana Mariana ni sus primas María y Estefanía Guadalupe.

El 9 de julio, esas cuatro niñas, de entre ocho y 12 años de edad, fueron asesinadas, junto con otros siete integrantes de su familia, por una banda de malnacidos en Ciudad Victoria, Tamaulipas. Menos de una hora después, otra menor de edad fue ejecutada, a la par de dos adultos, en una vivienda de la capital tamaulipeca.

La matazón de Victoria no se detuvo allí. El jueves pasado, una familia de cinco miembros fue acribillada en su casa. Entre las víctimas, se contaban tres niños, uno de los cuales era un bebé de apenas un mes de vida.

¿Qué hay detrás de esta aterradora sangría? Una guerra entre dos bandas criminales por el control de la plaza.

Uno de los bandos en disputa se autodenomina Zetas Vieja Escuela (o Grupo Bravo). El otro se hace llamar el Cártel del Noreste (CDN). Ambos grupos son producto de la fragmentación experimentada por Los Zetas tras la detención o muerte de la mayoría de sus líderes.

La batalla inició en los meses tempranos de 2016 y ha provocado una dramática espiral de violencia en la capital de Tamaulipas. En los primeros cinco meses del año, se registraron 59 homicidios con arma de fuego, 19 veces más que en el mismo periodo de 2015. Y eso fue antes de que decidieran masacrar a familias enteras.

¿Por qué la saña? ¿Por qué cargarla contra familias, contra inocentes, contra niños? Porque las expresiones públicas de brutalidad son prácticas de eficacia probada para las bandas criminales: inhiben a los rivales, intimidan a la población y ayudan a preservar la disciplina interna. Y por lo regular no acarrean costos o riesgos adicionales.


FAMILIA ASESINADA

¿Los victimarios enfrentan algún riesgo excepcional por haber ultimado a un bebé o haber masacrado a cuatro niñas? Probablemente no. ¿Las autoridades van a dedicar recursos extraordinarios para capturar a los responsables? ¿Se dispondrá algún operativo especial para detener y procesar a los maleantes? Salvo que me contradigan las autoridades, yo diría que no y no. ¿Entonces, en términos de riesgo, da lo mismo matar a un sicario adulto en un enfrentamiento que liquidar a mansalva a una familia entera, niños incluidos? Eso parece. ¿Y eso lo saben los delincuentes? Con toda seguridad. Luego entonces, ¿van a seguir matando niños? Muy probablemente.

¿Y qué se puede hacer para detenerlo? Pintar una raya en la arena. Si los gobiernos (federal, estatal y municipal) mandan un mensaje claro, explícito y reiterado de que se la dará un trato prioritario a este tipo de homicidios y que eso incluye no sólo dedicar más recursos a la investigación, sino también aplicar una sanción colectiva a la organización que cometa el ultraje (cerrándole narcotienditas o giros negros, por ejemplo), tal vez los delincuentes dejen de hacer esas barbaridades. Y si no, pues no: van a seguir por el camino de la salvajada.

EN OTRAS COSAS. En estos días, tendremos nuevos datos sobre la escalada de violencia en el país. El miércoles, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) dará a conocer las cifras de incidencia delictiva correspondientes al mes de junio. Esperen un número de víctimas de homicidio doloso similar al de mayo (1891). Asimismo, Inegi publicará en fecha cercana sus cifras preliminares sobre homicidios, correspondientes a 2015. Y con eso se confirmará lo que todo mundo sabe, salvo algunos funcionarios en Bucareli y Los Pinos: la violencia homicida dejó de caer hace un buen rato Los mataniños de Ciudad Victoria.



(EL DEBATE/ Alejandro Hope/ 18 DE JULIO 2016)

ACRIBILLAN A DOS EN PROVIDENCIA


Fueron sorprendidos cuando se encontraban en almacén

Dos hombres fueron acribillados a balazos durante la madrugada de ayer en el interior de un almacén que se localiza por la calle 3ra. y 6ta. en la Comisaría de Providencia, pero sus cuerpos fueron encontrados 13 horas después.

Uno de los occisos fue identificado con el nombre de Jorge R.L., alias “El Güero Gallina”, de aproximadamente 30 años de edad y el otro aún se ignora su identidad, pero se presume tiene aproximadamente 26 años de edad.

De acuerdo a las primeras indagatorias realizadas en el lugar de los hechos, hacen saber que estos ocurrieron alrededor de las tres de la mañana, cuando arribó a dicho almacén un vehículo, al parecer pick up con varios sujetos a bordo.

Seguidamente, todo hace indicar que bajaron dos de ellos y se dirigieron al interior del almacén donde acribillaron a los citados hombres, uno de los cuales quedó en un sillón,
Seguidamente, los presuntos sicarios se dieron a la fuga, aprovechando la oscuridad que reinaba en esos momentos en el pueblo.

Dicho almacén está ubicado a escasos metros de la Comandancia de Policía, por lo que no se explica cómo los elementos no escucharon las detonaciones.

Los cuerpos fueron localizados hasta las cuatro de la tarde de ayer, por una persona no identificada que llegó al citado almacén, quien de inmediato dio parte a las autoridades policiacas.

Dio fe de los cuerpos el agente del Ministerio Público, quien ordenó que los mismos quedaran a disposición de Medicina Forense para los trámites de rigor.

Igualmente, algunos vecinos manifestaron que efectivamente escucharon varias ráfagas de disparos, pero que no salieron por temor a ser agredidos por los delincuentes.


(DIARIO DEL YAQUI/ Antonio Aragón Valenzuela/ 18 DE JULIO 2016)

BALACERA EN SAN CARLOS


Extraoficialmente se supo que atentaron contra una persona del sexo masculino al cual le tiraron varias ráfagas de plomo

Nuevamente el destino turístico de San Carlos, Nuevo Guaymas, es escenario de violencia, al registrarse la noche de ayer una balacera más donde según testigos atentaron contra la vida de un hombre, el cual huyo del lugar después de que fuera el blanco de unas ráfagas de bala, las cuales no acertaron.

Alrededor de las 21:25 horas de ayer en la base operativa de la Policía Estatal Investigadora se tuvo el reporte que en la avenida “H” sur y calle VI del sector del Contry Club, se escucharon detonaciones de armas de fuego y de dos supuestos vehículos en persecución completaban el hecho violento.

Más tarde de manera oficial se supo que en la comisaría local recibieron llamadas de residentes del sector Crestón, quienes aseguraban que por el bulevar Manlio Fabio Beltrones Rivera a la altura del Charly Rock, circulaban dos vehículos a exceso de velocidad y dentro de uno de ellos iba un hombre con un arma larga en la ventana del copiloto, la cual accionó en dos ocasiones.

Al lugar de la supuesta persecución con balaceras, arribaron elementos de la Secretaría de Marina, policías estatales y municipales para corroborar las versiones recibidas en las corporaciones, mismas que fueron realizadas por la ciudadanía que se pregunta qué está pasando con el puerto, con tanto hecho violento en la última semana.


(DIARIO EL YAQUI/Ricardo López/ 18 DE JULIO 2016)

“¡JEFE, TENEMOS A GUZMÁN!”


Así dijo al comandante el agente que detuvo a “El Chapo” en Mochis

“Jefe… ¡Tenemos aquí a Joaquín Guzmán Loera!” El comisario se cimbró. En 23 años de carrera como policía federal nunca antes había recibido una llamada así. Habían trascurrido cinco meses de búsqueda, a través de la Operación Tiburón Azul, desde que el capo se escapó del penal de máxima seguridad de El Altiplano, en el Estado de México.

Es el 8 de enero de 2016. Son las 9:30 de la mañana. Raúl Castillejos Solís, comisario de la División de Seguridad Regional de la Policía Federal, estaba en su oficina. Aquel día, que parecía quizá otro más, sería determinante en su carrera y en la División de Seguridad Regional. Al terminar su jornada de trabajo, el panorama de su carrera se vería fortalecido y reconocido por cada una de las decisiones que debió tomar aquel día: decisiones respaldadas por años de experiencia.

Uno de los elementos de la Policía Federal adscritos a la División de Caminos le marcaba por celular desde la carretera para recibir órdenes ante la captura del hombre más buscado de México y del mundo.

Tres de los agentes bajo su mando esperaban sus instrucciones para proceder en el Tramo Las Brisas-Los Mochis, en Sinaloa, lugar donde acababan de marcarle el alto a un Focus rojo en el que huían Joaquín Guzmán Loera y su lugarteniente Orso Iván Gastélum, “El Cholo”.

Aquel viernes Castillejos Solís llevaba puesto su uniforme y un rosario de madera que usa desde hace 25 años cada vez que porta su uniforme táctico.

—¡Tómenle una fotografía y me la mandan de inmediato!— instruyó.

A los pocos minutos recibiría la imagen de Guzmán Loera con una playera sucia en el asiento trasero de una patrulla, y a su lado “El Cholo”, con el torso desnudo. Esta fotografía fue reenviada a Enrique Galindo Ceballos, comisionado general de la Policía Federal. La siguiente instrucción fue que se dirigieran al aeropuerto de Los Mochis.

Tres policías federales le retiraron una pistola a Orso Iván Gastélum. Él y el capo fueron esposados dentro del vehículo oficial mientras ofrecían sobornos y amenazaban.

—No sabes con quién te estás metiendo—, dijo el lugarteniente Gastélum.

—Sí lo sabemos y lo estamos buscando desde hace mucho tiempo—, respondió uno de los agentes.

—Si nos dejan ir, se olvidarán de trabajar toda su vida; si no nos dejan, habrán grandes consecuencias para la Policía Federal—, sentenció Guzmán Loera.

Continuaba el soborno. Los agentes no aceptaron. El comisario Castillejos Solís aún coordinaba el operativo desde la Ciudad de México.

“Activamos el llamado protocolo Tiburón Azul para capturar a Guzmán Loera. Se cerraron todas las carreteras; le marqué al coordinador estatal de Sinaloa (hoy fuera del país). Los tres agentes adscritos a la División de Caminos supieron a través de sus radios de la llegada de 30 camionetas que planeaban rescatar a Guzmán Loera y a su principal lugarteniente. Decidieron trasladarse al Motel Doux sobre la carretera de Los Mochis-San Miguel y los resguardaron en una habitación, en espera de refuerzos. Llegó el coordinador de la Policía Federal de Sinaloa. La respuesta de todos los compañeros fue contundente.

“Resguardarse en el hotel a la espera de refuerzos fue una decisión que tomaron en el camino y que apruebo totalmente.”

En el sitio, y con las patrullas de la Policía Federal escondidas o resguardadas para que no las identificara el crimen organizado, el comisionado Castillejos pide una segunda fotografía, aquella en la que se ve a Guzmán Loera sentado en la cama de un cuarto; también hubo una selfie de uno de los policías federales junto con Guzmán Loera. “Esta fotografía se eliminó por el riesgo que implicada para nuestro compañero”, narra Castillejos en entrevista.

“Le llamé al jefe Enrique Galindo Ceballos, le dije que teníamos a Joaquín Guzmán Loera, me comenta que esto es algo muy delicado; pide una segunda fotografía para comprobar y es cuando los compañeros de la Policía Federal me envían esa segunda fotografía. Comencé a mover las coordinaciones de Nayarit, de Chihuahua, todas las que están aledañas a Sinaloa”.

Según la cadena de mando, el comisario general Raúl Castillejos Solís le avisa al comisionado General de la Policía Federal, Enrique Galindo, éste al comisionado Nacional de Seguridad, Renato Sales, quien le avisa al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y éste al presidente Enrique Peña Nieto.

El apoyo de la Marina fue vital, señala Castillejos. “Tomo un helicóptero que me traslada al Aeropuerto de la Ciudad de México, pero por los tiempos (eran dos horas y media de trayecto) se comparte el operativo con la Marina, por lo que no es necesario trasladarme a Los Mochis. Recibí a mis compañeros aquí en la Ciudad de México”, asegura quien tiene bajo su mando a 8 mil 500 elementos de la División de Seguridad Regional de la Policía Federal.

El comisario Castillejos hace una pausa y recuerda: “Lamentablemente la fuga de Guzmán Loera le pegó en el corazón al Estado Mexicano. Todas las autoridades, todas las fuerzas del orden mexicano se unieron: Armada de México, SEDENA, las policías Federal, Municipal y Estatal. Se activaron protocolos, un plan de acción a nivel nacional. Cada una de las siete divisiones de la Policía Federal diseñó su propio operativo.

Con un plan general de acción para cada división, comenzamos a hacer barridos, se colocaron puntos de revisión, contundentes y agresivos en todos los tramos carreteros, puntos de revisión obviamente muy sensibles con la ciudadanía en los aeropuertos y en las centrales camioneras. Tan sólo en Los Mochis, Sinaloa, teníamos siete puntos de revisión carreteros. Éstos siempre estuvieron vigentes. El detonante fue el 8 de enero de este año. Nos enteramos de un operativo en la madrugada por parte de la Secretaría de Marina, nos enteramos de que hubo un enfrentamiento armado y activamos nuestro Tiburón Azul. El coordinador estatal de Sinaloa en aquel entonces activa el operativo y se cerraron todas las carreteras. Hacemos exhaustiva; supimos que Guzmán Loera se fugó por una alcantarilla, tomó un vehículo Focus rojo y huyeron por la carretera. Fue cuando se encontró con la Policía Federal y lo detuvieron tres compañeros; se bajó el conductor, que ahora sabemos corresponde a Iván Gastélum, quien amenazó a los compañeros. Fueron arrestados y trasladados al aeropuerto de Los Mochis.

“NADA FUE AL AZAR”

Esta historia no se tejió con hilos del azar. El protocolo continuaba rotundo.

“Una vez retenidos en el motel, solicitamos apoyo de la Secretaría de Marina y el operativo en conjunto entre la Policía Federal y la Marina. El código para el protocolo de captura de Guzmán Loera se llamó ‘Cisne Negro’. Ambas instituciones debíamos mantener nuestras operaciones bajo un código de silencio”.

El comandante Raúl Castillejos Solís recibió en días recientes, con motivo del Día de la Policía Federal, un reconocimiento por parte del presidente Enrique Peña Nieto, por la Operación Tiburón Azul, con la que se capturó al hombre más buscado del mundo. Dice tener la fortuna de conocer “a estos tres compañeros que son policías muy preparados, que saben hacer su trabajo, que actuaron con toda honradez y que saben perfectamente cómo asumir su compromiso. Avalo en todo momento la decisión que tomaron de meterse a aquel motel; era obvio que la delincuencia organizada les iba a arrebatar a Guzmán Loera y a Orso Iván Gastélum. Salvaron su vida y la detención fue contundente. Sabían a quién tenían entre manos y conocían su obligación como policías. Una suma de voluntades y aciertos hizo de esta captura algo perfecto. Su valor fue totalmente heroico porque estaban amenazados y sabían con quién se estaban enfrentado”, asegura.

Al día siguiente de la captura, los tres elementos de la Policía Federal salieron del estado de Sinaloa, fueron blindados por la institución y están bajo un código de silencio. “Están dentro de nuestra filas, pero en el anonimato, encubriéndolos desde el 9 de enero. El Código del silencio lo determina nuestro comisionado general cuando alguien hace una acción heroica, se trata de blindar lo más posible su nombre para que no queden vulnerables ante la delincuencia organizada. Es proteger al elemento con un número encriptado.

“Su nombre y apellido se omiten para preservar su vida e integridad. Guzmán Loera pensó que al verlos se iban a debilitar, que su sola presencia era suficiente para que se hubieran debilitado. Son compañeros de profesión que comenzaron desde hace muchos años conmigo”, explica.

Para concluir Castillejos Solís reflexiona: “A veces la gente me pregunta: ‘¿cuándo va a terminar la delincuencia?’, y respondo que también quiero que se acabe, yo la pago doble, porque tengo familia y soy ciudadano.

“En el día a día damos un esfuerzo mayúsculo para demostrarle a la ciudadanía que la policía está de su lado, también queremos acabar con la delincuencia (…). Dicen que cuando te das de alta en la policía te das de baja en la sociedad, esa frase duele, uno se siente herido cuando la gente nos grita asesinos, corruptos, porque no lo somos, somos personas que amamos esta profesión y vivimos también de la recompensa, del aplauso, del reconocimiento y del deber cumplido de ser un policía. Este reconocimiento lo recibo a nombre de mis compañeros y lo leo como un voto de confianza a la Policía Federal y a esta división que representamos”.

Aquel jueves 8 de enero, Castillejos Solís terminó su día y se fue a descansar de otra manera. Con el deber cumplido, “ante esta noble institución, ahora dirigiendo la división donde nací, donde crecí. Tengo el orgullo de portar un uniforme y representar una institución mexicana como es la Policía Federal. Venimos desde abajo, comencé como patrullero en Monterrey, Nuevo León. Los policías somos gente que queremos otro México, un México en paz.

“Hemos dado una gran batalla, hay estados, que evito mencionar aquí, donde hemos recuperado la seguridad en las carreteras que antes eran intransitables; con todas las fuerzas armadas hemos apretado mucho con la delincuencia organizada”.

El comisario obtuvo su designación como titular de la división el 21 de marzo de 2015. Al salir de su oficina camina firme. A su paso, como piezas de ajedrez colocadas estratégicamente, sus subalternos honran a su superior, clave de la operación Tiburón Azul.

(DIARIO DEL YAQUI/ Agencias/ 18 DE JULIO 2016)

ALEJANDRA BARRALES, NUEVA PRESIDENTA DEL PARTIDO


La ex secretaria de Educación de la Ciudad de México, Alejandra Barrales, será la nueva presidenta nacional del PRD, luego de que el Consejo Nacional del partido la eligió con 264 de 334 votos.

Su contrincante Pablo Gómez obtuvo únicamente 58 votos, por lo que Barrales cumplió con el estatuto de reunir las dos terceras partes de los sufragios de los consejeros presentes.

En su discurso tras ser electa como la nueva dirigente del partido, Barrales pidió trabajar “para seguir nuestra propia ruta”, sin tener que salir a buscar a nadie, pues de esa manera, “nos vamos a encontrar con los que estén dispuestos, desde diferentes esfuerzos, a dar la batalla por la transformación”.

Dijo que de cara a la elección de 2018, ninguna fuerza puede alcanzar la Presidencia de la República por sí sola, “pero no debemos caer en ese falso debate por las alianzas, ya está superado para nuestro partido”.

Agregó que el PRD tendrá ahora en la presidencia nacional y la Secretaría General a dos mujeres, y dijo estar segura que con Beatriz Mojica “haremos un excelente equipo de trabajo”.

La nueva presidenta perredista ofreció inclusión, diálogo, trabajo y respeto, y dejó en claro que “el que diga que es un lineazo, no conoce al PRD, ni a sus diferentes liderazgos”.

Momentos antes de la votación, Alejandra Barrales informó que ayer presentó su renuncia como secretaria de educación capitalina para poder asumir la presidencia de su partido.


(DOSSIER POLITICO/ Tomado de: Elia Castillo / Milenio/ 2016-07-18)

OFRECEN A #LADYOXXO POSAR PARA REVISTAS


Natalia Gutiérrez, cuyo caso de fotos en ropa íntima, atrevidas, que fueron subidas a Facebook por la ex pareja de su novio se hizo viral en redes sociales, hizo esta tarde una carta aclaratoria sobre lo sucedido, revelando de paso que algunas revistas la han estado buscando para proponerle la firma de un contrato.

El caso ha registrado miles de visitas en distintas redes sociales, conociéndosele como #LaddyOxxo de Guaymas.

En su muro de Facebook, con el nombre de Nathaly Gutiérrez Rebollo, señala que su verdadero nombre es Natalia Gutiérrez, señalando de entrada ser una mujer normal, que como muchas tiene sueños de llegar a ser alguien en la vida, de formar un hogar, de tener hijos.

Dice: “Desafortunadamente cometí un error en mi vida en tomarme esas fotos… que todo empezó como un juego con mi pareja; ingenuamente pensé que era algo muy íntimo, solo mío y de él y que en su momento serían borradas de su celular, lo cual yo borré todo lo que él me enviaba”.

“Sé que esto no es bien visto para la sociedad que nos intercambiemos fotos entre la pareja, pero creo que estamos viviendo un mundo de tecnología y que todo se nos ha hecho fácil… Jamás pensé que me iban a exponer de esta manera tan cruel y visceral, yo tengo una familia con principios y valores; el hecho que yo me haya tomado fotos para mi pareja no significa que yo haya perdido la moral y los valores que me educaron ms padres”.

Luego precisa: “Decidí abrir mi Facebook por última vez para desmentir que yo no tengo ninguna hija, que no soy una cajera de Oxxo; mi madre es líder comisionista de Oxxo lo cual yo apoyo a mi madre trabajando como encargada…”

Y agrega: “Y me han estado buscando algunas revistas para proponerse que firme contrato, pero la verdad mis sueños son otros; terminar mi carrera y lograr ser una persona profesionista y común”.

“Por último, a la persona que yo tengo que pedirle perdón, es a mi madre, ya que ella para mí ha sido una amiga, a la cual yo no le he ocultado nada y todo lo bueno y malo que yo haya hecho, ella lo sabe antes que las redes sociales”.

“Me siento bendecida porque me he dado cuenta que las personas que realmente me conocen sentimientos y mi forma de pensar, me han apoyado al cien… Yo creo que en la justicia legal, que esto no va a quedar impune y si llegara a quedar por falta de pruebas que yo estoy acercando a las autoridades, hay otra justicia y esa es la Justicia Divina”.

“Yo no le deseo ningún mal a esa persona que subió las fotos; ahorita ya se están aprovechando de esta situación para sacar fotos que no soy yo, y realmente me dejan impactada de tanto alance que tienen las redes sociales; ya hay fotoshop y quién sabe qué cosas más se les ocurran para seguir con eso”.

Y se despide en su escrito: “Yo estoy de pie y más fuerte porque estoy cerca de Dios… Bendiciones”.

De esta manera se despide en su carta aclaratoria, quien hoy es conocida como #LaddyOxxo de Guaymas.






(DOSSIER POLITICO/ Tomado de: Opinión Sonora/ 2016-07-18)