miércoles, 2 de noviembre de 2011

ASEGURADORAS GANAN

C. Director del periódico ZETA
Presente. –

En el periódico “La Voz de la Frontera” con fecha 29 de agosto, en la página 5-A viene una nota firmada por Alejandro Domínguez con el título “Recomienda Condusef revisar el deducible en los seguros”.

En el primer párrafo dice: “…se debe tener mucha precaución y leer todas las cláusulas de la póliza”; manifestó el encargado del módulo de Mexicali de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef) Saúl Elvira.

También nos hace saber que un punto muy importante en la póliza es el “deducible”, que es una proporción que va del 5 al 10 % del valor comercial del vehículo: por ejemplo, si el deducible es por 10 mil pesos y se han causado daños por 9 mil, el que ha de pagar todo es el asegurado; éste pierde, la aseguradora gana. Igualito que en los casinos: “la casa no pierde”. Para eso son estos grandes consorcios, para esquilmar al que se deje.

Y he aquí otra trácala:
Si los daños son por más de 12 mil pesos, la aseguradora sólo pagará dos mil pesos; el resto, 15, 30, 60 mil pesos, lo pagará –sí, lo adivinó– el asegurado. ¿Y esto es estar asegurado? Aún más, si antes dijimos que las aseguradoras son como los casinos, pues resulta que no, pues si éstos son una desplumadura a ellos la gente va por su propia voluntad y hasta va feliz; en cambio, este tan “benéfico” seguro es una vil imposición de nuestros ínclitos o ingeniosos diputados.

Y qué ironía, si en los casinos la mayoría pierde, hay también quienes ganan, incluso el que hoy pierde puede ganar mañana; pero en las aseguradoras y peor en este caso, el asegurado nunca gana y pierde todo, siempre.

Sin tratar de adjudicarme la razón creo que lo señalado por la Condusef corrobora lo que yo en mi carta anterior hacía ver: que en este asunto del seguro tiene, en realidad, como únicos beneficiarios, a las aseguradoras, al gobierno del estado y a los diputados, pues siendo como son en lo general esta clase de políticos, ¿no podemos pensar que en esto del seguro no es sino consecuencia de un “cañonazo” de… de pesos, de tal modo que, sin excepción, ningún diputado se opuso?

El mismo cañonazo que los antreros les dispararon a los muy egregios y conspicuos diputados, los que, primero, muy moralistas, muy bizarros, crearon su también muy genial Ley de Alcoholes; pero ante la firme y poderosa oposición de los antreros y los presidentes municipales, pronta, sumisa y vergonzosamente, ellos mismos la anularon.

Y lo que resultará ahora es que, por obra y gracia de estos 25 Solones, por el simple rozón a un carro y que siempre se han resuelto de manera ágil, amigable, tranquila, razonable y justa, ahora los asegurados pasarán por todo un viacrucis, obligados por las aseguradoras, perdiendo más dinero, más tiempo (hasta de trabajo) y su tranquilidad.

Otro ¡hurra! Para nuestros geniales, excelsos diputados.
Atentamente:

Profesor Santiago Olvera Alpuche
Mexicali, B. C.

"ESTAMOS HASTA LA M"

“¡Estamos hasta la m!”

La brutal represión que el cártel del genocidio nos tiene preparada como antesala a las elecciones electorales del 2012, ha empezado a cobrar sus primeras víctimas.

La mañana del jueves 20 de octubre, los activistas de movimientos ciudadanos “en plantón hasta obtener solución” aposentados frente al edificio de Palacio de Gobierno del Estado de BC en la ciudad de Tijuana, a saber: “Antorcha Campesina” y “Víctimas de la SSPM del XX Ayuntamiento de Tijuana”, se desayunaron con la brutalidad gubernamental, presuntamente a manos de la Oficialía Mayor del Gobierno de BC, quien envió a un grupo de subordinados con la instrucción precisa de remover todas las expresiones ciudadanas que, a manera de un arco iris de pancartas multicolores, estaban pegadas en los grandes ventanales de la fachada del edificio; así como de bajar las gigantescas mantas colgadas por doquier del campamento de lucha social.

No sólo eso, los guardias custodios del inmueble de Gobierno del Estado, en plenas horas hábiles ¡cerraron bajo llave todos los baños del edificio!, molestando con esto a la ciudadanía con tal de bloquear el uso de los sanitarios al nutrido grupo de manifestantes.


Los integrantes de “Antorcha Campesina”, en plantón desde hace ya varios meses, reaccionaron con astucia y rodearon a los elementos gubernamentales inmovilizando su perversa avanzada alcanzando a salvar de esta manera más o menos la mitad de su material logrando re-instalar al injustamente removido;

sin embargo, las “Víctimas de la SSPM del XX Ayuntamiento de Tijuana” no fuimos tan afortunadas y perdimos bastante dinero que nos está haciendo mucha falta para auto repararnos los daños que la pésima administración del multimillonario Alcalde Carlos Bustamante nos ha causado.

 (En su momento, ZETA nos informó que fueron prácticamente ¡200 quejas en contra del ex Secretario de Seguridad Capitán Gustavo de la Huerta! las antepuestas en la institución estatal de Derechos Humanos de BC, descontando quienes, por vergüenza, prefirieron llevar su dolor en silencio).

Como si esto fuera poco, semanas antes “Luis”, un excelente camarada y admirable líder antorchista, estuvo cerca de ser declarado ciego de un ojo resultado de una brutal golpiza propinada por federales durante la visita a Tijuana del Presidente Felipe Calderón.

Y yo por mí parte ¿qué he de hacer?, me pregunto, si repentinamente me ha sido clausurada la única puerta que tenía abierta 24 horas para contar con la ayuda de corazones generosos y poder así ir restaurando paulatinamente mi patrimonio calcinado por narco-incendiarios al servicio de mafias que operan impunes en el Estado (¡comprar ZETA 1958!), y en contra de cuyos ataques homicidas la SSPM invariablemente me negó el apoyo policial. Pancartas que exhibían la carta ZETA titulada “El Silbato de Rose” (Ediciones 1956, 1957 y 1958) junto con otras que invitaban a la sociedad a solidarizarse con las víctimas de De la Huerta Martínez en estos términos:

“¡Escucha, Gobernador, Escucha! Grábatelo en el corazón.

Tatuado en el cerebro: ¡JUSTICIA!, ¡JUSTICIA!, ¡JUSTICIA! para todas y cada una de las víctimas de la Policía Municipal del XX Ayuntamiento.

¡No! al amparo otorgado a la Síndico Yolanda Enríquez de la Fuente. ¡No! más “lagartijas de Televisa” en la Alcaldía Municipal.

Solidarízate: Pon como letrero en tu casa y negocio: Al amparo otorgado al Síndico del XX Ayuntamiento de Tijuana ¡Dile No!”

Fueron sádicamente removidas. Con todas las puertas cerradas, las del empleo, las de la Justicia, las de la seguridad pública y las de la libre expresión, en verdad temo por mi vida pues sin ayuda ¡ni siquiera podré alimentarme por mucho tiempo más!

Tampoco conozco mexicano quien, en estos momentos, no esté temiendo por su vida tanto como yo. ¡Estamos hasta la m!, ciertamente.

Martha Beatriz López

TESTIMONIO DEL SECUESTRADO POR "EL BOLAS"

Pensó que moriría, pero lo rescató el Ejército
 
El hombre que fue liberado de su cautiverio cuando fue aprendido Luis Alberto Salazar Vega, explicó que había sido plagiado por hombres armados cuando vendía un carro acompañado de su hijo de cuatro años de edad el cual fue dejado en el automóvil. Fue obligado a subir a un auto mientras era golpeado y amenazado.

“Me dijeron que les dijera la verdad, que cooperara con ellos porque si no me iba a ir muy mal. Me dijeron un montón de palabras y yo les dije ‘jefe, tiene la persona equivocada’”, sostuvo el hombre recién liberado, aún nervioso y vestido con uniforme militar, pasamontañas y gafas de sol para encubrir su identidad.

Explicó que en el camino fue trasladado a otro carro, con el cual se mantenía comunicación a través de radios y con claves policiales, hasta que llegó a un inmueble donde permaneció resguardado en todo momento por una persona.

Agregó que sus captores cubrían turnos de mañana y de noche, y que a la menor provocación lo pateaban, golpeaban e insultaban.

“Dure ocho días me daban de desayunar un taco de tortilla de maíz con huevo con wini o frijoles y mi botella de agua de tomar, que a los dos días parece ser que se les acabó el agua de beber y me dieron agua de la llave, que sabía muy mala”, expuso la víctima.

Así pasó ocho largas noches en las cuales calcula que cuando mucho durmió cuatro horas, encadenado a una cama de metal, con los ojos vendados y pensando siempre que iba a morir.

“De repente entraron y dieron un balazo muy fuerte, fuerte, que a mí me asustó y dije ¡hasta aquí llegué! Me encomendé rápidamente a Dios y le pedí que me cuidara a mis hijos, que me cuidara a mis hijos, que yo ya había vivido pero que los dejara vivir a ellos”.

La víctima escuchó ruidos y balazos, comenzó a temblar y lo único que pudo hacer es levantar el brazo que no tenía amarrado por si alguien entraba a matarlo viera que estaba encadenado y se apiadara de él.

Momentos después un hombre entró a la habitación donde estaba recluido y le dijo “tranquilo, estás liberado por el Ejército Mexicano”.

Al principio no lo podía creer, aseguró, y creyó que eran pistoleros de un grupo rival que se lo iban a robar para cobrar su recompensa, pero comenzó a escuchar a otros soldados a lo lejos y cuando levantaron la venda de sus ojos pudo verlos, armados y vestidos con uniformes castrenses igual que como los ve en la televisión.

A pesar de su débil estado físico y psicológico el hombre relató a los periodistas que sus captores lo habían amenazado de muerte a él y su familia si denunciaban el plagio a las autoridades.

“Ahora por lo que mis propios ojos han mirado y mi familia ha visto, yo les digo a todos los que tengan a su gente secuestrada que no se callen, que tengan valor como lo tuvo mi familia y que denuncien al instante, rápido, porque ellos saben cómo moverse y supieron exactamente dónde yo estaba”.

Poco a poco fue recuperando la calma tras su liberación, sin embargo su voz se quebró y su cuerpo se desplomó sobre la mesa frente a él al concluir su testimonio.

“El siguiente paso mío, retirarme de una ciudad que me vio crecer, que construí aquí mi patrimonio para mis hijos, y ahora a estas personas que no son ni de Tijuana, que decían mucho que eran de Culiacán, tenemos que irnos, irnos por nuestra seguridad.

Gracias a Dios tenemos adónde irnos, es lo que más les pido, que no se queden callados”, finalizó.

SECUESTRAN CON PERMISO DEL CAF EN BAJA CALIFORNIA

Que “El Ingeniero” les cobra y no los cuida

Luís Alberto Salazar Vega “El Bolas” admitió en su confesional antes las autoridades ser traficante, secuestrador y haber sido sicario, todo, al servicio del Cártel de los Hermanos Arellano Félix (CAF).

Reconoció a Arturo Villarreal Heredia “El Nalgón” como uno de sus primeros jefes criminales y aseguró que  ingresó a la mafia en Tijuana en el año 2001 y que en aquel tiempo se dedicaba a matar por encargo.

Sin embargo las autoridades están revisando antecedentes oficiales, que podrían ubicarlo a los 22 años, en el asesinato múltiple cometido en septiembre de 1998 en el poblado de  El Sauzal Ensenada.

Además, aunque sólo admitió el secuestro en que fue descubierto, la procuraduría del Estado informó a las fuerzas federales que tiene varios expedientes por privaciones ilegales de la libertad, en los que este criminal fue mencionado, las cuales se consignarán y serán remitidas a las autoridades pertinentes.

El traficante explicó también que la captura de Javier Arellano  y Villarreal Heredia en el 2006, lo mismo que las pugnas internas del CAF a partir de abril de 2008, le cambiaron la suerte.

Al final de los movimientos, quedó como coordinador de célula operativa criminal, pero no estaba bajo las órdenes directas de Fernando Sánchez Arellano “El Ingeniero”.

Por encima de él había dos operadores delictivos:

1.- Osorio. Su jefe directo y el que hablaba directamente con Sánchez Arellano, éste  es el que tiene los contactos en Sinaloa, no supo decir si con el cártel, pero él adquiría la marihuana que trasegaban a Estados Unidos.

2.- Felipe. De acuerdo a sus dichos, sería el coordinador del área de inteligencia, el hombre al que le hablaban para pedirle datos y reportes operativos.

Sus contactos con ambos sujetos se desarrollaban a través de  Blackberry en el sistema de mensajería privada de estos teléfonos.

Su grupo, integrado por cuatro delincuentes, fueron de los que se quedaron del lado de Sánchez Arellano en el pleito contra Teodoro García.

De los que todavía  no habían hecho tratos para convertirse en socios del representante en Tijuana del Cártel de Sinaloa, Alfredo Arteaga González y/o Alonso Arzate García “El Aquiles”.

En esas condiciones se convirtieron en traficantes  de droga a Estados Unidos pero al menudeo.

Según el delincuente, pasaban  por la franja fronteriza un promedio de 50 a 100 kilos de mariguana, usualmente cada 15 días, pero si la situación se complicaba era cada mes. Y por esa droga entregaban un porcentaje de dinero a Osorio para “El Ingeniero”.

Aseguró que pese a seguir delinquiendo y ser un grupo de cinco, por el dinero que les pedían la situación económica se les complicó y cuando pidieron apoyo en dinero de Sánchez Arellano, éste se los negó.

“Nada más cobraba, no quiere saber nada de los grupos,  no apoya, ni protege”, ante la negativa le pidieron permiso para secuestrar y le mandó decir con “Osorio”, que hicieran lo que tuvieran que hacer para resolver sus necesidades”, eso según su versión llegó al límite en febrero de 2011, por eso empezaron a secuestrar, justificó.

Con “El Bolas” fue detenido Manuel Franco Payán “El Teniente” y están prófugos: “El Pancho”, que se dedica a vigilar las calles cuando tienen operativos criminales y a identificar a posibles secuestrados; y “El Harry”, quien hacía las veces de pistolero de soporte.

JAVIER ARELLANO ORDENA CRIMEN DE FRANCISCO ORTIZ FRANCO

El secuestrador Luis Alberto Salazar Vega se fugó en abril de 2004

 Detenido por elementos del Ejército Mexicano el 6 de abril en Tijuana, “El Bolas” confesó que en 2004 Arturo Villarreal Heredia “El Nalgón” les dijo que Javier Arellano Félix había ordenado la muerte del periodista de ZETA, Francisco Javier Ortiz Franco, “porque estaba publicando fotografías del Teo, del Cris y del Nalgón”. Que quien ejecutó la orden fue Eduardo Ronquillo “El Niño” y que a éste lo asesinaron después porque “se rebeló”.

Investigaciones ZETA
 Luis Alberto Salazar Vega “El Bolas” se encontraba en una casa de seguridad en Tijuana, Baja California. Fue en el segundo semestre del año 2004. Estaban presentes otros narcotraficantes.

Salazar fue beneficiario de una alianza entre el cártel del Golfo y el de los Arellano, que hicieron Osiel Cárdenas Guillén y Benjamín Arellano Félix, entonces ambos presos en el penal de La Palma, en el Estado de México, y que tuvo como culminación la fuga que estructuraron para liberar el 14 abril de 2004, a cinco presos que estaban en la Penitenciaría de Tijuana.

Uno de ellos era “El Bolas”.
Fugado, prófugo, a Salazar se le perseguía una vez más –entre otros delitos– por actos contra la salud, y como parte del equipo de asesinos que bajo las órdenes de Arturo Villarreal Heredia “El Nalgón” había ejecutado al ex Subprocurador Rodolfo Delgado Neri, el 21 de enero de 2004.

Bajo las órdenes de “El Nalgón”, permaneció en Tijuana, delinquiendo para los Arellano Félix. Eran las épocas criminales del menor de los hermanos.

Por eso en la segunda mitad del 2004, Salazar Vega, arropado por el lugarteniente de “El Tigrillo”, sabía de las acciones del cártel criminal. Fue testigo de una conversación.

Dijo a sus captores el miércoles 6 de abril de 2011:

“Estaba en la casa –de la cual no recordó dirección– y llegó Villarreal Heredia.

Platicó de muchas cosas y dijo que había sido la célula de Jorge Eduardo Ronquillo “El Niño”, quien había matado al periodista Ortiz, el de ZETA”.

Cuando los interrogadores de “El Bolas” requirieron más información, confió que:

“Javier Arellano Félix, dio la orden personalmente para que mataran al periodista porque estaba publicando fotografías de “El Cris”, “El Nalgón”, “El Teo” y otros integrantes del cártel”.

Arturo Villarreal Heredia, lugarteniente que fue de Javier Arellano Félix, fue testigo de la orden y se aseguró que se llevara a cabo.

Al licenciado Francisco Javier Ortiz Franco, lo habían asesinado el miércoles 22 de julio de 2004, poco antes de las once de la mañana cuando en compañía de dos de sus hijos menores, salía de una atención médica en la colonia Revolución, a escasos cien metros de las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia de Baja California.

Por primera vez en un expediente federal, está inscrita una acusación directa hacia el autor intelectual del crimen del periodista, y el móvil del asesinato:

Javier Arellano Félix, y por las publicaciones en ZETA. Así consta en la declaración que agentes ministeriales federales le tomaron la tarde del miércoles 6 de febrero a Luis Alberto Salazar Vega “El Bolas”.

Salazar fue detenido por elementos del Ejército Mexicano la noche del 5 de abril, cuando custodiaba a una persona que había secuestrado los últimos días de marzo. Los soldados que lo aprehendieron lo encontraron intoxicado por la droga consumida y con fusil en mano. Intentó repeler la detención pero su deplorable estado físico se lo impidió.

Fue reaprendido por los soldados y entregado para su custodia a autoridades federales. La SIEDO particularmente.

El General Alfonso Duarte Múgica, comandante Segunda Región Militar, informó que la captura se logró a través de una denuncia ciudadana anónima, que señalaba que en un domicilio de la Calle Rancho Nuevo, de la colonia Ampliación Guaycura, en la Delegación Cerro Colorado, se encontraba una persona armada.

El reporte derivó en un operativo militar logrando la liberación de un hombre que llevaba ocho días secuestrado, así como el decomiso de varias armas de fuego.

Después de “explotar información generada en ese lugar”, se montó un segundo operativo, en esta ocasión en un domicilio de la Calle Monte Líbano número 21, del fraccionamiento Residencial Lomas, de la delegación La Mesa.

Para ese momento, los militares ya estaban trabajando en coordinación con la Procuraduría General de Justicia del Estado, que habían recibido la denuncia de parte de la familia del civil secuestrado.

El resultado de ambos operativos militares fue la detención de dos secuestradores, entre ellos Salazar Vega, así como el decomiso de tres vehículos, cuatro fusiles calibre 7.62×39 mm, una ametralladora marca Uzi, modelo “b”, calibre 9 mm, una pistola del mismo calibre y mil 488 cartuchos y 29 cargadores de diferentes calibres.

También fueron asegurados un uniforme e insignias de la Policía Estatal Preventiva, 12 chalecos anti balas, un casco de Keblar, unas botas, un pasamontañas y tres radios de comunicación con sus cargadores.

El militar dijo que Salazar se dedicaba al secuestro, motivo por el cual en 2002 fue detenido y encarcelado en el penal de La Mesa, cárcel de donde escapó junto con otros cuatro delincuentes el 14 de abril de 2004.

La fuga del 2004
El licenciado Francisco Javier Ortiz Franco, era el Editor General de ZETA cuando lo asesinaron.

Encabezó investigaciones para develar corrupción en el gobierno, contubernios en el poder judicial, en la Procuraduría y en la mayoría de las entidades de gobierno.

Cuando el principal problema de Baja California fue el narcotráfico, Ortiz Franco también investigó periodísticamente el fenómeno.

Dedicado a su profesión, logró expedientes, fotografías, nombres e historias sobre los narcotraficantes y sus hechos delictivos en el Estado.

Dio cuenta de ello en las páginas del Semanario. En lo individual y compartiendo crédito con Jesús Blancornelas, a la sazón director del periódico.

En la edición del 16 de abril de 2004, escribió sobre la fuga de Salazar Vega. Cabeza de la nota: “Asociación de Osiel Cárdenas con los Arellano. Fuga de película: “Los Zetas” desmoronaron control y vigilancia”.

Anotó que “tres o cuatro Zetas” habían participado con los Arellano Félix para la fuga de la Penitenciaría de La Mesa, y que los cinco reos evadidos habían sido la causa del asesinato de Rodolfo Delgado Neri.

Cuando Subprocurador le habían pedido los criminales que interviniera para que liberara a los fugados y éste se negó. Por eso lo acribillaron en enero de aquel año.

Escribió Ortiz Franco de la fuga: “Apoyados con recursos humanos y materiales tanto al interior como al exterior de la Penitenciaría de la Mesa, los cinco peligrosos reos se evadieron del penal… para lograr su objetivo, los sicarios contaron con: el retiro de la vigilancia de la Policía Estatal Preventiva que usualmente se encuentra a un costado del reclusorio.

Comunicación eficaz tanto en el interior como en el exterior del CERESO. Armas en el interior del penal. Estar asignados en un área que facilitara la evasión. El apoyo de seis pistoleros fuertemente armados y hasta tres vehículos”.

Sobre “El Bolas”, se publicó en ZETA aquel abril de 2004:

“Luis Alberto Salazar Vega ‘El Bolas’, uno de los cinco reos que se fugaron la mañana del pasado miércoles 14 de abril de la Penitenciaría de La Mesa, pertenece a la banda de Arturo Villarreal ‘El Nalgón’, quien encabeza una célula del cártel Arellano Félix. A este grupo se le acredita el asesinato del licenciado Delgado Neri.

“Salazar Vega fue detenido en febrero de 2002 por participar en el secuestro del presunto narcotraficante sinaloense José Velázquez Martínez, a quien se dejó en libertad por los homicidios de Nancy Sukey Aranda Jasso y Miguel Ángel López Inzunza.

“Al escapar Velázquez y pedir ayuda de la Policía Municipal, dos agentes de esa corporación fueron asesinados por miembros de la misma banda.

“Con ‘El Bolas’ fueron detenidos Fidel Munguía Corrales “El Junio” y Rito Quintero Hernández “El Hitler”, quienes el 30 de junio de 2003 se fugaron de la Penitenciaría al desarmar a dos custodios de sus metralletas.

ZETA publicó (del 1 al 7 de febrero de 2002) que estos sujetos habían sido reclutados ‘por un tal Arturo Villarreal’. Villarreal era todavía un desconocido.

Hace unas semanas fue identificado como quien ordenó y comandó el operativo para asesinar al ex subprocurador de justicia de Baja California, licenciado Rodolfo Delgado Neri”.

Ahí finalizaba la investigación de Ortiz Franco sobre Luis Alberto Salazar Vega, donde hacía mención de Villarreal Heredia.

Los otros fugados en abril de 2004 fueron Héctor Flores Esquivias, Fausto Sánchez González, Jorge Ruvalcaba Verdugo y Luis Chávez García.

Las fotos de los criminales
“El Bolas” fue muy puntual en el móvil que llevó al narcotraficante recluido en un penal de Estados Unidos, Francisco Javier Arellano Félix, a ordenar personalmente el asesinato del editor de ZETA:

“Porque estaba publicando fotografías de ‘El Cris’, ‘El Teo’, y del ‘Nalgón’”.

Efectivamente, en la edición del 14 de mayo de 2004, un reportaje firmado por Francisco J. Ortiz Franco, informaba de las 76 fotografías que aparecían en un póster del FBI de los Estados Unidos, e identificaba a los principales criminales de Baja California.

Escribió Francisco Javier Ortiz Franco:
“Asociados, personal de la Procuraduría General de Justicia del Estado y del cártel Arellano Félix, obtuvieron más de 70 mil dólares por dotar de credenciales como agentes policíacos, a miembros de las distintas células del CAF”.

Párrafos más adelante:
“La credencialización se realizó en grupos. Intervino personal de la PGJE y un sicario de Ismael Higuera Guerrero, ‘El Mayel’, hermano de ‘El Palillo’.

Se turnaron para ponerse el mismo saco y corbata. Con la foto, les hicieron credenciales muy similares a las auténticas y se les vendieron a mil o mil quinientos dólares”.

Publicó Ortiz los nombres de algunos de los incluidos en el póster de búsqueda de la autoridad norteamericana:

“El Cris”, pistolero de “El Efra” y “El Macumba”, elementos varios que escoltan a Arturo Villarreal Heredia “El Nalgón”, Ricardo Estrada “El Pollo”, Julio Salas, “El Pillo”, Efraín Pérez “El Efra”, Jorge Briseño “El Cholo”, Saúl Montes de Oca , Francisco Cázarez Beltrán “El Quemado”, Feliciano Estrada, “El Loco Duarte”, entre otros. En el cartel también aparecía la fotografía de Teodoro García Simental, “El Teo”, hermano de “El Cris”.

Dos meses después de la publicación, Francisco Javier Ortiz Franco, fue asesinado por un grupo de hombres bajo las órdenes de Francisco Javier Arellano Félix, pero comandando por Jorge Eduardo Ronquillo “El Niño”.

Ni la Procuraduría Estatal, ni la Procuraduría General de la República, investigaron al menor de los Arellano Félix, la hipótesis principal por el crimen del periodista, siempre señaló a Arturo Villarreal Heredia “El Nalgón” como el autor material.

Pero el miércoles 6 de abril, por primera vez en un expediente federal, un integrante del cártel Arellano Félix, señaló directamente a “El Tigrillo” como quien ordenó el asesinato, y a Eduardo Ronquillo como quien lo cometió.

Los asesinos
La Procuraduría General de Justicia de Baja California, entonces titulada por Antonio Martínez Luna, inició investigación en cuatro líneas: cártel de los Arellano Félix, “Los Zetas”, Jorge Hank Rhon, y situación personal.

Para fundamentar que los asesinos se encontraban en el CAF, la Procuraduría analizó el contenido de las investigaciones periodísticas del licenciado Ortiz Franco. Se anotó entonces en un documento que el Procurador entregó a ZETA:

“Investigación que la víctima llevaba a cabo sobre el proceso penal seguido a Jorge Eduardo Ronquillo Delgado ‘El Niño’ por su participación en el homicidio de Alejandro Manjarrez, esto se fundamenta en las anotaciones existentes en la agenda personal de Francisco J. Ortiz.

“El Niño”, es un gatillero que trabaja como lugarteniente y ejecutor del CAF y estuvo detenido como responsable del homicidio de Alejandro Manjarrez, siendo liberado el 15 de enero de 2003 por resolución de amparo y revocación de sentencia.

Además que los testigos presenciales del homicidio describen a la persona que disparó de complexión delgado, estatura regular, y con el rostro cubierto, quien por la precisión de los disparos, la complexión física y la destreza para llevar a cabo la ejecución se presume que el homicida pueda ser ‘El Niño’”.

También se asentó en el documento:

“Posible venganza del CAF por la publicación en el semanario Zeta correspondiente a la edición del 14 al 20 de mayo del 2004, del reportaje denominado ‘Mas de 70 mil dólares costaron credenciales a sicarios del CAF’, signado por Francisco J. Ortiz Franco, donde se analiza e identifica a varios miembros del CAF cuyas fotografías fueron publicadas por el FBI”.

Luis Alberto Salazar Vega “El Bolas”, también dijo a quienes lo detuvieron, que a Ronquillo Delgado, a quien identificó como el asesino de Ortiz Franco, “lo mandaron matar los Arellano porque se les rebeló”.

Eso sucedió el 9 de octubre de 2004, cuando calcinaron su cuerpo dentro de un vehículo luego de matarlo de dos disparos a la cabeza.

La investigación oficial
La Procuraduría General de la República ejerció la facultad de atracción sobre el expediente del asesinato del Editor de ZETA, Francisco Javier Ortiz Franco.

Sin embargo, más allá del trabajo que durante las primeras semanas posteriores al crimen realizó la Procuraduría del Estado, no ha habido más indagación a prácticamente seis años de cometido el atentado.

Javier Arellano Félix “El Tigrillo” y Arturo Villarreal “El Nalgón” fueron detenidos por autoridades de los Estados Unidos en agosto de 2006 cuando vacacionaban en un yate de su propiedad que había zarpado de San Diego, California, pero que fue interceptado mar adentro cerca de La Paz, Baja California Sur.

Ambos fueron juzgados en la Corte del Distrito Sur de San Diego, California, Estados Unidos. Arellano Félix condenado a cadena perpetua luego que hizo un arreglo con la Fiscalía norteamericana para delatar al resto de los integrantes del cártel Arellano Félix, y Villarreal Heredia a 30 años de prisión.

Se les juzgó a ambos por organización delictuosa, conspiración, tráfico de droga y ejecuciones entre otros delitos cometidos.

Fueron señalados como autores de más de 20 homicidios, entre los cuales la Fiscal Laura Duffy, mencionó en sus alegatos a Arturo Villarreal Heredia como quien ordenó el asesinato del licenciado Francisco Javier Ortiz Franco.

La Procuraduría General de la República, en 2006 comandada por Daniel Cabeza de Vaca, dijo a ZETA que solicitaría la extradición de los delincuentes para ser procesados en México, entre otros delitos, por el asesinato del periodista y editor de ZETA. Sin embargo no hubo más información.

Ahora a la llegada de Marisela Morales Ibáñez como Procuradora General de la República en México, nuevos elementos para el esclarecimiento del asesinato de Ortiz Franco, aparecen en un expediente federal, a partir de la detención de Salazar Vega a manos del Ejército en Tijuana, Baja California.

LA CABEZA DE MOREIRA

Raymundo Riva Palacio
Analista Político

Distrito Federal.- ¿Cuánto cuesta la cabeza de Humberto Moreira? La pregunta tiene que responderse en su justa dimensión para poder entender claramente el fondo de la sistemática imputación al ex gobernador de Coahuila por el crecimiento seis veces de la deuda durante su mandato, agravado por la falsificación de documentos para justificar el endeudamiento.

 Los deslindes de Moreira y las acusaciones formales contra dos de sus ex colaboradores que presuntamente realizaron la falsificación, no le han desviado la metralla política que sigue acribillándolo. Moreira está políticamente muy herido.

No es el tema del endeudamiento lo central, al estar en condiciones de justificar las razones por las cuales se tuvo que elevar la deuda en su gobierno y mostrar en dónde se inyectaron esos recursos, sino el de la falsificación de documentos, que lo lleva del terreno presupuestal al de la ilegalidad con consecuencias penales.

En el mejor de los casos, si no es culpable de ello Moreira, sí es responsable. Si no llega a enfrentar un problema penal, sí está sumido en uno moral, de imagen pública y de maniobrabilidad política.

 ¿Cuánto cuesta entonces la cabeza de Humberto Moreira? Para responderla, habría que empezar al revés.

En primer lugar, el horizonte del embrollo en el que se encuentra el líder del PRI no tiene como horizonte 2012, sino noviembre 13. Se puede argumentar que la intención primaria de exponer las ilegalidades en Coahuila no está vinculada al proceso presidencial de 2012, sino a las elecciones para la gubernatura de Michoacán, el estado natal del presidente Felipe Calderón, y donde la candidata del PAN es su hermana, Luisa María.

 El 2012, en esta línea de pensamiento, esta todavía muy lejano. Pero además, para cualquiera de los dos aspirantes del PRI a la candidatura presidencial, Moreira es desechable.

Incluso para Enrique Peña Nieto, puntero en las preferencias, y su equipo de campaña, Moreira es como un fusible.

Peña Nieto tiene en el PRI a Ricardo Aguilar, secretario de Organización y número tres en el partido, y a Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Operación Política, que lleva la relación con los gobernadores.

Un ataque contra Moreira, pensando en 2012, sería en este momento inútil, tanto porque no pertenece al núcleo de estrategas de Peña Nieto, como tampoco tendría ningún efecto entre el electorado a casi ocho meses de la elección.

Pero si bien el dirigente del PRI es desechable en el contexto de la elección presidencial, no lo es en la lucha por la gubernatura de Michoacán, donde el presidente Calderón, más que su hermana la candidata o el PAN, se juega prestigio político y la percepción sobre si él y su partido, serán capaces de montar una campaña presidencial exitosa el próximo año.

Moreira tiene en Michoacán su primera gran prueba como líder del PRI, no porque sea la primera gubernatura en juego bajo su liderazgo, sino por lo que ese estado significa en Los Pinos y para la plataforma del PAN para 2012. Moreira asumió el control de la operación territorial en el estado y revitalizó la campaña de Fausto Vallejo, que supera hasta ahora en las preferencias electorales a Luisa María Calderón y a quien aún va en segundo lugar, el perredista Silvano Aureoles.

La candidata panista ha recibido un fuerte apoyo federal, que se mide en spots del gobierno en Michoacán y en la forma como deshidrataron las finanzas del gobierno de Leonel Godoy, a quien dejaron sin recursos para operar políticamente la elección a favor del PRD.

No deja de ser paradójico, asimismo, que contrató al Gabinete de Comunicación Estratégica, presidido por Liébano Sáenz, que trabaja en el cuarto de guerra de Peña Nieto, para que la posicionen en el electorado.

La operación de pinzas en las filas panistas incluye presionar a Aureoles para que decline a favor de Calderón, y desgastar a Moreira.


 Las dos rutas corren en paralelo y están avanzando en intensidad. Moreira sigue su fuga hacia delante, y juega en Michoacán su permanencia en el partido. O al menos, como asegura un dirigente priísta cercano a Peña Nieto, prolongar su agonía.

PURA CALAVERITA


Marquesina política
Dr. Shivago
En esta ocasión y con motivo de la tradicional celebración del Día de los Fieles Difuntos, en lugar de nuestros habituales desfiguros le trataremos de hacer más ameno el momento con algunas “calaveritas” dirigidas a conocidos personajes del vodevil político sonorense, mismas que esperamos sean de su completo agrado, y si no, pues ni modo, se aguanta.

Por cierto, ¿sabe usted por qué motivo se dice “los fieles difuntos”?; pues porque apenas difuntos pueden ser en verdad fieles, jeje, eso dicen, eh?

Javier Gándara Magaña, alcalde Hermosillo.

La huesuda que no distingue/
cargo o puesto en el Gobierno/
por Gándara Mengaña preguntó/
pa’ llevárselo al infierno.

En la Presidencia lo encontró/
arreglando licitaciones/
es que el infame nunca imaginó/
que ya acabarían sus maquinaciones.

Por transa y avorazado/
al fondo del sepulcro fue a dar/
ahora sólo falta lo acompañe/
un muy cercano familiar.

En Palacio Municipal/
mucha joven se divierte/
pues también de encima se han quitado/
a un viejito rabo-verde.

Ahí te quedas Javierín/
solo, triste y olvidado/
es lo que te merecías/
por gandalla y descocado.

……………..+………………………

Guillermo Padrés Elías, gobernador del Estado.

Sacando cuentas del acueducto/
la muerte al Gober sorprendió/
siendo todo tan repentino/
que ni las manos metió.

Hay por ahí quien comenta/
de un posible “complotillo”/
organizado por los caciques /
opositores al “Novillo-Hermosillo”.

Padrés Elías sin embargo/
lucía muy despreocupado/
pues afirmaba que el acueducto/
había quedado presupuestado.

“No me importa que me lleves”/
decía Padrés a la muerte sonriente/
“pues el gusto que me queda/
es que me pelaron los dientes”.

Hoy descansa en el camposanto/
pues ya su ciclo cumplió/
los hermosillenses lo recordarán/
como quien la sed les sació.

………………..+………………………….

Ernesto “el Borrego” Gándara Camou, presidente Sonora de Pie, A.C.

Con su Sonora de Pie/
recorría todo el Estado/
sin saber que la calaca/
ya lo tenía centrado.

El Borrego Gándara yace difunto/
está listo para el enterrador/
¡aah qué mala suerte la suya,/
no lo dejan ser Senador!

Primero fue el Chapo Bours/
quien le hizo a Ernesto la malora/
pues dicen que de otra forma/
hoy gobernaría Sonora.

Pero como bien dice la catrina/
lo mejor es no especular/
pues lo que pasó pasó/
y hay que volver a comenzar.

Es posible que en el más allá/
donde nadie le haga daño/
pueda por fin el Borrego/
alcanzar tan anhelado escaño.

…………………+……………………………..

Eduardo Bours Castelo, ex gobernador de Sonora

Desde lo profundo de una cloaca/
la muerte al Chapo logró sacar/
no es que el infame se escondiera/
sino estaba en su justo lugar.

Marcadas en su rostro estaban/
las huellas de golpiza reciente/
tanto así que la huesuda/
rápido se declaró inocente.

“Yo no fui quien le pegó”/
aclaró presurosa la inmortal/
“de eso pregúntenle al Roger padre/
que fue quien lo mandó al hospital”.

Hoy reposa Eduardo Bours/
ataviado en fría mortaja/
tan picudo que se las daba/
para terminar en triste caja.

………………..+…………………

Juan Bautista Valencia Durazo, presidente del PAN Estatal.

Hasta la sede del PAN Estatal/
llegó una visitante distinguida/
no era ninguna dama conocida/
sino la parca enfurecida.

“Dónde anda ese güerito/
que se las da de muy artista/
dicen que es de Granados/
y se llama Juan Bautista”.

Temblando de puro miedo/
y también con calentura/
Valencia quiso librarla/
ofreciendo una candidatura.

“Yo pa’ qué carambas quiero/
en la política destacar/
si de todos es bien sabido/
que sí me gusta trabajar”.

Al final con todo y huesos/
a la fosa fue a parar/
pobre güero mala suerte/
ni la lista pudo palomear.

……………..+………………………….

Claudia Artemisa Pavlovich Arellano, presidenta del PRI Estatal.

Vestida de traje sastre/
Vuitton bolso y zapatillas/
la muerte a Claudia sorprendió/
llevándosela en carretilla.

De nada valieron las súplicas/
ni llamadas de Ricky Mazón/
hoy desamparada sin padrino/
llora triste en el panteón.

La macabrosa muy malosa/
presume hoy muy vanidosa/
que hacía tiempo no tenía/
una inquilina tan olorosa.

………………+………………………..

Carlos Navarro López, presidente del PRD Estatal.

Al fondo del camposanto/
se escucha un lastimero llanto/
es el de Carlos Navarro/
tras sufrir un desencanto.

Sucedió que éste pensaba/
a la calaca poder afiliar/
pero todo fue un engaño/
pa’ podérselo escabechar.

Quién le manda por ingenuo/
creerle a la macabra tal patraña/
como si en sus planes estuviera/
soportar tanto político araña.

……………..+…………………………..

Ensalada de políticos

Cansada ya la huesuda/
de tanto político macuarro/
puso a todos a media calle/
y los arrolló con su carro.

Ahí estaban el De Lucas/
Cano Vélez y Samuel Moreno/
puro prángana charlatán/
que no valen lo que un mazapán.

Otro bloque lo conforman/
puros grillos encaramados/
el profe Ochoa, Paz Pellat y Enrique Torres/
entre otros más iluminados.

Pobrecita la huesuda/
ya no sabe ni qué hacer/
pues de tanto sinvergüenza/
casi está a punto de desfallecer.

…………..+………………….

La del estribo

Y con esta me despido/
ustedes habrán de disculpar/
hicimos lo que pudimos/
nada más pa’ vacilar.

Vuela vuela calaquita/
y párate en aquella esquina/
que estás fueron las calaveritas/
de la mentada Marquesina.
Aburrr!!!
Hasta luego