lunes, 26 de marzo de 2012

CAEN SICARIOS DEL CÁRTEL DE SINALOA EN TIJUANA

Fusilaron a cinco en la 3 de octubre

Ya estaban identificados por mujer que fue autora intelectual, la cual está libre 

Said BETANZOS 
TIJUANA.- Elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) detuvieron a dos jóvenes, integrantes del Cártel de Sinaloa, y quienes participaron directamente en el asesinato de cinco hombres en la colonia Tres de Octubre, entre ellos un niño de nacionalidad estadounidense.

La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) informó los presuntos criminales son: Kevin Alberto Murillo Altamirano, “El Pula”, de 18 años y Angel Alexis Sánchez Tovar, “El Genes”, de 20 años.

“Ante los agentes de la PEP manifestaron haber disparado en contra de los hombres presentes en dicha reunión”, detalló la dependencia en un comunicado.

En esa vivienda celebraban a Ulises Castrejón Beltrán, quien ese día festejaba su cumpleaños número 13 en una casa propiedad de la familia Cabrera Bengochea.

Ambos detenidos pertencen al Cártel de Sinaloa y operan “bajo las órdenes de un sujeto de apodo 'El Macho Prieto', quien opera la venta de droga de la Zona Este” de Tijuana, el cual también está relacionado en el multihomicidio, citó la dependencia.

La Policía Estatal implementó ayer por la madrugada un operativo para detener a Kevin Alberto y Angel Alexis, quienes estaban afuera de un auto Kia, el cual estacionaron en el Bulevar 2000 a la altura del puente peatonal del fraccionamiento Villas del Sol. 

Intercambiaban droga con el tripulante de un vehículo Mazda 626, identificado como Jorge Manuel De la Torre Montoya, “El Gordo”, “Fatache” y “El Chacal”, de 31 años. “El Pula” tenía 250 envoltorios de plástico que contenían la droga sintética “cristal”, “El Genes” poseía 200 envoltorios del mismo enervante y De la Torre Montoya un total de 234 dosis.

En el vehículo Kia los elementos de la PEP encontraron un arma de fuego tipo escopeta calibre 12, un rifle calibre 7.65 x .54, una bolsa con 43 balas calibre 7.65 x .54, y 679 dosis del mismo estupefaciente.

“El Pula” de acuerdo al Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C-4), resultó con una orden de aprehensión por el delito de homicidio calificado girada el pasado 15 de marzo a petición del Juzgado Séptimo de lo Penal. 

YA ERAN BUSCADOS
La SSPE informó la captura de “El Genes” y “El Pulas” se dio por los datos proporcionados por Martha Lizeth Ocegueda Rodríguez, “La Noemi”, de 24 años, la cual confesó ser autora intelectual del multihomicidio.

A ella la detuvieron elementos de la PEP el pasado viernes 24 de febrero junto con Marco Antonio López Carmona, "El Piturrín", de 24 años, el cual participó como “puntero” (vigilante) para que “El Pulas” y “El Genes” perpetraran el multihomicidio el 28 de enero de este 2012.

Pero la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) informó que la mujer no estaba relacionada en dichos crímenes y se le procesó por la posesión de droga en la Procuraduría General de la República (PGR), pero obtuvo su libertad porque un Juez Federal le fijó una fianza de 10 mil pesos.

A “El Piturrín” lo tienen bajo arraigo en la Fiscalía por los cinco homicidios, medida cautelar que aplicaron para allegarse de pruebas y consignarlo a un Juez Penal por su participación en esos asesinatos.

Cuando atraparon a "La Noemí" resultó con una orden de aprehensión por el delito de robo equiparado cometido el 24 septiembre de 2010, además en mayo del 2010 agentes de la Policía Municipal la detuvieron junto con "sicarios" al servicio del ya detenido narcotraficante Teodoro García Simental, "El Teo".

Pero obtuvo su libertad, a pesar de que presuntamente se le relacionó en el homicidio de un hombre, el cual ocurrió en las inmediaciones de la garita San Ysidro.

En su momento la SSPE informó que ella confesó haber ordenado el asesinato de Daniel Alberto Cabrera Bengochea, de 27 años, porque le robó una droga, perdiendo la vida él u otras cuatro personas.

ABATEN A " MANDO QUIQUE", PRESUNTO JEFE DE LOS ZETAS EN TAMAULIPAS


MÉXICO, D.F. (apro).- La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) dio a conocer hoy la muerte de Enrique Delgado Fraire, Mando Quique, presunto jefe de plaza de Los Zetas en la zona sur de Tamaulipas, en un enfrentamiento con elementos de la Policía Federal en el estado de Veracruz.

A Mando Quique se le vincula con la fuga de 53 reos del penal de Cieneguillas, Zacatecas, registrada en mayo de 2009.

En un comunicado, la dependencia señaló que los hechos se registraron ayer en Veracruz, cuando los uniformados instrumentaron un operativo de búsqueda y localización en los límites de ese estado y de Tamaulipas, y sobre la carretera Circuito Juana Moza ubicaron a tres personas que se resguardaron en el rancho denominado “Flor de María”.

Al ser descubiertos, los presuntos delincuentes atacaron a los uniformados, quienes al responder la agresión –agregó– mataron a Delgado Fraire y a otro sujeto que fungía como su escolta, pero no se dio a conocer su identidad.

Tras el enfrentamiento fueron detenidos ocho presuntos delincuentes, entre ellos Guadalupe Angulo Serrano, Mando Sinaloa, supuesto jefe de la organización delictiva Los Zetas en la zona norte del estado de Veracruz.

Según la SSP, la identidad de Enrique Delgado Fraire, quien en enero de 1999 se desempeñó como policía judicial en el estado de Coahuila, fue confirmada mediante sus huellas digitales “tras realizar el cruce de datos con la red de vínculos del Centro de Inteligencia de la Policía Federal”.

Sobre Guadalupe Angulo Serrano, reportes de inteligencia señalan que se encargaba de coordinar y ordenar los plagios y homicidios de integrantes de grupos antagónicos, así como la distribución de droga y efectuar extorsiones (cobro de piso).

La SSP informó que junto con Mando Sinaloa, de 35 años, fue detenido Miguel Ángel Pérez López, El Flaco, de 23 años, identificado como escolta y chofer bajo las órdenes de Angulo Serrano y presunto encargado de realizar los plagios y homicidios contra integrantes de grupos antagónicos, así como José García Sánchez, El Pepe, de 31 años, presunto responsable de pagar la nómina a integrantes del grupo delictivo.

Otros de los detenidos son: Juan Ángel de los Reyes Carrillo, El Juan, de 18 años, identificado como escolta bajo las órdenes de Angulo Serrano, y presunto encargado de realizar los plagios y homicidios contra integrantes de grupos antagónicos, y José Arturo Ríos Hernández, El Tiris, de 22 años, presunto jefe de un grupo de informantes y encargado de realizar los plagios y homicidios contra integrantes de grupos antagónicos.

Las otras personas aprehendidas son: Ramón Cruz Ramos, El Monchi, de 49 años; Anastasio Rodríguez Cisneros, El Tacho, de 25, y Pablo César Ramírez Hernández, El Pabis, de 22 años.

A estos tres últimos sujetos se les identifica como presuntos encargados de informar sobre los movimientos y operativos de las autoridades en los municipios de Tuxpan y Poza Rica en Veracruz.

Los policías federales también aseguraron a 18 personas que se desempeñaban como empleados en el rancho “Flor de María”, quienes fueron puestos a disposición del agente del Ministerio Público de la Federación en calidad de presentados.

ESPARCEN EN DURANGO CUERPOS DE CINCO PRESUNTOS LADRONES


 

DURANGO, Dgo. (apro).- Cinco presuntos ladrones fueron ejecutados en la ciudad de Durango durante sábado y domingo. Los cadáveres fueron abandonados en distintos puntos de la ciudad y todos tenían un mensaje a un costado, en el que se les señalaba como “rateros”.

El primer cuerpo fue encontrado el sábado cerca del fraccionamiento Sahuatoba. Fue identificado como Ricardo Atayde Torres, de 22 años, quien murió estrangulado; había desaparecido el viernes junto a un expendio.

El domingo en la madrugada aparecieron los cuatro cadáveres restantes en diferentes puntos de la ciudad. A las 06:35 horas se dio el primer hallazgo de uno de los hombres en los terrenos aledaños a la agencia de automóviles Toyota del bulevar Francisco Villa. Tenía unos 30 años.

Minutos después, atrás de la sucursal Madero del centro comercial Soriana, fue localizado el segundo cadáver del domingo. Tenía entre 20 y 25 años y tampoco ha sido identificado.

A las 07:00 horas fue localizado un cuerpo más a un costado del monumento a Cuauhtémoc, en la avenida del mismo nombre. El hombre también murió estrangulado y tenía aproximadamente 30 años.

El cuarto ejecutado del domingo, y quinto de los señalados como ladrones, estaba debajo del Puente Negro, en la colonia Santa María. Su edad también era de unos 30 años.

Este día, además, se confirmó el hallazgo de un cuerpo más en estado de descomposición en el municipio de Pánuco de Coronado. Estaba a un lado de las vías del tren, cerca de la estación “El Chorro”, abandonada desde hace un par de años. También permanece en calidad de desconocido.

EJECUTAN SICARIOS A 4 PERSONAS EN UN BAR DE CHIHUAHUA


MÉXICO, D.F. (apro).- Un ataque a balazos en un bar de la ciudad de Chihuahua dejó un saldo de cuatro personas muertas y una herida, informó la Fiscalía General del Estado.


Las víctimas son dos mujeres y dos hombres, mientras que otra persona del sexo masculino está hospitalizada por heridas de bala, de acuerdo con los reportes policiacos.

Al parecer el ataque fue realizado por un par de pistoleros quienes huyeron sin que la Policía pudiera rastrearlos.

Dos de las víctimas fueron identificadas como Antonio Eduardo Carmona Díaz, de 21 años y Eduardo Mariñelarena Olivas, de 23. Las dos mujeres permanecen en calidad de desconocidas.

El bar La Hacienda donde ocurrió el triple homicidio, está ubicado sobre la avenida Mirador y Teófilo Borunda.

Al lugar acudieron acudieron agentes ministeriales y peritos de la Unidad Especializada de la Escena del Crimen (UEEC), quienes recabaron evidencia.

SHOW DE FUNCIONARIOS VERACRUZANOS

image

UNO DE LA PROCU Y OTRO DE TRABAJO


Andaban como arañas fumigadas

Un hombre y una mujer que dijeron ser servidores públicos fueron sometidos por elementos de Seguridad Pública en el operativo “Cero Tolerancia”, tal y como se aprecia en las fotografías, por negarse entregar las llaves del auto en que viajaban en estado etílico

Los detenidos se identificaron como Daniel A. de los Ríos Blanco, de profesión abogado y de ocupación oficial secretario de la Agencia Octava del Ministerio Público del Fuero Común localidad de Xalapa y Margarita Ortiz, también abogada de ocupación secretaria particular de un funcionario de la Secretaría del Trabajo.

Los hechos se registraron la madrugada de este domingo a las 04:00 horas en los momentos que la pareja que viajaba en un automóvil , pasara por la calle de Enríquez, se encontraron con el operativo “Cero Tolerancia”.

Margarita Ortiz, conductora del auto, en el examen que le aplicaron las autoridades de vialidad, resultó que se encontraba en estado etílico, por lo que la invitaron a entregar las llaves de su automóvil el cual iba quedar detenido, y ella iba a quedar en libertad.

La conductora se opuso y entró en su defensa su acompañante Daniel A. de los Ríos, quien también se encontraba en estado etílico.

Ya juntos los dos comenzaron a insultar a los oficiales de Tránsito amenazándolos que ellos se iban encargar de que los corrieran y se negaban a entregar las llaves del auto.

Por tal motivo a los oficiales de Seguridad Pública que se encontraban en el operativo brindando seguridad a los encargados de la vialidad, no les quedó de otra que someterlos a los dos servidores públicos tal y como se aprecian en las fotos, quedando detenidos.

Se desconoce si solo fueron sujetos a una multa administrativa o fueron consignados ante la autoridad competente.

ZONA DE NADIE EN EL NORTE DE SINALOA


  

Redacción 

Los enfrentamientos entre dos grupos que se disputan el mercado de la droga en la región centro-norte y norte de Sinaloa dejaron nuevamente una estela de muerte y terror en la región.


Ahora fueron siete hombres asesinados en las inmediaciones del poblado Agustina Ramírez, en Angostura, y al menos un hombre herido en la caseta de peaje de Alhuey, sobre la autopista Benito Juárez.

Los protagonistas, según fuentes extraoficiales de la Procuraduría General de Justicia del Estado, son grupos armados de los cárteles de Sinaloa, cuya cabeza en esa zona es el Cholo Iván, con sede en Guamúchil, cabecera municipal de Salvador Alvarado, y del otro lado Fausto Isidro Meza Flores, el Chapo Isidro, que mantiene un férreo control en Guasave y regiones de Sinaloa, Ahome, Choix y El Fuerte.

El Chapo Isidro es el jefe de una alianza criminal que conforman Zetas-Beltrán Leyva y Carrillo Fuentes en esa región. Autoridades lo responsabilizan de varias agresiones, dos de ellas contra agentes del llamado Grupo Élite en Guasave, con un saldo de 18 policías asesinados en emboscadas por la carretera México 15.

Por su parte Orso Iván Gastélum y/o Héctor Arnulfo Cárdenas Quiñónez, el Cholo, ha logrado consolidar su poder en la zona a dos años y medio que se fugó del penal de Culiacán, saliendo, se dijo entonces por las propias autoridades, por la puerta principal.

El Cholo se fugó el 9 de agosto de 2009 y para facilitar la evasión el cártel de Sinaloa repartió fuertes cantidades de dinero a directivos del Centro para la Ejecución de las Consecuencias Jurídicas del Delito.

Lo supo la Procuraduría de Justicia por testimonios de celadores y tras analizar movimientos sospechosos en los días previos a la escapatoria. Al menos medio millón de pesos se utilizó para corromper a mandos de primer nivel del Cecjude.

La noche de la fuga el Cholo organizó una fiesta de despedida con música y bebidas, y dijo a medio mundo que se iría de la cárcel, que el “Señor” —se refería a Joaquín el Chapo Guzmán— le había prometido sacarlo y que estaba cumpliendo su palabra.

Todo esto se registró en la averiguación previa CUL/436/09.

Junto con el Cholo se fugó otro reo identificado como José Luis Encarnación Fernández Padilla.

Orso Iván Gastélum es considerado miembro del círculo élite de sicarios al servicio de Guzmán Loera. Fue detenido en agosto de 2005 al portar un arsenal y presuntamente cuando se disponía a enfrentarse a otro grupo armado en la colonia Lombardo Toledano de Culiacán.

Su verdadero nombre es todavía un misterio, pues ni el Ministerio Público ni el juez pudieron establecerlo con certeza. Por eso quedó registrado como Orso Iván Gastélum, aunque bien podría llamarse Héctor Arnulfo Cárdenas Quiñones y/o Javier Payán Guerra.

Al momento de su fuga el procurador era Alfredo Higuera Bernal y la secretaria de Seguridad Pública era Josefina García Ruiz. El director del Cecjude era Sergio Hernández Hernández y como subdirector fungía José Antonio Reyes Gaspar.

La Procuraduría General de la República abrió el expediente AP/SIN/CLN/894/2009/MV pero sus resultados nunca se conocieron.

Tierra de nadieEl primer enfrentamiento en la zona centro norte de la entidad fue la madrugada del 8 de diciembre de 2009, con saldo de al menos una persona muerta, varios heridos y al menos cuatro privadas de la libertad.

Versiones extraoficiales señalan que el número de muertos fue mucho mayor, ya que participaron muchos vehículos, algunos de ellos blindados y fueron miles de casquillos los encontrados en el lugar por personal de Servicios Periciales e Investigación Criminalista.

Versiones de testigos señalan que los homicidas usaron fusiles automáticos, otros tipo Barret, capaces de atravesar el blindaje y granadas de fragmentación. Habitantes de la región señalaron que el enfrentamiento duró alrededor de una hora y que fueron muchas las personas que murieron ahí, pero que fueron retirados por otros hombres armados y subidos a camionetas. En el lugar quedaron huellas de sangre, al menos nueve vehículos baleados, algunos de ellos con la letra X marcada en cristales y carrocería.

Cerca del único cadáver encontrado en la zona fue hallado un mensaje con la leyenda: “Traicioneros el arreglo se hace para estar tranquilos, Chapo, Mayo, si quieren pelear chingazos van a tener. Atentamente ABL. Alfredo Beltrán Leyva”.

Guamúchil y GuasaveVersiones extraoficiales de la Policía Ministerial señalan que Guamúchil es controlado por el cártel de Sinaloa, con el Cholo Iván como su jefe de operaciones en la región. Pero de ahí para el norte el dominio recae en la alianza conformada por Zetas-Beltrán Leyva-Carrillo, también llamados Mazatlecos, liderados por el Chapo Isidro.

Ambos se desencontraron y aplastaron los aceleradores y jalaron gatillos el 28 de abril de 2011 y el saldo fue de siete personas muertas. La balacera se extendió desde Guamúchil hasta El Burrión, municipio de Guasave. Los cadáveres quedaron regados en al menos dos puntos, luego de que un comando ingresó a la cabecera municipal de Salvador Alvarado y atacó a balazos la comandancia de la Policía Municipal, a las 3 horas: 12 patrullas quedaron rafagueadas, igual que la fachada de las instalaciones.

Cuatro cadáveres fueron lanzados a las vías del ferrocarril y una nueva refriega se dio por la carretera México 15, frente al poblado Las Brisas y continuaron intercambiando disparos hasta El Burrión. En este nuevo episodio quedaron tres hombres muertos y varias camionetas perforadas por los proyectiles.

La balacera continuó durante cerca de dos horas más. Versiones del Ejército Mexicano señalan que en las camionetas encontradas, en las que aparentemente iban algunos de los homicidas, había cargadores, fusiles AK-47, uniformes tipo militar, cartuchos de diversos calibres, equipo de comunicación y granadas de fragmentación.

Otro enfrentamiento se suscitó en noviembre de 2011, cuando comandos de los dos grupos se enfrentaron en las inmediaciones de Guamúchil, hacia el norte, en ataques y persecuciones que se extendieron nuevamente hasta El Burrión.

En estos hechos murió Carlos Omar Elizalde Coronel, mejor conocido como el Güero McGyver, hombre de confianza del Chapo Isidro y cuyo nombre apareció públicamente en enero del 2010 cuando una narcomanta lo responsabilizó a él y a otros del homicidio del periodista José Luis Romero, del noticiero radiofónico Línea Directa.

Huellas recientesDurante la madrugada del pasado viernes 23 de marzo, un comando ejecutó a balazos a siete hombres en las inmediaciones de la comunidad Agustina Ramírez, municipio de Angostura.

Las víctimas fueron identificadas como Juan Miguel Mora Aguilera de 24 años, Carmelo Vázquez Medel de 59, Jesús Eduardo Valenzuela Vázquez de 30, Martín Mora Aguilera de 42 y Luis Alonso Moreno Sauceda de 29 años, quien se desempeñaba como trailero, todos con domicilio en el poblado Agustina Ramírez, Angostura. También Carmelo Vázquez Medel de 59 años y Luis Alonso Moreno Zazueta de 29 años.

Las primeras investigaciones indican que un grupo armado llegó al lugar y al parecer llevaban atados de manos a otros dos que tenían lesiones diversas. Los homicidas sometieron a cinco personas que estaban ahí y les ordenaran que se acostaran boca abajo y después les dispararon. Los cuerpos quedaron regados entre depósitos de combustible.

En el lugar fueron registrados por el Servicio Médico Forense decenas de casquillos de calibre 7.62 x 39 milímetros de fusil AK-47 y de AR-15.

Versiones extraoficiales señalan que en su huida los agresores se toparon con hombres armados de organizaciones enemigas y se enfrentaron a tiros. Los homicidas de las siete personas al parecer se dirigían al municipio de Guasave; vecinos de algunos poblados de la región señalaron que vieron pasar una camioneta de redilas, con la leyenda Purina, llena de hombres armados.

La primera reconstrucción de los hechos indica que comandos persiguieron a los sicarios que habían asesinado a los siete hombres en Agustina Ramírez y les dieron alcance en la caseta de peaje ubicada a la altura de Alhuey, donde se enfrentaron a balazos y donde resultó herido un trailero que pasaba por el lugar.

Un kilómetro adelante de la caseta, rumbo a Guasave, fue abandonada una camioneta doble rodado color rojo con un rifle Barret empotrado sobre la caja. Aquí las autoridades aseguraron ropa tipo militar, cargadores para fusiles y cientos de tiros útiles.

También se aseguró una camioneta marca Chevrolet, de color rojo, doble cabina, que también quedó abandonada con varios impactos de bala.

Fuentes de la Procuraduría indicaron que en esta zona los sicarios despojaron un auto Jetta de color gris, una camioneta Dodge Ram y una Ford Lobo, donde subieron a dos personas lesionadas para emprender la huída.

Con motivo de la refriega, en algunos planteles de Angostura y Salvador Alvarado las clases se suspendieron, como en la telesecundaria 158-D, en cuyos alrededores hombres armados efectuaron disparos, lo que provocó sicosis en los niños y obligó a las autoridades del plantel a regresarlos a sus viviendas. En el edificio del Ayuntamiento, en Guamúchil, el Gobierno local decidió desalojar el edificio ante versiones de que se aproximaban varios homicidas al sector, en el primer cuadro de la ciudad.

La semana pasada, la Sedena anunció el retiro del retén que desde el 10 de febrero mantenía a la altura de El Burrión y que había sido instalado por los enfrentamientos que se habían dado en esta zona.


Pobladores de Angostura narran los enfrentamientosTestigos de la guerra
Elier Lizárraga“Necesitamos que nos des agua para atender a un herido. No traemos nada contigo. Cúbrete”, le dice el sicario al conductor de tráiler que fue baleado en la caseta de Las Brisas, sobre la carretera Benito Juárez, en Angostura. 



Es viernes 22 de marzo. 8:00 horas. 


El sujeto no tiene otra opción que darle el agua de un garrafón y correr a un sembradío de maíz para protegerse de posibles ataques. 


Por su propia seguridad, deja la mole de caucho, lámina y hierro abandonado. Era eso o quedarse a la suerte, dice.

Tiene una hora descansando para continuar el trayecto hacia el norte del país. Despierta para lavarse los dientes y comer algo cuando llega la primera camioneta, una pick up de redilas que no sabe identificar y esta dispara en dirección a la caseta de cobro, impactando balas de fusil Barret en las instalaciones, según versiones de algunos empleados. Durante el ataque resultó herido otro conductor, quien, aunque no sufrió daños de gravedad, prefirió retirarse.

Balas de menor calibre atraviesan la caja de carga del tráiler del primer conductor, pero no le causan ningún daño. Este se limita a agazaparse, proteger su vida dentro del vehículo, con miedo, pero entonces los sicarios se le acercan. “No es contigo la cosa”, le dicen, pero no es suficiente para calmar el miedo. Huye. Los pistoleros se agrupan cerca de su vehículo y tras algunos matorrales de la zona. Por el miedo prefiere no ver ni contar a los atacantes.

“Corrí al campo. Dejé el tráiler ahí y me fui corriendo para esconderme. Vi cuando llegó la otra camioneta y empezaron a dispararse unos a otros. Es la primera vez que me toca algo así en esta parte del país y la verdad siento que volví a nacer. Mira mi tráiler, está todo baleado”, lamenta el sujeto que viene desde algún estado del centro de la república.

Minutos más tarde arriba una Ford Lobo negra con un segundo grupo. Abren fuego contra el primero. Atraviesan la camioneta en medio del camino y se resguardan tras ella. Atacan de nuevo. Así durante varios minutos. No hay muertos ni heridos, solo víctimas del terror. Los grupos de pistoleros que se enfrentaron enfilan con rumbo desconocido. En el ambiente solo queda el eco de los disparos y el miedo, el olor de la pólvora quemada.

“Cuando se acercaron para pedirme agua sentí miedo. No traían armas pero sentí que si no les abría me podían matar. Al principio no pude correr, nomás me hice bola aquí adentro y oí cómo pegaban las balas aquí en la cabina. Los cristales están rotos y, si me voy con el carro así como lo dejaron, me van a ir parando en cada retén para quitármelo”, explica el sujeto.

Es obligado a permanecer en la caseta porque necesita un permiso especial otorgado por una autoridad federal para circular con el vehículo baleado. Pero no está tranquilo pues la advertencia de la Policía Federal es aterrante: “Será mejor que te muevas de ahí, van a volver”.

La muerte que todos temenEste enfrentamiento se produce seis horas después del enfrentamiento en El Ébano, donde fueron ejecutados siete sujetos a la 01:20 de la madrugada. Aunque la Policía dio cuenta del hecho, la mayoría de los vecinos se niegan a hablar de ello: tienen miedo.

Cuando los reporteros se acercan, se retiran a sus casas. “No sabemos nada. Nosotros no vimos nada”, justifican. Otros, más aventurados, se atreven a decir solo que escucharon algo por algún rumbo cercano, “allá, cerca de la escuela, en el parque”, pero en todas partes se puede ver lo mismo: la zozobra se siente en el aire. Se respira. Casi se escucha en las voces agazapadas de los pobladores de El Ébano, Las Cachimbas y Alhuey, poblados cercanos a donde ocurrieron los enfrentamientos.

En El Ébano la gente está resguardada en sus casas. Prefieren no hablar. En Alhuey, ya pasadas las horas más pesadas de la tarde, la gente empieza a salir, a reconocer el terreno tras la dura mañana.

Sin embargo, en todas partes es lo mismo: no ha venido la Policía. Los vecinos aseguran que elementos del Ejército, así como varios grupos de la Policía Estatal Preventiva y la Ministerial, pasaron por sus poblados pero se retiraron casi de manera inmediata. Un operativo rápido aunque infructuoso, pues no se logró la captura de ningún criminal. Se fueron y nadie volvió a verlos.

“Oímos los balazos y nos escondimos, pero estábamos lejos, no vimos nada. Nomás vimos que la Policía entró pero se fueron rápido. No encontraron nada”.

“Nosotros los vimos pasar. Entraron todos en bola, como buscando a alguien, pero se fueron y no se llevaron a nadie. Ni siquiera nos preguntaron si habíamos visto algo”, dicen algunos. Horas más tarde, sin embargo, el gobernador Mario López Valdez aseguró que se había iniciado un operativo con el Grupo Élite, en coordinación con la milicia y la Marina.

“No hemos perdido el control de la seguridad en el Évora, ya tenemos un operativo para buscar a los responsables de los hechos que empezaron durante esta madrugada. Ya tenemos un operativo en coordinación con el Grupo Élite, el Ejército y la Marina para buscar a los responsables de esos hechos”, aseguraba el gobernador.

Sin embargo, al visitar la zona no se puede avistar una sola patrulla, ni siquiera de la Policía Municipal de Angostura.

Los vecinos, aunque no se atreven a señalar a qué grupo pertenecen los agresores, afirman que son grupos que se pelean entre sí por el territorio, “por la plaza, para quedarse con todo”, dicen.

Según las autoridades, luego del enfrentamiento quedó abandonada la camioneta de redilas en la cual viajaban los sicarios, y bajo esta había una granada de agresión, la cual fue retirada por el Ejército.

Advertencias de muerte“No vayan por ese camino, está lleno de gente que no anda bien, gente armada. Mejor váyanse por la pavimentada, rodeen por Las Golondrinas y por ahí váyanse a Las Cachimbas”, dice una vendedora en Las Brisas. Manifiesta que no se enteró de todos los acontecimientos, pero el rumor de la gente es el mismo: hubo una balacera muy temprano, mataron a muchos. Luego se enfrentaron otra vez en la caseta de Las Brisas.

En el camino, un conductor hace otra advertencia: si quieren yo los llevo, por si tienen miedo. No vaya a ser que les pase algo.

Pero en Las Cachimbas tampoco pasó nada. La gente no quiere hablar. Nadie sabe nada de enfrentamientos o asesinatos. Permanecen en sus casas, resguardados tras las cercas perimetrales del lugar. Solo unos pocos niños se aventuran a salir a las calles, pero rápidamente son reprendidos por sus padres. Permanecen aquellos que se ven forzados a trabajar, como albañiles y soldadores.

El miedo imperanteTanto en Angostura como en Salvador Alvarado se suspendieron las clases en las escuelas a causa de los enfrentamientos. Las escuelas rurales de los poblados cercanos a la autopista Benito Juárez están vacías; ni siquiera los turnos vespertinos, a pesar de que los enfrentamientos fueron durante las primeras horas del día, dieron clase en ese día fatídico.

En Guamúchil el Ayuntamiento suspendió labores y fue evacuado. Prefirieron no correr riesgos.

Algunos jóvenes de secundaria en Alhuey cuentan cómo algunos casi salen corriendo por el pánico causado por el sonido de los fusiles, como si las balas arrasaran con todo lo que encontraban a su paso, implacables.

“Algunos corrimos, pero otros de plano se tiraron al suelo. Yo no quise esperar a que vinieran mis papás por mí, me vine a la casa y aquí me quedé. No he salido ni a la tienda por el miedo”, dice Raúl, quien prefiere mantener su nombre en secreto. Otros jóvenes que se encuentran en la casa prefieren no decir nada. No vaya a ser que alguien sepa que hablaron y vengan por ellos.

Mientras caen las últimas horas de la tarde, en Angostura la gente prefiere no hablar, no ver, no señalar. Son testigos mudos de las masacres de los sicarios que se pelean el territorio, que lentamente ahogan la poca paz que queda y permanecen en la impunidad, sin que la espada de la justicia los alcance.

EL IMPERIO DEL MIEDO


  
Asesinatos por el narco y robos de vehículos impactan percepción de violencia entre sinaloenses


Paúl Mercado 
En este 2012 en Sinaloa se roban un vehículo cada hora y por rivalidad delincuencial se asesina a una persona cada seis horas 48 minutos.


Ante el impacto que estos delitos tienen en la gente, estudios advierten que la peligrosidad del crimen organizado en las regiones no es solo un asunto de números y por ello, aunque en general Sinaloa se ubica a media tabla en la percepción de inseguridad, solo en este par de delitos la afectación es severa.


El estudio que sobre violencia realizó este 2012 el Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC), denominado 8 Delitos Primero, Índice Delictivo, no solo confirma que México enfrenta la crisis de violencia más grave de las últimas décadas debido a que se cometen más delitos, sino porque estos cada vez son más violentos.

De un catálogo de 33 delitos del fuero común, ocho son los que más impactan de forma negativa la percepción de seguridad de las personas, siendo estos el secuestro, los homicidios por rivalidad delincuencial, lesión dolosa con arma blanca, extorsión, robo a peatón con y sin violencia, así como el robo de vehículo con y sin violencia.

Para el caso de Sinaloa, en dos de ellos, el homicidio y el robo de vehículos, se concentra la gravedad del problema, pero en el resto las cosas no son tan graves, de ahí que la estadística coloque a la entidad a media tabla en el conteo y valoración de los delitos en general.

Pero en la comisión de este par de delitos el impacto es severo y así lo ratifica la propia estadística de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), toda vez que en el primer bimestre del 2012 en Sinaloa ocurrieron 224 homicidios dolosos, que representan un promedio diario de 3.7 ejecuciones, lo que significa que cada seis horas con 48 minutos se asesina a alguien en el estado.

El Gobierno del Estado ha reconocido que se trata de un fenómeno que deriva de la disputa de las plazas entre cárteles de las drogas.

Por lo que hace al delito de robo de vehículos, según la PGJE, en los primeros 60 días del 2012 (enero y febrero) se han cometido mil 440 casos denunciados. Eso representa un promedio diario de 24 vehículos despojados, es decir, uno cada hora.

En el plano municipal, Alfonso Carlos Ontiveros Salas, secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, reportó en un informe anual ante regidores que en el 2011 ocurrieron en la capital 594 asesinatos y 4 mil 889 robos de vehículos. Solo en enero del presente año se denunciaron 409 casos, de los cuales se recuperaron diez. El Ministerio Público contradijo las cifras del delito, ya que reportó 6 mil 132.

Cabe decir que desde el 2011 los regidores alzaron la voz por esta situación y fue David Gerardo Peñuelas, del PRI, quien cuestionó las altas cifras de robos de vehículos advirtiendo que era intolerable que Culiacán fuera considerado un paraíso de este delito.

A partir de eso se creó la Unidad Especializada en Prevención del Robo de Vehículos, misma que inició operaciones el 15 de octubre de 2011 con la consigna de reducir los altos índices del delito, pero al 15 de febrero de este 2012, Ontiveros Salas reportó que solo se había logrado detener a 29 roba carros y se recuperaron 36 vehículos.

Según los Indicadores de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, en el trimestre de julio a septiembre de 2011 se recuperaron en Culiacán 248 vehículos robados y se detuvieron a 60 ladrones en flagrancia. A cambio se denunciaron mil 279 robos de autos.

Se hace lo que se puede
Ríodoce platicó con un agente de la Unidad Especializada en Prevención del Robo de Vehículos a cambio de reservar la identidad, y en síntesis reveló que el fallo de la estrategia radica en lo insuficiente que resulta esa policía especial para atacar un problema tan serio en una ciudad tan grande y complicada.

—¿Por qué un robo de vehículo cada hora en Sinaloa? ¿Qué pasa?—Hace falta más personal.

—Dices que sí hay manera de disminuir el delito y ya lo demostraron, ¿qué falta?—Echarle más ganas, más apoyos… Lo que pasa es que Culiacán es grandísimo para tan poco personal… Y ya ves que hay puntos que son muy conflictivos, tú me entiendes…

—¿Cuáles son?—Aparte del centro, están el sector 5 y 3… la República Mexicana, Loma de Rodriguera, Lombardo Toledano, Chulavista, Buenos Aires y todo eso…

El agente insistió en la falta de vehículos civiles y personal operativo pues solo son 32. Reveló que los robos ocurren sobre todo en estacionamientos de centros comerciales.

Otra deficiencia que tiene dicha unidad especial es que sobre la marcha han aprendido a detectar carros robados, lo que habla de una estrategia improvisada, y es que la primera semana contaron con el apoyo de policías estatales, pero ya no, y en este momento les enseñan a detectar carros doblados, los que traen serie falsa.

Los agentes dicen que les prometieron grados y más paga, pero hasta el momento no han dejado de ser simples municipales y a la quincena reciben mil pesos menos.

Aseguradoras inseguras
Aseguradoras consultadas por Ríodoce coinciden que arriba del 80 por ciento de los casos que atienden es más por robo de vehículo que por daños materiales. “Es la cobertura más afectada. Y la mayoría a mano armada”, señalan.

Por eso ahora aseguran en coberturas limitadas, que incluye robo total, responsabilidad civil, gastos médicos, defensa legal y asistencia vial.

En lo que se refiere al autorrobo, se trata sobre todo de unidades legalizadas que traen de otros lados y las reportan como robadas o las chocan para sacar ventaja, aunque las aseguradoras investigan a fondo todo lo que pasó.

Pero un agente de Axa Seguros reveló que con la situación de violencia ya las aseguradoras han optado por no discutir y prefieren pagar. “Es por miedo”, señala.

Hay casos de aseguradoras que han sido atacadas, como Axa Seguros. Un mafioso le disparó a un guardia de seguridad en sus oficinas y desde entonces se tomaron medidas, como restricciones en aseguramientos, seguridad en oficinas y aumento en tarifas. De 5 mil a 7 mil pesos que podía variar un seguro, ahora alcanza hasta los 10 mil o 13 mil pesos, dependiendo del vehículo, pero de unidades normales, como un Platina o Pointer.

Los carros más robados y que no están asegurando las empresas son el Tsuru, Jetta, Bora, Cherokee, las pick-up, entre otros.

El encarecimiento de las tarifas no ha sido una estrategia que haya funcionado, por lo que la mayoría no contrata daños materiales, sino que se van por coberturas básicas, como robo total y responsabilidad civil.

Antonio, quien así pidió ser identificado, cuenta que le ha tocado atender a buchonas, plebitas de 20 a 25 años que buscan asegurar su Cherokee. Al darles la información, al final confiesan que se trata de una unidad blindada y la operación no procede.

—¿Otro caso donde este perfil de clientes pretenda asegurar?—Se han dado casos de narcos que insisten en asegurar sus invernaderos (de mariguana).

“Solo dale al switch
El 9 de noviembre de 2011, Alicia llegó a la Ley Milenio en compañía de su hijo de 10 años como a las seis de la tarde. Iban por leche y Chocomilk. Siempre precavida, tratando de estacionarse cerca de la entrada del súper, bajaron de la camioneta y se dirigieron a la entrada del comercio. En lo que su hijo jalaba un carrito, dos tipos la interceptaron. Quiso sacarles la vuelta pero se lo impidieron mostrando una pistola fajada al pantalón. El miedo fue la expresión: “Supe de qué se trataba y en ese mismo instante me dicen: Doña, las llaves, su teléfono y su bolsa’, a lo que accedí. Pero saco mi monedero y le digo: Déjamelo para tener con qué irme a mi casa. Y le entregué mi bolsa vacía. Cuando miran la llave no saben cómo usarla (y es que esas camionetas, una X-Trail 2011, traen una llave inteligente que no necesitas sacarlas de tu bolsa para poder abrir, cerrar e incluso encender). El tipo que no traía la pistola me preguntó: ¿Cómo se enciende? A lo que mi hijo, que estaba tranquilo y atento a todo, le responde: Solo dale al switch. Hacen como que ya se van pero le dice al de la pistola: No, quédate hasta que prenda la camioneta. En ese momento recuerdo que la llave trae un seguro que al quitarlo sale la llave para encender manualmente, y le digo: Préstamela para sacarte la llave. Lo único que quería era que se fueran ya, lo más rápido posible, que nos dejaran porque el hombre de la pistola no perdía de vista a mi hijo. Le entregué la llave, otra vez hacen como que ya se van y le vuelve a decir al de la pistola: Quédate aquí. Se dirige hacia la camioneta, la enciende, la saca del cajón del estacionamiento y en ese momento el de la pistola corre hacia él y se van. Fueron los segundos más lentos que he vivido. Entonces entramos al negocio y le digo al guardia de la entrada: Me acaban de quitar mi carro, présteme su celular para reportarlo. El guardia me responde: No traigo saldo. Yo le pongo, le reviré. Entonces marca el número y me pasa su teléfono diciéndome: Otra vez. O sea que no era la primera en ese lugar a quien le quitaban su auto”.

Su caso no es aislado. 15 días antes, Alicia supo del Corola 2011 que le quitaron a una vecina en la Ley del Río. Estaba subiendo el mandado y también iba con su hijo. Dos días después, otra vecina fue despojada de una Captiva 2011, en la misma Ley y casi a la misma hora. En este último caso los delincuentes se quisieron llevar a la mujer, pero les aventó las llaves y salió corriendo.

Y así, en Culiacán y en todo Sinaloa la sociedad vive presa del miedo porque sabe que las probabilidades de ser víctima de un asalto, del despojo de su vehículo, o de presenciar un asesinato, puede ocurrir en cualquier momento. Mínimo cada hora si la ruleta indica: robo de auto.


Cronómetro criminal en Sinaloa
1 robo de vehículo cada hora.
1 asesinato cada seis horas 48 minutos.

FUENTE: PGJE.