lunes, 14 de mayo de 2012

NEWSWEEK ANUNCIA EN PORTADA QUE OBAMA ES GAY

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Newsweek, que en su día fue uno de los referentes tradicionales del periodismo estadunidense y que en cinco años sus ventas se desplomaron de 3 a 1.5 millones de ejemplares, trata de salir a flote con portadas sensacionalistas como la que publicará esta semana, en la que anuncia en portada que Obama es “el primer presidente gay”.



El autor del reportaje de portada de Newsweek es Andrew Sullivan, un bloguero y activista gay radicado en Washington que, junto a su pareja, fue invitado del presidente en su última cena de Estado, en honor del primer ministro británico David Cameron. Sullivan nunca escribe que Obama sea el primer presidente homosexual de EU, pero la revista así lo interpreta aprovechando su texto con declaraciones como la siguiente: Obama “tuvo que descubrir su identidad negra y conciliarla con la de su familia blanca, del mismo modo que los gais descubren su identidad homosexual y la concilian con la de su familia heterosexual”. “Esa es la experiencia gay: Obama aprendió a ser negro del modo que los gays aprenden a ser gays”.

La nueva directora de la revista, Tina Brown, que ocupó el cargo a finales de 2010, ya metió la pata con otra portada en la que no dudó en resucitar a Lady Di y colocarla junto a la esposa de su hijo el príncipe Guillermo, Kate Middleton.

La reacción de la crítica no se hizo esperar: fue una portada “vomitiva”.

ASESINAN A PERIODISTA EN MORELOS

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 El asesinato se da a pocos días del arranque del operativo 'Morelos Seguro', lamentó una organización civil de derechos humanos en la entidad


Cuernavaca  .-   René Orta, reportero de información policiaca en Morelos, fue hallado sin vida esta madrugada, confirmó el Gobierno del Estado.

Fuentes de la Procuraduría General de Justicia estatal (PGJ) y de la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano (SPyAC) informaron que el cuerpo del reportero fue encontrado dentro de la cajuela de una camioneta, atado de manos, en el norte de la capital morelense.

"El Gobierno del Estado, a través de la Procuraduría General de Justicia y la Secretaría de Seguridad Pública, informa que desde el día de ayer (sábado) en que trascendió la desaparición de René Orta Salgado, reportero del Estado, se llevó a cabo un despliegue para su localización, confirmando el hallazgo sin vida del conocido ciudadano este domingo, al interior de una camioneta en la que se transportaba en la Ciudad de Cuernavaca", señala el comunicado del Ejecutivo estatal.

Orta Salgado era colaborador de un periódico local en la entidad, del cual solicitó licencia en diciembre de 2011 para encabezar un grupo denominado Emprendedores por la Nación (EPN), para promover el voto a favor del candidato presidencial Enrique Peña Nieto.

"Ante estos hechos, el Gobernador del Estado instruyó a la Procuraduría General de Justicia para que se lleven a cabo las investigaciones correspondientes para determinar las causas de su fallecimiento y las circunstancias en las que se registró este hecho", apuntaron las autoridades estatales.

"Este crimen ocurre cuatro días después de haber entrado el Operativo 'Morelos Seguro' y luego de que hace una semana cerca de un centenar de periodistas protestaran en Cuernavaca por los asesinatos de periodistas en Veracruz y exigieran un protocolo de seguridad en Morelos", indicó la agrupación.

"'¡No disparen al periodista!', fue la consigna. Ya basta! La Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos se suma a las voces indignadas de periodistas que exigen el esclarecimiento inmediato de este asesinato".

ACRIBILLAN A POLICÍAS EN TIERRA BLANCA, VERACRUZ

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El supervisor operativo de la Policía Municipal, Andrés Murcia Arzabal, y el policía cuarto Sergio Hernández Reyes, fueron asesinados a balazos


Tierra Blanca, Ver.- (El supervisor operativo de la Policía Municipal, Andrés Murcia Arzabal, y el policía cuarto Sergio Hernández Reyes, fueron asesinados a balazos la madrugada de este domingo.

Este doble crimen ocurre a unos días de que el supervisor operativo Murcia Arzabal, exigiera al presidente municipal Tito Delfín Cano, mejores condiciones y equipo para realizar su trabajo.

Lo cierto es que los oficiales realizaban su recorrido a bordo de la unidad 01 sobre avenida Lerdo y al llegar a esquina con Francisco Pavón Amador, desconocidos se les emparejaron y les dispararon.

Los cadáveres quedaron en el asiento de la patrulla, la cual al quedar sin control subió a la banqueta y chocó con un muro.

Personal de la agencia del Ministerio Público acudió a tomar conocimiento y a realizar las diligencias de rigor para indagar los hechos y proceder en contra de los responsables

Peritos de la Procuraduría General de Justicia encontraron casquillos de diferentes calibres, y los recogieron para su estudio. 

Personal de la Secretaría de Marina y de la Defensa Nacional llegaron al sitio y realizaron diversos operativos de búsqueda, pero no hay detenidos hasta el momento.

MASACRE EN NUEVO LEÓN

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ASESINAN A 49 PERSONAS (entre ellas 6 mujeres)


CADEREYTA, N.L. (Agencias).- En un caso sin precedente en la historia criminal de Nuevo León, 49 personas (entre ellas seis mujeres) fueron asesinadas y sus cuerpos decapitados encontrados a la orilla de la carretera libre a Reynosa.

El hallazgo de los cadáveres, fue reportado a las autoridades estatales y federales alrededor de las 02:00 horas de la madrugada del domingo.

Los restos estaban tirados y algunos en bolsas de plástico en color negro a la altura del kilómetro 47 de la carretera libre a Reynosa y el entronque al poblado San Juan.

Minutos después de que se confirmó la muerte de 49 personas, el despliegue de efectivos estatales, policía ministerial, elementos de la Policía Federal y Militares no se hizo esperar.

La zona del múltiple crimen fue acordonada por las Fuerzas Federales y la circulación de automóviles hacía la frontera con el estado de Tamaulipas fue cerrada a la vialidad.

Durante siete horas, este tramo de la carretera fue bloqueada por patrullas estatales y del ejército, así mismo la vialidad de San Juan hacía la carretera a Reynosa fue suspendida.

Personal de servicios periciales de la Agencia Estatal de Investigaciones arribaron al lugar y comenzaron a levantar evidencias.

Los cuerpos fueron ubicados cerca de un terreno baldío y de una caseta de Inspección Sanitaria localizada a 20 metros del arco simbólico de la fundación del poblado cuna del béisbol nacional.

Durante las investigaciones llevadas a cabo por la policía, se presume que los cuerpos podrían pertenecer a migrantes, ya que algunos de ellos tenían facciones propias de estados al sur del país.

Asimismo se localizó un mensaje, cuya manta fue abandonada a unos 3 metros de los cuerpos; asimismo en el muro del lado poniente del arco fue inscrita la leyenda del grupo criminal que llevó a cabo el asesinato.

En la escena del crimen, los peritos localizaron algunos casquillos percutidos y revelaron que algunos de los cuerpos ya se encontraban en completo estado de putrefacción.

Esto lleva a la policía ministerial a presumir que en el lugar unas de estas personas fueron ejecutadas, pero otros pudieron ser llevados ya muertos al lugar.

Luego de las investigaciones, los restos de seis mujeres y 43 hombres fueron trasladados a tres unidades del Servicio Médico Forense a las instalaciones del anfiteatro del Hospital Universitario, donde se espera sean reclamados.

Cadereyta Jiménez • Los 49 cuerpos mutilados encontrados la madrugada de este domingo en el kilómetro 42 de la carretera libre a Reynosa, en el municipio de Cadereyta, podrían ser de ilegales centroamericanos, revelaron fuentes allegadas a las primeras investigaciones del caso.

Trascendió que la Procuraduría General de Justicia en el Estado, a través de Servicios Periciales, trabajaba esta mañana a toda prisa en la realización de pruebas de ADN para tratar de determinar las características étnicas de las 49 víctimas abandonadas dentro de bolsas de plástico a orillas de la citada rúa federal.

“Por la cantidad de personas, la primera línea apunta a que podría tratarse de los pasajeros de un autobús repleto de ilegales; pudo haberse tratado de un problema de cobro de cuota a un pollero por parte de la delincuencia organizada que ya se apoderó también de este negocio ilegal”, dijo el vocero que pidió el anonimato.

La evidencia de que el crimen organizado controla esta industria del tráfico ilegal de personas quedó en evidencia en agosto de 2010, cuando fueron hallados los cuerpos de 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas.

En esa ocasión sólo una persona originaria de Ecuador sobrevivió a la masacre, quien reveló que sus compañeros de viaje fueron asesinados ante su negativa a integrarse a las filas de un grupo de la delincuencia organizada.

 El vocero de seguridad del estado de Nuevo León, Jorge Domene, confirmó el hallazgo de 49 cadáveres, 43 hombres y seis mujeres, en el municipio de Cadereyta. Algunos cuerpos podrán tener hasta 48 horas sin vida, por lo que se cree que no fueron asesinados en el sitio.

El funcionario aseguró que el hallazgo es una manifestación de la violencia entre bandas del crimen organizado.

“Sabemos, por las características, que sigue siendo una manifestación de violencia entre bandas del crimen, esto no es un ataque contra la población civil, es muy importante recalcarlo, definitivamente se tendrá que averiguar hasta sus últimas consecuencias, el móvil de todo esto es una repetición de hechos en otros estados y se tendrá que tener mucha atención para poder, de manera como vayamos identificando a las víctimas, tener mayores rastros en la investigación”, afirmó.

En conferencia conjunta con el procurador de Justicia de Nuevo León, Adrián de la Garza, Domene informó que junto a los cuerpos se halló una manta en la que se atribuía a un grupo criminal la autoría de los asesinatos.

Detalló que a los cuerpos les cortaron las cabezas y las manos, lo que complica la identificación de los mismos.

“Este hallazgo es sin duda un reflejo de los actos que han venido ocurriendo a lo largo del país, como fue recientemente lo de Nuevo Laredo, lo que ocurrió también hace unas se-manas en Jalisco y hace algunos meses en Veracruz”, recordó.

El procurador del estado, Adrián de la Garza, dijo que no existe denuncia de desaparecidos en los últimos días, por lo que podría tratarse de gente de otros estados o incluso migrantes centroamericanos.

“Definitivamente fueron asesinados en otro lugar”, confirmó el procurador Adrián de la Garza.

“No tenemos denuncias de desapariciones en el estado en los últimos días, y en esas cantidades, mucho menos; pudiéramos pensar que a lo mejor es gente se despega del vínculo familiar o del hogar algún tiempo, no descartamos nada en este momento, estamos empezando las investigaciones, pudieran ser migrantes o no pudieran ser migrantes”, dijo.

De la Garza dijo que presuntamente los cuerpos fueron transportados en un solo camión, presentan tierra y no todos estaban en bolsas de plástico.

Los cadáveres están siendo trasladados a un local en Monterrey en donde se realizarán exámenes de ADN.

El vocero informó que el gobernador Rodrigo Medina pidió apoyo de autoridades federales para realizar investigaciones.

El hallazgo se da cuatro días después de que otros 18 cadáveres decapitados y mutilados fueron localizados en dos automóviles en la carretera Guadalajara-Chapala.

La Procuraduría de Justicia de Jalisco indicó esta semana que la masacre de 18 personas es presuntamente una venganza entre grupos criminales por 23 asesinatos ocurridos el viernes 4 de mayo en la ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas.

HUIR DEL INFIERNO DE LA NARCOGUERRA EN LA SIERRA SINALOENSE




Aumentan los desplazados ante la indolencia del Gobierno


Judith Ortiz    
El desencadenado auge económico que se registró en Sinaloa en los últimos años está cobrando factura. A estas alturas el costo social es alto. Matar se ha vuelto fácil y barato. 



Fácil por la impunidad que reina y barato porque hoy la vida de una persona en manos de algún sicario que trabaja por cuenta propia, puede valer hasta dos mil pesos, sin el menor miramiento.


La violencia no solo viene ya de la lucha entre cárteles y entre estos y las fuerzas policiacas y militares, sino también de todo aquel que quiera aprovechar la situación para delinquir, en medio de una impunidad casi total. 


Con un mercado negro de armas en progreso y con grupos del narcotráfico que se extienden y ramifican, se propagan también las amenazas y extorsiones, los secuestros, los crímenes, la drogadicción, los robos de autos y de comercios, el cobro “de piso”, los asaltos en carreteras en falsos retenes, las amenazas a periodistas y las muertes por encargo.

En el estado, las cifras de asesinatos se incrementan cada año, pese a las declaraciones oficiales de que el índice viene a la baja. 



Los números hablan por sí mismos: 531 hombres y mujeres asesinados durante 2004, 610 en 2005, 604 en 2006, 747 en 2007, para incrementarse en un 60 por ciento en 2008 con mil 167 crímenes violentos, mil 255 en 2009 y 2 mil 238 en 2010. En 2011, según versiones gubernamentales, el número de caídos fue de mil 905.

Pero en los altos de Sinaloa, donde la violencia se intensifica al ritmo de la disputa por el control de espacios para el mercado de la droga, muchos mueren en despoblado sin abonar a las cifras oficiales de asesinatos. 



La razón es que allá, mucho menos se investigan los saldos de la guerra sexenal, que ha arrojado 60 mil muertos en el país hasta la fecha.

En esta sierra accidentada de difícil acceso, ideal para la siembra de enervantes, los narcotraficantes tienen prácticamente sus centros de operaciones. 



Y es en esa área, pocas veces recorrida por la Policía Federal o el Ejército, en donde se han suscitado el 65 por ciento de las ejecuciones del país.

Los habitantes de la sierra de Sinaloa lo saben mejor que nadie. Son víctimas colaterales, testigos directos de una guerra paralela entre cárteles de la droga que se libra con más intensidad en las inmediaciones de la zona conocida como el “triángulo dorado”, enclavada en los límites de los estados de Durango, Sinaloa y Chihuahua.

La masacre en Vinaterías
Vinaterías se convirtió hace unos días en un pueblo fantasma. Las 22 familias que vivían en esta comunidad de Sinaloa de Leyva, enclavada en una de las la zonas más intricadas y abruptas de la serranía del “triángulo dorado”, abandonaron sus casas, muebles y animales para emigrar hacia el valle. Salieron huyendo luego de que un grupo armado entró de madrugada y asesinó a diez jóvenes de entre 18 y 23 años.

A pesar de que las autoridades del Estado han ocultado estos hechos, Ríodoce obtuvo testimonios de una de las familias desplazadas.



Hacinados en un pequeño cuarto de una colonia periférica de Culiacán permanecen alrededor de 13 miembros de una familia completa, integrada por adolescentes con bebés en brazos, niños, hombres y mujeres jóvenes y ancianos.


Con miedo, pidiendo el anonimato, aceptaron narrar los hechos que los desarraigó de su pueblo en que nacieron y vivieron.

El hombre mayor de la familia, don Lupe, cuenta que el hecho que desató los asesinatos y la posterior huida, fue la muerte, en este caso accidental, de don Adolfo Hernández, un hombre de 75 años que conciliaba intereses y mantenía una aparente calma en la comunidad.

Cuando Vinaterías se quedó sin liderazgo, “la gavilla se animó a bajar y empezó la matazón”. 



Se apostaron de madrugada en las orillas del pueblo y al amanecer irrumpieron en las viviendas armados con rifles de alto poder, vestidos como militares: 


“Sacaron a dos plebes de sus casas y los mataron luego luego; a esos los pudieron recoger sus familias, pero luego fueron por otros dos y ai en la orilla del pueblo los dejaron tirados, amenazaron que’l que se arrimara a recogerlos ai también lo iban a matar… esos traiban miralejos y estaban vigilando, los tuvieron ai como cebo… pues le digo oiga, nadie se animó a ir por los muchachos y ai se quedaron, como carroña pa’los animales. 


A los días, los sicarios jalaron pa’rriba, iban en convoyes de camionetas nuevecitas, puras del año, de las que se roban aquí”.

Pero según lo narrado por don Lupe, los habitantes ya habían informado por radio al grupo contrario “porque créame oiga, allá la gente anda en los cerros bien comunicada, ai andan los punteros con radios, montados en motos o en bestias y avisan de todo”.

El grupo contrario envió dos avionetas con la estrategia de ubicar al convoy por aire, adelantarse y hacerles frente, pero los gavilleros se dieron cuenta y regresaron a la comunidad, donde mataron a otros seis jóvenes. 



No los pudieron velar, ai a las carreras los enterraron en una fosa común para evitar que los animales se los comieran como había pasado con los otros dos muertos.

Luego de la masacre, las 22 familias de Vinaterías subieron apresurados las pertenencias que pudieron cargar y enfilaron hacia Guamúchil y Culiacán, con amigos o parientes. 



Y mientras ellos salen, otros llegan a esos lugares para sembrar: “Dicen que han llevado 700 gentes de otros lados pa’meterlas en los pueblos desocupados y que siguen entrando, desde más pa’rriba”.

Don Lupe cuenta también el caso de una familia vecina:



 “Cuando el José miró la matazón echó lo que pudo a la camioneta, subió a la mujer y a los hijos y quiso salir del pueblo pero lo atoró el gavillón: ¿De dónde vienes?, le preguntaron. ¿Vienes de Bejuco? 


Y que lo regresan al pueblo y ellos con él a pedir informes a los que ai quedaban pa’saber de qué bando era, pero cuando comprobaron que no eran de ninguno, que era un hombre tranquilo, lo dejaron venirse”.

“Y pos aquí estamos un poco de raza, andamos buscando un solarcito o una casa pa’rentar porque hay mucha plebada, ai como ve, parece kínder aquí”. 



Y expresa con un aire de tristeza: “Créame oiga, allá se trata de pura envidia y venganzas; nos llegó la lumbre feo porque mucha gente se metió a matón y a asaltante”.

Al igual que Vinaterías, otros poblados aledaños más pequeños del municipio sinaloíta como El Bejuco, San Vicente, El Limón, Sacadeagua, Plan de Ocote, El Sauce y Rancho Blanco, también han sido abandonados por la mayoría de sus moradores. 



Otros pueblos afectados de ese municipio son la Sierrita de Germán, Ocuragui, Los Hornos, La Joya de los Martínez, La Vainilla, Las Tatemas, El Amapal, El Guamúchil y Portuguez de Norzagaray.

El éxodo silencioso
En los altos no solo es común la gente armada, sino las gavillas armadas que mantienen aterrorizados a los habitantes de pequeños poblados. 



Su dominio es tal que han desplazado a cientos de familias de sus comunidades de origen. 


Sinaloa es uno de los estados más afectados por esta migración, que se registra en las estribaciones de la sierra de los municipios de Sinaloa, Badiraguato, Choix, San Ignacio, Cosalá, Concordia, El Rosario y Elota.

En el sur, al menos diez comunidades han sido abandonadas por sus moradores en el municipio de San Ignacio en los últimos cinco años. Son Campanillas, El Verano, Bordontita, El Chilar, Santa Apolonia, Pueblo Nuevo, Huaracha, Güillapa, Contraestaca y Tepehuajes.

En el norte, localidades como Sasalpa, Comanito y Chicorato, del municipio de Mocorito, han sido “expropiadas” por el crimen organizado para usarlos como refugios, casas de “seguridad” o lugar de paso, convirtiéndolos en pueblos fantasmas. Bequillos, ahí mismo, es un pueblo abandonado desde hace años, junto con su Zinder, su escuela primaria y su plaza que un día presumió orgullosa la estatua del general de la revolución, Gregorio Cuevas.

A Surutato, una sindicatura de Badiraguato, han llegado a refugiarse de la violencia un total de 53 familias, 350 personas entre hombres, mujeres y niños de las comunidades de San José de los Hornos, Los Laureles, Ocorahui y La Joya de Los Martínez, pertenecientes al municipio de Sinaloa, según informó el síndico municipal de esa localidad, Omar Gilberto Ortiz Lozoya.

El alcalde de Sinaloa, Saúl Rubio Valenzuela, reconoció que el municipio a su cargo se ha convertido en un “foco rojo” y que la alarmante violencia ha obligado a las autoridades a replegarse. Tan solo en la cabecera municipal, dijo, hay más de 500 personas desplazadas de la sierra.

Por su parte, el presidente municipal de Badiraguato, Ángel Robles Bañuelos, sumó a la lista de pueblos fantasmas su sindicatura Cortijos de Guatéripa y la comunidad de Tareapa, colindantes con Culiacán. De ahí huyeron, hace dos meses, alrededor de 36 familias que buscaron refugio en ese municipio y en la capital sinaloense, luego de que el exsíndico fue degollado por miembros de una gavilla.

Entrevistado por Ríodoce, el alcalde dijo que “darles despensas y cobijas no es la solución, sino que les den la seguridad para que regresen a sus casas; ellos quieren que intervenga el Gobierno estatal y el federal para poder volver, porque dejaron todas sus pertenencias”.

—¿Y por qué no se les ha dado solución?
—No está en mis manos la solución.

—¿Ha planteado este problema al gobernador del estado?
—Sí, sí, claro.

—¿Y qué le ha dicho al respecto?
—Que lo están viendo, que está en proceso la investigación, que lo están analizando para ver de qué manera le dan la mejor solución. Yo siempre he dicho que debe haber un presupuesto para apoyar a los desplazados, como el de los desastres naturales, porque ellos salen sin nada de sus pueblos.

—El conflicto de los desplazados se origina por el miedo a las gavillas en la sierra, ¿cómo ha manejado usted este asunto de las gavillas en su municipio?
—No hay gavillas aquí en Badiraguato.

—¿En dónde están?
—En Choix, cuando bajan, y luego corren para Chihuahua. Aquí lo que hay son conflictos internos entre familias de los pueblos, por la falta de educación y cultura, pero no vienen grupos delictivos.

Gavillas, incursión y control
Las gavillas armadas en los municipios enclavados en la sierra sur y norte de Sinaloa no son algo nuevo. 



Hace 11 años, el entonces comandante de la Novena Zona Militar, general Francisco Moreno González, informó que operaban 33 gavillas en la zona rural de los municipios de Culiacán y Cosalá.

Dijo entonces que estos grupos “portan armas automáticas y están vinculados a las siembras de mariguana y amapola” y se desplazan por varios puntos buscando refugio en las partes más altas de la sierra de Sinaloa. 



Pero hoy, de acuerdo con las declaraciones del subprocurador regional de Justicia, Jesús Antonio Sánchez Solís, “las gavillas en la zona serrana han repuntado para cometer asesinatos”.

Hace cinco años, en abril de 2007, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP), Édgar Acata Paniagua, confirmó la operación de por los menos 200 gavillas de criminales ubicadas en el sistema serrano que cruza Sinaloa de sur a norte, en los límites con Durango y Chihuahua, aunque algunas se situaban en la costa y carreteras federales.

Un fenómeno ignorado
Ante este fenómeno, las autoridades estatales no tienen respuesta. No existen programas de atención a los desplazados, ni una institución que los auxilie.



La mayoría pide apoyo a familiares y amigos para efectuar el cambio de residencia. En recientes entrevistas, tanto el procurador del estado, Marco Antonio Higuera, como el secretario general de Gobierno, Gerardo Vargas Landeros, reconocen la operación de las gavillas en la sierra de Sinaloa y el desplazamiento forzado de cientos de familias. Sin embargo, no han ejercido ni una acción al respecto.

A lo sumo, el Gobierno responde a la violencia enviando más efectivos policiacos y militares a las zonas en disputa, pero nada para paliar la angustia de los desplazados.



Menos hay programas para atenderlos en los pueblos y ciudades que se han convertido en receptores de las familias que bajan huyendo de la violencia.

El martes pasado, durante una sesión de Cabildo, el regidor del Partido del Trabajo, Juan Carlos Patrón, planteó el problema para que el Ayuntamiento de Mazatlán hiciera algo por los desplazados.

Mazatlán se ha convertido en una ciudad destino de hombres y mujeres que bajan con sus hijos de la sierra de Concordia, de Durango y de la sierra baja de Mazatlán, en busca de refugio.

Pero ni siquiera un padrón de estas familias existe todavía, menos programas de apoyo.

El informe México: desplazamiento forzado a consecuencia de la violencia de los carteles de la droga, realizado por el Centro de Monitoreo de Desplazamientos Internos (IDMC, por sus siglas en inglés), afirma que “la narcoguerra en el país ha provocado 230 mil desplazados, aunque el número podría ser mucho mayor”.

Según el estudio, aprobado por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), México está entre los cinco países con mayor número de desplazados por violencia en América Latina durante 2010.



Entre los estados que padecen esta situación se encuentra Sinaloa, junto con Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas, Michoacán y Veracruz.

En México, el desplazamiento forzado ha pasado casi desapercibido y las autoridades estatales y federales no reconocen este problema causado por los cárteles de la droga. 



“Hay poca conciencia sobre la relación entre la violencia y el desplazamiento forzado y sobre todo, sobre la necesidad de poner en marcha acciones para proteger sus derechos de acuerdo a derecho internacional”, cita el informe de IDMC, el principal organismo internacional que vela por los desplazados internos en el mundo en medio de conflictos armados.

Una de las recomendaciones hechas por este organismo anota que “las autoridades nacionales tienen el deber y la responsabilidad primordial de brindar protección y asistencia humanitaria a los desplazados internos que se encuentren bajo su jurisdicción, de conformidad con las directrices que prevén los Principios Rectores de los Desplazamientos Internos”.

Tanto ACNUR como el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) expresaron este año al Gobierno mexicano su preocupación por la poca atención para desarrollar programas de protección y asistencia para los desplazados internos.

Por su parte el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Raúl Plascencia Villanueva, calificó como inédita la situación de violencia en el país, ya que antes de 1994 no era un fenómeno que México hubiera enfrentado, salvo durante la época de la Revolución y que se ha recrudecido de 2006 a la fecha.

Bequillos, pueblo fantasma
Montaña arriba, la tierra se levanta en polvareda al transitar por el camino bordeado de huizaches, nopaleras, sabinos y mezquites. 



La terracería serpentea por la sierra de Mocorito hasta donde la tierra se vuelve roja y en una cañada se vislumbra Bequillos.


Es un pueblo fantasma, como muchos otros en la zona serrana.

Lo que al parecer fue una dinámica comunidad con abarrotes, un bella plaza, escuelas y labores del campo, está hoy convertida en ruinas.



Casi todas las casas están abandonadas a lo largo y ancho de las calles solitarias. Solo un par de hombres de avanzada edad se mecen en las poltronas bajo los tejabanes, frente a la plazuela, ahora inundada por el bledo. Están encargados de cuidar un par de casas de material de familiares y amigos.

Junto a la plaza, la escuela primaria está carcomida, con vidrios y pupitres rotos.



Contraesquina, un pequeño cuarto de muros derruidos e incendiados, muestra, como una mala broma, un letrero en letra de molde: 


“Centro de Atención Rural al Adolescente”. Un poco más a la orilla está el jardín de niños, con llantas de colores cubiertas por el pasto, aulas vacías y pupitres rotos.

En medio de la sierra seca y caliente, Bequillos es uno de los poblados marcados por el éxodo obligado, en donde la ayuda nunca llegó.



Territorio marcado por las ráfagas, abandonado por las autoridades, un día, en una junta de Cabildo, un alcalde, cuyo nombre ninguno de los dos hombres entrevistados lo quiso recordar, lo declaró pueblo inexistente.


La desgracia de María
Luis Fernando Nájera
La Cofradía, El Fuerte.- María, una mujer recia cuyos genes rarámuris sobresalen, llora su desgracia en una esquina de su improvisado albergue, en donde forzosamente convive con casi tres decenas más de refugiados.

Ella es una de las 36 personas desplazadas por la guerra del narco que dos semanas atrás llegó a esta comunidad en donde hasta los perros y gallinas sufren hambre y sed, porque no hay alimento qué comprar ni dinero para mercar y mucho menos agua para beber. 



Aquí hasta los cardos tienen sed. Se nota porque están cafés, como la tierra árida y reseca, porque los tallos están tan gruesos como las crinas del caballo. 


Ya son tres años sin lluvia, dice don Ramón, otro refugiado, que prefirió dejar su casa cuando llegaron algunas personas y les pidieron que abandonaran el pueblo porque habría pelea.

“¿Qué iba a hacer?, ¡pues me jui!”.

María no la pensó dos veces cuando recibió el mismo aviso. Tomó lo que tuvo a mano, se prendió a sus dos hijos al talle y enaguas y salió corriendo porque volar no podía, a un destino que no sabía en dónde estaba.



Con su calzado, tan gastado que puede sentir lo caliente del suelo y hasta el sabor de los chicles que pisa, la mujer yori recorrió a pie los 13 kilómetros de cerros y caminos tan empinados que hasta las camionetas doble tracción patinan en la laja de las faldas, como patines en el hielo.

Como pudo, ella y tres decenas más de personas cruzaron su propia vía dolorosa y llegaron a Chinobampo.



Luego a El Fuerte y finalmente fueron descubiertos por el DIF, que en cuestión de minutos los acomodó en una casa deshabitada y en construcción que convirtió en albergue.

María se abraza a Vianey Meléndrez de Rubio, primera dama municipal, recibe consuelo y más llora.



Quiere irse a su casa, quiere abandonar el refugio, pero solo quiere porque no puede hacerlo.


Su miedo se dibuja en su rostro moreno y sus ojos derraman lágrimas. Llora y llora y sigue llorando.

A casi 30 kilómetros de donde está María se encuentra lo que ella llama “su casa”.



Está en una hondonada del arroyo que tres años atrás se secó. Cuatro horquetas de mauto o de huinolo sostienen vigas de carrizo a las que se han adherido láminas negras, cuya dureza e impermeabilidad hace años que se perdieron.

La casa de María, como la de las 36 familias más está tal y como ellos las dejaron al salir, dos semanas atrás.



Nada les falta, porque nada de lo que aquí hay tiene utilidad, excepto para ellos, que están acostumbrados a vivir en la pobreza extrema.


Están tan acostumbrados a no tener comida, que guardan en su ropa lo que les dan en el albergue.

“Vi que comían poco, pero no regresaban nada en los platos. Cuando observamos más, detectamos que ocultaban la comida en sus ropas. Les preguntamos porqué y para qué, y me respondieron que era para cuando no haya más qué comer. Eso me destrozó en el momento, pero supe que su necesidad es infinita”, cuenta la presidenta del DIF de El Fuerte.

María aún está en el refugio. Cinco de los habitantes de La cofradía han regresado al pueblo, si pueblo se le puede llamar a esa comunidad que es el fin de un camino en la sierra, porque más allá de ellos solo está el arroyo seco y los cerros y cardos secos.

INTERVIENE SIEDO EN INVESTIGACIONES DE 49 DESCUARTIZADOS EN CADEREYTA, N.L.



Redacción   
La Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo) de la Procuraduría General de la República coadyuva directamente con las autoridades de Nuevo León para detectar a los responsables de haber arrojado al menos 49 cadáveres que fueron encontrados esta madrugada en la carretera libre a Reynosa, en Cadereyta, revelaron fuentes ministeriales.


Hasta el momento la PGR no tiene contemplado atraer al fuero federal las pesquisas sino únicamente ha enviado peritos para hacer las inspecciones de criminalística necesarias para dar con el paradero de los responsables.

A decir de personal de la PGR que fue enviado a Nuevo León para sumarse a esta indagatoria, los primeros indicios con los que cuenta la autoridad refieren que fueron integrantes de Los Zetas los responsables de haber arrojado los cadáveres.

La Siedo también envió a Nuevo León un grupo de fiscales especializados en este tipo de casos para comenzar a trabajar las diversas hipótesis que se han abierto para esclarecer los hechos. Hasta el cierre de esta edición la PGR no había emitido ningún comunicado relativo a estos hechos.

La Jornada
 

LA CACERÍA DE "EL CHAPO" GUZMÁN. ES REAL: DEA



Boletina el Tesoro de los Estados Unidos a hijos del Chapo

Miguel Ángel Vega    
Tuvieron que pasar cinco años para que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos prohibiera a sus conciudadanos realizar cualquier tipo de negocio o transacción con Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijo de Joaquín el Chapo Guzmán, arrestado el 14 de febrero del 2005 en Zapopan, Jalisco y liberado tres años más tarde.



Junto con él, Ovidio Guzmán López, también hijo del presunto capo, quedó en la lista con lo cual el Gobierno estadounidense enfatiza que, contrario a los rumores en varios medios de comunicación y los señalamientos de grupos enemigos del cártel de Sinaloa, la cacería contra del aparato criminal que controla el Chapo es real y la prueba más palpable es la prohibición a sus conciudadanos por realizar cualquier tipo de negocio con Iván Archivaldo u Ovidio.

“Vamos a agarrar al Chapo antes de que termine la administración de Calderón, que no les quede duda, pero mientras vamos a congelar todos los elementos que beneficien a su organización”, dijo William Sherman, agente especial de la Oficina Federal Antidrogas (DEA).

La orden del Tesoro podría significar el primer movimiento para que el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) presente cargos contra Iván Archivaldo y contra Ovidio, lo que significaría que, de ser arrestados, el Gobierno estadounidense podría reclamarlos para procesarlos en su territorio, como ha ocurrido con otros narcotraficantes de alto perfil que ya han sido extraditados.

“La meta es identificar a todos esos individuos que facilitan el tráfico de drogas a Joaquín el Chapo Guzmán, incluyendo a todos los miembros de su familia que laboran para él”, explicó Adam Szubin, director de la Oficina para el Control de los Bienes Foráneos (OFAC) de Estados Unidos.

El mandato también obliga al Departamento del Tesoro a identificar todo bien que pudiera estar a nombre de Iván Archivaldo, de 31 años, y de Ovidio, de 22, en Estados Unidos, para entonces congelarlos.

El argumento expuesto por parte de la OFAC, es el “papel significativo” que ambos hijos tienen en las actividades de narcotráfico de la organización que lidera su padre.

Primer paso

De acuerdo con académicos y expertos en procesos relacionados con el sistema judicial de Estados Unidos, el hecho de que el Departamento del Tesoro de ese país haya boletinado a dos hijos del Chapo Guzmán podría significar un primer paso para que el DOJ les presente responsabilidades y los acuse, en este caso, por lavado de dinero.

“Es una posibilidad, aunque ello no necesariamente significa que eso vaya a ocurrir”, explicó Bruce Zagaris, abogado de la firma de abogados Berliner Corcoran & Rowe, con sede en Washington, DC, y miembro de la Sociedad Americana de Leyes Internacionales (ASIL).

El Departamento de Justicia no precisó si la presentación de cargos sería la próxima medida, aunque según archivos de esa oficina, hasta el viernes 11 de mayo, ni Ovidio ni Iván Archivaldo tenían cargos en su contra en Estados Unidos, aun cuando el segundo ya había sido arrestado en Jalisco acusado de lavado de dinero.

“En este momento, la meta es evitar que el cártel de Sinaloa continúe explotando el sistema financiero de Estados Unidos”, dijo Joan Arvanitis, jefe operativo de la DEA, la agencia que promovió bloquear a los activos de ambos hijos del Chapo.

Según la DEA, es Ovidio Guzmán quien está asumiendo un rol significativo en las actividades de su padre, aunque no precisó cuál era ese rol.

“No entraremos en detalles, solo que estamos tomando las medidas necesarias para debilitar al cártel de Sinaloa”, observó Arvanitis.

La cacería contra el Chapo es real
William Sherman, agente especial para la investigación de narcotráfico en México, enfatizó que, contrario a los rumores que se ventilan en los diferentes medios de comunicación de este país, la búsqueda del Chapo es verídica y que es cuestión de tiempo para su captura.

“Ha resultado difícil aprehenderlo, por la zona donde se mueve, pero hay confianza de que va a caer porque tenemos mucha gente en México colaborando y trabajando con las autoridades mexicanas y la orden es que caiga lo más pronto posible”, dijo Sherman, durante una entrevista hecha en San Diego, a principios del pasado mes de abril.

Interrogado sobre el origen de esa “orden”, el agente dijo que esta venía “de arriba”, y que por ello se estaba haciendo todo lo posible para que el Chapo cayera en manos de la justicia.

“No lo hemos agarrado, pero de que se está haciendo todo lo posible por localizarlo, esa es una realidad”, observó Sherman.

Según ha trascendido en su momento, han sido varias las ocasiones que elementos del Ejército Mexicano llegan a pueblos en donde, minutos antes, habría estado el capo con su gente, la última de ellas en una mansión de Los Cabos, en Baja California Sur, a finales de febrero pasado, pero como ocurriera en muchas ocasiones, el capo se habría retirado minutos antes.

“Sabemos que estuvo ahí”, dijo en aquel entonces la SIEDO a The Associated Press.

Valga destacar que ni Iván Archivaldo ni Ovidio tienen cuentas pendientes con la justicia en México ni en Estados Unidos. Esta sería la primera vez que un hijo del Chapo Guzmán entra en las listas de la OFAC bajo el acta Kingpin, que previene a compañías y todo tipo de individuos a hacer cualquier tipo de negocios con ambos hermanos.

Según el boletín de la OFAC, más de mil compañías e individuos han sido boletinados desde el 2010, incluyendo a Joaquín el Chapo Guzmán e Ismael el Mayo Zambada, líderes del cártel de Sinaloa.

Junto a los hijos del Chapo Guzmán fueron boletinados Noel Salgueiro Nevárez y Ovidio Limón Sánchez, ambos detenidos por las autoridades mexicanas en el 2011.

Otro de los hijos de Guzmán Loera, Alfredo Guzmán Salazar, está acusado desde febrero de 2008 en una corte de Chicago, Illinois, de ayudar a su padre a traficar cocaína y trasladar dinero de procedencia ilícita de los Estados Unidos hacia México.


Con el apellido a cuestas
El jueves 10 de abril del 2008, después de tres años de encierro, Iván Archivaldo fue liberado de la cárcel de máxima seguridad del Altiplano, luego que José Guadalupe Luna Altamirano, magistrado del Tercer Tribunal Unitario de la Ciudad de México, lo absolviera de los cargos por lavado de dinero y asociación con la delincuencia organizada.

El argumento de Luna Altamirano es que no existían elementos para fincar responsabilidad penal a Guzmán Salazar, por lo que fue puesto en libertad.

La absolución echó por tierra las argumentaciones de la PGR que lo vinculaban con la muerte de una joven canadiense y con la de un muchacho vecino de Guadalajara, al salir de una discoteca en Zapopan, sin embargo, por falta de pruebas, Archivaldo fue liberado.

Apenas un mes después de aquella absolución, el 8 de mayo del 2008, Édgar Guzmán López, de 22 años, fue asesinado a balazos al norte de esta ciudad. Las autoridades nunca dieron con los responsables de ese homicidio, aunque a partir de ese momento estalló la guerra más cruenta que se tenga memoria al interior del cártel de Sinaloa.

La tragedia no terminó ahí para los Guzmán, porque dos años después, el 12 de mayo del 2010, Griselda López Pérez, exesposa del Chapo y madre de Ovidio, fue detenida por elementos de la PGR y trasladada a la Ciudad de México.

Al día siguiente, por la madrugada, López Pérez fue liberada por no existir elementos para mantenerla detenida.

Desde entonces, hijos y exesposa del Chapo desaparecieron del mapa de la justicia, y no fue sino hasta el martes pasado que la OFAC boletinó a Iván Archivaldo y a Ovidio Guzmán aunque, de momento, ello no representa mayores repercusiones para ninguno de los dos ni significa que sean requeridos por la justicia, ni de México ni de Estados Unidos.