miércoles, 27 de noviembre de 2019

LOS LEBARÓN PIDEN A LA CASA BLANCA QUE DECLARE A CÁRTELES MEXICANOS COMO ORGANIZACIONES TERRORISTAS



La familia LeBarón solicitó este domingo 24 de noviembre a la Casa Blanca -sede del Gobierno de Estados Unidos- declarar como organizaciones terroristas a los cárteles de drogas en México, mismos que buscan poder político para crear un “narcoestado”, cuyos “actos desenfrenados de violencia y asesinato han invadido nuestras fronteras y creado una crisis internacional”.

La solicitud fue publicada en el apartado de peticiones del portal web WhiteHouse.gov, donde los LeBarón señalaron que dichas organizaciones criminales cuentan “con recursos aparentemente ilimitados”, por lo que “ha resultado casi imposible detenerlos”.

“Los carteles controlan el flujo de opioides, heroína, metanfetaminas, cocaína, fentanilo ultra mortal y todas las demás drogas ilegales que se introducen de contrabando a los Estados Unidos desde México”, explicó la petición, que agregó que dichos grupos secuestran, extorsionan y y dirigen las principales redes de trata de personas con casi total impunidad.

Indicó que en México se comete aproximadamente 35 por ciento más asesinatos que los que perpetran en conjunto los grupos terroristas reconocidos. “No podemos permitirnos continuar con las mismas políticas fallidas para combatir el crimen organizado. ¡Son terroristas y es hora de reconocerlo!”, finaliza la petición, que debe reunir 100 mil firmas en un periodo de 30 días para obtener una respuesta oficial de la Casa Blanca.

“Creemos firmemente que entre el aumento de la violencia que causan en Estados Unidos y el veneno que comercializan y proporcionan cada día al pueblo estadounidense en forma de drogas ilegales, los cárteles mexicanos representan un mayor riesgo de seguridad para el pueblo estadounidense que la mayoría de los otros grupos terroristas oficiales combinados”, indicó Bryan LeBarón el pasado 22 de noviembre en un comunicado.

“Rechazamos absolutamente la idea de que [los cárteles] no tienen una agenda política, ya que se ha demostrado claramente que influyen en el Gobierno mexicano en demasiados niveles […] Su objetivo es ganar suficiente poder político como para crear un ‘narcoestado’ en México con el fin de garantizar que puedan continuar operando su imperios oscuros sin condena ni consecuencia”, se lee en el texto.

En el documento, LeBarón indicó que mientras las familias afectadas por la masacre cometida el pasado 4 de noviembre por presuntos criminales en el municipio de Bavispe, Sonora, que dejó 9 personas muertas, tres mujeres adultas y seis menores, analizan el plan para realizar la “Caravana a Washington”, misma que se pospuso.

“Como ciudadanos estadounidenses, las familias buscan encontrar maneras de mantener esta tragedia en la conciencia pública, que sus amadas esposas e hijos no hayan muerto en vano”, anotó LeBarón, quien explicó que la “Caravana a Washington” tiene tres objetivos.

“El primero es continuar elevando conciencia sobre la gravedad de la situación actual en México, que está teniendo efectos reales no sólo a más de medio millón de ciudadanos estadounidenses que actualmente viven en México, sino que ha causado un aumento en el crimen e inseguridad que se extiende sobre la frontera de los Estados Unidos en forma de pandillas violentas y redes de distribución que trabajan directamente con y bajo el mando de los cárteles”.

El segundo objetivo, agregó LeBarón, es un intento de arrojar luz sobre el hecho de que ha habido un promedio de casi cien asesinatos por día en México desde principios de 2018 debido a las organizaciones terroristas que actualmente operan con casi total impunidad.

“Muchos expertos predicen que sólo empeorará a menos que México y Washington adopten una postura agresiva. Si bien respetamos plenamente la soberanía de México en el Gobierno de sus ciudadanos, reconocemos que estamos lidiando con una crisis internacional que requiere la cooperación de ambos Gobiernos para hacer una diferencia real”, añadió.

El tercer propósito, dijo LeBarón, es expresar su gratitud al Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) y a los funcionarios electos de Estados Unidos, incluyendo al presidente Donald Trump y varios senadores, así como policías y agentes de la Patrulla Fronteriza, quienes expresaron sus condolencias y ofrecieron apoyo a las familias de las víctimas.

LeBarón aseguró que la “Caravana a Washington” se ha pospuesto para reunir suficientes firmas y garantizar una respuesta oficial de la Casa Blanca, y poder obtener una invitación formal para discutir sus preocupaciones con los miembros de la Administración encabezada por Trump.

Sin embargo, puntualizó que el plan de la caravana todavía está sobre la mesa, y que han discutido sus preocupaciones con integrantes del Congreso estadounidense, pero su comunidad optó por iniciar primero con una petición al presidente de EE.UU.

“No descansaremos hasta que hayamos visto justicia, ni nos veremos frustrados en nuestros planes para promover la libertad y la seguridad hasta que finalmente nuestros Gobiernos colectivos tracen una línea firme para establecer que el acto de asesinar a mujeres y niños inocentes ya no se cumplirá con impunidad, ¡especialmente el asesinato de ciudadanos estadounidenses!”, concluyó LeBarón.

El pasado 18 de noviembre, la familia LeBarón informó que enviaron una carta al presidente estadounidense Donald Trump, solicitándole una reunión con él en Washington. En su misiva abundaron que planean viajar en caravana desde la comunidad de La Mora, hasta la capital estadounidense, para reunirse con el mandatario de EE.UU., para que les brinde apoyo para la seguridad en México.

En la carta que fue publicada en sus diversas cuentas de las redes sociales, también convoca a otros miembros de la comunidad sonorense de La Mora. “Deseamos expresar la profundidad de nuestro agradecimiento por la gran cantidad de apoyo que proviene de su administración durante este tiempo”, indica la misiva.

La carta que está fechada el pasado 17 de noviembre, fue recibida por Trump a través del gobernador de Dakota del Norte, Doug Burgum, quien tiene relaciones con la familia mormona. “La masacre de LaMora se ha convertido en un llamado a unir a todos para defender la paz y la seguridad no solo de los Estados Unidos, sino también de México”, señalaron los LeBarón, quienes cuentan con la doble nacionalidad.

(SEMANARIO ZETA/ DESTACADAS BCS  CARLOS ÁLVAREZ/DOMINGO, 24 NOVIEMBRE, 2019 06:46 PM)

CULIACÁN, “LA GUERRA MÁS BREVE DE LA HISTORIA”, UNO DE LOS 5 MOMENTOS MÁS DIFÍCILES PARA AMLO



El presidente Andrés Manuel López enlistó este miércoles 27 de noviembre, los cinco momentos más difíciles que ha vivido durante el primer año de lo que el mandatario nacional denomina la Cuarta Transformación de México.

Entre ellos la explosión por una toma clandestina de combustible en Tlahuelilpan, Hidalgo; la amenaza del Gobierno de Estados Unidos de imponer aranceles; la “guerra” de Culiacán, en Sinaloa; la masacre de la familia LeBarón; y las críticas por conceder asilo político a Evo Morales Ayma.
“Vamos bien, no hemos tenidos problemas graves. En la política se requiere virtud y fortuna, la suerte tiene que ver con la política en un año hemos pasado por momentos difíciles, pero no muchos, cinco”, dijo el presidente desde Palacio Nacional.
El “más doloroso”, porque “costó muchas vidas”, fue la explosión en Tlahuelilpan, Hidalgo, en la que murieron 137 personas, debido a la explosión de un gasoducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) que transportaba combustible, presuntamente manipulado por los llamados “huachicoleros”.
“El más doloroso, el que más me pegó en lo intimo, fue lo de la explosión en Hidalgo en donde perdieron la vida 137 personas, eso fue lo más lamentable”, según dijo el titular del Poder Ejecutivo Federal en su conferencia de prensa matutina.
“Luego podríamos decir que tuvimos los aranceles, esa crisis, la amenaza unilateral de imponer aranceles a las mercancías mexicanas que también fue un momento delicado, afortunadamente salimos adelante, salimos bien, cumplimos con los compromisos que hicimos y se alejó esa amenaza y eso ayudó mucho a la estabilidad económica del país”, señaló el político tabasqueño.
El tercer momento complicado para López Obrador fue el operativo fallido en Culiacán, Sinaloa, donde se detuvo y luego se liberó a Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón”, hijo del capo Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, “El Chapo”, el pasado 17 de octubre.
“Otro momento difícil fue la guerra que se desató en Sinaloa, una guerra breve, yo creo que es la guerra más breve en la historia, una guerra de cuatro horas, fue también complicado porque tomamos decisiones en circunstancias difíciles, pero consideramos que fe lo adecuado, que se actuó bien”, indicó.
Como cuarto momento, el presidente recordó el ataque contra miembros de la familia Lebarón, en el municipio de Bavispe, en los límites de Sonora y Chihuahua, que dejó nueve personas muertas. “La pérdida de la vida tres mujeres y seis niños, eso fue muy fuerte y estamos actuando para esclarecer los hechos para que haya justicia. estamos trabajando en eso”, señaló.
El quinto episodio que según el mandatario nacional ha sido complicado en su administración, fue el haber dado asilo político a Evo Morales Ayma, ex presidente de Bolivia, quien fue obligado a renunciar a su cargo -cuando buscaba su reelección, tras 14 años en el poder, “por sugerencias del ejército y policía de su país”.
“La decisión que tomamos de otorgar el asilo a Evo Morales, fue una decisión que se tomó, creo que también oportuna, adecuada, apegada a nuestros principios de política exterior de proteger a perseguidos políticos, de proteger a quienes son acosados y pueden ser agredidos”, señaló López Obrador.
Finalmente, el presidente dijo que las asignaturas pendientes en su Gobierno son: el problema de la inseguridad y la violencia, sin embargo, señaló que los avances durante su administración son muchos.
“Se dejó crecer mucho el problema, fue equivocada la estrategia que se aplicó, fue un crimen haber declarado la guerra al narcotráfico y todavía estamos nosotros padeciendo esa decisión equivocada”, reiteró el político tabasqueño.
“Cuando llegamos ya estaban las bandas, no surgieron a partir del 1 de diciembre del año pasado y a veces se olvida eso. Es uno de los pendientes que tenemos”, abundó el presidente de México.

(SEMANARIO ZETA/ DESTACADOS  CARLOS ÁLVAREZ/MIÉRCOLES, 27 NOVIEMBRE, 2019 07:26 AM)

EN 11 MESES: 53 MASACRES EN MÉXICO



Ataques armados con por lo menos cuatro víctimas en bares, carreteras, viviendas, zonas serranas y rancherías, han dejado 411 muertos y más de 90 lesionados en los primeros once meses del presente sexenio. Entre las víctimas hay 11 niños, 20 mujeres y 35 policías y militares. Tan solo en multihomicidios, en diez bares murieron 92 personas en seis estados del país. Michoacán, Tamaulipas, Guanajuato, Veracruz y Guerrero, son las entidades con mayor incidencia en este tipo de atentados y cantidad de víctimas fatales. Muy pocos detenidos, aunque delincuentes y organizaciones criminales han sido identificados por los hechos

A casi un año de iniciada la actual administración federal, se han registrado 53 masacres en México, en las que han fallecido por lo menos 411 personas y más de 90 resultaron lesionadas, de acuerdo con un recuento realizado por esta casa editorial de los hechos en los que un mínimo de cuatro personas han sido asesinadas por evento.

La más reciente apenas el jueves 21 de noviembre, cuando un comando emboscó a cinco policías en Fresnillo, Zacatecas.

Los homicidios múltiples ocurrieron en 16 entidades federativas, destacando por su violencia Michoacán, Guanajuato, Tamaulipas, Guerrero y Veracruz. Los ataques se reportan en calles y avenidas de ciudades, en la sierra, carreteras, brechas, algunas viviendas y de manera muy preocupante en bares y centros de diversión.

Indicadores delictivos presentados recientemente por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) destacan que durante 2018 se registraron 36 mil 685 homicidios en el país; mientras que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública refiere que de diciembre de 2018 a septiembre de 2019, ocurrieron 28 mil 782, lo que indica que la cifra del año anterior podría rebasarse.

En todas las masacres cometidas en este sexenio se han empleado armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas que entran de contrabando de Estados Unidos y otros países a México, para abastecer a las organizaciones criminales que en diversos territorios se encuentran en conflicto por el mercado negro de la droga y otros ilícitos como secuestro, extorsión y sustracción de hidrocarburos.

Entre las 411 víctimas de los asesinatos múltiples de referencia, se encuentran 375 hombres, 20 mujeres y 11 niños. Entre los varones victimados, se tiene el dato de que 23 eran policías, cinco custodios penitenciarios y siete elementos del Ejército Mexicano. Entre los más de 90 lesionados en los mismos hechos también hay por lo menos seis niños y once policías estatales y municipales.

Los ataques masivos que han horrorizado a la sociedad mexicana se registran por igual en sitios cerrados que abiertos. Según datos recabados por ZETA:

* 12 de los hechos ocurrieron en calles y avenidas de ciudades.
* 11 en carreteras, caminos o brechas.
* 10 en bares citadinos.
* 5 en la sierra.
* 5 en ranchos o comunidades.
* 1 en una comandancia de Policía.
* 1 en una terminal de autobuses.
* 1 en un tianguis del automóvil.

La brutalidad de los grupos delictivos, muchos de ellos identificados, ha elevado la cuota de sangre y muerte en los estados con más agresiones. En 29 de las ocasiones los ataques armados de delincuentes tuvieron como blanco a personas de la sociedad civil, se reportaron siete confrontaciones entre grupos criminales organizados, una emboscada a militares y cuatro emboscadas a policías. Sin embargo, también en cuatro ocasiones el Ejército abatió a sus atacantes y policías eliminaron a presuntos delincuentes en cinco eventos. Otros dos hechos ocurrieron entre grupos de autodefensas.

Las masacres en bares son de espanto. Se tiene registro de 92 muertos y por lo menos 32 heridos en las agresiones en ese tipo de sitios de recreo. Guanajuato y Veracruz lideran la incidencia negativa en ese rubro.

El uso indiscriminado de armas de fuego se hizo sentir en bares y cantinas de las ciudades de  Irapuato, Silao, Salamanca, Minatitlán, Coatzacoalcos, Tepalcatepec, Playa del Carmen, y Guadalupe en Zacatecas.

Aún no cesa el horror que causó el fallido operativo para detener a Ovidio Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, el 17 de octubre en Culiacán, cuando se replicaron balaceras que dejaron ocho personas muertas. Tampoco se pueden borrar las imágenes de los asesinatos de tres mujeres y seis niños de la comunidad LeBarón, el 4 de noviembre en la sierra de Bavispe, Sonora. Y en diversas partes del territorio nacional se siguen presentando homicidios múltiples.

Los hechos más recientes, son la emboscada del 8 de noviembre en la comunidad zapoteca de San Vicente Coatlán, Oaxaca, donde murieron cinco policías estatales y cuatro más fueron lesionados cuando realizaban labores de patrullaje a bordo de dos de sus unidades. Y los enfrentamientos entre militares y el Cártel del Noreste, el día 14 del mismo mes en Nuevo Laredo, Tamaulipas, con saldo de siete muertos, entre estos un soldado del Ejército Mexicano.

Y la última el jueves 21 de noviembre en Zacatecas, cuando cinco policías municipales de Fresnillo fueron emboscados por un comando en las inmediaciones del municipio de Calera.

Ni las autoridades federales, menos aún las locales, han podido revertir la espiral de violencia que se vive en sus territorios. Cabe mencionar que de los 16 estados que registran masacres, ocho son gobernados por funcionarios emanados de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), tres por Acción Nacional (PAN), dos por Movimiento Regeneración Nacional (Morena), uno por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), otro por Movimiento Ciudadano y uno por Partido Encuentro Social (PES).

GUERRERO Y MICHOACÁN

La nueva administración presidencial no tardó muchos días en ver los primeros brotes de violencia. El 10 de diciembre de 2018 ocurrió un enfrentamiento entre civiles armados y policías comunitarios en la zona serrana de Petatlán, Guerrero, con saldo de seis hombres muertos. A partir de entonces y  a la fecha Guerrero seguiría rindiendo cuota de sangre en balaceras y masacres.

El 27 de enero de 2019, grupos antagónicos de autodefensas chocaron en el camino a la comunidad de Paraíso de Tepila, en Chilapa. Cuando la Policía Estatal arribó al lugar, encontró dos camionetas baleadas con diez personas muertas a tiros y dos heridas. Meses después, el 21 de julio, durante el ataque a un bar en Acapulco, cinco hombres fueron asesinados y seis lesionados.

Por lo menos cuatro elementos del Ejército que realizaban tareas de erradicación de cultivos de droga, murieron acribillados en Guerrero, producto de una emboscada del llamado Cártel de la Sierra, el 24 de septiembre. Otro enfrentamiento, el 15 de octubre en Tepochica, municipio de Iguala, cargaría los muertos hacia el lado de presuntos delincuentes; 14 de los fallecidos fueron civiles y un militar. A los civiles les aseguraron 6 mil 329 cartuchos para siete diferentes tipos de armas de alto poder.

Un nuevo tiroteo entre civiles armados se reportó en Guerrero, pero en la comunidad de Pochahuizco, municipio de Zitlala, el 24 de octubre. El saldo fue de nueve fallecidos. Las víctimas estarían vinculadas al grupo delictivo Los Rojos, liderado por Zenen Nava Sánchez “El Chaparro”, quien se disputa el territorio con la organización Los Ardillos. En el lugar de la agresión había más de 50 casquillos percutidos de rifles de asalto.

En Michoacán ha ocurrido la mayor parte de los multihomicidios. Desde el registrado el 22 de febrero, cuando civiles y agentes de la Base de Operaciones Mixtas en Buenavista se agarraron a balazos en un intento por detener a Nicolás Sierra Santana “El Gordo”. Murieron nueve civiles y un mando militar.

Luego, el 2 de abril en Uruapan, cuatro hombres fallecieron tras un enfrentamiento entre grupos del crimen organizado.

Uruapan se convirtió en tierra de muerte. El 22 de mayo hubo otra balacera entre Los Viagra y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la colonia Arroyo Colorado, cerca de la carretera hacia Lombardía, donde diez personas perdieron la vida y tres quedaron heridas. Dos días más tarde, dentro de una camionera incinerada que estaba a la orilla de la carretera El Durazno-Angahuan, fueron hallados cinco cadáveres calcinados. Para el 1 de junio, otros cuatro cuerpos sin vida y torturados se localizaron a un costado de la misma vía de comunicación, en la comunidad Las Cocinas.

El 25 de julio, en Uruapan, a las afueras de la funeraria San José mataron a tiros a siete personas y lesionaron a diez. Los presuntos autores fueron señalados como miembros de Los Viagra. Seis noches después, un grupo de sujetos armados arribó a las afueras de un domicilio de la colonia Infonavit Patria en la misma ciudad y asesinó a cuatro personas que se encontraban en un convivio.

El más dantesco hallazgo del sexenio se registró la madrugada del 8 de agosto, cuando autoridades dieron cuenta de los cadáveres de 19 personas colgadas y desmembradas en tres diferentes puntos de Uruapan, entre estos el Bulevar Industrial. Algunas de las víctimas eran miembros de la organización de Los Viagra. Fueron detenidas 14 personas, pero no se conoció la prosecución de las pesquisas.

En la comunidad de Loma Blanca, en Tepalcatepec, el 30 de agosto se reportó el enfrentamiento entre grupos delictivos con armas de alto calibre y granadas de fragmentación. Nueve sicarios muertos y once lesionados, el saldo de la refriega. El viernes 20 de septiembre cuatro personas murieron durante el ataque armado a un bar.

La más dolorosa de las masacres en Michoacán sucedió el 15 de octubre, cuando 13 policías estatales murieron y tres quedaron heridos, tras ser emboscados en El Aguaje, municipio de Aguililla. Los agentes iban a cumplimentar una orden judicial, cuando fueron atacados por unos 30 sicarios del CJNG que viajaban en camionetas blindadas. También realizaron la quema de varias patrullas, robo de armamento y dejaron narcomensajes. A un mes del hecho, el gobernador Silvano Aureoles asegura que ya hay varios detenidos.

El 3 de noviembre la muerte reapareció en Uruapan y en un tianguis del automóvil, cerca de la plaza de toros, sujetos armados asesinaron a cinco personas.

GUANAJUATO Y VERACRUZ

La guerra que sigue el CJNG en Michoacán también se traslada hacia Guanajuato, donde junto con su principal contendiente, el Cártel Santa Rosa de Lima, han protagonizado los más terribles episodios de violencia en la entidad del Bajío. El 19 de diciembre de 2018, durante dos ataques a tiros en bares de Irapuato y Silao, seis personas murieron. Mientras que el 20 de febrero de 2019, cinco personas fueron asesinadas y dos quedaron heridas cuando un comando irrumpió en una vivienda de la comunidad Veta de Ramales, en Silao.

La madrugada del 9 de marzo, en el bar La Playa Men’s Club de la colonia San Roque, en Salamanca, quince personas murieron y cinco resultaron lesionadas en un ataque a balazos por parte de un grupo armado que  irrumpió en el establecimiento y disparó a clientes y empleados. El hecho fue atribuido al CJNG.

Durante un ataque en la comunidad San Antonio Calichar, municipio de Apaseo el Alto, ocho  personas murieron y cuatro fueron heridos el 6 de abril. Entre los muertos estaba un menor de edad. Se supo que un comando armado llegó al mediodía a la localidad y disparó contra los habitantes y dos vehículos.

El 2 de agosto, en un sorpresivo ataque a la Comisaría de Policía del municipio de Valle de Santiago, Guanajuato, cinco personas murieron. A través de un video difundido en redes sociales, integrantes del CJNG acusaron a Antonio Yépez “El Marro”, líder del Cártel Santa Rosa de Lima, de estar detrás del hecho registrado en los separos de la Policía Municipal.

Un nuevo multihomicidio en Salamanca, perpetrado el 10 de octubre, dejó cinco hombres muertos. Los hechos ocurrieron en un bar conocido como Raymond, donde según testigos, hombres armados llegaron a bordo de automóviles y motocicletas, acribillando a los ocupantes del establecimiento.

Veracruz es otro de los focos rojos del país. En Minatitlán, el viernes 19 de abril, sujetos empistolados irrumpieron en el salón de fiestas La Potra de la colonia Obrera, para acribillar a los asistentes. Murieron 14 personas, entre ellas mujeres y un niño de un año de edad. Las autoridades  establecieron la línea de investigación de una venganza entre Los Zetas y el CJNG. Hubo dos sospechosos detenidos.

El 16 de mayo, cinco personas fueron asesinadas y cinco quedaron malheridas en un ataque armado  en la comunidad de Tuzamapan, municipio de Coatepec, Veracruz. Doce sicarios llegaron a un puesto de venta de limones y dispararon en una presunta venganza.

El 27 de agosto ocurrió la mayor masacre en el país, al ser incendiado intencionalmente el bar Caballo Blanco en Coatzacoalcos. Por lo menos 30 personas murieron, entre ellas diez mujeres. Otros de los fallecidos eran dos marinos de un barco petrolero que había atracado en el puerto días antes. Los familiares de las víctimas, entre ellos bailarinas, barman, meseros y guardias de seguridad, solicitaron medidas cautelares al recibir amenazas de muerte. Como presunto autor del ataque se identificó a Ricardo “N” alias “La Loca”, de 29 años.

DEL SURESTE AL NORTE

En el bar Las Virginias de Playa del Carmen, Quintana Roo, una balacera dejó un saldo de siete personas muertas y una lesionada la noche del 6 de enero. Por lo menos cuatro personas con armas largas irrumpieron en el antro y sin mediar palabra dispararon en varias ocasiones contra los clientes. El secretario de Seguridad Pública Estatal, Alberto Capella, aseguró que el ataque está presuntamente relacionado con el narcomenudeo. Dos días después se informó de la detención de cinco sujetos relacionados con el hecho.

Otra balacera en una cervecería de Playa del Carmen, la noche del 13 de mayo, tuvo resultados menos funestos que la anterior. Sin embargo, hubo un muerto y once lesionados. Tres días después, en el estacionamiento del bar La Gota del mismo destino turístico, fue localizado sin vida el reportero Francisco Romero, mejor conocido como “El Ñaca”, quien presentaba diversos golpes, así como un impacto de bala en la cabeza.

El 9 de enero, miembros del Ejército localizaron 21 cuerpos -17 de estos calcinados- y cinco camionetas incineradas en el Ejido Refugio Hinojosa, municipio Miguel Alemán, Tamaulipas. Trascendió que el hallazgo fue producto de un enfrentamiento entre el Cártel del Noreste y el Cártel del Golfo.

En la autopista a Nuevo Laredo, el 9 de marzo elementos del Ejército y hombres armados se enfrentaron a tiros con un saldo de seis civiles muertos. Presuntamente los soldados repelieron una agresión de los sujetos armados que se desplazaban a bordo de por lo menos diez vehículos. El 15 de agosto, un enfrentamiento entre policías de Tamaulipas y hombres armados dejó otros seis presuntos delincuentes fallecidos, en una brecha del municipio de San Fernando, a la altura del poblado González Villarreal.

El 27 de agosto hubo dos balaceras en Nuevo Laredo entre la Policía Estatal y el grupo criminal identificado como La Tropa del Infierno. Los uniformados abatieron a once de los presuntos delincuentes. También durante la primera semana de septiembre, policías estatales sostuvieron un enfrentamiento con civiles armados en Nuevo Laredo. Hubo ocho personas muertas, todas civiles. Se investiga una posible ejecución extrajudicial.

En la colonia Loma Linda de Saltillo, Coahuila, un enfrentamiento entre policías municipales y civiles armados dejó un saldo de nueve presuntos criminales muertos y dos policías heridos el 27 de abril. La balacera duró aproximadamente hora y media en un domicilio.

El 19 de mayo, en el Ejido La Florida, municipio de Múzquiz, Coahuila, se registró un tiroteo entre policías estatales y presuntos delincuentes que dejó por lo menos seis civiles armados muertos y un policía gravemente lesionado. La balacera ocurrió cuando las autoridades instrumentaban un operativo luego de que miembros de la delincuencia organizada habían baleado el edificio de la delegación de la Fiscalía General de Justicia de San Juan de Sabinas.

El 26 de agosto, tres niñas de 4, 13 y 14 años, además de un hombre de 25 años, fueron asesinados a balazos en un rancho de la colonia Riberas del Bravo de Ciudad Juárez, Chihuahua. Las víctimas estaban en compañía de sus padres dentro del rancho, cuando un grupo de hombres armados ingresó y abrió fuego contra los presentes, llevándose al padre de las menores. La Fiscalía Estatal señaló que el multihomicidio tiene que ver con una venganza entre bandas del crimen organizado.

El lunes 4 de noviembre, en la sierra de Bavispe, Sonora, en una de las más terribles masacres que se recuerden, sicarios asesinaron a tres mujeres y seis niños de la comunidad LeBarón, de ascendencia mormona, que viajaban a bordo de tres camionetas Suburbana. Otros seis infantes resultaron lesionados. El gobierno aseguró que las primeras investigaciones apuntan a que la masacre se trató de una confusión; sin embargo, para los familiares de las víctimas fue un ataque directo. Un sujeto fue detenido en Agua Prieta en poder de un arsenal, pero no se ha confirmado su participación en la masacre.

Actualmente agentes del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos apoyan en las investigaciones y trabajan en la zona donde se registraron los homicidios.

DEL CENTRO AL OCCIDENTE

Una agresión a balazos ocurrida el 17 de febrero en Iztapalapa, alcaldía de Ciudad de México, dejó siete fallecidos y cuatro lesionados. El ataque se registró en calles de la zona suroriente, donde un grupo armado disparó contra personas que se encontraban frente a la iglesia del pueblo de Culhuacán. Se presume que el embate tiene relación con el narcomenudeo.

El 10 de mayo, en el municipio de Puente de Ixtle, Estado de Morelos, fue atacado a balazos el autobús de personal del Centro Federal de Readaptación Social Número 16 femenil de Coatlán del Río, que transportaba a 14 custodios que festejarían el Día de la Madre. Un sujeto que descendió de un vehículo rojo aprovechó que la unidad oficial se detuvo en el Monumento a la Madre y disparó contra el personal. La agresión tuvo un saldo de cinco muertos, dos de ellos mujeres, además de tres lesionados.

Otras dos agresiones ocurrieron en Morelos en septiembre. Primero en la terminal de autobuses Estrella de Oro acribillaron a cinco personas y el día 20, en una casa de Cuernavaca, mataron a otras seis.

En Coquimatlán, Colima, el 8 de marzo una balacera dejó cuatro personas muertas y una herida. Sujetos armados irrumpieron en una vivienda de la colonia La Cazumba y abrieron fuego contra los cinco hombres, para después escapar.

El 21 de junio, en un bar de Guadalupe, Zacatecas, se registró una agresión armada que causó la defunción de cinco personas y lesiones en otras seis. Según la Secretaría de Seguridad Pública, un comando armado abrió fuego contra quienes se encontraban en el bar Bohemio.

En Jalisco, el 8 de febrero ocurrió un enfrentamiento a balazos en Tlajomulco, luego que hombres armados agredieran a personal del área de Homicidios Intencionales de la Fiscalía. El resultado del tiroteo en el exterior de una tienda departamental del fraccionamiento Hacienda Santa Fe, fue de cinco presuntos delincuentes muertos, ningún policía resultó herido.

El 6 de noviembre, en una brecha del municipio de Tonalá, fueron encontrados los cadáveres de siete personas dentro de tres automotores con impactos de armas de fuego. Los fallecidos, del sexo masculino, aparentaban una edad entre los 21 y 40 años.

INVESTIGACIONES

En muy pocos de los asuntos existen personas detenidas, aunque en más de la mitad las autoridades tienen pistas sólidas de los grupos agresores y tienen identificados a algunos de los participantes en las masacres, sobre todo en las ocurridas en bares de Veracruz y Guanajuato.

Solo en cinco de los casos se cuenta con detenidos:

* 14 sospechosos de participar en los hechos de los cuerpos colgados en Uruapan.
* 2 procesados por la masacre en el salón de fiestas de Minatitlán.
* 5 detenidos por el atentado en el bar Las Virginias de Playa del Carmen.
* Un número indeterminado de sospechosos de la emboscada a policías estatales en Aguililla.
* Un investigado por los asesinatos de niños en la sierra de Sonora.

En otros asuntos, en los que la Policía o el Ejército abatieron a la totalidad de sus agresores, se establecieron los grupos criminales a los que pertenecían. De igual forma, cuando se enfrentaron miembros de diversos cárteles. Sin embargo, se desconoce la cantidad de órdenes de aprehensión que pudiese existir, en caso de que ya se haya ejercitado acción penal por otros de los ataques armados.

No solo se investiga a presuntos sicarios, también a policías y militares que, como en los casos de Tamaulipas, existen algunas dudas sobre el legítimo uso de la fuerza que argumentaron para victimar a los supuestos atacantes; situación de la que está al pendiente la Comisión Nacional de Derechos Humanos, por lo menos en el caso de ocho muertos en Nuevo Laredo a manos de policías estatales a principios de septiembre.

(SEMANARIO ZETA/DESTACADAS BCS / LUIS CARLOS SÁINZ/ DOMINGO, 24 NOVIEMBRE, 2019 08:00 AM)



“MENCHITO” SERÍA EXTRADITADO A EU EN 2 SEMANAS; ABOGADOS ACUSAN INTROMISIÓN DE CJF Y DEA PARA NEGAR AMPARO



La defensa jurídica de Rubén Oseguera González, alias “El Menchito”, acusó a Alejandro Sergio González Bernabé, integrante del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), de dar la instrucción a Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal y del Trabajo de Oaxaca, para que éste le negara en definitiva el amparo contra la extradición a Estados Unidos, al hijo del capo michoacano Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

En conferencia de prensa, el abogado Víctor Francisco Beltrán García recordó que en dos semanas, a más tardar, vence el plazo para que el Gobierno Federal mexicano entregue a su homólogo estadounidense a “El Menchito”, preso en el ala de máxima seguridad del Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO), número 11, ubicado en Hermosillo, Sonora.

El litigante agregó que el pasado 28 de octubre presentaron un escrito a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), para que revise todas las irregularidades en el proceso de extradición, ya que supuestamente hubo firmas apócrifas de William Duncan, un diplomático estadounidense, además de dichos falsos de testigos protegidos.

Sin embargo, Beltrán García reconoció que ya agotaron todas las instancias judiciales contra la orden de extradición a EE.UU., y que ahora, la única oportunidad para impedir que “El Menchito” pise territorio estadounidense es que la Cancillería mexicana considere su solicitud para revisar las anomalías en el procedimiento.

Alonso Echegaray Rivera, otro de los abogados del hijo del líder del CJNG, rechazó que su petición al Gobierno encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador se trate de un requerimiento de amnistía, ya que aseguró que su cliente es inocente de todas las acusaciones que le han sido fincadas.

Por su parte, Beltrán García afirmó que el pasado 5 de septiembre un agente de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) y el consejero González Bernabé, intervinieron para que el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal y del Trabajo de Oaxaca negara en última instancia el amparo contra la extradición de Oseguera González.

“En ese momento intervienen dos personas, un agente de la DEA y un consejero de la Judicatura Federal. Si mal no recuerdo, es Alejandro Sergio González Bernabé […] La defensa del señor Rubén Oseguera González interpuso diferentes denuncias por la intervención de manera indebida de agentes de la DEA, intervención de manera indebida del consejero de la Judicatura Federal”, afirmó el abogado.

“Yo pienso que lo que el consejero debería hacer es vigilar que se resuelvan las actuaciones conforme a derecho. La intervención [fue] darles la instrucción [a los magistrados] de la manera en que debían resolver ese asunto”, abundó el litigante.

Por otra parte, Beltrán García manifestó que desde que el 23 de junio de 2015 fue detenido en Zapopan, Jalisco, “El Menchito” ha sido objeto de un “terrorismo judicial”, que se traduce en violaciones graves a los derechos humanos y al debido proceso, pruebas falsas, presiones a magistrados y mala integración dé expedientes.

El defensor del hijo del líder del CJNG relató que cuando “El Menchito” fue capturado por primera vez, sufrió múltiples fracturas y lesiones graves. Además, enumeró que desde entonces la Fiscalía General de la República (FGR) consiguió que a Oseguera González le iniciaran cinco procesos por delitos cometidos en México, de los cuales fue absuelto en su totalidad.

El litigante alegó que los testigos protegidos de la DEA, entre ellos el capo Óscar Nava Valencia, alias “El Lobo”, rindieron sus declaraciones contra “El Menchito”, meses después de que se pidiera la extradición de su cliente, lo que implica que los estadounidenses perfeccionaron un caso judicial que ya estaba en proceso.

El abogado aseguró que dichos testigos protegidos de la DEA identifican a Oseguera González como un sujeto de 1.70 metros de estatura y moreno, que desde el 2004 operaba el tráfico de drogas, cuando en realidad es de 1.90 metros, tez clara, que en aquel año tenía 13 de edad.

Asimismo, Beltrán García mencionó que el juez de control les concedió la libertad provisional mediante una garantía de 10 mil pesos, pero luego el CJF relevó del cargo a dicho impartidor de justicia.

Después, otro juzgador admitió 30 pruebas de la defensa de “El Menchito”, pero sólo les permitió desahogar 14, aunque este mismo impartidor de justicia emitió una opinión jurídica en el sentido de que su cliente no debía ser extraditado.

Este año, el abogado Beltrán García fue incluido en la lista negra de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro estadounidense, cono persona designada por sus presuntos vínculos con el narcotráfico, junto con el magistrado Isidro Avelar Gutiérrez, encarcelado la semana pasada.

A principios de Septiembre pasado, el Tribunal federal con sede en Oaxaca, rechazó conceder un amparo a Oseguera González, con el que buscaba no ser entregado y juzgado por la Corte Federal del Distrito de Columbia, en Washington D.C., razón por la cual el hijo de “El Mencho” podría ser extraditado a EE.UU. en fechas próximas.

El caso que tiene que ver con la petición formal de extradición que presentó el Gobierno estadounidense a su homólogo mexicano el 21 junio del 2017, misma que concedió la SRE de México, el 4 de octubre de 2018, y que a “El Menchito” le fue notificada cuando estaba interno en el CEFERESO No. 13, ubicado en Miahuatlán de Porfirio Díaz, en Oaxaca.

Oseguera González interpuso un amparo contra su entrega, pero Adriana Alejandra Ramos León, juez Octavo de Distrito en el Estado de Oaxaca, le negó la protección de la justicia hace dos meses, resolución que fue confirmada por el Segundo Tribunal Colegiado en Materias Penal y del Trabajo con sede en la misma entidad.

Ni la Fiscalía General de la República, ni el Poder Judicial de la Federación (PJF) han publicitado el juicio contra la extradición de “El Menchito”, el cual fue radicado bajo el número de expediente 363/2019 en el citado Tribunal federal.

Unos días antes de que concluyera el Gobierno de Barack Obama, la Corte Federal del Distrito de Columbia, en Washington, ordenó la aprehensión de “El Menchito”. La captura fue librada el 14 de diciembre pasado por posesión y uso de arma de fuego.

Así como por conspiración para distribuir cocaína y metanfetamina, con conocimiento de que sería extraditado a EE.UU, cuyas autoridades buscan decomisar todas las propiedades, inversiones y dinero en efectivo de Oseguera González.

Conocido por la DEA con los alias de “Rubencito”, “El Rojo, “El Ruso”, “Junior” y “El Niño”, la justicia estadounidense le atribuye a “El Menchito” dichos cargos, debido a que tiene indicios que desde el 2011 importaba y distribuía drogas en aquel país.

Sin embargo, en la demanda de garantías que le fue negada por el Segundo Tribunal Colegiado en Materias Penal y del Trabajo de Jalisco, Oseguera González alegó que él no es la misma persona que las autoridades estadounidenses buscan juzgar, además de que las penas que le impondrían en EE.UU., como la cadena perpetua, es “inusitada”, y la legislación mexicana no permite castigos de este tipo.

“[‘El Menchito’] aduce que no es la persona que el gobierno de los Estados Unidos reclama en extradición […] Que no es hijo de [‘El Mencho’] sino de una persona distinta […] por lo que la declaración de [un testigo], fue utilizada como soporte para conceder su extradición, pues de ella se advierte que el testigo identificó a una persona distinta a él […]”, señala un extracto del amparo presentado por Oseguera González.

“El Menchito” entregó como prueba una pericial médico forense en materia de antropometría e identificación de persona, y en materia de identificación fisonómica a cargo de un perito particular, la cual fue admitida el 24 de julio de 2017, y desahogada el 6 de julio de 2018.

El perito particular determinó que las imágenes digitales de la petición formal de extradición, por parte de la Embajada de EE.UU en México, eran deficientes técnicamente para realizar un estudio comparativo de los rasgos faciales entre las mismas y las tomadas a Rubén Oseguera, cuando se encontraba interno en el CEFERESO número 13, que se localiza en el municipio oaxaqueño de Miahuatlán de Porfirio Díaz.

Por su parte, la entoces Procuraduría General de la República (PGR) brindó como prueba, la pericial en materia de identificación fisionómica, en el que en su dictamen de 15 de mayo de 2018, concluyó que al analizar los rasgos fisionómicos, insertos en las fotografías a comparar, se determinó que sí existe correspondencia dimensional, cromática y morfológica de las características faciales, entre las personas que aparecen en la fotografía y con el reo interno en ese momento en el penal federal.

El pasado 6 de septiembre, “El Menchito” fue trasladado al ala de máxima seguridad del CEFERESO, número 11, ubicado en Hermosillo, Sonora, según lo dio a conocer la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) del Gobierno Federal, que explicó que, antes, Oseguera González se encontraba recluido en el Centro Federal de Readaptación Social, número 15, en Villa Comaltitlán, en Chiapas.

“El traslado se realizó con pleno apego a los derechos humanos del interno y con fundamento en el artículo 52 fracciones I y III de la Ley Nacional de Ejecución Penal, toda vez que cuenta con medidas especiales de seguridad”, detalló la SSPC en una tarjeta informativa.

La institución recordó, además, que Oseguera González ha sido encausado por diversos delitos y tiene pendiente un pedido de extradición por parte del Gobierno de EE.UU. “La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana reitera su compromiso con el respeto a los derechos humanos de éste y todos los internos recluidos en los CEFERESOS del país”, abundó la SSPC.

A partir de la publicación de un video en redes sociales, donde presuntos sicarios aseguraban en el mes de julio que “El Mencho” preparaba la fuga de su hijo; Oseguera González fue trasladado del penal de Puente Grande, Jalisco, al CEFERESO número 11 de Chiapas.

José Reynoso Castillo, juez octavo de Distrito de Procesos Penales Federales del estado de Jalisco, absolvió el pasado 28 de agosto a “El Menchito”, del delito de Delincuencia Organizada -en la hipótesis de cometer delitos contra la salud-, además de que ordenó su inmediata y absoluta libertad.

Sin embargo, “El Menchito”, de 29 años de edad, originario de San Francisco, California, Estados Unidos, tiene abiertos otros procesos judiciales en México, por otros ilícitos, como son lavado de dinero, violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, así como por cohecho. Además, la decisión del juez respecto a Oseguera González aún puede ser apelada por la FGR.

A finales de mayo pasado, a pesar de la sanción que impuso el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) a un juez de circuito por dictar fallos presuntamente comprometidos con el crimen organizado, tres magistrados de un Tribunal Colegiado en Materia Penal concedieron un amparo a Oseguera González, también conocido como “Junior”, “2” o “02”.

Los colegiados revocaron el amparo que había denegado un Tribunal Unitario con residencia en Zapopan, Jalisco, y decidieron otorgar la protección de la justicia en favor del presunto narcotraficante, quien era procesado en dos causas diferentes por el delito de delincuencia organizada.

La defensa del hijo de “El Mencho” reclamó el auto de formal prisión que le fue dictado al joven de origen estadounidense [nació el 14 de febrero de 1990 en la ciudad de San Francisco, California] por el Juzgado Sexto de Distrito de Procesos Penales en el Estado de Jalisco, tras su detención del 23 de junio de 2015, y que en apelación fue confirmado por el Tercer Tribunal Unitario del Tercer Circuito.

“El Menchito” ha permanecido en la cárcel desde enero de 2014. Fue detenido por vez primera vez el 30 de enero de 2014 en Zapopan, Jalisco. Pero el 1 de diciembre siguiente un tribunal federal le devolvió la libertad. Sin embargo, elementos del Ejército y la Marina volvieron a aprehenderlo el 23 de junio de 2015 y desde entonces se encuentra en prisión.


(SEMANARIO ZETA/ DESTACADOS  CARLOS ÁLVAREZ/MIÉRCOLES, 27 NOVIEMBRE, 2019 10:26 AM)

MATAN EN SLRC A UNO DE LOS SALAZAR, EL GRUPO QUE ASESINÓ A LOS LEBARÓN



Los Salazar -vinculado al Cártel de Sinaloa, con operación en Sonora y antagónico de La Línea, una facción del Cártel de Juárez con presencia en Chihuahua- es el grupo criminal que atacó a 17 miembros de la familia LeBarón el 4 de noviembre, en el municipio fronterizo de Bavispe. El sábado 16 en San Luis Río Colorado, Sonora, asesinaron a su principal lugarteniente, Guillermo Esaú Salazar

En el ataque a la familia mormona -cuyos miembros también cuentan con la nacionalidad estadounidense-, viajaban en tres vehículos cuando hombres armados abrieron fuego contra la caravana. Tres mujeres y seis niños murieron en el ataque cerca del municipio sonorense, en la frontera noroeste de México con Estados Unidos.

Al día siguiente de conocerse el atentado contra la familia LeBarón, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo Montaño, informó que las autoridades trabajaban con una hipótesis principal: el ataque lo habían perpetrado Los Salazar.

Durante años la familia LeBarón había denunciado la presencia y amenazas de grupos del crimen organizado en esa zona fronteriza. En 2009, dos de sus familiares fueron secuestrados y asesinados en Chihuahua.

Sin embargo, en fechas recientes ellos y Los Salazar convivían de forma pacífica en Sonora. “Básicamente, consistía en que ‘No los molestamos si ustedes no nos molestan a nosotros’”, dijo un miembro de la familia al diario estadounidense The Washington Post.

Meses previos al mortal ataque, hubo rumores sobre una escalada de la guerra territorial. Según el mismo rotativo, Los Salazar supuestamente le habían pedido a la familia LeBarón, que vivía en La Mora, que no comprara combustible en el vecino Estado de Chihuahua, ya que decían que ello favorecía las finanzas de sus rivales de La Línea.

Por otro lado, La Línea percibió la posible incursión de Los Salazar en Chihuahua como una amenaza directa a sus operaciones y por lo tanto decidió enviar un mensaje violento, reportó el General Homero Mendoza, Jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional, durante una conferencia de prensa matutina presidencial.

Según la empresa de análisis de seguridad InSight, el Cártel de Sinaloa recurrió a una facción interna de Los Beltrán Leyva para crear un mini Ejército apoyado por pandillas callejeras más pequeñas, en áreas que el grupo controlaba a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos para combatir a sus rivales.

Por parte del Cártel de Juárez contrataron agentes de policía activos y en retiro para conformar lo que se conoció como La Línea, además trabajó con una pandilla callejera ubicada en El Paso, conocida como Los Aztecas.

La Línea también adquirió prominencia, tanto que llegó a estar en la mira del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés). El ex líder del grupo, Carlos Arturo Quintana Quintana “El 80”, fue incluido en la lista de Los Más Buscados y arrestado en mayo de 2018.

Bajo el mando de Quintana Quintana, La Línea compró varias fuerzas policiales municipales y cooptó operadores políticos en el noroeste de Chihuahua para facilitar las operaciones de narcotráfico del cártel al que pertenecía en Ciudad Juárez y a través de la frontera entre México-EU.

El sábado 16 de noviembre, Guillermo Esaú Salazar alias “El Memo” o el “Chester”, de 32 años de edad, supuesto brazo operativo y lugarteniente de la banda criminal de Los Salazar al norte de Sonora, fue asesinado en un ataque armado de San Luis Río Colorado.

Los agresores iban encapuchados y arribaron a bordo de un vehículo sedán oscuro, desde donde realizaron detonaciones contra las víctimas -entre ellas otros dos jóvenes-, dejando esparcidos en el sitio casquillos percutidos calibre .223.

En el interior del taller de reparación de elevadores para cristales de automóvil, se ubicaron dos vehículos: un pick-up Dodge Ram color rojo, modelo 2017, con reporte de robo en Yuma, Arizona; y un Nissan color azul marino, con reporte de robo en San Diego, California, así como armas de fuego de uso exclusivo del Ejército.

Personal de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal de la Fiscalía General de Justicia sonorense, aseguró en el sitio un lanza cohetes RPG, un fusil recortado calibre 7.62×39 abastecido con 30 tiros útiles, un fusil 7.62×39 con 30 tiros útiles y un arma corta Glock calibre 9×19, de fabricación austriaca.

Asimismo, una pistola calibre 9 milímetros abastecida con 16 tiros; tres cargadores Glock abastecidos con 26, 22 y 24 cartuchos útiles cada uno; cinco cargadores abastecidos para arma de fuego AR-15 calibre .223; cuatro cargadores abastecidos calibre 7.62×29; cuatro radios de comunicación, un hacha con funda, una pechera y ropa táctica; más de 96 mil pesos en billetes y monedas de diferentes denominaciones y bolsas con metanfetamina y marihuana.

Días antes, el 11 de noviembre, Cristian Eduardo Preciado Cornejo “El Borrego”, de 25 años de edad, fue asesinado en las inmediaciones de la colonia Mariano Matamoros de Tijuana. Según la Fiscalía sonorense, el ahora occiso estaba identificado como el homicida de Marco Vinicio Gálvez, comisario de Seguridad Pública Municipal de Empalme y del policía municipal Dominic Antonio, ocurrido el 31 de enero de 2019.