lunes, 5 de noviembre de 2012
HUELLAS DE BUITRE
EL SACERDOTE MARCIAL MACIEL SOBORNÓ AL PAPA JUAN PABLO II
El sacerdote Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo,
gastaba mucho dinero para comprar favores de los altos jerarcas del
Vaticano, incluido el Papa Juan Pablo II, así como para impedir que los
tribunales eclesiásticos lo juzgaran por sus abusos sexuales cometidos
contra menores de edad.
En 1995, por ejemplo, Maciel le entregó un millón de dólares a Juan
Pablo II, quien además llegaba a oficiar misas privadas –en su capilla
del Palacio Apostólico– para los acaudalados amigos de Maciel que solían
recompensar al pontífice con donativos de hasta 50 mil dólares en
efectivo.
Al ver el enorme poder que tenía Maciel durante el pontificado de Wojtyla, el actual Papa Benedicto XVI, entonces encargado dela Congregaciónparala Doctrinadela Fe, decía que no era “prudente” investigarlo por sus actos de pederastia, que para entonces ya eran conocidos en todo el mundo. Un detalle pormenorizado de estos “donativos” –o “sobornos”, en opinión de algunos– que repartía Maciel en El Vaticano lo brinda el investigador estadunidense Jason Berry en su libro Las finanzas secretas de la Iglesia, que editorial Debate pondrá a circular en México en los próximos días. En el capítulo “El padre Maciel, señor de la prosperidad”, se plantea que el sacerdote michoacano “quería comprar poder”, por lo que gastaba en Roma “grandes sumas de dinero para aislarse de la justicia”, pero también para obtener el aval del Vaticano a los centros de formación que iban abriendo los Legionarios de Cristo en distintos países. Agrega el libro que el cardenal Angelo Sodano, entonces secretario de Estado del Vaticano, era “muy cercano” a Maciel; no obstante, su “defensor más importante” era sin duda “el mismo Papa Juan Pablo II”. Y relata la siguiente anécdota que demuestra la cercanía entre Maciel y Wojtyla, que se prolongó durante todo su pontificado: “En enero de 1979, en su primer viaje como pontífice, Juan Pablo visitó México. Maciel iba sentado en el avión con él, como recompensa por el extenso trabajo de avanzada. Gracias a un sacerdote legionario que decía misas para la primera dama, el presidente López Portillo decidió recibir a Juan Pablo en el aeropuerto… Seis meses después Juan Pablo mostró su aprecio con una visita a los Legionarios de Roma”. Maciel le mandaba dinero a Juan Pablo II. El libro hace referencia a una de estas entregas: “En 1995, según exintegrantes dela Legión, Maciel envió al Papa Juan Pablo un millón de dólares por medio de monseñor Stanislaw Dziwisz, cuando el Papa viajó a Polonia. Como secretario papal, Dziwisz, oriundo de Polonia, fue durante décadas el hombre más cercano a Juan Pablo. Manejar dinero era parte de su trabajo”. El secretario del Papa –prosigue el libro– también se encargaba de recibir los donativos de las familias pudientes a las que Maciel llevaba a las misas privadas del pontífice, realizadas en la capilla de su Palacio Apostólico, con capacidad para 40 personas y adornada con frescos de Miguel Ángel, específicamente con La conversión de Saulo y La crucifixión de San Pedro. Los acaudalados amigos de Maciel “solían encontrar al Papa de rodillas, absorto en oración, con los ojos cerrados, casi en un éxtasis, completamente ajeno a quien ingresaba a la capilla… para los laicos era una maravillosa experiencia espiritual”. El libro recoge el testimonio de un exsacerdote legionario que asistía a estas misas exclusivas y quien revela: “Acompañé a una rica familia mexicana en una misa privada y al final la familia le entregó a Dziwisz 50 mil dólares”. Favores mutuos El secretario papal tenía “frecuentes comparecencias” con los allegados de Maciel, por las cuales también recibía donativos que se hacían “siempre en efectivo” y en dólares, pues “en liras se habrían necesitado demasiados billetes”. Añade el libro: “En 1998 Maciel tiró la casa por la ventana para ofrecer una espléndida fiesta en honor de Dziwisz, con motivo de su proclamación como obispo, e incluyó festiva música de mariachis interpretada por una pequeña orquesta de los legionarios”. No solo el Papa y su secretario recibían dinero en efectivo, pues también “los cardenales y los obispos que decían misas para los legionarios recibían pagos de 2 mil 500 dólares y más, de acuerdo con la importancia del evento”. ¿Se trataba de donativos o de sobornos? En el libro se hace esta pregunta. Algunos exsacerdotes legionarios responden que se trataba de “una forma elegante de dar un soborno”. Otros, en cambio, señalan que era opere de charittá (obra de caridad), ya quela Iglesia bien pudo destinar ese dinero para ayudar a los pobres y necesitados, cosa que no se sabe a ciencia cierta dada la opacidad de las finanzas vaticanas. Pero Maciel –se dice en el texto– también era muy dado a hacer costosos regalos en especie a los jerarcas vaticanos o a agasajarlos con fiestas y comilonas que no podían ser obras de caridad y cuya intención era conseguir favores a cambio. Plagada de estos favores mutuos fue la relación de Maciel con Angelo Sodano, desde que éste era nuncio apostólico en Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet, a la que apoyaba. Con el fin de “neutralizar a los defensores de la Teología de la Liberación que militaban en la izquierda”, Sodano impulsó en Chile las obras que realizaban los Legionarios de Cristo y que imponían “el estilo católico de la teología de la prosperidad, la lealtad papal y el capitalismo del mercado libre”. A partir de entonces Maciel supo corresponder estos favores: “Puso al padre Raymond Cosgrave, un legionario irlandés, a disposición de Sodano prácticamente como ayuda de campo en la nunciatura de Santiago. En 1989, en el escalafón para ser nombrado secretario de Estado, Sodano tomó clases de inglés en Irlanda en el colegio dela Legión.Fuede vacaciones a una casa de recreo de la Legión en Sorrento”. (Extracto del texto que se publica esta semana en la revista Proceso 1879, ya en circulación) |
EJECUTAN A CUATRO EN TIERRA BLANCA, VERACRUZ
Tierra Blanca, Ver.- (Agencia y corresponsales).-
Los
restos humanos de cuatro jóvenes fueron hallados dentro de unos cañales
a la orilla de un camino vecinal que comunica al rancho "La Loma",
municipio de Tierra Blanca, Ver., en el tramo de la carretera federal a
La Tinaja, confirmó la Subprocuraduría Regional de Justicia, zona
centro/sur, con base en Cosamaloapan.
Según la fuente judicial, los cadáveres estaban maniatados, con huellas visibles de tortura y el tiro de "gracia" en la cabeza.
En la escena del crimen se localizó un teléfono celular, con identificación a nombre de "Elmer Eliel Zárate González", y se supo posteriormente que otro de los cuerpos en vida se llamó Andrés González Pérez alias "Patipollo" trabajaba como empleado de Salubridad.
De los restantes, se desconoce su identidad; se presume que los cuerpos correspondan a los cuatro jóvenes que la semana pasada se llevaron hombres armados de la colonia Cojinillo, hasta el momento dos cuerpos están sin identificar en la morgue habilitada en una funeraria particular.
Según la fuente judicial, los cadáveres estaban maniatados, con huellas visibles de tortura y el tiro de "gracia" en la cabeza.
En la escena del crimen se localizó un teléfono celular, con identificación a nombre de "Elmer Eliel Zárate González", y se supo posteriormente que otro de los cuerpos en vida se llamó Andrés González Pérez alias "Patipollo" trabajaba como empleado de Salubridad.
De los restantes, se desconoce su identidad; se presume que los cuerpos correspondan a los cuatro jóvenes que la semana pasada se llevaron hombres armados de la colonia Cojinillo, hasta el momento dos cuerpos están sin identificar en la morgue habilitada en una funeraria particular.
LO ASESINAN Y LE PRENDEN FUEGO EN VERACRUZ
* Aparece calcinado cerca de Mata Loma; también queman el automóvil
* Había salido desde el sábado con dos amigos
CARLOS HERNANDEZ/ Fotos: EDUARDO GUEVARA
El cadáver del joven Otoniel Flores Palacios apareció calcinado en la parcela “Las Palomas”, perteneciente a la congregación de Mata Loma, municipio de Manlio Fabio Altamirano, y su automóvil quemado a unos cinco kilómetros sobre la carretera a Soledad de Doblado, luego de sus padres lo reportaron como desaparecido, porque salió con dos amigos que ya son buscados por detectives de la Procuraduría de Justicia.
De acuerdo a las primeras pesquisas sobre éste crimen, la víctima contaba con 23 años de edad, tenía domicilio conocido en la población de Purga, donde salió por la noche del pasado sábado 3 de noviembre, en forma por demás repentina pero acompañado de otros dos muchachos conocidos suyos, a bordo de su coche marca Chevrolet, tipo Chevy, color rojo, con placas YHY-5881 del estado.
Sus familiares desconocen que rumbo llevaba, pero comenzaron a preocuparse cuando pasaron las horas y no regreso a su hogar, por lo que comenzaron a buscarlo con sus amistades sin ningún éxito, hasta que aproximadamente a las cinco de la mañana localizaron su vehículo quemado, abandonado sobre el tramo carretero de Purga a Soledad de Doblado.
De inmediato dieron aviso a las autoridades, que la tarde de ayer recibieron el reporte del hallazgo de un cuerpo calcinado en la mencionada parcela, por lo que llegaron oficiales de la Policía Naval, elementos de la AVI, personal de la Agencia Investigadora del Ministerio Público con personal de Servicios Periciales para realizar las diligencias de ley.
Así mismo acudieron efectivos de la Secretaría de Marina, cuando se realizaba la inspección ocular y el levantamiento del cuerpo quemado, que posteriormente se identifico que pertenecía a Otoniel Flores Palacios, mientras que detectives de la Agencia Veracruzana de Investigaciones andan tras la pista de los dos amigos que andaban con él, pues hasta anoche no aparecían por ningún lado.
Trascendió en medio del hermetismo que existe en turno al homicidio, que podría tratarse de una venganza de tipo pasional, o por rencillas atrasadas.
El cadáver del joven Otoniel Flores Palacios apareció calcinado en la parcela “Las Palomas”, perteneciente a la congregación de Mata Loma, municipio de Manlio Fabio Altamirano, y su automóvil quemado a unos cinco kilómetros sobre la carretera a Soledad de Doblado, luego de sus padres lo reportaron como desaparecido, porque salió con dos amigos que ya son buscados por detectives de la Procuraduría de Justicia.
De acuerdo a las primeras pesquisas sobre éste crimen, la víctima contaba con 23 años de edad, tenía domicilio conocido en la población de Purga, donde salió por la noche del pasado sábado 3 de noviembre, en forma por demás repentina pero acompañado de otros dos muchachos conocidos suyos, a bordo de su coche marca Chevrolet, tipo Chevy, color rojo, con placas YHY-5881 del estado.
Sus familiares desconocen que rumbo llevaba, pero comenzaron a preocuparse cuando pasaron las horas y no regreso a su hogar, por lo que comenzaron a buscarlo con sus amistades sin ningún éxito, hasta que aproximadamente a las cinco de la mañana localizaron su vehículo quemado, abandonado sobre el tramo carretero de Purga a Soledad de Doblado.
De inmediato dieron aviso a las autoridades, que la tarde de ayer recibieron el reporte del hallazgo de un cuerpo calcinado en la mencionada parcela, por lo que llegaron oficiales de la Policía Naval, elementos de la AVI, personal de la Agencia Investigadora del Ministerio Público con personal de Servicios Periciales para realizar las diligencias de ley.
Así mismo acudieron efectivos de la Secretaría de Marina, cuando se realizaba la inspección ocular y el levantamiento del cuerpo quemado, que posteriormente se identifico que pertenecía a Otoniel Flores Palacios, mientras que detectives de la Agencia Veracruzana de Investigaciones andan tras la pista de los dos amigos que andaban con él, pues hasta anoche no aparecían por ningún lado.
Trascendió en medio del hermetismo que existe en turno al homicidio, que podría tratarse de una venganza de tipo pasional, o por rencillas atrasadas.
DE NARCOTRAFICANTES A "MATAMUJERES"
Revista Vision Saltillo/ Reporte Índigo
México, DF.- El 1 de octubre fue el último día de vida de Benita Valdez Ruiz de 38 años. Recibió al menos cinco balazos calibre .40 y se sumó a los 118 asesinatos de mujeres en lo que va del año.Hasta ahora se sabe que su único pecado fue tener comunicación constante con su hijo internado en el Penal del Topo Chico.
Pero es que hoy en día el crimen organizado mata a las madres que saben demasiado. Inofensiva, ese día llevaba un recipiente con comida en una mano y en la otra una sombrilla.
Estaba parada en la calle Tepeyac de la colonia Independencia para tomar un taxi y llevarle de comer a su hijo al Penal. Eran las 13:30 y a plena luz del día se escucharon siete balazos, cinco de ellos la impactaron y la comida para su hijo quedó regada en el piso.
Ocho días después del asesinato de Benita, el 9 de octubre, Arely Saraí Montelongo Flores y su prima Jeniffer Rodríguez Flores, ambas de 16 años, fueron encontradas asesinadas con obvias muestras de tortura.
Desaparecieron el domingo 7 de octubre de una fiesta en Saltillo, Coahuila. Fueron golpeadas con saña extrema, le sacaron los ojos a una de ellas y ambas fueron estranguladas. Las encontraron en el desagüe del kilómetro 34 de la carretera, ya en terrenos de Nuevo León.
¿Qué pudieron hacer dos menores para que los delincuentes las asesinaran con esa saña?
Hoy las investigaciones indican que la mujer participa muy activamente en el narcomenudeo, que en un principio los narcotraficantes pensaron que podían ser vistas con menos sospecha por la autoridad y por sus enemigos de cárteles contrarios.
Pero también hay muchos casos que muestran cómo el hecho de relacionarse con delincuentes o de saber demasiado sobre quiénes están dentro de la actividad es suficiente para que los criminales las consideren presa fácil y atenten contra ellas.
También, que por ello muchas sufren una muerte violenta sin haber pertenecido a un cártel o haber defraudado la confianza de alguien, sino simplemente por estar a la hora y en el lugar equivocados.
O por confiar en sus propios parientes o hijos cuando éstos han estado relacionados a bandas del crimen.
Y un factor determinante también es la trata de personas, porque en su búsqueda por hacer dinero ilícito, muchos delincuentes han empezado a hacer negocio con la prostitución, actividad que genera que los criminales piensen que las mujeres que trabajan para ellos son su propiedad, su materia prima.
Los números son impresionantes. Entre el 2000 y el 2008 el número de asesinatos de mujeres fluctuó entre 15 y 20 por año, según estadísticas de la Asociación Civil Arthemisas por la Equidad.
Pero entre 2008 y 2009 el aumento fue exactamente del 100% y de 20 asesinatos Nuevo León pasó a 40.
Para 2010 el aumento fue del 85%. Y de este año para 2011 el aumento fue exponencial, mayor al 300% respecto al 2011 y del 500% respecto al 2010.
Fueron 221 asesinatos de mujeres el año pasado. En lo que va de este año son 118 homicidios, pero en el estado continúa sin existir la figura del feminicidio en el Código Penal.
¿Y la figura del feminicidio?
El asesinato de mujeres por cuestiones de género también va en aumento en la entidad, aún cuando no existe la figura del feminicidio.
El hecho de que no exista el nombre del delito en el Código Penal, no quiere decir que la autoridad estatal a través de su Procuraduría, o de los juzgados, deje impune a la persona que comete un delito, dice Aixa Alvarado, directora del Centro de Justicia Familiar (COPAVIDE).
Hoy, por ejemplo, no está tipificado el delito todavía en Nuevo León de feminicidio, pero es un homicidio. El feminicidio es un homicidio por razones de género, explica Aixa.
Porque eso implica que haya un poder sobre las mujeres o sobre las niñas, y que esa persona, el sujeto activo, la persona agresora, la persona que la asesina considera que tiene derechos sobre esas mujeres víctimas, agrega Aixa.
De las 31 entidades federativas del país, sólo 16 de éstas cuentan con la tipificación del feminicidio en sus leyes.
Lo que le permite llevar un registro en la clasificación de homicidios dolosos por causas de género.
Y Nuevo León aún está lejos de entrar a ésta lista de estados a pesar de que tiene un alto índice en los homicidios dolosos hacia la mujer.
En febrero de 2012, la asociación Arthemisas por la Equidad presentó ante la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, una declaratoria de Alerta de Género para el tema del feminicidio.
Sin embargo no se logró. El sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres la negó.
Para Aixa Alvarado, directora de COPAVIDE, el proceso de tipificación es algo que tarde o temprano tendrá que legislarse.
“Y no es de si te gusta o no te gusta, se va a legislar porque se tiene que llegar a eso”.
El problema es que sin una ley de por medio, el Gobierno no puede clasificar esa información en su base de datos.
El feminicidio viene de una desviación de la cultura que va más allá de los asesinatos misóginos y de odio a la mujer, porque también es sexista.
El feminicidio sexista se origina por el sentido erróneo de que algunas personas creen tener derecho a hacer daño a otras.
A que los hombres se sienten superiores que las mujeres al suponerse propietarios de las señoritas.
Este tipo de violencia incluye también la trata de personas, al sentirse con el derecho de apropiarse de ellas sujetas a la explotación sexual o laboral.
EXPEDIENTE: EL LOCO...
Revista Vision Saltillo/ Rosendo Zavala
Saltillo, Coah.- Traicionado por el miedo que sentía, Jesús
forcejeó con Candelario hasta desarmarlo para vapulearlo sin piedad,
siendo entonces cuando se percató de que su compadre ya no se movía… lo
había matado a golpes.
Inmerso en su mundo de aparente locura, “Chuy” había cometido el crimen que jamás hubiera imaginado, atentar contra el hombre con quien malpasaba sus emociones diarias y se embriagaba para olvidar los pesares terrenales que sólo logró agravar.
Ese sería el principio del fin para un ejidatario, que al no soportar la ausencia de su mejor amigo cayó en la depresión que lo orilló a la tragedia, ahorcándose bajo la rama de un árbol para alcanzar a su compañero de parrandas en el más allá.
Una borrachera salvaje
Absorto en las rarezas de su universo personal, Jesús salió de “El
Pantano” y sumergido en las tinieblas del alcohol deambuló durante
horas, retando al sol abrasante de septiembre que caía como plomo sobre
su espalda.
Con pasos lentos que alzaban la polvareda del camino terregoso por donde andaba, el hombre de mirada triste y barba costrosa se detuvo en las cercanías de Hipólito, ahí se encontró con el compañero de juergas que tomaría como objeto de sus frustraciones en un momento de ira incontrolable.
Y es que de entre la maleza del pueblito emergió la figura de Candelario, que ignorando lo trágico de su destino se fundió en un abrazo con su cómplice de borracheras, quien llegó para invitarlo a beber el elixir de Baco que lo traicionaría de manera casi instintiva.
Mientras la tarde cubría con su manto a los teporochos que gastaban la vida rociándola de vino barato, la tragedia empezaba a posarse sobre ellos inadvertidamente, porque las anécdotas que intercambiaban les hacían olvidarse del mundo y sus maldades.
Pero el destino estaba escrito y sería ineludible, porque se encargó de unir a los amigos tan sólo para enfrentarlos con el saldo mortal con que terminaría la última de las parrandas en que se vieron la cara… y todo por rayarse la madre.
Sentado en la piedra donde acomodaba sus emociones, Jesús se sacudía la pereza para entrar en calor lo antes posible, mientras Cande lo acompañaba emocionado por vivir una noche que parecía ser diferente, y es que su día había estado aderezado con el amor de otro hombre que lo había complacido hasta la saciedad.
Animados por la inmundicia del sitio que eligieron para volar imaginariamente, los vagos sin oficio hicieron desfilar las botellas de mezcal que habían comprado en una colorida tienda del perdedizo Hipólito, fue así como los alcanzó la madrugada que venía cargada de muerte y dolor.
Ya con los efectos del licor en la sangre, los “incondicionales” comenzaron a subir de tono las pláticas donde los insultos se fusionaron con los recuerdos amargos de sus azarosas vidas, dando paso a los resentimientos sociales que cristalizarían de la peor manera.
Y es que de la nada la maldad se convirtió en una realidad tangible que los alcanzó sin que pudieran evitarlo, matándolos con el veneno de la furia que los alteró cuando más entretenidos estaban gozando de la vida.
Brutal golpiza
Con pasos lentos que alzaban la polvareda del camino terregoso por donde andaba, el hombre de mirada triste y barba costrosa se detuvo en las cercanías de Hipólito, ahí se encontró con el compañero de juergas que tomaría como objeto de sus frustraciones en un momento de ira incontrolable.
Y es que de entre la maleza del pueblito emergió la figura de Candelario, que ignorando lo trágico de su destino se fundió en un abrazo con su cómplice de borracheras, quien llegó para invitarlo a beber el elixir de Baco que lo traicionaría de manera casi instintiva.
Mientras la tarde cubría con su manto a los teporochos que gastaban la vida rociándola de vino barato, la tragedia empezaba a posarse sobre ellos inadvertidamente, porque las anécdotas que intercambiaban les hacían olvidarse del mundo y sus maldades.
Pero el destino estaba escrito y sería ineludible, porque se encargó de unir a los amigos tan sólo para enfrentarlos con el saldo mortal con que terminaría la última de las parrandas en que se vieron la cara… y todo por rayarse la madre.
Sentado en la piedra donde acomodaba sus emociones, Jesús se sacudía la pereza para entrar en calor lo antes posible, mientras Cande lo acompañaba emocionado por vivir una noche que parecía ser diferente, y es que su día había estado aderezado con el amor de otro hombre que lo había complacido hasta la saciedad.
Animados por la inmundicia del sitio que eligieron para volar imaginariamente, los vagos sin oficio hicieron desfilar las botellas de mezcal que habían comprado en una colorida tienda del perdedizo Hipólito, fue así como los alcanzó la madrugada que venía cargada de muerte y dolor.
Ya con los efectos del licor en la sangre, los “incondicionales” comenzaron a subir de tono las pláticas donde los insultos se fusionaron con los recuerdos amargos de sus azarosas vidas, dando paso a los resentimientos sociales que cristalizarían de la peor manera.
Y es que de la nada la maldad se convirtió en una realidad tangible que los alcanzó sin que pudieran evitarlo, matándolos con el veneno de la furia que los alteró cuando más entretenidos estaban gozando de la vida.
Brutal golpiza
Junto a otros briagos que espontáneamente se unieron a la borrachera, el
sábado se hizo más ligero para los amigos, que convencidos de su
alegría atendieron al instinto de embrutecerse, sin pensar en las
consecuencias que eso traería a su desangelado futuro.
Sorteando los chorros de viento que amagaban con refrescar la llegada del nuevo día, Jesús se movió de la piedra donde reposaba y en una rápida acción se enfundó la chaqueta mugrosa que cargaba para mitigar el frío que azotaba al rancho.
Esbozando una sonrisa de triunfo por haberse sacudido el repentino embate de la naturaleza, “Chuy” ocupó nuevamente su lugar mientras el resto de los borrachos que lo acompañaban seguían intercambiando experiencias de manera poco sociable.
Repentinamente, un grito abrupto le zumbó las orejas maltratando la honra que creyó perdida en voz de su propio amigo, que traicionado por el vino se atrevió a retarlo sin saber que esa sería la última afrenta que haría en la tierra.
Aturdido por las palabras de Candelario, Jesús se paró de su lugar y postrándose frente a él, le pidió que repitiera los insultos dichos, encontrando eco en su petición, ya que el entrañable camarada soltó nuevamente las maldiciones que calaron como ácido en lo más hondo de su corazón.
Decidido a todo, el ofendido arremetió contra el otro brindándole una andanada de golpes que lo mandaron al suelo, haciéndole ver su suerte con la tanda de patadas que lo dejaron inconsciente y le arrancarían la existencia instantes después.
“Lo maté porque él me rayaba la madre y ya no se lo iba a seguir permitiendo, tenía que hacer algo porque me puso un cuchillo en el cuello y me enojé bastante, por eso lo agarré a golpes hasta que me cansé.
“Estábamos echando unas cheves y la verdad es mi compadre, pero ni modo, me tenía que defender, no iba a permitir que me faltara al respeto con ese cuchillo. La neta le di muchos golpes en el suelo, se lo merecía”, dijo en su declaración preparatoria ante la juez Primero de lo Penal. (Exp. 46/2009).
Al ver que “El Cande” ya no respondía, los teporochos corrieron por todos lados perdiéndose entre la inmensidad del despoblado, mientras el agresor se quedaba solitario en la mitad de la nada y con el muerto enfrente, como pidiéndole una explicación de sus actos.
Durante varias horas, el traicionero amigo jaló el cuerpo del golpeado por la terracería del sector, dejándolo en un campo abierto, aún más despoblado, donde imaginó que nunca sería encontrado por nadie.
Tras las rejas
Sorteando los chorros de viento que amagaban con refrescar la llegada del nuevo día, Jesús se movió de la piedra donde reposaba y en una rápida acción se enfundó la chaqueta mugrosa que cargaba para mitigar el frío que azotaba al rancho.
Esbozando una sonrisa de triunfo por haberse sacudido el repentino embate de la naturaleza, “Chuy” ocupó nuevamente su lugar mientras el resto de los borrachos que lo acompañaban seguían intercambiando experiencias de manera poco sociable.
Repentinamente, un grito abrupto le zumbó las orejas maltratando la honra que creyó perdida en voz de su propio amigo, que traicionado por el vino se atrevió a retarlo sin saber que esa sería la última afrenta que haría en la tierra.
Aturdido por las palabras de Candelario, Jesús se paró de su lugar y postrándose frente a él, le pidió que repitiera los insultos dichos, encontrando eco en su petición, ya que el entrañable camarada soltó nuevamente las maldiciones que calaron como ácido en lo más hondo de su corazón.
Decidido a todo, el ofendido arremetió contra el otro brindándole una andanada de golpes que lo mandaron al suelo, haciéndole ver su suerte con la tanda de patadas que lo dejaron inconsciente y le arrancarían la existencia instantes después.
“Lo maté porque él me rayaba la madre y ya no se lo iba a seguir permitiendo, tenía que hacer algo porque me puso un cuchillo en el cuello y me enojé bastante, por eso lo agarré a golpes hasta que me cansé.
“Estábamos echando unas cheves y la verdad es mi compadre, pero ni modo, me tenía que defender, no iba a permitir que me faltara al respeto con ese cuchillo. La neta le di muchos golpes en el suelo, se lo merecía”, dijo en su declaración preparatoria ante la juez Primero de lo Penal. (Exp. 46/2009).
Al ver que “El Cande” ya no respondía, los teporochos corrieron por todos lados perdiéndose entre la inmensidad del despoblado, mientras el agresor se quedaba solitario en la mitad de la nada y con el muerto enfrente, como pidiéndole una explicación de sus actos.
Durante varias horas, el traicionero amigo jaló el cuerpo del golpeado por la terracería del sector, dejándolo en un campo abierto, aún más despoblado, donde imaginó que nunca sería encontrado por nadie.
Tras las rejas
Cuando el sol sabatino descubrió la escena, las autoridades
ministeriales comenzaron las pesquisas del homicida, investigando
afanosamente por todos los rincones del pueblo y logrando resolver el
crimen en tan sólo unas horas.
Utilizando el fin de semana como pasarela para entrevistar a los briagos que habían participado en la parranda callejera, el agente del Ministerio Público encargado del caso logró ubicar a Jesús, que confundido tan sólo acertó a esconderse en una cueva perdida de Ramos Arizpe.
Durante la tarde de aquel movedizo lunes, los sabuesos policiacos llegaron hasta el punto donde el asesino pernoctaba, alejado del mundo, asegurándolo para ponerlo a disposición de las autoridades sin encontrar oponencia.
Así, el cuarentón de ilusiones perdidas pisó las rejas municipales mientras gritaba al viento que había matado a su mejor amigo, traicionado por los estragos psicológicos que padecía desde tiempo atrás.
Mientras “El Chuy” afrontaba a la justicia ignorando incoherentemente los motivos de su detención, Candelario era sometido a la autopsia donde la entonces Fiscalía General del Estado daba a conocer que había sido ultrajado horas antes de morir.
Sin embargo, el inculpado no supo establecer si había sostenido relaciones sexuales con su amigo antes de que lo asesinara, por lo que las autoridades lo eximieron de dicha acción, apoyados en el resto de los elementos que tenían como parte de las investigaciones.
Con una mirada perdida que delataba su poca lucidez mental, el criminal eludió su internamiento en el Cereso para varones de Saltillo tras varios días de arraigo, cuando la justicia penal decretó inválida cualquier acción que pudiera ejercer en su favor.
Para regalarle una vida digna, se determinó internarlo durante algún tiempo en el Centro de Salud Mental de Saltillo, donde una vez “rehabilitado” volvió con su gente tratando de hacer una vida normal.
Sin amigos reales ni un futuro que atender, Jesús abandonó su encierro para volver a la simple realidad, donde lo esperaban los recuerdos del triste pasado que intentaría borrar con vino sin conseguirlo, porque la imagen de su inseparable amigo lo perseguía por todas partes sin que pudiera evitarlo.
Un triste final
Utilizando el fin de semana como pasarela para entrevistar a los briagos que habían participado en la parranda callejera, el agente del Ministerio Público encargado del caso logró ubicar a Jesús, que confundido tan sólo acertó a esconderse en una cueva perdida de Ramos Arizpe.
Durante la tarde de aquel movedizo lunes, los sabuesos policiacos llegaron hasta el punto donde el asesino pernoctaba, alejado del mundo, asegurándolo para ponerlo a disposición de las autoridades sin encontrar oponencia.
Así, el cuarentón de ilusiones perdidas pisó las rejas municipales mientras gritaba al viento que había matado a su mejor amigo, traicionado por los estragos psicológicos que padecía desde tiempo atrás.
Mientras “El Chuy” afrontaba a la justicia ignorando incoherentemente los motivos de su detención, Candelario era sometido a la autopsia donde la entonces Fiscalía General del Estado daba a conocer que había sido ultrajado horas antes de morir.
Sin embargo, el inculpado no supo establecer si había sostenido relaciones sexuales con su amigo antes de que lo asesinara, por lo que las autoridades lo eximieron de dicha acción, apoyados en el resto de los elementos que tenían como parte de las investigaciones.
Con una mirada perdida que delataba su poca lucidez mental, el criminal eludió su internamiento en el Cereso para varones de Saltillo tras varios días de arraigo, cuando la justicia penal decretó inválida cualquier acción que pudiera ejercer en su favor.
Para regalarle una vida digna, se determinó internarlo durante algún tiempo en el Centro de Salud Mental de Saltillo, donde una vez “rehabilitado” volvió con su gente tratando de hacer una vida normal.
Sin amigos reales ni un futuro que atender, Jesús abandonó su encierro para volver a la simple realidad, donde lo esperaban los recuerdos del triste pasado que intentaría borrar con vino sin conseguirlo, porque la imagen de su inseparable amigo lo perseguía por todas partes sin que pudiera evitarlo.
Un triste final
Aunque el proceso legal que tenía en contra se había extinguido de
manera absoluta, Chuy no volvió a sentir amor por la vida nunca más,
cayendo nuevamente en el infierno del alcohol, del que sólo pudo salir
utilizando la puerta falsa.
Y es que adolorido por la irreparable pérdida, comenzó su viaje sin retorno al abandonar la casa donde vivía, ante la indiferencia de su gente que ya se había acostumbrado a las constantes escapadas que se daba con el único fin de emborracharse.
Tras una semana de ausencia, los Sandoval se invadieron por la preocupación y comenzaron a buscarlo por todas partes, hasta que una llamada llegó para darles la más trágica noticia que alguna vez hubieran escuchado: Jesús estaba muerto.
Con voz pausada, el juez del ejido 2 de Abril comunicó en tono tétrico que un hombre había sido encontrado sin vida en las inmediaciones de su pueblo, invitando a los potenciales deudos para que acudieran a reconocerlo y le notificaran si se trataba del pariente que buscaban.
Poco después, una comitiva familiar arribó al sitio donde yacía colgado un hombre de aspecto indigente, rompiendo la maleza del lugar se acercaron hasta el árbol de donde pendía el cuerpo putrefacto que identificaron con dificultad.
De esa manera terminó el más fatídico capítulo en la vida de Jesús Sandoval Reyes, el hombre que malgastó su existencia entre los ríos del alcohol que lo llevaron a cometer el asesinato que derivó en la depresión que lo orilló al suicidio en la más completa soledad.
Y es que el no soportar la ausencia del amigo que le brindó los mejores momentos hizo que “enloqueciera” de tristeza, vagabundeando por todas partes hasta encontrar el sitio que tomó como su última escala terrenal, tramitando su existencia de manera tan repentina como drástica.
El detalle:
Y es que adolorido por la irreparable pérdida, comenzó su viaje sin retorno al abandonar la casa donde vivía, ante la indiferencia de su gente que ya se había acostumbrado a las constantes escapadas que se daba con el único fin de emborracharse.
Tras una semana de ausencia, los Sandoval se invadieron por la preocupación y comenzaron a buscarlo por todas partes, hasta que una llamada llegó para darles la más trágica noticia que alguna vez hubieran escuchado: Jesús estaba muerto.
Con voz pausada, el juez del ejido 2 de Abril comunicó en tono tétrico que un hombre había sido encontrado sin vida en las inmediaciones de su pueblo, invitando a los potenciales deudos para que acudieran a reconocerlo y le notificaran si se trataba del pariente que buscaban.
Poco después, una comitiva familiar arribó al sitio donde yacía colgado un hombre de aspecto indigente, rompiendo la maleza del lugar se acercaron hasta el árbol de donde pendía el cuerpo putrefacto que identificaron con dificultad.
De esa manera terminó el más fatídico capítulo en la vida de Jesús Sandoval Reyes, el hombre que malgastó su existencia entre los ríos del alcohol que lo llevaron a cometer el asesinato que derivó en la depresión que lo orilló al suicidio en la más completa soledad.
Y es que el no soportar la ausencia del amigo que le brindó los mejores momentos hizo que “enloqueciera” de tristeza, vagabundeando por todas partes hasta encontrar el sitio que tomó como su última escala terrenal, tramitando su existencia de manera tan repentina como drástica.
El detalle:
Durante varias semanas, Jesús Sandoval Reyes estuvo detenido por el
delito de Homicidio simple doloso en contra de Candelario Moreno
Alvarado, pero la juez que llevaba el caso extinguió la acción penal en
su contra tras comprobar que padecía de sus facultades mentales.
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