miércoles, 27 de noviembre de 2019

EN 11 MESES: 53 MASACRES EN MÉXICO



Ataques armados con por lo menos cuatro víctimas en bares, carreteras, viviendas, zonas serranas y rancherías, han dejado 411 muertos y más de 90 lesionados en los primeros once meses del presente sexenio. Entre las víctimas hay 11 niños, 20 mujeres y 35 policías y militares. Tan solo en multihomicidios, en diez bares murieron 92 personas en seis estados del país. Michoacán, Tamaulipas, Guanajuato, Veracruz y Guerrero, son las entidades con mayor incidencia en este tipo de atentados y cantidad de víctimas fatales. Muy pocos detenidos, aunque delincuentes y organizaciones criminales han sido identificados por los hechos

A casi un año de iniciada la actual administración federal, se han registrado 53 masacres en México, en las que han fallecido por lo menos 411 personas y más de 90 resultaron lesionadas, de acuerdo con un recuento realizado por esta casa editorial de los hechos en los que un mínimo de cuatro personas han sido asesinadas por evento.

La más reciente apenas el jueves 21 de noviembre, cuando un comando emboscó a cinco policías en Fresnillo, Zacatecas.

Los homicidios múltiples ocurrieron en 16 entidades federativas, destacando por su violencia Michoacán, Guanajuato, Tamaulipas, Guerrero y Veracruz. Los ataques se reportan en calles y avenidas de ciudades, en la sierra, carreteras, brechas, algunas viviendas y de manera muy preocupante en bares y centros de diversión.

Indicadores delictivos presentados recientemente por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) destacan que durante 2018 se registraron 36 mil 685 homicidios en el país; mientras que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública refiere que de diciembre de 2018 a septiembre de 2019, ocurrieron 28 mil 782, lo que indica que la cifra del año anterior podría rebasarse.

En todas las masacres cometidas en este sexenio se han empleado armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas que entran de contrabando de Estados Unidos y otros países a México, para abastecer a las organizaciones criminales que en diversos territorios se encuentran en conflicto por el mercado negro de la droga y otros ilícitos como secuestro, extorsión y sustracción de hidrocarburos.

Entre las 411 víctimas de los asesinatos múltiples de referencia, se encuentran 375 hombres, 20 mujeres y 11 niños. Entre los varones victimados, se tiene el dato de que 23 eran policías, cinco custodios penitenciarios y siete elementos del Ejército Mexicano. Entre los más de 90 lesionados en los mismos hechos también hay por lo menos seis niños y once policías estatales y municipales.

Los ataques masivos que han horrorizado a la sociedad mexicana se registran por igual en sitios cerrados que abiertos. Según datos recabados por ZETA:

* 12 de los hechos ocurrieron en calles y avenidas de ciudades.
* 11 en carreteras, caminos o brechas.
* 10 en bares citadinos.
* 5 en la sierra.
* 5 en ranchos o comunidades.
* 1 en una comandancia de Policía.
* 1 en una terminal de autobuses.
* 1 en un tianguis del automóvil.

La brutalidad de los grupos delictivos, muchos de ellos identificados, ha elevado la cuota de sangre y muerte en los estados con más agresiones. En 29 de las ocasiones los ataques armados de delincuentes tuvieron como blanco a personas de la sociedad civil, se reportaron siete confrontaciones entre grupos criminales organizados, una emboscada a militares y cuatro emboscadas a policías. Sin embargo, también en cuatro ocasiones el Ejército abatió a sus atacantes y policías eliminaron a presuntos delincuentes en cinco eventos. Otros dos hechos ocurrieron entre grupos de autodefensas.

Las masacres en bares son de espanto. Se tiene registro de 92 muertos y por lo menos 32 heridos en las agresiones en ese tipo de sitios de recreo. Guanajuato y Veracruz lideran la incidencia negativa en ese rubro.

El uso indiscriminado de armas de fuego se hizo sentir en bares y cantinas de las ciudades de  Irapuato, Silao, Salamanca, Minatitlán, Coatzacoalcos, Tepalcatepec, Playa del Carmen, y Guadalupe en Zacatecas.

Aún no cesa el horror que causó el fallido operativo para detener a Ovidio Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, el 17 de octubre en Culiacán, cuando se replicaron balaceras que dejaron ocho personas muertas. Tampoco se pueden borrar las imágenes de los asesinatos de tres mujeres y seis niños de la comunidad LeBarón, el 4 de noviembre en la sierra de Bavispe, Sonora. Y en diversas partes del territorio nacional se siguen presentando homicidios múltiples.

Los hechos más recientes, son la emboscada del 8 de noviembre en la comunidad zapoteca de San Vicente Coatlán, Oaxaca, donde murieron cinco policías estatales y cuatro más fueron lesionados cuando realizaban labores de patrullaje a bordo de dos de sus unidades. Y los enfrentamientos entre militares y el Cártel del Noreste, el día 14 del mismo mes en Nuevo Laredo, Tamaulipas, con saldo de siete muertos, entre estos un soldado del Ejército Mexicano.

Y la última el jueves 21 de noviembre en Zacatecas, cuando cinco policías municipales de Fresnillo fueron emboscados por un comando en las inmediaciones del municipio de Calera.

Ni las autoridades federales, menos aún las locales, han podido revertir la espiral de violencia que se vive en sus territorios. Cabe mencionar que de los 16 estados que registran masacres, ocho son gobernados por funcionarios emanados de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), tres por Acción Nacional (PAN), dos por Movimiento Regeneración Nacional (Morena), uno por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), otro por Movimiento Ciudadano y uno por Partido Encuentro Social (PES).

GUERRERO Y MICHOACÁN

La nueva administración presidencial no tardó muchos días en ver los primeros brotes de violencia. El 10 de diciembre de 2018 ocurrió un enfrentamiento entre civiles armados y policías comunitarios en la zona serrana de Petatlán, Guerrero, con saldo de seis hombres muertos. A partir de entonces y  a la fecha Guerrero seguiría rindiendo cuota de sangre en balaceras y masacres.

El 27 de enero de 2019, grupos antagónicos de autodefensas chocaron en el camino a la comunidad de Paraíso de Tepila, en Chilapa. Cuando la Policía Estatal arribó al lugar, encontró dos camionetas baleadas con diez personas muertas a tiros y dos heridas. Meses después, el 21 de julio, durante el ataque a un bar en Acapulco, cinco hombres fueron asesinados y seis lesionados.

Por lo menos cuatro elementos del Ejército que realizaban tareas de erradicación de cultivos de droga, murieron acribillados en Guerrero, producto de una emboscada del llamado Cártel de la Sierra, el 24 de septiembre. Otro enfrentamiento, el 15 de octubre en Tepochica, municipio de Iguala, cargaría los muertos hacia el lado de presuntos delincuentes; 14 de los fallecidos fueron civiles y un militar. A los civiles les aseguraron 6 mil 329 cartuchos para siete diferentes tipos de armas de alto poder.

Un nuevo tiroteo entre civiles armados se reportó en Guerrero, pero en la comunidad de Pochahuizco, municipio de Zitlala, el 24 de octubre. El saldo fue de nueve fallecidos. Las víctimas estarían vinculadas al grupo delictivo Los Rojos, liderado por Zenen Nava Sánchez “El Chaparro”, quien se disputa el territorio con la organización Los Ardillos. En el lugar de la agresión había más de 50 casquillos percutidos de rifles de asalto.

En Michoacán ha ocurrido la mayor parte de los multihomicidios. Desde el registrado el 22 de febrero, cuando civiles y agentes de la Base de Operaciones Mixtas en Buenavista se agarraron a balazos en un intento por detener a Nicolás Sierra Santana “El Gordo”. Murieron nueve civiles y un mando militar.

Luego, el 2 de abril en Uruapan, cuatro hombres fallecieron tras un enfrentamiento entre grupos del crimen organizado.

Uruapan se convirtió en tierra de muerte. El 22 de mayo hubo otra balacera entre Los Viagra y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la colonia Arroyo Colorado, cerca de la carretera hacia Lombardía, donde diez personas perdieron la vida y tres quedaron heridas. Dos días más tarde, dentro de una camionera incinerada que estaba a la orilla de la carretera El Durazno-Angahuan, fueron hallados cinco cadáveres calcinados. Para el 1 de junio, otros cuatro cuerpos sin vida y torturados se localizaron a un costado de la misma vía de comunicación, en la comunidad Las Cocinas.

El 25 de julio, en Uruapan, a las afueras de la funeraria San José mataron a tiros a siete personas y lesionaron a diez. Los presuntos autores fueron señalados como miembros de Los Viagra. Seis noches después, un grupo de sujetos armados arribó a las afueras de un domicilio de la colonia Infonavit Patria en la misma ciudad y asesinó a cuatro personas que se encontraban en un convivio.

El más dantesco hallazgo del sexenio se registró la madrugada del 8 de agosto, cuando autoridades dieron cuenta de los cadáveres de 19 personas colgadas y desmembradas en tres diferentes puntos de Uruapan, entre estos el Bulevar Industrial. Algunas de las víctimas eran miembros de la organización de Los Viagra. Fueron detenidas 14 personas, pero no se conoció la prosecución de las pesquisas.

En la comunidad de Loma Blanca, en Tepalcatepec, el 30 de agosto se reportó el enfrentamiento entre grupos delictivos con armas de alto calibre y granadas de fragmentación. Nueve sicarios muertos y once lesionados, el saldo de la refriega. El viernes 20 de septiembre cuatro personas murieron durante el ataque armado a un bar.

La más dolorosa de las masacres en Michoacán sucedió el 15 de octubre, cuando 13 policías estatales murieron y tres quedaron heridos, tras ser emboscados en El Aguaje, municipio de Aguililla. Los agentes iban a cumplimentar una orden judicial, cuando fueron atacados por unos 30 sicarios del CJNG que viajaban en camionetas blindadas. También realizaron la quema de varias patrullas, robo de armamento y dejaron narcomensajes. A un mes del hecho, el gobernador Silvano Aureoles asegura que ya hay varios detenidos.

El 3 de noviembre la muerte reapareció en Uruapan y en un tianguis del automóvil, cerca de la plaza de toros, sujetos armados asesinaron a cinco personas.

GUANAJUATO Y VERACRUZ

La guerra que sigue el CJNG en Michoacán también se traslada hacia Guanajuato, donde junto con su principal contendiente, el Cártel Santa Rosa de Lima, han protagonizado los más terribles episodios de violencia en la entidad del Bajío. El 19 de diciembre de 2018, durante dos ataques a tiros en bares de Irapuato y Silao, seis personas murieron. Mientras que el 20 de febrero de 2019, cinco personas fueron asesinadas y dos quedaron heridas cuando un comando irrumpió en una vivienda de la comunidad Veta de Ramales, en Silao.

La madrugada del 9 de marzo, en el bar La Playa Men’s Club de la colonia San Roque, en Salamanca, quince personas murieron y cinco resultaron lesionadas en un ataque a balazos por parte de un grupo armado que  irrumpió en el establecimiento y disparó a clientes y empleados. El hecho fue atribuido al CJNG.

Durante un ataque en la comunidad San Antonio Calichar, municipio de Apaseo el Alto, ocho  personas murieron y cuatro fueron heridos el 6 de abril. Entre los muertos estaba un menor de edad. Se supo que un comando armado llegó al mediodía a la localidad y disparó contra los habitantes y dos vehículos.

El 2 de agosto, en un sorpresivo ataque a la Comisaría de Policía del municipio de Valle de Santiago, Guanajuato, cinco personas murieron. A través de un video difundido en redes sociales, integrantes del CJNG acusaron a Antonio Yépez “El Marro”, líder del Cártel Santa Rosa de Lima, de estar detrás del hecho registrado en los separos de la Policía Municipal.

Un nuevo multihomicidio en Salamanca, perpetrado el 10 de octubre, dejó cinco hombres muertos. Los hechos ocurrieron en un bar conocido como Raymond, donde según testigos, hombres armados llegaron a bordo de automóviles y motocicletas, acribillando a los ocupantes del establecimiento.

Veracruz es otro de los focos rojos del país. En Minatitlán, el viernes 19 de abril, sujetos empistolados irrumpieron en el salón de fiestas La Potra de la colonia Obrera, para acribillar a los asistentes. Murieron 14 personas, entre ellas mujeres y un niño de un año de edad. Las autoridades  establecieron la línea de investigación de una venganza entre Los Zetas y el CJNG. Hubo dos sospechosos detenidos.

El 16 de mayo, cinco personas fueron asesinadas y cinco quedaron malheridas en un ataque armado  en la comunidad de Tuzamapan, municipio de Coatepec, Veracruz. Doce sicarios llegaron a un puesto de venta de limones y dispararon en una presunta venganza.

El 27 de agosto ocurrió la mayor masacre en el país, al ser incendiado intencionalmente el bar Caballo Blanco en Coatzacoalcos. Por lo menos 30 personas murieron, entre ellas diez mujeres. Otros de los fallecidos eran dos marinos de un barco petrolero que había atracado en el puerto días antes. Los familiares de las víctimas, entre ellos bailarinas, barman, meseros y guardias de seguridad, solicitaron medidas cautelares al recibir amenazas de muerte. Como presunto autor del ataque se identificó a Ricardo “N” alias “La Loca”, de 29 años.

DEL SURESTE AL NORTE

En el bar Las Virginias de Playa del Carmen, Quintana Roo, una balacera dejó un saldo de siete personas muertas y una lesionada la noche del 6 de enero. Por lo menos cuatro personas con armas largas irrumpieron en el antro y sin mediar palabra dispararon en varias ocasiones contra los clientes. El secretario de Seguridad Pública Estatal, Alberto Capella, aseguró que el ataque está presuntamente relacionado con el narcomenudeo. Dos días después se informó de la detención de cinco sujetos relacionados con el hecho.

Otra balacera en una cervecería de Playa del Carmen, la noche del 13 de mayo, tuvo resultados menos funestos que la anterior. Sin embargo, hubo un muerto y once lesionados. Tres días después, en el estacionamiento del bar La Gota del mismo destino turístico, fue localizado sin vida el reportero Francisco Romero, mejor conocido como “El Ñaca”, quien presentaba diversos golpes, así como un impacto de bala en la cabeza.

El 9 de enero, miembros del Ejército localizaron 21 cuerpos -17 de estos calcinados- y cinco camionetas incineradas en el Ejido Refugio Hinojosa, municipio Miguel Alemán, Tamaulipas. Trascendió que el hallazgo fue producto de un enfrentamiento entre el Cártel del Noreste y el Cártel del Golfo.

En la autopista a Nuevo Laredo, el 9 de marzo elementos del Ejército y hombres armados se enfrentaron a tiros con un saldo de seis civiles muertos. Presuntamente los soldados repelieron una agresión de los sujetos armados que se desplazaban a bordo de por lo menos diez vehículos. El 15 de agosto, un enfrentamiento entre policías de Tamaulipas y hombres armados dejó otros seis presuntos delincuentes fallecidos, en una brecha del municipio de San Fernando, a la altura del poblado González Villarreal.

El 27 de agosto hubo dos balaceras en Nuevo Laredo entre la Policía Estatal y el grupo criminal identificado como La Tropa del Infierno. Los uniformados abatieron a once de los presuntos delincuentes. También durante la primera semana de septiembre, policías estatales sostuvieron un enfrentamiento con civiles armados en Nuevo Laredo. Hubo ocho personas muertas, todas civiles. Se investiga una posible ejecución extrajudicial.

En la colonia Loma Linda de Saltillo, Coahuila, un enfrentamiento entre policías municipales y civiles armados dejó un saldo de nueve presuntos criminales muertos y dos policías heridos el 27 de abril. La balacera duró aproximadamente hora y media en un domicilio.

El 19 de mayo, en el Ejido La Florida, municipio de Múzquiz, Coahuila, se registró un tiroteo entre policías estatales y presuntos delincuentes que dejó por lo menos seis civiles armados muertos y un policía gravemente lesionado. La balacera ocurrió cuando las autoridades instrumentaban un operativo luego de que miembros de la delincuencia organizada habían baleado el edificio de la delegación de la Fiscalía General de Justicia de San Juan de Sabinas.

El 26 de agosto, tres niñas de 4, 13 y 14 años, además de un hombre de 25 años, fueron asesinados a balazos en un rancho de la colonia Riberas del Bravo de Ciudad Juárez, Chihuahua. Las víctimas estaban en compañía de sus padres dentro del rancho, cuando un grupo de hombres armados ingresó y abrió fuego contra los presentes, llevándose al padre de las menores. La Fiscalía Estatal señaló que el multihomicidio tiene que ver con una venganza entre bandas del crimen organizado.

El lunes 4 de noviembre, en la sierra de Bavispe, Sonora, en una de las más terribles masacres que se recuerden, sicarios asesinaron a tres mujeres y seis niños de la comunidad LeBarón, de ascendencia mormona, que viajaban a bordo de tres camionetas Suburbana. Otros seis infantes resultaron lesionados. El gobierno aseguró que las primeras investigaciones apuntan a que la masacre se trató de una confusión; sin embargo, para los familiares de las víctimas fue un ataque directo. Un sujeto fue detenido en Agua Prieta en poder de un arsenal, pero no se ha confirmado su participación en la masacre.

Actualmente agentes del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos apoyan en las investigaciones y trabajan en la zona donde se registraron los homicidios.

DEL CENTRO AL OCCIDENTE

Una agresión a balazos ocurrida el 17 de febrero en Iztapalapa, alcaldía de Ciudad de México, dejó siete fallecidos y cuatro lesionados. El ataque se registró en calles de la zona suroriente, donde un grupo armado disparó contra personas que se encontraban frente a la iglesia del pueblo de Culhuacán. Se presume que el embate tiene relación con el narcomenudeo.

El 10 de mayo, en el municipio de Puente de Ixtle, Estado de Morelos, fue atacado a balazos el autobús de personal del Centro Federal de Readaptación Social Número 16 femenil de Coatlán del Río, que transportaba a 14 custodios que festejarían el Día de la Madre. Un sujeto que descendió de un vehículo rojo aprovechó que la unidad oficial se detuvo en el Monumento a la Madre y disparó contra el personal. La agresión tuvo un saldo de cinco muertos, dos de ellos mujeres, además de tres lesionados.

Otras dos agresiones ocurrieron en Morelos en septiembre. Primero en la terminal de autobuses Estrella de Oro acribillaron a cinco personas y el día 20, en una casa de Cuernavaca, mataron a otras seis.

En Coquimatlán, Colima, el 8 de marzo una balacera dejó cuatro personas muertas y una herida. Sujetos armados irrumpieron en una vivienda de la colonia La Cazumba y abrieron fuego contra los cinco hombres, para después escapar.

El 21 de junio, en un bar de Guadalupe, Zacatecas, se registró una agresión armada que causó la defunción de cinco personas y lesiones en otras seis. Según la Secretaría de Seguridad Pública, un comando armado abrió fuego contra quienes se encontraban en el bar Bohemio.

En Jalisco, el 8 de febrero ocurrió un enfrentamiento a balazos en Tlajomulco, luego que hombres armados agredieran a personal del área de Homicidios Intencionales de la Fiscalía. El resultado del tiroteo en el exterior de una tienda departamental del fraccionamiento Hacienda Santa Fe, fue de cinco presuntos delincuentes muertos, ningún policía resultó herido.

El 6 de noviembre, en una brecha del municipio de Tonalá, fueron encontrados los cadáveres de siete personas dentro de tres automotores con impactos de armas de fuego. Los fallecidos, del sexo masculino, aparentaban una edad entre los 21 y 40 años.

INVESTIGACIONES

En muy pocos de los asuntos existen personas detenidas, aunque en más de la mitad las autoridades tienen pistas sólidas de los grupos agresores y tienen identificados a algunos de los participantes en las masacres, sobre todo en las ocurridas en bares de Veracruz y Guanajuato.

Solo en cinco de los casos se cuenta con detenidos:

* 14 sospechosos de participar en los hechos de los cuerpos colgados en Uruapan.
* 2 procesados por la masacre en el salón de fiestas de Minatitlán.
* 5 detenidos por el atentado en el bar Las Virginias de Playa del Carmen.
* Un número indeterminado de sospechosos de la emboscada a policías estatales en Aguililla.
* Un investigado por los asesinatos de niños en la sierra de Sonora.

En otros asuntos, en los que la Policía o el Ejército abatieron a la totalidad de sus agresores, se establecieron los grupos criminales a los que pertenecían. De igual forma, cuando se enfrentaron miembros de diversos cárteles. Sin embargo, se desconoce la cantidad de órdenes de aprehensión que pudiese existir, en caso de que ya se haya ejercitado acción penal por otros de los ataques armados.

No solo se investiga a presuntos sicarios, también a policías y militares que, como en los casos de Tamaulipas, existen algunas dudas sobre el legítimo uso de la fuerza que argumentaron para victimar a los supuestos atacantes; situación de la que está al pendiente la Comisión Nacional de Derechos Humanos, por lo menos en el caso de ocho muertos en Nuevo Laredo a manos de policías estatales a principios de septiembre.

(SEMANARIO ZETA/DESTACADAS BCS / LUIS CARLOS SÁINZ/ DOMINGO, 24 NOVIEMBRE, 2019 08:00 AM)



“MENCHITO” SERÍA EXTRADITADO A EU EN 2 SEMANAS; ABOGADOS ACUSAN INTROMISIÓN DE CJF Y DEA PARA NEGAR AMPARO



La defensa jurídica de Rubén Oseguera González, alias “El Menchito”, acusó a Alejandro Sergio González Bernabé, integrante del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), de dar la instrucción a Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal y del Trabajo de Oaxaca, para que éste le negara en definitiva el amparo contra la extradición a Estados Unidos, al hijo del capo michoacano Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

En conferencia de prensa, el abogado Víctor Francisco Beltrán García recordó que en dos semanas, a más tardar, vence el plazo para que el Gobierno Federal mexicano entregue a su homólogo estadounidense a “El Menchito”, preso en el ala de máxima seguridad del Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO), número 11, ubicado en Hermosillo, Sonora.

El litigante agregó que el pasado 28 de octubre presentaron un escrito a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), para que revise todas las irregularidades en el proceso de extradición, ya que supuestamente hubo firmas apócrifas de William Duncan, un diplomático estadounidense, además de dichos falsos de testigos protegidos.

Sin embargo, Beltrán García reconoció que ya agotaron todas las instancias judiciales contra la orden de extradición a EE.UU., y que ahora, la única oportunidad para impedir que “El Menchito” pise territorio estadounidense es que la Cancillería mexicana considere su solicitud para revisar las anomalías en el procedimiento.

Alonso Echegaray Rivera, otro de los abogados del hijo del líder del CJNG, rechazó que su petición al Gobierno encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador se trate de un requerimiento de amnistía, ya que aseguró que su cliente es inocente de todas las acusaciones que le han sido fincadas.

Por su parte, Beltrán García afirmó que el pasado 5 de septiembre un agente de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) y el consejero González Bernabé, intervinieron para que el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal y del Trabajo de Oaxaca negara en última instancia el amparo contra la extradición de Oseguera González.

“En ese momento intervienen dos personas, un agente de la DEA y un consejero de la Judicatura Federal. Si mal no recuerdo, es Alejandro Sergio González Bernabé […] La defensa del señor Rubén Oseguera González interpuso diferentes denuncias por la intervención de manera indebida de agentes de la DEA, intervención de manera indebida del consejero de la Judicatura Federal”, afirmó el abogado.

“Yo pienso que lo que el consejero debería hacer es vigilar que se resuelvan las actuaciones conforme a derecho. La intervención [fue] darles la instrucción [a los magistrados] de la manera en que debían resolver ese asunto”, abundó el litigante.

Por otra parte, Beltrán García manifestó que desde que el 23 de junio de 2015 fue detenido en Zapopan, Jalisco, “El Menchito” ha sido objeto de un “terrorismo judicial”, que se traduce en violaciones graves a los derechos humanos y al debido proceso, pruebas falsas, presiones a magistrados y mala integración dé expedientes.

El defensor del hijo del líder del CJNG relató que cuando “El Menchito” fue capturado por primera vez, sufrió múltiples fracturas y lesiones graves. Además, enumeró que desde entonces la Fiscalía General de la República (FGR) consiguió que a Oseguera González le iniciaran cinco procesos por delitos cometidos en México, de los cuales fue absuelto en su totalidad.

El litigante alegó que los testigos protegidos de la DEA, entre ellos el capo Óscar Nava Valencia, alias “El Lobo”, rindieron sus declaraciones contra “El Menchito”, meses después de que se pidiera la extradición de su cliente, lo que implica que los estadounidenses perfeccionaron un caso judicial que ya estaba en proceso.

El abogado aseguró que dichos testigos protegidos de la DEA identifican a Oseguera González como un sujeto de 1.70 metros de estatura y moreno, que desde el 2004 operaba el tráfico de drogas, cuando en realidad es de 1.90 metros, tez clara, que en aquel año tenía 13 de edad.

Asimismo, Beltrán García mencionó que el juez de control les concedió la libertad provisional mediante una garantía de 10 mil pesos, pero luego el CJF relevó del cargo a dicho impartidor de justicia.

Después, otro juzgador admitió 30 pruebas de la defensa de “El Menchito”, pero sólo les permitió desahogar 14, aunque este mismo impartidor de justicia emitió una opinión jurídica en el sentido de que su cliente no debía ser extraditado.

Este año, el abogado Beltrán García fue incluido en la lista negra de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro estadounidense, cono persona designada por sus presuntos vínculos con el narcotráfico, junto con el magistrado Isidro Avelar Gutiérrez, encarcelado la semana pasada.

A principios de Septiembre pasado, el Tribunal federal con sede en Oaxaca, rechazó conceder un amparo a Oseguera González, con el que buscaba no ser entregado y juzgado por la Corte Federal del Distrito de Columbia, en Washington D.C., razón por la cual el hijo de “El Mencho” podría ser extraditado a EE.UU. en fechas próximas.

El caso que tiene que ver con la petición formal de extradición que presentó el Gobierno estadounidense a su homólogo mexicano el 21 junio del 2017, misma que concedió la SRE de México, el 4 de octubre de 2018, y que a “El Menchito” le fue notificada cuando estaba interno en el CEFERESO No. 13, ubicado en Miahuatlán de Porfirio Díaz, en Oaxaca.

Oseguera González interpuso un amparo contra su entrega, pero Adriana Alejandra Ramos León, juez Octavo de Distrito en el Estado de Oaxaca, le negó la protección de la justicia hace dos meses, resolución que fue confirmada por el Segundo Tribunal Colegiado en Materias Penal y del Trabajo con sede en la misma entidad.

Ni la Fiscalía General de la República, ni el Poder Judicial de la Federación (PJF) han publicitado el juicio contra la extradición de “El Menchito”, el cual fue radicado bajo el número de expediente 363/2019 en el citado Tribunal federal.

Unos días antes de que concluyera el Gobierno de Barack Obama, la Corte Federal del Distrito de Columbia, en Washington, ordenó la aprehensión de “El Menchito”. La captura fue librada el 14 de diciembre pasado por posesión y uso de arma de fuego.

Así como por conspiración para distribuir cocaína y metanfetamina, con conocimiento de que sería extraditado a EE.UU, cuyas autoridades buscan decomisar todas las propiedades, inversiones y dinero en efectivo de Oseguera González.

Conocido por la DEA con los alias de “Rubencito”, “El Rojo, “El Ruso”, “Junior” y “El Niño”, la justicia estadounidense le atribuye a “El Menchito” dichos cargos, debido a que tiene indicios que desde el 2011 importaba y distribuía drogas en aquel país.

Sin embargo, en la demanda de garantías que le fue negada por el Segundo Tribunal Colegiado en Materias Penal y del Trabajo de Jalisco, Oseguera González alegó que él no es la misma persona que las autoridades estadounidenses buscan juzgar, además de que las penas que le impondrían en EE.UU., como la cadena perpetua, es “inusitada”, y la legislación mexicana no permite castigos de este tipo.

“[‘El Menchito’] aduce que no es la persona que el gobierno de los Estados Unidos reclama en extradición […] Que no es hijo de [‘El Mencho’] sino de una persona distinta […] por lo que la declaración de [un testigo], fue utilizada como soporte para conceder su extradición, pues de ella se advierte que el testigo identificó a una persona distinta a él […]”, señala un extracto del amparo presentado por Oseguera González.

“El Menchito” entregó como prueba una pericial médico forense en materia de antropometría e identificación de persona, y en materia de identificación fisonómica a cargo de un perito particular, la cual fue admitida el 24 de julio de 2017, y desahogada el 6 de julio de 2018.

El perito particular determinó que las imágenes digitales de la petición formal de extradición, por parte de la Embajada de EE.UU en México, eran deficientes técnicamente para realizar un estudio comparativo de los rasgos faciales entre las mismas y las tomadas a Rubén Oseguera, cuando se encontraba interno en el CEFERESO número 13, que se localiza en el municipio oaxaqueño de Miahuatlán de Porfirio Díaz.

Por su parte, la entoces Procuraduría General de la República (PGR) brindó como prueba, la pericial en materia de identificación fisionómica, en el que en su dictamen de 15 de mayo de 2018, concluyó que al analizar los rasgos fisionómicos, insertos en las fotografías a comparar, se determinó que sí existe correspondencia dimensional, cromática y morfológica de las características faciales, entre las personas que aparecen en la fotografía y con el reo interno en ese momento en el penal federal.

El pasado 6 de septiembre, “El Menchito” fue trasladado al ala de máxima seguridad del CEFERESO, número 11, ubicado en Hermosillo, Sonora, según lo dio a conocer la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) del Gobierno Federal, que explicó que, antes, Oseguera González se encontraba recluido en el Centro Federal de Readaptación Social, número 15, en Villa Comaltitlán, en Chiapas.

“El traslado se realizó con pleno apego a los derechos humanos del interno y con fundamento en el artículo 52 fracciones I y III de la Ley Nacional de Ejecución Penal, toda vez que cuenta con medidas especiales de seguridad”, detalló la SSPC en una tarjeta informativa.

La institución recordó, además, que Oseguera González ha sido encausado por diversos delitos y tiene pendiente un pedido de extradición por parte del Gobierno de EE.UU. “La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana reitera su compromiso con el respeto a los derechos humanos de éste y todos los internos recluidos en los CEFERESOS del país”, abundó la SSPC.

A partir de la publicación de un video en redes sociales, donde presuntos sicarios aseguraban en el mes de julio que “El Mencho” preparaba la fuga de su hijo; Oseguera González fue trasladado del penal de Puente Grande, Jalisco, al CEFERESO número 11 de Chiapas.

José Reynoso Castillo, juez octavo de Distrito de Procesos Penales Federales del estado de Jalisco, absolvió el pasado 28 de agosto a “El Menchito”, del delito de Delincuencia Organizada -en la hipótesis de cometer delitos contra la salud-, además de que ordenó su inmediata y absoluta libertad.

Sin embargo, “El Menchito”, de 29 años de edad, originario de San Francisco, California, Estados Unidos, tiene abiertos otros procesos judiciales en México, por otros ilícitos, como son lavado de dinero, violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, así como por cohecho. Además, la decisión del juez respecto a Oseguera González aún puede ser apelada por la FGR.

A finales de mayo pasado, a pesar de la sanción que impuso el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) a un juez de circuito por dictar fallos presuntamente comprometidos con el crimen organizado, tres magistrados de un Tribunal Colegiado en Materia Penal concedieron un amparo a Oseguera González, también conocido como “Junior”, “2” o “02”.

Los colegiados revocaron el amparo que había denegado un Tribunal Unitario con residencia en Zapopan, Jalisco, y decidieron otorgar la protección de la justicia en favor del presunto narcotraficante, quien era procesado en dos causas diferentes por el delito de delincuencia organizada.

La defensa del hijo de “El Mencho” reclamó el auto de formal prisión que le fue dictado al joven de origen estadounidense [nació el 14 de febrero de 1990 en la ciudad de San Francisco, California] por el Juzgado Sexto de Distrito de Procesos Penales en el Estado de Jalisco, tras su detención del 23 de junio de 2015, y que en apelación fue confirmado por el Tercer Tribunal Unitario del Tercer Circuito.

“El Menchito” ha permanecido en la cárcel desde enero de 2014. Fue detenido por vez primera vez el 30 de enero de 2014 en Zapopan, Jalisco. Pero el 1 de diciembre siguiente un tribunal federal le devolvió la libertad. Sin embargo, elementos del Ejército y la Marina volvieron a aprehenderlo el 23 de junio de 2015 y desde entonces se encuentra en prisión.


(SEMANARIO ZETA/ DESTACADOS  CARLOS ÁLVAREZ/MIÉRCOLES, 27 NOVIEMBRE, 2019 10:26 AM)

MATAN EN SLRC A UNO DE LOS SALAZAR, EL GRUPO QUE ASESINÓ A LOS LEBARÓN



Los Salazar -vinculado al Cártel de Sinaloa, con operación en Sonora y antagónico de La Línea, una facción del Cártel de Juárez con presencia en Chihuahua- es el grupo criminal que atacó a 17 miembros de la familia LeBarón el 4 de noviembre, en el municipio fronterizo de Bavispe. El sábado 16 en San Luis Río Colorado, Sonora, asesinaron a su principal lugarteniente, Guillermo Esaú Salazar

En el ataque a la familia mormona -cuyos miembros también cuentan con la nacionalidad estadounidense-, viajaban en tres vehículos cuando hombres armados abrieron fuego contra la caravana. Tres mujeres y seis niños murieron en el ataque cerca del municipio sonorense, en la frontera noroeste de México con Estados Unidos.

Al día siguiente de conocerse el atentado contra la familia LeBarón, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo Montaño, informó que las autoridades trabajaban con una hipótesis principal: el ataque lo habían perpetrado Los Salazar.

Durante años la familia LeBarón había denunciado la presencia y amenazas de grupos del crimen organizado en esa zona fronteriza. En 2009, dos de sus familiares fueron secuestrados y asesinados en Chihuahua.

Sin embargo, en fechas recientes ellos y Los Salazar convivían de forma pacífica en Sonora. “Básicamente, consistía en que ‘No los molestamos si ustedes no nos molestan a nosotros’”, dijo un miembro de la familia al diario estadounidense The Washington Post.

Meses previos al mortal ataque, hubo rumores sobre una escalada de la guerra territorial. Según el mismo rotativo, Los Salazar supuestamente le habían pedido a la familia LeBarón, que vivía en La Mora, que no comprara combustible en el vecino Estado de Chihuahua, ya que decían que ello favorecía las finanzas de sus rivales de La Línea.

Por otro lado, La Línea percibió la posible incursión de Los Salazar en Chihuahua como una amenaza directa a sus operaciones y por lo tanto decidió enviar un mensaje violento, reportó el General Homero Mendoza, Jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional, durante una conferencia de prensa matutina presidencial.

Según la empresa de análisis de seguridad InSight, el Cártel de Sinaloa recurrió a una facción interna de Los Beltrán Leyva para crear un mini Ejército apoyado por pandillas callejeras más pequeñas, en áreas que el grupo controlaba a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos para combatir a sus rivales.

Por parte del Cártel de Juárez contrataron agentes de policía activos y en retiro para conformar lo que se conoció como La Línea, además trabajó con una pandilla callejera ubicada en El Paso, conocida como Los Aztecas.

La Línea también adquirió prominencia, tanto que llegó a estar en la mira del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés). El ex líder del grupo, Carlos Arturo Quintana Quintana “El 80”, fue incluido en la lista de Los Más Buscados y arrestado en mayo de 2018.

Bajo el mando de Quintana Quintana, La Línea compró varias fuerzas policiales municipales y cooptó operadores políticos en el noroeste de Chihuahua para facilitar las operaciones de narcotráfico del cártel al que pertenecía en Ciudad Juárez y a través de la frontera entre México-EU.

El sábado 16 de noviembre, Guillermo Esaú Salazar alias “El Memo” o el “Chester”, de 32 años de edad, supuesto brazo operativo y lugarteniente de la banda criminal de Los Salazar al norte de Sonora, fue asesinado en un ataque armado de San Luis Río Colorado.

Los agresores iban encapuchados y arribaron a bordo de un vehículo sedán oscuro, desde donde realizaron detonaciones contra las víctimas -entre ellas otros dos jóvenes-, dejando esparcidos en el sitio casquillos percutidos calibre .223.

En el interior del taller de reparación de elevadores para cristales de automóvil, se ubicaron dos vehículos: un pick-up Dodge Ram color rojo, modelo 2017, con reporte de robo en Yuma, Arizona; y un Nissan color azul marino, con reporte de robo en San Diego, California, así como armas de fuego de uso exclusivo del Ejército.

Personal de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal de la Fiscalía General de Justicia sonorense, aseguró en el sitio un lanza cohetes RPG, un fusil recortado calibre 7.62×39 abastecido con 30 tiros útiles, un fusil 7.62×39 con 30 tiros útiles y un arma corta Glock calibre 9×19, de fabricación austriaca.

Asimismo, una pistola calibre 9 milímetros abastecida con 16 tiros; tres cargadores Glock abastecidos con 26, 22 y 24 cartuchos útiles cada uno; cinco cargadores abastecidos para arma de fuego AR-15 calibre .223; cuatro cargadores abastecidos calibre 7.62×29; cuatro radios de comunicación, un hacha con funda, una pechera y ropa táctica; más de 96 mil pesos en billetes y monedas de diferentes denominaciones y bolsas con metanfetamina y marihuana.

Días antes, el 11 de noviembre, Cristian Eduardo Preciado Cornejo “El Borrego”, de 25 años de edad, fue asesinado en las inmediaciones de la colonia Mariano Matamoros de Tijuana. Según la Fiscalía sonorense, el ahora occiso estaba identificado como el homicida de Marco Vinicio Gálvez, comisario de Seguridad Pública Municipal de Empalme y del policía municipal Dominic Antonio, ocurrido el 31 de enero de 2019.

viernes, 18 de octubre de 2019

INFIERNO EN CULIACÁN


Aclaración: esta columna se terminó de escribir a las ocho de la noche, hora de la Ciudad de México, cuando el túnel en el que se encontraba Culiacán seguía en la oscuridad, la confusión y la incertidumbre.

Lo peor que sucedió ayer en Culiacán es que la noche llegó y para muchos, la certeza de despertar al día siguiente se había perdido. Desde 1975 cuando en el velorio de un hermano de Miguel Ángel Félix Gallardo, el último de los grandes barones de la droga, se desató una balacera que se extendió por la ciudad, no se había vivido lo que este jueves sufrió Culiacán. Pero mucho peor. Cuando menos hasta la hora del crepúsculo, amplias zonas de Culiacán estaban bajo el control del las milicias de los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán, que bloquearon cada una de las salidas de la capital de Sinaloa y el aeropuerto en manos de criminales. Los sicarios llegaron por decenas a Culiacán para defender a sus patrones y realizaron acciones quirúrgicas contra las fuerzas de seguridad, atacando las instalaciones del Ejército, la Fiscalía, la policía estatal y la policía municipal.

Testimonios de habitantes de Culiacán narran lo inenarrable. Los ejércitos del narcotráfico golpearon al Ejército y le arrebataron la capital a las autoridades. El gobierno, al menos durante la mayor parte del día, quedó en manos de los paramilitares de Guzmán, pero la confusión no permite llegar aún a ninguna conclusión. Lo único claro es que la única autoridad real en Culiacán durante las horas de luz de este jueves, eran los narcotraficantes, ante el repliegue del Ejército. Controlaban todo. En la periferia de Culiacán establecieron tres retenes en cada carretera, de acuerdo con personas que lograron escapar de la capital, para frenar algún ataque del Ejército, al que pusieron a controlar las casetas de peaje.

Comenzó todo a media mañana. Según un culiche que estaba tomando café en la zona comercial de Culiacán, conocida como Tres Ríos, donde la batalla campal inició. Alrededor de las 11 y media (una hora  menos que en la Ciudad de México), recordó que trascendió que habían detenido a uno de los hijos de El Chapo Guzmán. “La confusión era si efectivamente había sido el Ejército o los rivales de los Guzmán”, dijo al recordar las primeras horas de un día que terminó para él siete horas después, cuatro que estuvo encerrado en el restaurante porque era imposible salir a las calles por las balaceras, y tres más en llegar a su casa, no muy lejos de ese lugar, por tantos vehículos bloqueando las calles, incendiados y procurando evitar los puntos de mayor violencia. Como todos los que han aprendido a vivir en el riesgo, su vehículo llevaba los vidrios abajo para que pudieran observarlo y ver que no era policía, militar o sicario.

La operación era para detener a Ovidio Guzmán López, de 29 años, apodado El Ratón, buscado por el gobierno de Estados Unidos, lo que añade confusión a lo que realmente sucedió ayer. Agentes de la DEA presumiblemente fueron los que presionaron al gobierno federal y participaron en la pésimamente planeada  operación, que provocó la toma de Culiacán por parte de los paramilitares de los Guzmán. Las grabaciones de quienes participaron en la detención, a las que tuvo acceso esta columna, muestran la desesperación.

“Están parapetados con el 75 (que significa ‘detenido’ en las claves policiales). No les llega el apoyo”, dijo uno de los agentes que estaba buscando apoyo.

“¡Dile a los putos que suban los Blackhakws; tienen autonomía de vuelo”, dijo otro, que sabía que sus compañeros estaban rodeados.

No sabían que ni el Ejército ni la Secretaría de Seguridad Pública Ciudadana ordenaron a los Blackhawks, poderosos helicópteros artillados, volar para apoyar a sus compañeros, porque temían que los derribaran con los Barrett, el fusil de alta potencia que utilizan los grandes cárteles de la droga. La unidad que detuvo a Guzmán López quedó a merced de los paramilitares. La forma como salieron con vida y el detenido no está nada claro. Grabaciones obtenidas por fuentes cercanas a los federales de varios jefes de sicarios, proporcionadas a esta columna, tienen diálogos inexplicables con la información conocida hasta este momento.

“Pendiente plebada”, dice uno, “ya rescataron al patrón”.

“Por favor, pongan atención”, dijo otro, “ya no tiren bala. Ya no tiren bala. Ya todo bien. Díganle a la plebada. Ya no vamos a ir por el muchacho, ya todo se arregló”.

Una versión que no pudo confirmar María Idalia Gómez, editora de Eje Central, es que Iván Archivaldo Guzmán, el hijo más conocido de El Chapo Guzmán, fue detenido, pero lo liberaron.

“Paren todo, paren todo”, grita uno más de los jefes operativos paramilitares. “El patrón ya se entregó. Paren todo”.

En otra grabación, los paramilitares hablan por radio sobre lo que planeaban hacer. “Seguimos matando guachos, no siguen matando gente. Vamos por unas personas. Métanse a la guarda, saquen mujeres, lo que sea, niños”. Otro dice, aparentemente a militares que capturaron: “Se van a morir a la verga. Métanse. Van a mamar un vergal de niños, de señoras y todo a la verga. Mire compa. Deje de pedir apoyo al gobierno. Desafánese y a la verga”.

Los paramilitares liberaron a decenas de prisioneros del penal Aguaruto. Las autoridades dijeron que no eran más de 30, pero hay indicios que fueron muchos más. Hay un número indeterminado de civiles muertos, y muchos más se salvaron porque se encerró en sus casas. El saldo de muertos y heridos es desconocido, pero es un evento activo. Nunca se había visto nada así en una ciudad del tamaño de la capital de Sinaloa. Nunca imaginamos que esto sucedería en México.

(EJE CENTRAL/ ESTRICTAMENTE PERSONAL/ RAYMUNDO RIVA PALACIO/18 DE OCTUBRE 2019)

SEÑOR PRESIDENTE, ¿ASÍ O MÁS CLARO?


El crimen organizado se está burlando del presidente Andrés Manuel López Obrador. Ha convertido sus frases coloquiales y sus amenazas a criminales de acusarlos con sus mamás y abuelitas, en un búmeran que pone en entredicho su compromiso de garantizar la seguridad de los mexicanos. Tendrá que aprender a no hablarles así a los criminales –porque la realidad lo empuja al ridículo-, y que tampoco se les extiende un salvoconducto de impunidad con la promesa de que no los combatirá, porque lo que sucedió en Coatzacoalcos y Minatitlán, en Aguililla y en Iguala, que revivieron las matanzas en este país, se incrementará en tanto los delincuentes vayan tomando mayor conciencia que su único enemigo es la organización criminal rival, porque el gobierno les cedió la plaza.

La matanza de policías estatales en Aguililla puso al gobierno federal en una crisis originada por su incompetencia. Más de 30 personas armadas emboscaron a 42 policías y les dispararon con R-15 y AK-47, fusiles de asalto que no tienen los cuerpos de seguridad civiles. Los R-15 son de uso reglamentario del Ejército; los AK-47, no los usa ningún cuerpo de seguridad en el país. Por definición, la Fiscalía General debió haber atraído el caso de manera automática, al haberse utilizado ese tipo de armamento. No lo ordenó el presidente y nadie se movió. Un día después, otra matanza, pero ahora realizada por militares, se dio a 670 kilómetros, en Iguala, donde abatieron a 13 presuntos delincuentes de una manera, cuando menos, oscura.

La decisión presidencial de no confrontar a los grupos criminales, menos aún combatirlos sistemáticamente -en Iguala se cruzaron con ellos-, se va a convertir en el misil contra su popularidad y aprobación. A López Obrador le importan mucho las encuestas –quizás es el presidente que más apegado a ellas ha gobernado-, pero las está leyendo mal. El que los mexicanos no quieran violencia y critiquen las estrategias de los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, no lo debe llevar a la esquizofrenia.

Se queja de las dos formas de enfrentar a las organizaciones criminales, pese a que sus estrategias fueron totalmente distintas. Calderón las enfrentó y se elevó la violencia hasta mayo de 2011, cuando comenzó su inflexión y caída. Peña Nieto se benefició de la inercia, pero al no confrontarlos, en tres años la violencia creció a niveles nunca antes vistos, otra tendencia alcista que heredó al nuevo gobierno. López Obrador critica a los dos y escoge el camino de Peña Nieto. Su gobierno se parece mucho al que le precedió, donde la seguridad está en manos de quien no sabe nada de seguridad.

Pero está peor que el de Peña Nieto. Alfonso Durazo, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, tiene la responsabilidad de la Guardia Nacional, pero el mando operativo, la doctrina y sus integrantes, dependen de la Secretaría de la Defensa. Pero el secretario de la Defensa, el general Luis Cresencio Sandoval, no está a cargo de la estrategia, o mejor dicho, de la ausencia de ella. Es decir, quienes saben operar en campo, ponen la gente, las armas y el prestigio, están al margen del diseño de la estrategia, y quienes les ordenan qué hacer, desconocen cómo hacerlo.

El Presidente no sabe nada del fenómeno, pero habla todo el tiempo de él. No se involucra y exige, correctamente, que los responsables den buenos resultados. Pero en estos momentos, no se sabe cuáles son los resultados que quiere. Su definición de victoria para revertir el estado de cosas en el tema de la seguridad, es devolver la paz y la tranquilidad a los mexicanos, mediante dos acciones: prevención y actos de fe. La primera carece de recursos. No hay dinero para construir una Guardia Nacional –sólo hay salarios presupuestados para siete mil guardias-, ni tampoco para equipamiento. El dinero para programas sociales para incorporarlos a la vida legal, se ha reducido en el presupuesto porque no hay recursos. La segunda es una broma. “Abrazos, no balazos”, es una frase bonita que no tiene nada que ver con una política pública de seguridad.

López Obrador ha dicho que no han podido hacer las cosas como querían hacerlo de rápido porque les dejaron un tiradero en el tema de seguridad. Es cierto, y lo supieron durante la transición, pero aún así optaron por tirar todo lo que se construyó en el pasado, como lo que quedaba de Plataforma México y los servicios de inteligencia civil, para sustituirlos por nada. Incurrió el presidente en el mismo error trágico de Peña Nieto, al pensar que todo lo pasado era falso, estaba podrido y debían tirarlo a la basura. Las únicas armas reales que tiene el presidente en sus manos son la retórica y su discurso amable, eficiente en la gradería, pero calamitoso para bajar la inseguridad. Debe recordar que hoy, los muertos ya no son de Calderón ni de Peña Nieto. Los muertos son de él, de su gobierno y de su incapacidad para desarrollar una estrategia de seguridad.

La soberbia, la marca del nuevo gobierno, está cobrando su cuota. Hasta hace unas semanas, varios de los colaboradores más influyentes de López Obrador decían que todo estaba bajo control, el plan de rescate de Pemex, la economía y la seguridad. Hoy vemos que al plan de rescate de Pemex le han tenido que seguir inyectando recursos porque no sale, la economía está estancada y en el umbral de entrar en recesión, y la seguridad, como lo peor de todo. La ineptitud se convirtió en el lastre que lo está hundiendo en un mar que desconoce, aunque el presidente siga pensando que su política de palabra cristiana es suficiente para parar las balas y las matanzas. Así, no va a poder con la violencia.


(EJE CENTRAL/ESTRICTAMENTE PERSONAL/ RAYMUNDO RIVA PALACIO/ 17 DE OCTUBRE DE 2019)



NADA DE QUÉ PRESUMIR


Se agradece que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, reconozca que no hay nada de qué presumir en el combate a la delincuencia. Que bueno que se desterraron los discursos triunfalistas del periodo de la transición y entramos al terreno de la realidad. Frenar la violencia y revertir la tendencia no iba a ser nada fácil, después de seis años de una estrategia de seguridad fallida, equivocada, y pensaba más en la construcción de una candidatura presidencial -la del senador Miguel Ángel Osorio Chong-, que en la protección de los mexicanos. El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto claudicó en su función prima, por incompetente, ignorante y ambicioso, y la misma ruta parecía que seguiría el del presidente Andrés Manuel López Obrador. En este primer corte de caja, vemos con agrado, que no es así. Pero no todo es bueno.

Durazo dio a conocer un informe de 95 páginas llenos de datos y cuadros estadísticos, cuyo trabajo de arqueología permite sacar unas primeras conclusiones. A nivel nacional, como dijo el secretario, se logró una contención en homicidios. Durazo dijo que el máximo histórico se alcanzó en julio del año pasado, con tres mil 74 homicidios dolosos, y que en los primeros meses del año se estabilizó en 0.4. De acuerdo con las últimas cifras del Secretariado Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública, publicadas el 20 de septiembre -en seis días vendrá la actualización mensual-, durante agosto de este año hubo tres mil 54 asesinatos, lo que explica su “estabilización”. Sin embargo, el total de personas asesinadas durante los primeros ocho meses de 2019 fue de 23 mil, lo que significa un incremento de 35% respecto a 2018, cuando se registraron 22 mil 891 muertes en el mismo periodo.

Estos datos también tienen que ser analizados con otra gráfica que fue dada a conocer por el general secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval, quien afirmó que el índice de letalidad se redujo en 88% este año, al registrar 123 muertes de personas presuntamente vinculadas al crimen organizado que se enfrentaron con las fuerzas de seguridad federales, contra 230 muertes de agresores en el mismo periodo de ocho meses de este año. Estos datos tienen una explicación: el gobierno de López Obrador no está combatiendo a los criminales. Las muertes se registran cuando son agredidos y responden el fuego, o cuando actúan en flagrancia, no por operativos especialmente diseñados para enfrentar a la delincuencia organizada.

A nivel local, el informe muestra un dato espectacular, por lo negativo del mismo. Una gráfica ilustrativa (página 14) menciona el número de efectivos de la policía por entidad, que incluye una columna sobre el déficit y el superávit de las policiales en el país. Por cuanto al déficit, las cinco entidades que presentan el mayor rezago de policías por habitante son Tamaulipas (-76.79%), Veracruz (-64.75%), Coahuila (-59.86%), estado de México (-59.79%), y Zacatecas (-58.95%). Con respecto al superátiv sólo aparecen cuatro: Yucatán (4.46%), Colima (14.12%), Tabasco (14.46%), y Ciudad de México (191.52%). Si usted piensa que leyó mal el porcentaje de policías por habitante en la capital federal, no lo hizo.

La Ciudad de México tiene un superávit de tres dígitos. El número de policías por cada 100 mil habitantes supera en 70% el estándar internacional y, sin embargo, la seguridad es un desastre. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública y la consultora GLAC, entre enero y agosto la Ciudad de México se colocó como la cuarta entidad de mayor incidencia delictiva, con mil 874 incidentes por cada 100 mil habitantes, superada sólo por Colima (dos mil 375), Querétaro (mil 955) y Aguascalientes (mil 917). Por cuanto a homicidio doloso, Colima se mantiene en el primer lugar, con 56 asesinatos dolosos por cada 100 mil habitantes, y la Ciudad de México en el lugar 19 con 11.4 asesinatos dolosos por cada 100 mil habitantes, casi igual que Veracruz (11.6 por cada 100 mil habitantes), que se encuentra en el imaginario colectivo como uno de los estados más peligrosos del país.
Durazo fue cuidadoso y en ningún momento mencionó a la Ciudad de México, cuya jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, es la funcionaria más protegida por el presidente López Obrador. El secretario habló de la percepción de inseguridad que se vive en el país, sobre la base de la Encuesta nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública del INEGI, dada a conocer en septiembre, donde el 78.9% de los mexicanos dice vivir con inseguridad. Cuando se analiza la encuesta por estados, 14 entidades superan la media nacional, donde la Ciudad de México figura en el segundo lugar de mayor sentir de inseguridad con 89.23%, 10% más que la media nacional, y solo superada por Tabasco, con 90.24%.

El mensaje de Durazo se alejó positivamente de su discurso triunfalista durante el periodo de transición, derivado -por confesión de parte- que el estado desastroso que dejó Peña Nieto en cuanto al tema de la seguridad, fue corroborado en los hechos por este gobierno una vez que entró en funciones. Usar la estadística de una manera particular para proyectar la imagen de que se va avanzando, como lo hizo el secretario, no es una manipulación particular. Todos los gobiernos lo hacen, que hizo algo distinto: ocultar la cifra de la inseguridad y la violencia hasta que la realidad lo atropelló. Durazo expresó la preocupación del gobierno y lo mucho que les falta mucho por hacer para mejorar la seguridad, el tema que más preocupa a los mexicanos. Tienen que revertir la tendencia, porque los primeros nueve meses del gobierno de López Obrador, fueron los más violentos en los tres últimos gobiernos.

(EJE CENTRAL/ESTRICTAMENTE PERSONAL/RAYMUNDO RIVA PALACIO/15 DE OCTUBRE DE 2019)

MILITARES DETIENEN EN CULIACÁN A OVIDIO GUZMÁN LÓPEZ, HIJO DE “EL CHAPO”


Fuentes gubernamentales de alto nivel confirmaron al semanario ZETA que Ovidio Guzmán López, de 28 años de edad, uno de los hijos del capo sinaloense Joaquín Archivado Guzmán Loera, “El Chapo”, fue detenido por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y de la Guardia Nacional, este jueves 17 de octubre en el el sector Tres Ríos, de Culiacán, Sinaloa, a 200 metros de la Fiscalía General del Estado.

Por su parte, el presidente Andrés Manuel López Obrador que más tarde de este mismo día, el Gabinete de Seguridad federal dará detalles de lo sucedido en la capital de Sinaloa, donde varios grupos de hombres armados y encapuchados bloquearon y detonaron sus armas de fuego de uso exclusivo del Ejército.

Sara Pablo Nava
@sarapablo1
El gabinete de seguridad está reunido ante lo ocurrido en Culiacán, Sinaloa, informó el presidente @lopezobrador_

Comprometió que más tarde habrá información

El pasado 21 de febrero, el Departamento de Justicia estadounidense informó que el ahora detenido, y su hermano Joaquín Guzmán López, de 34 años de edad, fueron acusados un año antes, por la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York, de conspiración para traficar cocaína, metanfetaminas y marihuana a Estados Unidos entre abril del 2008 hasta el mismo mes del 2018.

Brian A. Benczkowski asistente del Fiscal General de la División Penal del Departamento de Justicia, y el Agente Especial a Cargo, Scott Brown, de la Oficina de Campo de Arizona, de las Oficinas de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos, hicieron el anuncio del caso que está asignado al Juez de Distrito, Rudolph Contreras.

Los hermanos Guzmán López, que se encontraban prófugos y las autoridades estadounidenses creían que residían en México. Su madre es Griselda López Pérez, la segunda esposa de “El Chapo”, con quien el capo procreó a cuatro hijos: Ovidio, Grisella Guadalupe, Joaquín y Edgar, el único hijo fallecido del ex líder del Cártel de Sinaloa. En 2002 fue asesinado en un estacionamiento en Culiacán, lugar se encontraron más de 500 casquillos de bala.
Por su parte, “El Chapo” fue condenado el pasado 12 de febrero por un jurado en la Corte del Distrito Este de Nueva York, por 10 cargos relacionados con el narcotráfico, entre estos, su papel como líder del Cartel de Sinaloa.

-INFORMACIÓN EN DESARROLLO…

(SEMANARIO ZETA/Destacados  Carlos Álvarez/jueves, 17 octubre, 2019 04:54 PM)

CIENTOS DE HOMBRES ARMADOS BLOQUEAN CALLES Y DISPARAN CONTRA LO QUE SE MUEVA EN CULIACÁN

Varios grupos de hombres armados y encapuchados bloquearon y detonaron sus armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, este jueves 17 de octubre, en diversas zonas de Culiacán, Sinaloa, entre estas, el sector Tres Ríos, a 200 metros de la Fiscalía General del Estado.

Los presuntos miembros del Cártel de Sinaloa bloquearon cruceros. Después cerraron calles principales, entre ellas Álvaro Obregón, a la altura del centro de la ciudad, donde hombres que se trasladaban camionetas y con armas tipo Barret, dispararon al aire.

En un video difundido a través de las diversas redes sociales, se observa el momento exacto en donde comienza una ráfaga de disparos sobre el Boulevard Enrique Sánchez, hasta llegar a la avenida Universitarios, en el primer cuadro de la ciudad.

En otra grabación se pueden ver personas huyendo cuando suenan detonaciones de armas de alto calibre. Además, en un video más, se aprecian militares moviéndose entre vehículos de familias atrapadas en fuego cruzado de las balaceras.

Las detonaciones de armas y bloqueos también sucedieron en casetas de algunas carreteras, donde colocaron camiones doble remolque y tráileres. Otros lugares donde reportan detonaciones es en la Novena Zona Militar de Culiacán, en el área de estacionamiento.

El periódico local Noroeste difundió un video que muestra el momento en que elementos del Ejército rodean una residencia en la capital sinaloense, “donde habrían detenido a un personaje importante, que provocó la movilización de grupos armados”.

Según el medio digital Línea Directa, todos los accesos a la capital sinaloense están siendo cercados por elementos del Ejército, Marina y Policía Estatal, tras la intensa balacera que aún continúa.

-Información en desarrollo…

(SEMANARIO ZETA/ DESTACADOS  CARLOS ÁLVAREZ/JUEVES, 17 OCTUBRE, 2019 03:52 PM)


OPERATIVO EN CULIACÁN FUE “FALLIDO, DEFICIENTE E IMPROVISADO”, RECONOCEN; TAMBIÉN DETUVIERON A IVÁN ARCHIVALDO: NYT

Alfonso Durazo Montaño, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), y el general Luis Cresencio Sandoval González, de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), informaron sobre el operativo para capturar a Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón”, hijo del capo Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, “El Chapo”, fue fallido, deficiente e improvisado.

“No hay pacto con criminales […] no hay estado fallido, lo que hubo fue un operativo fallido”, reconoció Durazo Montaño en conferencia de prensa en Culiacán, donde aseguró que se realizará una investigación para castigar a los responsables.

El funcionario federal informó, además, que no fueron informados a tiempo de la orden de captura que se tenía sobre el hijo del ex líder del Cártel de Sinaloa. Por su parte, el titular de la Sedena reconoció, también, que se realizó un operativo deficiente en Culiacán en el que no se consideró la magnitud de la reacción de los criminales.

Reveló que Guzmán López no fue detenido formalmente debido a que los efectivos que participaban en la operación no contaban con una orden de cateo. “Fue un operativo precipitado en el que no se consideró la reacción de los delincuentes […] iban entre 30 y 35 elementos de la Policía Federal Ministerial, División Antidrogas y personal militar”, aseguró el general.

“Ingresaron al domicilio donde estaban cuatro personas entre ellas sobre quien pesaba la orden de aprehensión [Ovidio Guzmán López] pero fueron rodeados […] En esta ocasión fue un error generado por un personal que se precipitó en su acción, que buscó también lo mismo, la seguridad de la sociedad, la seguridad de todos ustedes, pudimos haber tenido más muertes”, afirmó Sandoval González.

El titular de la Sedena recalcó que se abandonaron las acciones ante las agresiones a la población, ataques a unidades militares y ocho soldados retenidos. Asimismo, dijo que el día de ayer, grupos criminales realizaron 19 bloqueos a vialidades, 14 agresiones con arma de fuego a personal del Ejército y la Guardia Nacional en Culiacán.

Debido a las agresiones hubo 7 elementos del Ejército y Fuerza Aérea heridos por arma de fuego, un oficial y 8 elementos de tropa retenidos que fueron luego liberados, 68 vehículos militares con impactos de arma de fuego. Además hubo agresiones al Cuartel Militar en Culiacán y a la sede del C4 estatal, abundó el general.

TAMBIÉN DETUVIERON A “EL CHAPITO”: NYT

“Actualización sobre el arresto de Ovidio Guzmán: el ejército mexicano lo capturó a él y a su hermano mayor Iván en un momento también. La gente de Iván lo sacó de la custodia, de acuerdo con personas informadas sobre el asunto. Luego secuestraron a familias de funcionarios mexicanos para forzar la liberación de Ovidio también”, escribió la mañana de este viernes 18, Alan Feuer, corresponsal del diario estatounidense The New York Times, quien cubrió todo el juicio de “El Chapo”.

“Iván [Archivaldo Guzmán Salazar, alias ‘El Chapito’] es un jugador mundial de drogas mucho más serio que su hermano menor, Ovidio, y parece haber tomado medidas extremas para liberarlo. AMLO estaba muy intimidado por la demostración de fuerza de Iván en Culiacán”, abundó el periodista en su cuenta de la red social Twitter.

FUERZAS DE SEGURIDAD SE REPLEGARON EN CULIACÁN, PERO ANTES DETUVIERON A OVIDIO GUZMÁN LÓPEZ, HIJO DE “EL CHAPO”: DURAZO

Alfonso Durazo Montaño, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) del Gobierno Federal, informó que este jueves 17 de octubre, a las 15:30 horas, una patrulla conformada por 30 elementos de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional se encontraban realizando un patrullaje de rutina, cuando fueron agredidos desde una vivienda ubicada en el sector Tres Ríos, en Culiacán, Sinaloa.

Según el funcionario federal, el personal que integraba la patrulla repelió la agresión y tomó el control del domicilio particular, localizando en su interior a cuatro ocupantes, entre ellos Ovidio Guzmán López, hijo del capo Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo”.

“Lo anterior generó que varios grupos de la delincuencia organizada rodearan la vivienda a una fuerza mayor a la de la patrulla. Asimismo, otros grupos realizaron acciones violentas en contra de la ciudadanía en diversos puntos de la ciudad, lo que generó una situación de pánico”, dijo Durazo Montaño en un video publicado en la red social Twitter de la SSPC.

“Con el propósito de salvaguardar el bien superior de la la integridad y la tranquilidad de la sociedad culiacanense, los funcionarios del Gabinete de Seguridad acordamos suspender dichas acciones. Igualmente, tomamos la decisión de trasladarnos a la ciudad de Culiacán, para conducir las acciones correspondientes”, indicó el funcionario federal.

Durazo Montaño aparece en el video acompañado del general Luis Cresencio Sandoval González, titular de la Sedena; así como del almirante José Rafael Ojeda Durán, de la Secretaría de Marina (Semar); de Luis Rodríguez Bucio, comandante de la Guardia Nacional (GN); y de Audomaro Martínez Zapata, director general del Centro Nacional de Inteligencia.

AMLO CONFIRMA LIBERACIÓN EN CULIACÁN DE OVIDIO GUZMÁN LÓPEZ, HIJO DE “EL CHAPO”
Al iniciar su conferencia de prensa matutina de este viernes 18 de octubre, el presidente Andrés Manuel López Obrador advirtió a los periodistas que no hablaría sobre los hechos acontecidos ayer jueves en Culiacán, Sinaloa.

Sin embargo, al abrirse las preguntas y respuestas, el mandatario nacional confirmó que el Gabinete de Seguridad Federal habría sugerido liberar a Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón”, hijo del capo Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, “El Chapo”, razón por la cual se habían suscitado enfrentamientos en la capital sinaloense.

Desde Oaxaca, capital del estado homónimo donde realizará una gira todo lo que resta del fin de semana, el mandatario nacional abundó que será Alfonso Durazo Montaño, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), junto al general Luis Crescencio Sandoval González, titular de la Sedena; así como del almirante José Rafael Ojeda Durán, de la Secretaría de Marina (Semar), quienes informen al finalizar la conferencia matutina, respecto a lo que sucedió en Sinaloa.

“Tomaron decisiones, que yo respaldo, que yo avalo, porque se tornó muy difícil la situación, y estaban en riesgo muchos ciudadanos, muchas personas, y se tomó la decisión de proteger la vida, porque no se trata de masacres, eso ya se terminó. No puede valer más la captura de un delincuente, que las vidas de las personas”, dijo el titular del Poder Ejecutivo Federal.

“Ellos tomaron esa decisión, y yo la respaldé. También decirles, que se trató de un operativo, que llevó a cabo el Ejército, a partir de una orden de aprehensión de un presunto delincuente, pero como ya lo expliqué, hubo una reacción, muy violenta, y se ponía en riesgo la vida de mucha gente”, abundó el presidente de la República.

“[…] esta decisión se tomó para proteger a los ciudadanos, es que no se puede apagar con el fuego, esa es la diferencia con lo que han hecho anteriores gobiernos. Nosotros no queremos muertos, no queremos la guerra. Eso les cuesta entender a muchos. Pero la estrategia que se estaba aplicando en gobiernos anteriores convirtió al país en un cementerio”, indicó López Obrador.

“No es fácil, no es sencillo, se dejó avanzar mucho el problema. Tenemos que enfrentar dos mafias: la delincuencia de cuello blanco, que se arraigó, también dañina, que estamos combatiendo. Y la delincuencia, llamada organizada, de las mafias”, señaló el político tabasqueño.

Ayer, Durazo Montaño informó que a las 15:30 horas de ese día, una patrulla conformada por 30 elementos de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional se encontraban realizando un patrullaje de rutina, cuando fueron agredidos desde una vivienda ubicada en el sector Tres Ríos, en Culiacán, Sinaloa.

Según el funcionario federal, el personal que integraba la patrulla repelió la agresión y tomó el control del domicilio particular, localizando en su interior a cuatro ocupantes, entre ellos Ovidio Guzmán Salazar, hijo de “El Chapo”, del cual tampoco confirmó su liberación.

“Lo anterior generó que varios grupos de la delincuencia organizada rodearan la vivienda a una fuerza mayor a la de la patrulla. Asimismo, otros grupos realizaron acciones violentas en contra de la ciudadanía en diversos puntos de la ciudad, lo que generó una situación de pánico”, dijo Durazo Montaño en un video publicado en la red social Twitter de la SSPC.

“Con el propósito de salvaguardar el bien superior de la la integridad y la tranquilidad de la sociedad culiacanense, los funcionarios del Gabinete de Seguridad acordamos suspender dichas acciones. Igualmente, tomamos la decisión de trasladarnos a la ciudad de Culiacán, para conducir las acciones correspondientes”, indicó el funcionario federal.

Durazo Montaño apareció en el video acompañado del general Luis Crescencio Sandoval González, titular de la Sedena; así como del almirante José Rafael Ojeda Durán, de la Semar; de Luis Rodríguez Bucio, comandante de la Guardia Nacional (GN); y de Audomaro Martínez Zapata, director general del Centro Nacional de Inteligencia.

(SEMANARIO ZETA/ DESTACADOS  CARLOS ÁLVAREZ/ VIERNES, 18 OCTUBRE, 2019 05:57 AM)